viernes, 25 de marzo de 2011

La política de biocombustibles está provocando hambre

Lo dice el presidente de Nestlé
 
La vertiginosa inflación de los precios de los alimentos es consecuencia de la "inmoral" política de los EEUU, que desvía cultivos hacia la producción de biocombustibles en lugar de alimentos, según declaraciones del presidente de una de las mayores empresas de alimentos del mundo. Peter Brabeck-Letmathe, presidente de Nestlé, arremetió contra el gobierno de Obama por promover el uso de etanol producido con maíz, a expensas de cientos de millones de personas que luchan a diario para poder pagar sus alimentos básicos elaborados a partir del maíz.
El señor Brabeck-Letmathe irrumpió en el cada vez más enconado debate sobre la inflación de los precios de los alimentos para condenar a los políticos de todo el mundo que parecen decididos a culpar a los especuladores financieros en lugar de dedicarse a abordar los desequilibrios subyacentes de la oferta y la demanda. Y reservó sus dardos más acerados para el Secretario de Agricultura de EEUU, Tom Vilsack, de quien dijo que estaba realizando declaraciones "absolutamente alucinantes" sobre la capacidad del país para hacer frente a la creciente demanda interna y mundial de maíz.
"Al día de hoy el 35% del maíz de los EEUU se destina a producir biocombustible", dijo ayer en Nueva York el presidente de Nestlé ante una audiencia en el Council on Foreign Relations (CFR). "Desde el punto de vista medioambiental eso es una aberración, pero lo es mucho más cuando en el resto del mundo nos estamos quedando sin alimentos.
"Es absolutamente inmoral condenar a cientos de millones de personas al hambre y a la pobreza extrema a causa de esta política, por lo que creo y repito: ninguna comida para combustible".
Los precios del maíz casi se duplicaron desde principios de año hasta febrero, aunque han caído desde su pico en las últimas semanas. La cólera popular por el encarecimiento de los alimentos contribuyó a atizar las protestas en todo el Oriente Medio, y los crecientes costos de las materias primas estuvieron entre los factores que hicieron aumentar la inflación en el Reino Unido hasta el 4,4% en febrero, según cifras publicadas ayer.
Las exportaciones de EEUU representan cerca del 60% de la oferta mundial de maíz. La demanda ha aumentado a medida que más gente se incorpora a las clases medias en economías emergentes como China o la India, no sólo porque estos nuevos consumidores demandan más alimentos elaborados a partir del maíz, sino también porque la demanda de carne ha aumentado y los ganaderos necesitan comprar mayores cantidades de pienso.
Nestlé, la compañía que produce Shredded Wheat, Nescafé y las barritas de chocolate Aero, ha estado presionando a los reguladores europeos y a los gobiernos de todo el mundo para que se abstengan de fijar elevados objetivos de uso de biocombustibles, aunque muchos países ven en la producción de etanol un medio para cumplir con sus obligaciones de reducción de emisiones de combustibles fósiles.
Sin embargo, el cabildeo [de Nestlé] ha hallado oídos sordos en los EEUU. La producción de etanol de maíz está muy subvencionada y genera más de 13.500 millones de galones de combustible al año [1 galón = 3,785 litros]. Las políticas que promueven su producción son "absurdas", afirmó ayer el señor Brabeck-Letmathe, y si se fijara como meta mundial llegar a satisfacer el 20% de la demanda de combustibles por medio de los biocombustibles, ello supondría aumentar en un tercio la producción de éstos.
"¿Cuál es el resultado? Los precios están subiendo. No es muy complicado", dijo. "Esta cuestión es en estos momentos la prioridad número uno de la reunión del G-20 en Niza, pero lo más que vamos a hacer es luchar contra la especulación. Nos estamos concentrando en lo irrelevante".
En declaraciones realizadas ante agricultores a principios de este mes, el secretario del gobierno de Obama dijo que los argumentos que esgrimen agentes como Nestlé le resultan "irritantes". El señor Vilsack dijo: "Los que esgrimen ese argumento, o no entienden o no aceptan la idea de que nuestros agricultores son lo suficientemente productivos, inteligentes, innovadores y creativos como para satisfacer las necesidades de alimentos, de combustible y de piensos y para exportar".
El señor Brabeck-Letmathe fue director ejecutivo y presidente de Nestlé, hasta que ambas funciones se escindieron en 2008. Es también miembro del consejo de administración del fabricante de productos de lujo L'Oréal, del banco de inversión Credit Suisse y de la petrolera ExxonMobil. En su intervención de ayer ante el MCR, también defendió la idea de establecer un precio para el agua utilizada en agricultura como fórmula para asignar de forma más eficiente unos recursos escasos. Y sugirió que las fuentes alternativas para la producción de biocombustibles podrían ser las algas y los tallos de maíz cosechado.

Fuente: http://www.independent.co.uk/news/business/news/biofuel-policy-is-causing-starvation-says-nestl-boss-2250075.html?service=Print

La crisis alimentaria golpea de nuevo

La amenaza de una nueva crisis alimentaria es ya una realidad. El precio de los alimentos ha vuelto a aumentar alcanzando cifras récord, en una escalada creciente y consecutiva de precios desde hace ocho meses, según informa el Índice de la FAO para los Precios de los Alimentos de febrero de 2011, que analiza mensualmente los precios a escala global de una cesta formada por cereales, oleaginosas, lácteos, carne y azúcar. El Índice apunta a un nuevo máximo histórico, el más elevado desde que la FAO empezó a estudiar los precios alimentarios en 1990.

Este aumento del coste de la comida, sobre todo de los cereales básicos, tiene graves consecuencias para los países del Sur con bajos ingresos y dependencia de la importación alimentaria así como para millones de familias, en estos países, que destinan entre un 50 y un 60% de sus ingresos a la compra de alimentos, cifra que puede llegar hasta un 80% en los países más pobres. En estos casos, el aumento del precio de los productos alimentarios los convierte en inaccesibles.

Nos volvemos a acercar a la cifra de mil millones de personas, una de cada seis en el planeta, que hoy no tienen acceso a la comida. El propio presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, lo dejaba claro al afirmar que la actual crisis alimentaria había hecho aumentar en 44 millones el número de personas que padecen hambre crónica. Hay que tener en cuenta que en el año 2009 ya se superó esta cifra, llegando a los 1.023 millones de personas subnutridas en todo el planeta, cifra que se redujo levemente en 2010, pero sin regresar a los índices anteriores a la crisis alimentaria y económica de 2008 y 2009.

La presente crisis se da en un contexto de abundancia de alimentos. La producción de comida se ha multiplicado por tres desde los años 60, mientras que la población mundial tan sólo se ha duplicado desde entonces. Por lo tanto, de comida hay. No se trata de un problema de producción sino de un problema de acceso a los alimentos, a diferencia de lo que puedan afirmar las instituciones internacionales (FAO, BM, OMC), que instan a aumentar la producción a través de una nueva revolución verde, la cual no haría más que agravar la crisis alimentaria, social y ecológica que enfrentamos.

Las revueltas populares

Las revueltas populares en el Norte de África y en Oriente Medio tuvieron entre sus múltiples detonantes la escalada del precio de los alimentos. En diciembre de 2010, en Túnez, las capas más pobres de la población ocupaban la primera línea del conflicto exigiendo, entre otros, acceso a la comida.

En enero de 2011, jóvenes manifestantes en Argelia cortaban carreteras, quemaban tiendas y atacaban estaciones de policía para protestar por el aumento del precio de los productos básicos. Casos similares se han vivido en Jordania, Sudán y Yemen. Y no debemos olvidar que Egipto es el primer importador de trigo del planeta, dependiente de la importación alimentaria.

Evidentemente a este malestar hay que añadir otros: altas tasas de desempleo, falta de libertades democráticas, corrupción, déficit de viviendas y servicios básicos, etc. que constituyeron el núcleo duro de las revueltas. De todos modos, la subida del precio de los alimentos fue uno de los detonantes iniciales.

Una causa central

Pero, ¿cuáles han sido las causas de este nuevo aumento del coste de la comida? A pesar de que instituciones internacionales y expertos en la materia han señalado varios elementos como: fenómenos meteorológicos que habrían afectado a las cosechas en países productores, el aumento de la demanda en países emergentes, la especulación financiera, la creciente producción de agrocombustibles, entre otros; varios indicios apuntan a la especulación con las materias primas alimentarias como una de las razones principales de la escalada del precio de la comida.

De hecho, en el periodo 2007 y 2008 ya se vivió una crisis alimentaria profunda, con una subida del precio de los cereales como el trigo, la soja y el arroz, de un 130%, un 87% y un 74% respectivamente. Entonces, como hoy, diferentes fueron las causas indicadas, aunque destacaban el aumento de la producción en agrocombustibles y las crecientes inversiones especulativas en los mercados de futuros alimentarios. Pero este aumento del precio de la comida se estancó el año 2009, en parte, probablemente, debido a la crisis económica y la disminución de la especulación financiera.

A mediados de 2010, una vez apaciguados los mercados financieros internacionales, y con cuantiosas sumas públicas inyectadas a la banca privada, la especulación alimentaria golpeaba de nuevo y el precio de los alimentos volvía a subir. Para "salvar a la banca", tras el estallido de la crisis financiera de 2008-2009, se calcula que los gobiernos de los países ricos aportaron un total de 20 billones de dólares para apuntalar al sistema bancario y rebajar las tasas de interés.

Con esta entrada de dinero, los especuladores se vieron incentivados para pedir nuevos préstamos y comprar mercancías que previsiblemente aumentarían rápidamente de valor. Los mismos bancos, fondos de alto riesgo, etc. que causaron la crisis de las hipotecas subprime son, actualmente, los responsables de la especulación con las materias primas y el aumento del precio de la comida, aprovechándose de unos mercados globales de mercancías profundamente desregularizados.

La crisis alimentaria está íntimamente ligada a la crisis económica y a la lógica de un sistema que promueve, por ejemplo, unos planes de rescate en Grecia y en Irlanda, supeditando la soberanía de estos países a las instituciones internacionales como se supedita la soberanía alimentaria de los pueblos a los intereses del mercado.

Garantía o negocio

De hecho, siempre se ha dado una cierta especulación con el precio de los alimentos y esta lógica impera en el funcionamiento de los mercados de futuros, que, tal y como los conocemos actualmente, datan de mediados del siglo XIX, cuando empezaron a funcionar en Estados Unidos. Estos son acuerdos legales estandarizados para hacer transacciones de mercancías físicas en un tiempo futuro establecido previamente y han sido un mecanismo para garantizar un precio mínimo al productor ante las oscilaciones del mercado.

Para explicarlo en pocas palabras: el campesino vende a un comerciante la producción antes de la cosecha para protegerse de las inclemencias del tiempo, por ejemplo, y garantizarse un precio a futuro. El comerciante, por su parte, también, se beneficia. El año en que la cosecha va mal, el campesino obtiene buenos ingresos, y cuando la cosecha es óptima, el comerciante aún se beneficia más.

En la actualidad, este mismo mecanismo es empleado por los especuladores para hacer negocio aprovechando la desregulación de los mercados de materias primas, que fue impulsada a mediados de los años 90 en Estados Unidos y Gran Bretaña por bancos, políticos partidarios del libre mercado y fondos de alto riesgo, en el marco del proceso de desregulación de la economía mundial. Los contratos para comprar y vender comida se convirtieron en "derivados" que podían comercializarse independientemente de las transacciones agrícolas reales. Nacía, pues, un nuevo negocio: la especulación alimentaria.

Los especuladores, hoy, son quienes tienen más peso en los mercados de futuros, a pesar de que sus transacciones de compra y venta no tienen nada que ver con la oferta y la demanda real. En palabras de Mike Masters, gerente de Masters Capital Management, si en 1998 la inversión financiera con carácter especulativo en el sector agrícola era de un 25%, actualmente ésta se sitúa alrededor de un 75%. Estas transacciones se llevan a cabo en las bolsas de valores, la más importante de las cuales, a nivel mundial, es la bolsa de comercio de Chicago, mientras que en Europa los alimentos y las materias primas se comercializan en las bolsas de futuros de Londres, París, Ámsterdam y Frankfurt.

Un "depósito 100% natural"

El 2006/2007, inversores institucionales como bancos, compañías de seguros, fondos de inversión, entre otros, tras la caída del mercado de créditos hipotecarios de alto riesgo en Estados Unidos, buscaron lugares más seguros y con mayor rentabilidad, como las materias primas y los alimentos, dónde invertir su dinero. En la medida en que el precio de la comida subía, aumentaban las inversiones en los mercados de futuros de alimentos, empujando el precio de los granos al alza y empeorando la inflación en el precio de la comida.

En Alemania, el Deutsche Bank anunciaba ganancias fáciles si se invertía en productos agrícolas en auge. Y negocios similares proponía otro de los principales bancos europeos, el BNP Paribas. Pero no hay que ir tan lejos para encontrar ejemplos concretos.

Catalunya Caixa, antigua Caixa Catalunya, instaba, este enero de 2011, a sus clientes a invertir en materias primas bajo el lema "depósito 100% natural". ¿Y qué ofrecía? Una garantía del 100% del capital con posibilidad de obtener una rentabilidad de hasta el 7% anual. Y ¿cómo? En función, como indicaba en su publicidad, de "la evolución del rendimiento de tres materias primas alimentarias: azúcar, café y maíz". Para dar garantías de la alta rentabilidad, la publicidad no dudaba en señalar como la cotización de estos tres productos, los últimos meses, había aumentado en un 61%, un 34% y un 38% respectivamente, debido a "la demanda creciente que va a un ritmo superior a la producción "," por el incremento de la población mundial "y" su uso en agrocombustibles ".

Catalunya Caixa, pero, obviaba una información importante: la especulación alimentaria, que tan buenos réditos económicos da, aumenta el precio de los alimentos, los hace inaccesibles a amplias capas de población en países del Sur global y condena al hambre, a la miseria y a la muerte a miles de personas en estos países.

Dependencia del petróleo

Otro elemento que agudiza la crisis alimentaria es la fuerte dependencia del petróleo del actual modelo de producción y distribución de alimentos. De hecho, el aumento del precio del petróleo repercute directamente en una subida similar del coste de los alimentos básicos. En 2007 y 2008 tanto el precio del petróleo como el de los alimentos alcanzaron cifras récord. Entre julio de 2007 y junio de 2008, el petróleo crudo pasó de 75 dólares el barril a 140 dólares, mientras que el precio de los alimentos básicos aumentaba de 160 dólares a 225 dólares, según el Índice de la FAO para los Precios de los Alimentos.

Y es que la agricultura y la alimentación son cada día más 'petrodependientes'. Después de la 2ª Guerra Mundial y con la revolución verde, en los años 60 y 70, y con el supuesto de aumentar la producción, se apostó por un modelo de agricultura industrial e intensivo. El sistema agrícola y alimentario actual, con alimentos que recorren miles de kilómetros antes de llegar a nuestra mesa, con el uso de intensivo de maquinaria agrícola, de químicos, pesticidas, herbicidas y fertilizantes artificiales no subsistiría sin el petróleo.

El aumento del precio del petróleo así como la estrategia de diferentes gobiernos para combatir el cambio climático ha conducido, también, a una creciente inversión en la producción de combustibles alternativos, agrocombustibles, como el biodiesel y/o el bioetanol, elaborados a partir de azúcar, maíz u otros. Pero esta producción ha entrado en competencia directa con la producción de alimentos para el consumo siendo otra de las causas del aumento del precio de los alimentos.

El mismo Banco Mundial reconocía que cuando el precio del petróleo sobrepasa los 50 dólares por barril, entonces un 1% de incremento de su precio supone un 0.9% de aumento del precio del maíz, ya que "por cada dólar que el precio del petróleo aumenta la rentabilidad del etanol y, consecuentemente, la demanda de maíz para su elaboración también crece". Desde el año 2004, 2/3 del aumento de la producción mundial de maíz fueron destinadas a satisfacer la demanda norteamericana de agrocombustibles. En el año 2010, el 35% de la cosecha de maíz de Estados Unidos, que significa un 14% de la producción de maíz mundial, fue utilizada para producir etanol. Y esta tendencia va al alza.

Pero más allá de una serie de causas como la especulación alimentaria y el aumento del precio del petróleo que repercute en una creciente inversión en agrocombustibles, provocando una competencia entre la producción de cereales para el consumo o para la automoción, nos encontramos ante un sistema agroalimentario profundamente vulnerable y en manos del mercado. La creciente liberalización del sector en las últimas décadas, la privatización de bienes naturales (agua, tierra, semillas), la imposición de un modelo de comercio internacional al servicio de los intereses privados, etc. nos ha conducido a esta situación.

Mientras la agricultura y la alimentación sigan siendo consideradas una mercancía en manos del mejor postor, y los intereses empresariales prevalezcan por encima de las necesidades alimentarias y los límites del planeta, nuestra seguridad alimentaria y el bienestar de la tierra no estarán garantizados.

Nucleares, riesgos no asumibles

¿Por qué no nos podemos permitir utilizar la energía nuclear? La respuesta a esta pregunta, en mi opinión, no puede limitarse a señalar el riesgo de la tecnología nuclear. Ningún economista plantearía las decisiones relacionadas con el riesgo en términos absolutos: tanto en el nivel individual como en el social aceptamos constantemente riesgos asumibles en función de las ventajas que comporta cada actividad.
Un único accidente nuclear tiene consecuencias extraordinariamente desastrosas; puede acabar con la vida de decenas de miles de personas y afectar a las generaciones futuras de un modo impredecible. Aún así, al menos en teoría, podría ser aceptable incurrir en el riesgo. Todo dependerá de dos cosas: de los beneficios sociales que perciban los ciudadanos y de la probabilidad de que sucediera tal accidente. La cuestión esencial, entonces, no es que existe riesgo, sino si este es asumible. Y va creciendo la evidencia que apunta en un sentido negativo.
Después de descartar cualquier prejuicio antinuclear, sigue siendo inevitable prestar atención a cómo se acumulan factores que hacen que la probabilidad de accidente nunca sea suficientemente baja. Siempre se trata de circunstancias excepcionales: hoy es un terremoto de grado 9, ayer fue un error humano, mañana puede ser un ciclón o un ataque terrorista. Una excepcionalidad que no deja de subrayar en cada caso el lobby nuclear. Pero nuestras estructuras técnicas, institucionales y políticas no tienen, hasta la fecha, respuestas adecuadas ante tal excepcionalidad. Quizás en una sociedad diferente a las nuestras las respuestas existirían. Sin embargo, no parece que las diferentes formas de organización con las que hemos gestionado la energía nuclear den suficiente garantía. Los accidentes que todos recordamos, los más antiguos y los más modernos, han sido provocados por muy diferentes combinaciones de errores, atribuibles unos al exceso de burocracia, otros al exceso de mercado, todo ello combinado con rasgos humanos, en este caso no controlados, como la estupidez o la codicia. En este contexto puede que lo más juicioso sea empezar a asumir que los costes de la energía nuclear, aquí y ahora, son ampliamente mayores que sus beneficios.

Jorge Calero es catedrático de Economía Aplicada
Fuente: http://blogs.publico.es/delconsejoeditorial/1285/nucleares-riesgos-no-asumibles/

El espectro de Chernobil

"No existe razón tecnológica por la que no podamos usar la energía nuclear de manera segura y efectiva... Japón lo hace, Francia lo hace y no emite gases de efecto invernadero, así que sería tonto que nosotros no lo hagamos de manera mucho más efectiva. No sé si estas palabras de Barack Obama, de octubre de 2009, ya fueron sepultadas por los graves sucesos en reactores y depósitos con barras de combustible usado, de la central atómica Fukushima I, en el noreste de Japón: según los expertos es el mayor siniestro desde Chernóbil y hasta hace poco, similar al de Three Mile Island, Pennsylvania –1979– que, como recordó el New York Times, paralizó la industria nuclear.
La emergencia atómica en Japón, país con fama de modelo en esa tecnología, confirma, por enésima vez, las advertencias de físicos, médicos y ecólogos: Barry Commoner, Helen Caldicott y Greenpeace, entre otros, de que la energía nuclear es una forma cara y muy riesgosa de calentar agua para generar electricidad. Es como usar una sierra eléctrica para rebanar mantequilla, con alta vulnerabilidad por la combinación, potencialmente catastrófica, de fallas de diseño, errores humanos y desastres naturales.
No es sólo el riesgo de estallido de reactores: científicos de la Universidad de Kioto exigen que se haga pública la información sobre la intensidad de los escapes de yodo 131, mientras Robert Álvarez, del Institute for Policy Studies, ex asesor de Bill Clinton, dice que un solo depósito con barras de combustible usado como los de la central de Fukushima –o del Cañón del Diablo y San Onofre, en California– contiene más cesio-137 que el total depositado en el hemisferio norte por todas las pruebas nucleares atmosféricas y que una explosión así podría lanzar a la atmósfera, quizá entre tres y nueve veces la cantidad de cesio-137 por el desastre en el reactor de Chernóbil.
Andy Robinson informa de que si cualquier depósito se queda sin agua podría ser inminente una catastrófica fusión de los desechos nucleares, algo más temible que la fusión de un reactor, ya que en el proceso nuclear de generación de energía lo que se coloca en los depósitos son materias muy radiactivas como el yodo 237 por lo que fue de extrema importancia que el Consejo de Investigación Nuclear de Estados Unidos advirtiera de que los residuos del reactor 4 de Fukushima ¡se habían quedado sin agua! (www.lavanguardia.es).
¿Cómo explicar que, a pesar del riesgo global y de que, hasta hoy, no hay solución al problema de almacenar durante siglos sustancias tan tóxicas, la Casa Blanca reitere que la energía nuclear es parte del plan general de energía del presidente y promueva la instalación de esas centrales en países de gran riesgo sísmico como Chile o México? ¿Se trata de una inercia mortal por el peak oil; el peso político-electoral del cabildo nuclear; la coopción empresarial del ente regulador; el calentamiento global y el aumento al subsidio federal del sector, que de 8 mil millones de dólares (mmd) en 2009 pasa a 18.5 mmd y ahora a 54.5 mmd? ¿Ello en medio de un déficit fiscal de 1.5 billones (trillions) de dólares y de fuertes recortes a servicios de salud, educación y apoyo a la comunidad?; ¿o es porque según Russ Baker, desde 2003 altos ejecutivos y empleados de Exelon, principal operadora de centrales atómicas en Estados Unidos, hicieron donaciones a las campañas de Obama al senado y luego a la presidencia?¿
Baker dice que el vicepresidente ejecutivo y el director de Exelon recaudaron fondos para esas campañas; igual el presidente de Exelon, quien además maneja un instituto eje del cabildo nucleoeléctrico y que David Axelrod, principal estratego político de la Casa Blanca, fue asesor de esa firma.
Sea como fuere, la tragedia de Fukushima muestra que, como ironizó en 2000 Dixie Ray Lee, ex director de la Comisión de Energía Atómica –que aglutina las principales empresas de energía nuclear de Estados Unidos–, “la cuestión de los residuos es el no problem más grande de la historia”. (ibid)

miércoles, 23 de marzo de 2011

Con 10% de desempleo y una enorme deuda, EEUU se arruina cada día más con sus guerras

23 Mar. 2011 - La guerra en Libia no solo le puede costar a EE. UU. el enfriamiento de sus relaciones con algunos países, sino también un gasto enorme de dinero.

El lanzamiento de un misil de crucero Tomahawk cuesta aproximadamente un millón y medio de dólares, y solo durante las primeras horas de la campaña en Libia las tropas estadounidenses usaron más de 100 dispositivos de este tipo.

El congresista Denis Kuchinich afirma: “Esta nueva Guerra nos costará 500 millones de dólares solo durante la primera semana. Claro está que no tenemos recursos financieros para eso y acabaremos reduciendo la financiación de otros importantes programas domésticos”.

El miembro del Comité para las Relaciones Internacionales del Senado, Richard Lugar está de acuerdo: “Es extraño, pasamos todos los días en el Congreso hablando del presupuesto, y al mismo tiempo se inicia una operación tan costosa como esta”.

Mientras se está librando la operación, el desempleo en el país alcanza el 10% y la deuda estatal, la cantidad casi inimaginable, 14 billones de dólares. No es sorprendente que muchos norteamericanos cuestionan la sensatez de las acciones actuales del gobierno.

Pero sí existen los que sacan ingresos de esta guerra: son las grandes compañías, que prestan sus servicios a las fuerzas armadas.

“Los gigantes como General Electric o Halliburton han obtenido tremendos beneficios, especialmente durante las guerras en Irak y Afganistán”, comenta Sara Flounders, cofundadora del Centro de Acción Internacional de Nueva York. “Con la operación en Libia pasará lo mismo, ya que muchos de sus servicios están subcontratados”.

Pero aunque para las corporaciones la participación estadounidense en un nuevo conflicto podría estar justificada, para miles de norteamericanos los daños a la economía y a la imagen del país son probablemente un precio demasiado alto a pagar.

Comunistas franceses rechazan invasión en Libia y que su país sea el brazo armado de EEUU

Caracas, 23 Mar. AVN .- Luego de que el Parlamento francés aprobara el martes la agresión militar contra Libia y diera vía libre al gobierno de Nicolás Sarkozy a participar en la invasión, el diputado del Partido Comunista de Francia (PCF) Roland Muzeau rechazó la postura oficial.

Entrevistado por la agencia Télam, el legislador explicó que "la realidad es que en esta misión militar nuestro país es el
brazo armado de Estados Unidos".

Muzeau remarcó que los comunistas "nos negamos a justificar esta intervención, porque nunca las bombas han logrado llevar la democracia a ningún país".

"En caso de fracaso, Francia deberá asumir su responsabilidad", apuntó.

La aprobación de la invasión de fuerzas militares francesas fue respaldada en el Congreso por el Partido Socialista (PS) y por los legisladores de extrema derecha que responden a Sarkozy.

Sobre este punto, el diputado comunista afirmó que "la unanimidad lograda entre el gobierno y el socialismo es
tonta y ciega" y refirió que "la consulta en la Asamblea Nacional mientras nuestro país ya se encuentra en guerra ha sido una parodia".

La invasión en Libia es denunciada por violar el derecho internacional y la soberanía del país del norte de África.

Aunque la justificación para los bombardeos es aplicar la resolución 1.973 de Naciones Unidas y de esa forma "proteger" a la población civil, los ataques indiscriminados de Estados Unidos (EEUU) y sus aliados alcanzaron a decenas de pobladores y edificios públicos, como hospitales.

Once países participan en las operaciones militares contra el pueblo libio, tanto desde el Mar Mediterráneo como por el aire, lo que ha causado la muerte de decenas de civiles.

Reflexiones de Fidel Castro: Las verdaderas intenciones de la "Alianza Igualitaria"

La Habana, 23 mar (PL) Las verdaderas intenciones de la "Alianza Igualitaria", es el título de las más recientes Reflexiones del líder de la Revolución cubana, Fidel Castro.

  Prensa Latina transmite a continuación el texto íntegro:

Las verdaderas intenciones de la "Alianza Igualitaria"

Ayer fue un día largo. Atendía desde el mediodía las peripecias de Obama en Chile, como había hecho el día anterior con sus aventuras en la urbe de Río de Janeiro. Esa ciudad, en brillante desafío, había derrotado a Chicago en su aspiración a ser sede de la Olimpiada de 2016, cuando el nuevo Presidente de Estados Unidos y Premio Nobel de la Paz parecía un émulo de Martin Luther King.

Nadie sabía cuándo llegaba a Santiago de Chile y qué haría allí un Presidente de Estados Unidos, donde uno de sus antecesores había cometido el doloroso crimen de promover el derrocamiento y la muerte física de su heroico Presidente, horribles torturas y el asesinato de miles de chilenos.

Trataba por mi parte, a la vez, de seguir las noticias que llegaban de la tragedia de Japón y la brutal guerra desatada contra Libia, mientras el ilustre visitante proclamaba la "Alianza Igualitaria" en la región del mundo donde peor está distribuida la riqueza.

Entre tantas cosas, me descuidé un poco y no vi nada del opíparo banquete de cientos de personas con las exquisiteces que la naturaleza dotó los mares, que de haberse realizado en un restaurante de Tokio, ciudad donde se paga hasta 300 mil dólares por un atún fresco de aleta azul, se habrían reunido hasta 10 millones de dólares.

Era demasiado trabajo para un joven de mi edad. Escribí una breve Reflexión y dormí luego largas horas.

Hoy por la mañana estaba fresco. Mi amigo no llegaría a El Salvador hasta después del mediodía. Pedí despachos cablegráficos, artículos de Internet y otros materiales recién llegados.

Vi, en primer lugar, que por mi culpa los despachos cablegráficos le habían dado importancia a lo que dije con respecto al cargo de Primer Secretario del Partido, y lo explicaré con la mayor brevedad posible. Concentrado en la "Alianza Igualitaria" de Barack Obama, un asunto de tanta relevancia histórica â��hablo en serioâ��, ni siquiera recordé que el mes próximo tendrá lugar el Congreso del Partido.

Mi actitud con relación al tema fue elementalmente lógica. Al comprender la gravedad de mi salud, hice lo que a mi juicio no fue necesario cuando tuve el doloroso accidente en Santa Clara; después de la caída el tratamiento fue duro, pero la vida no estaba en peligro.

Cuando, en cambio, escribí la Proclama del 31 de julio fue evidente para mí que el estado de salud era sumamente crítico.

Depuse de inmediato todas mis funciones públicas, añadiéndole a la misma algunas instrucciones para ofrecer seguridad y tranquilidad a la población.

No era necesaria la renuncia, en concreto, de cada uno de mis cargos.

La función más importante para mí era la de Primer Secretario del Partido. Por ideología y por principio, en una etapa revolucionaria, a ese cargo político corresponde la máxima autoridad. El otro cargo que ejercía era el de Presidente del Consejo de Estado y del Gobierno, electo por la Asamblea Nacional. Para ambos cargos existía un sustituto, y no en virtud de vínculo familiar, que jamás he considerado fuente de derecho, sino por experiencia y méritos.

El grado de Comandante en Jefe me lo había otorgado la propia lucha, una cuestión de azar más que de méritos personales. La propia Revolución, en ulterior etapa, asignó correctamente la jefatura de todas las instituciones armadas al Presidente, una función que a mi juicio debe corresponderse con la de Primer Secretario del Partido. Entiendo que así debe ser en un país que, como Cuba, ha tenido que enfrentar un obstáculo tan considerable como el imperio creado por Estados Unidos.

Transcurrieron casi 14 años desde el anterior Congreso del Partido, que coincidieron con la desaparición de la URSS y el Campo Socialista, el Período Especial y mi propia enfermedad.

Cuando progresiva y parcialmente recuperé la salud, ni siquiera me pasó por la mente la idea o necesidad de proceder al formalismo de hacer renuncia expresa de cargo alguno. Acepté en ese período el honor de la elección como Diputado a la Asamblea Nacional, que no exigía la presencia física, y con la que podía compartir ideas.

Como dispongo de más tiempo que nunca para observar, informarme, y exponer determinados puntos de vista, cumpliré modestamente mi deber de luchar por las ideas que he defendido a lo largo de mi modesta vida.

Ruego a los lectores me excusen el tiempo invertido en esta explicación, que las circunstancias mencionadas me obligaron llevar a cabo.

El asunto más importante, no lo olvido, es la insólita alianza entre millonarios y hambrientos que propone el ilustre Presidente de Estados Unidos.

Los bien informados -aquellos que conocen, por ejemplo, la historia de este hemisferio, sus luchas, o incluso, solo la del pueblo de Cuba defendiendo la Revolución contra el imperio que, como el propio Obama reconoce, ha durado más tiempo que "su propia existencia"-, con seguridad se asombrarán de su propuesta.

Se conoce que el actual Presidente es un buen hilvanador de palabras, circunstancias que, unidas a la crisis económica, el creciente desempleo, las pérdidas de viviendas, y la muerte de soldados norteamericanos en las guerras estúpidas de Bush, lo ayudaron a obtener la victoria.

Después de observarlo bien, no me sorprendería que fuera el autor del ridículo título con que se bautizó la matanza en Libia: "Odisea del Amanecer", que hizo temblar el polvo de los restos de Homero y los que contribuyeron a fraguar la leyenda de los famosos poemas griegos; aunque admito que, tal vez, el título fuese una creación de los jefes militares que manejan las miles de armas nucleares con las cuales una simple orden del Premio Nobel de la Paz puede determinar el fin de nuestra especie.

De su discurso a los blancos, negros, indios, mestizos y no mestizos, creyentes y no creyentes de las Américas, pronunciado en el Centro Cultural Palacio de la Moneda, las embajadas de Estados Unidos distribuyeron copia fiel en todas partes, y fue traducido y divulgado por Chile TV, CNN, e imagino que otras emisoras en otros idiomas.

Fue al estilo del que pronunció el primer año de su mandato, en El Cairo, la capital de su amigo y aliado Hosni Mubarak, cuyas decenas de miles de millones de dólares sustraídos al pueblo es de suponer que conocía un Presidente de Estados Unidos.

"â��Chile ha demostrado que no tenemos por que estar divididos por razas [â��] o conflictos étnicos", aseguró, de este modo el problema americano fue borrado del mapa.

Insiste obsesivamente casi de inmediato en que "â��este maravilloso lugar donde nos encontramos, a pocos pasos de donde Chile perdió su democracia hace varias décadasâ��" Todo menos pronunciar el golpe de Estado, el asesinato del pundonoroso general Schneider, o el nombre glorioso de Salvador Allende, como si el gobierno de Estados Unidos no tuviese que ver en absoluto.

El gran poeta Pablo Neruda, cuya muerte aceleró el traidor golpe, sí fue pronunciado más de una vez, en este caso para afirmar de forma bellamente poética nuestras "estrellas" primordiales son la "lucha" y la "esperanza". ¿Ignora Obama que Pablo Neruda era comunista, amigo de la Revolución Cubana, gran admirador de Simón Bolivar, que renace cada cien años, e inspirador del Guerrillero Heroico Ernesto Guevara?

Admirado quedé casi desde el inicio de su mensaje, de los profundos conocimientos históricos de Barack Obama. Algún asesor irresponsable olvidó explicarle que Neruda era militante del Partido Comunista de Chile. Después de otros párrafos intrascendentes reconoce que: "Sé que no soy el primer presidente de Estados Unidos en prometer un nuevo espíritu de cooperación con nuestros vecinos latinoamericanos. Sé que a veces, Estados Unidos ha tomado por descontada a esta región."

"â��América Latina no es el viejo estereotipo de una región en conflicto perpetuo ni atrapada por ciclos interminables de pobreza."

"En Colombia, grandes sacrificios por ciudadanos y fuerzas de la seguridad han restaurado un nivel de seguridad que no se veía desde hace décadas." Allí jamás hubo narcotráfico, paramilitares ni cementerios clandestinos.

En su discurso la clase obrera no existe, ni campesinos sin tierras, tampoco los analfabetos, la mortalidad infantil o materna, los que pierden la vista, o son víctimas de parásitos como el Chaga o de enfermedades bacterianas como el cólera.

"Desde Guadalajara hasta Santiago y São Paulo, una CLASE MEDIA está exigiendo más de sí misma y más de su gobierno", expresa.

"Cuando un golpe de Estado en Honduras amenazó el progreso democrático, los países del hemisferio invocaron unánimemente la Carta Democrática Interamericana, lo que ayudó a sentar las bases del retorno al estado de derecho."

La verdadera razón del maravilloso discurso de Obama se explica de forma indiscutible a mediados de su mensaje y con sus propias palabras: "América Latina solo se va a volver más importante para Estados Unidos, especialmente para nuestra economía. [â��] Compramos más de sus productos y servicios que ningún otro país, e invertimos más en esta región que ningún otro país. [â��] nosotros exportamos más de tres veces a América Latina que lo que exportamos a China. Nuestras exportaciones a esta regiónâ�� aumentan más rápido que nuestras exportaciones al resto del mundoâ��". Se puede acaso deducir de esto que "cuanto más próspera sea América Latina, más próspero será Estados Unidos."

Dedica más adelante insípidas palabras a los hechos reales:

"Pero seamos francos y también admitamos [â��] que el progreso del continente americano no es suficientemente rápido. No para los millones que sufren la injusticia de la extrema pobreza. No para los niños en las barriadas y las favelas, que sólo quieren las mismas oportunidades que tienen los demás."

"El poder político y económico con demasiada frecuencia está concentrado en las manos de pocos, en lugar de servir a la mayoría.", expresó textualmente

"No somos la primera generación que enfrenta esos retos. Hace exactamente 50 años, el Presidente John F. Kennedy propuso una ambiciosa Alianza para el Progreso."

"El desafío ante el Presidente Kennedy persiste: â��construir un hemisferio en el que todos [los pueblos] puedan tener la esperanza de un estándar de vida apropiado, en el que todos puedan vivir su vida con dignidad y libertadâ�Ö."

Es increíble que venga ahora con esa historia tan burda que constituye un insulto a la inteligencia humana.

No le queda más remedio que mencionar entre las grandes calamidades un problema que se origina en el colosal mercado de Estados Unidos y con armas homicidas de ese país: "Las pandillas de criminales y narcotraficantes no solo son una amenaza contra la seguridad de los ciudadanos. Son una amenaza contra el desarrollo porque ahuyentan la inversión que necesita la economía para prosperar. Y son una amenaza directa contra la democracia porque alientan la corrupción que socava a las instituciones desde adentro." Más adelante añade a regañadientes: "Pero nunca eliminaremos el atractivo de los carteles y pandillas a no ser que también les hagamos frente a las fuerzas sociales y económicas que alimentan la criminalidad. Necesitamos llegar a los jóvenes vulnerables antes de que recurran a las drogas y el crimen."

"Como Presidente, he dejado en claro que en Estados Unidos aceptamos nuestra responsabilidad por la violencia generada por las drogas. La demanda de drogas, incluida aquella en Estados Unidos, impulsa esta crisis. Por eso formulamos una nueva estrategia para el control de drogas que se centra en reducir la demanda de drogas por medio de la educación, prevención y tratamiento."

Lo que no dice es que en Honduras 76 personas por cada 100 mil habitantes mueren a causa de la violencia, 19 veces más que en Cuba, donde prácticamente, a pesar de la proximidad de Estados Unidos, tal problema apenas existe.

Después de unas cuantas tonterías por el estilo, sobre las armas con camino a México que están confiscando, un Acuerdo Transpacífico, el Banco Interamericano de Desarrollo, con el que dice se esmeran en aumentar el "Fondo de Crecimiento con Microfinanciación para las Américas" y prometer la creación de nuevas "Vías a la Prosperidad" y otros términos altisonantes que pronuncia en inglés y español, vuelve a sus peregrinas promesas de unidad hemisférica y trata de impresionar a los oyentes con los riesgos del cambio climático.

Añade Obama "Y si alguien duda de la urgencia del cambio climático, basta que miren dentro del continente americano, desde las fuertes tormentas del Caribe hasta el descongelamiento de glaciares en los Andes y la pérdida de bosques y tierras de cultivo en toda la región." Sin el valor de reconocer que su país es el máximo responsable de esa tragedia.

Explica que se enorgullece de anunciar que "â��Estados Unidos está trabajando con socios en la región, entre ellos el sector privado, para aumentar en 100,000 el número de estudiantes de Estados Unidos en América Latina, y en 100,000 el número de estudiantes de América Latina que estudian en Estados Unidos." Ya se sabe lo que cuesta estudiar Medicina u otra carrera en ese país, y el robo descarado de cerebros que practica Estados Unidos.

Toda su palabrería para terminar con una loa a la OEA que Roa calificó como "Ministerio de Colonias Yanki", cuando en memorable denuncia de nuestra Patria en Naciones Unidas, informó que el gobierno de Estados Unidos había atacado nuestro territorio el 15 de abril de 1961 con bombarderos B-26 pintados con insignias cubanas; un hecho desvergonzado que dentro de 23 días cumplirá 50 años.

De esa forma creyó que todo estaba plenamente listo para proclamar el derecho a subvertir el orden en nuestro país.

Confiesa paladinamente que están "permitiendo que los estadounidenses envíen remesas para darles cierta esperanza económica a gente en toda Cuba, como también más independencia de las autoridades."

"â��continuaremos buscando maneras de aumentar la independencia del pueblo cubano, que tiene derecho a la misma libertad que todos los demás en este hemisferio."

Luego reconoce que el bloqueo daña a Cuba, priva a la economía de recursos. ¿Por qué no reconoce que las intenciones de Eisenhower, y el objetivo declarado de Estados Unidos cuando lo aplicó, era rendir por hambre al pueblo de Cuba?

¿Por qué se mantiene? ¿A cuántos cientos de miles de millones de dólares asciende la indemnización que Estados Unidos debe pagar a nuestro país? ¿Por qué mantienen en prisión a los 5 Héroes antiterroristas cubanos? ¿Por qué no se aplica la Ley de Ajuste a todos los latinoamericanos en lugar de permitir que miles de ellos resulten muertos o heridos en la frontera impuesta a ese país después de arrebatarle más de la mitad de su territorio?

Le ruego al Presidente de Estados Unidos que me excuse la franqueza. No albergo sentimientos hostiles hacia él o su pueblo.

Cumplo el deber de exponer lo que pienso de su "Alianza Igualitaria".

Nada ganará Estados Unidos al crear y estimular el oficio de mercenarios. Puedo asegurarle que los mejores y más preparados jóvenes de nuestro país graduados en la Universidad de Ciencias Informáticas conocen mucho más de Internet y computación que el Premio Nobel y Presidente de Estados Unidos.

Obama decide aplicar en Libia el modelo utilizado en Serbia

Dividir el país y robar el petróleo


La administración Obama nunca habría lanzado una guerra contra Libia si no tuviera ya preparado un títere dispuesto a asumir el poder tan pronto como terminen los combates. Ese títere parecer ser Mustafa Abdul Jalil, el ex ministro de justicia de Gadafi. Jalil es actualmente el dirigente de la oposición del Consejo Transitorio Nacional Libio, que controla a los insurgentes de Al Bayda. No se trata de ningún movimiento de base que propugne los preceptos fundamentales del gobierno democrático. Es toda una trápala de rebeldes armados por el ejército egipcio (con la aprobación estadounidense) para derrocar al régimen de Gadafi. Jalil ha cosechado el apoyo de la llamada “comunidad internacional” a pesar del hecho de que esa misma comunidad ha ignorado olímpicamente a los pacíficos manifestantes en Bahrein, Yemen y Arabia Saudí. Otro ejemplo más del apoyo selectivo que Naciones Unidas presta a determinados movimientos a favor de la democracia. Les ofrezco aquí un retazo de una entrevista con el Sr. Jalil que apareció en The Daily Beast:
Pregunta: Si Vd. llega a ganar, ¿qué visión tiene de la nueva Libia?
Mustafa Abdul Jalil:
    “Estamos luchando por una nueva Libia democrática y civil, dirigida por un gobierno democrático y civil que se centre en el desarrollo económico, en la construcción de la sociedad civil e instituciones civiles y un sistema multipartidista. Una Libia que respete todos los acuerdos internacionales, que se lleve bien con sus vecinos, que luche contra el terrorismo, que respete todas las religiones y etnias… Buscaremos una transición suave y pacífica, redactando una nueva constitución que lleve al país a unas elecciones parlamentarias y legislativas libres y justas, así como a elecciones presidenciales… Habrá una conferencia pacífica de gobierno de acuerdo con las elecciones, bajo la observación de las organizaciones internacionales.”
Ahí lo tienen, otro “demócrata” comprometido, otro como Karzai, Abbas, Calderón, Uribe, Siniora, etc. Era previsible que Jalil repitiera como un loro todas las palabras de moda que tan familiares resultan en determinadas relaciones públicas: sociedad civil, constitución, transición pacífica, elecciones parlamentarias, democracia, democracia, democracia y, oh, ¿he mencionado la palabra democracia? La idea de que esta farsa patrocinada por EEUU es una especie de erupción espontánea de las masas en búsqueda de libertad es de risa. Aquí va ahora un resumen de un artículo de Reuters que revela la verdad existente tras la propaganda:
    “El ejército egipcio ha empezado a enviar armas a los rebeldes libios, con conocimiento de Washington, a través de la frontera, informaba el viernes The Wall Street Journal. Citando a funcionarios rebeldes libios y estadounidenses, el periódico decía que los envíos constaban en su mayoría de armas pequeñas, como rifles de asalto y munición. Parecía ser el primer caso en que un gobierno exterior arma a los combatientes rebeldes, decía el periódico…
EEUU es el principal aliado y proveedor de ayuda militar a Egipto…
    “Los estadounidenses han dado luz verde a Egipto para que ayude a los rebeldes. No quieren implicarse a un nivel directo, pero los egipcios no lo harían si no tuvieran luz verde.” (“Egypt arming Libya rebels, Wall Street Journal reports”, Reuters).
Esto puede explicar por qué Hillary decidió reunirse precisamente la pasada semana con los dirigentes de la nueva junta de Egipto. Es probable que quisiera asegurarse de que las operaciones patrocinadas por EEUU iban viento en popa ahí al lado, en Libia. En cualquier caso, está claro que la administración Obama está utilizando su influencia en El Cairo para enviar armas de contrabando a los rebeldes en Bengasi.
Así pues, ¿cuál es aquí el final? ¿Piensa realmente Obama que puede deponer a Gadafi con esa chusma armada de descontentos o se guarda algún as en la manga?
La respuesta a estas preguntas podemos encontrarla en un artículo publicado en Businessweek titulado “Libya’s Eastern Rebels, Long-Time Gaddafi Foes, Driving Revolt” [Los rebeldes del este de Libia, enemigos de Gadafi desde hace tiempo, dirigen la revuelta”. Aquí va un resumen:
    “Décadas de abandono y discriminación económica contra los libios de la provincia oriental de Cirenaica han proporcionado la leña que atizó el fuego para la revuelta contra el líder Muamar Gadafi… La rebelión empezó en Cirenaica, una región dotada de petróleo…
    Con cientos de kilómetros de desierto separando las principales ciudades de las tres regiones de Libia: Cirenaica, Tripolitania y Fezzan, en el Sahara, al suroeste del país, las regiones tienen pocos vínculos las unas con las otras…”
    “Libia como país es un concepto relativamente nuevo”, dijo Elliot Abrams, miembro del Consejo de Relaciones Exteriores en Washington y ex asesor adjunto de seguridad nacional del Presidente George W. Bush. “El período de Libia como nación moderna empieza realmente tras la II Guerra Mundial.”
La mayor parte de las probadas reservas de gas y petróleo se encuentran en Cirenaica, una de las tres provincias que la potencia colonial del siglo XX, Italia, unió, constituyendo el precedente de la moderna Libia. El petróleo y el gas suponen el 97% de los ingresos de las exportaciones libias, la cuarta parte de la producción económica del país y el 90% de los ingresos del gobierno, según el Fondo Monetario Internacional.
    “Los importantes ingresos provenientes del sector energético junto con una población escasa dan a Libia uno de los PIB per capita más altos de África, pero muy poco de esos ingresos benefician a los sectores más desfavorecidos de la sociedad”, escribió la CIA en un documento público en que analizaba la economía de Libia.
    “Con 105.000 millones de dólares de reservas en el tesoro nacional y una población de 6,5 millones, Libia tiene suficientes fondos como para llevar a cabo la transición del régimen de Gadafi y suavizar cualquier tensión regional que pueda producirse como consecuencia de cuatro décadas de inversiones favoreciendo la región de Trípoli”, dijo Abrams en una entrevista.
    “Si tuviera un nuevo gobierno, podría actualmente adoptar un plan de desarrollo que podría comprar años de estabilidad”, añadió.
Repito: “El gas y el petróleo suponen el 97% de los ingresos provenientes de las exportaciones libias, la cuarta parte de la producción económica del país y el 90% de los ingresos del gobierno.”
¿Qué significa eso?
Significa que todos recursos de Libia se localizan en la provincia oriental, que puede fácilmente escindirse al estilo utilizado en Serbia con el apoyo de los imperialistas extranjeros mediante sus ejércitos-apoderados y sus títeres “promotores de democracia”. Esto es lo que hay realmente en el corazón de la “intervención humanitaria” de Obama, una nueva balcanización más del Oriente Medio. Se trata tan sólo de seguir con el saqueo disfrazado de magnanimidad.
Fuente:
http://www.informationclearinghouse.info/article27733.htm

La crisis alimentaria y el fantasma del hambre en el mundo

Nuevamente, como en el 2008, el fantasma del hambre recorre el mundo. La extraordinaria subida del precio de los alimentos y del petróleo, que termina realimentando la suba de los primeros, han encendido todas las alarmas, sin que se tenga una solución a la vista.
“Los acontecimientos en el Medio Oriente durante las últimas semanas han servido de advertencia para todos nosotros sobre el importante papel que juega la seguridad alimentaria a la hora de calmar la ira pública y reforzar la estabilización.”
Alarmas fundadas
Estas palabras de la Directora del Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la Organización de las Naciones Unidad para la Agricultura y la Alimentación (FAO por sus siglas en inglés) muestra el clamor de esas alarmas y cómo la crisis alimentaria juega un papel en las actuales revueltas en el norte africano y el Oriente Medio.
No es para menos. Según el informe de la FAO a diciembre pasado, el Indice de Precios de Alimentos que ese organismo elabora, alcanzó un valor sin precedentes, mayor que el alcanzado en 2007-08, peor aún en enero de este año ese mismo índice había aumentado un 3 por ciento más, y en febrero un nuevo 2.2 por ciento.
En los últimos 8 meses esos precios subieron en promedio más de un 35 por ciento batiendo récords en más de 20 años. El maíz, el trigo, la soja, el azúcar, los lácteos, la carne y el pescado todos suben, solo el arroz aumentó un moderado 6 por ciento.
¿Porque sucede?
Hay que retrotraerse al inicio de los años ’80 y la aparición de fuertes excedentes agrícolas en los EEUU y la UE para encontrar allí el origen de la crisis actual. Esta no es otra que las políticas de desregulación de los mercados de granos que impulsara desde entonces el BM, y que ahora promueve la Organización Mundial de Comercio (OMC)

Libre comercio
Desde entonces los créditos del BM estuvieron supeditados a que los países rebajaran sus barreras arancelarias a la importación de los excedentes agrarios y aceptaran la imposición de las semillas genéticamente modificadas. Los resultados están a la vista, en numerosos países los sistemas nacionales de agricultura fueron desarticulados, no pudieron resistir la importación de productos subsidiados, otros cayeron en el monocultivo. Hoy el 70% de los países en desarrollo son importadores netos de alimentos.
En América latina el caso mexicano es emblemático: una década después de haber firmado el Tratado de Libre Comercio con EEUU y Canadá (NAFTA por sus siglas en inglés) pasó de ser uno de los principales países agrícolas, a ser de los mayores importadores de maíz y frijoles -sus cultivos ancestrales- perdiendo su soberanía alimentaria y expulsando de sus tierras a millones de campesinos.
Pero desde el año 2000 en adelante se verifica un cambio en los intercambios mundiales, hay una escasez relativa de materias primas y productos energéticos. Es en este marco más general que hoy, como en el 2008, la crisis vuelve a estallar. Por la mayor demanda; por el alza de los precios del petróleo cuya contrapartida son las energías alternativas renovables de origen vegetal. Por el cambio climático que desertifica regiones y hace caer rendimientos y producciones. Todas estas causales combinadas son ahora agravadas por las restricciones a las exportaciones que los países imponen para desacoplar los precios internos de los internacionales.
Mayor demanda
Hay una demanda genuina de productos alimenticios, y en las actuales condiciones de producción y comercialización esta demanda supera a la oferta. Lo que los técnicos de la FAO llaman “rigidez entre el necesario equilibrio entre oferta y demanda”. Esta mayor demanda tiene dos componentes uno cuantitativo y otro cualitativo. El primero esta dado por un crecimiento de la población mundial, que en algunos países es explosiva, y por la incorporación al consumo de China y el sudeste asiático y la India. Pero también un aspecto cualitativo que está dado por cambios en los hábitos alimentarios y dietéticos, del arroz y vegetales a carnes rojas y blancas (vacunos, cerdos y peces).
Agrocombustibles
El alza del precio del petróleo ha incentivado la explotación de los biocombustibles. Es lo que está en la base del fuerte crecimiento de la demanda y de los precios del azúcar, del maíz y de las semillas oleaginosas.
El Time explicó hace algunos años: “… al sustituir los combustibles fósiles por el etanol, lo que verdaderamente están haciendo es elevar los precios mundiales de los alimentos y empeorar el calentamiento global. En la medida en que los precios del maíz suban, los pobres del mundo comerán menos, y mientras más maíz se siembre para uso de motores, más bosques desaparecerán”.
Calentamiento global .
Analistas e investigadores coinciden en que hay una estrecha relación entre Cambio Climático y precio de los alimentos. Es la concentración de gases del efecto invernadero que cambian el clima y este cambio impacta en las producciones agrícolas. El aumento del trigo en esta coyuntura, cuyo valor en el mercado mundial se duplicó en pocos meses, es más que emblemático: fue afectado por una sequía y una ola de calor extraordinaria en Rusia, uno de los principales productores mundiales, que debió cancelar exportaciones para priorizar su mercado interno.
Especulación
La agencia Goldman Sachs creó en su momento un fondo de inversión basado en el precio de las “commodities”, alimentos y minerales, desde entonces la cotización de estas materias primas está sujeta, en mayor o menor proporción, según las oportunidades de especulación. En la crisis del 2008 se calculaba que el 30 por ciento del precio alcanzado por las cotizaciones estaba determinado por el capital especulativo. En la última reunión del G-20 el presidente francés propuso regulaciones y límites a esta práctica sin lograr ningún resultado.
Un mundo con Hambre
Estamos frente a la segunda crisis alimentaria mundial en solo tres años. Esta crisis se descarga en un mundo que muestra la nada orgullosa cifra de 925 millones de personas que pasan hambre, de estos el 60 por ciento son mujeres. 1500 millones viven con un dólar diario y se registran 200 millones de desocupados. La mayoría de quiénes pasan hambre viven en países en desarrollo, representan el 16 por ciento de la población mundial y se concentran en regiones como el Asia y Pacífico, el Africa subsahariana y del Norte y América latina, que registra 53 millones de personas mal nutridas. (Datos del Informe de FAO 2010 “Estado de inseguridad alimentaria en el mundo”).
La actual crisis alimentaria amenaza con empujar a más millones de personas a la “inseguridad alimentaria” , categoría que identifica a las personas que carecen de un acceso seguro a una cantidad suficiente (1800 kcal/día) de alimentos y nutrientes para un crecimiento y desarrollo normales y una vida activa y sana.
El fantasma de las hambrunas vuelve a recorrer gran parte de la geografía mundial y nuevamente aparecen las voces que dicen es producto de la escasez de alimentos, y que ven el hambre como una oportunidad económica para el país.
Por el contrario afirmamos que en el mundo hay producción potencial suficiente y que las razones del hambre se encuentran en el derroche de los países ricos, en la mala distribución de los recursos, en privilegiar la alimentación de automotores por sobre la de las personas
y, particularmente, en las consecuencias de una política que ha favorecido que los excedentes de alimentos de los países centrales liquidaran las producciones de los países en desarrollo
No parece ser que el actual orden social y económico, el agro-negocios y el libre comercio vayan a resolver la catástrofe social en curso. Cambiar la matriz productiva mundial, las formas de comercialización y sobre todo el orden social existente está hoy mas vigente y más necesario que nunca antes.
*El autor es integrante del colectivo EDI-Economistas de Izquierda.

Rechacemos la reaccionaria agresión de la OTAN

Las fuerzas de la OTAN vienen desencadenando desde la tarde del 19 de marzo una agresión militar contra el pueblo hermano de Libia amparándose en la resolución adoptada en el Consejo de Seguridad por los países que forman parte de esa alianza colonialista con la complicidad de la mayor parte de los Estados árabes y la Unión Africana, los cuales establecieron un así llamado “espacio de exclusión aérea” en Libia.
Frente a esta evolución dramática y peligrosa de los acontecimientos en nuestra región, el Partido del Trabajo Patriótico Democrático quiere aclarar lo que sigue a la opinión pública nacional y mundial:
Primero: el partido recuerda su apoyo incondicional a la revolución del pueblo libio en su propósito de liberarse del régimen despótico y corrupto impuesto por el coronel Gadafi.
Segundo: reitera su pesar por los crímenes cometidos por el dictatorial y antipatriótico régimen libio contra las ciudadanas y ciudadanos en Libia, utilizando toda clase de armas, esas armas que nunca utilizó contra las fuerzas imperialistas y sionistas sino -como queda claro hoy- sólo para perpetuarse en el poder y alejarse de su pueblo, y esto hasta el extremo de entregar las riquezas de Libia a los Estados imperialistas y sus políticas, tal y como hizo con Sarkozy y los regímenes reaccionarios africanos mientras el pueblo libio se precipitaba en la pobreza.
Tercero: condena con toda claridad y energía la agresión militar de la OTAN con la participación de numerosas fuerzas de los países reaccionarios árabes y la complicidad de todos los demás.
Cuarto: el Partido del Trabajo Patriótico Democrático subraya los hechos siguientes:
1. Los motivos de esta agresión nada tienen que ver con la voluntad de liberar al pueblo libio de la represión, terrorismo y corrupción que padece desde hace décadas ni con el deseo de facilitar el establecimiento de un régimen democrático nacional. Sus objetivos son claramente colonialistas y están orientados a imponer un control directo sobre el territorio libio, por las riquezas que contiene y por el lugar geoestratégico que ocupa en el mundo árabe y en el continente africano.
2. Esta agresión militar amenaza con aislar y someter a Túnez y Egipto  después de que los pueblos de estos dos países lograran derrocar a Ben Ali y Moubarak, agentes del imperialismo y colaboradores de la OTAN.
3. La mayor parte de las víctimas de la agresión militar se producirán entre el pueblo libio y no entre las filas de las milicias criminales del régimen de Gadafi. Porque ninguna agresión militar puede pretender ser “limpia”, así como no existen tampoco armas “inteligentes” que eviten la muerte de ciudadanos desarmados y la multiplicación de dolor y destrucción.
4. La agresión de la OTAN y los regímenes reaccionarios árabes tiene como objetivo y conducirá inevitablemente a la destrucción premeditada de las infraestructuras en Libia, abriendo así el camino al saqueo imperialista de este país y al establecimiento de bases militares de la OTAN en su territorio, uno de los objetivos que desde hace tiempo busca particularmente los EEUU.
5. El Partido del Trabajo Patriótico Democrático lamenta el sospechoso silencio del gobierno tunecino frente a la agresión de la OTAN, que consideramos una forma de aceptación y complicidad, especialmente después de la visita que la secretaria de Estado de los EEUU, Hilary Clintón, realizó la semana a nuestro país. Así como renovamos nuestro rechazo a cualquier forma de cooperación militar o de ayuda a las fuerzas de la OTAN tanto en nuestro territorio como en nuestras aguas regionales.
Finalmente, el Partido del Trabajo Patriótico Democrático llama a todas las fuerzas patrióticas y democráticas de Túnez a posicionarse con una sola voz contra esta agresión que sin duda tendrá peligrosas consecuencias para nuestro país.

Repsol se juega 30.000 millones de euros en el petróleo de Gadafi

Libia no se encuentra entre los grandes socios comerciales de España en el mundo, pero sí es uno de sus mayores proveedores de crudo. Los campos de petróleo de Gadafi proporcionaban, antes de que estallara el conflicto, el 12,7% de las necesidades de crudo de las refinerías españolas. En total, España se gasta más de 29.000 millones de euros anuales en traer de Libia el oro negro, lo que representa el 95% del total de importaciones desde el país árabe.
La venta de productos y servicios españoles a ese mercado apenas alcanza los 2.441 millones (desde vehículos fabricados en plantas españolas de coches a aceites y aparatos eléctricos).
La especial relación energética de España con Libia tiene su reflejo en la presencia de empresas nacionales en ese territorio, que se reduce, casi exclusivamente, a Repsol. Junto a la petrolera sólo existen en ese mercado algunos proyectos de empresas constructoras españolas, como Sacyr.
Campos
Repsol es la segunda compañía europea con más intereses en el país tras la italiana ENI. Antes de que el conflicto obligara a paralizar todos los campos de petróleo, la compañía presidida por Antonio Brufau extraía diariamente 34.777 barriles de crudo, que representan el 3,8% de su producción total.
En reservas, Libia es un importante bastión para el grupo español. Allí tiene 115 millones de barriles, un 5% de todas las reservas del grupo. Repsol tiene más petróleo en Brasil, Argentina y Venezuela.
El conflicto libio puede perjudicar directamente la producción de la petrolera, pero, al mismo tiempo, la escalada del precio del crudo por el conflicto le beneficia porque supone más margen de beneficio.
Repsol cuenta con derechos mineros sobre nueve bloques, ocho de exploración y uno de producción, que suman una superficie de 20.709 kilómetros cuadrados. La empresa, que no facilita datos de su inversión en esa región, ha señalado que esta crisis no afecta a sus suministros de petróleo.
Otros gigantes petrolíferos como BP, Shell, Gazprom, Total, OMV o Statoil, también tienen pozos en el país africanos, el primer productor de crudo de este continente.
Tres contratos
Sacyr está presente en Libia desde finales de 2007, cuando constituyó una sociedad mixta participada también por la Lybian Company for Development and Investment, organismo dependiente del Gobierno libio.
A través de dicha sociedad, la empresa presidida por Luis del Rivero se adjudicó en 2008 tres contratos para ejecutar obras de urbanización en El Beida y Bengasi por unos 600 millones de euros.
Todo este proyecto se encuentra paralizado desde que se iniciaron las revueltas, según explicó Sacyr. Completa la escasa presencia española en Libia la constructora Bruesa, que edifica un complejo universitario en Anoakat Alkhams, también suspendido.
De Aresbank a un oasis en Málaga
Libia ha destinado las ingentes cantidades de dinero que recibe de Europa por la venta de su petróleo en invertir en numerosas empresas occidentales. España no es ajena a este flujo de petrodólares. Gadafi y las empresas estatales libias controlan el banco Aresbank, la red de estaciones de servicio Tamoil y varias propiedades inmobiliarias, entre ellas casas de lujo. Su principal joya es la finca La Resinera, ubicada en Málaga, donde planeaba edificar un megacomplejo turístico.
Todos estos bienes (con excepción de Tamoil) están intervenidos como parte del acuerdo de los gobiernos de la UE para congelar las propiedades de Gadafi y evitar que las use para financiar la guerra. El Banco de España, por ejemplo, ha tomado las riendas de Aresbank.
El Gobierno español también ha intervenido las cuentas bancarias de Gadafi y otros 25 de miembros de su familia, entre ellos, su hijo Khamis Muammar, que estudiaba un Máster en el Instituto de Empresa. España, sin embargo, no es el primer destino del dinero libio.
En Italia, la antigua colonia, Gadafi participa en Unicredit, en la firma aeroespacial Finmeccanica, y ENI, además de en el equipo de fútbol Juventus de Turín. Además, posee participaciones en otras empresas europeas, como el grupo Pearson, propietario de ‘Financial Times’.
Fuente: http://www.expansion.com/2011/03/20/economia/1300660505.html?a=1efa1d562335c0069663e93d971365ea&t=1300771967

Los perros de la guerra

Cuando el escritor británico Frederick Forsyth escogió el titulo Los Perros de la Guerra para la novela que publicó en mil novecientos setenta y cuatro, quizás no imaginó la vigencia que conservaría.
La brutal agresión que comanda Washington contra Libia, al frente de gobiernos de la OTAN, representa junto a Iraq y Afganistán su tercera gran aventura militar de los últimos ocho años.
Una vez más, entre otras cosas, Estados Unidos invoca los derechos humanos y la protección de civiles como pretexto de sus operaciones militares en otros lugares del planeta.

¿En qué momento? Cuando en su territorio aplican duros recortes al presupuesto nacional para aliviar su gigantesco déficit, calculado este año en más de un millón de millones de dólares.

Tienen la mayor deuda exterior del mundo, creciente déficit comercial, siguen tomando préstamos y emitiendo dólares sin respaldo.

En medio de su actual grave crisis económica, la Casa Blanca solicitó ciento sesenta mil millones de dólares más para sostener su ocupación militar en Iraq y Afganistán.

El año pasado el aumento de tropas en Afganistán significó para Washington un gasto de ochenta y dos millones de dólares por día, cincuenta y siete mil dólares por minuto y novecientos cincuenta y uno por segundo.

Sin embargo, como se reveló el martes en Atlanta, muchos hispanos en Estados Unidos no están recibiendo la atención médica preventiva que los proteja de la meningitis, la neumonía o el cáncer, y casi ninguno ha recibido una vacuna contra la gripe y otras enfermedades respiratorias.

En nombre de un sistema como ese vuelve a bombardearse a un país soberano, gracias a los nazis modernos que conduce, gallardo y sonriente, un Premio Nobel de la Paz.
 http://www.yohandry.com/index.php/component/content/article/61-estados-unidos/176-nicanor-leon-cotayo

La nueva carnicería occidental en Libia

Las matanzas de occidente se realizan impunemente. No hay mecanismo institucional internacional que lo impida. Ya comenzamos a ver en tan solo unos días la cantidad de civiles asesinados por las bombas de los imperios occidentales.
El discurso hegemónico imperial occidental siempre es el mismo. La fórmula se repite. Primero se acusa al oponente de estar a punto de realizar un “genocidio” (no importando si en la realidad se haya realizado o no) por medio denunciar la supuesta posesión de armas de destrucción masiva o de matar indiscriminadamente a la población. Seguidamente la acusación viene acompañada de una comparación con “Hitler”. Y finalmente, los medios de comunicación occidentales se encargan de hacer el trabajo sucio de relaciones públicas en favor de la guerra con o sin el voto de la ONU. La variable que se repite una y otra ves (y que ya no es cuestión de casualidad), es la inmensa riqueza petrolera que tiene el país en cuestión y cuan lejano del control de occidente está el régimen en el poder.
Gaddafi y Libia son la parte 2 de una película de horror fabricada en Estados Unidos y que ya vimos con Sadam Hussein e Iraq. Ni uno ni otro son santos inocentes. Ambos son dictadores implacables que fluctuaron durante su larga trayectoria autoritaria entre el conflicto y el apoyo a occidente. A pesar de su retórica hueca anti-imperialista, ambos en algún momento de su trayectoria hicieron trabajo sucio para occidente. Hussein lo hizo implementando, con el apoyo militar y financiero de occidente, la guerra sucia de 8 años de la CIA contra Irán. Gaddafi lo hizo reconciliándose con occidente y haciendo el trabajo sucio de la CIA de torturas en la “Guerra contra el terror” o el trabajo sucio para Europa reprimiendo migrantes africanos en la “Guerra contra los inmigrantes”. Ambos dictadores son ejemplo de cómo occidente no olvida ni perdona facilmente. No importa cuanto se reconcilien con occidente, no importa cuanto trabajo sucio hayan hecho para occidente, tarde o temprano occidente les pasa la cuenta.
La pregunta es: ¿por que en países donde verdaderamente se cometen actos genocidas o donde al menos se realizan matanzas indiscriminadas contra la población, occidente nunca interviene y, por el contrario, los proteje mientras en otros interviene descaradamente? Occidente arrastró los pies en las recientes revoluciones árabes contra Ben Ali y Mubarak. Ambos fueron por décadas marionetas neocoloniales de Occiddente. De la misma manera, Occidente no mueve un dedo contra las matanzas a sus respectivas poblaciones realizadas recientemente por el monarca de Bahrain y por el Presidente Ali Abdullah Saleh de Yemen. Estos últimos han disparado indiscriminadamente contra manifestantes matando civiles sin ninguna objeción seria de occidente y ahora con la ayuda militar de la monarquía fundamentalista pro-occidental de Arabia Saudita. En estos casos, occidente hace declaraciones huecas, vira la cara hacia otro lado ignorando las matanzas y termina apoyando la represión de estos regímenes contra sus pueblos.
La lógica de la acusación usada contra Gaddafi bien podría usarse contra Ali Abdullah Saleh en Yemen y contra el Rey de Bahrain. Entonces, ¿que determina la intervención de occidente? ¿porqué no hubo bombardeos ni acciones militares de occidente ni votos de Naciones Unidas contra las matanzas de Ben Ali, Mubarak o las recientes matanzas de Ali Abdullah Saleh y el Rey de Bahrain? Dos variables entran a determinar la acción de los imperios occidentales: cuanta riqueza petrolera tenga el país y si las matanzas las realiza un dictador incondicional pro-occidental o si las realiza un dictador en conflicto con Occidente. Esta hipocresía de ignorar las matanzas en unos países donde los regímenes son sirvientes de occidente y denunciarlas en otros donde los regímenes son críticos de occidente (aunque hayan hecho trabajo sucio a favor de occidente), responde a la lógica mafiosa de los imperios occidentales. Al igual que el jefe de una banda mafiosa la lógica de los imperios occidentales es la siguiente: estás conmigo de manera incondicional ciento por ciento o estás contra mi. Estar 95 por ciento a favor de occidente no es suficiente. El 5 por ciento en contra de occidente ya es suficiente en la lógica mafiosa imperial para liquidar al dictador de turno. Ahí están los ejemplos del General Noriega en Panamá, de Leonidas Trujillo en la República Dominicana, de Sadam Hussein en Iraq y ahora de Gaddafi en Libia.
Pero donde más se denota la hipocresía occidental es con el genocidio realizado por Israel contra los palestinos. Los mismos argumentos usados contra Gaddafi, aplican de manera mucho mas fuerte y contundente contra Israel. La violación descarada por parte de Israel de las resoluciones de Naciones Unidas y de las leyes internacionales, sus invasiones intervencionistas con los países vecinos, no impide a occidente de dar el apoyo incondicional, la financiación económica y militar y el veto en Naciones Unidas a favor del colonialismo sionista. La gravedad de los crímenes del sionismo son de una magnitud incomparable con los crímenes de Gaddafi y, sin embargo, occidente no mueve un dedo contra Israel.
La intervención occidental lidereada por Estados Unidos, Francia e Inglaterra contra Libia muestra cómo la hipocresía de occidente no tiene límites. La banalización de la palabra “genocidio” ha llegado a extremos cínicos inverosímiles. Se acusa de genocida a dictadores que no estén incondicionalmente con occidente y se ignora descaradamente las matanzas y los crímenes contra la humanidad cuando quien las realiza es un dictador o un régimen incondicionalmente pro-occidental.
De ahí la falta de credibilidad de occidente en el mundo hoy no importa cuanto se disfrace el intervencionismo con retórica hueca de “intervención humanitaria” a favor de la “democracia”. Las “intervenciones humanitarias” no solamente huelen a sangre derramada de civiles inocentes sino a petróleo. De todos los levantamientos populares recientes contra dictadores en el Medio Oriente, el único que ha recibido apoyo incondicional de los imperios occidentales y con el cual han intervenido en su favor militarmente es contra la única dictadura que occidente no apoya: la dictadura de Gaddafi. Con todos los demás dictadores, occidente ha intentado salvarlos frente a los movimientos democrático-populares.
Con esto no estoy diciendo que no se apoye el movimiento democrático popular contra la dictadura de Gadaffi en Libia. Se trata de apoyarlos sin intervencionismos imperialistas occidentales. Pero el movimiento democrático popular en Libia al vender su alma a occidente, terminará perdiéndolo todo. Lo único que ha logrado esta intervención es hipotecar el movimiento democrático popular libio para la futura cesión del control petrolero a compañías occidentales y para la creación de un nuevo régimen incondicional a occidente.
El intervencionismo occidental le ha dado la razón a Gaddafi. Al comienzo de los levantamientos populares contra su dictadura, Gaddafi los denunció falsamente como un movimiento de terroristas islámicos pro-Al-Queda con la esperanza de que occidente apoye su dictadura frente al levantamiento popular. Cuando esto no le dió resultado, entonces los denunció falsamente como un movimiento pro-occidental que busca darle el petróleo a compañías occidentales. La combinación entre la terquedad e inflexibilidad de la dictadura de Gaddafi contra toda reforma democrática y la terquedad de occidente en búsca de capitalizar petroleramente de la crisis en Libia, terminó trágicamente por darle la razón a Gaddafi. El movimiento popular en Libia está hipotecado de por vida con occidente. Nada bueno para la lucha por la liberación y descolonización de los pueblos saldrá de este conflicto no importa quien gane.
Traducido del francés por El Grupo Descolonial de Traducción
http://www.decolonialtranslation.com

La trampa de la exclusión aérea

La escena se repite, una lluvia de misiles estadounidenses cayendo sobre los objetivos libios, paralelamente con una intensa campaña de manipulación, nos recuerda las mismas escenas de los bombardeos sobre Irak dos veces seguidas, la primera con la excusa de liberar Kuwait en 1991 y la segunda con la intención de destruir las armas de de destrucción masiva hace exactamente ocho años.
Aunque resulte comprensible decir que la comunidad internacional no puede mantenerse imperturbable ante las matanzas cometidas, sin piedad, por el régimen libio contra su pueblo, no podemos por menos condenar la arbitrariedad, y el doble rasero de occidente en sus intervenciones militares para proteger a un levantamiento popular en un sitio, olvidándose de otros levantamientos árabes, incluso fomentado el hostigamiento de otros.
Los EE.UU. apoyados por Francia e Inglaterra, con cobertura de la Liga Árabe y la participación de Qatar y los Emiratos Árabes, han lanzado la primera tunda de 112 misiles crucero, desde sus portaaviones en el Mediterráneo contra Libia con la excusa de proteger a los civiles libios, pero ¿acaso no son libios las víctimas de estos misiles, o es que la muerte y la destrucción es execrable en función de su autor?
Antes de que nadie me malinterprete, debo recordar que desde el primer día me situé al lado de la revolución libia, y sigo estando al lado de todas las revoluciones árabes: Considero al régimen libio uno de los peores de la historia de Libia, me siento consternado cuando veo a los corruptos hijos de Gadafi, lanzando sus amenazas contra el pueblo, como si Libia fuera un latifundio de su propiedad y los libios fueran esclavos suyos. Pero este modo de proceder no nos puede cegar, ni llevarnos a comulgar con ruedas de molino, aceptando sin más, que la intervención militar occidental es para defender al pueblo libio. Creemos sinceramente que el verdadero objetivo es el interés por el control de los recursos energéticos, si no ¿ por qué este sospechoso silencio y esta pasividad, ante las matanzas contra el pueblo de Yemen?. La respuesta es clara, el pueblo yemení, igual que el pueblo palestino o el libanés, no tiene petróleo y por lo tanto no merecen ser protegidos.
Nos invade un sentimiento de enojo y amargura, escuchando al secretario general de la Liga Árabe, Sr. Amro Musa al manifestar su desacuerdo con los bombardeos de los aliados occidentales contra Libia, alegando que estas operaciones exceden de lo pactado al decretar la medida de exclusión aérea, con el objetivo de proteger a la población civil y no a costa de destruir a otros civiles. El Sr. Amro Musa anunció su apoyo a la intervención extranjera en libia, incluso antes de la reunión de los ministros de exteriores árabes para consensuar una postura sobre el tema, tal y como revelan sus declaraciones a una revista alemana. ¿Acaso intenta ahora el Sr. Musa, escurrir el bulto , descargar su conciencia de las trágicas consecuencia de sus posturas, con la esperanza de terminar su mandato en la Liga, para ganarse la presidencia de Egipto?
El objetivo de la zona de exclusión aérea es proteger a todos los civiles libios sin excepción, impidiendo el uso de aviones para atemorizar al pueblo y cometer crímenes, pero la arbitrariedad occidental se manifiesta al limitar su acción a un lado y no al otro, cuando debería prestar la misma protección a toda población libia. Pero los hechos demuestran que a los que les ha tocado estar en zonas controladas por el régimen se consideran malvados y merecen la muerte, a ojos de la alianza occidental.
Estamos asistiendo a una eclosión de la mentira y la manipulación, comparable solo a aquella etapa anterior a la destrucción de Iraq que llevaron a cabo los poderosos medios de comunicación árabes e internacionales.
Con gran asombro veíamos al mismo tiempo aviones del régimen machacando ciudades del Este de libia, aviones de los rebeldes haciendo lo propio sobre Trípoli, esto nos obliga a preguntar si la exclusión aérea incluye a los aviones de los rebeldes.
Desconocemos cuánto tiempo va a durar el régimen, ni podemos vaticinar sobre su capacidad de resistir, pero lo que si podemos adivinar que ante el desafío de una agresión extranjera, los libios lucharán, al igual que sus hermanos de Iraq, Somalia o Afganistán, y que, esta lucha no será en defensa del régimen, sino por la dignidad y tradición de resistencia contra el colonialismo y los invasores, que vulneran la dignidad nacional de este pueblo.
Lo que está ocurriendo en estos momentos en Libia es una clara invasión con el fin de cambiar el régimen por la fuerza, es el mismo método que utilizaron los neoconservadores, encabezados por Bush. Occidente piensa que el líder libio ya ha caducado, después de haber sido exprimido hasta la última gota, y es tiempo de cambiarlo o librarse del él, al igual que cualquier pañuelo de papel, por eso aprovechó la rebelión popular beneficiándose de ello con la manipulación.
¿Acaso occidente, representado por Inglaterra y Estados Unidos, no permitió la rehabilitación del régimen libio después de haberles pagado 3.000 millones de dólares, como indemnizaciones por las víctimas de Lockerbie y el ingreso de más de 200.000 millones en los bancos europeos y estadounidenses? 
¿No liberó Gran Bretaña, que lidera la agresión contra libia, al acusado de ser el responsable de volar el avión de Lockerbie, a cambio de permitir el retorno de las concesiones petrolíferas en Libia a la compañía B P, en el territorio libio?. ¿No dijo Saif el Islam, el hijo pródigo de Gadafi, que Toni Blair, el ideólogo de los neoconservadores, era amigo de la familia Gadafi, y que residía en su casa familiar cada vez que visitaba Trípoli?
Si los hipócritas occidentales están sinceramente preocupados por el bienestar del pueblo libio, la democracia y los derechos humanos, por qué no condicionaron la rehabilitación de Gadafi a un cambio democrático del régimen?
Una vez se despeje el polvo levantado por los bombardeos y se vea la realidad sobre el terreno, quizás veamos una Libia dividida, o “somalizada”, incluso podremos asistir a una guerra civil que convertirá a Libia en un estado frustrado, al igual que Somalia, Iraq, o Yemen. Son posibilidades que no deseamos en absoluto. Pero es lícito plantear estas probabilidades a la luz de las experiencias anteriores resultantes de todas las intervenciones en los países árabes y en los Balcanes.
Al-Qaeda, a la que tanto teme occidente, crece y se desarrolla en los territorios de los estados frustrados, consecuencia de las intervenciones occidentales. Esta ideología germinó en las tierras de Iraq, Somalia y Yemen, gracias a las intervenciones extranjeras, o a la alianza de los dictadores con occidente. Seguramente el líder de al-Qaeda se está frotando las manos, viendo como se desintegra Libia como fruta madura que caerá en su poder después de que los occidentales le preparen el terreno. De todos modos no olvidemos que esta organización está al acecho, con su rama en el Magreb Islámico a un paso de Libia.
La intervención occidental en Libia será sangrienta y con resultados inciertos. En Iraq las pérdidas en vidas humanas superan el millón, consecuencia de una intervención parecida. Solo Dios sabe cuántas perdidas va a producir esta nueva intervención, que demuestra que la historia se repite, y se repiten las manipulaciones y las mentiras.

Fuente original: http://www.alquds.co.uk/index.asp?fname=today\21z999.htm&arc=data\2011\03\03-21\21z999.htm