lunes, 9 de mayo de 2011

El discurso del emperador Obama

Por lo general ciertos discursos suelen entregar claves de eventos en desarrollo y a su vez puede graficar la naturaleza viva de quien representa o está representando. En dicha línea, los discursos imperialistas suelen graficar la posición que ostentan sin avergonzarse ni un ápice debido a la posición manifiesta.

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El pasado 28 de marzo, por ejemplo, Barack Obama, presidente de EEUU y premio Nobel de la Paz, ofreció un discurso en la Universidad de Defensa Nacional, Washington, D. C., especialmente dirigido a su nación para justificar la intervención norteamericana en Libia. Un discurso, por lo demás, provisto del infaltable cinismo y arrogancia que ha venido caracterizando al imperio de EEUU a lo largo de su existencia y donde no falta su buena gala filantrópica.

Al conocer el actuar histórico del imperio y su actuar presente relacionado a la intervención en Libia, resulta tragicómico la manera como aborda ante su pueblo el actuar del gobierno de EEUU; que, no obstante, no deja de retratar las claras intenciones del imperio: sacar a Gadafi del poder.

Cualquiera que ponga atención a los discursos presidenciales estadounidenses podría sin dudar asemejarlo a las intenciones de un superhéroe, de esos que tanto han parido la cultura de consumo norteamericana. -¿Lenguaje adrede por la crianza particular de sus conciudadanos? ¿Tan ignorante es el pueblo estadounidense? Pues eso no nos debería ni sorprender, sólo hay que mirar por casa (pequeñas sucursales de la gran matriz cultural estadounidense)…¡¡¡Con razón tamaño esfuerzo que tienen que hacer en EEUU para mantener a las masas en un lugar apropiado mientras el gobierno hace de las suyas fuera de sus fronteras!!!
Pues bien, comencemos.

Al principio del discurso hace una pequeña introducción antes de llegar a la intervención en Libia, sobre el papel actual que EEUU está cumpliendo internacionalmente y sobre el carácter histórico de su actuar: “nuestras tropas dan apoyo a nuestro aliado Japón, abandonan Iraq para que quede en manos de su pueblo, detienen el ímpetu del Talibán en Afganistán y persiguen a al-Qaeda en todo el mundo.” Filántropo en Japón, indulgente en Irak, guerrero en Afganistán, y a la siga de un enemigo invisible que “podría” estar en cualquier parte. Después más adelante aparece con el carácter (de superhéroe) que ha caracterizado a EEUU: “Durante generaciones, Estados Unidos ha desempeñado una función única como pilar de la seguridad mundial y defensor de la libertad humana.” Por supuesto que aquí no sabemos si habría que reír o aplaudir con ganas. “Pilar de la seguridad mundial” y “defensor de la libertad humana”. ¿Podría haber aquí más cinismo y arrogancia?

Y llega a la intervención en Libia: “…cuando están en juego nuestros intereses y valores, tenemos la responsabilidad de actuar. Eso es lo que ha sucedido en Libia en el transcurso de las últimas seis semanas.” Libia, un país donde los “intereses” económicos de EEUU son casi nulos en comparación con Europa y donde los “valores” occidentales casi no tienen lugar dentro de la cultura árabe. Pero claro, hay que señalar al “malo” de la película para justificar su actuar; aquel “malo” que por más de “40 años” ha sido un “tirano” con su pueblo, le ha privado de “libertad”, “explotado” sus riquezas y, lo más importante, ha “aterrorizado a gente inocente en el mundo” y ha “asesinado” a estadounidenses: “Durante más de cuatro décadas, el pueblo libio ha estado gobernado por un tirano: Muamar el Gadafi. Gadafi ha privado a su pueblo de su libertad, ha explotado su riqueza, ha asesinado a sus adversarios en el país y en el extranjero, y ha aterrorizado a personas inocentes en todo el mundo, entre ellas a estadounidenses que han sido asesinados por agentes libios.”

Y ahora ese “tirano” se ha ido en contra de su “pueblo” por lo que Gadafi, según Obama: “… había perdido la confianza de su pueblo y la legitimidad para gobernar, y dije que tenía que renunciar al poder.” Y si el emperador lo dice, pues entonces Europa (generalmente señalada como la “comunidad internacional”) acata obedientemente -no estaría mal una buena tajadita del pastel ¿verdad?

Pero busquemos la forma de justificar “nuestra” entrada: Gadafi bombardea a su pueblo; Gadafi masacra a su pueblo: "Ante la condena del mundo, Gadafi optó por aumentar los ataques, lanzando una campaña militar contra el pueblo libio. Personas inocentes fueron blancos de asesinato. Hospitales y ambulancias fueron atacados. Periodistas fueron arrestados, agredidos sexualmente y asesinados. Se interrumpieron los suministros de alimentos y combustible. Se cortó el servicio de agua para cientos de miles de personas en Misurata. Ciudades y pueblos fueron bombardeados, mezquitas fueron destruidas y edificios de departamentos reducidos a escombros. Aviones militares y helicópteros de combate desencadenaron ataques contra personas que no tenían manera de defenderse de los ataques desde el aire.” Todo un mosaico para graficar al “malo de la película” ante la opinión mundial. Por lo que los superhéroes (en la “Liga de la Justicia”) tuvieron que acelerar las medidas necesarias para poder “frenar las matanzas”: “De modo que, a petición mía, Estados Unidos encabezó junto con nuestros aliados en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas la tarea de aprobar una histórica resolución que autoriza el establecimiento de una zona de exclusión aérea para detener los ataques del régimen desde el aire, y que autoriza además la adopción de todas las medidas necesarias para proteger al pueblo libio.”

Así entonces aparece la “zona de exclusión aérea” y muy silenciosamente la autorización de “todas las medidas necesarias” para “proteger al pueblo libio”. Bingo!!! Ahora sí podíamos entender los ataques aéreos posteriores de las “fuerzas aliadas” hacia tanques o a la avanzada terrestre de las fuerzas de Gadafi. La “zona de exclusión aérea” sólo era la parte de un todo.

Pero como nada es gratis en esta vida, Gadafi es retratado y vendido como todo un “demonio”: “Gadafi declaró que no demostraría “compasión alguna” hacia su propio pueblo. Les comparó con ratas y amenazó con ir de puerta en puerta para castigarles. En el pasado, le hemos visto ahorcar a civiles en las calles, y matar a más de 1.000 personas en un solo día.” Y como buen superhéroe Obama, premio nobel de la Paz, no podía permitir que nada de eso ocurriera: “Por nuestros intereses nacionales no podíamos dejar que eso ocurriera. Me negué a permitir que eso ocurriera. Por ese motivo, hace nueve días, tras consultar con los líderes de ambos partidos en el Congreso, autoricé la operación militar para detener la matanza y hacer cumplir la resolución 1973 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.”

Pero como las acciones “particulares” (EEUU, Gran Bretaña, Francia) se veían un tanto desagradables ante el mundo árabe, la “vanguardia” (EEUU) de las operaciones decidió traspasarse al mando de una estructura como la OTAN para así disimular los verdaderos poderes y así poder connotar un esfuerzo “multilateral” de una estructura “internacional” (mejor digerida por la opinión mundial): “Nuestra alianza más eficaz, la OTAN, ha tomado el mando para hacer cumplir el embargo de armas y la zona de exclusión aérea. Anoche, la OTAN decidió asumir la responsabilidad adicional de proteger a los civiles libios. Esta transferencia de Estados Unidos a la OTAN se producirá el miércoles. En adelante, la dirección de hacer cumplir la zona de exclusión aérea y proteger a los civiles sobre el terreno se traspasará a nuestros aliados y socios, y tengo plena confianza en que nuestra coalición mantendrá la presión sobre las fuerzas de Gadafi que quedan.”

¿Realmente EEUU ha quedado fuera de la posición de “vanguardia”, política y militar, en las operaciones contra Libia? Según Obama, EEUU ahora tendría “un papel secundario, lo que incluye dar apoyo de inteligencia, apoyo logístico, asistencia en búsquedas y rescates, y capacidades para atascar las comunicaciones del régimen.” (¿Una manera de “abaratar” costos para las propias fuerzas armadas y sus contribuyentes? ¿Traslado de responsabilidades a “empresas” extranjeras de “mano de obra más barata”, o algo parecido?); quedando, además, en una posición casi de “enfermera” y “madre” a la vez: “colaboraremos con la comunidad internacional para proporcionar asistencia al pueblo libio, que necesita alimentos para los hambrientos y atención médica para los heridos. Custodiaremos los más de 33.000 millones de dólares del régimen de Gadafi que se han congelado, para que estén disponibles para la reconstrucción de Libia. A fin de cuentas, el dinero no le pertenece ni a Gadafi ni a nosotros, le pertenece al pueblo libio, y nos aseguraremos de que lo reciba.” Aquí ya podemos visualizar las expectativas imperialistas: una guerra prolongada y una Libia en ruinas.

Lo anterior se ha de juntar con la meta real imperial: sacar a Gadfi del poder. Obama claramente lo expresa en tres frases:

1.- “…porque si bien nuestra misión militar está centrada concretamente en salvar vidas, continuaremos intentando alcanzar el objetivo más amplio de una Libia que no pertenezca a un dictador, sino a su pueblo”;

2.- “Gadafi todavía no ha renunciado al poder, y hasta que lo haga Libia continuará siendo un peligro.”;

3.- “La transición a un gobierno legítimo que responda ante el pueblo libio será una tarea difícil.”.
Y una joyita de la retórica. La penetración económica de EEUU en Libia, como bien señalamos anteriormente, podríamos considerarla nula en comparación con la penetración económica que tiene Europa en dicho país. Pero para poder entrar (EEUU) donde no es muy bienvenido, debe implantar una retórica que le permita poder intervenir (política, diplomática y militarmente) y así poder tener el privilegio de compartir junto a sus “socios” europeos el gran pastel (Libia). ¿Nueva forma para intervenir frente a lo que le es “correcto”? ¿Nueva forma de intervenir militarmente absteniéndose de utilizar sus propias tropas en terreno, pero sí utilizando tropas “multilaterales” para concretar sus objetivos? Es así como señala: “Es cierto que Estados Unidos no puede utilizar nuestro ejército en cada lugar que existe la represión; y dados los costos y riesgos de las intervenciones, siempre debemos medir nuestros intereses contra la necesidad de actuar. Sin embargo, ello no debe ser argumento para no actuar nunca en nombre de hacer lo correcto. En este país en particular, Libia, en este momento en particular, afrontábamos la perspectiva de una violencia de escala horrorosa. Disponíamos de una capacidad única para parar la violencia: un mandato internacional a la acción, una coalición amplia dispuesta a unirse a nosotros, el apoyo de los países árabes, y el ruego de ayuda del propio pueblo libio. También teníamos la capacidad de parar a las fuerzas de Gadafi sin poner tropas estadounidenses en tierra.”

Y dadas las circunstancias en las que se encontraba EEUU (el “buen samaritano”), Obama declara: “…dejar de lado la responsabilidad de Estados Unidos como líder, y más profundamente, nuestras responsabilidades hacia otros seres humanos, habría sido una traición a quienes somos. Algunos países puede que hagan la vista ciega a las atrocidades que ocurren en otros. Estados Unidos es diferente, y como Presidente me niego a esperar a ver imágenes de las matanzas y de las fosas comunes para actuar.” Claro, EEUU fue muy “diferente” frente a la matanza en Gaza (finales de diciembre 2008 y mediados de enero 2009 – más de 1,300 muertos) perpetrada por el Estado de Israel ¿no es cierto?; como también fue muy “diferente” a las matanzas perpetradas en El Salvador en la década de los 80 por los famosos “escuadrones de la muerte”; y hoy es también muy “diferente” frente a las injusticias perpetradas por el terrorismo de Estado Colombiano hacia su propio pueblo: desplazamientos, tortura, violaciones, encarcelamiento, amenazas, asesinatos extrajudiciales, etc.

Pero el imperialismo no es estúpido, sabe bien lo que significa Libia y frenar a Gadafi. De ninguna manera EEUU habría de dejar que el ejemplo de Gadafi pudiera salirse con la suya y dejar ser replicado por otros Estados árabes: “…Estados Unidos tiene importantes intereses estratégicos en evitar que Gadafi aplaste a aquellos que se oponen a él. Una masacre habría causado que miles de refugiados adicionales cruzaran las fronteras libias, lo que ejercería una presión enorme sobre las pacíficas, pero frágiles, transiciones de Egipto y Túnez. Los impulsos democráticos que están brotando en la región se verían eclipsados por las dictaduras más sombrías, ya que los líderes represores concluirían que la violencia es la mejor estrategia para aferrarse al poder. El mandato del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas hubiera aparecido sólo como palabras vacías, debilitando la credibilidad futura de la institución para mantener la paz y la seguridad mundiales. Por tanto, aunque nunca les restaré importancia a los costos que la actuación militar implica, estoy convencido de que, de no actuar en Libia, el precio para Estados Unidos hubiera sido mucho más alto.”

Y nuevamente reluce sus reales aspiraciones mezclada con su toque de hipocresía: “Desde luego, no hay duda de que Libia, y el mundo, estarían mejor sin Gadafi en el poder. Yo, junto con muchos otros líderes del mundo, hemos adoptado ese objetivo, y lo intentaremos alcanzar por medios no militares. Sin embargo, ampliar nuestra misión militar para que incluya el cambio de régimen sería un error.”
¿No pretenden derrocar a Gadafi ni poner en el terreno tropas militares? Lo primero ya está claro, lo segundo está por resolverse. No hay otra forma para quitar a Gadafi del poder que enviar tropas a terreno, sabiendo la inexperticia de unos “rebeldes” que más parecen estar jugando a la guerra. Lo que no sabemos aún es qué tropas específicas serán las que pisen terreno libio. ¿Tropas estadounidenses? ¿Tropas de la OTAN? Quizá Obama ya haya ofrecido la clave: “Si intentáramos derrocar a Gadafi nuestra coalición se dividiría. Probablemente tendríamos que colocar tropas estadounidenses en el terreno para lograr esa misión, o arriesgarnos a matar a muchos civiles desde el aire.”. La OTAN está cumpliendo lo segundo. Pero para Obama ese camino ya fue tomado en Irak, por lo que:“es algo que no podemos permitirnos que se repita en Libia.”

Claramente la posición que deja EEUU es la de supervisar que “otros” sí lo repitan, no “nosotros”.
Aquí, en cambio, el superhéroe entra a dar pena –pareciera-, y de nuevo sus aspiraciones mezcladas con filantropía e hipocresía: “A medida que se reduzca nuestra operación militar, lo que podemos hacer — y lo que haremos — es apoyar las aspiraciones del pueblo libio. Hemos intervenido para parar una masacre y trabajaremos con nuestros aliados y socios para mantener la seguridad de la población civil. Le negaremos armamentos al régimen, cortaremos sus suministros de dinero en efectivo, ayudaremos a la oposición y trabajaremos con otros países para acelerar el día en que Gadafi abandone el poder. Puede que no ocurra de la noche a la mañana, si un Gadafi debilitado trata de aferrase desesperadamente al poder. Pero debe quedar bien claro a quienes rodean a Gadafi, y a todos los libios, que la historia no está del lado de Gadafi.”

Y a modo de conclusión, Obama da a mostrar las claves para entender, por ejemplo, la naturaleza imperialista (EEUU) apelando implícitamente a la “doctrina de Seguridad Nacional”: “Como comandante en jefe, no tengo responsabilidad más importante que mantener seguro a este país.”;
- el empleo de la fuerza militar: “He dejado bien sentado que nunca vacilaré en utilizar a nuestro ejército rápidamente, decisivamente y unilateralmente cuando sea necesario para defender a nuestro pueblo, nuestra patria, nuestros aliados y nuestros intereses fundamentales.”;
- el uso retórico de una conducta bien sabida pero dada a conocer como algo “nuevo” en cuanto a la intervención y a los costos asumidos de dicha intervención: “Habrá veces, no obstante, cuando nuestra seguridad no se vea amenazada directamente, pero nuestros intereses y valores sí.”, “En tales casos, no debemos tener miedo de actuar; pero la carga de actuar no debe ser sólo para Estados Unidos. “ ;
- el liderazgo militar frente a los demás: “el liderazgo estadounidense no es simplemente asunto de actuar solo y soportar toda la carga nosotros solos. El verdadero liderazgo crea las condiciones y coaliciones para que los demás participen también; trabaja con aliados y socios para que ayuden con el peso de la carga y paguen su parte de los costos; y ve que todos defiendan los principios de la justicia y dignidad humana.” ;
Y para entender la posición imperial de EEUU en cuanto a las revueltas en el Magreb y Medio Oriente:
- una respuesta “internacional” (del cinismo a la proyección): “Estados Unidos no podrá dictar el ritmo y el alcance de este cambio. Sólo los pueblos de la región pueden hacerlo. Pero podemos marcar una diferencia.”, “Creo que no se puede dar marcha atrás a este movimiento de cambio, y que debemos apoyar a quienes creen en los mismos principios fundamentales que nos han guiado por muchas tormentas: nuestra oposición a la violencia contra el propio pueblo; nuestro apoyo a un conjunto de derechos universales, inclusive la libertad de los pueblos de expresarse y escoger a sus líderes; nuestro apoyo a los gobiernos que son sensibles a las aspiraciones de sus pueblos.”;
- y una respuesta “local” para sus conciudadanos (del cinismo a la retórica del superhéroe): “Nacidos, como somos, de una revolución de quienes deseaban ser libres, acogemos con beneplácito el hecho de que la historia esté en movimiento en Oriente Medio y el norte de África, y que los jóvenes vayan a la cabeza. Porque dondequiera que los pueblos deseen ser libres, encontrarán un amigo en Estados Unidos.”, “…por generaciones hemos hecho la dura tarea de proteger a nuestro propio pueblo, así como a millones en todo el mundo. Lo hemos hecho porque sabemos que nuestro futuro es más seguro, nuestro futuro es más brillante, si más de la humanidad puede vivir con la luz brillante de la libertad y la dignidad.”

Artìculo publicado originalmente en el semanario Liberaciòn (Suecia), Año XXX, semana 17, Nùmero 1540, 29 de Abril de 2011
ANEXO:
Discurso de Obama
THE WHITE HOUSE Oficina del Secretario de Prensa

PARA PUBLICACIÓN INMEDIATA
28 de marzo, 2011
Universidad de Defensa Nacional Washington, D. C. 7:31 p.m. (Hora del este)
EL PRESIDENTE: Esta noche, me gustaría ofrecer una actualización al pueblo estadounidense con respecto a la operación internacional que hemos encabezado en Libia: lo que hemos hecho, lo que tenemos previsto hacer y el motivo por el cual esto nos importa.

Quiero comenzar agradeciendo a nuestros hombres y mujeres en uniforme, quienes, una vez más, han actuado con valentía, profesionalismo y patriotismo. Se han movilizado con una velocidad y fortaleza increíbles. Gracias a ellos, y a nuestros dedicados diplomáticos, se ha forjado una coalición y se han salvado innumerables vidas.

Mientras tanto, en estos momentos, nuestras tropas dan apoyo a nuestro aliado Japón, abandonan Iraq para que quede en manos de su pueblo, detienen el ímpetu del Talibán en Afganistán y persiguen a al-Qaeda en todo el mundo. Como comandante en jefe, estoy agradecido con nuestros soldados, marineros, pilotos, soldados de la infantería de Marina, miembros del Servicio de Guardacostas, y con sus familias. Sé que todos los estadounidenses compartimos ese sentimiento.

Durante generaciones, Estados Unidos ha desempeñado una función única como pilar de la seguridad mundial y defensor de la libertad humana. Conscientes de los riesgos y costos de las intervenciones militares, nos mostramos naturalmente renuentes a utilizar la fuerza para resolver los numerosos desafíos en el mundo. Pero cuando están en juego nuestros intereses y valores, tenemos la responsabilidad de actuar. Eso es lo que ha sucedido en Libia en el transcurso de las últimas seis semanas.

Libia está situada entre Túnez y Egipto, dos países que inspiraron al mundo cuando sus pueblos se alzaron y se hicieron cargo de sus propios destinos. Durante más de cuatro décadas, el pueblo libio ha estado gobernado por un tirano: Muamar el Gadafi. Gadafi ha privado a su pueblo de su libertad, ha explotado su riqueza, ha asesinado a sus adversarios en el país y en el extranjero, y ha aterrorizado a personas inocentes en todo el mundo, entre ellas a estadounidenses que han sido asesinados por agentes libios.

El mes pasado, el yugo de temor de Gadafi parecía haber cedido a la promesa de la libertad. En ciudades y pueblos de todo el país, el pueblo libio salió a la calle para reclamar sus derechos humanos básicos. Como dijo un ciudadano: “Por primera vez, tenemos finalmente la esperanza de que la pesadilla que hemos sufrido durante 40 años llegue a su conclusión pronto”.

Enfrentado a semejante oposición, Gadafi comenzó a atacar a su pueblo. Como presidente, mi preocupación inmediata fue la seguridad de nuestros ciudadanos, de modo que evacuamos nuestra embajada y a todos los estadounidenses que solicitaron nuestra ayuda. A continuación, tomamos una serie de medidas en cuestión de días para responder a la agresión de Gadafi. Congelamos más de 33.000 millones de dólares pertenecientes al régimen de Gadafi. En conjunción con otros países del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, ampliamos nuestras sanciones, impusimos un embargo de armas y tomamos medidas para que Gadafi y aquellos cercanos a él sean responsables por sus crímenes. Dejé bien sentado que Gadafi había perdido la confianza de su pueblo y la legitimidad para gobernar, y dije que tenía que renunciar al poder.
Ante la condena del mundo, Gadafi optó por aumentar los ataques, lanzando una campaña militar contra el pueblo libio. Personas inocentes fueron blancos de asesinato. Hospitales y ambulancias fueron atacados. Periodistas fueron arrestados, agredidos sexualmente y asesinados. Se interrumpieron los suministros de alimentos y combustible. Se cortó el servicio de agua para cientos de miles de personas en Misurata. Ciudades y pueblos fueron bombardeados, mezquitas fueron destruidas y edificios de departamentos reducidos a escombros. Aviones militares y helicópteros de combate desencadenaron ataques contra personas que no tenían manera de defenderse de los ataques desde el aire.

Ante esta represión brutal y una inminente crisis humanitaria, ordené que buques de guerra se dirigieran hacia el Mediterráneo. Los aliados europeos declararon su voluntad de comprometer recursos para detener la masacre. La oposición libia y la Liga Árabe apelaron al mundo para salvar vidas en Libia. De modo que, a petición mía, Estados Unidos encabezó junto con nuestros aliados en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas la tarea de aprobar una histórica resolución que autoriza el establecimiento de una zona de exclusión aérea para detener los ataques del régimen desde el aire, y que autoriza además la adopción de todas las medidas necesarias para proteger al pueblo libio.

Hace diez días, habiendo intentado poner fin a la violencia sin el uso de la fuerza, la comunidad internacional ofreció a Gadafi una última oportunidad de detener su campaña de asesinatos o sino afrontar las consecuencias. En lugar de desistir, sus tropas continuaron su avance, ejerciendo presión en la ciudad de Benghazi, lugar donde viven cerca de 700.000 hombres, mujeres y niños que deseaban no estar sujetos al miedo.

Llegados a este punto, Estados Unidos y el mundo tenían que elegir. Gadafi declaró que no demostraría “compasión alguna” hacia su propio pueblo. Les comparó con ratas y amenazó con ir de puerta en puerta para castigarles. En el pasado, le hemos visto ahorcar a civiles en las calles, y matar a más de 1.000 personas en un solo día. Ahora veíamos a las fuerzas del régimen a las puertas de la ciudad. Sabíamos que si queríamos, si esperábamos un día más, Benghazi, una ciudad casi del tamaño de Charlotte, podría sufrir una masacre que hubiera repercutido en la región y hubiera manchado la conciencia del mundo.

Por nuestros intereses nacionales no podíamos dejar que eso ocurriera. Me negué a permitir que eso ocurriera. Por ese motivo, hace nueve días, tras consultar con los líderes de ambos partidos en el Congreso, autoricé la operación militar para detener la matanza y hacer cumplir la resolución 1973 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

Atacamos a las fuerzas del régimen que se acercaban a Benghazi para salvar a la ciudad y a su población. Atacamos a las tropas de Gadafi en la vecina ciudad de Ajdabiya, lo que permitió que las fuerzas de la oposición las expulsaran de allí. Atacamos las defensas aéreas de Gadafi, lo cual allanó el camino para establecer la zona de exclusión aérea. Atacamos tanques y objetivos militares que habían estado asediando poblaciones y ciudades, y cortamos el acceso a la mayoría de sus fuentes de suministro. Y esta noche, puedo informarles de que hemos parado el mortífero avance de Gadafi.

En esta operación, Estados Unidos no ha actuado solo. Por el contrario, se nos ha sumado una coalición fuerte y en aumento. En ella están nuestros aliados más cercanos — países como el Reino Unido, Francia, Canadá, Dinamarca, Noruega, Italia, España, Grecia, y Turquía — todos ellos han luchado junto a nosotros durante décadas. También se han unido países árabes como Qatar y los Emiratos Árabes Unidos, que han optado por cumplir con sus responsabilidades de defender al pueblo libio.

Por tanto, en resumidas cuentas, en tan sólo un mes Estados Unidos ha colaborado con nuestros socios internacionales para movilizar una coalición amplia, obtener un mandato internacional dirigido a proteger a los civiles, parar a un ejército que avanzaba, prevenir una masacre, y establecer una zona de exclusión aérea con nuestros aliados y socios. Para ofrecer algo de perspectiva sobre la rapidez con que se llevó a cabo esta respuesta militar y diplomática, cuando se produjeron los ataques contra la población bosnia en la década de 1990, la comunidad internacional tardó más de un año en intervenir con ataques aéreos para proteger a la población civil. Hemos tardado 31 días.

Lo que es más, hemos alcanzado estos objetivos en concordancia con la promesa que le hice al pueblo estadounidense al principio de nuestras operaciones militares. Dije que el papel de Estados Unidos sería limitado, que no tendríamos tropas de tierra en Libia, que centraríamos nuestras capacidades únicas en el inicio de la operación y que trasladaríamos las responsabilidades a nuestros aliados y socios. Esta noche estamos cumpliendo esa promesa.

Nuestra alianza más eficaz, la OTAN, ha tomado el mando para hacer cumplir el embargo de armas y la zona de exclusión aérea. Anoche, la OTAN decidió asumir la responsabilidad adicional de proteger a los civiles libios. Esta transferencia de Estados Unidos a la OTAN se producirá el miércoles. En adelante, la dirección de hacer cumplir la zona de exclusión aérea y proteger a los civiles sobre el terreno se traspasará a nuestros aliados y socios, y tengo plena confianza en que nuestra coalición mantendrá la presión sobre las fuerzas de Gadafi que quedan.

En esta operación, Estados Unidos desempeñará un papel secundario, lo que incluye dar apoyo de inteligencia, apoyo logístico, asistencia en búsquedas y rescates, y capacidades para atascar las comunicaciones del régimen. Debido a la transición a una coalición más amplia bajo el mando de la OTAN, el riesgo y costo de esta operación, tanto para nuestros militares como para el contribuyente estadounidense, se reducirá considerablemente.

Por tanto, para aquellos que han dudado de nuestra capacidad para llevar a cabo esta operación, quiero dejar bien sentado: los Estados Unidos de América han hecho lo que dijimos que íbamos a hacer.
Eso no quiere decir que hayamos finalizado nuestro trabajo. Además de nuestras responsabilidades con la OTAN, colaboraremos con la comunidad internacional para proporcionar asistencia al pueblo libio, que necesita alimentos para los hambrientos y atención médica para los heridos. Custodiaremos los más de 33.000 millones de dólares del régimen de Gadafi que se han congelado, para que estén disponibles para la reconstrucción de Libia. A fin de cuentas, el dinero no le pertenece ni a Gadafi ni a nosotros, le pertenece al pueblo libio, y nos aseguraremos de que lo reciba.

Mañana, la secretaria Clinton viajará a Londres, donde se reunirá con la oposición libia y consultará con más de 30 países. Estas conversaciones se centrarán en el tipo de actividad política necesaria para ejercer presión sobre Gadafi y al mismo tiempo apoyar la transición al futuro que se merece el pueblo libio, porque si bien nuestra misión militar está centrada concretamente en salvar vidas, continuaremos intentando alcanzar el objetivo más amplio de una Libia que no pertenezca a un dictador, sino a su pueblo.

Ahora bien, a pesar del éxito de nuestras operaciones la semana pasada, sé que algunos estadounidenses continúan cuestionándose nuestros esfuerzos en Libia. Gadafi todavía no ha renunciado al poder, y hasta que lo haga Libia continuará siendo un peligro. Lo que es más, incluso después de que Gadafi abandone el poder, 40 años de tiranía han dejado a Libia fragmentada y sin instituciones civiles fuertes. La transición a un gobierno legítimo que responda ante el pueblo libio será una tarea difícil. Y aunque Estados Unidos haga su parte para ayudar, será una tarea para la comunidad internacional y, lo que es más importante, una tarea para el propio pueblo libio.

De hecho, gran parte de este debate en Washington ha presentado una falsa opción en lo que se refiere a Libia. Por una parte, algunos se preguntan por qué Estados Unidos tiene que intervenir en absoluto, incluso de manera limitada, en esta tierra distante. Argumentan que hay muchos lugares en el mundo donde civiles inocentes encaran una violencia brutal a manos de sus gobiernos, y no se puede esperar que Estados Unidos sea el policía del mundo, en especial cuando tenemos tantas necesidades apremiantes aquí en nuestro país.
Es cierto que Estados Unidos no puede utilizar nuestro ejército en cada lugar que existe la represión; y dados los costos y riesgos de las intervenciones, siempre debemos medir nuestros intereses contra la necesidad de actuar. Sin embargo, ello no debe ser argumento para no actuar nunca en nombre de hacer lo correcto. En este país en particular, Libia, en este momento en particular, afrontábamos la perspectiva de una violencia de escala horrorosa. Disponíamos de una capacidad única para parar la violencia: un mandato internacional a la acción, una coalición amplia dispuesta a unirse a nosotros, el apoyo de los países árabes, y el ruego de ayuda del propio pueblo libio. También teníamos la capacidad de parar a las fuerzas de Gadafi sin poner tropas estadounidenses en tierra.

En estas circunstancias, dejar de lado la responsabilidad de Estados Unidos como líder, y más profundamente, nuestras responsabilidades hacia otros seres humanos, habría sido una traición a quienes somos. Algunos países puede que hagan la vista ciega a las atrocidades que ocurren en otros. Estados Unidos es diferente, y como Presidente me niego a esperar a ver imágenes de las matanzas y de las fosas comunes para actuar.

Lo que es más, Estados Unidos tiene importantes intereses estratégicos en evitar que Gadafi aplaste a aquellos que se oponen a él. Una masacre habría causado que miles de refugiados adicionales cruzaran las fronteras libias, lo que ejercería una presión enorme sobre las pacíficas, pero frágiles, transiciones de Egipto y Túnez. Los impulsos democráticos que están brotando en la región se verían eclipsados por las dictaduras más sombrías, ya que los líderes represores concluirían que la violencia es la mejor estrategia para aferrarse al poder. El mandato del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas hubiera aparecido sólo como palabras vacías, debilitando la credibilidad futura de la institución para mantener la paz y la seguridad mundiales. Por tanto, aunque nunca les restaré importancia a los costos que la actuación militar implica, estoy convencido de que, de no actuar en Libia, el precio para Estados Unidos hubiera sido mucho más alto.
Ahora bien, así como algunos han argumentado contra la intervención en Libia, hay otros que han propuesto ampliar nuestra misión militar más allá de la protección del pueblo libio, y que debemos hacer lo necesario para derrocar a Gadafi y dar espacio a un nuevo gobierno.

Desde luego, no hay duda de que Libia, y el mundo, estarían mejor sin Gadafi en el poder. Yo, junto con muchos otros líderes del mundo, hemos adoptado ese objetivo, y lo intentaremos alcanzar por medios no militares. Sin embargo, ampliar nuestra misión militar para que incluya el cambio de régimen sería un error.
La tarea que he asignado a nuestras tropas –la de proteger al pueblo libio del peligro inmediato y establecer una zona de exclusión aérea– la avala un mandato de la ONU y el apoyo internacional. También es lo que la oposición libia nos ha pedido que hagamos. Si intentáramos derrocar a Gadafi nuestra coalición se dividiría. Probablemente tendríamos que colocar tropas estadounidenses en el terreno para lograr esa misión, o arriesgarnos a matar a muchos civiles desde el aire. Los peligros para nuestros hombres y mujeres en uniforme serían mucho mayores; y también lo serían los costos y nuestra parte de la responsabilidad para lo que fuera a ocurrir después.

Para ser franco, ese camino ya lo tomamos en Iraq. Gracias a los extraordinarios sacrificios de nuestras tropas y a la determinación de nuestros diplomáticos, confiamos en el futuro de Iraq. Pero el cambio de régimen en ese país tardó ocho años, se cobró miles de vidas estadounidenses e iraquíes y costó casi un billón de dólares. Eso es algo que no podemos permitirnos que se repita en Libia.

A medida que se reduzca nuestra operación militar, lo que podemos hacer — y lo que haremos — es apoyar las aspiraciones del pueblo libio. Hemos intervenido para parar una masacre y trabajaremos con nuestros aliados y socios para mantener la seguridad de la población civil. Le negaremos armamentos al régimen, cortaremos sus suministros de dinero en efectivo, ayudaremos a la oposición y trabajaremos con otros países para acelerar el día en que Gadafi abandone el poder. Puede que no ocurra de la noche a la mañana, si un Gadafi debilitado trata de aferrase desesperadamente al poder. Pero debe quedar bien claro a quienes rodean a Gadafi, y a todos los libios, que la historia no está del lado de Gadafi. Con el tiempo y el espacio que hemos proporcionado al pueblo libio, ellos podrán decidir su propio destino, y así es como debe ser.

Permítanme que concluya refiriéndome a lo que esta operación dice acerca del uso del poder militar de Estados Unidos, y del liderazgo más amplio de Estados Unidos en el mundo, bajo mi presidencia.
Como comandante en jefe, no tengo responsabilidad más importante que mantener seguro a este país. Ninguna decisión es más difícil para mí que desplegar a nuestros hombres y mujeres en uniforme. He dejado bien sentado que nunca vacilaré en utilizar a nuestro ejército rápidamente, decisivamente y unilateralmente cuando sea necesario para defender a nuestro pueblo, nuestra patria, nuestros aliados y nuestros intereses fundamentales. Por eso luchamos contra al-Qaeda dondequiera que pretendan afianzarse. Por eso continuamos luchando en Afganistán, aun cuando hemos concluido nuestra misión de combate en Iraq y retirado a más de 100.000 efectivos de ese país.

Habrá veces, no obstante, cuando nuestra seguridad no se vea amenazada directamente, pero nuestros intereses y valores sí. A veces, el transcurso de la historia plantea desafíos que amenazan nuestra humanidad común y nuestra seguridad común, como por ejemplo responder a desastres naturales o prevenir el genocidio y mantener la paz; asegurar la seguridad regional y mantener el flujo de comercio. Estos quizás no sean problemas sólo de Estados Unidos, pero son importantes para nosotros. Son problemas que vale la pena resolver. Y en estas circunstancias, sabemos que a Estados Unidos, como el país más poderoso del mundo, frecuentemente se le pedirá que ayude.

En tales casos, no debemos tener miedo de actuar; pero la carga de actuar no debe ser sólo para Estados Unidos. Como hemos hecho en Libia, nuestra tarea es movilizar a la comunidad internacional para la acción colectiva. Porque, al contrario de lo que afirman algunos, el liderazgo estadounidense no es simplemente asunto de actuar solo y soportar toda la carga nosotros solos. El verdadero liderazgo crea las condiciones y coaliciones para que los demás participen también; trabaja con aliados y socios para que ayuden con el peso de la carga y paguen su parte de los costos; y ve que todos defiendan los principios de la justicia y dignidad humana.

Esa es la clase de liderazgo que hemos demostrado en Libia. Por supuesto, aun cuando actuemos como parte de una coalición, los riesgos de la acción militar serán altos. Esos riesgos fueron evidentes cuando uno de nuestros aviones tuvo un fallo mecánico mientras sobrevolaba Libia. Sin embargo, cuando uno de los pilotos saltó con paracaídas, en un país cuyo dirigente había demonizado a Estados Unidos en numerosas ocasiones, y en una región que tiene una historia tan difícil con nuestro país, ese estadounidense no encontró enemigos. En lugar de ello, encontró personas que lo abrazaron. Un joven libio que vino a su ayuda dijo: “Somos sus amigos. Estamos tan agradecidos con esos hombres que protegen los cielos”.
Esta voz es sólo una de muchas en una región donde una nueva generación no acepta más que le priven de sus derechos y oportunidades.

Sí, estos cambios harán el mundo más complicado por un tiempo. El progreso será disparejo y el cambio se producirá de manera distinta en países distintos. Hay lugares, como Egipto, donde este cambio nos inspirará y elevará nuestras esperanzas. Y luego hay lugares, como Irán, donde el cambio se suprime violentamente. Habrá que cuidarse de las fuerzas siniestras del conflicto civil y la guerra sectaria y habrá que abordar las difíciles aprehensiones políticas y económicas.

Estados Unidos no podrá dictar el ritmo y el alcance de este cambio. Sólo los pueblos de la región pueden hacerlo. Pero podemos marcar una diferencia.

Creo que no se puede dar marcha atrás a este movimiento de cambio, y que debemos apoyar a quienes creen en los mismos principios fundamentales que nos han guiado por muchas tormentas: nuestra oposición a la violencia contra el propio pueblo; nuestro apoyo a un conjunto de derechos universales, inclusive la libertad de los pueblos de expresarse y escoger a sus líderes; nuestro apoyo a los gobiernos que son sensibles a las aspiraciones de sus pueblos.

Nacidos, como somos, de una revolución de quienes deseaban ser libres, acogemos con beneplácito el hecho de que la historia esté en movimiento en Oriente Medio y el norte de África, y que los jóvenes vayan a la cabeza. Porque dondequiera que los pueblos deseen ser libres, encontrarán un amigo en Estados Unidos. A fin de cuentas, es esa fe — esos ideales — los que son la verdadera medida del liderazgo estadounidense.
Conciudadanos, yo sé que en tiempos de agitaciones en el extranjero — cuando las noticias están llenas de conflicto y cambio — puede haber tentación de apartarse del mundo. Y como he dicho en ocasiones anteriores, nuestra fuerza en el extranjero se afianza en nuestra fuerza aquí en nuestro país. Esa debe ser siempre la estrella que nos guíe: la capacidad de nuestro pueblo de alcanzar su potencial, de tomar decisiones inteligentes con nuestros recursos, de ampliar la prosperidad que constituye la fuente de nuestro poder, y de vivir según los valores que tanto apreciamos.

Recordemos, también, que por generaciones hemos hecho la dura tarea de proteger a nuestro propio pueblo, así como a millones en todo el mundo. Lo hemos hecho porque sabemos que nuestro futuro es más seguro, nuestro futuro es más brillante, si más de la humanidad puede vivir con la luz brillante de la libertad y la dignidad.

Esta noche, agradezcamos a los estadounidenses que prestan servicio militar en estos tiempos difíciles, y a la coalición que lleva adelante nuestra operación. Miremos al futuro con confianza y esperanza, no sólo para nuestro propio país, sino para todos los que añoran la libertad en todo el mundo.
Gracias. Que Dios los bendiga y que Dios bendiga a Estados Unidos.

El Gobierno espurio de Calderón contra los trabajadores

Este año 2011 inicio con las grandes rebeliones populares extendidas por el mundo árabe, contra los efectos de la crisis económica internacional y sus gobiernos proimperialistas. Las dictaduras de Egipto y Túnez cayeron producto de la acción popular, mientras continúan varios abiertos procesos revolucionarios, y una guerra civil en Libia donde la intervención militar de la OTAN pretende poner un alto a la acción independiente de las masas de la región.

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Vestirnos a base de explotación

La campaña Ropa Limpia, dedicada a investigar la explotación laboral de las grandes marcas textiles, presenta una guía de consumo crítico y el cortometraje "38", que vincula el salario de sus trabajadoras y la talla falsamente estándar.

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Cuba, Bin Laden y los tesoros del FBI

El diario norteamericano The Washington Post ha revelado, basándose en un funcionario que ha pedido el anonimato, que la CIA mantuvo una casa de seguridad con varios agentes en la localidad de Abbotabad con el fin de obtener información sobre el terrorista Osama Bin Laden. La instalación secreta operaba una red de informantes paquistaníes y “otras fuentes” con el fin de construir un “modelo de vida”, un retrato de los habitantes del lugar donde residía Bin Laden, y registrar su actividad diaria.

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La información precisa que a pesar del “extraordinario esfuerzo” desplegado por la agencia de inteligencia norteamericana que la llevó en Diciembre –según el mismo periódico- a solicitar autorización al Congreso de EE.UU. para reasignar decenas de millones de dólares; la actividad de la CIA no pudo obtener ni una fotografía ni una grabación de la voz del personaje que sería ejecutado por un comando del ejército norteamericano.

En paralelo, The New York Times publicó que existe una “sospecha creciente” en los servicios de inteligencia de Estados Unidos y funcionarios diplomáticos de que “alguien en la agencia de inteligencia de Pakistán, sabía de la ubicación de Bin Laden, y lo ayudaba a protegerse”. Lo que por otra parte confirma que toda la operación de la CIA en Abbotabad, referida por The Washington Post ocurrió al margen de las autoridades paquistaníes.

El Times también refiere que el FBI y la CIA “han reunido rápidamente pequeños ejércitos de analistas, expertos técnicos y traductores para estudiar minuciosamente” unas 100 memorias USB, DVD y CDs , junto con 10 discos duros de ordenador, cinco computadoras y teléfonos móviles, así como documentos en papel, muchos de los cuales están en árabe y otros idiomas que necesitan ser traducidos. El diario neoyorquino se refiere a los datos contendidos en esos soportes como un “tesoro” de información y termina su reporte citando a un funcionario que afirma que el FBI sigue ya un pequeño número de pistas en relación con la información examinada hasta ahora.

Pero no siempre el FBI ha actuado de ese modo con los “tesoros” de información relacionados con el terrorismo. Es el caso de “todos los informes, correspondencia, memorandos, correos electrónicos y otros documentos relacionados con una reunión entre una delegación del FBI y la Seguridad del Estado cubana en la Habana en junio de 1998”. Esos materiales han desaparecido de esa institución, según una respuesta del señor David M. Hardy, de los archivos del FBI, al investigador Stephen Kimber que los solicitó, basado en la legislación norteamericana, para un libro que está escribiendo. Las autoridades cubanas entregaron en aquella ocasión a una delegación de siete oficiales del FBI que visitó La Habana, “cuatro carpetas con toda la información, con anexos, con cuarenta fichas de terroristas” que actuaban desde territorio norteamericano.
Lo que sí hizo el FBI a partir de ese momento fue buscar los hilos que llevaron a la captura de quienes en Miami reunían información para evitar los actos terroristas contra Cuba desde EE.UU, cuyas víctimas superan las de los atentados a las Torres Gemelas de New York, con 3 478 muertos y miles de heridos, de los cuales 2099 resultaron incapacitados de por vida.

Desde Cuba nunca se ha ejecutado una acción violenta contra territorio norteamericano, y los autores de actos terroristas como Luis Posada Carriles –al igual que Bin Laden, un veterano de la CIA, que es responsable de la voladura en pleno vuelo de un avión civil con 73 personas a bordo, entre otros hechos que lo clasifican como el mayor terrorista del Hemisferio Occidental- viven tranquilamente en Miami sin ser molestados por las autoridades norteamericanas.

La lógica de ejecución extrajudicial –que acaba de aplicar la Casa Blanca en Paquistán- no tiene cabida en los valores de la Revolución Cubana pero la actuación de Estados Unidos en el asesinato de Osama Bin Laden ilumina otra vez el doble rasero y el trato injusto sufrido por los Cinco agentes cubanos que sólo reunían información que Cuba compartió de buena fe con las autoridades norteamericanas, el acusador “tesoro” desaparecido de las arcas del FBI.

De todos modos, tomen esta oración de The New York Times: “alguien en la agencia de inteligencia de Pakistán, sabía de la ubicación de Bin Laden, y lo ayudaba a protegerse”, donde dice Pakistán pongan Estados Unidos y donde dice Bin Laden cámbienlo por Posada Carriles y tendrán la llave del tesoro perdido por el FBI.

Fuente: http://lapupilainsomne.wordpress.com/2011/05/08/cuba-bin-laden-y-los-tesoros-del-fbi/

Lo de Portugal no es un rescate

Pues eso, que no es a Portugal a quien se está rescatando. Se está rescatando a los inversores privados que además de tener títulos de deuda pública muy lucrativos tienen miedo a que finalmente éstos resulten incobrables. Cuando dicen Portugal, por lo tanto, no están queriendo decir “la ciudadanía de Portugal” porque resulta obvio que, precisamente, es esta ciudadanía la que va a rescatar con su pérdida de derechos a los otros, esto es, a esos ricos inversores que temen no poder ser más ricos en el futuro.

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El imperio contraataca

En mayo de 2011 se firmó el Acuerdo del Pacífico en Lima articulando una zona de libre comercio y protección de inversiones bajo la influencia estadounidense. Los suscriptores del Acuerdo de Pacífico (Chile, Colombia, México y Perú), a los que presumiblemente se sumarán Honduras, Nicaragua, El Salvador, Costa Rica, Panamá, Guatemala y posiblemente, República Dominicana, dejan descolocada a la Unión Sudamericana de Naciones (Unasur) y ponen un límite al liderazgo de Brasil en la región.

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domingo, 8 de mayo de 2011

A la extrema derecha de Dios
De banquero a Beato

Mamá no necesita planchadoras en su día

El origen de la celebración del día de la madre se remonta a los antiguos griegos, quienes por estas fechas celebraban la festividad de la diosa Rea, madre de los dioses Zeus, Poseidón y Hades. Así nació la tradición festiva del Día de la Madre que en la actualidad se celebra en más de 40 países del mundo en el mes de mayo.

Es sus orígenes, el Día de la Madre era una expresión de gratitud y valoración de la divina fecundidad materna. Así lo asumían los griegos que recordaban con gratitud nada menos que a la Madre de sus dioses.
De un tiempo a esta parte, como consecuencia de la propaganda comercial, esta fecha prácticamente se transformó en un jolgorio comercial. En estas fechas, como en otras, el Señor Mercado se embriaga con los dólares de sus frenéticos hijos consumistas.

Casi todas y todos estamos concentrados en qué vamos a comprar para regalar a Mamá en su día. Pero, lo peor, aún, es que con nuestros regalos terminamos afirmando las múltiples tareas domésticas a mamá. Regalamos planchas, estufas, lavadoras, ollas, bajillas, etc. ¿A caso ellas están hechas para lavar, planchar, cocinar….? ¿Por qué no regalamos estos mismos artefactos a los papás? ¿Quién dijo, pues, que mamá tiene que asumir necesariamente esas tareas no remuneradas e ingratas?

¿Cuántos de nosotros nos ponemos a reflexionar, por lo menos en estas fechas, sobre las condiciones precarias, violentas y de sobre explotación que padecen las mujeres mamás o no en nuestro país y en el mundo? ¿Alguien se pregunta por qué mamá, que trabaja 8 horas o más en una empresa o institución, casi siempre gana menos que el papá? ¿Por qué será que el trabajo de cuidado que realiza mamá en el hogar o en la comunidad nadie remunera? ¿Será que ellas nacieron para trabajar gratis?

Quienes tomamos decisiones en la casa y en la sociedad por lo general somos varones. ¿Será que las mujeres, mamás o no, nacieron sólo para cumplir órdenes? ¿Alguien se ha preguntado cómo de diferente sería nuestro mundo caótico si las mamás tuvieran la oportunidad de dirigir y tomar decisiones políticas, económicas, sociales y militares según sus criterios? El Día de la Madre nos tiene que obligar a replantear este mundo patriarcal, violento, desigual e injusto con las mamás.

En Honduras, en 2010, según el Observatorio de la Violencia, se asesinaron, de manera violenta, a 438 mujeres, sólo por ser mujeres. La gran mayoría mamás. ¿Alguien se indignó con esta perversa estadística que esconde dramas concretas e inimaginables de mujeres?

Somos cómplices activos o pasivos con esta situación de dominación violenta de padres e hijos sobre las mamás. Somos una sociedad hipócrita y mercantil que en mayo nos afanamos en lo que vamos a regalarle a mamá en su día, pero en los otros 364 días convivimos y promovemos la dominación brutal sobre la mujer. Complacientes con los varones e implacables con la mamá que se equivoca en sus funciones. Mamá no necesita planchadoras, ni licuadoras en su día. ¡Ella necesita igualdad de derechos y de oportunidades en la casa y en la sociedad!

viernes, 6 de mayo de 2011

Un informe revela el alto índice de mortalidad infantil de indígenas peruanos

El último día 26, el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) y el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) presentaron el informe "Características Sociodemográficas de los Grupos Étnicos de la Amazonia Peruana y del Espacio Geográfico en el cual residen”, que revela una desigualdad entre el índice de mortalidad infantil entre indígenas que viven en la región de la Amazonia Peruana y el resto del país.

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Human Rights Foundation: La intervención imperial en América Latina

El show debe continuar. La organización Human Rights Foundation (HRF) manifestó su abierto apoyo al caso que el opositor venezolano Leopoldo López elevó a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH) por la inhabilitación política de la que es objeto desde el 2008. Incluso, su director jurídico, Javier El-Hage, dijo a periodistas que la HRF presentó el lunes un escrito de “amicus curiae” ante la Corte Interamericana, pues el fallo de este caso “podría sentar un precedente inédito contra la privación arbitraria de los derechos políticos” en Venezuela y otros países.

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  • Aunque se ha dicho que las sanciones contra Leopoldo intentaron concretarse en 2008, cuando intentaba postularse como candidato, en realidad los procedimientos (http://www.patriagrande.com.ve/temas/politica/los-secretos-mal-guardados-de-leopoldo-lopez/) contra él datan de 2004, y fueron publicados en la Gaceta Oficial número 38.455 y número 5.817




  • El 23 de diciembre de 1998, PDVSA asignó 60 millones 600 mil bolívares en calidad de donación a la entonces asociación civil Primero Justicia. La funcionaria encargada de dichas asignaciones fue nada menos que Antonieta Mendoza de López, madre del ex Alcalde López, quien a su vez fungía entonces como directivo de Primero Justicia. Este caso fue documentado por la Contraloría General de la República entre 1998 y 2001.




  • La Sala de Sentencia comprobó que tanto durante la fase investigativa, como en el procedimiento de determinación de responsabilidades, los acusados hicieron uso de su derecho a la defensa. La sentencia concluyó que “existen suficientes elementos para probar un concierto entre los concurrentes”, teniendo en cuenta el parentesco de los acusados y su evidente intención de “dejar en familia” el dinero de PDVSA.



  • La Fiscalía determinó, al mismo tiempo, que durante el año fiscal 2002, mientras Leopoldo se desempeñaba como alcalde del municipio Chacao, traspasó arbitrariamente dineros presupuestados y asignados a determinadas áreas para cubrir gastos de otra índole, vulnerando los procedimientos y leyes que regulan el ejercicio fiscal y presupuestario.




  • El Contralor General de la República impuso en ambos casos responsabilidad administrativa y una multa. Asimismo, aplicó una inhabilitación para el ejercicio de funciones públicas que, en el caso de un Alcalde, puede tener duración de 6 años y estaría vigente hasta el próximo año. (Fuente: Patria Grande).
    ¿Y quién lo defiende? Qué organización se presta para el embarazoso atentado a la decencia que significa intentar catalogar a este individuo como “perseguido político” del gobierno venezolano, cuando en cualquier país del mundo estaría entre rejas? Nada menos que la Human Rights Foundation. Quizás a los lectores no les suene familiar (a pesar de lo bien estudiado que les quedó el título), pero la han emprendido en firme. Según su website, HRF “es una organización apolítica dedicada a defender los derechos humanos en el hemisferio americano. Nuestro trabajo se inspira en un profundo compromiso con las libertades humanas, cuya meta fundamental consiste en despertar conciencias acerca de la naturaleza y de la vulnerabilidad de la libertad en las Américas“. Veamos cuáles son sus acciones, y su perímetro de influencia.

    Cuba

    No podía ser de otra manera. Tras las gestiones de esta ONG, You Tube y Daily Motion retiran sistemáticamente videos de Cubainformación TV; El año pasado, “Lecciones de derechos humanos para Cuba. Parte 1. Una policía democrática” fué censurado por You Tube al catalogarlo como “accesible para mayores de 18 años”. Cuando se pretende acceder al video, aparece este mensaje: “Es posible que el contenido de este vídeo o grupo resulte inadecuado para algunos usuarios, tal y como lo ha marcado la comunidad de usuarios de YouTube”. Además, obliga al espectador a abrir una cuenta en la plataforma. No es la primera vez. Ya en el año 2009, ”Armando Valladares: de falso poeta inválido a especulador empresarial”, que describía las actividades criminales de este conocido “empresario anticastrista” corrió la misma suerte.




  • Hay más. HRF está detrás de los movimientos que buscan la liberación plena de Oscar Elías Biscet, condenado a 25 años de cárcel por realizar “actos contra la independencia y la integridad territorial del Estado”. Esta mansa paloma es actor principal en los intentos por socavar la Revolución Cubana. Este mercenario a sueldo del gobierno norteamericano es autor de desórdenes públicos, provocaciones continuadas, fabricadas “huelgas de hambre”, diversos shows mediáticos, así como sus acelerados contactos con otros grupos contrarrevolucionarios internos y con funcionarios de la SINA, con vistas a ofrecer una distorsión de la realidad cubana. Y cobra muy bien.


  • El Partido Nacionalista Democrático de Cuba, con sede en el 2520 SW. 22nd St., Suite 2-240, en Miami, le facilitó la suma de 10,000 dólares bajo la figura “Premio Paladín de la Libertad”, en el marco de un almuerzo realizado en el Hotel Miami Dadeland-Marriott, el 16 de abril del 2005, con la asistencia de 300 comensales, entre los que se encontraban numerosos terroristas de origen cubano. Otro premio generoso fué el otorgado por el Instituto Republicano; felicitado por George W. Bush, éste le envió una carta fechada el 26 de marzo de 2003: “Felicidades por el reconocimiento que ha recibido del Instituto Republicano Internacional con el premio otorgado por ellos, premio a la democracia popular. Su esfuerzo y su ejemplo son la encarnación de los valores democráticos, incluyendo la autodeterminación (…), Laura y yo continuamos orando por usted… Afectuosamente, George Bush.” Que cuánto se ganó? La bicoca de 1 600 000 dólares. Al ser juzgado en abril de 2003, Biscet contaba en su poder con unPermiso de Libre Acceso a la SINA, firmado por el entonces jefe de esta sede diplomática. Igualmente, mantuvo estrechas relaciones con Frank Calzón, entonces jefe la SINA, así como con otros funcionarios vinculados a la USAID y a la Agencia Central de Inteligencia (CIA), como la señora Vicky Hudleston.

    (HRF) pidió la amnistía tanto para él como para todos los “prisioneros de conciencia” : entre estos “mártires de la libertad” se encuentran Héctor Maseda y Ángel Moya. Respectivamente, esposos de Laura Pollán y Berta Soler, ambas líderes de las Damas de Blanco. Por supuesto, HRF produjo un video lleno de manipulaciones, medias verdades denominado “Ladies in White” apoyando a esta versión terrorífica de las Madres de Plaza de Mayo. Rescate Jurídico, la Organización No Gubernamental para asuntos “civiles” de Santiago Álvarez Fernández-Magriñá les paga los gastos. Vaya paladines acobija esta organización. Pero Cuba es y será un objetivo primordial para ellos; ya veremos porqué.

    Bolivia

    Retomemos por un momento, un caso que fué silenciado por los medios de comunicación alineados con la derecha: El intento de magnicidio a Evo Morales, coordinado por Hugo Achá Melgar. Este paladín de los derechos humanos ha sido identificado como el principal inversor de la célula terrorista desarticulada en Santa Cruz, (Bolivia). Organización que, entre otros delitos, preparaba el magnicidio contra el presidente Evo Morales. Ha sido asesor y estuvo estrechamente vinculado al Comité Cívico de Santa Cruz. Melgar es esposo de la diputada de Unidad Nacional (UN), Roxana Gentile quien fué aspirante a Defensora del Pueblo por el MNR el 2003; se ha dado a conocer por formular críticas al informe de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) sobre la masacre de El Porvenir y asumir la defensa de Leopoldo Fernández, autor de la tristemente célebre Masacre de Pando calificándolo como “preso político”. Defendió a integrantes de la Unión Juvenil Cruceñista que golpearon a jefes policiales y elaboró un informe que negaba la existencia de servidumbres de indígenas guaraníes.Se opuso a la aprobación de la ley Electoral Transitoria y es considerado un acérrimo opositor al Gobierno de Morales.

    Pero lo interesante de este personaje es que es presidente de una organización denominada? Human Rights Foundations (HRF) en Bolivia. Estas son algunas de sus “luchas”:



  • Exposiciones y elaboración de documentos sobre “Violaciones a los Derechos Humanos en la ciudad de Sucre en noviembre de 2007”. En uno de sus informes de esta fundación se señala que “Con el pretexto de desarticular una presunta “red terrorista” el gobierno de Evo Morales ha desatado una intensa persecución contra los críticos y disidentes de su régimen”.




  • “La caza de brujas también afecta a los defensores de los derechos humanos, como en el caso de laDra. Centa Reck, integrante del directorio de Human Rights Foundation-Bolivia y directora del diario La Estrella del Oriente, a quien el gobierno acusa infundadamente de estar vinculada a esa supuesta red”, añade el documento de la HRF.




  • “El móvil real de la persecución parece ser la participación de la Dra. Reck en una investigación independiente sobre los hechos de violencia sucedidos en el departamento de Pandoen septiembre del 2008, cuyos resultados preliminares contradicen seriamente la versión gubernamental”.




  • Puntualiza que en el caso específico del prefecto de Pando, Sr. Leopoldo Fernández, Human Rights Foundation-Bolivia acompaña las acciones planteadas por su defensa ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos y realizará un seguimiento detallado del proceso en ese organismo internacional.




  • Demandan la inmediata liberación del comentarista Jorge Melgar Quete “El Macarena”, quien emitía insultos de grueso calibre contra los collas y el presidente Evo Morales y se lo procesa por instigar a la violencia y al terrorismo.




  • Declaró a Amauris Samartino ”prisionero de conciencia” del gobierno boliviano. En noviembre del 2006 este filósofo intentó agredir al vicepresidente García Linera junto a una horda de la fascista Unión Juvenil Cruceñista exigiendo la “independencia” de Santa Cruz.


  • Ecuador
    ¿En Venezuela? Conocemos ampliamente la injerencia política de esta ONG. Desde articulistas, periodistas, humoristas, artistas, escritores, políticos, militares, exministros y otros sectores de la “sociedad civil” han sido “utilizados” (por no decir asalariados) por esta organización para atentar contra Chávez desde todas las formas posibles. Desde el apoyo a organizaciones como PROVEA (la cual tiene en Kaos en la Red a uno de sus más destacados articulistas, Rafael Uzcátegui), su defensa del estudiante opositor venezolano Yon Goicoechea y sus múltiples injerencias en los asuntos del país, HRF tiene una larga trayectoria en Venezuela.
    Al respecto, investiguemos un poco más acerca de esta Fundación. En palabras de la abogado Eva Golinger: “Su directiva y staff lo dice todo”:

    Thor Halvorssen Mendoza: Hijo de Thor Halvorssen Hellum, el venezolano-noruego expresidente de la CANTV durante la administración de Carlos Andrés Pérez en los años setenta y perteneciente a una de las Familias más ricas de Venezuela (Mendoza). Ahora mismo, se dedica a producir “films” y documentales con el fin de desacreditar a figuras de la izquierda estadounidense como Michel Moore y a líderes políticos del partido Demócrata como la familia Clinton. Luego, fue el zar anti-droga venezolano y se desempeñó como un agente de la DEA de EEUU y la CIA. De hecho, Halvorssen ha admitido publicamente que ha “trabajado” con la CIA, aunque niega de ser su “agente”. Lo que no entiende Halvorssen, es que un “agente” de la CIA es precisamente alguien que “trabaja” con la CIA. De hecho, Halvorssen trabajó con la CIA en El Salvador y Nicaragua durante la guerra sucia de los años ochenta y fue un cercano colaborador del líder de los Contra, Adolfo Calero. En el año 1993, Halvorssen fue arrestado y encarcelado por 74 días bajo una acusación de haber participado en un acto de terrorismo (una serie de ataques con bombas en Caracas para causar cambios en la bolsa y el ámbiente económico). Ha participado como comentarista de Fox News, incluyendo una vez junto al Reverendo Pat Robinson cuando declaró que era necesario asesinar al Presidente Chávez. Es Presidente del HRF.

    Aleksander Boyd: Es Vicepresidente de la Human Rights Foundation. Un militante anti-chavista de origen venezolano radicado en Inglaterra. Mantiene una página web en donde despotrica cada día del Rrrrégimen venezolano. Fue invitado a participar como Observador Electoral en Bolivia. Este “promotor” de los Derechos Humanos en 2004 escribió un artículo en el cual dijo soñar con ser Genghis Khan y poder ordenar a sus hordas capturar a líderes chavistas y vertir plata liquida en sus ojos, decapitar a Lina Ron y a Diosdado Cabello en una plaza pública, torturar por el resto de su vida al entonces vicepresicente José Vicente Rangel y volar por los barrios de Caracas y lanzar los cuerpos sin vida de “esos criminales que han destruido mi país.” Boyd ha igualmente hecho llamados a utilizar la violencia para remover al Presidente Hugo Chávez y fue acusado por el ex-alcalde de Londres de ser un promotor del terrorismo. Replicó, ofendido por la acusación y fué tildado de disociado..

    Armando Valladares: Arrestado a finales de 1960 en La Habana, mientras situaba explosivos en lugares públicos por cuenta de la CIA. Secretario General de HRF y uno de losanti-castro cubanos más activos a nivel público en el mundo. Fue nombrado Embajador de los EEUU ante la Comisión de los Derechos Humanos de la ONU por el Presidente Ronald Reagan en donde ejecutó las políticas contra la isla caribeña y a favor de la agenda imperial. Conocido por utilizar una supuesta condición de inválido frente a la opinión pública, en favor de lograr la simpatía internacional. Se presentaba a sí mismo como un inválido por la tortura del Régimen de Castro. Fue agente de la CIA e informate de la policia batistiana. Se dice de él que es escritor y autor de un libro titulado irónicamente “Desde mi silla de ruedas”, fue escrito por su socio y cómplice, Carlos Alberto Montaner. Por su tiempo encarcelado en Cuba por ser agente de un cuerpo de inteligencia extranjero y enemigo, Washington lo ha colocado como un “disidente ejemplar” ante la comunidad internacional, aunque su real trabajo ha sido promover una campaña de desinformación contra Cuba para prolongar el bloqueo inhumano contra la isla. Vea un pequeño video, censurado por YouTube acerca de este peluche.

    Otros miembros de HRF incluyen a Kenneth Anderson, antiguo abogado de las fundaciones deGeorge Soros (¿será por eso que lo quieren difamar junto con Evo Morales y Juan Ramón Quintana, con quienes no tiene conexión ninguna?); Vladimir Bukovsky, un “disidente soviético”; Palden Gyatso, activista de Tibet (anti-Chino); Garry Kasparov, jugador de ajedrez y crítico abierto al ex Presidente Ruso Vladimir Putin y el gobierno ruso; Mart Laar, ex primer ministro de Estonia, activista anti-ruso y ganador del Premio Militon Friedman (igual que Yon Goicochea); Alvaro Vargas Llosa, periodista y escritor, antiguo miembro de la junta editorial del Miami Herlad y articulista del periódico conservador Wall Street Journal; Ramón José Velásquez, expresidente de Venezuela (1993-1994); el neoconservador James Q. Wilson; y Monica Fernández, abogada venezolana que autorizó la detención del Ministro Ramón Rodriguez Chacín por parte de los alcades opositores Leopoldo López y Henrique Capriles Radonski durante el golpe de estado contra el Presidente Chávez en abril 2002.

    Fuente: http://www.kaosenlared.net/noticia/human-rights-foundation-intervencion-imperial-america-latina


    Pero en Ecuador, vaya que la conocen; Han abierto rutilantes oficinas y van por Guadalupe Llori. Esta Prefecta, radicalmente opositora al Gobierno de Correa, conocida anti-chavista y pendenciera urbana, pertenece al Movimiento de Unidad Plurinacional Pachakutik. Encabezó las rebeliones civiles desarrolladas entre el 26 y 29 de noviembre en la localidad petrolera de Dayuma, provincia de Orellana. Intentando poner en jaque al gobierno y manipulada por el opositor Partido Sociedad Patriótica (PSP) (liderada el ex gobernante Lucio Gutiérrez y su hermano Gilmar, este último integrante de la Asamblea Constituyente). Inician el proceso de establecer matrices de opinión contrarias al presidente, apoyando los movimientos indígenas los cuales han infiltrado a placer. Acontecimientos en pleno desarrollo.
    Venezuela