lunes, 8 de agosto de 2011

si caen las drogas en el mundo, cae EE.UU.


Senador méxicano: EEUU protegió a narcotraficante “El Chapo”; la CIA pretende desestabilizar al país


El senador méxicano Felipe González, presidente de la Comisión de Seguridad Pública en la cámara alta, aseguró tener informes que revelan que autoridades norteamericanas han protegido a Joaquín Gúzman Loera alías “El Chapo”.Asimismo el legislador federal condenó la presencia en territorio mexicano de agentes de la CIA que con el pretexto de ayudar al gobierno federal en la lucha contra el narcotráfico quieren desestabilizar al país.
“Es una asunto muy delicado por que el hecho de que estemos nosotros en problemas serios de seguridad pública, no implica que tengamos que poner en juego la soberanía del país. Yo ultimamente he visto que las autoridades norteamericanas no son confiables. Hemos tenido datos de que inclusive el mismo Chapo estuvo protegido por ellos siendo que es uno de los capos que más daño le está haciendo a México”, afirmó.
Señaló que existen informes que detallan como esque el más buscado narcotraficante del mundo, “El Chapo Gúzman”, ha recibido el apoyo de los estadounidenses bajo el esquema de testigo protegido.
Indicó que este hecho, aunado al fallido operativo de la ATF Rápido y Furioso, por medio del cuál se ingresaron a nuestro país miles de armas de fuego de manera ilegal, son una muestra de que los norteamericanos no son confiables por lo que la presencia en territorio nacional de agentes de la CIA debería ser una llamada de atención para el Estado mexicano, pues aseguró que las intenciones de Estados Unidos no son apoyar al gobierno federal en el combate contra la delincuencia organizada sino desestabilizar al país.
“Quieren tener injerencia en nuestro país, para nadie es desconocido que los norteamericanos toda la vida han tenido la intención de hacerse de México”, dijo.
El pasado domingo, el influyente diario norteamericano The New York Times, reveló que agentes de la CIA, instalados en un campo militar al norte del país, operan en México ayudando supuestamente al gobierno federal en la lucha contra el narcotráfico.

la transnacional de la muerte

América Latina y el agresor silencioso: Monsanto



Latinoamérica tiene un agresor que hasta ahora ha actuado silente e impugne. Una poderosa y sigilosa empresa que usa armas destructivas disfrazadas de benefactoras. Satisface más las necesidades materiales de políticos y empresarios, que de quienes debieran ser los beneficiados. Sus productos muchas veces, aun no autorizados, experimentan en las tierras y cuerpos de los latinoamericanos. Afecciones, deformaciones y muertes prematuras son el resultado final de sus productos.
 
Monsanto, así se le conoce y sigue siendo una de las empresas que ha creado más controversia a nivel mundial debido a lo desbastador que han sido los resultados sobre la salud humana, animales, plantas y el medio ambiente en general.
 
Fue fundada en San Luis, Missouri, Estados Unidos en 1901, por John Francis Queeny, químico veterano de la industria farmacéutica.
 
En sus primeros años, Monsanto distribuyó sacarina. También proveyó de endulzantes a Coca-Cola, haciéndose uno de sus principales proveedores. Espero la mayoría de mis lectores sepan del daño que causa esta bebida.
 
En la década de 1940 fabricaba plásticos, incluyendo poliestireno y fibras sintéticas. Gracias a esto la bolsa plástica y los plásticos en general son causantes de ni sabemos cuantas muertes de animales como tortugas, cetáceos y ballenas, sin hablar del incremento de CO2 en todo el planeta.
 
Están relacionados con Searle, quien fabricaba aspartame, conocido como NutraSweet pero en el 2000 Monsanto vendió ese negocio, después de las múltiples denuncias de su incidencia en millones de casos de cáncer. También tuvieron un negocio enfocado a la somatotropina bovina (también cancerigeno), que fue luego vendido en 2008.
 
En la década de los 60, Monsanto fue contratada por el gobierno de Estados Unidos para producir un herbicida llamado AGENTE NARANJA, utilizado en la guerra de Vietnam con el fin de destruir la selva vietnamita y las cosechas, privando a los vietnamitas de alimento y de vegetación donde esconderse. El agente naranja fue un potente químico que causó entre la población vietnamita unos 400.000 muertos y unos 500.000 nacimientos de niños con malformaciones, además de las bajas en el propio ejército estadounidense.
 
Con la prisa por producir rápidamente el herbicida y con unos costes mínimos, al producto final le colocaron grandes cantidades de la dioxina tetraclorodibenzodioxina, un subproducto altamente cancerígeno que además provoca malformaciones en los fetos. Esto unido a la gran capacidad del agente naranja de permanecer activo en el suelo ha provocado graves daños en las selvas de aquel país, así como generaciones de niños con malformaciones y problemas de cáncer.
 
Ahora vemos con estupor como actualmente en la selva amazónica brasileña empresarios ganaderos están utilizando el “agente naranja” para deforestar espacios y ampliar su expansión. (Ver noticia enhttp://www.canalazul24.com/?p=4839.)
 
Uno de sus productos más conocidos por su alto nivel no solo de ventas sino también por las nocivas consecuencias que trajo consigo es el herbicida “Roundup” un glifosato tóxico para la salud. Y que sin embargo ha sido comercializado producto de las estrategias de negocios y los acuerdos intergubernamentales que otorgaron licencia para su consumo, razón por la cual Monsanto actualmente está bajo investigación por el Departamento de Justicia desde el año 2009 en los Estados Unidos por su publicidad engañosa.
 
Anexo documental, para la reflexión http://www.youtube.com/watch?v=LdIkq6ecQGw
 
Monsanto con el beneplácito de muchos gobernantes sudamericanos, han introducido distintos tipos de transgénicos en nuestros mercados, a pesar que una buena parte de ellos son prohibidos en Europa y en el propio EE.UU.
 
¿Qué tal? Un MONSANTO que de santo no tiene nada!!

Las transnacionales extractivas en América Latina

El filón del siglo XXI



El enorme valor que tenían los recursos naturales en el siglo XIX determinaba su carácter estratégico en el comercio internacional. Ahora, en pleno siglo XXI, la escalada de precios de las materias primas y su enorme demanda impulsan de nuevo un fuerte extractivismo en América Latina. Las principales beneficiarias son, como en épocas anteriores de la historia, las grandes corporaciones transnacionales.

La masacre se calificó como “el año de los tiros”. Este lamentable hecho tuvo lugar cuando terminó una manifestación de trabajadores mineros y hombres y mujeres del campesinado que protestaban contra la minera transnacional Rio Tinto, de origen inglés. Las condiciones laborales semiesclavistas, la deforestación y las toneladas de gases tóxicos expulsados, procedentes de la quema al aire libre de los minerales, fueron los desencadenantes de dicha movilización. Los cargos políticos del gobierno local rechazaron cualquier reclamación a la compañía: no podían tomar ninguna decisión que la perjudicase pues prácticamente todos ellos estaban relacionados, de una manera u otra, con la compañía. El hecho de que el ejército abriera fuego contra una muchedumbre concentrada al finalizar la manifestación sólo puede ser explicado por esta connivencia [1].
“El año de los tiros” podría haber ocurrido en la actualidad en ciertos países de África, Asia o América Latina donde las grandes compañías multinacionales se aseguran, por todos los medios, el control de los territorios ricos en recursos naturales estratégicos. En realidad este hecho aconteció en el municipio de Minas de Riotinto, Huelva (España) el 4 de febrero de 1888. Podría parecer exagerado comparar la minería de hace más de un siglo y la actual, y es verdad que hay muchas diferencias (está perseguido el empleo de niños y niñas, hay una mínima regulación ambiental y laboral, etc.). Pero también hay paralelismos, como la importancia estratégica de los recursos naturales para la economía mundial y los actores que la impulsan y se benefician de su explotación: las corporaciones transnacionales. En el caso de la minería, las mayores compañías de hoy son las mismas que a finales del siglo XIX: la transnacional australiana BHP Billiton, por ejemplo, resultó de la fusión entre BHP (creada en Australia en 1885) y Billiton (creada en Holanda en 1860), mientras la sudafricana Anglo American fue creada en 1917 y la multinacional británica Rio Tinto en 1873.

¿Cómo es posible que a principios del siglo XXI el extractivismo y el control del territorio sean claves en el comercio internacional? En 2010, los recursos naturales concentraron el 43 por ciento de la inversión hecha por las transnacionales en América del Sur [2]. Esta atracción hacia el sector primario tiene mucho que ver con el aumento del precio de las materias primas. Por ejemplo, el oro en los últimos cinco años ha incrementado su precio en un 150 por ciento [3], así que explotar este mineral, y otros como el cobre y el carbón, está suponiendo una fuente extraordinaria de ingresos para las compañías multinacionales. El hecho de que estas empresas aumenten un 45 por ciento sus inversiones en la exploración de minerales, como el oro y el cobre [4], ilustra su rentabilidad. América Latina es, por cierto, la principal receptora de estas inversiones.

El frente extractivo en América Latina
Los intereses de las transnacionales en la región latinoamericana han ido cambiando según las expectativas de ingresos crecientes, según las leyes que condicionaban su actividad y según las políticas que dictaban las instituciones financieras internacionales.

En la década de los ochenta y noventa, los gobiernos latinoamericanos, siguiendo las máximas del Consenso de Washington (desregular, liberalizar y privatizar), pusieron a la venta las grandes empresas públicas del sector servicios. Y lo hicieron en condiciones muy ventajosas para los capitales foráneos: precios de venta inferiores al valor de las empresas, posibilidad de gestión en oligopolio o, incluso, en monopolio, desregulación ambiental, social y laboral, reducción de la fiscalidad, etc. Esta especie de saldo de empresas causó un aumento muy significativo de la inversión extranjera en el área de servicios, es decir, llegaron multitud de compañías transnacionales comprando todo lo que se vendía. La procedencia de estas corporaciones se situaba en Europa y los capitales españoles, entre otros, adquirieron entonces un considerable protagonismo. Su gran tamaño, procedente de las privatizaciones y fusiones que tuvieron lugar en el Estado español durante los noventa, permitió el salto transatlántico en lo que se podría denominar el “segundo desembarco” [5]. De esta forma se hicieron con el control de importantes sectores económicos de América Latina, como la banca, las telecomunicaciones, la electricidad, los seguros y el turismo.

Hoy se siguen dando fusiones y adquisiciones muy importantes en el ámbito de los servicios: la mayor compra en 2010 fue la que realizó Telefónica sobre la compañía brasileña Vivo [6]. Pero, en general, una vez finalizada la oleada de privatizaciones la inversión extranjera cayó en el sector terciario y creció en el de recursos naturales. Y es que la maquinaria que reduce el coste de la extracción, los tratados bilaterales y regionales de protección de inversiones, la mínima fiscalidad y la ausencia de marcos regulatorios para el control de las multinacionales ponen en bandeja a las grandes empresas la obtención de ingentes beneficios mediante la explotación y exportación de las materias primas.

El protagonismo actual de los recursos naturales en los flujos comerciales y de inversión también se debe a la demanda de los países del Norte y a la creciente clase consumidora de Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica. Aunque, además, entran en juego los fondos de inversión que, después de generar burbujas especulativas con desastrosas consecuencias sociales y ambientales en el sector de las tecnologías y la vivienda, ahora se dirigen a las materias primas, ya sean minerales, hidrocarburos o alimentos.

El espejismo de la desmaterialización de la economía
La imagen de una mina a cielo abierto en Perú, los campos petrolíferos de Bolivia o la infinita extensión de soja en Paraguay choca frontalmente con la tesis de la desmaterialización de la economía en los países del Norte global. La terciarización de la matriz productiva y el desplazamiento de la industria a los países del Sur promueven en los países del Norte la percepción social de la eficiencia y la reducción en la dependencia de estos recursos. Nada más lejos de la realidad, el incremento exponencial en el consumo de productos tecnológicos, la elevada demanda de productos agroindustriales o la intensificación del comercio global, entre otras cuestiones, demanda una imparable búsqueda de más minerales, más hidrocarburos, más suelo para la agroindustria, más agua.

Ante el avance del frente petrolero, minero o sojero se repite el mismo testimonio, como si quienes hablaran formaran parte de una misma comunidad, de un mismo territorio. Celina, joven de la localidad de Yanta, situada en los Andes peruanos, afirma: “Si la minería (transnacional Majaz-Río Blanco) entra acá destruye todo, destruye el medioambiente, el agua, si no hay agua no podríamos vivir”. En Guatemala, durante una protesta frente a la embajada canadiense, un campesino, megáfono en mano, grita: “¡Vamos a seguir luchando para que [la transnacional] Montana Marlin ya no esté en nuestro pueblo destruyendo nuestra naturaleza!” Un líder social afrocolombiano habla como testigo ante el Tribunal Permanente de los Pueblos, que juzga a las multinacionales de la minería por la violación de derechos humanos en Colombia, en este caso a la transnacional Glencore: “Que por favor se asiente un castigo, se señale una culpabilidad para que cesen los atropellos, las injusticias. Ojalá que se cerrara definitivamente esta empresa para que nuestra naturaleza y nosotros podamos convivir en paz” [7].

Se repiten las denuncias pero también las luchas en multitud de lugares separados por miles de kilómetros: en Ecuador, Argentina, Chile, Brasil, Bolivia, México, Panamá... Y cada vez en más territorios.


CAMPAÑA MILITAR DEL PENTÁGONO DETERIORARÍA DRÁSTICAMENTE LA ECONOMÍA DE EE. UU.


A pesar del acuerdo alcanzado entre el presidente estadounidense Barack Obama y sus opositores en el Congreso que supone una reducción de los gastos del Pentágono durante los próximos diez años, los contribuyentes siguen pagando por las campañas militares. Muchos expertos señalan que esto deteriorá drásticamente a la economía de la nación.
Por su parte, los representantes de El Pentágono ya criticaron esta decisión que, según ellos, causaría un “verdadero daño” a la seguridad nacional.
“Somos una nación en medio de la guerra. Hacemos frente a un amplio abanico de las amenazas a la seguridad y retos, desde redes terroristas hasta naciones marginadas que pretenden obtener armamento nuclear o estados emergentes, que siempre nos miran para comprender si estamos dispuestos a mantener una defensa fuerte aquí y en todo el mundo”, dijo el Secretario de Defensa, Leon Panetta.
Los gastos en defensa han sido siempre uno de los principales pilares del Estado, acaparando cada año el 20% de los fondos federales. Sin embargo, hoy en día, con una deuda nacional que supera los 14 billones de dólares, y algunos economistas declaran que ha llegado la hora de olvidar el dominio mundial en aras de la estabilidad nacional.
“Tenemos que pensar seriamente en reducir los cientos de bases militares que tenemos en el extranjero. Tomando en consideración la gravedad de los problemas económicos y el crecimiento de la deuda nacional. Es evidente que el presupuesto militar debe ser acortado y tal vez más de lo que se propone”, señala por su parte el profesor de economía del New School University de Nueva York, Max Wolff.
Y es que hay muchos argumentos que apoyan la opinión de los especialistas estadounidenses. Sin ir más lejos, una cuarta parte de los puentes en el país se encuentra en un estado técnico deficiente. Casi la mitad de los residentes no tienen acceso al transporte público. Por recortes anunciados se cerrarán miles de escuelas, cuarteles de bomberos y otras instalaciones importantes. Todo esto fue lo que llevó a George Carllin, uno de los comediantes estadounidenses más populares a decir:
“Es lo que esperan los propietarios de este país. Que los ciudadanos ignoren lo que está pasando. Porque los dueños saben la verdad. Se llama el “sueño americano”. Porque uno tiene que estar durmiendo para creer en este”.
Sin embargo, El Pentágono sigue insistiendo en que se cubran sus necesidades financieras. Este año los contribuyentes tendrán que pagar unos 122.000 millones de dólares por la campaña de Afganistán. La misma suma con la que se podría prestar asistencia médica a 25 millones de norteamericanos de bajos ingresos.
“El imperio cuesta muy caro. Uno tiene que gastar mucho dinero en defenderlo y promocionarlo. Hay que mantener a un gran número de personas que se ocupe de las aventuras imperiales alrededor del mundo. La consecuencia es que Estados Unidos derrocha mucho dinero, y no se destina a aquellos lugares del país donde más falta hacen”, confiesa por su parte el economista neoyorkino Danny Schechter.
Y mientras tanto, los que quedan entre la espada y la pared son los ciudadanos del país, que parecen ver al sueño estadounidense convirtiéndose en una pesadilla.

Articulo completo en:http://actualidad.rt.com/actualidad/ee_uu/issue_28068.html

La peor crisis económica del imperio en 70 años y Obama dice estar "optimista"

8 agosto 2011 - En un mensaje a la nación, el presidente estadounidense, Barack Obama, manifestó este lunes su optimismo ante la crisis económica que atraviesa su país, considerada la peor en 70 años, y anunció reformas en los impuestos y ajustes “modestos” en algunos programas sociales. El discurso se da en momentos que las agencias calificadoras informaron sobre una posible nueva rebaja en la calificación crediticia de Estados Unidos (EE.UU.).

Obama señaló que los problemas de su país “son solventables” y “se basan en nuestros créditos. Los mercados reafirman que nuestro retos es que debemos atacar nuestro déficit a largo plazo”.

“Hemos alcanzado acuerdo para hacer grandes reducciones en el gasto público y hemos considerado algunas categorías, pero lo que necesitamos ahora es combinar esas reducciones con políticas de impuestos, reformas de impuestos”, consideró el mandatario desde la Casa Blanca.

Además de la reducción de impuestos, el presidente Obama informó sobre “ajustes modestos a algunos programas sociales como el Medicare”.

Indicó que al realizar los ajustes no se requiere de cambios radicales sino “consenso y compromiso” y manifestó tener “buenas ideas” para lograr los objetivos y ayudar a la economía.

Los republicanos y demócratas han realizado “buenas propuestas”, mencionó Obama, quien junto con el legislador republicano, John Boehner, han discutido proyectos que “no son planes o políticas que representan realmente un problema sino la voluntad política en Washington”.

Insistió en la voluntad de avanzar y buscar lo mejor para el país “sin necesidad de tomar en cuenta la política o ideología”. Asimismo, Obama prometió trabajar hasta terminar los objetivos trazados.

.Reconoció el déficit financiero que enfrenta su país y responsabilizó a los medios de preocupar a los ciudadanos con las noticias del mercado y por su lenta recuperación

Sostuvo que el Gobierno realizará un recorte del pago de los impuestos “así como sea posible y para nuestros clientes los negocios serán más atractivos el próximo año”.

Eduardo Galeano: “Están dando una lección de dignidad los estudiantes chilenos"

08 de agosto 2011.-“Quiero enviar un abrazo de muchos brazos a los jóvenes valientes que nos están dando a todos una lección de dignidad democrática desde las calles de Chile. Ellos, los indignados, demuestran que hay otro país posible, heredero de Balmaceda y de Allende, y que Chile no termina en las fronteras trazadas por los resignados y los indignos. Que de eso se trata, al fin y al cabo: luchando por la educación, los jóvenes educan a todos los demás. Esta protesta enseña. Yo les digo: gracias mil y suertudas suertes en tan hermosa aventura”.

A través de este mensaje el escritor uruguayo Eduardo Galeano, autor de “Las venas abiertas de América Latina“, manifestó su apoyo al movimiento estudiantil chileno.

El saludo llegó a través de la Asociación General de Autores del Uruguay (Agadu), luego de que la periodista y estudiante de posgrado Valeria Osorio enviara un carta relatando las motivaciones, el estado, y las distintos problemas que ha tenido la causa.

“Sé que para los estudiantes de mi país (universo en el cual me incluyo) una sola palabra de aliento de gente que analiza constantemente la realidad latinoamericana, podría renovar las energías, la fuerza y la esperanza que se pierde día a día al ver que una causa tan noble y significativa, no sólo para ellos, sino que también para las futuras generaciones, no recibe respuesta”, manifestó la estudiante en su misiva al escritor.

Derrame de petróleo en Loreto puede ser grave

Desastre. comunidades próximas a lote 8 serían afectadas. Perupetro dice que se investigará para determinar si fue negligencia o corte de tubería como afirma petrolera argentina.

La mañana del sábado, funcionarios de la empresa argentina Pluspetrol Norte reportaron a Perupetro que la tubería del oleoducto que va desde el pueblo de Trompeteros hasta la estación de Saramuro había sido  cortada por “personas ajenas a sus operaciones”.

Según la petrolera argentina, el corte había producido el derrame equivalente a mil barriles de este hidrocarburo. Pese a la gravedad, la empresa reiteró que el derrame no habría llegado al cauce de los ríos de la zona y sobre los cuales vive la comunidad achuar.  

Pluspetrol Norte asegura que ha activado su plan de contingencia para controlar el incidente ambiental, que no ha afectado ningún cuerpo de agua.

Investigarán impacto

Para confirmar la versión, el gobierno ha dispuesto la formación de una comisión multisectorial. Los representantes de los ministerios de Energía y Minas y del Ambiente, Osinergmin, la OEFA y Perupetro viajarán en las próximas horas al Lote 8.  

“Es  cierto, no es una cosa pequeña. Felizmente parece que el derrame no ha llegado al río sino se ha producido en el suelo donde se encuentra. Es obvio que el suelo sí está contaminado”, advierte el ingeniero Aurelio Ochoa Alencastre, nuevo presidente del directorio de Perupetro, entidad estatal que promueve la inversión en la explotación de hidrocarburos.

“Se han tomado medidas para evitar que el petróleo llegue al río. Hemos coordinado con otros organismos para que puedan desplazarse y ver sobre el terreno lo que ha se producido al margen de lo que la empresa ha informado”, dijo.

Según el ingeniero Aurelio Ochoa, se determinará si es cierto que fue un corte producido por manos extrañas, tal como menciona Pluspetrol Norte, empresa que tiene además del lote 8 el lote 1A, también localizado en Loreto.

“El Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA), que es una suerte de policía ambiental, confirmará en el terreno la dimensión del daño ambiental”, manifestó el presidente de Perupetro.

Datos 

Sanciones.  Las sanciones dependerán de los daños causados en la parte económica pero sobre todo ambiental.  Según Perupetro, son varios factores que podrían incidir antes de determinar responsabilidades.

Viaje. Hasta ayer, la comisión integrada por representantes de los ministerios de Energía y Minas, del Ambiente, Osinergmin y la OEFA no había salido de Lima hacia la zona del desastre.

Daño ambiental y conflictos en lote 8

Enfrentamientos con comunidades nativas y varios derrames se han producido en los últimos años en ese lote.

Después de una intensa negociación el 2006  la empresa argentina Pluspetrol se comprometió con las comunidades achuar a no verter aguas residuales al río y a un plan de salud. 

En marzo del 2008, nativos de la comunidad de Pucacuro tomaron el campamento de Pluspetrol Norte ante el incumplimiento de los acuerdos de apoyo social pactado en años anteriores.

En junio del año pasado, se produjo un derrame de petróleo equivalente a 300 barriles de crudo  en el sector de Saramuro, distrito de Parinari, muy cerca de este nuevo incidente, y que preocupó a lugareños y autoridades de la zona.

domingo, 7 de agosto de 2011

La subclase media: rastreando la ira en EE.UU.


En la novela "Las viñas de la ira", John Steinbeck describió el angustioso viaje de la familia Joad -trabajadores migrantes forzados a dejar su hogar durante la Gran Depresión-, una historia todavía relevante para quienes enfrentan la cruda realidad de la actual crisis económica en Estados Unidos.
La legendaria Ruta 66"Las últimas lluvias llegaron suavemente al territorio rojizo y a parte del territorio gris de Oklahoma, sin penetrar en la tierra costrosa". Así empieza Steinbeck "Las viñas (o las uvas) de la ira".
Este año, las últimas lluvias llegaron en mayo a Oklahoma occidental. Duraron lo suficiente para producir la última cosecha de alfalfa, pero el trigo del invierno ya se había perdido.

Brett Porter, quien cultiva 3.000 hectareas, desenrolla lo que le queda de heno en frente de una sedienta fila de ganado Angus de primera. Le quedan apenas 18 fardos y cada uno cuesta US$200 en el mercado abierto, así que cuando se le agoten tendrá que vender las vacas.
"Ya vendí la mitad de mis vacas madres y mandé mis terneros al mercado antes de tiempo", dice.
Ha estado trabajando en el ADN de su rebaño desde hace 12 años. Si no llueve, venderá el resto como carne para hamburguesas pronto.
Con el suroccidente asolado por la peor sequía en 60 años, los veteranos ya empezaron a hablar de los años del Dust Bowl (literalmente, 'Cuenco de Polvo'), una sequía que afectó las llanuras y praderas que se extienden desde el Golfo de México hasta Canadá en la década de los '30.
Esos fueron los años que Steinbeck reflejó en su libro, premiado con el Premio Pulitzer, sobre la migración, la pobreza y la injusticia social.
Decidí volver sobre los pasos de la familia ficticia que Steinbeck llevó desde la ciudad de Oklahoma hasta Bakersfield, un poco al norte de Los Ángeles, así que alquilé un viejo Mercury y apreté el acelerador.
Hoy en día, el camino es una carretera derecha, Interstate 40, aunque la legendaria Ruta 66 de los blues todavía zigzaguea a lo largo del recorrido como un camino desgarrado.

Siguiendo la ruta de Las viñas de la ira

Mapa ruta Steinbeck
Pasé por una estrecha franja de Texas, quemada por la sequía de tal manera que las hojas blancas del pasto crujen bajo los pies como si estuvieran congeladas.
Y luego llegué a Nuevo México, a Alburquerque, más precisamente al hogar para personas sin techo Joy Junction, que en el rojo atardecer se asemeja a una escena de Steinbeck.
Hay 300 personas alojadas en este lugar, todas en familia.
Jeremy Reynalds, el británico que maneja el lugar, me dice con franqueza que el pilar de Joy Juction son personas con problemas de drogas, alcohol y violencia doméstica. Pero que a medida que los años de crisis van pasando, hay un nuevo fenómeno: la clase media sin techo.
Me encontré con algunos de ellos en el suelo de un antiguo gimnasio, cubierto con unos 80 colchones.

Tim era un gerente de una hamburguesería McDonald's pero la sucursal cerró y Sonya trabajaba en una sandwichería de la cadena Subway, pero cortaron sus turnos. Perdieron su casa y se mudaron a un apartamento pequeño, pero se acabó el dinero del desempleo y se quedaron sin su vivienda.
"Dormíamos en nuestro carro, daba miedo", dice Sonya. "Después nos vinimos para acá".
Larry Anitista y su hija de 14 años de edad, Michelle, duermen con 80 personas que no conocen. ¿Saben en su escuela que ella no tiene donde vivir? "No lo he dicho", dice Michelle. "Me quedo allá hasta las seis de la tarde para hacer mis tareas". Larry y Michelle perdieron su apartamento cuando la familia se separó.
Maurice Henderson solía dirigir un concesionario de autos y vivía en un motel con Rose Anna Ortice y sus tres hijos. Hace dos semanas no llegó su cheque por desempleo, tuvieron que irse del motel y alojarse en Joy Junction.
Hay ira a raudales aquí, aunque rara vez se escuchen tales sentimientos expresados en los medios estadounidenses. "Están derrochando dinero en guerras", dicen tanto Larry como Maurice. Un tipo se me acerca y casi que me susurra: "soy un indígena estadounidense. Mi tribu administra el casino local, pero ¿dónde está el dinero? ¿por qué no lo usan para ayudar a su gente?".

Brincando entre moteles


Aunque los campamentos de Okies (término derivado de Oklahoma que se usaba -a menudo con desdeño- para referirse a quienes habían migrado hacia California por dificultades económicas) de los años '30 ahora son emblemáticos, no hay que olvidar que en esa época no ocupaban el centro de la conciencia de la nación.
Steinbeck, quien había vivido en California la mayor parte de su vida, sólo se enteró de la existencia de esos campamentos, que estaban en el umbral de su casa, cuando el esposo de la fotógrafa Dorothea Lange, un académico, escribió uno de los primeros reportajes sobre el problema de los migrantes.
En ese entonces, como ahora, los pobres estaban relegados al papel de comparsas en el espectáculo de los medios masivos, y sus libretos rara vez reflejaban lo que ellos realmente pensaban.
A lo largo de la Interstate 40 he estado maldiciendo a los moteles. Un incomible fango de huevo reconstituido, un "biscuit" y algo de salsa les permite anunciar que ofrecen "desayunos calientes", que se pasan con un café tan aguado que se puede leer el periódico a través de él.
Reynalds me lleva a una fila de moteles baratos en la orilla de la carretera en los que las habitaciones cuestan US$29 la noche. "Estos lugares se llenan durante las dos primeras semanas después de que llegan los cheques de seguridad social, y cuando se acaba el dinero, se vacían. La gente vuelve a Joy Junction".
Ahora concibo a los moteles de otra manera: es aquí donde viven los sin techo ocultos de EE.UU.

La cárcel de carpas

Cuando dejo Nuevo México en dirección al oeste, bajo el magnífico Mogollon Rim y a través de un bosque de pinos y luego un desierto con cactus, hay algo que me queda claro: Steinbeck no pudo haber hecho este viaje de un sólo tirón.

El espectacular paisaje está ausente en el libro. Para los 350.000 migrantes de la vida real -campesinos, trabajadores desempleados, oficinistas- que hicieron este viaje durante los años del Dust Bowl (1931-36), el paisaje les debió parecer tan ajeno como la Luna.
Pero, a pesar de cuán bíblico es Las viñas de la ira, su tema central no es el paisaje. Lo que Steinbeck quería explorar era el conflicto al final del viaje. Hoy en día uno no tiene que llegar al final del viaje para encontrar el conflicto.
En Phoenix, Arizona, me dan una visita guiada de la cárcel Tent City -una improvisada prisión montada con carpas en pleno desierto-. Los prisioneros visten prendas con rayas, medias y ropa interior rosa, y están forzados a vivir, día y noche, en tiendas de campaña de la Guerra de Corea.
El día en que llego, el termostato de mercurio me dice que la temperatura es de 45,5ºC. Los presos deben quitarse las toallas rosadas de sus cabezas, incluso cuando están bajo la fuerte luz del sol. Y tienen que pagar tarifas altas, me dice mi guía, por sus llamadas telefónicas "para ayudar a subsidiar el costo de su encarcelamiento".
Uno de cada cinco de los prisioneros es inmigrante ilegal. Cuando cumplan su sentencia, serán procesados para deportación. La cárcel -como el muro fronterizo y la famosa nueva ley de Arizona SB1070- está diseñada para impedir la migración. Pero ninguna de esas medidas lo logra.

Una carpa más grande

Hay, dicen los activistas en defensa de los migrantes, unos 1,5 millones de migrantes en Arizona.
Fernando López, de 20 años de edad, fue sorprendido conduciendo un auto sin licencia y no tiene documentos que prueben su derecho de quedarse en el país. Cuenta que lo pasearon durante un mes por el sistema de detención de Arizona antes de liberarlo bajo fianza. Ahora está tratando de evitar la deportación.
"La gente sigue viniendo debido a las condiciones al otro lado de la frontera", me dice. El Tratado de Libre Comercio norteamericano, piensa, ha quebrado a las empresas pequeñas latinoamericanas. Además, la misma pobreza rural que existe en todo el mundo sencillamente impulsa a la gente hacia el norte.

Leticia Ramírez, una activista de Puente, un grupo de apoyo a los migrantes, me dice que el efecto de las leyes particulares de Arizona -que hace posible que detengan a gente en la calle que no pueden probar su estatus- es escalofriante. "Los niños le dicen a sus madres 'mami, no vayas a la tienda... no salgas de la casa'. Miles se quedan en casa por temor", asegura.
Pero las actitudes están polarizadas. En la reunión de Los Patriotas del Valle del Oeste del Tea Party a la que asisto, los activistas a favor de los migrantes son acusados de ser "comunistas". Cuando pregunto por la crisis de la deuda, me entregan un dossier que aseguran que prueba de que presidente Barack Obama es realmente keniano.
Pregunto entonces por la migración. Los Patriotas están recogiendo fondos para construir un muro fronterizo privado.
¿Comprenden por qué vienen los migrantes? Sí, pero piensan que la economía estadounidense no se vería afectada si todos los 12 a 20 millones de inmigrantes que se estima viven en EE.UU. fueran deportados.
No se los puede meter a todos a la cárcel, señalo. "Sencillamente se alza una carpa más grande", responde Karen Szatkowski, la vocera.
Y hay evidencia de que las condiciones en la cárcel, el estilo agresivo de la policía y las leyes que han provocado una campaña de bloqueo económico contra Arizona están funcionando. Se dice que unos 100.000 migrantes se han ido a otra parte.
"Todo está diseñado para que nos autodeportemos", opina Fernando López.
La tensión y el conflicto por la migración aquí es más intenso que en cualquier otro lugar de EE.UU.
Entre tanto, la economía cae. Arizona todavía está en recesión y la radio transmite publicidad sobre ranchos embargados en el desierto. "Usted puede cazar, montar a caballo, hacer lo que quiera... ¡Es su rancho!", anuncia animado el presentador.

En los '30 tanto como en los '10 del siglo XXI

Cruzando el desierto de Mojave y tras andar 13 kilómetros con el tanque de gasolina vacio, me deslizo en neutro hacia una gasolinera en Cedar Hills. La tienda está llena de objetos emblemáticos: las bebidas estimulantes en botellas amarillas para mantener a los camioneros despiertos toda la noche, los pañuelos con la bandera de los estados confederados para usar en la cabeza en vez de un casco cuando se monta en motocicleta Harley, las calcomanías de la Ruta 66.

Como tantas cosas de la cultura estadounidense, el subtexto -si uno se atreve a admitirlo- es "alguna vez fuimos un gran país".
Cruzo el desierto en la noche y llego a Bakersfield a la medianoche.
El bar del hotel está lleno de petroleros y militares. La economía de Kern County, donde la familia Joad de Steinbeck fue a parar, está dominada por la Fuerza Aérea, armamento para la Armada, grandes petroleras y servicios médicos privados.
Sin embargo, hay un índice de desempleo de 15%. La ciudad creció un 25% en la década pasada pero ahora se vive una crisis hipotecaria en la que 156 casas de cada mil son embargadas.
En la mañana, el mexicano que estaciona los autos me dice que el trabajo en el campo se está acabando. Los agricultores vendieron sus tierras a compañías de propiedad raíz. Lo único que queda es trabajar por el salario mínimo.
Me voy en busca del lugar que Steinbeck describe aquí: "Condujeron a través de Tehachapi en el resplandor de la mañana y el sol salió a sus espaldas y de repente vieron el gran valle a sus píes...".
Pero la carretera interestatal oblitera al viejo camino en este punto. Me meto a un viñedo para ver lo que debieron ver los Okies de la vida real cuando cruzaron las montañas hacia el Valle de San Joaquín.
Todavía es hermoso.
Pero, escondidas lejos de la prensa, aún se pueden encontrar historias de conflicto social y pobreza que muestran el otro lado de la realidad.
Cuando escribió su novela en 1939, Steinbeck aludió a un nuevo modelo económico que mantuviera la recuperación económica, creara empleo e impulsara a EE.UU. hacia una era de prosperidad y empleo universal.
Ese sigue siendo el reto de Estados Unidos.

Proyecto socialista de Comunicación de Base se desarrolla en Táchira

San Cristóbal, 07 Ago. AVN .- Con la participación de diferentes colectivos de base, consejos comunales, estudiantes y docentes continuó este fin de semana la segunda etapa del Proyecto Consolidación y Desarrollo del Sistema Popular de Comunicación Socialista en las instalaciones del INCES en la ciudad de San Cristóbal.

"Estamos trabajando en el cómo ser capaces de generar un mejor flujo de informaciòn entre las estructuras comunicacionales, los medios de comunicación y los colectivos de base" informó Victor Rodríguez, miembro del colectivo comunicacional Corresponsales del Pueblo del estado Táchira.

El proyecto que tiene como objetivo articular las Células Populares de Comunicación Insurgente en las diferenes comunidades organizadas o en proceso de organización en la región tachirense se viene realizando desde el pasado 30 de junio con el apoyo de la Fundación Gran Mariscal de Ayacucho.

"Estamos realizando jornadas de debate popular sobre la comunicación que queremos como elemento de arranque para la consolidación y desarrollo del sistema popular de comunicación socialista" destacó.

El programa es impulsado desde el colectivo Correponsales del Pueblo quienes tienen previsto realizar encuentros de intercambio y socialización de saberes en producción, edición y difusión de elementos comunicacionales como herramientas liberadoras y necesarias para alcanzar la soberanía comunicacional del poder popular organizado.

Rodríguez informó que las jornadas de discusión se desarrollan con colectivos de base como los movimientos sociales del Alba, colectivos alternativos de comunicación, consejos comunales, instituciones educativas, entre compañeros y compañeros, a fin de fortalecer las estructuras de base y generar los medios para una comunicación nueva.

"Hay un problema recurrente de secuestro de información porque obviamente la comunicación y la información generan estructuras de poder pero esas estructuras mal entendidas hace que nos atomicemos más" advirtió.

Al no socializar la información se generan los problemas de comunicación, los problemas de construcción colectiva y la ausencia del empoderamiento de las herramientas comunicacionales explicó Rodriguez.

Corresponsales del pueblo es un colectivo militante comunicacional que tiene presencia no sólo en Venezuela sino en más de veinte países en Latinoamérica, Norteamérica y Europa, hombres y mujeres que están articulados para romper el cerco mediático de los medios tradicionales y avanzar hacia el derecho de la comunicación como un derecho humano.

Para mayor información se puede visitar la página web del colectivo www.corresponsalesdelpueblo.org.

Standard & Poors rebaja la calificación de la deuda estadounidense

Estados Unidos perdió la categoría de país más solvente del mundo. Por primera vez, los bonos avalados por el Tesoro de ese país fueron degradados. Y aunque se mantuvieron con la calificación de grado de inversión, el solo hecho de que se revisara a la baja la capacidad de pago de esa nación fue interpretado como un revés sin precedente para la mayor economía del mundo.

Standard & Poor’s, la principal firma de calificación de deuda emitida por gobiernos y empresas, redujo ayer un escalón la nota de los bonos emitidos por el Tesoro de Estados Unidos, que desde 1917, cuando se comenzó a realizar este tipo de evaluaciones, habían mantenido la etiqueta de AAA, el máximo grado de solvencia crediticia. El país recibió por primera vez la nota AAA por parte de la agencia Moody’s en 1917, y en 1941 por S&P.

El conflicto político en Washington y las dificultades para atender los problemas fiscales de largo plazo se produjeron junto con una desaceleración del crecimiento de la economía que afecta la industria, los servicios y el consumo en el mercado interno estadunidense como telón de fondo, que se saldó con la semana de más pérdidas en los mercados bursátiles del país en dos años.

El efecto de una decisión como la adoptada por S&P transmite las dificultades financieras al ámbito de la economía del hombre en la calle. La revisión dejó el bono estadunidense en AA+, todavía en el rango del llamado grado de inversión.

La decisión añade tensión para los siguientes meses, pues la firma no sólo redujo la nota, sino que añadió perspectiva negativa a la nueva calificación, pese a que fuentes del gobierno involucradas en las negociaciones con la agencia criticaron su análisis, al que acusaron de tener fallas profundas y fundamentales e intentaron infructuosamente evitar la rebaja. Según el Tesoro estadunidense, el error en el análisis es de 2 billones de dólares.

Un análisis con un error de 2 billones de dólares habla por sí mismo, dijo un portavoz. Asimismo, los reguladores financieros del Tesoro publicaron una circular dirigida a sus bancos afirmando que nada cambiará tras la degradación.

En un momento en que la economía estadunidense se asoma a una segunda recesión en dos años, la disminución en la calificación de su deuda podría subir el costo de endeudamiento del gobierno, que ya enfrenta el mayor déficit fiscal desde la Segunda Guerra Mundial.

También significa que las empresas de Estados Unidos tendrán que pagar más para obtener financiamiento, un lastre en momentos en que el mercado nacional, que aporta dos terceras partes del producto interno bruto (PIB), pasa por su fase de mayor debilidad en dos años. Para los consumidores estadunidenses, el efecto es directo en el bolsillo: subiría el costo de sus hipotecas (en ese país la mensualidad se ajusta conforme cambian las tasas de interés) y el de las tarjetas de crédito.

La calificadora sostuvo que la reducción se debió a preocupaciones ligadas al creciente déficit presupuestario del país y su abultada deuda, que llegó esta semana a 15,5 billones de dólares, equivalente al 102% del PIB.

El presidente de la comisión de calificaciones de S&P, John Chambers, afirmó que Estados Unidos pudo haber evitado la degradación de su calificación si hubiese aumentado más rápido el techo legal de la deuda.

La primera cosa que podría haber hecho era levantar el techo de la deuda de manera oportuna, por lo que se habría evitado el debate, justificó Chambers.

Añadió que en el pasado el límite legal de endeudamiento se aumentó 60 o 70 veces sin tanto debate.

S&P tomó la decisión después de meses de intensos debates entre los políticos de Washington sobre el aumento del techo legal de la deuda pública, que fue resuelto in extremis el lunes pasado, apenas horas antes de que el país entrara en suspensión de pagos.

Los bonos del Tesoro de Estados Unidos, alguna vez vistos como el indiscutible refugio de activos a escala mundial, están calificados ahora por debajo de los títulos emitidos por países como Gran Bretaña, Alemania, Francia y Canadá.

La rebaja en la calificación refleja nuestra opinión de que el plan de consolidación fiscal que el Congreso y el gobierno aprobaron recientemente es insuficiente en lo que, a nuestro entender, se necesita para estabilizar las dinámicas de deuda de mediano plazo del gobierno, expuso S&P en el comunicado con el que anunció la decisión.

El martes pasado el presidente Barack Obama firmó una ley que busca reducir el déficit fiscal en 2,4 billones de dólares en los próximos 10 años.

La cifra está lejos de los 4 billones en recortes de gasto que según S&P son necesarios para arreglar la economía del país. La firma cuestionó que el plan de reducción de déficit fiscal no considere acciones para incrementar impuestos u otras fuentes de ingreso.

Elevar los impuestos a los más ricos, a lo que se oponían los republicanos; o recortar gasto en áreas de salud y educación, lo que rechazaba la Casa Blanca, fueron los ejes que llevaron al país al filo de la suspensión de pagos.

Chambers, de S&P, declaró a CNN que la responsabilidad del aprieto en el que ahora se encuentra la mayor economía del mundo debería ser compartida por todas las partes involucradas.

Creo que hay mucha culpa que repartir. Este es un problema que se viene gestando hace mucho tiempo, tanto en esta administración como en la anterior.

La decisión de S&P añadirá preocupación en los mercados financieros mundiales, que en la última semana se resintieron de las mayores pérdidas en dos años, pero también afectará a los acreedores del gobierno estadunidense, el más endeudado del mundo, con pasivos por 15,5 billones de dólares.

China, segunda economía del planeta, es el principal acreedor de Estados Unidos, con más de un billón de dólares de sus reservas de divisas invertidas en bonos del Tesoro estadunidense. Le siguen Japón, con 912.000 millones, y el Reino Unido, con 346.500 millones. México está entre los principales 20 acreedores, con 27.700 millones.

Ahora tenemos que dar un paso atrás desde nuestra perspectiva, desde una perspectiva de orgullo estadunidense. ¿Dónde vas a poner tu dinero ahora? Europa es un desastre, declaró a Reuters Greg Salvaggio, vicepresidente de Tempus Consulting en Washington.

Las otras dos calificadoras, Moody’s y Fitch, mantuvieron esta semana la calificación AAA al gobierno de Estados Unidos.