miércoles, 10 de agosto de 2011

ESCRITO FUÉ: Y CUÍDAOS DEL ÁRBOL DE LA CIENCIA DEL BIEN; LA CIENCIA DEL BIÉN, SON LAS COMODIDADES QUE DÁ EL ORO; ES LA CIENCIA MISMA DEL CAPITALISMO

Lujo, hambre y furia


La demanda de artículos de lujo –desde zapatos de 800 dólares y cremas cosméticas de 1.300 hasta Mercedes Benz de 200.000– disfruta un auge, mientras casi 46 millones de estadunidenses dependen más que nunca de la asistencia federal para comprar alimentos básicos y evitar el hambre. Eso resume a Estados Unidos hoy día.

El mercado de artículos de lujo ha registrado 10 meses seguidos de incremento en ventas, reportó el New York Times. Las cifras de ventas de la joyería Tiffany’s, Givenchy, Louis Vuitton, Gucci, BMW, Porsche y Mercedes Benz, entre otros, han registrado fuertes incrementos.

Por otro lado, el gobierno federal informó de que casi el 15 por ciento de la población depende de asistencia alimentaria, esto es, 45,8 millones de personas, el nivel más alto registrado, un 12 por ciento más que hace un año y un 34 por ciento más que hace dos. Para obtener asistencia alimentaria federal (food stamps), el ingreso de un individuo debe ser inferior a 1.174 dólares al mes (más o menos lo que algunos ricos gastan en un par de zapatos Louis Vuitton).
La desigualdad económica no se oculta. El economista premio Nobel Joseph Stiglitz indica que sólo en los últimos 10 años, el ingreso del uno por ciento más rico se elevó 18 por ciento, mientras el de los trabajadores industriales se desplomó 12 por ciento. Según un análisis del Instituto de Política Económica (EPI), la riqueza está aún más concentrada en el sector más rico: más de un tercio de la riqueza nacional se concentra en ese uno por ciento; 20 por ciento de los hogares en el medio de la escala económica sólo contaban con 4 por ciento de la riqueza nacional en 2007 y perdieron parte de eso en la última recesión. De hecho, en 2009, el uno por ciento más rico de los hogares tenía un valor neto 225 veces mayor que el del hogar típico: una desigualdad jamás vista.
Mientras tanto, los ricos pagan menos impuestos que en cualquier periodo del último medio siglo, reconoció el propio Barack Obama. Un nuevo informe del Center for American Progress descubrió que los millonarios pagan 25 por ciento menos impuestos hoy que a mediados de los 90, y 1.400 millonarios no pagaron ni un centavo de impuestos en 2009. Mucho de esto gracias a las reducciones fiscales impulsadas por el gobierno de George W. Bush y prolongadas por el de Obama.
La ira popular contra los representantes del pueblo en Washington sigue ardiendo, según las encuestas, precisamente porque se les culpa de aplicar políticas que benefician a unos cuantos a costa de casi todos los demás. Un 82 por ciento de estadunidenses desaprueba el desempeño del Congreso: el nivel más alto registrado por la encuesta de CBS News/New York Times; una de CNN descubrió casi lo mismo. Más de 4 de cada 5 opinaron que el debate sobre la deuda tenía que ver más con maniobras políticas que con la búsqueda de lo mejor para el país.

Las encuestas también demuestran que Washington hace exactamente lo opuesto a lo que desea el pueblo. Por más de dos contra uno, los estadunidenses afirman que la generación de empleo debería ser una prioridad más alta que la reducción del gasto federal. Un 63 por ciento favorece elevar impuestos a los más ricos.

Pero, más allá de reprobar a sus líderes, ¿habrá consecuencias políticas? Algunos dicen que todos los políticos electos enfrentarán la ira popular en 2012. Sin embargo, otros creen que Obama, aunque ha generado enorme desilusión entre sus bases, no tendrá graves problemas, por un simple y cínico cálculo. Como lo dijo un estratega demócrata al Washington Post: el hecho es que los liberales y progresistas no tienen adónde ir más que a votar por Obama y su partido. Igual, un encuestador demócrata comentó al New York Times que, en el caso de Obama, a pesar de críticas de sus bases liberales a una u otra de sus iniciativas, en el terreno electoral al final de cuentas están seguros de una cosa: van a odiar a los candidatos republicanos. Entonces, sinceramente no me preocupa mucho una base sólida o entusiasta. O sea, el cálculo es que para las bases progresistas, no hay alternativas en el terreno electoral.

Necesitamos una plaza Tahrir no violenta, opina el ex vicepresidente Al Gore. Frente al acuerdo para recortar billones en el gasto, demandado por los republicanos, y ante las necesidades sociales se requiere una primavera estadunidense (en referencia a la primavera árabe) para rescatar al país de los derechistas, dijo en su televisora Current TV. Pero para ello, dijo su entrevistador, primero tiene que haber furia.

“Yo creo que el público sí está furioso, pero también deprimido por la falta de liderazgo y la ausencia de un sentir de que puede ganar. Los llamados populares a que Wall Street rinda cuentas no han llevado a ningún lugar, mientras el dinero de Wall Street mantiene disciplinados a los políticos y los activistas se tuitean entre sí hasta la distracción. Los activistas condenan on line al presidente, pero hacen poco para enfrentarlo y demandar otro tipo de acción”, consideró el veterano periodista Danny Schechter en su columna en Reader Supported News.


La imagen de la clase política en manos de los más ricos es documentada por todas partes, con donantes millonarios que financian a candidatos de ambos partidos. De hecho, un nuevo informe del Center for Responsive Politics demuestra que Obama recibe aún más de Wall Street para su relección que lo obtenido en 2008.

Para algunos, las políticas económicas de Obama hasta el momento no son tan diferentes de las de su antecesor, como tampoco su continuación de las dos guerras lanzadas por él, y la omisión en exigir cuentas a los financieros y empresarios que llevaron a esta crisis.

Tal vez por ello no sorprende tanto que Obama baile al compás de la misma música que su antecesor, literalmente. Mark Knoller de CBS News reportó que la campaña electoral de Obama está usando la canción Sólo en América de Brooks y Dunn, en sus actos. George W. Bush la usó mucho en su campaña de relección en 2004.


Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2011/08/08/opinion/031o1mun

SE CUMPLE UNA LEY - ADVERTENCIA: CON LA VARA QUE MIDES, SERAS MEDIDO

Washington declara la guerra a su pueblo


En 1961 el presidente saliente Dwight Eisenhower pronunció un discurso de despedida y una famosa advertencia. En aquella ocasión previno sobre el poder desmedido del complejo militar-industrial. Según uno de sus más importantes biógrafos, Geoffrey Perret, el borrador del discurso preparado por Eisenhower contenía la frase complejo militar-industrial-congresional para marcar el papel negativo que desempeñaba el Congreso como correa de transmisión del poder de la industria militar. En el último momento, el presidente prefirió eliminar la referencia al Poder Legislativo para no irritar demasiado.
Hoy Eisenhower habría dejado la referencia al Congreso en su discurso. Y es que por fin el Congreso estadunidense ha declarado abiertamente una guerra contra el pueblo de ese país, obedeciendo los designios del 5 por ciento más rico de su población. Aunque, pensándolo bien, la guerra comenzó hace mucho.

El fetichismo reaccionario ha logrado imponer como verdad la idea de que la causa del descalabro fiscal en Estados Unidos está en los programas sociales, en especial el sistema de seguridad social. Ha conseguido que el pueblo estadunidense considere que los derechohabientes del seguro social sean considerados parásitos sociales, a pesar de que una parte importante de sus prestaciones está cubierta con sus contribuciones a lo largo de su vida laboral. Eso no importa: la ideología reaccionaria insiste en que los pensionados son como sanguijuelas que consumieron más de lo que podían pagar y dejaron de ahorrar para enfrentar su vejez. Ésa es la más grande mentira que el pueblo estadunidense ha terminado por aceptar.

La realidad es que el sistema de seguridad social en Estados Unidos siempre se ha mantenido con superávit. El seguro social se alimenta con recursos provenientes del impuesto FICA que es pagado directamente por los trabajadores estadunidenses. Si se consultan las cifras oficiales ( www.socialsecurity.gov ) se puede comprobar que entre 1984 y 2009 los derechohabientes pagaron dos billones (castellanos) de dólares al seguro social y al programa Medicare por arriba de lo que recibieron como prestaciones. Dependiendo de los supuestos sobre evolución demográfica, empleo y crecimiento del PIB, así como el nivel del impuesto sobre nómina (15.3 por ciento en la actualidad), el seguro social estadunidense permanecerá con números negros hasta 2025 o 2035.
¿De dónde provenían esos recursos? En 1983 Reagan nombró a Greenspan presidente de una comisión para la reforma del seguro social. Esa comisión recomendó un incremento del impuesto sobre nómina que generó enorme superávit. Pero esos recursos no se mantuvieron en el fideicomiso especial del seguro social, sino que fueron desviados al fondo de ingresos generales. A cambio sólo quedaron pagarés inservibles del tesoro. Atención: no son bonos del Tesoro, son simples pagarés carentes de valor.

Es decir, el seguro social no contribuye al déficit, sino que ha subsidiado constantemente al gobierno federal y ese subsidio ha sido superior a los dos billones de dólares antes mencionados. Si el gobierno no hubiera usado esos recursos habría tenido que aumentar su endeudamiento, lo que habría implicado mayor carga financiera. El cálculo oficial indica que se habrían erogado otros 800 mil millones de dólares por el peso de la deuda si el gobierno no hubiera usado los recursos del fondo del seguro social.

En pleno debate sobre el techo de endeudamiento, el presidente Obama indicó que si no se llegaba a un acuerdo sería imposible garantizar que los cheques del seguro social fueran pagados a los derechohabientes. ¿Cómo es que no había dinero para pagar esos cheques si el seguro social tiene en teoría un superávit? La realidad es que ese fondo sólo contiene los pagarés que el Tesoro estadunidense ha entregado al seguro social a cambio de los recursos que se han captado por las cotizaciones individuales retenidas como impuesto.

En otras palabras, el superávit del fondo del seguro social ha sido saqueado para cubrir el costo de mantener bajos los impuestos a los ricos, para pagar el costo creciente de las aventuras militares imperiales y, más recientemente, para pagar los astronómicos rescates para el sector financiero.
En otras palabras, los recursos del seguro social fueron objeto de un desfalco, de una gigantesca malversación de fondos mientras el pueblo de Estados Unidos veía televisión y rendía homenaje a sus héroes caídos en guerras sobre las provincias más lejanas del imperio. A Obama le tocó la explosión de esta bomba de tiempo sembrada en 1983. En lugar de denunciarla, ha preferido abrazarla. La reacción en el congreso no ha titubeado y aprovechó bien la oportunidad para comenzar a desmantelar el seguro social. Es una forma de enterrar el problema.

Dicen que las guerras tienen la ventaja de quitar las máscaras. Así se conoce al enemigo, porque en la batalla lo que importa son las acciones, no las palabras. Ahora el saqueo del siglo ha quedado al descubierto. 


La venganza de la calificadora "Standard&Poor’s"

Las calificadoras de crédito son empresas cuyo objetivo es analizar la economía de un país o de una determinada corporación para elaborar un índice o calificación que permita normar el criterio sobre el riesgo que existe en la compra de determinadas acciones, bonos o certificados emitidos por alguna de esas entidades. Sus calificaciones se toman como indicador de las condiciones que existen para invertir en tal o cual mercado. Lo que hay que destacar es que tienen estrechas relaciones con Wall Street y otros mercados financieros, que se benefician de la oscura forma en que se construyen esos índices.


Uno de los casos más patéticos del modus operandi de estas empresas es la calificación que una de ellas, la Standard&Poor’s (S&P), dio a la corporación Lehman Brothers, causante, entre otras, de la debacle del mercado financiero y la profunda crisis económica de la que el mundo aún no puede reponerse. Cuando todo indicaba que esa corporación caminaba al abismo, S&P la consideró financieramente saludable, lo que en términos prácticos fue una invitación a invertir en ella. Poco tiempo después Lehman quebró, arrastrando a la desesperación a miles de inversionistas.

Cuando varios economistas de las más diversas tendencias opinaron sobre las causas de la crisis, se refirieron al grave error de S&P que irresponsablemente dio seguridades a quienes invirtieran en esa corporación financieras. En esa ocasión los representantes demócratas criticaron acremente la decisión de S&P. No sería extraño que la molestia que en su momento causó esa crítica se haya patentizado ahora con la degradación que S&P hizo al crédito del gobierno de Estados Unidos, presidido por un demócrata. En lenguaje llano se envió una señal a quienes quieran invertir en bonos y certificados emitidos por el Tesoro estadunidese.

La lectura que se puede hacer de este episodio es doble. Por un lado fue una revancha por la opinión que en 2007 hicieron los demócratas sobre el contubernio de la calificadora con una de las corporaciones responsables de la crisis. Por el otro, fue una llamada de atención de Wall Street a los congresistas demócratas por negarse a disminuir aún más los niveles de gasto y el tamaño del gobierno.

Por lo pronto, fue causa de una pérdida de confianza en la forma en que se manejó el asunto del aumento del nivel de la deuda en el Congreso estadunidense. En este marco, algunos observadores creen que Obama, y con él los demócratas, todavía pueden salir airosos de esta crisis si no continúan cediendo a las pretensiones del ala más conservadora del Partido Republicano, en la jibarización del gobierno y sus programas sociales. La pregunta que se antoja en este incierto panorama es: ¿adónde recurrirán ahora quienes busquen una inversión financiera segura después que los misteriosos cálculos matemáticos de la S&P redujeron el nivel de confianza en el Tesoro estadunidense?

aumenta el racismo en Europa

La rabia contra la policía estalla en las calles del norte de Londres



La rabia contra la policía estalló en Tottenham, al norte de Londres, la pasada noche después de una protesta contra el asesinato por parte de la policía del joven negro Mark Duggan, vecino del barrio.

Alrededor de 200 personas entre familiares y amigos de Mark se manifestaron el día anterior por la tarde desde Broadwater Farm hasta la comisaría de policía de Tottenham para protestar por la muerte de Mark. Mark había sido muerto a tiros el jueves por la tarde. En la manifestación había familias enteras con niños pequeños, algunas personas con carteles hechos a mano y gritando “Sin justicia, no hay paz”. Mientras iban llegando a la entrada de la comisaria de policía, se les prometió que un oficial de la policía se reuniría con ellos para contestar sus preguntas. Pero nada de eso pasó.

En una horas, la rabia contra la policía explotó. Se incendiaron coches de policías y algunas tiendas y autobuses. Hacia las dos de la noche se podían ver grandes columnas de humo púrpura por todo el norte de Londres, mientras varios edificios eran incendiados. Varios cientos de personas tomaron las calles, reflejando a la población local –de todas las edades, tanto negros como blancos y asiáticos, así como también muchos judíos.

Una chica adolescente, amiga de Mark declaró a Socialist Worker que “toda la gente del barrio conocía a Mark, tenia cuatro hijos y 29 años, no era un joven. Lo mataron al final de mi calle. La policía en teoría está entrenada, deberían ser capaces de parar a alguien sin tener que matarlo. ¿Por qué le dispararon en la cara? No tuvo ninguna posibilidad de escapar. Es puro racismo. Yo misma he sido parada por la policía muchas veces solo porque llevo una sudadera con capucha. La policía no nos trata con respeto. Ahora están viendo los resultados de tratarnos de esta manera”. Continuó diciendo: “Esto no ha acabado. Ellos continúan matando a gente. Cuando vi a personas judías también en la calle me alegré, pensé que no solo estamos nosotros. Nos dieron fuerza, no solo somos los jovenes que hemos salido esta noche, ha salido todo el mundo."

Un grupo de gente joven estaban mirando lo que pasaba desde arriba la calle. Uno declaró a Socialist Worker que la policía “decía que Mark les había disparado, pero no tienen ninguna prueba. No puedes creer lo que te dice la policía”. Cuatro horas después se estabilizó la situación cuando un grupo de antidisturbios cargó en Tottenham High Road impidiendo que más personas se sumaran a los disturbios. Cuando los policías que venían de refuerzos atravesaron la multitud con sus furgonas se pudo oír el ruido de los ladrillos y proyectiles que se lanzaban contra ellos.

Tottenham fue el escenario de masivos disturbios en 1985 cuando Cynthia Jarrett, una madre negra de dos hijos, murió después que la policía entrara en su casa. Esto pasó pocos días después de que la policía tirotease otra mujer negra, Cherry Groce, en Brixton, al sur de Londres.

Weyman Bennett, destacado miembro de United Against Fascim (Unidad Contra el Fascismo) y activista del barrio que ha vivido allí durante años habló con Socialist Worker mientras la multitud se enfrentaba a la policía: “El ambiente es como en los años 80” dijo “hay un gran malestar por el racismo policial y sobre como la policía acecha a la gente del barrio parándoles y registrándoles. Los recortes de los Tories (el partido conservador actualmente en el Gobierno) ha significado que los servicios y las oportunidades para los jóvenes se han acabado. El desempleo ha aumentado y la gente siente que no tiene futuro. Puedes ver la situación de pobreza en la que vive la gente por lo que se llevan a casa de las tiendas. He visto gente corriendo con grandes paquetes de papel higiénico y pañales”.

Jody McIntyre, que fue tirado de su silla de ruedas por la policía durante las protestas estudiantiles del pasado año también estaba en Tottenham anoche: “Puedo ver porque tanta gente ha salido a la calle” declaró a Socialist Worker, “cuando la policía dispara a alguien la gente reacciona. No se exactamente lo que pasó cuando esa persona fue disparada, pero si sé que un oficial de policía fue herido y que se mató a una persona a tiros. Si hubiera sido al revés, esa persona ya estaría en la cárcel. Tenemos que vigilar a la policía. Debemos hacerlos responsables cada vez que nos atacan”.

Artículo publicado en el Socialist Worker, periódico del Socialist Workers Party, organización hermana de En lucha en Gran Bretaña.

MalEducados! El problema de la educación en Chile

MalEducados! el problema de la educación en Chile. from Diego Marin Verdugo on Vimeo.

La cara oscura del sistema educativo chileno


Hace treinta años apareció publicado en la revista Realidad un artículo que bien puede ser leído a modo de conjuro o de sentencia. Tan sólo ocho páginas fueron suficientes para que Sebastián Piñera, en aquel entonces gerente general del Banco Talpa, propusiera un ideario empresarial que marcó el sistema de educación chileno y es un antecedente de la Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza de ese país, promulgada el 10 de marzo de 1990, último día del régimen militar de Augusto Pinochet.

En abril de 1980, en el artículo “Orientaciones de políticas en el sector educacional” –en un discreto pie de página–, Piñera propone un desplazamiento de las funciones del Estado chileno: que no tenga como meta garantizar la educación sino velar por los créditos financieros.

“Instituciones financieras, públicas o privadas, otorgarían directamente los créditos a los alumnos. En este caso, el papel del Estado podría limitarse a proveer un sistema de seguros que haga factible para todos los alumnos el acceso al crédito en condiciones competitivas”, escribió Piñera.
El ahora Presidente de Chile estructuró una serie de acciones políticas en las que el Estado “podría limitarse” a ser un subsidiario del sistema educativo invocando demandas sociales como la redistribución equitativa de los ingresos, la concepción de la educación como bien público y la asignación eficiente de recursos.

Dentro de los lineamientos del ex banquero, el Estado no otorga directamente los recursos, sino que opera supuestamente “a través de la acción conjunta del sector privado y del sector público”.
“En estas circunstancias, la acción del Estado no debería orientarse hacia la implementación de un sistema de subsidios masivos e indiscriminados a favor de los alumnos universitarios, sino que, muy por el contrario, ella debiera orientarse hacia la implementación de un sistema de préstamos que permita financiar los costos directos e indirectos de la educación universitaria”.

Ese “sistema de préstamos” tiene hoy, treinta años después, su materialización en las Becas con Aval del Estado; créditos cuya tasa de interés es superior a la de un crédito hipotecario: con un mínimo de 6% de intereses, el estudiante chileno se aventura al mundo laboral arrastrando una deuda que se promedia en 30.000 dólares.

“Orientaciones de políticas en el sector educacional” definió que la educación es un servicio y los chilenos pagan alrededor de 300 dólares al mes para obtenerla.

Miembro del partido de derecha Renovación Nacional hasta hace un año y posicionado entre los 500 hombres más ricos del planeta, según la revista Forbes, Sebastián Piñera también se encargó de establece preceptos para la mercantilización de la enseñanza preescolar, básica y secundaria.
En su matemática liberal el Estado calcularía el gasto mínimo de cada estudiante, lo multiplicaría por la cantidad de alumnos y así precisaría el presupuesto para cada escuela municipal.

En las comunidades de las clases adineradas donde todos los chicos van a clase, la subvención estatal es elevada; pero en barriadas populares en las que los jóvenes no asisten a clases, por factores omitidos en el artículo del empresario, el presupuesto apenas alcanza para el pago de nómina y mantenimiento.

La cuenta sigue y mientras en zonas ricas existe una figura de financiamiento compartido en la que los representantes de los estudiantes pagan una asignación mensual, en los municipios más desposeídos el Estado otorga una subvención a la banca privada para que ésta, a su vez, financie a los colegios.

Tres décadas han pasado y Piñera insiste en su postura: la educación “es un bien de consumo”, “tiene un componente de inversión”, “tiene un doble propósito”. Pero desde hace más de dos meses los estudiantes chilenos se mantienen en las calles y han tenido que sufrir lo embates de la represión policial. Acceso, endeudamiento y calidad desiguales son la cara oscura del sistema educativo chileno.

Cuatro proyectos de ley vinculados a pueblos indígenas en el nuevo Congreso

Los primeros proyectos de ley presentados al nuevo Congreso tienen que ver con las preocupaciones de los pueblos indígenas y el sector agrario. Dos de ellos no lograron aprobarse en el periodo anterior. Se trata de la ley marco de consulta a los pueblos indígenas, la moratoria a los transgénicos, la de gestión de páramos o jalca y la que deroga la ley que autoriza el trasvase del río Marañón y el represamiento del Huallaga. Trasvase y represa
Víctor Isla Rojas de la bancada de Gana Perú presentó el 3 de agosto la iniciativa 0002 que busca derogar la Ley 29760 que declara de necesidad pública e interés nacional la ejecución del proyecto de trasvase del río Marañón y el represamiento y la derivación del río Huallaga para fines hidroenergético y agrícola.

En el mismo sentido se presentó el proyecto 0011 del congresista Norman Lewis de las filas de Perú Posible sobre el denominado proyecto Corina.
El Gobierno Regional de San Martín emitió alertado un comunicado: “Los impactos serían altamente negativos sobre los ecosistemas frágiles de nuestra Amazonía, pudiendo alterar la supervivencia de especies endémicas y en peligro de extinción, afectando procesos migratorios y reproductivos de fauna acuática; y a las poblaciones ribereñas e indígenas que dependen de dichos recursos para su subsistencia”.

Este proyecto busca solucionar el déficit de recurso hídrico de la costa, pero traslada el problema a la Amazonía.

El potencial hidroenergético existente en Amazonas y San Martín es de 10,000 MW, sobrepasando largamente la demanda nacional sin necesidad de transvasar.

Por si fuera poco, la mencionada ley no fue consultada a ninguna autoridad local y regional, ni tampoco a las comunidades indígenas.

El Marañón y el Huallaga son los principales abastecedores de agua del río más caudaloso del mundo (Amazonas), que sin el proyecto Corina durante el 2011, llegó a tener el caudal más bajo en toda su historia.

Ley de consulta
El 3 de agosto, Yonhy Lescano ingresó la iniciativa 0006 que retoma con algunas modificaciones la autógrafa de Ley Marco de Consulta a los pueblos indígenas observada por el expresidente Alan García.

El proyecto de Lescano establece varias funciones para el Organismo Técnico Especializado en materia indígena como la de concertar, articular y coordinar la política estatal de implementación del derecho a la consulta.

Sin embargo, la situación actual del Instituto Nacional de Desarrollo de Pueblos Andinos, Amazónicos y Afroperuano (Indepa), que debería tener esas funciones, no es la de un organismo técnico especializado ni tampoco la de ejecutor, en realidad, carece de existencia real.

En la actualización de la calificación y relación de los organismos públicos (decreto supremo 058-2011-PCM), del 5 de julio de 2011, solo aparecen como organismos públicos adscritos al ministerio de Cultura la Academia Mayor de la Lengua Quechua, el Archivo General de la Nación, la Biblioteca Nacional y el IRTP.

Fuera de este detalle, existe consenso entre las organizaciones representativas indígenas de que el país tenga una ley de consulta previa.

Transgénicos
Lescano Ancieta también reactualizó la autógrafa de ley que Alan García observó y que disponía una moratoria al ingreso al país de organismos vivos modificados (OVM).

El proyecto del parlamentario es escueto: declara una moratoria por 15 años y deroga toda norma que se oponga. Esta cortedad dará pie a que se presenten más iniciativas que precisen los alcances en esta materia.

El proyecto es el número 0005/2011-CR.

Páramos y comunidades campesinas
El proyecto 0003 de Mesías Guevara Amasifuén (Acción Popular) trata darle un marco jurídico de gestión del páramo o jalca en relación con las normas de conservación de biodiversidad y el uso sostenible de sus recursos.

La importancia de esta región es que en ella se encuentran las cabeceras de las cuencas hidrográficas indispensables para el consumo de las poblaciones asentadas en su entorno y en la franja costera desértica.

Asimismo, Guevara Amasifuén atribuye nuevas funciones al Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas como máxima autoridad de páramos o jalcas.
El artículo 10 del proyecto dispone que “el aprovechamiento de los páramos solo podrá ser autorizado por la autoridad competente, cuando se realice dentro de un marco apropiado de protección a los mismos y a sus recursos”.

El artículo 11 del proyecto establece que “el Estado cautela la regulación de la explotación de recursos no renovables en los ecosistemas de páramos o jalca. El uso sostenible de páramos o jalcas beneficia mayoritariamente a la población peruana”.

CUANDO LOS GRANDES Y PODEROSOS CAEN ES INEVITABLE; ABAJO EL CAPITALISMO.

El desplome del Bank of America


El precio de las acciones del Bank of America (BAC) se ha desplomado un 20.32% el día 8 de agosto del 2011. Recordemos que este banco comercial es el más grande de Estados Unidos por valor de activos, del cual existe hoy en día una alarma financiera por parte de los inversionistas que están preocupados por la caída de los precios de sus acciones. Jonathan Weil, columnista de Bloomberg, en su artículo titulado Curse the geniuses who gave us Bank Of America(1), menciona que “En cuanto al mercado se refiere, es falso más de la mitad del valor en los libros de la empresa, debido a los activos sobrevalorados, pasivos subestimados o alguna combinación de los dos”.

El informe del Bank of America del segundo trimestre del 2011(2) hace mención que el valor de las acciones en libros es de 21.45 dls pero en la plaza financiera del Dow Jones su precio de cierre al 8 de agosto del 2011 fue de 6.51 dls. Es decir los inversionistas no creen que valga lo que el banco publica; la perspectiva de éstos es que hasta ese día, ellos creen que el banco vale aproximadamente un tercio de lo que dice el informe.

En este informe se publica que el banco tuvo perdidas por un valor de 9,127 millones de dólares las mayores de la historia del banco(3). Estas pérdidas están relacionadas a cuestiones hipotecarias.

Los temores que existen, a parte de los mencionados por Weil, son por las demandas que se han hecho en contra de este banco en temas relacionados con hipotecas. Bank of America durante la crisis compró a dos bancos, Countrywide y Merrill Lynch, y ahora enfrenta acusaciones de fraudes hechos por él y por estas dos instituciones financieras.

Uno de los demandantes actuales es la “paraestatal” A.I.G. Mencionemos algo que difícilmente se publica, esta empresa se encuentra limitada en algunas cuestiones jurídicas, por el hecho de que cuando fue rescatada por el gobierno de Estados Unidos de su inminente quiebra, se le hizo firmar un acuerdo en donde se le prohibía demandar a los grandes bancos en temas relacionados a los bonos de las hipotecas(4). La cuestión es: ¿por qué ahora está demandando a Bank of America? A.I.G se defiende diciendo que existen algunos valores de bonos que no se pueden catalogar dentro del acuerdo que firmó. Pero las causas principales de estas demandas, según mi análisis, en caso de ganarlas podrán en parte resarcir pérdidas provocadas por el derrumbe del mercado hipotecario y así aumentar su flujo en caja para tener una mayor liquidez y con ello una mayor capitalización.

Todos los problemas mencionados, más la actual incertidumbre de los mercados por la rebaja de calificación de la deuda de Estados Unidos, han llevado a desplomarse el precio de las acciones de Bank of America. Tan solo en los primeros seis días bursátiles de este mes (del 1 de agosto al 08 de agosto del 2011) ha tenido una contracción del 33.3% y en lo que va de este año la caída ha sido del 54%, y anualmente la caída es de 53.3%, pero si lo calculamos desde su valor más alto después de la crisis (9 de abril del 2010), tenemos una contracción del 65%. (Ver gráfico: http://alainet.org/active/48600〈=es)

No se menciona mucho pero es momento de comenzar a preocuparnos por el futuro de Bank of America y su posible nuevo rescate por parte de la Reserva Federal (Fed). Lo más posible es que la Fed le extienda una línea de crédito y hasta podría comprar acciones del banco.

El crash que está por llegar

El final del período “post crisis”


“Los negocios aparecen siempre como excesivamente saludables en vísperas de un crash” Marx

El desarrollo de la crisis global, especialmente en los EE.UU. y en Europa se presenta con una crisis fiscal sin precedentes históricos que podríamos calificar como “estado de emergencia fiscal” El déficit en el presupuesto del gobierno estadounidense es el resultado de un largo período de grandes gastos superiores a la recaudación, y además con un desempleo crónico y una caída de la facturación de las empresas del Estado. Dentro de esa tendencia, el miedo al incumplimiento de su astronómica deuda también se vuelve crónico por cuanto la necesaria capacidad para honrar sus compromisos fiscales futuros se vuelve cada vez menos probable. En síntesis ese déficit presupuestario se divide en tres partes:

1 1) A pesar de las conversaciones sobre el establecimiento de un “nuevo orden mundial” y de los “acuerdos pacíficos” que terminaron con la guerra fría, además de la galopante crisis del 2008, hemos presenciado una expansión sin precedentes, por parte de los Estados capitalistas, del complejo militar industrial. En 2008 alcanzó en el mundo a 1,46 trillones de dólares, un 4% más que en 2007 y un 45% más que en el 2009. Esa expansión del militarismo ha sido atribuida a la “guerra contra el terrorismo”, difundida por EE.UU. En términos mundiales, los EE.UU. lideran el monto de los gastos militares que en el 2008 llegaron a los 607 billones de dólares con un aumento del 9,7%.

2 2) El salvamento de los bancos: financiado por el Tesoro, los salvamentos llegaron a los U$S 1,45 trillones entre Bush y Obama. Ese estado de emergencia impone la privatización de los servicios públicos esenciales, parques nacionales, autopistas, etc. El programa de rescate del gobierno de Bush, para obtener resultados saludables, fue estimado en U$S 8,5 trillones, sin contar con la “ayuda” del gobierno de Obama.

3 3) Intereses sobre la deuda pública: las enormes masas del creciente endeudamiento de los EE.UU. son astronómicamente progresivas. En los últimos treinta años los EE.UU. elevaron el techo de su deuda 35 veces. Según el informe sobre finanzas públicas divulgado por el Tesoro, la deuda asciende hoy a los U$S 14.580 trillones y se estima que para el 2013 llegará los 16 trillones, puesto que crece 3,93 billones de dólares por día. El proceso de endeudamiento se está produciendo en todos los países más desarrollados como Japón y el Reino Unido lo que implica nuevos desafíos geopolíticos debido a la interrelación de quienes financian esas deudas.

En medio de todo eso, a mediados de 2009, los apologistas del capitalismo comenzaron a decir “lo peor ya pasó”. El marco simbólico del momento lo aportó el desempeño económico de Goldman Sachs. Luego de recibir en 2008 un aporte de U$S 10 millones del Tesoro de los EE.UU. y de que, el día 15 de setiembre, quebrara su competidor Lehman Brothers, Sachs informó que había ganado U$S 3,4 billones entre abril y junio, un 65% más que en el mismo período de 2008. Con tales resultados la Bolsa de Valores de Nueva York, cerró con un 33% en alza.

Ante ese panorama el mundo comenzó a ser más optimista con relación a la crisis y no pocos creían enfáticamente que ya había pasado del todo y para siempre. El día 24 de julio, el Dow Jones llego a su más alto nivel en ocho meses, superando los 9000 puntos. Las ganancias líquidas del sector bancario aumentaron. En Londres el índice del Financial Times subió un 1,46%, el DAX de Frankfurt, ganó un 2,45%, la Bolsa de París el CAC-40 subió un 2,08% En ese incremento de las acciones hasta el gigante Roche ganó un 3,2%, anunciando que iba a aumentar su producción del remedio Tamiflu, utilizado en el tratamiento de la gripe porcina. Tal vez el comentario más gracioso y filosófico fue el del director de ventas de productos empresariales Intel, Frank Jonhson. “en realidad las empresas están integradas por personas por eso creo que todo es cuestión de actitud, del modo como escogemos encarar la realidad. El optimismo genera optimismo” (Valor económico, B3, 24 de julio).

A fines de julio hasta el presidente Barak Obama declaró que “podemos estar comenzando a ver el fin de la recesión” Algunos días más tarde ese mismo espíritu llegó a Brasil. El 21 de julio el Indice de Confianza del Empresario Industrial publicó que por primera vez en el año, los empresarios confiaban en la economía del país. Un economista de la confederación Nacional de la Industria dijo: “en principio la percepción de la crisis ha terminado” Otro de LCA Consultores agregó “es normal que al terminar una crisis los valores se muestren contradictorios” Es decir que sería el comienzo de un período llamado de “post crisis” que al parecer durante los meses de agosto a setiembre de 2011 cayó como un castillo de naipes.

A comienzos de este mes de agosto las principales Bolsas del mundo caen debido a la intensificación de los temores de los inversores debido a la desaceleración de la economía global – impulsada por la crisis de los EE.UU. y por la crisis de la deuda en Europa, que está rondando actualmente a España y a Italia. La generalizada pérdida de confianza trastorna a los mercados por miedo a que los gigantescos paquetes de salvamento de la economía no hayan sido suficientes para evitarles una posiblemente larga depresión a los países centrales del capitalismo. Aún con el “rescate de Grecia” y la suba del techo de la deuda de los EE.UU. el espectro de la Depresión parece rondar al mundo, sumado a las expresivas resistencias políticas de diferentes regiones. Lo que está quedando claro es que el período “post crisis de 2008” fue apenas una gran ilusión dada la gigantesca dimensión de la crisis global. Estamos viviendo ahora el temor de que no sea posible ni controlar ni “regular” la crisis.

Recuerdo un interesantísimo comentario de Marx sobre el crack en el Capital IIi. Con el desdoblamiento de la crisis financiera “el proceso se complica tanto con la emisión de meros papeles sin valor, o con la venta de mercaderías destinadas solo a fabricar letras – que los negocios pueden subsistir con una tranquila apariencias de negocios sólidos y de fácil retorno del dinero, cuando en realidad hace ya mucho tiempo que esos retornos solo se hacen en realidad sobre la base de fraudes contra los prestamistas o los productores. Por eso en vísperas de un crash los negocios aparentan casi una solidez extrema… Los negocios marchan muy bien, reina la mayor prosperidad y de repente aparece la catástrofe”

Un colapso se avecina, una nueva etapa de la crisis global, pero todavía sin alternativas sociales ni organización internacional disponible. Son tiempos muy interesantes en que las organizaciones populares existentes están luchando improvisadamente, en condiciones extremadamente complicadas.

Estados Unidos en decadencia por Noam Chomsky


Es un tema común que Estados Unidos, que apenas hace unos años era visto como un coloso que recorrería el mundo con un poder sin paralelo y un atractivo sin igual (...) está en decadencia, enfrentado fatalmente a la perspectiva de su deterioro definitivo, señala Giacomo Chiozza en el número actual de Political Science Quarterly.

La creencia en este tema, efectivamente, está muy difundida. Y con cierta razón, si bien habría que hacer cierto número de precisiones. Para empezar, la decadencia ha sido constante desde el punto culminante del poderío de Estados Unidos, luego de la Segunda Guerra Mundial, y el notable triunfalismo de los años 90, después de la guerra del Golfo, fue básicamente un autoengaño.
Otro tema común, al menos entre quienes no se ciegan deliberadamente, es que la decadencia de Estados Unidos, en gran medida, es autoinfligida. La ópera bufa que vimos este verano en Washington, que disgustó al país y dejó perplejo al mundo, podría no tener parangón en los anales de la democracia parlamentaria.
El espectáculo incluso está llegando a asustar a los patrocinadores de esta parodia. Ahora, al poder corporativo le preocupa que los extremistas que ayudó a poner en el Congreso de hecho derriben el edificio del que dependen su propia riqueza y sus privilegios, el poderoso estado-niñera que atiende a sus intereses.
La supremacía del poder corporativo sobre la política y la sociedad –por lo pronto básicamente financiera– ha llegado al grado de que las dos formaciones políticas, que en esta etapa apenas se parecen a los partidos tradicionales, están mucho más a la derecha de la población en los principales temas a debate.
Para el pueblo, la principal preocupación interna es el desempleo. En las circunstancias actuales, esta crisis sólo puede remontarse mediante un significativo estímulo del gobierno, mucho más allá del más reciente, que apenas hizo coincidir el deterioro en el gasto estatal y local, aunque esa iniciativa tan limitada probablemente haya salvado millones de empleos.
Pero para las instituciones financieras la principal preocupación es el déficit. Por lo tanto, sólo está en discusión el déficit. Una gran mayoría de la población está a favor de abordar el déficit gravando a los muy ricos (72 por ciento, con 27 por ciento en contra), según precisa una encuesta de The Washington Post y ABC News. Recortar los programas de atención médica cuenta con la oposición de una abrumadora mayoría (69 por ciento Medicaid, 78 por ciento Medicare). El resultado probable, por lo tanto, es lo opuesto.
El Programa sobre Actitudes de Política Internacional (PIPA) investigó cómo eliminaría el déficit la gente. Steven Kull, director de PIPA, afirma: Es evidente que tanto el gobierno como la Cámara (de Representantes) dirigida por los republicanos están fuera de sincronía con los valores y prioridades de la gente en lo que respecta al presupuesto.
La encuesta ilustra la profunda división: La mayor diferencia en gasto es que el pueblo favorece recortes profundos en el gasto de defensa, mientras el gobierno y la Cámara de Representantes proponen aumentos modestos. El pueblo también favorece aumentar el gasto en la capacitación para el trabajo, la educación y el combate a la contaminación en mayor medida que el gobierno o la Cámara.
El acuerdo final –o más precisamente la capitulación ante la extrema derecha– es lo opuesto en todos los sentidos, y casi con toda certeza provocará un crecimiento más lento y daños a largo plazo a todos, menos a los ricos y a las corporaciones, que gozan de beneficios sin precedentes.
Ni siquiera se discutió que el déficit podría eliminarse si, como ha demostrado el economista Dean Baker, se remplazara el disfuncional sistema de atención médica privada de Estados Unidos por uno semejante al de otras sociedades industrializadas, que tienen la mitad del costo per cápita y obtienen resultados médicos equivalentes o mejores.
Las instituciones financieras y las grandes compañías farmacéuticas son demasiado poderosas para que siquiera se analicen esas opciones, aunque la idea difícilmente parece utópica. Fuera de la agenda por razones similares también se encuentran otras opciones económicamente sensatas, como la del impuesto a las transacciones financieras pequeñas.
Entre tanto, Wall Street recibe regularmente generosos regalos. El comité de asignaciones de la Cámara de Representantes recortó el presupuesto a la Comisión de Títulos y Bolsa, la principal barrera contra el fraude financiero. Y es poco probable que sobreviva intacta la Agencia de Protección al Consumidor.
El Congreso blande otras armas en su batalla contra las generaciones futuras. Enfrentada a la oposición republicana en la protección ambiental, la importante compañía de electricidad American Electric Power archivó el esfuerzo más destacado del país para captar el bióxido de carbono de una planta actualmente impulsada por carbón, lo que asestó un fuerte golpe a las campañas para reducir las emisiones causantes del calentamiento global, informó The New York Times.
Estos golpes autoinfligidos, aunque cada vez son más potentes, no son una innovación reciente. Datan de los años 70, cuando la política económica nacional sufrió importantes transformaciones que pusieron fin a lo que suele llamarse la época de oro del capitalismo de Estado.
Dos importantes elementos de esto fueron la financiarización (el desplazamiento de las preferencias de inversión, de la producción industrial a las finanzas, los seguros y los bienes raíces) y la externalización de la producción. El triunfo ideológico de las doctrinas de libre mercado, muy selectivo como siempre, le asestó aún más golpes, conforme se traducía en desregulación, reglas de administración corporativa que condicionaban las enormes recompensas a los directores generales con los beneficios a corto plazo y otras decisiones políticas similares.
La concentración resultante de riqueza produjo mayor poder político, acelerando un círculo vicioso que ha aportado una riqueza extraordinaria al uno por ciento de la población, básicamente directores generales de grandes corporaciones, gerentes de fondos de garantía y similares, mientras la gran mayoría de los ingresos reales prácticamente se estancaron.
Al mismo tiempo, el costo de las elecciones se disparó a las nubes, haciendo que los dos partidos tuvieran que escarbar más hondo en los bolsillos de las corporaciones. Lo que quedaba de democracia política fue socavado aún más cuando ambos partidos recurrieron a la subasta de puestos directivos en el Congreso, como delineó el economista Thomas Ferguson en The Financial Times.
Los principales partidos políticos adoptaron una práctica de los grandes detallistas, como Walmart, Best Buy y Target, escribe Ferguson. Caso único en las legislaturas del mundo desarrollado, los partidos estadunidenses en el Congreso ponen precio a puestos claves en el proceso legislativo. Los legisladores que aportan más fondos al partido son los que obtienen esos puestos.
El resultado, de acuerdo con Ferguson, es que los debates se basan fuertemente en la repetición interminable de un puñado de consignas, que han sido probadas por su atractivo para los bloques de inversionistas y grupos de interés nacionales, de los que depende la dirigencia para obtener recursos. Y que se condene el país.
Antes del crac de 2007, del que fueron responsables en gran medida, las instituciones financieras posteriores a la época de oro habían obtenido un sorprendente poder económico, multiplicando por más de tres su participación en las ganancias corporativas. Después del crac, numerosos economistas empezaron a investigar su función en términos puramente económicos. Robert Solow, premio Nobel de Economía, concluyó que su efecto podría ser negativo. Su éxito aporta muy poco o nada a la eficiencia de la economía real, mientras sus desastres transfieren la riqueza de los contribuyentes hacia los financieros.
Al triturar los restos de la democracia política, las instituciones financieras están echando las bases para hacer avanzar aún más este proceso letal... en tanto sus víctimas estén dispuestas a sufrirlo en silencio.

martes, 9 de agosto de 2011

LA CAÍDA DE LA BESTIA NORTEAMERICANA ES CUESTIÓN DE TIEMPO, SOLO LA FUERZA MILITAR LO SOSTIENE EN PIE.


LAS BOLSAS SE DESPLOMAN PERO OBAMA SE MUESTRA OPTIMISTA


Las bolsas estadounidenses cerraron hoy con un vertiginoso descenso del 5,55% del Dow Jones Industrial Average, el principal índice de la actividad de negocios en el país, que restó 634,76 puntos hasta quedarse en 10.809,85 tras el anuncio de la rebaja de la calificación de la solvencia crediticia de EE. UU. por la agenciaStandard & Poor's (S&P).
A su vez, el índice de Nasdaq, la bolsa electrónica que agrupa a compañías de alta tecnología, bajó un 6,90%, o 174,72 puntos, hasta los 2.357,69. Por su parte, el S&P 500, que incluye las 500 mayores empresas del mercado estadounidense, cayó un 6,66 % o 79,92 puntos, hasta quedarse en 1.119,46.
El viernes la agencia S&P rebajó por primera vez en la historia la calificación de la solvencia crediticia de EE. UU. de 'AAA', la máxima posible, a 'AA+'. El Departamento del Tesoro de EE. UU. cuestionó la competencia de S&P, esgrimiendo que la agencia se equivocó en 2 billones de dólares en sus cálculos del ratio de la deuda sobre el PIB.
Por su parte, el presidente Barack Obama declaró el lunes que EE. UU. siempre será "un país 'AAA'". "Tenemos los trabajadores más productivos, la tecnología más avanzada, los empresarios con más iniciativa", afirmó el mandatario.
Asimismo Obama señaló que una "gestión equilibrada" es imprescindible a la hora de resolver la situación actual y sostuvo que "la incapacidad política" de resolver el problema es lo que preocupa realmente a los inversores.
Los expertos señalan que "el problema de gobernabilidad en EE. UU." ha sido uno de los argumentos de S&P para bajar la calificación de la credibilidad del país. "No se sabe si se va a cumplir el arreglo al que se llegó para tratar de resolver el problema de los números rojos en las cuentas del Gobierno", señala el analista Isaac Cohen.
El pasado 2 de agosto el mandatario estadounidense firmó la ley que elevó el tope de la deuda del país. El documento incluye un aumento de al menos 2,1 billones de dólares del techo límite de la deuda hasta 2013 y una reducción del déficit mediante recortes del gasto público de cerca de 2,5 billones de dólares durante la próxima década. Dicho documento se ha convertido en un verdadero obstáculo entre los Demócratas y los Republicanos, quetardaron mucho en llegar a un acuerdo sobre el mismo.

Articulo completo en:http://actualidad.rt.com/actualidad/ee_uu/issue_28085.html

DE VERDAD OS DIGO, QUE EL DINERO ES PRODUCTO DE UNA DEBILIDAD ESPÍRITUAL; LOS MÁS IMPERFECTOS DE ESTE MUNDO, CREARON EL DINERO.

El secreto para acumular una fortuna multimillonaria: no pagar impuestos


RT – Del grupo ya reducido de millonarios y multimillonarios de EE. UU., 1.470 no pagaron i

mpuestos federales en 2009, según el Servicio de Impuestos Internos. La razón principal de los defraudadores fiscales para no pagar fueron donaciones a organizaciones caritativas o inversiones en el extranjero.



De 140 millones de personas que cumplen su deber impositivo, solo un poco más del 0,1% de los contribuyentes, 8.274 personas, reportaron ingresos superiores a los 10 millones de dólares en 2009.
Más de 235.000 contribuyentes ganaron un millón de dólares o más, según un informe de la agencia federal del Gobierno de Estados Unidos, encargada de la recaudación fiscal y de los cumplimientos de las leyes tributarias.

Además, alrededor del 46% de los hogares estadounidenses no pagarán impuestos federales en 2011 debido a los bajos ingresos, las ayudas fiscales por el cuidado infantil y las exenciones, según el Centro de Política Fiscal.

Mientras tanto, durante este periodo difícil para EE. UU., según el Servicio de Impuestos Internos, cerca de dos millones de personas abandonaron el grupo de contribuyentes debido parcialmente al aumento de los despidos. Cerca de 11,3 millones de contribuyentes recibieron subsidios de desempleo en 2009. El monto de las prestaciones pagadas alcanzó casi 83 millones de dólares.

En general, el ingreso bruto ajustado cayó 636.400 millones de dólares, un 7,7%, entre 2008 y 2009, mientras que el ingreso estadounidense promedio bajó más del 6% a 54.283 dólares. Más del 97% de las declaraciones de impuestos reportó ganancias de menos de 200.000 dólares.

EL AMOR AL ORO ES LA MADRE DE TODOS LOS MALES Y LAS INJUSTICIAS EN EL MUNDO


EL ORO SUPERA LA MARCA PSICOLÓGICA DE LOS 1.700 DÓLARES


Los precios del oro en las bolsas de materias primas superó la marca psicológica de los 1.700 dólares, después de la decisión de la agencia internacional de calificación Standard & Poor's (S&P) de rebajar el 'ranking' crediticio de EE. UU. de 'AAA' a 'AA+'.
Los inversores huyen de los activos de riesgo - el petróleo, acciones y monedas de los países en desarrollo - los flujos de capital en oro se han incrementado notablemente. Simultáneamente el dólar continúa debilitándose.
Los expertos indican que la incertidumbre en los mercados globales apoya la tendencia al alza del precio del metal precioso y se convierte en un verdadero refugio seguro para los inversionistas.
La decisión de S&P provocó una reacción en cadena en los mercados: las bolsas de Medio Oriente, Asia y Rusia comenzaron la semana con un descenso. Los precios del petróleo cayeron un 3%, y el costo del barril de Light Sweet se redujo a 84 dólares. En el curso de la negociación el precio de oro alcanzó un máximo de 1702.7 dólares por onza.
La agencia de calificación Standard & Poor´s ha rebajado el 'rating' de solvencia crediticia de Estados Unidos hasta el nivel 'AA+' por la inquietud sobre el crecimiento del déficit presupuestario y la deuda pública del país. Así, por primera vez en la historia, la primera economía mundial fue privada de la mayor calificación crediticia.

Articulo completo en:http://actualidad.rt.com/economia/mercados_finanzas/issue_28060.html

ES URGENTE QUE LOS PAÍSES DEL TERCER MUNDO SE UNAN PARA ACELERAR LA CAÍDA DEL SISTEMA DE VIDA CAPITALISTA

NERVIOSISMO EN LOS MERCADOS LATINOAMERICANOS: SE DESPLOMA LA BOLSA DE BRASIL

El descenso de la calificación de Estados Unidos ha provocado una reacción negativa en las principales bolsas latinoamericanas. Los expertos temen que Brasil, México y Colombia sean las tres economías más afectadas de América Latina por la degradación de la deuda soberana estadounidense. De momento la caída más brusca ya se ha registrado en Brasil.
El lunes en la bolsa de São Paolo (Bovespa), afectada por el pesimismo en los mercados internacionales, perdió el 8,08%. Se trata de la peor caída desde el 2008. Desde el inicio de enero pasado el índice de la Bovespa cayó casi un 30%, hasta 48.668 puntos.
Brasil es uno de los mayores acreedores internacionales de EE. UU. y acumula en sus reservas bonos del Tesoro norteamericano por valor de unos 200.000 millones de dólares. En este sentido es el cuarto país a nivel mundial detrás de China, Japón y el Reino Unido.
S&P, sorprendido con tanto impacto del "leve deterioro" en la calificación de la deuda de EE. UU.
La incertidumbre de los grandes inversores de Brasil refleja una tendencia general en las principales bolsas mundiales y se debe a que la agencia Standard & Poor's (S&P) degradó la calificación de la deuda pública estadounidense de 'AAA' a 'AA+'. Así EE. UU. se convirtió en un deudor de más riesgo y, como consecuencia, el riesgo se traslada a los tenedores de sus bonos.
Mientras tanto el director de la agencia Standard & Poor’s (S&P), David Beers, confesó que no esperaba "demasiado impacto" en los mercados al abrir este lunes debido a lo que calificó como un "leve deterioro" de la calificación de deuda de EE. UU.
Sobre las perspectivas de un nuevo recorte, Beers señaló que el panorama negativo de la agencia significaba que "el riesgo estaba a la baja".
Experto: Las economías latinoamericanas aún dependen de su vecino del norte
Según algunos expertos, pese al rápido progreso de los últimos tiempos, las economías latinoamericanas aún dependen de su vecino del norte.
"Yo diría que está mucho mejor la posición de los países latinoamericanos pero para ser más independientes de otros socios económicos en el mundo tiene que mejorar sus propios asuntos en casa. Y esa es una receta para cualquier país. Están debilitados los países de América Latina como EE. UU. y es una muestra de que la economía americana nos está arrastrando y que muchos países latinoamericanos todavía dependen bastante de los precios de los bienes primarios que están cayendo. Lo que estamos viendo hoy es que los mercados producen una reacción a todos", opina Ian Vásquez, del Centro de Libertad Global, Instituto de Cato.
Articulo completo en:http://actualidad.rt.com/economia/global/issue_28086.html

ALFA Y OMEGA DICE: LA NACIÓN DE ESTADOS UNIDOS DE NORTEAMÉRICA CAERÁ POR POBREZA, TAN GRANDE SERÁ QUE TENDRÁN QUE MENDIGAR SUS ALIMENTOS


5 CONSECUENCIAS PARA EL MUNDO POR LA REBAJA DE CALIFICACIÓN CREDITICIA DE EE. UU.



Nada existe por los siglos de los siglos. La calificación de la solvencia crediticia de EE. UU. a la baja presagia grandes problemas no solo para la primera economía del mundo, sino para otros países, compañías e inversores.
Nada es eterno
A pesar de que EE. UU. consiguió evitar un impago técnico y el'Armagedón financiero' del 2 de agosto, las primeras consecuencias ya se sienten. La más severa de las calificadoras, S&P, rebajó por primera vez en la historia la calificación de la solvencia crediticia de EE. UU. de 'AAA', la máxima posible, a 'AA+'.
La deuda del Gobierno de EE. UU. siempre ha sida considerado el patrón de referencia, según S&P. Desde 1941 ha mantenido este estatus a pesar de la cuadruplicación de la deuda del gobierno en la II Guerra Mundial, la inflación de la década de los 70, el alboroto de  la deuda bajo los mandatos de Ronald Reagan y George W. Bush. Pero todo llega a su fin.
En la categoría de 'AAA' actualmente se encuentran 18 jurisdicciones –el Reino Unido, Suiza, cuatro Estadios de Escandinavia (excepto Islandia), Austria y Alemania, los Países Bajos, Francia, Canadá, Australia, Singapur, Hong Kong, así como las pequeñas y ricas Luxemburgo, Liechtenstein, las islas de Jersey y Guernsey.
Las posibles consecuencias de la degradación de EE. UU.

En primer lugar, hay que entender que el 'hundimiento' de los países de 'AAA' a 'AA+' y por debajo no es tan común, pero los precedentes existen (los ejemplos más cercanos son los de Japón, Italia e Irlanda). También existen precedentes del regreso de 'ángeles caídos' en la categoría de los selectos después de llevar sus finanzas en orden (Australia y Canadá).
La caída de Estados Unidos no parece un hecho verosímil: según las estadísticas de los últimos 30 años, los países con una calificación de 'AAA' y 'AA+' tienen un nivel cero de impagos. Si la primera economía del mundo es capaz de repetir al menos en parte el éxito de la política de Bill Clinton de 1994-2000 y reducir la deuda nacional en una escala comparable (y no aumentar el costo de su servicio durante este proceso), así como mostrar capacidad de control del sistema de pensiones, la calificación alta será devuelta. En Australia y Canadá duró menos de diez años.
En segundo lugar, las calificaciones de los mejores estados y compañías en términos de capacidad crediticia se reducirán automáticamente. Por ejemplo, a largo plazo empresas como ADP, Johnson&Johnson, Microsoft y ExxonMobil, así como 11 estados individuales con el ranking 'AAA' también caerán victimas de la disminución.
Según la práctica actual, el 'ranking' de la región o la empresa no puede ser superior a la calificación soberana, por lo que la próxima semana, sin tener culpa, Bill Gates o los tesoreros de los estados recibirán malas noticias sobre la reducción de su calificación crediticia.
La agencia calificadora Standard & Poor's ya degradó el 'ranking' de las agencias hipotecarias estadounidenses Fannie Mae y Freddie Mac de 'AAA' a 'AA+'.
En tercer lugar, los problemas surgirán en países con abundante capital y grandes reservas de divisas y el fondo de estabilización - desde China, Taiwán y Qatar a Rusia y Noruega. Los tres mayores deudores del mundo (EE. UU., Japón e Italia) se clasifican por debajo de niveles ideales y las inversiones deben ser colocadas principalmente en los instrumentos libres de riesgo lo que supone inversiones en bonos en otras monedas (el euro, el franco suizo, la libra, el yen), con los riesgos adicionales de estas divisas.
El cambio de la estructura de las reservas no siempre corresponde a la estructura de los flujos de capital, y lo más importante: no hay muchos bonos. Los esfuerzos de Suiza para reducir los flujos de capital, por ejemplo, pueden ser inútiles, y en países con 'AAA' fuera de la zona del euro se llevará a cabo un fortalecimiento inadecuado de sus divisas. 
En cuarto lugar, todas las teorías financieras se ponen en duda. En cualquier libro económico los bonos del gobierno de EE. UU. se consideran activos libres de riesgo, pero ahora el axioma se refuta. Y si no hay activos libres de riesgo, es probable que los científicos y los analistas revisen el concepto de gestión de riesgos y el papel de las agencias de calificación.
Finalmente, EE. UU. siempre encaja muy mal las derrotas y la pérdida de la calificación 'AAA' es un evidente fracaso. No está claro todavía a quién el público reconocerá como culpable: a Obama o a sus oponentes republicanos. Pero no hay dudas que esta pregunta será un factor clave en el ciclo electoral de 2011-2012.
Articulo completo en:http://actualidad.rt.com/economia/global/issue_28098.html