lunes, 26 de septiembre de 2011

China en América Latina: ¿Socio comercial o nuevo imperio?

Los movimientos sociales de izquierdas en América Latina; como estudiantes chilenos, indígenas bolivianos o bolivarianos de Venezuela, constantemente denuncian en marchas, conferencias y seminarios, las injerencias europeas o de los Estados Unidos en el continente, pero se genera un silencio, posiblemente por el déficit de conocimiento, sobre las acciones de los grandes tigres asiáticos en Latinoamérica.


Según datos de la Comisión Económica Para América Latina y el Caribe (CEPAL), en 2009 las exportaciones de Latinoamérica dirigidas a China representaron el 6,9% del total, mientras que el mercado de los Estados Unidos un 40,1% y el de la Unión Europea un 13,9% [1]. Pero si el crecimiento continúa con el mismo ritmo, dado que en 2009 las exportaciones de América Latina y el Caribe cayeron un 26% en dirección a los Estados Unidos y un 28% hacia la Unión Europea y contrariamente las dirigidas a China aumentaron un 5%, en 2014 China superaría a la Unión Europea como segundo mercado exportador de América Latina. En las importaciones, la previsión es similar, donde en 2015 China superará a la Unión Europea como principal importador de Latinoamérica. Estas tendencias pueden tener cambios según los acuerdos bilaterales que obtenga la Unión Europea con regiones continentales como Centroamérica, El Caribe, la Comunidad Andina – compuesta por Bolivia, Perú, el Ecuador y Colombia- o el Mercosur de Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay.

Más allá de pronósticos sobre la coyuntura económica, se tiene que resaltar que China en noviembre de 2008 ingresó en el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), convirtiéndose en el principal país donante de créditos al continente, justamente en el momento que estalló la crisis internacional y se hundían las economías norteamericanas y europeas. El mismo año, China publicó su Libro Blanco sobre América Latina, ya había hecho lo mismo con Europa (2003) y África (2006), donde sintetizó la estrategia política en esta región. En el libro China presentó la firma de Tratados de Libre Comercio con Chile, Perú y Costa Rica, que ya están en vigor.

Los objetivos principales de la aproximación del gigante oriental a la región son similares a los de África en el caso económico. Principalmente China ve la necesidad de acceder a materias primas trascendentales para continuar impulsando su crecimiento económico y acelerar su conversión como primera potencia mundial, y consecuentemente busca fortalecer las relaciones bilaterales para desarrollar el comercio de sus productos manufacturados. En el ámbito político, se asemeja más los pactos con América Latina con las metas que busca en Europa, conseguir más influencia y respaldo político en el sistema internacional haciendo frente a la campaña que sufre por parte de las grandes corporaciones de los medios occidentales etiquetando constantemente a China como dictadura unipartidista. Estas campañas se aceleraron en 2008 cuando Pekín fue la anfitriona de las olimpiadas y Organizaciones “No” Gubernamentales como Reporteros sin Fronteras, denunciada muchas veces por sus vínculos con la Central de Inteligencia Americana (CIA), hizo propaganda de supuestas violaciones de Derechos Humanos en China.

China más allá del socialismo

Históricamente, en el campo de las relaciones internacionales, el líder de la Revolución Socialista China en 1949, Mao Tse Tung, en plena Guerra Fría entre el bloque socialista y capitalista rompió relaciones con la Unión de Repúblicas Soviéticas Socialistas (URSS) después de la denuncia pública en el XX Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS) contra el Estalinismo. Mao denunciaba constantemente el modelo burocrático soviético, convirtiéndose en un referente ideológico de gran parte de la izquierda internacional crítica con el sistema socialista de Europa del Este. ¿Pero la imagen del supuesto socialismo puro que difundía Mao era una estrategia ideológica revolucionaria o tuvo desviaciones por intereses económicos?
China recibió el apoyo del gobierno marxista chileno de Salvador Allende para ser ingresada en la ONU en 1971 y los dos países iniciaron sus relaciones en diciembre del mismo año. A pesar de ser derrocado Allende por un golpe de estado militar fascista de Augusto Pinochet en septiembre de 1973, China nunca rompió relaciones con Chile reconociendo Mao la dictadura de Pinochet que asesinaba y torturaba a miles de comunistas. Mao respetó la relación de estado a estado y el no intervencionismo para potenciar las relaciones comerciales internacionales.

Actualmente la imagen de Mao continúa viva en China como líder histórico, y parece que los vínculos económicos con diferentes países de América Latina, por encima de la dicotomía de si es un gobierno de derechas o izquierdas, se han hecho más extremos. China simplemente quiere mercado por encima del internacionalismo del socialismo como cantaban Karl Marx y Friedrich Engels en la I Internacional.

América Latina se divide en 3 frentes políticos; primeramente, la línea neoliberal llamada EJE DEL PACÍFICO conformada por México, Perú, Colombia y Chile. En segundo lugar, el grupo de desarrollismo económico que busca un capitalismo nacional contra el transnacional neoliberal y está compuesto por los países del MERCOSUR, Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. Y por último los estados de la Alianza Bolivariana por los Pueblos de Nuestra América (ALBA), donde pertenecen Cuba, Venezuela, Ecuador, Nicaragua y Bolivia, como principales actores, y tienen como proyecto común romper con el modelo capitalista. Ideológicamente, según principios del maoísmo, China estaría más próxima al ALBA pero según los datos de la CEPAL de 2009 existe una mezcla de primarios socios. Chile exporta a China el 23,2% del total y Perú el 15,4%. Brasil exporta al gigante asiático el 13,2%, y Cuba el 26,4%, añadiendo como dato destacado la exportación del país centroamericano de Costa Rica con el 8,8%.

Se podría interpretar que China puede ser un ángel para conseguir finalmente el desarrollo social y económico a la histórica reprimida América Latina, pero parece que la relación de la dependencia entre metrópoli y satélite se repite, básicamente cambia el actor principal. China solamente importa de América Latina materias primas y productos agrícolas generando una falta de diversificación a las economías, continuando Venezuela principalmente exportando petróleo, Bolivia hidrocarburos, Brasil soja, Cuba salitre, o Argentina vacuno. Si China fuera un verdadero socio complementario buscaría generar industrialización y valor agregado en América Latina pero parece que el imperio de las 50 estrellas, Estados Unidos, poco a poco se transforma en la de cinco, China.

Un ejemplo: Los vínculos verticales entre China y Venezuela

“China es una poderosa nación que demuestra como es posible ser una gran potencia sin necesidad de ser un imperio agresivo” [2], señaló el Canciller venezolano Nicolás Maduro antes de la reunión oficial en el Palacio de Miraflores entre el Presidente Hugo Chávez y el Presidente del Banco de Desarrollo de China, Chen Yuan, para llegar a nuevos acuerdos de cooperación bilateral [3].

Maduro afirmó que China ha invertido en Venezuela más de 30.000 millones de dólares en los últimos 10 años. Con el Banco chino hay 136 proyectos ejecutados, o en proceso, en Venezuela, en los campos de educación, salud, tecnología, vivienda y otras infraestructuras. Los principales proyectos son enfocados en el tema de la industria petrolera. Más allá de inversiones en las técnicas de explotación petrolera y otras tecnologías como por ejemplo el lanzamiento al espacio por temas de comunicación del satélite Simón Bolivar, China ha instalado tres refinerías en su país para procesar el crudo extrapesado de la zona petrolera venezolana del Orinoco.

América Latina ha vivido y vive en un marco de dependencia -como definieron autores académicos como Gunder Frank o Samir Amin- con los países más desarrollados donde económicamente se convierte en un continente extractivista de materias primas que se exportan para que otros países industriales, históricamente Estados Unidos, Europa, Japón, y hoy China, traten con sus multinacionales y grandes empresas esta materia para convertirla en un bien de consumo –por ejemplo transformar el petróleo en gasolina– y el producto se vende posteriormente en América Latina con un valor agregado. Parece que China se inserta como un actor trascendental a la economía internacional, y según el gobierno venezolano es un nuevo mercado para independizarse de la elevada venta de petróleo al monopolio mercantil los Estados Unidos, pero hay hipótesis que presentan con el tigre asiático nuevas condiciones de dependencia, donde se involucran incluso a terceros estados.

Según afirmaciones del mismo Ministro de Energía y Presidente de la Corporación Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA), Rafael Ramírez, de 20.000 millones de préstamo que ha hecho el banco chino a Venezuela en 2010, una parte del pago se hará con petróleo. Así, según el informe de gestión de 2010 de PDVSA, el 60% del total del petróleo exportado en China, es decir, 244.000 del total de 423.000 barriles diarios de crudo, es para pagar la deuda de Venezuela [4].

A pesar de ser China un país en constante crecimiento económico y consecuentemente de elevado consumo energético, según un cable de Wikileaks, publicado en una nota del diario The Wall Street Journal, confirma que China consigue el petróleo venezolano a 5 dólares [5] por los mecanismos de los créditos y en lugar de consumirlo lo vende a terceros países a precio de mercado –por ejemplo el precio en 2010 fue cerca de 80 dólares– obteniendo grandes beneficios. Ya no solamente la importación de productos primarios de América Latina es la estrategia de China para el consumo propio sino la exportación de los mismos sin manufacturar. Posiblemente el nuevo funcionamiento del mercado mundial del siglo XXI sea la reventa de materias primas, no la simple venta de productos manufacturados. Indicios de lo que esperamos que pueda suceder en un futuro con otros productos primarios y de consumo obligatorio como fuente de vida, el agua, como ya sucede hoy con la crisis alimentaria que produce el mercado internacional. 

Capital ficticio

La vapuleada economía griega está mendigando la liberación del sexto tramo del denominado paquete de rescate por unos 8000 millones de euros. El gobierno heleno suplica por esos fondos porque sus arcas están exhaustas y los necesita para pagar sueldos y jubilaciones en octubre. Para desembolsar esos recursos sus países socios de la Eurozona y el Fondo Monetario Internacional exigieron acelerar el ajuste en la plantilla de empleados públicos. Grecia aceptó y obligará a tomar licencia anual a unos 30 mil, en un plan que en los últimos dos años ya produjo la reducción del sector público en 200.000 trabajadores, con la proyección de despedir otros 150.000 hasta 2015. El programa incluye también poda de salarios y jubilaciones. Muy diferente es el comportamiento de líderes políticos, bancas centrales y organismos multilaterales cuando los apremios son padecidos por las entidades financieras.


En un acuerdo inédito, las bancas centrales de la Unión Europea, Suiza, Japón, Inglaterra y Estados Unidos dispusieron asistencia financiera ilimitada para los bancos para que puedan superar su propia crisis de caída de depósitos, freno a los préstamos al consumo y a las empresas y desconfianza entre entidades que congelaron el crédito interbancario. Puede ser que sea necesaria esa inmensa operatoria de salvataje financiero para evitar un descalabro mayor, pero lo notable es el contraste entre esa amplia disponibilidad de recursos sin exigencias y el torniquete aplicado a las economías europeas al borde del default.

Esta conducta es la manifestación más cristalina de cómo se desarrolla la crisis de la actual fase del capitalismo dominado por la finanzas globales. También revela lo conveniente de que la economía argentina se encuentre marginada de ese circuito y la extrema prudencia que se requiere para no caer en las falsas ilusiones de regresar a ese mundo de endeudamiento, calificadoras de riesgo y el FMI.

Uno de los aspectos menos mencionados de esta crisis que estalló hace tres años en Estados Unidos y Europa es la constante sangría de depósitos que están registrando sus bancos. No se habla de corrida sólo para preservar las débiles expectativas de esas economías. Las cifras son impactantes si se recuerdan antecedentes no tan lejanos del caso argentino. En el diario británico Financial Times se publicó un artículo que precisa que los depósitos minoristas e institucionales de los bancos griegos cayeron 19 por ciento en el último año y los de las entidades irlandesas lo hicieron casi 40 por ciento en 18 meses. En la potencia europea, Alemania, que se presenta como menos vulnerable, los últimos datos del Banco Central Europeo informan que los depósitos de grandes inversores financieros se redujeron un 12 por ciento en ese mismo período y un 24 por ciento desde la quiebra de Lehman Brothers en septiembre de 2008. En Francia, ese tipo de colocaciones, que representan la mitad del total del mercado galo, se redujo 6 por ciento desde junio de 2010. En España, donde esos ahorros son la quinta parte del total, el drenaje fue de 14 por ciento desde mayo de 2010. En los bancos italianos, los depósitos minoristas cayeron uno por ciento el último año, pero en el rubro grandes operadores el retiro de dinero ya superó los 100.000 millones de dólares, que representa una caída de 13 por ciento.

Ese comportamiento se conoce como fuga de depósitos, y es uno de los factores para entender la agudización de la debacle europea en los últimos meses. La experiencia argentina no tiene que ser utilizada como un caso aislado de un país periférico que padeció una profunda crisis, sino que debería ser considerada como una referencia ineludible para comprender la dinámica de esa forma de funcionamiento del capitalismo, y un eventual desenlace. Menospreciarla con soberbia, como lo hizo la titular del FMI, Christine Lagarde, refleja la desorientación del liderazgo político para entender e intervenir en la debacle de sus economías. Lo que está pasando ahora en los respectivos sistemas bancarios europeos es una crisis del denominado capital ficticio.

Las entidades financieras ocuparon el centro neurálgico del movimiento de la economía desde la década del ’70 y con cada vez más influencia en las siguientes. Desde entonces la generación de riquezas basada en burbujas especulativas y el consumo motorizado por deudas privadas y públicas fue construyendo la hegemonía de las finanzas. Antes de esa consolidación, la relación entre el PBI global, o sea las riquezas en bienes y servicios generadas en un año en la economía mundial, y el circuito monetario era de un ratio 1 a 1. Había correspondencia entre la producción y la masa de recursos financieros. Con la desregulación financiera global y la cada vez más sofisticada ingeniería especulativa, esa relación se distanció en una proporción de 1 a 4 hasta el estallido de la presente crisis. Esto significaba la existencia de un capital ficticio en circulación considerable, que no tenía ninguna reciprocidad con la cantidad y valor de bienes y activos físicos. Ese capital se multiplicó en la esfera de las finanzas por la tasa de interés o la valorización de activos bursátiles sin ser acompañado de una expansión similar de la inversión y de la actividad productiva. El fuerte retroceso de los activos financieros viene a destruir ese dinero ficticio-monetario sin contrapartida en el valor de bienes tangibles. La depreciación de parte de ese capital ficticio hasta alcanzar un nuevo equilibrio es un proceso donde se precipitan quiebras, default de deudas, depresión de cotizaciones de acciones y bonos e inflación de bienes y activos refugios, como el oro u otros metales preciosos.

No es que una crisis financiera se expresa de diferente forma dependiendo de si una economía está más o menos ordenada en materia fiscal o de endeudamiento. En todo caso, tienen más o menos impacto, pero su desarrollo adquiere condiciones parecidas. El derrape financiero seguido de recesión y la aplicación de ajustes fiscales y sociales para enfrentar la crisis lo terminan profundizando, y así se debilita aún más la situación patrimonial de los bancos. En ese contexto, se consolida el ya de por sí marcado perfil procíclico de la actividad bancaria, agudizado en un marco de creciente desregulación. Esas características quedan más expuestas cuando detona una crisis financiera global afectando a las potencias mundiales, ya no sólo la de un país pequeño y subdesarrollado.

La secuencia del deterioro de los bancos empieza con la explosión de una burbuja especulativa que induce a un retroceso de la economía y caída de las cotizaciones de activos bursátiles. Las entidades registran pérdidas patrimoniales que, según la magnitud, obligan a una capitalización por parte de sus accionistas o del propio Estado, como en 2008. Algunas quiebran y otras son absorbidas en un proceso de concentración del mercado. Si la crisis se extiende, esas capitalizaciones son insuficientes porque comienza, con un desfasaje de varios meses desde el estallido de la burbuja, el drenaje de depósitos por el miedo de ahorristas sobre el futuro de su capital. Esa sangría de recursos restringe la liquidez de las entidades, que reaccionan cerrando el crédito al consumo y a empresas, al tiempo que reclaman la cancelación de préstamos ya otorgados. Como la economía está en recesión y las medidas ortodoxas que se disponen profundizan esa tendencia, más se obtura el circuito de financiamiento porque desaparece el préstamo, pero también aumenta la morosidad de la cartera crediticia. Todo el sistema financiero transita ese proceso. La escala siguiente de ese desmoronamiento es la desconfianza entre las entidades, que dejan de operar en el mercado interbancario porque dudan de la solvencia para el repago de préstamos de sus colegas. Se frena entonces el circuito que hacía funcionar la economía en esta fase del capitalismo bajo la batuta de las finanzas. En esa instancia aparecen las bancas centrales con el objetivo de destrabarlo ofreciendo todos los fondos demandados por los bancos para reanimarlos. Sin la recuperación de la economía real, con una política opuesta a la del ajuste ortodoxo implementado por Europa con activa participación del Fondo Monetario, ese auxilio financiero sólo extiende la agonía.
azaiat@pagina12.com.ar

http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-177491-2011-09-24.html

El Gobierno griego infló su déficit para aplicar las medidas de austeridad

Nuevo escándalo de maquillaje contable en Grecia. En esta ocasión, el protagonista es el Eurostat -el instituto estadístico europeo, dependiente de la Comisión Europea-, que presionó al servicio estadístico griego (ELSTAT), para inflar el déficit del país heleno en 2009 del 12% al 15,4% del PIB y poder justificar así las sucesivas y brutales medidas de austeridad que aún hoy siguen aplicando.


El escándalo, que ya ha provocado la apertura de una investigación en el seno de la Bolsa helena, también ha salpicado al FMI. Y es que, casualmente, el presidente del ELSTAT, Andreas Georgiou, fue un alto responsable del Fondo Monetario Internacional.

La noticia se ha sabido gracias a las declaraciones Zoe Georganda, profesora de Econometría y miembro del consejo de ELSTAT a la prensa griega. "El déficit de 2009 fue artificialmente inflado para hacer ver que el país sufría el mayor déficit de Europa, más incluso que el 14% de Irlanda", desvela Georganda. "Esto ha permitido justificar las duras medidas contra Grecia. El déficit griego se presentó finalmente al 15,4%, mientras que en realidad rondaba el 12% del PIB", asegura.

Según su testimonio, distintos responsables del Eurostat habrían forzado a Grecia a integrar en sus cuentas los gastos de empresas públicas… Pero sin incluir sus ingresos. Georganta también sostiene que el presidente de ELSTAT había rechazado las objeciones formuladas en su momento por los miembros de su Consejo.

Al calor de este escándalo, el ministro de Finanzas griego reaccionó anunciando una renovación de todos los miembros del consejo de ELSTAT salvo su presidente, la semana pasada.

La Iniciativa por la Creación de una Comisión de Auditoría de la Deuda Pública Griega considera gravísimo este episodio, que muestra que "Gobierno, UE y FMI han manipulado las estadísticas" y cuyas decisiones recuerdan las de "regímenes totalitarios". En su opinión, "El gobierno de Papandreou quería presentar la política de los Memoranda como necesaria y obligatoria y es por eso que ha recurrido a tales métodos inaceptables que tenían como objetivo engañar al pueblo". Respecto a la participación del Eurostat en el enjuage "muestra que su pretendida independencia es una burla".

Por ello, la Iniciativa ha exigido en un comunicado "abrir los libros de la deuda y las finanzas públicas y control social ya, en un momento en el que descubrimos que Gobierno, FMI y UE son peligrosos y están desprovistos de toda credibilidad".

Tras conocer este nuevo escándalo en las cuentas griegas cabe recodar el escándalo de la ocultación de la deuda griega en 2001. Tal y como revelaron medios como Der Spiegel o New York Times al principio de la crisis griega, fue Goldman Sachs quien maquilló las cuentas a través de productos financieros derivados. En su momento, el director de Goldman Sachs en Europa no era otro que Mario Draghi, el próximo gobernador del Banco Central Europeo. CE, FMI, BCE…

La sombra de la Troika que impone la austeridad al pueblo griego es sospechosamente alargada. No en vano, los griegos están convencidos de que Grecia es el laboratorio donde se ensaya hasta dónde el pueblo puede aguantar.

Obama, ¿el primer presidente judío de Estados Unidos?


Obama es el “primer presidente judío”. Este es el título del artículo principal de la revista New York, escrito por John Heilemann, quien cita a un importante recaudador de fondos de Obama.

Muchos de los que escucharan a Obama hablar en las Naciones Unidas el miércoles asentirían con la cabeza, no tanto en Palestina y el mundo árabe.
El presidente estadounidense ha adoptado la posición israelí de rechazo total a la cuestión de reconocimiento internacional de un Estado palestino independiente.

Pero esto no es una postura judía; es una radical postura sionista. Muchos judíos, incluidos estadounidenses e israelíes, no adoptan estas perspectivas extremistas.

Pero el hecho es que Obama, que ha superado a su predecesor George W Bush, el partidario más radical de Israel de entre todos los presidentes estadounidenses, ha dejado a todo el mundo en Israel anonadado. El último presidente sionista de Estados Unidos sonaba como los propios padres fundadores de Israel.

Nunca habían escuchado a un presidente norteamericano leer tan categóricamente los papeles del gobierno israelí.

La propaganda que pasa a la Historia.
Podríamos pensar que, después de seis décadas de despojo, cuatro de ocupación y dos de procesos de paz, el presidente Obama reconocería una discrepancia política y moral que necesita una solución.

Que quería subrayar, que no socavar, sus propias palabras pronunciadas en El Cairo hace un año y medio sobre la necesidad de Israel de frenar sus asentamientos ilegales en Palestina.

Que quería subrayar, no socavar, su propia proyección -léase promesa- en la misma tarima el pasado septiembre de un Estado palestino en un año, es decir, esta semana.

Que quería subrayar, que no socavar, su propia retórica sobre la libertad en la región árabe.

O lo que quería subrayar, que no socavar, es su énfasis aperturista sobre la paz basado en una retirada, no mucho más diferente que la de una guerra.
Lamentablemente, el presidente Obama socavó por completo su eslogan “podemos creer en el cambio”.

Su relato se inspira en la propaganda oficial más rancia de Israel. Es más, mucho de su discurso es un corta y pega del cuaderno de jugadas israelí.
Habló de “hechos” históricos que fueron repudiados por historiadores israelíes y de verdades que no son más que interpretaciones unilaterales de una situación política.

Obama alegó que los árabes emprendían guerras contra Israel. Pero el hecho es que Israel es el agresor, emprendiendo o instigando las guerras en 1956, 1967, 1982, 2006 y 2008. Solo la guerra de 1973 fue emprendida por los árabes, pero para recuperar los territorios ocupados después de que Estados Unidos e Israel rechazaran las tentativas de paz de Anwar Sadaf.

Destacó el trabajo de los israelíes en la creación de un Estado en su “tierra histórica”. Pero para la mayoría del mundo, sobre todo el árabe, la creación de Israel se vio como un proyecto colonial bajo pretextos teológicos.

Serbia también piensa que Kosovo es la cuna de su nación; ¿Se les permitiría crear un Estado propio, un Estado exclusivamente serbio en ese territorio?
¿Deberían, todas y cada una de las personas que viven en territorios ocupados, buscar un alojamiento para con sus ocupantes sin interferencia de la comunidad internacional? ¿Es así cómo las naciones de África y de Oriente Medio consiguieron su independencia de los poderes coloniales europeos?
¿Debería toda la gente vivir bajo ocupación hasta que su ocupante estuviera satisfecho con las condiciones de entrega?

Es política, estúpido.
A los comentaristas les gustaría recordar que no se puede esperar mucha acción de un presidente estadounidense respecto a Israel durante un año electoral.

Como ilustra Heilemann en su artículo, la carrera de Obama se basó en las relaciones que tenía con generosos contribuyentes judíos de Chicago.
Es más, el tipo que recaudó casi todo el dinero para el Partido Demócrata durante las últimas décadas, Rahm Emmanuel, se convirtió en el jefe de gabinete de Obama. Hoy es el alcalde de Chicago.

Pero no se trata solo de dinero sino también de un apoyo crucial en el Congreso sobre asuntos internos urgentes que podrían asentar o dejar fuera de la presidencia a Obama. Y el lobby israelí, AIPAC, puede hacerle la vida imposible al presidente durante el próximo año.
Ahora entiendo todo. Pero lo que no entiendo es por qué se acepta como un hecho consumado. ¡Así son los políticos! ¡O lo tomas o lo dejas!
Si es este el caso, al menos llamemos a cada cosa por su nombre; y en cuanto a la administración estadounidense, digamos lo que muchos parecen decir: no es judía ni sionista, sino hipócrita.

Se habla de justicia pero continúan las políticas injustas; se habla de represión pero promueve sus propio interés a toda costa. Predica la libertad pero apoya la ocupación; habla de derechos humanos pero insiste en confiar en el lobo y solamente el lobo que vigila el gallinero.

El chiste está por todo.
¿Por qué tienen que aguantar los palestinos ser víctimas de las políticas estadounidenses mientras continúan siendo los rehenes de las políticas israelíes durante los últimos sesenta años? ¿Por qué la mayoría de los israelíes tiene que continuar viviendo en un estado de sitio incapaz de normalizar las relaciones con sus vecinos?

¿Por qué los estadounidenses tienen que ver a sus políticos como rehenes de las políticas de una potencia extranjera y de sus partidarios influyentes?
El lobby judío pro-israelí, J Street comentó sobre la alarmante complacencia a Israel, no solo entre los Demócratas sino también entre los Republicanos que “actualmente, parece que no se sabe hasta qué punto están dispuestos a llegar los políticos estadounidenses complaciendo la victoria política de Israel.”

Si bien en el pasado hubo una lógica estratégica en el apoyo estadounidense a Israel, hoy el consentimiento de Washington no tiene mucho sentido.
Washington ha utilizado durante mucho tiempo su influencia con Israel como palanca para reinar sobre los líderes árabes. Solo Washington puede contener a Israel en materia de guerra y obtener concesiones diplomáticas viéndoselas con los líderes árabes.

Pero los dictadores, fueran quienes fueran los que explotaran a Palestina bien para granjearse un apoyo popular en casa o bien para canjearlo en favores occidentales, pertenecen al pasado.

Hoy los árabes ven con malestar y rabia la complicidad entre Estados Unidos e Israel en Palestina y no estarán tan fácilmente limitados ni se dejarán sobornar como sus dictadores caídos.

Marwan Bishara es analista político de Al Jazeera. Anteriormente fue profesor de la Relaciones Internacionales de la Universidad Americana de París. Es un autor que escribe extensamente sobre política global y es ampliamente considerado como una autoridad líder en Oriente Medio y en asuntos internacionales.

El discurso de Abbas en la ONU

Otra victoria simbólica


Cuando el presidente de la Autoridad Palestina decidió ir a las Naciones Unidas para solicitar la admisión de Palestina como miembro de pleno derecho, parecía haber pasado por una epifanía. ¿Había finalmente comprendido que durante las últimas dos décadas él y su partido Fatah iban por un camino que no llevaba a ninguna parte? ¿Que Israel solo está interesado en él como conducto para lograr su objetivo colonial en el restante 22% de la Palestina histórica? ¿Que su proyecto nacional –basado en el siempre evasivo proceso de paz- no conseguía ni la paz ni la justicia?
Abbas afirma que esta vez va en serio. A pesar de todos los intentos de intimidación por parte de EEUU (por ejemplo, amenazándole con retirarle la financiación), y a pesar de la intensificación de las tácticas israelíes (incluidas nuevas armas para que los ilegales colonos judíos combatan la posible movilización palestina en Cisjordania), fue sencillamente imposible persuadir a Abbas de que no intentara integrar a Palestina como miembro de las Naciones Unidas este septiembre.

Durante meses, los intelectuales, historiadores, expertos juristas y académicos palestinos han advertido contra el azaroso y poco estudiado movimiento de Abbas. Algunos han defendido que si su aventura en las Naciones Unidas responde a una maniobra táctica, sus repercusiones legales pudieran ser demasiado graves como precio a pagar a cambio de muy poco o de nada. Si “Palestina” sustituye a la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) –actualmente reconocida por las Naciones Unidas como la única representante del pueblo palestino-, entonces los palestinos se arriesgan a perder el único órgano unido que tienen en común (su sustitución representaría tan solo a los dos millones de palestinos de la ocupada Cisjordania).

La OLP, que durante décadas sirvió de baluarte de la lucha nacional palestina, continúa existiendo hoy, pero solo en teoría. La AP, que se fundó en 1994 como autoridad transitoria para supervisar una transición palestina a la estatalidad, ha secuestrado y debilitado, lenta pero decididamente, las instituciones de la OLP.

Es más, la misma AP no tiene ni legitimidad ni credibilidad. Lo que queda de la segunda lo perdió durante la guerra israelí contra Gaza y con la publicación de los llamados Papeles de Palestina por Al-Jazeera y el Guardian. Los documentos mostraban que los mismos individuos que ahora se han puesto al frente del intento por la estatalidad palestina en las Naciones Unidas colaboraban regularmente en otro tiempo con Israel para aplastar a la resistencia palestina. Ayudaron a Israel a socavar la democracia palestina, a aislar al movimiento democráticamente elegido de Hamas, a traicionar el derecho al retorno de los refugiados, y lo que es peor, a despojar a los palestinos de cualquier soberanía significativa en la ocupada Jerusalén.

En cuanto a su falta de legitimidad, el asunto no necesita de documentos filtrados. De hecho, el rechazo de Fatah a aceptar los resultados de las elecciones de 2006 llevó a las circunstancias que acabaron en una guerra civil en Gaza. El asedio de Gaza (consecuencia directa de las elecciones y de la guerra civil) continúa sirviendo por igual tanto a Israel como a la AP. Esta última está funcionando en Cisjordania sin un mandato popular, sobreviviendo de las limosnas internacionales y de la coordinación con el ejército israelí en el área de la seguridad. Incluso ha expirado el mandato de Abbas como presidente de la AP.

Todo esto plantea una cuestión urgente: ¿Cómo puede una autoridad que carece de legitimidad jurídica como representante del pueblo palestino asumir un papel que podría cambiar el curso de todo el proyecto nacional palestino?

Una opinión jurídica filtrada por el profesor de derecho de la Universidad de Oxford Guy Goodwin-Gill advertía de las consecuencias legales de la propuesta de Abbas, incluida la marginación de la OLP. Goodwin-Gill intentó “atraer la atención sobre cuestiones que requieren mucha reflexión, como sería que una proporción sustancial del pueblo palestino pudiera verse accidentalmente privada de sus derechos”. Un tema igualmente preocupante es la historia de la AP de actuar de forma que contradice los intereses del pueblo palestino. Años en tal sentido han dejado a la mayor parte de los palestinos con mucha menos tierra y los derechos en gran medida también recortados. Por otra parte, un pequeño segmento de la población palestina ha prosperado. Evidentemente, los nuevos ricos de Palestina están todos afiliados a la AP, Fatah y a unos pocos en el estrato superior.

Esta injusta situación habría fácilmente continuado si no hubiera sido por la denominada Primavera Árabe, que empezó a demoler el statu quo que gobernaba en los países árabes. El corrupto régimen de Abbas era también miembro del enfermizo aparato político árabe. Su existencia, como la de otros, se impulsaba mediante el apoyo de EEUU y otros países de Occidente. Para evitar que la ira estallara en Palestina y en la región, el liderazgo palestino se vio obligado a presentarse a sí mismo como rompiendo el viejo paradigma.

Es más, según Joseph Massad escribió en Al-Jazeera, “la AP se siente abandonada por EEUU, que le asignó el papel de colaborador con la ocupación israelí, y se siente atascada en un ‘proceso de paz’ que no lleva a parte alguna. Los políticos de la AP optaron por el voto en las Naciones Unidas para forzarle la mano a los estadounidenses y a los israelíes, con la esperanza de que un voto positivo garantice a la AP más poder político y apalancamiento para aprovechar al máximo su dominio en Cisjordania”.
Las razones tras la tentativa de la AP por la estatalidad fluctúan entre la política táctica (que implicaría a Israel y EEUU) y el intento de desviar la atención de sus propios fracasos. La política elitista ignora casi completamente al pueblo palestino. Si los palestinos le importaran realmente a Abbas, habría empezado por unificar las facciones palestinas, revigorizando a la sociedad civil (en lugar de sofocarla) y poniendo en marcha el proceso necesario para reformar la OLP (en lugar de destruir su tan duramente ganada legitimidad internacional).
En efecto, el pueblo palestino está harto de victorias simbólicas. Puede que a Abbas y a sus hombres les hayan garantizado toda la parafernalia del poder, pero no han logrado recuperar ni un centímetro de la Palestina ocupada, bien al contrario.

Ramzy Baroud es editor of PalestineChronicle.com. Sus artículos aparecen publicados en muchos periódicos y revistas de todo el mundo. Sus últimos libros son The Second Palestinian Intifada: A Chronicle of a People's Struggle (Pluto Press, London), y “My Father Was a Freedom Fighter: Gaza’s Untold Story” (Pluto Press, London).
Fuente:

domingo, 25 de septiembre de 2011

Las recetas económicas de Obama reanudan batallas


Protestas en Estados Unidos se extienden a Indiana y Ohio.Tras meses de intensas fricciones entre demócratas y republicanos, y a 14 meses de las elecciones, los recientes planes de estímulo para el crecimiento económico propuestos por Barack Obama, presidente de los Estados Unidos, amenazan con reanudar la batalla partidista.

Tanto en los enfrentamientos sobre el límite de la deuda nacional, que colocaron al país norteño al borde del colapso financiero, como en los debates para huir del estancamiento económico y la creación de empleos, la posición del Partido Republicano es contraria al aumento de impuestos y sí a favor de la reducción de los gastos del gobierno.

La semana pasada Obama avivó las discusiones con legisladores opuestos luego de la presentación de un costoso plan para reducir el desempleo, por un valor de 447 mil millones de dólares, y en esta lo hizo con uno que apuesta por la reducción del déficit en unos cuatro billones. Para ambos es imprescindible el aumento de la recaudación impositiva a los más acaudalados.

Desde hace algún tiempo el mandatario estadounidense había manifestado su intención de eliminar las ventajas concedidas durante la presidencia de su predecesor, George W. Bush, a las familias de altos ingresos, a las grandes compañías petroleras, de gas, y para los dueños de aviones privados, según el sitio oficial del gobierno.

Otros ahorros, de acuerdo con el proyecto, provendrían del fin de la intervención militar de Estados Unidos en Afganistán e Irak, y de reformas a los subsidios agrícolas y del seguro sanitario para los adultos mayores, refiere la misma fuente.

Después de conocer el plan el Partido Republicano expresó su rechazo con la justificación de que en él subyace un claro matiz electoral.

Aunque también argumentaron que subir los impuestos a los ricos, denominados por ellos creadores de empleos, sólo contribuye a frenar la inversión, sobre todo en la crisis actual, cita la agencia española EFE.

A ello Obama contestó, que de no implementarse, significaría recortes drásticos a la educación, a la investigación, al desarrollo, a la infraestructura, a la seguridad alimentaria, y a la salud.

Los republicanos han criticado duramente la gestión del presidente demócrata por las débiles cifras de crecimiento y por los altos niveles de desempleo, que llega al 9,1 por ciento. Estos aspectos constituyen los más duros golpes a su reelección.

De ahí también el abierto rechazo a sus recetas para salir del marasmo económico.

En ese caso también está la propuesta bautizada como Acta de Trabajo de los Estados Unidos, que cuenta con la inconformidad de esos legisladores, ya que para ellos supone elevar el déficit presupuestario.

Específicamente ellos arguyen que el gasto en infraestructura incrementará el déficit en el corto plazo, así como también que podría detener el crecimiento en el sector empresarial, según la agencia británica Reuters.

La iniciativa incluye recortes de impuestos al 98 por ciento de los pequeños negocios, e inversiones inmediatas por 50 mil millones para la construcción de carreteras, transporte público, ferroviario y aéreo, lo cual podría estimular la contratación de los hispanos.

También beneficiaría a 25 millones de latinos que recibirían recortes fiscales y más de un millón podría ver prolongados sus beneficios de desempleo, subraya el sitio oficial de la Casa Blana.

Este proyecto representaría un estímulo importante para la alicaída economía norteamericana, si tenemos en cuenta que más del 70 por ciento de la actividad económica de ese país depende del gasto de los consumidores.

Una economía deprimida, y marcada por millones de estadounidenses desocupados no ayudará a salir de la crisis que vive hoy Estados Unidos, y que arrastra al mundo.

Obama ha instado al Congreso de su país a no dilatar la aprobación de sus planes, y aunque los republicanos conocen el riesgo de oponerse a iniciativas para reactivar la economía y el desempleo, también saben que podría levantar la popularidad apagada del presidente. (AIN) 11

El juego planetario de la Rusia de Putin


De modo que será Vladimir Putin quien gobierne Rusia durante otros dos mandatos. La pareja de hierro es de hierro sólo por un lado, pero resistirá, precisamente por ello, durante otros quince años. Para Putin será coser y cantar debido al aumento seguro del precio de la energía fósil. Aunque el mundo occidental entrará en recesión, para su Rusia (en todos los sentidos) significará ingresos vertiginosos y seguros.

El cambio climático le dará a Rusia nuevas superficies agrícolas, un aumento de bosques, biomasa, es decir, más riqueza, aunque nadie sabe calcular cuántos serán los daños.

Sea como sea, diría, a ojo, que Rusia, a corto plazo, sufrirá menos que Europa. Lo que significa estabilidad interna y, si los Dioscuros gobernantes serán lo suficientemente sabios para distribuir a las masas una parte de la abundancia que el destino les depara, también popularidad y admiración.

En entrevistas para distintas televisiones y radios rusas he expresado la opinión de qque Putin podría (el condicional es obligado) ser lo bastante sabio como para entender que, si Rusia desea desempeñar un papel planetario en un planeta en crisis, deberá hablar un lenguaje planetario y no uno que defienda sólo sus intereses.

Un lenguaje planetario significa, ante todo, estar atenta al enfrentamiento entre China y Estados Unidos. Ello significa aliarse con Europa. Esta idea, en Rusia, les gusta a muchos. Pero no dependerá sólo de Putin. No sé qué querrá hacer él. Pero si Europa sigue siendo lo que es, será difícil que los dos convoyes -Estados Unidos y China- no choquen. Rusia se verá en medio.

Pero las preguntas que me hicieron tenían que ver con la percepción europea y occidental de la reaparición formal de un hombre como Putin, que criticó la guerra de Libia. Está claro que en Occidente hubieran preferido a Dmitrij Medvedev. Muchos se habían hecho la ilusión de que se cumpliera esta posibilidad, pero en realidad jamás existió. Fue un wishful thinking.

Ahora se encontraran ante un interlocutor muy fuerte y decidido. Y poco manipulable.

Fuente: http://www.megachip.info/rubriche/34-giulietto-chiesa-cronache-marxziane/6839-planetario-russia-putin.html

COLOMBIA: Antidisturbios gasean y agreden a estudiantes que ocupaban pacíficamente la Universidad INNCA de Bogotá

El día 23 de septiembre de 2011 se manifestó el estudiantado en general de la Universidad INCCA de Colombia, a modo de plantón, dentro de las instalaciones del claustro universitario con el único fin de poder obtener una serie de respuestas frente a las grandes inquietudes que llevan los estudiantes en temas como la renovación de los registros calificados de muchas de las carreras de pregrado, del mal manejo administrativo y como también de las distintas persecuciones a estudiantes lideres que han querido llevar de alguna manera la vocería de un buen número de personas que están preocupadas por el destino de nuestra alma mater.


No obstante, ante la negativa de las directivas de no hacer presencia ante este magno evento, el estudiantado tomó la decisión en horas de la tarde de hacer presencia indefinida hasta que se sostuviera una pronta respuesta a todas y cada una de nuestras peticiones. A su vez, por un estoicismo enérgico se decidió esperar a los estudiantes de la jornada nocturna para que pudiera tener mayor acogida nuestra posición cuestionable frente a tanto problema interno llevado durante los últimos años, y que en los últimos días ha rebosado el cansancio de cientos de estudiantes al no aguantar más tantos improperios.

Sin embargo, al no ver respuesta cercana, se toman medidas extremas como la obstrucción vehicular en la carrera 13 con calle 24 como aviso inmediato a los que seriamos capaces si no obtuviéramos respuestas a nuestras peticiones. Se permaneció por un buen tiempo hasta ser interrumpidos por unos violentos, asesinos y violadores de derechos humanos llamados ESMAD con el único fin de retomar el control violentamente, que los mismos estudiantes se habían adjudicado pacíficamente. Estos cerdos gasean por completo la zona, lanzan bombas molotov, disipando a cualquier tipo de persona transeúnte, trabajador, estudiante, que estuviera dentro del alma mater, a tal punto de interrumpir la intervención de uno de los compañeros que explicaba de manera más concreta en por qué de nuestras manifestaciones.

Ante estas manifestaciones de violencia y arremetidas hacia los estudiantes de la universidad nos vemos obligados a interrumpir el ingreso del ESMAD, que buscaba desalojarnos de nuestra propia universidad sin pudor alguno. Cabe anotar que estas intervenciones de la policía fueron autorizadas directamente por el vicerrector quién horas antes por medio de las redes sociales comunicaba a toda la comunidad Inccaica que no iba a ver clase por causas de seguridad y también por decisión propia; lo cual deja ver la estrategia que lleva la directiva por no permitir que los estudiantes se manifiesten y pidan explicaciones pacificas sobre la situación actual de la universidad misma.

Todos estos improperios cometidos hacia los estudiantes, dejan indagar y proponer alternativas de solución eficaces para esta situación. Motivándonos a la organización mucho más unida de las distintas carreras pre-graduales y tecnológicas que hay dentro de la universidad y de los programas que se ven afectados por la pésima, y por no decir, deplorable administración llevada a cabo por la junta directiva encabezada por el señor Conti desde su ascenso como presidente – rector de la Fundación Universidad INCCA. 

PERÚ: Un paso adelante en las Naciones Unidas


Casi podríamos decir que el Perú habló por primera vez en su historia en las Naciones Unidas. Lo que hubo antes fue una suerte de parodia en la que mandatarios de turno representaron una pantomima poco convincente y nada calificada, que no cumplió más función que el ritual de protocolo que se admite en esa alta tribuna de naciones.

En la tarde del jueves 22 de septiembre Ollanta Humala se dirigió a todos con un discurso trasparente, y razonado. En apenas 20 minutos expuso la posición peruana ante los más agobiantes problemas de nuestro tiempo: la crisis económica, el cambio climático, el terrorismo y el narcotráfico, la situación de la población migrante en los países desarrollados, la inclusión social, la unidad latinoamericana, el problema Palestino y el bloqueo a Cuba, añadiendo a eso los lineamientos principales de su gestión gubernativa.

El texto, aunque breve, fue cálidamente acogido por la concurrencia y considerado por todos como la expresión responsable de un gobernante que tiene la intención de perfilar una política más racional y sensata en función de los intereses de su pueblo. Y se presentó en una circunstancia en la que se agrava la crisis mundial por efecto de la política provocadora del Imperio, empeñado como está en llevar un mensaje de guerra y muerte a las más diversas latitudes del planeta. Los acontecimientos de Libia, ocurridos recientemente, y la nueva ofensiva norteamericana sobre Irak e Irán, en el centro de Asia, no son sino expresiones de una voluntad guerrerista que busca abrirse paso, violentando groseramente la soberanía de los Estados.
“Las pasadas centurias vivieron bajo el falso y presuntuoso signo de la llamada voluntad del poder. Hoy la humanidad no sólo anhela, sino que necesita vivir bajo el signo de la voluntad de la justicia”, aseveró el mandatario peruano urgiendo un nuevo consenso internacional en el que los problemas de los pueblos y las demandas ciudadanas sean colocadas en el centro de las preocupaciones de los gobiernos. Se trata –añadió- “de lograr que el dinero se convierta en calidad de vida”. Fórmula ésta que, extendida a los diversos escenarios de nuestro tiempo, permitiría esbozar un nuevo rumbo en las relaciones internacionales y abrir camino a trasformaciones de fondo en procura del bienestar de las mayorías.

Exponiendo los temas de nuestro país, Humala Tasso aseguró que el crecimiento económico sólo tiene sentido con inclusión social para que todos se sientan parte de la democracia. Será esa la única manera -dijo- de “democratizar la democracia”.

Y es que, en efecto, en el Perú, a lo largo de la historia republicana se ha incubado la idea de que la democracia consiste en “elegir a los gobernantes”, sin tomar para nada en cuenta su gestión gubernativa, y sin poder asegurar -por parte de sus representantes- el cumplimiento de los compromisos adquiridos con sus pueblos. Democracia falsa, farisea en extremo, y de un claro contenido de clase, ajena a los intereses de las grandes mayorías nacionales.

Debido a ella se marcó una distancia clara entre gobernantes y gobernados. Los primeros, optaron proteger los intereses de las empresas multinacionales defraudando las expectativas de sus propios electores; en tanto que los segundos –los pueblos- procuraron hacer oír su voz en las condiciones más adversas. Ese, sin duda, ha sido el rasgo principal que ha adquirido la lucha de clases en nuestro continente y, en general, en los así llamados “países en vías de desarrollo”.

Abordar temas acuciantes, como la lucha por el reconocimiento de un Estado Palestino de pleno derecho y condenar sin miramientos el criminal bloqueo a Cuba impuesto ilegalmente por el gobierno de los Estados Unidos desde hace más de cincuenta años; marcó por cierto la diferencia con las exposiciones hechas antes en nombre del Perú, en esta alta tribuna mundial. Y en ambos casos, el Presidente peruano hizo bien en considerar estos temas como consustanciales a una política internacional de paz y reconciliación.

En nuestro país el mensaje presidencial no pasó desapercibido. Los sectores más avanzados de la sociedad lo consideraron un claro paso adelante en la afirmación de una política exterior independiente y soberana, compatible con los lineamientos que –en este orden de cosas- esbozara el propio Humala en el marco de la campaña electora que culminara recientemente ungiéndolo como Jefe del Estado Peruano. La oposición, sin embargo, se sintió frustrada y defraudada. Esperaba un discurso tradicional, atildado, en el fondo, subordinado al dictado del Imperio, en el que no hubiera alusiones a “los temas en conflicto” a fin de “no deteriorar el marco de nuestras relaciones internacionales”. Por lo menos, lo han subrayado así los analistas políticos más conservadores.

Otros más agresivos, sin embargo -particularmente los voceros de la Mafia en sus mas variadas expresiones –desde Cecilia Valenzuela hasta Lourdes Alcorta, pasando ciertamente por Martha Chávez- se han mostrado más bien pequeños y aldeanos. Con inusitada mezquindad, han censurado la presencia de la esposa del mandatario, Nadie Heredia y el hecho que el Presidente -sin gastar un centavo adicional y haciendo uso del avión presidencial- haya viajado acompañado de sus hijas, dos niñas de pocos años. Y han hecho mofa malcriada y descortés de los integrantes de la comitiva del mandatario, pretendiendo descalificar incluso la función del canciller Rafael Roncagliolo.

En realidad lo que hacen -quienes así actúan- es poner en evidencia su escasa capacidad para entender el fenómeno peruano, que Humala busca afirmar a partir de una sólida relación familiar que sirva de aliciente a todos, sin menoscabar en lo absoluto las fuentes oficiales.

En el Congreso de la República, parlamentarios fujimoristas y apristas han buscado sistemáticas confrontaciones a partir de hechos puntuales: la muerte de tres niños en el caserío Redondos, cerca de la ciudad cajamarquina de Cajabamba provocada por manipulación inadecuada de recientes previamente usados para albergar pesticidas; una confrontación violente entre efectivos policiales y comuneros en el sur del país; los viajes de Susana Baca, la ministra de Cultura; la errática entrevista de Jorge Ramos, de Univisión, y ciertas quejas de funcionarios diplomáticos de Torre Tagle afectados por medidas universales referidas a la edad de jubilación de sus servicios oficiales; han sido todos temas de uso cotidiano contra la política oficial. A ellas, se sumó una tempestad en un vaso de agua creado a partir de la inventada “voluntad reeleccionista” del Presidente Humala o del interés de Nadie Heredia por sucederlo… ¡en el 2016! Nada de esto sirvió para agriar el escenario ni restar brillo a la presencia peruana en las Naciones Unidas.

A contrapelo, sin embargo, resulta preocupante la aprobación parlamentaria de tres leyes tributarias referidas a la minería: a) Crear un impuesto especial a la minería, b) Modificar la Ley de Regalías Mineras y c) Implementar el Gravamen Especial a la minería. Como secuela de estas disposiciones, el Perú podría recaudar no ya tres mil millones de soles provenientes del sector, sino solo 1,500 millones. Esto fue considerado como favorable a las empresas mineras con convenios de estabilidad jurídica, razón por la que el congresista Diez Canseco pidió que el Presidente Humala observe la ley y la devuelva al Congreso para un mayor análisis de tan delicado tema.

Y el hecho ocurrió en el marco de agudos conflictos laborales en los que los trabajadores de grandes empresas mineras demandan aumentos salariales y respeto a la negociación colectiva. La solución de estas exigencias podrá a prueba la voluntad de las nuevas autoridades del sector, que hoy están en la mira de los trabajadores de Toquepala, Cerro Verde y Marcona, yacimientos explotados por Souhtern, Buenaventura y el consorcio chino Shougan.

Si bien la presentación del Perú en las Naciones Unidas constituye un paso adelante en la lucha por afirmar un modelo de desarrollo compatible con los intereses del país, la complejidad de la situación interna exige una clara definición de políticas, y una acción más resuelta que ponga la prioridad en “los de abajo”. Ese es el tema.
Gustavo Espizona M. es miembro del Colectivo de Dirección de Nuestra Bandera / http://nuestrabandera.lamula.pe

Hambre, guerra civil y bombas de EEUU

Mientras Somalia sufre su peor hambruna en seis décadas y Yemen se desliza hacia una guerra civil, el gobierno de Estados Unidos expande su red de bases para realizar ataques con aviones no tripulados contra sospechosos de terrorismo en ambos países.
Basándose en parte en nuevos cables diplomáticos estadounidenses publicados por el grupo WikiLeaks, el diario The Washington Post informó el jueves que las fuerzas estadounidenses habían lanzado ataques con aviones no tripulados sobre esos dos países desde una instalación militar en Djibouti, y planeaban construir una segunda en Etiopía.

The Washington Post y The Wall Street Journal también informaron que una base en Seychelles que las fuerzas estadounidenses habían utilizado para enviar aviones de vigilancia ahora contaría con naves armadas capaces de llevar su carga mortal a lo largo de los más de 1.500 kilómetros que separan esa isla del océano Índico del Cuerno de África, y regresar.

La nueva "constelación" de bases de aviones no tripulados también incluirá una de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) que la administración anunció a comienzos de este año se ubicaría en la Península Arábiga.

Esa instalación sería construida en Arabia Saudita, según un "alto funcionario militar estadounidense" citado en un informe de la cadena Fox News el jueves.

"Las operaciones en Arabia Saudita son la única nueva expansión de este plan", dijo la fuente. "El resto han estado funcionando desde hace más de un año, cuando nos dimos cuenta del peligro que representaba AQPA (Al Qaeda en la Península Arábiga)", añadió.

AQPA es una célula terrorista yemení que habría consolidado sus vínculos con el grupo radical islámico somalí Al Shabaab.

IPS llamó al Departamento de Defensa estadounidense para confirmar si se instalaría una nueva base en Arabia Saudita, pero no recibió respuesta.

No obstante, Chas Freeman, ex embajador estadounidense en Riyadh y quien mantiene buenos vínculos con el gobierno saudita, dijo que la versión era "altamente plausible" dada la "estrecha y robusta" cooperación contraterrorista entre los dos países y la proximidad geográfica de Arabia Saudita con Yemen.

Según uno de los autores del informe de The Washington Post, la expansión de la red de bases aéreas tenía el fin de "evitar los errores del pasado".

"Cuando Al Qaeda huyó de Afganistán a Pakistán en 2001 y 2002, pasaron años antes de que la CIA pudiera armar un programa de aviones no tripulados capaz de poner bajo presión a la red terrorista", escribió Greg Miller en el sitio web del periódico. "Esa demora, junto a los costosos acuerdos para acceder a bases aéreas en países vecinos, permitió el florecimiento de Al Qaeda".

Los informes llegaron en medio de una considerable polémica sobre el creciente uso de la administración de Barack Obama de aviones no tripulados, que según su alcance pueden llevar el siniestro nombre de Predator ("Depredador") o de "Reaper" ("Segador" o "Parca", la muerte).

En Pakistán, donde la CIA incrementó drásticamente los ataques con aviones no tripulados (a casi 200) contra objetivos de "alto valor" de Al Qaeda y del movimiento islamista Talibán en los primeros dos años del gobierno de Obama, la estrategia contribuyó a un aumento del sentimiento antiestadounidense en la población local.

Una abrumadora mayoría de 97 por ciento de los consultados en una encuesta del Centro Pew de Investigación realizada recientemente en Pakistán expresaron una opinión negativa de los ataques con aviones no tripulados.

De hecho, nada menos que el ex alto jefe de inteligencia del gobierno estadounidense Dennis Blair dijo en una reunión con expertos en política exterior y seguridad nacional en julio que era un error dejar que la campaña militar dominara las relaciones con Pakistán, Yemen y Somalia.

"Estamos alienando a los países involucrados porque los tratamos solo como lugares donde vamos a atacar a grupos que nos amenazan, porque estamos arriesgando las perspectivas de una reforma de largo plazo", señaló.

Además, sostuvo que esas operaciones bélicas deberían contar con el consentimiento de las autoridades de los países donde se llevan a cabo.

Pero el nuevo jefe del Pentágono y ex director de la CIA, Leon Panetta, rechazó esas críticas, insistiendo en que la estrategia ha sido y continuaría siendo "efectiva para socavar Al Qaeda y su capacidad para planificar… ataques" contra Estados Unidos.

Panetta y el Pentágono también estarían liderando un debate en Washington para ampliar la actual lista de objetivos, hasta ahora integrada solo por altos líderes de las redes terroristas, y poder así atacar también a combatientes de a pie.

Los aviones no tripulados se han convertido en la principal arma de Estados Unidos en sus esfuerzos para derrotar a Al Qaeda y sus aliados, aunque ha sido usada con menos frecuencia contra objetivos en Yemen y Somalia que en Afganistán, Pakistán e Iraq.

Al menos seis ataques fueron perpetrados con aviones no tripulados contra supuestos combatientes islámicos en Yemen en 2010 y en 2011, pero ese número podría haber crecido en los últimos meses debido al colapso de la autoridad del gobierno en varias partes de ese país.

Combatientes islámicos que Washington cree están relacionados con AQPA han tomado control de ciudades cerca del golfo de Aden. 

ONU, levantar principios

Que los gobiernos integrantes de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) hayan dado a conocer que se opondrán a la presencia en la ONU de personeros del titulado Consejo Nacional de Transición, de Libia, como pretendidos representantes de esa nación norafricana, coloca de nuevo sobre la mesa global el urgente tema de la defensa de los principios regidores de los vínculos internacionales. El término urgente no se utiliza por gusto. 

Si la comunidad mundial asume pasivamente la presencia de esa controvertida y dividida entidad de los llamados rebeldes libios en el seno de la Organización de Naciones Unidas, se legitimará la regla imperialista de cambiar gobiernos y atacar países a conveniencia, y de colocar al frente de sus engendros a aquellos grupos que más se avengan a sus intereses expansionistas y hegemónicos. 

Al propio tiempo, se daría por santificada la manipulación aviesa que Washington y sus aliados hacen del máximo organismo internacional, al sacarle de la boca una declaración de sanciones a Libia que se convirtió en patente de corso para el desarrollo de la verdadera guerra contra las autoridades de Trípoli y el pleno derecho de autodeterminación del pueblo libio. 

Justo por todo ello los menesteres de absoluto rechazo a la “representatividad” de grupos armados y pagados desde el exterior, donde por demás militan mercenarios, agentes occidentales y terroristas de la agrupación Al Qaeda, se convierte en un asunto de honor para la gente digna a lo largo y ancho del orbe. 

De hecho, pocos días antes, el ALBA ya había manifestado que no reconocería al Consejo Nacional de Transición como la máxima autoridad en Libia, por considerarlo fruto del más descarnado injerencismo imperialista, e instrumento impuesto contra las prerrogativas del pueblo de ese estado norafricano. 

La Alianza Bolivariana había rechazado los planes de Washington y de la belicosa Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), de aplicar la receta libia al caso de Siria, otra nación de la zona mesoriental bajo la mira de los grupos de poder más reaccionarios de nuestra época. 

Y ciertamente, con esta actitud vertical frente al producto de la violencia ejercida por el imperialismo contra las naciones de nuestro entorno tercermundista, el ALBA contribuye además a intentar anular el precedente y los patrones de acción que precisamente los poderosos intentan ejercer como política cotidiana también en el espacio latinoamericano. 

No se puede pasar por alto que algunas mentes calientes dentro de las filas imperiales acarician hoy, con más vehemencia que nunca, la idea de fomentar en las naciones del área con gobiernos progresistas y contra la Cuba revolucionaria, situaciones similares a la creadas en torno a Trípoli y cortar la tela en estos patios a la usanza que en tierras africanas y de Asia Central. 

Experiencias sobran de que Washington y sus consortes sueñan con dar vuelta atrás a la historia en nuestros parajes autóctonos, de manera que proceder tajante y firme contra sus aventuras en otras latitudes, es también defender todo lo positivo que se va gestando por nuestro esfuerzo, inteligencia y empeño colectivo

Reflexiones en torno al turismo de masas

Aunque mucha gente percibe el viaje turístico como expresión de la libertad individual, en realida no pasa de ser un producto industrial de diversión de masas. Gracias al ilusionismo publicitario, el sector consigue invisibilizar la devastación ambiental de la mayoría de territorios afectados y disimular que las migraciones turísticas solo pueder ser disfrutadas por una minoría de la Humanidad.


Hay que fijarse en el turismo si queremos cuidar nuestro mundo. En medio de las inmediateces de la vida cotidiana, es fácil dejarse confundir por los reclamos interesados en hacernos cómplices de un movimiento natural y lineal de progreso orientado al goce individual sin otros límites que la voluntad de libertad y de superación constante de nuevas metas.

La promesa de liberación individual del turismo es, precisamente, el exponente quizás más refinado y perfecto del poder de seducción de la maquinaria de publicidad en que se basa el industrialismo capitalista. Pocos mensajes merecen una aprobación social tan masiva independientemente de las formas de vida, la posición social o las creencias individuales como el de la bondad de visitar nuevos destinos o, como mínimo, el inalienable nuevo derecho humano a desconectar de la fatiga y el estrés del día a día lo más lejos posible de allí donde vivimos y nos ganamos el pan. Pareciera como si el turismo constituyera un auténtico oasis de paz, libertad y crecimiento personal al margen de la vorágine de un mundo afectado por incertidumbres y urgencias cada vez más extremas, desde el agigantamiento del foso económico entre el Norte y el Sur hasta el cambio climático.

Si ese carácter idílico es el que confiere al mundo turístico su atractivo, vale la pena reflexionar sobre las sugerentes palabras de Gillian Tett, una incisiva periodista del Financial Times y antigua estudiante de antropología en Cambridge: “Para entender cómo funciona una comunidad, no hay fijarse solamente en las zonas que podríamos llamar de ruido social, sobre las cuales todo el mundo desea hablar... Hay que fijarse también en los silencios sociales”[1]. Porque ese no lugar del turismo en el imaginario colectivo resulta suculentamente provechoso para quienes se han convertido en sus exorbitantes y discretos beneficiarios: las corporaciones transnacionales expertas en la creación y gestión financiera de paraísos vacacionales.
Resulta sorprendentemente difícil encontrar rastros del quehacer de la industria turística en la prensa económica e incluso en las facultades de economía. Es más: si uno tiene la suerte o la desgracia de emprender estudios de turismo en las escuelas superiores especializadas, puede terminar licenciándose brillantemente sin haber relacionado nunca las maravillas de los paraísos turísticos con cuestiones tan enjundiosas como la globalización, la esclavitud neocolonial de las sociedades empobrecidas y mayoritarias en el Planeta, el apocalipsis climático o el tam-tam de las nuevas migraciones globales.

Un rápido ascenso hasta ser la primera industria mundial
En un lenguaje claro y lleno de sugerencias argumentales, el libro [de Rodrigo Fernández Miranda] empieza por rescatar hitos del pasado industrial que ayudan a entender las raíces profundas de “la primera industria del mundo en los albores del Siglo XXI”. Entre estos, llama poderosamente la atención la función ideológica de reeducación moral de la clase obrera británica ejercida por el pastor protestante Thomas Cook y que se halla en el origen del primer operador turístico europeo. O la estrecha relación entre geografía del turismo y las innovaciones en el transporte y la tecnología. Sin olvidar la huella neocolonial en el nacimiento, antes de la Segunda Guerra Mundial, de destinos como Cuba o Bali. Esto nos llevará a apreciar la coincidencia entre los Treinta Gloriosos (las tres décadas de fuerte crecimiento sostenido de las economías de la Europa capitalista y Norteamérica entre finales de los 40 y principios de los 70 del siglo pasado protegidas por el orden económico imperial de Bretton Woods) y la emergencia del Mediterráneo y el Caribe como las dos piscinas privilegiadas del turismo internacional, hegemónicas hasta hoy.

Un segundo flash nos lleva a reconocer la explosión turística de los años 90. Si en la década anterior, el turismo representaba ya la tercera industria del Planeta, es ahora cuando adquiere el liderazgo en la economía global. Ahí está la conexión entre el aumento hasta más de 900 millones de viajeros internacionales anuales a escala global y la burbuja inmobiliaria y la especulación financiera alentada por el desmantelamiento de toda supervisión democrática y pública de los mercados impulsada por la revolución neoliberal iniciada por Reagan y Thatcher. De hecho, el producto de moda de la industria –el resort turístico en régimen de todo incluido dotado de oferta complementaria en segundas residencias, marinas, centros comerciales y un largo etcétera– actuará como reclamo de divisas fáciles para el sacrificio de importantes regiones del Sur Global a las exigencias de carta blanca en su territorio para las transnacionales del sector.

Imagen cosmética e irreal
Y luego está el vínculo parasitario entre turismo y márquetin, “la industria de la promoción de la industria”. Como escribió magistralmente Jean Baudrillard, es increíble que el atracón de publicidad orwelliana sobre paraísos al alcance de la mano haya permitido que mucha gente perciba el viaje turístico como expresión de la libertad individual cuando no pasa de ser un producto industrial de diversión de masas. Gracias al ilusionismo publicitario, el sector consigue invisibilizar la devastación ambiental de la mayoría de territorios afectados y disimular que las migraciones turísticas solo pueden ser disfrutadas por una minoría de la Humanidad. Porque esto entra en llamativa contradicción con el progresivo y paralelo cierre de fronteras nórdicas para impedir la llegada de oleadas migrantes por necesidad que huyen de guerras, devastación climática y hambrunas provocadas en el Sur por la bulimia energética, material y alimentaria del sistema de vida consumista que ha hecho del turismo de masas la mejor tarjeta de visita del industrialismo capitalista en los últimos 60 años.

Esta imagen cosmética y estilizada del turismo real se halla sometida a creciente contestación. Como se argumenta rigurosamente en el libro, empieza a aumentar la contestación de muchas comunidades, especialmente en el Sur Global, ante la falta de evidencia de que los beneficios económicos del turismo sirvan para su desarrollo humano. Es más: bienes comunes clave como la tierra o el agua en Estados como Marruecos se están encareciendo para la población local mientras, en cifras del Fondo Monetario Internacional, apenas el 15% de las ganancias por turismo en el Caribe se quedan en la región. En lugar de efecto derrame (trickle down) en favor de mayor bienestar en el Sur, el turismo se revela como “el negocio de la felicidad personal” donde los países empobrecidos del Planeta son usados como patio trasero, gracias a un nivel de derechos laborales y sociales muy precario y sin tener ningún miramiento con las culturas y las poblaciones anfitrionas. Una crucial contradicción entre la promesa histórica del turismo como pasaporte al desarrollo y una sucia realidad donde los auténticos ganadores de la industria de los paraísos son unas corporaciones transnacionales donde la responsabilidad de las empresas españolas es de primerísimo nivel.

Inviabilidad sin petróleo barato
En definitiva, resulta imposible una masificación sostenible de la industria turística en los marcos del actual modelo dominante. De este modo, se apuntan dos tendencias clave sobre el oscuro futuro de la industria sin chimeneas. De entrada, el fin del petróleo barato y el avance del apocalipsis climático harán cada vez más insostenible económicamente y ambientalmente el turismo de masas, en avión, a lugares cada vez más lejanos. En esta perspectiva hacia una edad más allá de la era del petróleo (postfosilista en expresión felizmente acuñada por Ramón Fernández Durán), habrá que plantearse un desaprendizaje del consumo viajero.

En el mejor de los casos, el Planeta no puede reconvertir casi mil millones de turistas internacionales en turistas responsables por mucho que sean admirables muchas de las iniciativas comunitarias de turismo en el Sur. Por lo tanto, no queda más remedio que empezar a pensar en términos de decrecimiento global de la industria turística y especialmente del transporte en avión, que constituye, de largo, el principal agente de deterioro climático de un sector que es responsable, como mínimo, del 10% del efecto invernadero global y que hasta ahora ha sido exonerado de cualquier objetivo de protección del clima común en el Protocolo de Kioto.

Es en este contexto que cobran más actualidad, si caben, las reflexiones alternativas propuestas en el libro sobre otras formas y modelos turísticos que permitan el desarrollo de este sector sobre otras bases. Se aportan así algunos criterios y apuntes sobre experiencias diversas que nos sitúan ante el reto de empezar a construir otros mundos posibles, y por tanto también de otras formas de entender y organizar la actividad turística. Unas transformaciones urgentes que deberían incorporar a la agenda de las propuestas de emancipación y solidaridad Norte-Sur a un turismo internacional dominado por corporaciones transnacionales a quienes no importamos ni ustedes ni nosotros, ni las comunidades ni el Planeta.

Yahoo bloqueó correos que invitaban a protestar en Wall Street



 Numerosos usuarios han denunciado que los mensajes con invitaciones para participar en la ocupación de Wall Street fueron bloqueados por el sistema de filtros de Yahoo. “Su mensaje no ha sido enviado. Su cuenta de usuario está asociada con una actividad sospechosa”, avisaba el sistema.
Yahoo afirma que los mensajes de error fueron “involuntarios” y causados por filtros de spam, pero los activistas le acusan de colaborar en el intento de hacer fracasar la #occupywallstreetYahoo ha pedido disculpas por las molestias ocasionadas.
Pero las denuncias van más allá de la presunta censura en las comunicaciones personales por la red, varios miembros del equipo de medios de los organizadores han sido arrestados y sus equipos han sido confiscados.
También hay denuncias de arrestos y acoso a periodistas, en un intento de contener la cobertura de las manifestaciones. Sam Cohen, un abogado de derechos civiles, ha presentado una demanda contra el Departamento de Policía de Nueva York por violar los derechos de la Primera Enmienda Constitucional de los que acampan o se manifiestan en Wall Street.
La Policía de Nueva York también está utilizando una ley de 1845 que prohíbe el uso de máscaras para arrestar a los simpatizantes de Anonymous. El cineasta Michael Moore ha criticado severamente a los medios de comunicación por ignorar las protestas.
http://www.nacionred.com/censura/yahoo-bloqueo-correos-que-invitaban-a-protestar-en-wall-street

¿Existe lucha de clases?


Warren Buffet es uno de los ricos más superricos de EEUU y del mundo. Se caracteriza por ser inteligente, por conocer muy bien la realidad que le rodea y por hablar muy claro, frecuentemente en contra de la clase social a la que pertenece. Es, como The Wall Street Journal lo define, un “traidor a su clase”. Entre sus declaraciones, la más citada por los no ricos es aquella en la que indicó que, en contra de aquellos que creen que ya no hay clases sociales en EEUU (y que, por lo tanto, asumen que el concepto de lucha de clases es anticuado e irrelevante), la realidad que él conoce es que sí que hay clases sociales y que también existe una lucha entre ellas en la que su clase –los superricos– gana cada día a costa de los intereses de la mayoría de la población, que consigue sus rentas a partir del trabajo en lugar del capital.
Tal señor escribió recientemente un artículo en The New York Times, Stop Coddling the Super-Rich (Basta de mimar a los superricos, 15-08-11), en el que explicaba los impuestos que él paga comparándolos con los que pagan los empleados de su compañía (él es un inversor financiero). Señala que pagó este año en impuestos 6.938.744 dólares, lo cual, señala, es una cifra más que respetable. Pero tal cantidad es menos del 17% de sus ingresos anuales, un porcentaje mucho menor que el de sus empleados, cuyo porcentaje varía desde el 33% al 41%, con un promedio (de los empleados de su despacho) de un 36%. Considera, con razón, que ello no es justo. Y subraya que los superricos no están contribuyendo al sacrificio general que el Gobierno federal de EEUU está pidiendo de todos los ciudadanos para salir de la crisis. A ninguno de los superricos se le ha pedido hasta recientemente que haga ningún sacrificio, y ello a pesar de que –tal como señala Buffet– la crisis les ha ido muy bien a los superricos.

¿Y cómo puede ser que paguen mucho menos en impuestos que la clase trabajadora y que las clases medias? Buffet lo dice claramente. La mayoría de su renta deriva de los beneficios que consigue de sus inversiones (la mayoría inversiones financieras). Es decir, es dinero de lo que antes se llamaba el capital financiero. Subraya Buffet que los impuestos sobre las rentas del capital (como el Impuesto de Sociedades) gravan mucho menos que las rentas del trabajo, lo cual le parece una profunda injusticia. Según él, todas las rentas, tanto las derivadas del capital como las derivadas del trabajo, deberían gravarse por igual, sin privilegios (como ocurre ahora) a las rentas del capital, que se gravan mucho menos. En realidad, no sólo gravan menos, sino que incluso han ido descendiendo más y más, bajo el argumento de que disminuir tales impuestos al capital facilita la creación de puestos de trabajo. La sabiduría convencional en el conocimiento económico –que, en general, está sesgado a favor de las rentas del capital– promueve políticas que favorecen estas últimas a costa de las rentas del trabajo, argumentando que es necesario incentivarlas para conseguir más inversión y más empleo. Pero, como Buffet señala en su artículo en The New York Times, los ingresos derivados del capital han crecido astronómicamente para los superricos, a la vez que los impuestos sobre tales rentas han ido disminuyendo y, sin embargo, la creación de puestos de trabajo en EEUU ha sido menor que antes (de 1950 a 1980) cuando las rentas del capital se gravaban mucho más que ahora.

En realidad, las políticas fiscales que definen quién paga impuestos y en qué cantidad no vienen definidas por factores económicos, sino por factores políticos, lo cual quiere decir por el poder e influencia que distintos colectivos de personas tienen en nuestras sociedades sobre las instituciones políticas (y mediáticas). Y de estos colectivos, los ricos y superricos (lo que solía llamarse la clase capitalista o burguesa, términos hoy abandonados por considerárseles anticuados) son los más influyentes. El hecho de que no se hable de clases sociales y lucha de clases en España se debe precisamente a su enorme poder sobre las instituciones políticas y mediáticas. Como consecuencia, la versión convencional de la estructura social de nuestros países afirma que las clases sociales básicamente han desaparecido, puesto que la mayoría de ciudadanos pertenece a la clase media, aceptando que por encima están los ricos –la clase alta– y por debajo los pobres –la clase baja–. Por lo demás, hablar de clase capitalista o burguesía, pequeña burguesía, clase media y clase trabajadora (la mayoría de la población) se considera ser muy anticuado. Las ciencias sociales, sin embargo, son ciencias. Y la clase social es una categoría científica. Y en ciencia no debe confundirse antiguo con anticuado. La ley de la gravedad es muy antigua, pero no es anticuada. Si lo duda, salte de un cuarto piso y lo verá. Y esto es lo que está ocurriendo a gran parte de las izquierdas gobernantes. Están saltando del cuarto piso y están cayendo en picado.

El famoso dicho del presidente Zapatero de que “bajar impuestos es de izquierdas”, continuando unas políticas iniciadas en España por el Partido Popular, ha favorecido enormemente a la clase capitalista (es decir, aquel colectivo que deriva sus rentas del capital), que como bien dice Buffet, existe. Y los datos de la Agencia Tributaria española así lo documentan. Mientras que los ingresos al Estado derivados de la gravación a las rentas del trabajo han ido aumentando desde 2006 (pasando de representar 430.428 millones de euros en 2006 a 494.431 millones de euros en 2010), las derivadas del capital han descendido considerablemente, pasando de 75.027 millones de euros a 53.455 millones de euros, y ello en gran parte, como consecuencia de las bajadas de impuestos, sobre todo a las rentas superiores y del Impuesto de Sociedades. ¿Dónde está la versión española de Buffet?