miércoles, 5 de octubre de 2011

CHILE: El saqueo del cobre y las concesiones mineras

En un creativo artículo Julián Alcayaga expone que la desnacionalización del cobre, entre paréntesis llevada a cabo por los gobiernos de la Concertación a partir de 1990, puede ser revertida mediante la expropiación [nacionalización] a través de un decreto presidencial, invocando la Disposición Tercera Transitoria de la Constitución de 1980 que hace referencia a la Disposición 17 Transitoria de la Constitución de 1925 y su letra a], que rige las normas de expropiación de la Gran Minería del Cobre, promulgada por el gobierno del Presidente Allende en 1971.

Alcayaga elude sin embargo la mención del art. 11 de la Ley Orgánica Constitucional de Concesiones Mineras de 1982 [LOCCM], dictada por la dictadura, donde se reafirma el llamado dominio eminente del Estado, es decir despojado de toda atribución sobre los recursos naturales y sienta las bases del cálculo indemnizatorio para el caso de una expropiación. Al hacerse cargo de la LOCCM y del artículo 11 en cuestión, pienso que se puede llegar al mismo objetivo del autor pero por otra vía, la que yo llamaría, en estos tiempos de grandes reformas en el mundo, por la puerta ancha de declaración de inconstitucionalidad de la LOCCM. Esto por la solemnidad que revistió el acto soberano del pueblo de Chile, señalado en su época por el Presidente Salvador Allende, cuando en 1971 revirtió 116 años de dominio liberal sin contrapeso en la historia de Chile.

El liberalismo de la época, imbuido en las doctrinas de los siglos XVIII, XIX y XX, y las transnacionales de hoy, impusieron la nefasta doctrina que considera dueño de los recursos mineros a quien se le otorga la concesión de estos por el Estado. Éste último, tendría según esta doctrina, sólo, el dominio eminente, es decir una especie de administración tutelar despojada de toda atribución en el uso, goce y disposición de los recursos naturales, la cual revendría al concesionario en una situación de concesión plena.

De cómo el dominio eminente [“subsidiario”] del Estado vació de contenido el dominio minero del Estado


La reforma constitucional de 1971 estableció el dominio minero patrimonial del Estado, atribuyéndole a este último una naturaleza y carácter jurídico de exclusivo, absoluto, inalienable e imprescriptible, principio literalmente transcrito en la Constitución de 1980. La LOCCM vació de contenido ese concepto, proclamando la concepción denominada “dominio subsidiario del Estado”, que no es otra cosa que el dominio eminente en la versión sui géneris chilena. Esta doctrina le convino a la dictadura la cual no tuvo problemas para dictar en su época la LOCCM, con lo cual consagró la concesión plena.

Esta doctrina sui generis tiene historia pues se consagró en el pasado en los Códigos de Minería a partir de 1874, cuyo objetivo preciso fue terminar y hacer desaparecer cualquier especie de vínculo jurídico entre la Nación y/o el Estado, con los recursos mineros del país. El dominio eminente, propio de la concepción liberal del siglo XIX, se concretó mediante una manifestación indefinida y vaga de la soberanía, transformándola en una especie de tutoría difusa de una especie de administrador superior de los recursos sin atribuciones.

Este es un resabio de la concepción liberal económica de la propiedad privada, reconocida en la legislación minera de la Revolución Francesa, donde se calificaba y atribuía a los minerales el carácter de res nullius [es decir, recursos que no son de nadie en especial sino de todos] noción jurídico-legal consagrada en la ley General de Bases Minera de 1868 de España que proclamaba, contra toda la tradición patrimonial/regalista del Estado español, la más completa libertad en el campo económico-jurídico y administrativo minero. Esta noción decimonónica fue instalada en la cátedra en el siglo pasado por Luis Claro Solar en “Explicaciones de Derecho Civil Chileno y Comparado” donde sostuvo la tesis que el dominio del Estado sobre las minas a que se refieren los artículos 591 del Código Civil [1855] y el Código de Minería [de 1888 y 1932], era de carácter eminente, cuyo destinatario natural y titular debían ser los particulares que primero solicitaren y descubrieran las sustancias minerales. Doctrina que fue repetida, incesantemente y sin mayor reflexión desde la cátedra, a veces de manera ambigua, confusa y “jurídicamente incoherente”, pues junto con repetir que “el dominio minero pertenece al Estado, entrega el dominio patrimonial sobre las minas a los particulares”.[1]

Esta tesis nunca fue compartida por don Andrés Bello como se desprende del artículo del proyecto original del Código Civil en 1853, Artículo 719 idéntico al artículo 591 [reproducido en todos los Códigos de Minería como Art. 1°] que en su inciso 1° establece que “El Estado es dueño de todas las minas, etcétera…” Sin embargo, en la versión del Artículo 591 se introdujo en el inc. 2°, al establecer las facultades del concesionario sobre las minas concedidas, luego de enumerar varias de ellas, la expresión “y la de disponer de ellas como dueños” [yo subrayo –HV]. Esta redacción no corresponde al pensamiento de Bello que entendía un dominio completo y patrimonial del Estado sobre las minas y yacimientos. En su Tratado sobre Derecho Minero, Julio Vildósola Fuenzalida [1999, 347, 348], escribe que “Andrés Bello, aunque gran civilista, creía firmemente que si se incluía la facultad de ‘disponer de las minas a los particulares’, podría entenderse en el futuro que se otorgaba la ‘propiedad civil’ de aquéllas; pero, si esa facultad no era concedida, el dominio del Estado a que se refería el Art. 719 del Proyecto, continuaría en su carácter de patrimonial/regalista, tal como había estado establecido en la legislación española desde hacía muchos siglos, cuya obra cumbre para Iberoamérica eran las referidas Ordenanzas de Minas de Nueva España, aún en plena vigencia en Chile al momento de discutir y aprobarse el texto del Código Civil”.

De cómo a través de una errada interpretación del pago indemnizatorio establecido en la LOCCM se abrió la puerta para reclamar su inconstitucionalidad


La intención de la LOCCM fue reafirmar el carácter del “dominio subsidiario” del Estado en relación al dominio minero. Sin embargo, pienso que fracasó en su intento y se abrieron las puertas para reclamar su inconstitucionalidad.

Según el art. 11 n° 2 de la LOCCM el concesionario de la explotación tiene el derecho exclusivo de todas las sustancias minerales que extraiga, lo cual significa implícitamente que el concesionario no es dueño de las reservas sino de lo extraído. En la forma como está redactada esta disposición resulta compatible con el método que se siguió durante la nacionalización de 1971 el cual siempre consideró que lo extraído pertenecía al concesionario de la mina [Ver Art. 17 Transitorio de la Constitución de 1925] y las reservas al Estado como claramente se estipuló en el Art. 19 n° 24 inciso 6 de la Constitución de 1980.

Cálculo de la indemnización


En el n° 3 del artículo 11 citado para el caso de la expropiación de la concesión se ordena que se indemnice al concesionario las reservas al valor presente de los flujos netos de caja. Textualmente el texto prescribe el cálculo sobre la base siguiente, […] “calculando, sobre la base de las reservas de sustancias concedidas que el expropiado demuestre, el valor presente de los flujos netos de caja de la concesión”. Con ello, el legislador expresamente señala que las reservas pertenecen al concesionario, pues no se puede evaluar para vender algo que no le pertenece, reconociendo de esa manera el dominio efectivo del concesionario sobre el yacimiento, es decir la concesión plena y de esa manera, vaciando de contenido la declaración ya citada del Art. 19 n° 24 inciso 6 de la Constitución de 1980 que reproduce los términos de la nacionalización de los recursos mineros en 1971.

De mantenerse la propuesta de cálculo del n° 3 ya citado sería equivalente a la situación del arrendatario que decide vender la propiedad que arrienda y para llegar a un precio de venta simula una cantidad de años en las cuales eventualmente podría ser arrendatario y le aplica una tasa de interés a la suma involucrada [valor presente] en el pago del arriendo.[2] Según esto el arrendatario, a todas luces, según la legislación vigente en Chile y en el mundo comete un delito y el cálculo es parte de la operación delictiva.

De aquí se desprende una lógica sorprendente pues para la expropiación, la LOCCM supone la venta total de las reservas a un precio que resulta imposible calcular. [Recordemos que el mercado internacional del mineral está dominado en un 99,9% por mercados de futuros y opciones y operaciones fuera de bolsa, sólo el resto, 0.1%, se transa en las bolsas de m℮tales del mundo, especialmente Londres y Nueva York, lo cual tampoco significa que podamos prever un precio a futuro. El alea de los precios de las materias primas en el mundo es un hecho ampliamente conocido]. Pagar al expropiado por las reservas implicaría conocer los parámetros de flujos de ingresos descontados según el costo de oportunidad de la inversión inicial, o tasa de interés del mercado, escogida según la justificación del proyecto, que en este caso no es otra que el conocimiento de un mercado donde los precios de ventas son aleatorios.

En definitiva, el cálculo de flujo neto de caja a valor presente es propio de una operación comercial realizada pero NO de un acto de expropiación donde lo que se intenta calcular es una indemnización sobre parámetros reconocibles que permitan el cálculo de los activos. Un buen ejemplo de esto es el Artículo 17 Transitorio donde se toman en cuenta parámetros evaluados en el pasado –rentabilidades, etc.– para los activos que se expropian.

De aquí surgen cuatro conclusiones:

1] Al desconocerse los precios, esto es, ingresos futuros y tasa de interés, que determinan temporalmente y según un horizonte determinado de años los flujos reales de caja, la indemnización prevista por la LOCCM queda indeterminada.

2] En el acto de expropiación, la sentencia que determina la indemnización, determina un valor independiente de la temporalidad [futura] del proyecto, puesto que el acto mismo de evaluación la interrumpe.

3] A partir de una cuestión de hecho, –formal si se quiere, i.e., un cálculo imposible– llegamos a la conclusión de fondo, es decir la “inaplicabilidad” de la LOCCM al examinarse la naturaleza jurídica de la concesión. En el espíritu y en la letra del artículo 19 n° 24 inciso 6, donde se afirma la soberanía real del Estado sobre sus recursos mineros, el concesionario, al igual que en el derecho anglosajón, es un arrendatario [lessee], esto es, un mero tenedor [tenant], y en esa calidad lo que se le concede es el arriendo del yacimiento [mining lease]. Por lo cual, lo que se indemniza al concesionario no es la propiedad sobre el yacimiento sino la concesión. Aquí no hay nada que interpretar pues el Artículo 19 de la Constitución no hace sino reafirmar la Soberanía del Estado sobre sus recursos.

4] La única utilidad práctica del Art. 11 n° 3 de la LOCCM es en el cálculo de la indemnización de los activos de la superficie [mineral extraído, maquinaria, instalaciones, repuestos, vehículos, bodegas, herramientas, u otros destinados a la explotación del mineral]. Queda excluida toda indemnización por las reservas.

No está demás señalar, como ya en otra ocasión alguien lo subrayara, que esta ley fue hecha por economistas [agreguemos al servicio de las transnacionales], transformados en legisladores. [Precisamente por ello me pareció necesario argumentar desde la visión del economista].

La sobre argumentación de los “economistas-legisladores”, es decir ni economistas ni legisladores, los llevó a consolidar el dominio del Estado sobre las riquezas mineras y con ello a justificar, sin que ello fuera su intención, y como subproducto, la existencia de una eventual regalía independiente de los avatares del mercado [?!]. Es la conclusión a la cual se llega después de argumentar una evaluación que sólo puede realizarse a partir del mineral extraído.

¿Fue esto un virtual autogol, o la reafirmación, inconsciente de la soberanía del Estado sobre sus recursos naturales?

Sin entrar en las motivaciones psicológicas, o clientelares, de los economistas de la Escuela de Chicago, o en el tema del dominio del Estado sobre las reservas mineras y su relación directa con el pago del royalty por el “concesionario pleno”, el abogado pinochetista, Pablo H. Rodríguez Grez, critica el “modelo ultra liberal”, que en el terreno minero “hipoteca, sin el menor beneficio el futuro [de Chile]”. Termina preguntándose: “¿Será ésta la última ‘gracia’ de los economistas transformados en legisladores?”

La LOCCM y su artículo 11 n° 3 tiene tal intencionalidad de despojo –aún al margen del gazapo que trato de poner en evidencia– que meses más tarde de su publicación, el Washington Post publicó en un artículo la opinión de una de las tantas transnacionales a cuya intención se dictó esta ley: “it is too good to be true” [¡demasiado bueno para ser cierto!].

De cómo debe ser entendida la disposición Tercera Transitoria de la Constitución de 1980 en su referencia al Art. 17 transitorio de la Constitución de 1925


El Art. 17 transitorio de la Constitución de 1925, publicado en el Diario Oficial del 16 de julio de 1971, ley 17.450, reforma el artículo 10 N° 10 de la misma Constitución y nacionaliza la Gran Minería del Cobre.

La Disposición Transitoria Decimoséptima establece que “Por exigirlo el interés nacional y en ejercicio del derecho soberano e inalienable del Estado a disponer libremente de sus riquezas y recursos naturales, en conformidad a lo dispuesto en el artículo 10 N.° 10 de esta Constitución Política nacionalízance y declaránse, por tanto, incorporadas al pleno y exclusivo dominio de la nación, las empresas que constituyen la Gran Minería del Cobre, considerándose como tales las que señala la ley, y, además, la Compañía Minera Andina”.

En el texto del Artículo 17 Transitorio es importante destacar que después de la expresión “al pleno dominio”, la palabra “exclusivo”. Así mismo después de señalar que el objeto de la nacionalización es la Gran Minería del Cobre, dice, “considerándose como tales las que señala la ley, y, además, la Compañía Minera Andina”.

Esto tiene importancia por lo que explico más abajo.

¿Cuáles son las empresas que constituyen la Gran Minería del Cobre? El artículo 1° de la Ley N° 11.828, cuyo texto refundido fue fijado por la Ley N° 16.624, dispone que “son empresas productoras de cobre de la Gran Minería las que produzcan, dentro del país, cobre ‘blister’, refinado a fuego o electrolítico, en cualquiera de sus formas, en cantidades no inferiores a 75.000 toneladas métricas anuales mediante la explotación y beneficio de minerales de producción propia o de sus filiales o asociadas”. [Nótese que en el presente para no quedar entrampados en la denominación Gran Minería del Cobre y de sociedad anónima y obtener beneficios tributarios, la mayoría de las transnacionales se ha declarado sociedades contractuales mineras, con lo cual se evitan de pagar impuesto sobre la remesa de intereses, siendo la diferencia más importante que los socios no pagan impuestos personales por las cantidades retiradas que superen la renta tributable de Primera Categoría y que corresponde a utilidades financieras].[3]

De esta manera, a la época de la nacionalización quedaron comprendidas en ese acto Soberano, la Compañía Minera Andina, expresamente señalada por el Constituyente, y las Compañías Mineras El Teniente S.A., Salvador S. A., Chuquicamata S. A. y Exótica S.A.

La cita sobre la definición de la Gran Minería se encuentra en la Resolución de la Contraloría General de la República N° 529 de Santiago, 11 de octubre de 1971, titulada “Fijación de la indemnización a las empresas cupreras nacionalizadas.” Esta Resolución entra en detalle acerca del método de cálculo, valor de libro base de cálculo y en definitiva los montos retenidos en el caso de las compañías mineras expropiadas ya mencionadas. Esta Resolución seguida escrupulosamente por el gobierno de Salvador Allende se basa jurídicamente en el Artículo 10 N° 10 de la Constitución de 1925 en sus incisos no modificados [ver especialmente inciso 4°] referentes a la expropiación y al “derecho del expropiado que tendrá siempre derecho a indemnización cuyo monto y condiciones, etcétera….”.

Los términos fundamentales de la expropiación se mantienen en la Constitución de 1980 Art. 19 n° 24 inc. 3° y en su versión 2005 en el mismo artículo. Es un acto que está regulado en las Garantías Constitucionales en el Capítulo III de la Constitución de 1980 bajo el título “De los derechos y deberes constitucionales”. Se trata de una ley específica relativa a una propiedad determinada y cuya indemnización está regulada y que por supuesto no es general sino caso a caso.

En la misma línea argumental del artículo de Julián Alcayaga que establece que “solo se debe indemnizar las instalaciones o inversiones que han hecho estas mineras, pero no se debe indemnizar la nacionalización de los yacimientos puesto que ellos pertenecen al Estado y han sido entregados solo en concesión”, la dictadura entendió que debía fijar un sistema de indemnización y lo fijó, de muy mala manera como ya lo hemos visto, en la LOCCM. Ahora bien, la indemnización ha sido la piedra de tope de todos los procesos indemnizatorios siendo uno de los fraudes mayores el que se estableció con la chilenización de Frei Montalva. Método absolutamente lesivo para los intereses de Chile. Tesis que tengo entendida siempre sostuvo Radomiro Tomic.

La disposición Tercera Transitoria de la Constitución de 1980 citada en el artículo de Alcayaga se refiere a la nacionalización de la Gran Minería del 11 de julio de 1971. Tema que la dictadura dio por hecho y decidió no hacerse problemas. Se respetó y por ello la 3ª., Transitoria de la CPE-1980 expresó “continuarán rigiéndose por las normas constitucionales vigentes a la fecha de promulgación de esta Constitución”. ¿Qué expropiaciones continuarán rigiéndose según la disposición 17ª Transitoria? Aquellas que aparecen en la Resolución de la Contraloría, siguiendo el proceso específico de expropiación de las minas de la Gran Minería, a saber las 5 ya citadas.

La nacionalización aprobada por unanimidad por el Senado [bancadas de izquierda, centro y derecha] y el Congreso Pleno en 1971 no podía sino ser respetada, tanto en el fondo como en la forma, esto último a través de su integración en el texto constitucional de 1980.

Si se quiere nacionalizar en el futuro habrá que hacerse cargo del dominio eminente del Estado [controversia perdida por Andrés Bello como ya lo vimos y consagrada desde 1874, pasando por los Códigos de 1888 y 1932 y el actual] consagrado en la LOCCM. Ley Orgánica Constitucional que está allí mal que nos pese junto a la declaración de la 3ª Transitoria.

Esta es una controversia sustantiva por cuanto el Art. 19 n° 24 inc. 6° consagra el dominio soberano del Estado sobre los recursos naturales mineros, por lo cual la LOCCM es inconstitucional.

No podemos hacer abstracción ni de su existencia ni de las reglas de indemnización que establece. Por eso pienso que el proceso de renacionalización del cobre debe darse dentro del contexto de la declaración de inconstitucionalidad de la LOCCM, situando la argumentación en el terreno de la LOCCM pues no se puede hacer abstracción del cambio de sistema que ésta consagra, sistema por el cual transita la sociedad chilena desde hace 38 años. Veinte de los cuales corren por cuenta de la Concertación en el período pos Pinochet cuya práctica no hizo sino refrendar lo que estaba establecido en los textos de la dictadura. El alegato de inconstitucionalidad no es sino la afirmación del principio de la concesión dentro del derecho de dominio soberano del Estado para enseguida señalar el absurdo del cálculo de las expropiaciones.

Sintomáticamente los jóvenes estudiantes nos iluminan con su propio movimiento acerca de la metodología a seguir. Lo que para el gobierno son transformaciones técnicas dentro de un sistema [no transable], para los estudiantes se trata de transformar el sistema para que, y desde ese nuevo sistema, surjan las modificaciones técnicas que lo harán funcionar.

En síntesis, no podemos hacer abstracción de una pelea política encarnizada donde se juegan sistemas de poder transnacionales y actores locales que los sostienen, y hacer como que no hemos visto ni los textos ni las intenciones que esconden las acciones formalmente jurídicas de los actores del debate. Lo nuestro es una lucha política que tarde o temprano abrirá el paso a la interpretación correcta en los alegatos. Nuestra pelea es muy difícil porque se sitúa dentro del cambio de sistema y eso no pasa por los tribunales. Quiero decir que esto es más que hacer revivir dos cláusulas transitorias en dos constituciones [1925 y 1980]. De eso no se engaña ni la oligarquía de negocios ni la clase política chilena. De allí nuestra dificultad pero también nuestra fortaleza.

Eso ya lo vimos en los juicios de derechos humanos. Durante 16 años 7 meses los tribunales chilenos, salvo honrosas excepciones, se negaron a ver las violaciones a los derechos humanos. Sólo el cambio político, primero “en la medida de lo posible” [Aylwin], llevó a nuevas interpretaciones por los jueces. Eso con el tiempo ha ido progresando y ya, en comparación con el pasado, es un ancho cauce por el cual la sociedad transita en pro de los derechos humanos.

También hemos visto hasta dónde puede llegar la clase política [Concertación y Alianza] en defensa de aquellos que financian sus campañas políticas, el ejemplo de mayor entidad es el caso de Jorge Lavandero, incansable defensor para abrir espacios en esta lucha por la renacionalización del cobre. La clase política en Chile es culpable de un asesinato político ante la impasibilidad de la población. Eso fue artillado con la astucia propia de la clase política que no vacila en sustentar las peores patrañas…muchas veces con el aplauso de la multitud.

Sin embargo, esto también está cambiando, pero no porque ha cambiado la percepción de la sociedad chilena sobre el cobre sino por hechos políticos tan importantes como la formación de un frente social amplio donde la lucha de los estudiantes es uno de los eslabones mayores. Hidroaysén, el medio ambiente, es otro. La asamblea constituyente dejó de ser un debate de entendidos. Dentro de ese frente social ya se habla de la renacionalización del cobre…Hoy esos y otros temas ya se instalaron en la calle.

Si para muchos resulta inquietante pienso que la evaluación de los costos de la expropiación será muy diferente cuando habremos abordado y asumido la convocatoria de un Frente Social Amplio por el rescate de nuestra Soberanía.

ANEXO

Un ejemplo de defensas jurídicas menores cuando se plantea un cambio de sistema: el PDC durante el gobierno de Allende

Cuando Allende buscó cambiar 116 años de doctrina liberal, donde se consagraba un dominio eminente del Estado sobre los recursos naturales, esto es concesión plena implícita o declarada, la DC, trató de neutralizar el debate. Eufemísticamente planteó que no era necesaria una reforma constitucional, bastaba una ley o un simple decreto, con ello buscaba circundar el debate de fondo. Esta línea argumental del Partido Demócrata Cristiano fue sostenida por el senador Patricio Aylwin, en el sentido que bastaba una mera ley de trámite ordinario para llevar a cabo la nacionalización propuesta por el gobierno de Salvador Allende [Véase el Diario de Sesiones del Senado, sesión 23 de 19 de enero de 1971 [Anexo de Documentos], págs.. 1092 y 1093].

Muchos se preguntan por qué razón Aylwin sostuvo esa tesis. Aparentemente buscaba reafirmar que la chilenización y la nacionalización pactada de Frei Montalva eran un primer paso para la nacionalización total y que el segundo consistía simplemente en refrendar lo que ya estaba prácticamente hecho y para ello bastaba una simple ley de trámite ordinario. Con ello se saltaba el debate de fondo acerca de la Soberanía del Estado y se entraba en la discusión acerca de las indemnizaciones. Pero lo más importante era que con ello se excluía todo cambio a la institucionalidad anterior a 1971.

Extrañamente esta tesis muy poco jurídica, también era compartida por Radomiro Tomic. Sin embargo en su caso se explica NO como una alabanza a las negociaciones y acuerdos de los proyectos de Frei [=Lagarrigue] sino por el contrario para ocultarlos pues Tomic los calificaba de desastrosos.

El embrollo del TIPNIS

Sin duda, el conflicto del TIPNIS tiene varios pliegues, constituyendo un verdadero embrollo en términos ideológicos. Quizás los conflictos más difíciles de resolver son los que no pueden trazar una línea nítida entre buenos y malos, justos y pecadores, consecuentes y traidores. Y eso ocurre en el caso del TIPNIS, donde parece haber argumentos “razonables” distribuidos a ambos lados en la discusión sobre la carretera. Veamos dos ejes de los apasionados contrapuntos:


¿Quiénes son los proimperialistas?
Por ejemplo, para quienes firmaron el manifiesto por la reconducción del proceso de cambio, la carretera es solo una pata del proyecto del IIRSA para profundizar la matriz extractivista, a favor del subimperialismo brasileño y del imperialismo en general. “Igualmente contradictorio es el hecho de que estos gobiernos [progresistas], supeditados por los intereses intereses geopolíticos transnacionales, de las viejas y nuevas hegemonías como China y Brasil, continúen desarrollando proyectos de integración al mercado mundial impulsados por las fuerzas de dominación del sistema-mundo capitalista; como son aquellos diseñados por la Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana (IIRSA)”, escribe el ex ministro de Hidrocarburos y ex presidente de la Asamblea Constituyente ecuatoriana Alberto Acosta (“La maldición de la violencia. Extractivismo al desnudo”). La ruta servirá para reforzar el modelo de acumulación por desposesión que analizó David Harvey. Es decir, la carretera sería proimperialista.

Entretanto, el ex ministro de Hidrocarburos Andrés Soliz Rada puede argumentar exactamente lo contrario (y en parte también el gobierno, como García Linera en el libro El ONGismo, enfermedad infantil del derechismo ): que el proimperialismo está del lado de quienes se oponen a la ruta.
"Entre el 9 y el 14 de julio pasados, la Embajada de EEUU en La Paz auspició conferencias de los académicos Lindsay Robertson, Stephen Greetham y Amanda Cobb. Greetham dijo que en su país 'las tribus son dueñas de los recursos naturales que están sobre la tierra y debajo de ella'. Robertson añadió que 'dónde hay gas, su propiedad es de los pueblos indígenas y no de toda la población'. Lo que no dijeron es que los recursos naturales, una vez en manos aborígenes, son transferidos a las transnacionales, a cambio de poder y dinero, que los han corrompido hasta la médula ” -escribió Soliz Rada. El vicepresidente García Linera ya había acusado a los indígenas del Norte paceño contratar un bufete de abogados en Bruselas para frenar la explotación petrolera en esa región amazónica. Soliz señala además que Bolivia sería el primer país de Sudamérica en el que las ONG controlan el poder (ver columna: “Avance decisivo de las ONG en la captura del poder”:www.rebelion.org/noticia.php?id=136754&titular=avance-decisivo-de-las-ongs-en-la-captura-del-poder-). Desde el ecosocialismo, el austrialiano Federico Fuentes argumenta los riesgos de caer en manos del “imperialismo verde” (“ONGs equivocadas respecto a Morales y la Amazonía”: www.rebelion.org/noticia.php?id=136474&titular=las-ong-equivocadas-respecto-a-morales-y-la-amazon%EDa-).

¿Desarrollo, “no desarrollo” o desarrollo para quién? Ahora todos somos ecologistas.
Otra de las características del conflicto es el nivel de oportunismo desmesurado que se coló estos días. La derecha pasó de la noche a la mañana a mostrar una sensibilidad por la Madre Tierra y por los hermanos indígenas del estilo y la magnitud del ateo que de la noche a la mañana descubre una fe, solo que en ese caso no llega ni al estatus de conversión sin fe, y es solo una pobre actuación teatral. Yo creo que si se discutiera en Bolivia con honestidad intelectual y sin excesos de retórica ni de romanticismos qué modelo de país quiere la mayoría popular sería un gran avance. La frase de Evo "Para los que tienen todo, es sencillo decir que no haya desarrollo. Deberían ir a ver la forma cómo viven los pobladores del TIPNIS" podría ser un buen punto para comenzar la discusión ya que pone el dedo en la llaga.

¿Queremos desarrollo? ¿a qué nos referimos con ese término? ¿a un "gran salto industrial" o a un estado de bienestar a pequeña escala siguiendo pautas de la vida indígena/campesina? ¿qué querríamos y que no querríamos de la modernidad? En definitiva: ¿cómo entiende el “vivir bien” la mayoría de los bolivianos? Hoy para unos es tener una carretera mientras que para otros es frenarla -¡y todos votan por Evo! ¿Como combinar ideas emancipatorias con cambios en las condiciones de vida materiales?

Finalmente es necesario salir de la histeria (ni el gobierno es masacrador, como escribíeron algunos en sus carteles de protesta -pese a que hay que condenar la represión sin ambigüedades- ni los indígenas son agentes de la CIA aunque sus dirigentes deberán explicar sus llamados a “la Embajada” si es que existieron).

Desde ambos “bandos” se necesita profundizar los análisis, mostrar estudios, datos y encuestas más precisas sobre los costos/beneficios de la carretera. ¿Cuánto mejoraría el acceso a la salud y educación de los indígenas del TIPNIS frente a los riesgos y peligros que conlleva esa obra? ¿la marcha es representativa? ¿Por qué los aymaras aledaños a carreteras siguen siendo pobres y con acceso limitado a la salud -como se preguntaba alguien en Facebook? ¿cuánto cambiaría la geopolítica nacional, “independizando” a Beni de Santa Cruz? ¿cuánto destruiría el ecosistema del TIPNIS? ¿cuánto se relaciona la carretera con una futura extracción petrolera en el Parque? ¿en base a qué valores elegir entre acceso a los mercados y preservación de ecosistemas y especies animales?

Por ahora la retórica a favor y en contra -y los discursos desarrollistas o pachamámicos grandilocuentes- opacaron este tipo de discusiones, ojalá la suspensión de la obra de tiempo para enfrentar estos dilemas.

Luchas de clases en Uruguay

El gobierno de izquierda de Uruguay se destaca por la relación con el trabajo. El Frente Amplio mantiene el objetivo de controlar la inflación pero, a diferencia de los gobiernos anteriores, trata de dominar los conflictos del trabajo.


Los análisis políticos, por lo general, consideran a los conflictos como objetos sobre los que recae la acción del estado. Este artículo invierte el punto de vista y analiza las políticas de gobierno como respuestas a las luchas. Siguiendo ese hilo se pondrán de manifiesto, no sólo las tensiones que esas políticas encierran, sino también los movimientos que las superan.

De las resistencias al gobierno
La composición del trabajo en Uruguay pasó por grandes transformaciones técnicas y políticas durante las últimas décadas.

Los métodos de organización basados en la colaboración de los trabajadores, la subcontratación de funciones y la precarización del empleo, disgregaron la figura de una clase obrera masiva. La relación laboral no se limita a algo que ocurre entre obreros y patrón dentro de la fábrica. El mando sobre el trabajo se extiende como un control de redes productivas en la sociedad y multiplica también los personajes y lugares de conflicto.

Los sindicatos, reducidos a la organización del empleo formal, resistieron las reformas neoliberales asociados al partido de izquierda, el Frente Amplio.1 Esos lazos entre organizaciones sociales y políticas no estuvieron libres de tensiones. No obstante, fueron decisivos, tanto para la eficacia política de las resistencias sociales, como para canalizar electoralmente los descontentos a favor de la izquierda y acceder al gobierno.

El gobierno del Frente Amplio respondió a esa composición de clase con la institución de los Consejos de Salarios. La negociación colectiva era una demanda sostenida del movimiento sindical y un elemento clave de su asociación con la izquierda, contrapuesta a la desregulación laboral promovida por los partidos políticos tradicionales. Los Consejos de Salarios aparecen como un reconocimiento del poder de los trabajadores y, al mismo tiempo, como la tentativa de confinarlos en un lugar subalterno.

Vázquez: la administración de los salarios
Entre los años 2005 y 2010, el gobierno de Tabaré Vázquez procuró controlar los conflictos del trabajo y administrar los salarios en función de la inflación.
El Frente Amplio organizó Consejos de Salarios en toda las actividades económicas; protegió a los sindicatos, con el fin de equilibrar su posición con los empresarios; y puso la negociación colectiva bajo la tutela del gobierno. El Poder Ejecutivo fijó aumentos de salarios simultáneos y uniformes, limitó la negociación colectiva a una implementación particular por ramas de actividad y reconoció solamente los convenios que cumplieran con las pautas gubernamentales.

De este modo, la política económica pretendió regular los salarios como una variable dependiente de la inflación. Sin embargo, se encontró con un desarrollo de necesidades y deseos que desbordan las mediaciones políticas.
Los conflictos aumentaron hasta recuperar los niveles previos a la instalación de los Consejos de Salarios. Según el Instituto de Relaciones Laborales, la conflictividad pasó de 392.914 jornadas laborales en el año 2005, para un total de 1.315.983 jornadas de trabajo perdidas en el 2008.

Creció también la organización sindical. De los 140.000 trabajadores sindicalizados, estimados a comienzos del 2005, llegó a cerca de 300.000 para fines del año 2008, según la central sindical PIT-CNT.2
Los trabajadores cuestionaron las pautas salariales del gobierno. Promovieron aumentos diferenciados para las categorías de bajos ingresos y, mientras los ajustes fijados por el gobierno de Vázquez iban de un mínimo del 9 hasta un máximo del 20 por ciento, llevaron a un crecimiento del salario real del 27 por ciento en el quinquenio.

Las luchas convirtieron al salario en una variable rebelde, que supera los límites de la política económica.

Mujica: la flexibilización salarial
En el año 2010, asumió un nuevo gobierno presidido por José Mujica. Si bien pertenece también al Frente Amplio como el anterior, reaccionó a los conflictos del trabajo con la flexibilización salarial.

El gobierno de Mujica mantuvo el control de la inflación como prioridad, pero abandonó la administración de los salarios. El Poder Ejecutivo dejó de fijar los porcentajes de ajuste y los reemplazó con aumentos por productividad. La flexibilización permite mayores aumentos para los sindicatos más fuertes y las empresas con mejor capacidad de pago, sin empujar a un alza general de salarios ni elevar los precios.

No afecta la distribución entre trabajo y capital, porque los salarios sólo aumentan si crecen las ganancias. En cambio, tiene importantes efectos políticos. La subordinación a la productividad asocia los ingresos del trabajador con la suerte de las empresas, antes que con el conjunto de la clase, y requiere la colaboración de los sindicatos para definir y vigilar los convenios.

El gobierno del Frente Amplio respondió al desarrollo de la composición de clase con políticas que acentúan las diferencias entre los trabajadores, dispersan la acción de los sindicatos y reintegran las luchas dentro de la política económica. No obstante, el cambio de la regulación salarial terminó por resolverse a través de una ola de conflictos.

El ciclo de luchas
Los conflictos comprendieron la renovación de los convenios de la actividad privada y la negociación presupuestal de los funcionarios públicos, sostenidos por acciones comunes de todo el movimiento sindical, incluyendo un paro general de 24 horas. La conflictividad sumó un total de 1.279.500 jornadas de trabajo en el año 2010, con la participación de 1.114.400 trabajadores, según el Instituto de Relaciones Laborales.

Su impacto se vio acrecentado, además, por formas de lucha que multiplican los efectos sobre las actividades. Las ocupaciones de lugares de trabajo, los piquetes y el encadenamiento de las paralizaciones revelaron un conocimiento y poder de los trabajadores, que se sobrepuso a las direcciones de empresas y servicios. El ciclo concluyó atrayendo a los trabajadores del comercio y los servicios, de más bajos salarios y que habían sido mantenidos hasta entonces al margen de las luchas.

El Ministerio de Trabajo celebró los consensos finalmente alcanzados con la firma de nuevos convenios. En cambio, el Banco Central advirtió que se acordaron aumentos de salarios por encima de la inflación que no están atados a incrementos de productividad.

En efecto, la mayoría de los convenios estableció aumentos de salarios fijos e incluso, cuando adoptaron formas de flexibilidad como en el caso de la Construcción, acotaron su variación dentro de estrechos márgenes. La similitud de los porcentajes de aumento, a pesar de la diversidad de las fórmulas de ajuste, refleja referencias comunes, que prevalecen sobre las diferencias entre los sectores económicos.

Puede discutirse si los resultados obtenidos están a la altura del potencial existente. Este es y será siempre un asunto de debate entre las agrupaciones sindicales. Los conflictos del período produjeron también algo más y distinto que mejores salarios. Trazaron un curso de acción mayoritario entre los trabajadores y victorioso en el choque de clases.

Conclusión: la estrategia de la autonomía
Las relaciones de fuerzas produjeron resultados que contrariaron los lineamientos del gobierno. No son los salarios que se flexibilizan para mantener las ganancias, sino éstas que resultan condicionadas por la rigidez de las necesidades de los trabajadores. Lejos de dispersar su acción, los sindicatos impusieron referencias comunes, que nivelan las diferencias entre los sectores económicos. El salario se independiza como un “componente exógeno”, alerta el Banco Central, que escapa al manejo de la política económica y la condiciona.

De las luchas surge una estrategia diferenciada del gobierno, que revela una tendencia a la autonomía política de los trabajadores y se proyecta como un movimiento que supera el actual estado de cosas.

Los dominós financieros empiezan a caer en Europa

El 4 de octubre, los ministerios de Finanzas de Francia y Bélgica anunciaron de forma conjunta la decisión de intervenir el Banco Dexia, la entidad financiera mas grande de Bélgica en términos de activos. Este anuncio se vio precedido por meses de rumores tras las mayores perdidas en la historia del banco para el segundo cuarto del 2011, por un valor superior a 4 millardos de euros. El rescate de Dexia seria el segundo recibido por la entidad financiera, después de haber sido rescatada por crédito publico en Septiembre de 2008. En ese momento, Dexia recibió mas de 3 millardos de euros a través de la compra de acciones por parte de Francia y Bélgica, ademas de garantías estatales de créditos por un valor de 150 millardos de euros |1|.
 
Lo mas relevante detrás de esta historia tiene que ver con la dependencia de financiamiento de corto plazo denominada en dólares por parte de Dexia. A lo largo de la década pasada, Dexia consolido un modelo de negocios basado en la utilización de financiamiento de corto plazo a bajo costo para la compra de activos de largo plazo y mayores rendimientos. Dichos activos se encontraban denominados en dólares, por lo cual el banco belga debió utilizar de forma creciente swaps y otros derivados financieros para mantener las posiciones en su hoja de balance. Sin embargo, como se explico en un anterior articulo, este modelo de negocios colapso con el congelamiento de los mercados de financiamiento de corto plazo tras la desaparición de Lehman Brothers.


De esta forma, no resulta sorprendente encontrar que en el ultimo cuarto del 2008, Dexia fue el principal receptor de créditos de emergencia en dólares de la zona Euro por parte de la FED por un valor total de 58.5 millardos de dólares. Los créditos de la FED continuaron hasta el 2010 alcanzando un total de 159 millardos de dólares para Julio de ese año. Sin estos recursos, Dexia hubiera sido forzado a vender sus posiciones de largo plazo a precios de liquidación lo cual no solo hubiera adelantado en el tiempo la necesidad de reestructurar su hoja de balance, sino que también hubiera incrementado la volatilidad en los mercados financieros internacionales. Fue precisamente la necesidad de evitar este escenario la que impulso a la FED a incrementar de forma gradual sus créditos al banco europeo.


A pesar de los esfuerzos de los principales bancos centrales de esconder los problemas de solvencia de instituciones como Dexia a través de la provisión masiva de liquidez, la gravedad de la situación asociada a las perdidas tanto en portafolios de activos denominados en dólares como de créditos a la periferia europea han hecho la situación insostenible. En este sentido la atención debe desplazarse hacia las siguientes fichas del domino financiero europeo que están en riesgo de caer. Una guía practica para este fin, es el análisis de la dependencia de bancos de la zona euro de financiamiento a corto plazo, medida tanto a través de su uso de wholesale funding |2|, como de los créditos recibidos de la FED tras la crisis del 2008.


Un análisis de este tipo revela que las instituciones financieras que enfrentan los mayores riesgos, son los bancos franceses BNP Paribas y Societe Generale. Para el segundo cuarto del 2011, en ambos casos el financiamiento al por mayor con vencimiento inferior a un año, representa poco mas del 70% de su financiamiento. Como referencia, esta cifra para Dexia representaba un numero cercano al 50% |3|. Lo que este indicador nos muestra es la necesidad de retornar de forma regular a los mercados financieros para buscar financiamiento. Un numero alto, como el que presentan este grupo de bancos, indica una alta vulnerabilidad en caso de incrementos de la volatilidad y por ende del costo de financiamiento.


Por otra parte, si se compara la liquidez de los activos comprados con este financiamiento, menos del 40% tiene vencimiento inferior a un año para BNP y SG. Esta cifra representaba alrededor del 10% para Dexia. Este indicador muestra la capacidad de los bancos de liquidar sus activos para hacer frente a sus obligaciones en caso de perder su acceso a financiamiento. Un numero bajo indica que los bancos tienen poca capacidad de acceder a recursos frescos a través de la venta de sus activos, lo cual incrementa la fragilidad financiera de la institución.


Sin embargo, los preocupantes paralelos no terminan ahí. De acuerdo a los datos suministrados por la reciente auditoria realizada a la FED, para investigar los destinos de los créditos otorgados por el banco central norteamericano en el marco de la crisis financiera, tanto BNP como SG ocupan lugares prominentes en la lista de instituciones financieras beneficiadas por dichos programas. Entre 2007 y 2010, BNP recibió créditos por parte de la FED por un valor de 175 millardos de dólares. Mientras tanto, SG, obtuvo 125 millardos de dólares |4|.


La clara debilidad de estas instituciones ante ataques especulativos que retiren el financiamiento al por mayor en dólares del cual dependen, permite entender la rápida caída que han presentado los precios en sus acciones a lo largo del ultimo año, en ambos casos superiores al 50%. De esta forma esta claro que el proceso de nacionalización de Dexia, es solo la primera fase de una nueva virulenta fase de colapsos de instituciones financieras que a diferencia de lo ocurrido del 2008, parece se concentrara en Europa. Sin embargo en la actual circunstancia la posibilidad y disponibilidad de socializar las perdidas de los bancos no parece ser la misma que hace un par de años. Esto sumado a la dificultades por las cuales atraviesa la zona euro, auguran un periodo volátil y marcado por el miedo en los mercados financieros.

Ocupar Wall Street será sólo el principio


Wall Street es más que el siguiente paso. Las personas que se congregan en el puente de Brooklyn no son simples manifestantes hartos de los mercados ni, como otros aseguran, jóvenes ociosos que pierden su tiempo en montar follón, sino que forman parte de una nueva fase de la política. No podemos analizar lo que ha ocurrido en diferentes ciudades europeas, y ahora en las americanas, en términos de movimientos minoritarios, sino que debemos ser lo suficientemente perspicaces  para darnos cuenta de las demandas que subyacen bajo estas formas de movilización.

Así lo afirma Guy Standing, profesor de Seguridad Económica en la Universidad de Bath (Reino Unido) y autor de Precariat, the new dangerous class (Bloomsbury Academic), para quien vivimos en un mundo dominado por la inseguridad, la ansiedad y la frustración, por lo que no resulta extraño que surjan nuevas formas políticas de actuación que traten de dar respuesta a sentimientos socialmente tan complejos.

Hablamos de un mundo, el del siglo XXI, en el que las circunstancias vitales son muy diferentes de las que construyeron las naciones de clase media del siglo pasado. Si en aquella época las personas definían sus identidades por la pertenencia a un territorio o por el trabajo que realizaban, hoy han perdido ese sentido de la identidad. Según Standing, hay un conjunto de trabajadores, el precariado,que “tienden a sentirse subempleados, que saben que su trabajo carecerá de continuidad y estabilidad y que tienen una peculiar relación con el tiempo, ya que lo viven mucho más apresurado y constreñido que en épocas anteriores”.

Sentimiento de ansiedad
Las consecuencias de esta falta de identidad, asegura Standing, pueden ser graves y llevar "a  desaprovechar las energías, a los comportamientos anómicos, a la enfermedad social o a la drogadicción. Y si uno no forma parte de una comunidad en la cual se vivan valores de solidaridad, se puede caer muy fácilmente en el comportamiento oportunista con los vecinos o compañeros”.

Por eso, cuando hablamos del Precariado, por utilizar el término propuesto por Standing, debemos entender que no nos estamos refiriendo a esa clase media que se siente exprimida, a los excluidos de la sociedad o a un nuevo tipo de clase trabajadora, sino que estamos principalmente ante un conjunto de sentimientos y ansiedades que afecta a toda la sociedad y al que hay que dar respuesta. Y en un doble sentido, porque, como afirma Standing, el precariado es algo funcional para el sistema de mercado global, que precisa de él, pero no podrá servir a sus fines mientras experimente sentimientos tan negativos. “Por eso quienes están dentro del precariado (y los que están relacionados con ellos, de una u otra manera) se sienten frustrados y a menudo enfadados. Sin embargo, sería igualmente erróneo percibir a quienes forman el  precariado como simples víctimas. Mucho de ellos rechazan abierta y orgullosamente el laborismo en el que se criaron las últimas generaciones de trabajadores. Ellos no quieren volver atrás, no quieren trabajos alienantes que duren toda la vida. Quieren tener vidas productivas”.

Para Standing, hablamos de personas que quieren construir un futuro en el que puedan sentirse realizadas y trabajar en empleos que les permitan ser creativas. Se les pide que sean flexibles y que estén en situación de empleabilidad, pero eso no debe implicar, como lo hace a menudo, que deban renunciar a controlar sus vidas y a disponer de un sentido del desarrollo personal”.

Tres clases de precariado
Por eso, apunta Standing, a menos que entendamos al precariado, podemos vivir momentos políticos difíciles. El precariado es la nueva clase peligrosa, salvo que sepamos dar las respuestas precisas.  “Hablamos de millones de personas que se sienten crónicamente inseguras, a quienes el trabajo no proporciona una identidad estable, que carecen de un sentimiento de seguridad económica y que saben que nunca encontrarán un lugar seguro en el que desarrollar su vida”. Pero, dentro de esas características generales, podemos distinguir tres grupos.

En el primero están aquellos que sienten que ha desaparecido la vida que esperaban. “No tienen un alto nivel de formación pero pensaban que, como la generación de sus padres, iban a tener una vida laboral estable. Y ya no será así. En este grupo abundan las personas enfadadas que escuchan las voces del populismo, que no ven con buenos ojos a los inmigrantes y que son políticamente peligrosos porque probablemente se convertirán en seguidores de los populistas de extrema derecha”.

El segundo grupo consiste en gente que no está comprometida políticamente. No se identifican con los socialdemócratas, los conservadores o los cristiano-demócratas de la vieja escuela. “Se sienten inseguros y separados de la sociedad, pero de un modo anárquico. Tampoco están fuera del sistema, porque son parte de un sistema laboral emergente. Incluyen muchos grupos, entre los que están los inmigrantes. Su activismo político se limitará a salir a la calle a protestar por los recortes en los presupuestos o en los servicios sociales”.

El tercer grupo sí nos ofrece una perspectiva diferente, que es en cierta manera esperanzadora, afirma Standing. La mayoría de las personas que lo forman son jóvenes con estudios superiores, que viven situaciones inseguras pero que ni buscan ni quieren los viejos trabajos de por vida que ocuparon sus padres.” Y son peligrosos porque rechazan el viejo estilo de los partidos políticos.Probablemente sean idealistas, y su descontento está encauzado en el sentido de intentar buscar una sociedad mejor”.

Nómadas urbanos
Según Standing, cuando hablamos de precariado, hablamos de una clase en formación, de un conjunto de personas que comparten características similares y sobre las que actúan fuerzas muy parecidas. “De ellos se espera que provean al mercado trabajo flexible y que entren y salgan del empleo como si fueran nómadas urbanos. Pero no son una clase en sí misma porque no ven la solución a sus inseguridades de un modo similar”.

Sin embargo, se trata de una situación transitoria. Es muy probable (“y hemos visto cosas importantes en ese aspecto en 2011”) que las diferentes direcciones vayan convergiendo en algo común, del mismo modo que ocurrió en el pasado. “Cuando la clase trabajadora industrial emergió  en la época en que el capitalismo industrial tomaba forma en los siglos XIX y XX, llevó un tiempo que esa identidad coagulase alrededor de los sindicatos y de los partidos socialdemócratas y laboristas”. Y esa reunión alrededor de algo común también tendrá lugar en el presente, sólo que no bajo los viejos parámetros. “Esos modelos no son con los que se identifica el precariado. En el curso de las manifestaciones de las plazas de las grandes ciudades, en Atenas, Madrid, Hamburgo o Milán, estamos viendo el surgimiento bastante rápido de una agenda que puede transformar una gran parte del precariado en una fuerza política. Escuchando las voces de los indignados, o de su equivalente en los distintos países, estamos viendo una nueva y excitante visión de cómo otra sociedad está tomando forma”.

http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2011/10/04/ocupar-wall-street-sera-solo-el-principio-85311/

Privatización de la lengua


Quizá esté bien empezar con palabras de Neruda, que son las mismas tuyas, las mismas mías, las de nosotros: “Qué buen idioma el mío, qué buena lengua heredamos de los conquistadores torvos…”. Sí, ya lo dijo un filósofo de la antigüedad –dicen que todos los filósofos son antiguos- que las palabras crean las cosas. Y una de esas cosas es que hoy parece que las palabras se van a privatizar.

Y lo hará nada más y nada menos que la Real Academia de la Lengua Española, aliada a conglomerados económicos que, por lo visto, algún día nos van a cobrar impuestos por usar las palabras.

La sospecha comenzó cuando al periodista uruguayo Ricardo Soca, autor del servicio en internet La palabra del día, de distribución gratuita a más de doscientos mil suscriptores, le llegó una comunicación “algo petulante” de un abogado del grupo editorial Planeta, que dijo actuar en nombre de la Real Academia Española (RAE). En su mensaje le instaba a retirar una pieza de su página en la “que por sus propios medios” recopilaba una comparación entre las entradas del diccionario de la RAE y las actualizaciones que la misma realiza en perspectiva de la publicación del nuevo diccionario.

El caso es que al periodista lo acusaron de contravenir códigos y leyes, además de “competencia desleal”. Y, bueno, para no armar más embrollos y follones él decidió retirar las partes pertinentes en las que, además, citaba la fuente. “En el mensaje se me advertía, en nombre del Grupo Planeta y de la Real Academia Española, que debería retirar los avances de la vigésima tercera edición del diccionario académico, pues estaría violando, aquí en Montevideo, no sé qué leyes civiles y penales del Reino de España”.

Además, a Soco le prohibieron la introducción de enlaces que faciliten el acceso directo a cualquiera de los contenidos de los sitios web de la RAE. Como se sabe, la Real Academia Española es financiada con dineros públicos y, según se ve, ahora ha delegado en empresas privadas “del Reino de España –palabras de Soco- una parte de la autoridad que hace 298 años le confirió Fernando V para unificar la lengua del imperio”. El asunto va más allá, y a través de una empresa privada, la Academia está impidiendo la divulgación en internet de obras en cuya elaboración han participado las 22 academias, como es el caso del diccionario.

En estos tiempos neoliberales, en que se privatizan el agua, el aire, el cielo, (pronto privatizarán la luna), los servicios que antes eran públicos, en fin, parece haber llegado la hora de la privatización de la lengua. La RAE “pretende imponer las leyes del reino a los países hispanohablantes”. De seguro, a cierta parte de los campesinos de Antioquia, por ejemplo, les cobrarán que estén usando todavía palabras del Siglo de Oro español.
Se sabe, también, que los académicos son los que encarcelan la lengua. Lo advirtió Cervantes, en su obra magna, cuando destacaba el uso popular de las palabras y concedía todo el poder creativo al uso y al vulgo en el enriquecimiento de la lengua (Ver capítulo 43 de la segunda parte del Quijote). Hace tiempos, ciertos académicos colombianos se opusieron a la postulación que hicieron, en distintos años, Jean Paul Sartre y Thornton Wilder, de Fernando González al Nobel de Literatura.

Comentaba el poeta argentino Ricardo Ostuni que no es extraño que, en algún acuerdo con Planeta, aparezcan ahora propietarios de la lengua. Y nada raro que nos cobren derechos de autor por las palabras que emitimos. A esos bárbaros, los conquistadores, que llegaron y arrasaron, “se les caían de las botas, de las barbas, de los yelmos, de las herraduras, como piedrecitas, las palabras luminosas que se quedaron aquí resplandecientes... el idioma”, cantaba Neruda. Se robaron el oro y nos dejaron el oro. El poeta chileno advertía que se llevaron todo y nos dejaron todo: “nos dejaron las palabras”. Pues no. Ahora los hechos parecen indicar que nos van a cobrar todo por las palabras que nos dejaron, que, además, han sido enriquecidas de modo extraordinario por las culturas que ellos borraron. Y por los cotidianos aportes del pueblo, al que los académicos de la lengua tanto desprecian.

Fuente: http://www.elespectador.com/impreso/opinion/columna-303333-privatizacion-de-lengua


La misión es involucrarnos

Página 12


Nueva York tiene ocho millones de habitantes; un millón vive en la pobreza. Es una vergüenza. Y, sin embargo, el sistema no se detiene aquí. No importa cuánta vergüenza podamos sentir; la maquinaria va hacia adelante, para hacer más dinero. Nuevas maneras de trampear con las jubilaciones; de robar aún más. Pero algo está sucediendo en Liberty Plaza.

Estuve en Liberty Plaza para realizar un par de notas. Y volveré. ¿Sabías? Están haciendo un gran trabajo ahí. Y están recibiendo aún más apoyo. La otra noche, el sindicato de empleados de transportes –los conductores de ómnibus, los conductores de la metropolitana– votaron con entusiasmo para mantener la protesta. Hace tres días, 700 pilotos de línea –sobre todo de United y Continental– marcharon por Wall Street. No sé si hubo alguna forma de ver esto en televisión. Sé cómo estuvo la cobertura aquí; se mostró a unos pocos hippies que tocaban sus tambores –las cosas típicas que buscan los diarios–. Por favor: ¡que Dios bendiga a los hippies que tocan sus tambores! Pero es la razón por la que “ellos” quieren que se vea sólo esto. Y ahora yo les digo lo que vi en aquella plaza. Vi jóvenes, vi ancianos, vi gente de todo tipo y de todos los colores y todas la religiones. Vi también a la gente que vota por Ron Paul (el candidato presidencial ultraconservador que quiere abolir el Banco Central). Quiero decir, era un grupo de gente de todo tipo. Estaban los enfermeros en esa plaza. Estaban los maestros en esa plaza. Gente de todo tipo.

Hoy martes habrá una nueva manifestación: también los conductores de ómnibus y de la metropolitana marcharán por Wall Street. Oí decir que la UAW (el sindicato de los obreros del automóvil) está pensando en algo parecido. Piensen, su peor pesadilla se convierte en realidad. ¡Los hippies y los obreros del automóvil que marchan juntos! La gente entendió. Y toda esta historia sobre las divisiones internas y esto y lo otro: a la gente no le importa más. Porque esta vez se trata de sus propios hijos que corren el riesgo de no poder ir más a la escuela. Esta vez se corre el riesgo de quedarse sin techo. Esto es lo que en verdad está en juego.

Pero lo que me parece más extraño y bizarro, de los ricos, es cómo habían decidido excederse tanto. Quiero decir: les iba todo muy bien. No, para ellos no era bastante. Para los nuevos ricos no era bastante. Los nuevos ricos que no hicieron su fortuna gracias a una buena idea. Ni a un invento. Ni con su sudor. Ni con su trabajo. Los nuevos ricos que se enriquecieron con el dinero de los otros; con el que jugaron como si fuesen al casino. Dinero más dinero. Y ahora nos encontramos con una generación de jóvenes para los que los héroes a los que emular son aquellos de los canales de televisión de negocios: aquellos que se enriquecieron haciendo dinero sobre aquellos que hacen dinero.

Pero, ¿cuánta necesidad tendremos de jóvenes que se pongan a trabajar para salvar a este planeta? Para encontrar la cura a todos estos males. Para encontrar una manera de llevar agua y servicios higiénicos a los millares de personas sobre esta tierra que no los tienen.

Esto es lo que querría. Que en lugar de que las 400 personas más ricas de este país tengan más riqueza, sean los 150 millones de estadounidenses todos juntos los que estén mejor. Dirán, es una de esas cifras que Michael Moore tira por ahí. Pero es una estadística cierta: verificada por Forbes y por PolitiFact. ¡Las 400 personas más ricas de este país, son más ricos que los 150 millones todos juntos! Pero esto no se puede llamar democracia. La democracia implica una suerte de igualdad: yo no digo que cada pedazo de la torta debe ser de la misma medida, pero ¿no nos fuimos mucho más allá?
Ahora está esta buena noticia. Porque hasta que alguno desafíe a nuestra democracia –mientras que la Constitución se mantenga intacta–, querrá decir que cada uno de nosotros tendrá el mismo derecho de voto que los señores de Wall Street: un voto por persona. Y ellos podrán comprar a todos los candidatos que quieran; pero su mano guiará a nuestra mano cuando estemos en el cuarto oscuro. El mensaje de gritar fuerte es hacer llegar a los millones de personas que se dieron por vencidas –o que fueron convencidas por ignorancia–. Lograremos hacer llegar nuestro mensaje que para aquellos 400 será la peor de las pesadillas. Porque lo único que saben hacer bien son las cuentas. Nosotros somos muchos más que ellos. Depende sólo de nosotros. Basta de despertarse a la mañana y decir “Ok”. Ahora basta. Decidí involucrarme. Esta ahora es nuestra misión, involucrarnos. Por eso les digo: apoyen la protesta de Liberty Plaza.

* Durante la presentación del último libro de Moore en ST. Mark’s Bookstore.
Traducción: Celita Doyhambéhère.

REBELIÓN DEL PUEBLO ESTADOUNIDENSE


Protestas de ‘Occupy Wall Street’ ahora se extienden a Boston, Los Ángeles, San Louis, Chicago y Kansas


Occupy-Wall-StreetEP – Las protestas del movimiento ciudadano ‘Oc cupy Wall Street’ han conseguido impulsar un mensaje anticorporativista más allá de la ciudad donde surgieron, Nueva York, y protestas similares se han sucedido este martes en las localidades de Boston, Los Ángeles, San Louis, Chicago y Kansas, según ha informado el diario estadounidense ‘The Washington Post’.

Los organizadores planean para el jueves una marcha en Washington que parta de la plaza de la Libertad para “denunciar los sistemas y las instituciones que apoyan las guerras sin final y la avaricia sin límites de las corporaciones”.

El lunes por la mañana, en el que se ha convertido en el centro neurálgico de las protestas en Nueva York, el parque Zuccotti, se realizó una feria callejera, con coloridos vestidos y juegos. Varios manifestantes con pintura blanca en la cara y ribetes rojos en los labios, asemejando sangre, representaron una ‘marcha zombie’ en la calle Broadway para ejemplificar lo que entienden como la macabra naturaleza del capitalismo.

Pese a que no existen líderes ni una agenda organizada, los manifestantes insisten en que están trasladando su propia visión de una causa nacional. “Las críticas se han centrado en la falta de cohesión y demandas. Lo que los críticos no entienden es el valor de formar de manera directa un movimiento político que no está controlado por las élites”, ha señalado el activista político Arthur Kohl-Riggs.

Las protestas han conseguido apoyo institucional gracias a la incorporación a las mismas del sindicato nacional de Transportes. El sindicato, con más de 190.000 miembros en EEUU y Canadá, mostró su apoyo al movimiento.

El sindicato ha dicho que miembros de la organización en Nueva York estuvieron presentes en el parque Zuccotti y que asistirán a la marcha de este miércoles. Planean además donar comida y otros suministros, así como participar en otras manifestaciones en el país.
“Mientras nosotros luchamos en la calle día tras día, mes tras mes, los millonarios y billonarios de Wall Street se sienta, intocables, y nos poden más en nuestro nivel de sacrificio”, ha dicho el presidente del sindicato, Larry Hanley.

LA REBELIÓN DE LOS POBRES DENTRO DE LAS ENTRAÑAS DE LA BESTIA NORTEAMERICANA


Golinger: en EEUU, “por primera vez se siente las manifestaciones de las personas que dicen basta”


AVN – Las injustas políticas financieras de Estados Unidos (EEUU), así como el desempleo, son las razones principales por las cuales cientos de manifestantes, entre jóvenes y otras personas excluidas, protestan en Nueva York, refirió la investigadora y analista internacional Eva Golinger.
“Son jóvenes y personas que están cansadas y hartas de la exclusión y están protestando por las políticas financieras, y de la manera que han dejado a millones de personas sin empleos en ese país”, dijo Golinger durante un contacto vía skype desde esta ciudad con el programa Dando y Dando, transmitido Venezolana de Televisión (VTV).
Precisó que no hay oportunidades para la juventud estadounidense, por ello la cifra de desempleo en este sector sobrepasa el 30%.
Explicó que en el caso de Nueva York se trata de organizaciones sociales que siempre han estado en la vanguardia de la lucha contra las guerras para reivindicar los derechos laborales y en contra de las políticas financieras de Estados Unidos.
La analista también señaló que para el próximo jueves más de 50 organizaciones sociales han convocado a una marcha hacia la Plaza de la Libertad, ubicada entre la Casa Blanca y el Capitolio en Washington.
Dijo que estas manifestaciones son “la acumulación de diferentes factores y grupos que por fin se están uniendo y agrupando para protestar contra esas políticas financieras capitalistas y el abuso de las corporaciones y las instituciones financieras que se gastan el dinero de sus contribuidores”.
“Por primera vez se están sintiendo las manifestaciones de las personas que dicen basta. Este año es de campaña presidencial y esto (las protestas) puede influir, al mismo tiempo también hay mucho peligro de que estos movimientos sean coartados y logren ser neutralizados por otros intereses”, agregó Golinger.
De acuerdo con una nota de la agencia de EFE, los manifestantes se alistan para hacer nuevas protestas esta semana, luego de que el pasado fin de semana ocurrieran protestas en diferentes ciudades del país.
En Nueva York detuvieron a 700 personas que se sumaron al movimiento Ocupa Wall Street, mediante el cual emulan a los indignados españoles.
También durante el fin de semana en Boston, Los Ángeles, Filadelfia, Seattle y Chicago se convocaron concentraciones en solidaridad con las personas detenidas.
El movimiento Ocupa Wall Street surgió semanas atrás en señal de protesta contra el actual sistema económico estadounidense y la responsabilidad de los bancos privados por la actual crisis capitalista.

REVELANDO LAS MENTIRAS VERDADERAS


Perlas informativas del mes de septiembre 2011



InternacionalAteos y dioses
La portada del diario Ideal de Granada del 19 de agosto recoge una foto a toda plana de Ratzinger con el titular: “El Papa critica a los ateos 'que se creen dioses'”. Precisamente es todo lo contrario: el que se dice representante de dios en la tierra es el Papa, y los ateos lo que creen es que dios no existe.
Arrivederci Roma
¿Recuerdan al corresponsal de El País en Roma que con tanta contundencia informaba de las tropelías y corrupciones de Berlusconi? El que logró para el periódico las fotos de las orgías de su mansión de Cerdeña que tanto molestó al primer ministro italiano. ¿Recuerdan también que Prisa, empresa editora de El País, y Mediaset, empresa propiedad de Berluconi, llegaron a un acuerdo accionarial por el que los segundo compraban a los primeros el canal de televisión Cuatro y el 22% ciento de Digital+? Un encamamiento empresarial que ligaba mal con el tono de las crónicas del corresponsal de El País en Roma. Pues bien, el último día de agosto el post del blog de este corresponsal se titulaba “Arrivederci Roma” y comenzaba así: “Señoras, señores, se acabó lo que se daba. Il Capo ha decidido que hay que irse a París, y allá que vamos”.

Indignado e indignador
Es curioso lo que pueden llegar a lograr los medios de comunicación. A finales de agosto visitó España Stéphane Hessel, el autor de libros como Indignaos y Comprometeos, obras que inspiraron el 15-M. Parece lógico que Hessel no comparta mucho las acciones ante de la crisis de gobiernos como el español. Ahora viene la curiosa coincidencia. Hessel es invitado a los estudios de la cadena Ser y, casualmente, coincide en los pasillos con el ministro de Fomento y vicepresidente del PSOE José Blanco. De modo que ya tenemos en la prensa (Público, 1-9-2011) una foto saludándose efusivamente del autor de Indignados y el gobierno que nos ha indignado.
Fondos robados
El 3 de septiembre El País publica el reportaje “El tortuoso retorno del dinero robado por los dictadores”, donde analiza el dinero que algunos dictadores se llevaron de sus países. Junto a casos como Mubarak de Egipto, Marcos de Filipinas o Montesinos de Perú, aparece Gadafi. Afirma la noticia que “resulta casi imposible cuantificar la fortuna que el depuesto régimen de Gadafi tiene en el exterior. Las estimaciones más recatadas hablan de 50.000 millones de dólares (35.000 millones de euros), pero otras elevan la cifra a 150.000 millones de dólares”. Lo curioso es que, a continuación, señalan que “uno de los aspectos ventajosos de esta fortuna es que tres cuartas partes son fondos públicos, propiedad de empresas estatales libias, y no están en cuentas personales, por lo que la restitución del dinero a las nuevas autoridades de Trípoli será legalmente más sencilla en cuanto la ONU levante el embargo”. De modo que no es acertado hablar del dinero robado por Gadafi si el titular es el Estado libio.
Fuerzas para contraatacar
El diario colombiano El Tiempo titula el 5 de septiembre: “Chávez propone unir fuerzas para lanzar un 'contraataque en Libia'”. Sin duda parece plantear una coalición militar para enfrentar a la OTAN y defender a Gadafi. Hace falta ir al texto para leer: “aclaró que su propuesta es esencialmente diplomática, con el objetivo de 'poner fin a la guerra' y para eso 'hace falta verdadera política, que retorne la gran política, hacen falta verdaderos líderes políticos y que busquemos un acuerdo de paz'”.
Las mujeres más poderosas
El 6 de septiembre se difunde un teletipo de Efe sobre Cuba titulado “Piden a las 100 mujeres más poderosas del mundo solidaridad con disidentes cubanos”. Si se solidarizaran conmigo las cien mujeres más poderosas del mundo, pensaría que algo estoy haciendo mal en la defensa de un mundo más justo e igualitario.
El censo de Chávez
El País del 6 de septiembre titula “El censo de Chávez desata el miedo”. Se refiere a la encuesta del censo público que elabora la administración venezolana, al igual que se hace en la mayoría de los países, aunque en España el diario no le llama el censo de Zapatero. En el texto de la noticia la periodista reconoce que las preguntas “se corresponden con los estándares internacionales para medir factores como el hacinamiento o el ingreso promedio de la población”. Eso sí, para la oposición, “el hecho de que se pregunte a los venezolanos su nombre y apellido, el nombre de la empresa para la cual trabaja y su ingreso mensual exacto, revela que la medición tiene un objetivo ideológico”.
Oligopolio privado y comercial
La organización Reporteros sin Fronteras (RSF) ya no oculta que su objetivo no es la defensa de la libertad de expresión sino la promoción de un determinado orden informativo con el control absoluta de pocas y grandes empresas de comunicación privadas. Lo pudimos leer en la prensa del 6 de septiembre, concretamente La Voz de América, con motivo de un comunicado que emitieron dirigido al presidente de Ecuador. Como un empresario ha visto embargadas sus propiedades, algunas de ellas medios de comunicación, por una deuda a Hacienda, afirma RSF que “el pluralismo se adaptaría mal a un oligopolio mediático de Estado establecido en lugar de un oligopolio privado y comercial”. Ya está claro, lo que les molesta es que la aparición de medios públicos les impida a algunos seguir manteniendo el oligopolio privado y comercial.

Cierre de televisión
Leo en el diario argentino La Prensa el 14 de septiembre que el gobierno de Grecia cierra un canal de televisión y despide a todos los trabajadores. Se trata de una de las medidas de ajuste presupuestario reclamada por los expertos de la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional. ¿Por qué cuando un gobierno cierra un canal privado o suspende una licencia todos dicen que es un ataque a la libertad de expresión y cuando cierra uno público nadie dice nada?
Criticar a un gobierno
Un teletipo de Efe que leo en el diario argentino La Prensa el 14 de septiembre recoge las denuncias de un informe anual sobre libertad de culto que elabora Estados Unidos. Referente a Venezuela critica el “sentimiento antisemita que se observa en medios de comunicación afines al gobierno, con frecuentes críticas a las políticas israelíes”. ¿Y desde cuando criticar a un gobierno supone atentar contra la libertad de culto?, ¿son también antisemitas los ciudadanos israelíes de religión judía que critiquen las políticas de su gobierno?

Otra mentira más
El diario venezolano El Nacional publicó el pasado 4 de abril una noticia que afirmaba que el director de la Corporación Petroquímica de Venezuela (Pequiven), Saúl Ameliach, recibió dinero de un narcotraficante llamado Walid Makled. Varios meses después, el 20 de septiembre, tras pasar por el juzgado el propietario del diario, publican una nota sin firma que titulan “El Nacional aclara publicación relacionada con Saúl Ameliach”. En ella señala que las acusaciones publicadas el mes de abril eran falsas. Miente que algo queda.
Argentina-España
Con frecuencia pensamos que nuestra democracia está más consolidada que las latinoamericanas y nuestros derechos sociales mejor cubiertos. Sólo el repaso al ejemplar de un periódico argentino (Página 12, 21-9-2011) durante mi visita reciente a ese país me permite recoger algunos ejemplos para comparar con España. Mientras en España la impunidad con los represores y cómplices de la dictadura es absoluta y los jueces que lo investigan acaban sancionados, en Argentina “la Cámara Federal de Rosario -en un fallo unánime- confirmó el procesamiento del ex juez de Menores de la dictadura, Luis María Vera Candioti, por la 'supresión de identidad' de una nieta recuperada” y, tras la solicitud de la Justicia Argentina, la presidenta de Brasil “autorizó la extradición del militar retirado Norberto Raúl Tozzo, imputado por su participación en el fusilamiento de una veintena de presos políticos”. Mientras en España se reduce el presupuesto de servicios públicos como educación y salud, en Argentina “la cartera de Educación y la de Ciencia y Tecnología incrementarán su presupuesto un 19 por ciento, mientras que Salud ganará 17'6”. Mientras que el gobierno español no se atreve a reconocer a Palestina como miembro de la ONU de pleno derecho, tal y como las encuestas indican que es el deseo de la mayoría de los ciudadanos, Argentina, junto a otros once países latinoamericanos, “reconocía al Estado palestino libre e independiente con las fronteras de 1967”. Y mientras todo eso sucede, seguiremos pretendiendo dar a América Latina lecciones de democracia y estado de bienestar.
Mis principios
¿Cuáles son los principios políticos de una ministra socialista española como Carme Chacón? La respuesta en unas declaraciones suya al suplemento de moda de El País el 24 de septiembre donde comenta su juventud como dependienta de ropa: “Que el cliente siempre tiene la razón, como la tiene el ciudadano cuando haces política, obligándote a revisar tus razones si te alejas de lo que opina la gente”. Ya lo dijo Groucho Marx: “Estos son mis principios; si no le gustan, tengo otros”.

España
Ahorrar cargos públicos
El 19 de agosto en portada del Ideal de Granada se lee “Rubalcaba: Cambiando las diputaciones se ahorrarían mil cargos públicos”. No seré yo quien defienda las diputaciones pero si el argumento es “ahorrar” cargos públicos en cualquier momento cierran el Parlamento y los Ayuntamientos.
Beneficios y puestos de trabajo
El regional Ideal de Granada tiene el siguiente titular en portada el 29 de agosto: "El Corte Inglés gana 319 millones y crea 1.147 empleos". Al parecer, todo un ejemplo de compromiso con el empleo por parte de los grandes almacenes, pero basta hacer algunos números para observar que se trata de crear un puesto de trabajo por cada 278.117 euros que ganan.
Sin comentarios
La versión digital del diario Público permite que los lectores incluyan comentarios en las noticias y artículos de opinión. Sin embargo esa opción no estaba operativa en una noticia del 7 de septiembre. Era la siguiente: 'Público' inicia un ERE que afectará a 39 trabajadores. Y es que cuando se trata de los asuntos de la casa es peligroso dar el micrófono a los de fuera. Sobre todo si los miembros de alta dirección de Público cobraron en 2009 1,35 millones de euros y 1,2 millones en el año 2008.
Que me quede como estaba
Al final han conseguido que nos demos por contentos por quedarnos con los servicios públicos que teníamos sin reducirlos. He aquí este titular de Público el 8 de septiembre: “Andalucía presume de no hacer ajustes en el curso escolar”. ¿Recuerdan el chiste del cojo que mientras va cayendo por un barranco dice “Virgencita, virgencita, que me quede como estaba”?
Para combatir la crisis
¿Quién dijo que con la crisis las administraciones públicas están recortando sus presupuesto para atender a los ciudadanos? Al contrario, el gobierno catalán va a crear cincuenta nuevos agentes antidisturbios y a comprar camiones que valen entre 300.000 y 600.000 euros cada uno desde los cuales disparar agua con agentes irritantes para disolver manifestaciones. Es su modo de combatir si no la crisis, una de sus consecuencias: la de que los ciudadanos se manifiesten. Lo leímos en La Vanguardia el 9 de septiembre.
Pascual Serrano es periodista. Sus últimos libros son ¿El mejor del los mundos? Un paseo crítico por lo que llaman “democracia” (Icaria) y Traficantes de información (Foca)
Www.pascualserrano.net