lunes, 10 de octubre de 2011

Merkel y Sarkozy anuncian «la solución» a la crisis del euro


El presidente francés, Nicolas Sarkozy, y la canciller alemana, Angela Merkel, protagonizaron ayer en Berlín una nueva cumbre bilateral de las dos economías más relevantes de la eurozona, en la que aseguraron estar diseñando un «paquete completo» de medidas que supondrán una «solución duradera» para la crisis financiera.

Lo cierto es que ambos mandatarios no fueron excesivamente explícitos en cuanto a los contenidos de sus proposiciones, quedándose en meras declaraciones de voluntades. Habrá que esperar hasta final de mes, fecha en la que ya habrán pulido su plan junto al resto de socios de la Unión Europea.

En este sentido, hoy se cumple una semana desde que Joaquín Almunia, vicepresidente de la Comisión Europea, criticase la actitud de ambos estados por exhibir «una tentación continua de restringir el ámbito de decisión común y preferir reuniones paralelas donde supuestamente deciden cosas que luego además ni siquiera deciden».

Sea como fuere, Merkel y Sarkozy anunciaron como primer plato que propondrán «significativas» reformas de los tratados comunitarios. La canciller alemana apostilló que el objetivo sería «una cooperación más estrecha entre los países de la zona euro».

Cabe recordar al respecto que el pasado agosto ya dieron pasos en ese sentido cuando anunciaron que armonizarían sus respectivos impuestos de sociedades y reclamaron una tasa que gravara las transacciones financieras y la inclusión del límite del déficit en las constituciones.

Si bien algún estado, como el español, se apresuró a cumplir con esta última petición, lo cierto es que las propuestas hallaron fuertes resistencias en otros integrantes del club de la moneda única, recelosos de desprenderse de más soberanía en materia fiscal.

Recapitalización bancaria
Los máximos representantes de Alemania y el Estado francés también mostraron su sintonía en la necesidad de inyectar capital a la banca europea, a fin de que resista una quita de la deuda griega que cada día se antoja más inevitable. El debate radica en cómo hacerlo.

Nicolas Sarkozy apuesta por una respuesta conjunta, empleando para ello el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF). Angela Merkel aboga, por su parte, porque los bancos acudan primero a los mercados o a sus respectivos gobiernos, quedando el FEEF como última opción.

Por lo demás, parece que el consenso sobre que habrá que ayudar a la banca, de una u otra manera, es absoluto. Muestra de ello es la disposición del Banco Central Europeo a abrir el grifo del dinero para que las entidades financieras tengan sus bodegas repletas cuando llegue la tormenta y tengan que descontar de sus balances buena parte de lo que en su día prestaron al Gobierno heleno.

«Estamos decididos a defender y apoyar a la banca porque es fundamental para dar una salida sólida y duradera a la crisis de la deuda», dijo Merkel. «No hay prosperidad económica sin bancos estables y fiables», añadió Sarkozy.

Según el Fondo Monetario Internacional (FMI), la necesidad de recapitalización de la banca europea se sitúa entre los 100.000 y 200.000 millones de euros.

Cumbres de la UE y el G-20
En teoría, el plan franco-alemán pasa por llevar primero su proyecto a la cumbre de líderes de la Unión Europea que se celebrará los días 17 y 18 de octubre en Bruselas. De ahí saldría una propuesta conjunta para la reunión del G-20 que tendrá lugar en Cannes el 3 y 4 de noviembre. Merkel ya ha adelantado que planteará a los países más industrializados y emergentes del mundo la imposición de una tasa global para las transacciones financieras.

Entre esas dos fechas, el 24 de octubre, los inspectores de la UE, el FMI y el BCE desplazados a Atenas darán a conocer su informe sobre las iniciativas tomadas por el Ejecutivo heleno. Se trata de un examen en toda regla, ya que un aprobado supondría el desbloqueo de los 8.000 millones que Grecia espera desde julio como agua de mayo. Si la nota es un suspenso...

Malta y Eslovaquia
No es el único fleco que permanece en el aire. La ampliación del FEEF no ha sido aprobada por todos los estados de la eurozona. Restan Malta y Eslovaquia, a quienes Merkel y Sarkozy metieron prisa. En Malta la votación se aplazó el pasado jueves por motivos técnico-jurídicos. El debate parlamentario se retomará hoy y, salvo sorpresa, la propuesta saldrá adelante.

Más complicada es la situación en Eslovaquia, cuyo gobierno de coalición -cuatro partidos de corte conservador-liberal- aparece dividido y camino de la fractura.

La votación en el Consejo Nacional está anunciada para mañana, con resultado incierto. «Haremos todo lo posible para parar este mecanismo de salvamento del euro, para que no sea ampliado, y de no conseguirlo, para que funcione sin Eslovaquia o que no cueste un céntimo a los contribuyentes eslovacos», apuntó el jefe de los liberales, Robert Sulik.
Acuerdo contrarreloj sobre Dexia antes de abrirse los mercados

Domingo frenético el que se vivió ayer en torno al colapso del banco franco-belga Dexia, con las partes interesadas trabajando contra el reloj para alcanzar un acuerdo antes de la apertura de los mercados de hoy. En torno al mediodía, los gobiernos de Bélgica, el Estado francés y Luxemburgo emitían un escueto comunicado en el que se anunciaba un acuerdo para evitar el naufragio total. «La solución sugerida, resultado de intensas consultas con las partes afectadas, se someterá al consejo de administración de Dexia para su aprobación», rezaba la nota, sin mayores explicaciones.

El consejo de administración comenzó su reunión sobre las 15.00, pero ya entrada la noche seguía sin haber noticias del resultado de sus deliberaciones. Y una vez finalizado este encuentro estaba convocada una reunión de ministros del Gobierno belga, lo que da muestra de la urgencia con que se está abordando la situación. El primer ministro en funciones, Yves Leterme, informó a la agencia de noticias Belga que el objetivo de esa cita era, caso de que el consejo de administración diera su visto bueno al plan de los tres ejecutivos, encargar oficialmente a la Sociedad Federal de Participaciones e Inversiones la compra de Dexia Banca Bélgica, la rama del banco que opera en ese estado.

A falta de confirmaciones oficiales, varios medios publicaron ayer en sus páginas web que Bélgica pagará unos 4.000 millones de euros por su parte, mientras que la rama francesa le costará a París unos 700 millones. Las mismas fuentes indicaron que el acuerdo pactado incluye también el reparto de las garantías de ambos estados a un «banco malo» que se haga cargo de los «activos tóxicos». Ese banco malo debería tener activos por unos 90.000 millones de euros, y Bélgica garantizaría en torno al 60%, mientras que el Estado francés asumiría el 36,5% y Luxemburgo un 3,5%.

La crisis de Dexia salió a la luz pública a inicios de la semana pasada, cuando se reveló que el banco estaba en una situación crítica por su exposición a la deuda griega, a pesar de que superó con buena nota los tests de resistencia publicados en julio. Tal y como informó GARA en su edición de ayer, este hundimiento golpea de lleno a Ipar Euskal Herria, donde ayuntamientos -Hendaia, Bidarte, Mugerre, Maule, Biarritz y Bokale- y otras instituciones públicas tienen contratados préstamos de alto riesgo, de los denominados «tóxicos», con esta entidad financiera. I. INTZIARTE
Un archipiélago con un enorme agujero El archipielago portugués de Madeira celebró ayer sus elecciones regionales. Está gobernado desde hace 33 años por Alberto Joao Jardim, representante del Partido Social Demócrata, el mismo que gobierna en Lisboa desde el pasado junio. Madeira ha llegado a estos comicios después de que el mes pasado se detectara en sus cuentas públicas un desvío de más de 1.000 millones de euros, que agrava la situación de un país rescatado por la UE, el FMI y el BCE. Jardim argumenta que la falta de inversiones del Estado le llevó a renegociar contratos de obras públicas no reflejados en las auditorías oficiales. Según los sondeos, repetirá en el cargo.

Fuente: http://www.gara.net/paperezkoa/20111010/296056/es/Merkel-Sarkozy-anuncian-la-solucion-crisis-euro-

MEXICO: La escalada de violencia y la militarización en Veracruz

Según el diccionario, la palabra escalada significa el aumento repentino y alarmante de la intensidad de algo. En términos coloquiales una escalada sucede cuando dos personas discuten y una de ellas propina una bofetada al otro, quien responde entonces usando un palo para devolver la cortesía lo que provoca que reciba a su vez una cuchillada y entonces responda con una pistola y así hasta que los dos acaban muertos. La escalada es la expresión típica de la ausencia de soluciones no violentas, del desconocimiento de los derechos del otro, de su plena humanidad.


El hallazgo de 35 cuerpos al pie del monumento a los Voladores de Papantla, en Boca del Rio, Veracruz, representa un punto de inflexión en la escalada de violencia que vive el estado. Para algunos es la prueba de que el relevo de organizaciones delictivas ha sido consumado; para otros el inicio de una nueva etapa en el deterioro de la seguridad pública y el debilitamiento de los derechos humanos.

El manejo que el gobierno del estado hizo del hecho dejó mucho que desear. El procurador veracruzano, Reynaldo Escobar, declaró el mismo día del hallazgo que los cuerpos pertenecían a personas con antecedentes penales y que buena parte de ellos habían escapado recientemente de varias cárceles veracruzanas. Esta información fue desmentida días después por Gina Domínguez, titular de Comunicación Social del gobierno de Veracruz, quien afirmó que ninguno de los cuerpos encontrados pertenecían a las personas que se habían fugado de penales del estado. Tal vez por ello, varios medios de comunicación locales insisten en la inminente renuncia del procurador. Pero en realidad esto demuestra que la coordinación entre los integrantes del gobierno del estado es muy débil ya que los que tienen el control no son ellos sino las fuerzas armadas y el gobierno federal encabezado por Felipe Calderón.

Por su parte el gobernador del estado, Javier Duarte, puso en evidencia su percepción del problema al lamentar los hechos pero al mismo tiempo declaró que lamentaba aún más que las personas fueran delincuentes, con lo que avaló el error cometido por el procurador pero además agregó su desprecio por la vida humana al justificar las muertes como consecuencia de su adhesión al crimen organizado. En su cuenta de twitter escribió al respecto: "Es lamentable el asesinato de 35 personas, pero lo es más q (sic) esas mismas personas hayan escogido dedicarse a extorsionar, secuestrar y matar"
Sin embargo, el gobierno federal no está tan seguro de que las personas muertas estén plenamente identificadas como delincuentes. La vocera de la presidencia de la República, Alejandra Sota, declaró ante Denisse Maerker que “…nosotros no tenemos información que cien por ciento estén ya en Plataforma México con antecedentes penales, eso es lo que está analizando la PGR .”

Para los optimistas, el hallazgo de los cuerpos en Boca del Río representa el fin de una guerra local por el control de la plaza, que parece confirmarse por un video en el que un grupo de individuos, conocidos como Matazetas, justifican sus acciones argumentando que su misión es limpiar al estado de la conocida organización delictiva. (http://www.youtube.com/watch?v=Z0WJCsfzmwA).

Una vez logrado el objetivo la paz volvería a Veracruz aunque cuesta trabajo creer que la militarización rampante desaparecería de un día para otro. En realidad, la profundización de la militarización en Veracruz continúa.
El operativo “Veracruz Seguro”, presentado por el Secretario de Gobernación, Francisco Blake Mora y el gobernador Duarte el pasado 4 de octubre, es la respuesta al desafío del narcotráfico, la agudización de la escalada de violencia. El operativo consuma la estrategia de unificar los mandos policiacos locales en el gobierno federal, por lo que la Marina será ahora la encargada de planear, coordinar y encabezar las labores de seguridad en el estado. Esto quiere decir que llegarán más efectivos militares al estado y que el gobierno del estado estará como auxiliar de los mandos castrenses. ¿Habrá alguna forma mejor de contravenir el espíritu constitucional que pone a los civiles por encima de los militares? ¿No fue ésa la estrategia del fascismo europeo en el periodo de las guerras mundiales o la de los golpistas sudamericanos de los años setenta? Pero además de aumentar el despliegue de fuerzas militares en Veracruz, el operativo en cuestión intensificará sus labores de información e inteligencia, la evaluación y depuración de las corporaciones policiacas, el aumento del gasto público estatal para la seguridad pública y claro, no podía faltar, la aplicación irrestricta de la ley. En pocas palabras: menos dinero para el gasto social y la atención a los grupos sociales más vulnerables, para educación, salud y vivienda pero mayor control de la ciudadanía a través del espionaje selectivo; eso sí, todo en el marco de la ley.

Las contradicciones del discurso del gobernador Duarte no dejan de llamar la atención. Según un medio local, en el contexto de la presentación del operativo “Veracruz Seguro”, Duarte declaró “… que el gobierno refrenda su compromiso de combatir a todos los grupos de la delincuencia organizada y enfatiza la necesidad de que los gobiernos locales recuperen su capacidad institucional y operativa para que cumplan con su responsabilidad constitucional de garantizar la seguridad y procurar justicia a todos los mexicanos.” (http://www.alcalorpolitico.com/informacion/Gobierno-Federal-lanza-el-operativo-Veracruz-Seguro-para-combatir-delincuencia-78850.html) ¿Cómo van a recuperar los gobiernos locales su capacidad institucional y operativa si la han entregado incondicionalmente al gobierno federal y las fuerzas armadas?

Para los pesimistas, las cosas no van a mejorar y sólo son una muestra de la escalada de violencia que ha vivido el estado en los últimos meses. El crecimiento de la presencia de las fuerzas armadas en Veracruz -que tomó fuerza con la llegada de Javier Duarte a la gubernatura el pasado diciembre- ha intensificado la espiral de violencia y generado un clima de inseguridad. La mayoría de los veracruzanos ha tenido que tolerar el debilitamiento de sus derechos –desapariciones forzadas, allanamientos sin orden judicial, torturas, toque de queda de facto- frente a la cruzada que encabeza el gobierno federal y que el local ha secundado sin pensarlo demasiado. Peor aún, el gobierno del estado de Veracruz simplemente renuncia a cumplir con el mandato constitucional para encargarse de la seguridad pública y deja todo en manos de la Marina. Con ello simplemente está apartando a la ciudadanía de la posibilidad de intervenir en la toma de decisiones en materia de seguridad, cortando de tajo el ejercicio de los derechos civiles básicos y ofreciendo en bandeja a los militares el control de todo el estado. Las consecuencias serán, sin lugar a duda, mayor violencia y atropellos a los derechos humanos.
En este sentido, el Sistema Nacional de Alerta de Violación a los Derechos Humanos, organismo dependiente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, informó recientemente que entre enero y agosto de este año se reportaron 483 casos de violación de derechos humanos en la entidad, confirmando el repunte de este tipo de denuncias y colocando al estado en el tercer lugar nacional. Las denuncias tienen que ver principalmente con la vida interna del penal de Villa Aldama, con el tráfico de migrantes en Acayucan y las quejas de detenidos por el Ejército en el puerto de Veracruz. 

(http://plumaslibres.com.mx/2011/10/05/aumentan-violaciones-a-derechos-humanos-en-estado/). Sería difícil disociar lo anterior de la militarización, con lo que se demuestra que su impacto no se puede medir sólo por la aparición de cuerpos en la vía pública sino por la agudización de la violencia en otros ámbitos de la vida social.

Así las cosas, independientemente de la posición que se asuma, Veracruz se ha sumado a la escalada de la violencia que convulsiona a la Nación entera, al protagonismo de las fuerzas armadas y al repliegue de la ciudadanía. Por ahora lo que prevalece es el temor de la población y la poca sensibilidad de las autoridades -por no decir indiferencia- por el sufrimiento que ha desatado su política de seguridad. Pero las perspectivas a futuro son terribles pues la escalada de violencia ha sufrido un cambio cualitativo en Veracruz y no se ve para cuando la escalada de violencia disminuya pues por ahora va al alza, con los tambores de guerra sonando cada vez más fuerte.

Como diferenciar una invasión de la OTAN de un movimiento social


Algunos medios presentan la invasión de la OTAN y Estados Unidos contra Libia como un movimiento social. Para quienes no saben distinguir entre una cosa y otra, sugerimos algunas pistas:

Un movimiento social mayoritario triunfa solo, y no necesita que una coalición imperialista de 42 países saqueadores invada durante más de seis meses sin poder imponerse.

Un movimiento social está integrado por personas de carne y hueso, y no por víctimas imaginarias de supuestos bombardeos no confirmados por los periodistas del Telesur ni por la vigilancia satelital rusa ni por la del Pentágono.

Un movimiento social surge espontáneamente del pueblo, y no de los planes del Pentágono de invasión de Libia denunciados desde 2001 por el general Wesley Clark.

Un movimiento social no obtiene la protección de esa mafia de las potencias hegemónicas denominada ONU.

Un movimiento social no está dirigido por monárquicos, terroristas fundamentalistas, mercenarios extranjeros ni ex ministros del gobierno al que se opone.

Un movimiento social no es apoyado por Barack Obama ni por el ejército de ocupación de Europa llamado OTAN.

Un movimiento social no se inaugura asesinando a su propio jefe, como hizo el CNT con su primer presidente, Abdel Younis.

Un movimiento social no dispone de portaaviones, acorazados, bombarderos, cohetes teledirigidos, helicópteros de combate y aviones no tripulados.
Un movimiento social no desata contra sus compatriotas la estrategia de bombardeo terrorista de la población civil que inauguró la Luftwaffe nazi contra Guernika.

Un movimiento social no repite ese genocidio en 20.000 misiones aéreas contra su propio país.

Un movimiento social no bombardea sistemáticamente hospitales, acueductos, escuelas, residencias ni medios de comunicación.
Un movimiento social no secuestra a periodistas independientes ni los expulsa para impedirles testimoniar lo que ocurre.

Un movimiento social no practica el asesinato selectivo de los dirigentes de su país, ni fija recompensas de millón y medio de euros por sus cabezas.
Un movimiento social no maneja bufetes, lobbys ni influencias para que la Corte Penal Internacional dicte autos de detención contra sus adversarios.
Un movimiento social no causa un genocidio de 60.000 víctimas entre su propio pueblo.

Un movimiento social no tiene cómplices financistas internacionales capaces de confiscar 270.000 millones de dólares de las reservas de su país.
Un movimiento social no somete los recursos de su patria a la rebatiña de mandatarios y consorcios extranjeros.

Un movimiento social nunca es apoyado incondicionalmente por monopolios mediáticos y transnacionales de la información.

Un movimiento social no dispone de camarógrafos, escenógrafos, maquilladores, actores, vestuaristas y directores para escenificar y grabar fraudulentamente en Qatar las victorias que todavía no ha obtenido.
Un movimiento social no destruye y saquea las sedes diplomáticas de países amigos.

Un movimiento social no mata sistemáticamente compatriotas por tener piel oscura, como lo hacen las fuerzas de la CNT.

Un movimiento social no está dirigido por Berlusconi, Sarkozy, Cameron, Merkel y Rassmussen.

Un movimiento social no inicia operaciones fundando un Banco Internacional y una Compañía transnacional para entregar los recursos de su patria.

Un movimiento social no es reconocido prematuramente como gobierno por las potencias imperialistas sin haber ni siquiera obtenido el control del territorio.

Más fácil que diferenciar una invasión de la OTAN de un movimiento social es distinguir entre un bobo y un canalla. Un bobo ignora los hechos antes señalados. Un canalla los conoce, e insiste en que la invasión contra Libia es un movimiento social.

NOTICIA QUE LA PRENSA DE LOS BURGUESES NO INFORMA

Durante 2010 -y por segundo año consecutivo- más soldados de Estados Unidos murieron por suicidio (468) que en combate (462). Los estragos del suicidio entre las tropas expedicionarias del imperio estadounidense fue la noticia elegida como la más censurada entre las 25 “historias top” seleccionadas este año por el anuario Censurado 2012, lanzado el 4 de octubre 2011 por el Proyecto Censurado que encabezan académicos de la Universidad Sonoma State de California y otras casas de estudios superiores, liderados por Peter Phillips y Mickey Huff, en colaboración con 105 profesores y 244 estudiantes de 19 universidades.

Esta noticia, ocultada celosamente por el aparato militar estadounidense, no fue publicada en ningún medio “importante”. Proyecto Censurado la obtuvo de diversas fuentes y autores independientes, la investigó, confirmó y validó. Entre otras publicaciones, apareció relatada por Chris Hedges, de Truthdig, el 21 de marzo 2011, bajo el título “Muerte y Después en Iraq” (http://www.truthdig.com/report/item/the_body_baggers_of_iraq_20110321) y por Cord Jefferson, de Good, el 27 de enero 2011, con el título “Más soldados de Estados Unidos mueren por suicidio que en combate en 2010” (http://www.good.is/post/more-us-soldiers-killed-themselves-than-died-in-combat-in-2010). 



Foto: Fuente: AP / Cpl. Daniel J. Redding - Una ambulancia cargada con soldados muertos. Los todavía "afortunado" que hacen el trabajo mortuorio realizan su tarea horrible mientras luchan por aferrarse a su propia cordura.
“Porque lo ignoramos, por favor háganos saber si usted… conoce alguna causa que induzca a la gente a cometer suicidio”, clamó el general Peter Chiarelli en el periódico Army Times (Los Tiempos del Ejército). El suicidio es una reacción humana trágica pero predecible cuando se es convocado a matar -y observa que sus amigos son muerto- en una guerra basada en mentiras, afirmó Chris Hedges. Quizás el hecho de ser forzados a empacar la carne destrozada de sus compañeros soldados podría ser otra razón que está influyendo en recurrir al suicidio. 

“¿Empaque de cuerpos…? ¿Oyó alguna vez el término?”, preguntó Chris Hedges. “Éste es el trabajo de los soldados del Cuerpo de Marina adscritos a la Unidad de Asuntos Mortuorios de la base Al Taqaddum, Iraq: recoger y catalogar los cuerpos de infantes de marina muertos. Tamizan los restos de los soldados, recuperan las fotos del baile de fin de curso, obtienen las notas de suicidio y las cartas de amor y luego ponen todo, sus restos y efectos personales, en bolsas, cajas de metal y refrigeradores. La ex soldado Jess Goodell relató que un infante de marina fue llevado a la unidad mortuoria cuando todavía respiraba. Ella llamó frenéticamente a sus superiores, quienes simplemente respondieron “espera”. La mujer soldado observó mientras el marine murió. Cuando Goodell regresó a Estados Unidos, como a muchos otros le diagnosticaron depresión, abuso de sustancia, PTSD (Desorden de Stress Post-Traumático) y ansiedad profunda. 

“Excluyendo accidentes y enfermedades, 462 soldados murieron en combate, mientras 468 se suicidaron. La diferencia de seis no es de ninguna manera extensa, pero el simbolismo es significativo y preocupante. En 2009, hubo 381 suicidios de personal militar, un número que también excedió la cantidad de muertes en combate”, escribió Cord Jefferson, editor de www.Good.is. 

Jefferson ironizó que las autoridades militares anunciaran en enero de 2011 que en 2010 se habían reducido los suicidios entre soldados activos, mientras aumentaron los suicidios de reservistas y personal de la Guardia Nacional. Para tales autoridades esto probaría un mejor funcionamiento del personal psicológico que atiende a los activos, mientras los reservistas y los soldados de la Guardia deben lidiar con la burocracia médica militar y, simplemente, se necesitarían más revisiones médicas. Pero estos nuevos datos más bien indican que para los soldados norteamericanos ahora son más peligrosos ellos mismos que los insurrectos que pretenden enderezar hacia la “democracia” tal como la concibe Estados Unidos. Se puede concluir que la “carne de cañón” estadounidense. Generalmente de extracción social baja, también tiene problemas internos bastante graves. Para el periodista Jefferson, “el sistema todavía está muy, muy quebrado”. 
Uno de los problemas que obstaculizan la tentativa militar de entender los suicidios de soldados es que no conocen la razón real, ni qué clase de soldado se está matando. Aunque muchas víctimas de suicidio fueron diagnosticadas con “desorden de stress post-traumático” por haber hecho frente a combates pesados en Oriente Medio, la verdad es que muchos suicidas nunca fueron desplegados en el exterior. De los 112 soldados de la Guardia que se suicidaron en 2009, más de la mitad nunca abandonó el suelo norteamericano. Lo que queda claro es que quienes son enviados por el complejo, militar, industrial, financiero, político y mediático de Washington a llevar sufrimiento a países pobres, débiles y a arrasar con sus pueblos desconocidos, también enfrentan conflictos con el despiadado sistema militar imperial. 

El ignorado trabajo mortuorio 


Chris Hedges relató en su columna de Truthdig.com que la joven Jess Goodell se alistó en la Infantería de Marina después de graduarse en la secundaria, en 2001. Se ofreció voluntariamente tres años más tarde para servir en la primera unidad mortuoria oficialmente reconocida por el Cuerpo de Marines, en el campo Al Taqaddum, en Iraq. Su trabajo, por ocho meses, consistió en recoger y catalogar cadáveres y efectos personales de infantes de marina muertos. Ponía los restos de los jóvenes en bolsas para transportar cadáveres y colocaba estos envases en cajas de metal. Antes de ser enviadas a la base aérea de Dover, las cajas quedaban almacenadas, a menudo por días, en una unidad refrigerada conocida como “chaquetón” (“reefer”). Su trabajo fue denominado “procedimiento”. 

“Pasamos por todo”, dijo, cuando la conseguí por teléfono en Buffalo, NY, donde estudia un Ph.D, escribió Chris Hedges. Este fue el relato de Jess Goodell: 

“Obteníamos todo lo que tenía el cuerpo del marine. Todo el mundo tenía una copia de las reglas de enfrentamiento en su bolsillo del pecho izquierdo. Usted encontraba las notas que la gente se había escrito unos a otros. Usted encontraba listas. Las listas eran comunes: las cosas que quisieron hacer cuando regresaran al hogar o la comida que quisieran ingerir. Lo más difícil eran las imágenes. Todo el mundo tenía una imagen de su esposa, sus niños o su familia. Y entonces usted tenía a los más jóvenes, que pudieran tener 18 años, y tenían fotos del baile de fin de curso junto a imágenes de lo que me imagino fueron sus primeros automóviles. Todo el mundo tenía una cuchara en su chaleco antibala. Había bolígrafos, basura, envolturas y alimentos listos para comer. Todo ello conseguiría enviarse [a los hogares de los infantes de marina]. 

 

“Teníamos todos la idea que en cualquier momento podría estar uno de nosotros en la tabla”, dijo Jess. “Imagino a los infantes de marina pensando que fuimos allí a morir. Y la gente escribió cartas diciendo ‘si muero quisiera que supieras que te amo’. O ‘quisiera que mi automóvil sea de mi hermano menor’. Cosas así. Llevaban esas cartas en sus cuerpos. Tuvimos un infante de marina que ‘procesamos’ y en su cartera conservaba una imagen de un ecograma del bebé que le había enviado su esposa embarazada. Y muchos marines habían tatuado su información vital debajo de una axila. Se llamaba etiqueta de la carne”. 

“La unidad procesaba una media docena de suicidios”. Las notas de suicidio -dijo Jess Goodell- casi siempre citaban novatadas. Las mujeres –relató- fueron acosadas constantemente, especialmente en lo sexual, pero a menudo no hubo castigo sistemático, pero sí humillación para los hombres que fueron considerados como infantes de marina inadecuados. Dijo que los infantes de marina obesos que no podían hacer el entrenamiento requerido recibían mal trato verbal y abusos físicos. Eran llamados “gordos repugnantes” y “bolsas de mierda”. Asignaban a los marines acosados a otros infantes de marina que los hacían sus esclavos. Los enviaban a castigos de rutina donde muchos vomitaban. Serían “oso de arrastre”, obligados al paseo forzado a través de toda la extensión de un campo de fútbol y detrás. A esto seguían los sistemas del “mono fornicado” doblándose hacia abajo, asiendo sus tobillos, agachándose como un colector del béisbol y, después, colocándose otra vez hacia arriba, seguido por una serie de otros ejercicios que se repetían hasta derrumbar a los infantes de marina. 

“Hacían que estos infantes de marina hicieran lo que llamaban trabajo de ‘puta’”, dijo Goodell. “Les asignan para ser ‘la perra’ de algún otro por el día. Teníamos a un individuo obeso en nuestro pelotón, no en Iraq sino en California. Se le consideró físicamente inadecuado, que significó enviarlo a entrenamiento físico adicional. Cuando regresó a trabajar lo rotaban. Un día estaba con este cabo o este otro sargento. Un día me lo enviaron. Lo tuve por una hora. Recuerdo haberlo enviado a llevar alguna cosa. Era muy común hacerlos cavar un agujero y llenarlo de arena o trasladar las bolsas de arena hasta la cima de una colina y después llevarlas abajo otra vez”. 

Suicidios en el baño portátil 

La unidad fue enviada a recoger cuerpos de infantes de marina que generalmente se mataron poniendo los rifles bajo sus barbillas y accionando el disparador. 

“Teníamos un infante de marina que estaba en un baño portátil cuando se disparó a la cara”, dijo. “Tuvimos otro que se metió un tiro en el cuello. A menudo, lo hacían en la esquina de un bunker o de un edificio abandonado. Tuvimos un par que lo hizo en “toilets” portátiles, llamadas “porta-johns”. Tuvimos que entrar, pelar y arrancar los pedazos de carne y de tejido cerebral que habían rociado las paredes. Ésos eran los cuerpos de frustración que conseguíamos. En esos cuerpos trabajábamos también como equipo de limpieza. Era terrible. Enviábamos las notas de suicidio a casa con los cuerpos. 

“Teníamos, luego, el trabajo de papeleo para tomar la huella dactilar, pero comenzamos a conseguir cuerpos que no tenían ninguna mano o conseguíamos cuerpos que apenas eran carne”, explicó Goodell, quien publicó su experiencia bajo el título “Shade It Black: Death and After in Iraq” (“Sombra en Negro: Muerte y Después en Iraq”). El título del libro alude el recurso que necesitó la unidad mortuoria: sombrear en negro las partes del cuerpo que faltaban en un cadáver. “Llegó a ser muy rápidamente inútil tener un formulario para huella dactilar que completar. Para el momento en que conseguíamos un cuerpo podía ser que hubiera pasado un tiempo y el rigor mortis ya se había fijado profundamente. Las manos estaban generalmente apretadas, como si todavía sostuvieran su rifle. No podíamos enderezar los dedos fácilmente”. 

Ante la posibilidad del rescate, expertos y activistas proponen una auditoría ciudadana de la deuda

El encuentro “Viviendo en Deudocracia: la deuda en los países del Norte, aprendiendo del Sur”, que ha reunido durante dos días a más de 300 participantes, se clausura hoy con una reunión en la que activistas 20 organizaciones y redes de la sociedad civil, incluyendo el 15M, inician el trabajo conjunto hacia la auditoria ciudadana de la deuda en nuestro país.
 
Las jornadas organizadas por la red por la abolición de la deuda externa “¿Quién debe a Quién?”, celebrados ayer y el viernes en Madrid, han contado con la presencia de más de 300 personas. Durante la jornada, diversos activistas y expertos procedentes de Islandia, Grecia, Irlanda, Portugal, Bélgica y el Estado español han analizado la situación de la deuda en sus países y la creciente crisis de la zona Euro, así como las alternativas que se proponen desde la sociedad civil i ámbitos de la economía crítica.

Las jornadas se iniciaron el viernes con una mesa en la que se trataron las diferentes caras de la crisis, evaluando los impactos a nivel general y en ámbitos concretos como el ambiental, el laboral o el financiero. Una de las intervenciones más celebradas fue la de Amaia Pérez Orozco, experta en economía feminista, que analizó los impactos de la crisis en las mujeres. Para Pérez Orozco “la crisis provoca recortes de las políticas de igualdad e incrementa la desigualdad y la deuda con las mujeres, que sostienen la vida a través de trabajos de cuidado y no remunerados”. En el debate sobre alternativas se insistió en que éstas vayan en la dirección de un nuevo modelo social y económico, basado en un nuevo sistema financiero y de producción que “no nos cueste el planeta”, en relaciones sociales y laborales justas y de igualdad que permitan garantizar una “vida digna que valga la pena ser vivida”.
 
El sábado 8 de octubre la jornada se inició con la intervención de Eric Toussaint presidente del Comité por la Abolición de la Deuda del Tercer Mundo en Bélgica (CATDM), miembro de la Comisión de Auditoría Integral de la Deuda de Ecuador y asesor en temas de deuda pública de diversos gobiernos latinoamericanos, que afirmaba que “la deuda en Europa es ilegítima. Su aumento se debe en buena parte a políticas fiscales regresivas y rescates del sector financiero, ambas profundamente injustas. La deuda responde al chantaje de los mercados y impone el ajuste social y la violación de derechos humanos”. Toussaint analizó la situación de la deuda en los países del Sur, dibujando vínculos y similitudes entre los programas de ajuste impuestos en esos países durante los últimos 30 años y los que se imponen hoy en Europa.
 
Dani Gómez-Olivé, investigador del Observatorio de la Deuda en la Globalización, analizó la situación de la deuda española, señalando la acumulación de deuda privada, y no pública, como problemática central. “Vivimos en nuestro país una dictadura financiera, que impone sobre la ciudadanía el peso de una deuda acumulada por el sector privado para financiar la especulación inmobiliaria y las exportaciones de nuestros acreedores, como Alemania” explicó Gómez-Olivé, “la respuesta es el repudio y salir a la calle para exigir nuestros derechos”.
 
Ante la posible suspensión de pagos de Grecia, Leonidas Vatikiotis, economista y periodista griego y asesor de contenidos del documental “Debtocracy”, comentaba las razones para no pagar la deuda así como para no aceptar las “soluciones” de reducción que plantea la UE. “Las propuestas de los acreedores pretenden convertir a Grecia en una Maquila, agudizar los recortes y las privatizaciones. Ante esto, nosotros decimos: no debemos y no pagamos, pero añadimos, no vendemos, nos oponemos al proceso de privatización mas grande de toda Europa”. Mientras que Luís Bernardo, de ATTAC Portugal, presentaba la problemática en su país como resultado de “la financiarización de la economía, que ha llevado a la concentración de la riqueza y el aumento de las desigualdades en Portugal, dónde sólo 60 familias controlan el 40% de la riqueza y se benefician de paraísos fiscales como el de Madeira”.


 En este sentido, Andy Storey, profesor de Política Económica y Desarrollo en la Universidad de Dublín y portavoz de Action from Ireland, nos cuenta su experiencia en la reciente auditoría ciudadana de la deuda soberana irlandesa: “Hemos descubierto que dos terceras partes de la deuda pública se debe a la nacionalización de la deuda privada, al rescate de los bancos. Sabemos que el peso de esa deuda recae sobre la ciudadanía a través de los ajustes sociales, pero no hemos conseguido revelar a quién se debe”. Gunnar Skuli Armannsson, de ATTAC Islandia relataba como la presión ciudadana consiguió un rotundo “NO” al pago de la deuda a los bancos holandeses e ingleses en los referéndum celebrados en Islandia. Gunnar Skuli confesaba en su intervención que “el 15M ha sido inspirador para los islandeses”.
 
Entre las conclusiones de las jornadas destaca la revelación de que la deuda privada está en el centro del problema. La ciudadanía debería reconocer como ilegítimas las deudas soberanas que resulten del rescate bancario. La importancia de transformar el sistema financiero y de crédito se hizo evidente, con el objetivo de no producir más deuda. Esta transformación consistiría en recuperar la soberanía sobre la política monetaria, la nacionalización de los bancos y que el crédito responda al interés común y se ponga al servicio de lo público. Se evidencia también que, más allá de los impactos sociales, las medidas de ajuste y los recortes no están ayudando a salir de la crisis. Por todo ello, es necesaria la construcción de alternativas a la crisis desde la sociedad civil. En el centro de estas alternativas encontramos la Auditoria de la Deuda como proceso previo al repudio.
 
Durante la mañana del domingo ha tenido lugar una reunión, con la participación de más de 50 activistas pertenecientes a una veintena de organizaciones sociales y una decena de comisiones y asambleas locales del 15M de diferentes ciudades españolas, para evaluar la posibilidad de lanzar una campaña por la Auditoria del la Deuda en el Estado español. La reunión ha contado con la participación de Eric Toussaint (CADTM), Leonidas Vatikiotis (Comisión de Auditoria en Grecia) y Luis Bernardo (Attac Portugal) que han ilustrado a los participantes sobre las experiencias previas de Auditoria. A partir de esta reunión se inicia un proceso de debate sobre cómo y quién debería realizar la Auditoría, y qué se debería auditar.  
 
Las jornadas tuvieron mucha repercusión en las redes sociales, especialmente a través de Twitter, donde la etiqueta #deudocracia se utilizó para narrar las intervenciones en las jornadas. En las próximas semanas la red ¿Quién debe a Quién? hará públicas en su página web las presentaciones de los ponentes de la jornada, así como resúmenes y material audiovisual recogido durante los dos días de formación y debate.

Avanzando en un cooperativismo agroecológico


Frente a un modelo de consumo y producción agrícola capitalista que nos conduce a una crisis alimentaria, climática, y del campo sin precedentes, se anteponen otras prácticas desde abajo y a la izquierda en la producción agrícola, la distribución y el consumo. Se trata de experiencias que buscan establecer una relación directa entre el productor y el consumidor, a partir de unas relaciones solidarias, de confianza, cooperativas, locales, planteando alternativas viables al sistema actual.

El número de estas iniciativas, en todo el mundo, se ha multiplicado de forma exponencial en los últimos tiempos. En muchos países de América Latina, Europa, Asia, América del Norte... encontramos cada vez más iniciativas que ponen en contacto cooperativas de productores con grupos de consumidores, que organizan modelos alternativos de distribución de alimentos, que apuestan por "otro consumo”, que establecen relaciones directas y solidarias entre el campo y la ciudad o que reconvierten terrenos abandonados en las grandes urbes en huertas urbanas para el autoconsumo y/o la distribución local.

En los países del Sur, el hundimiento del campo a lo largo de las últimas décadas, como resultado de las políticas neoliberales, intensificó la migración campo-ciudad, provocando un proceso de "descampesinización”(1). En las últimas décadas esta dinámica, en muchos países, no tomó la forma de un proceso clásico, donde los excampesinos iban a las ciudades a trabajar en fábricas en el marco de un proceso de industrialización, sino que se produjo, lo que Davis(2) llama, una "urbanización desconectada de la industrialización”, donde los excampesinos empujados a las ciudades pasaron a engrosar sus periferias viviendo muchos de la economía informal y configurando un "proletariado informal”. En Brasil, por ejemplo, se pasó del 31% de la población viviendo en las grandes ciudades en 1940 al 81% en la actualidad(3). Estos procesos explicarían la creación de nuevos mecanismos de producción y distribución de comida en las metrópolis del Sur global frente al abandono del campo.

Ante la crisis del modelo agroalimentario actual, varios estudios demuestran como la producción campesina a pequeña escala es altamente productiva y capaz de alimentar a la población mundial. La investigación llevada a cabo por la Universidad de Michigan(4), en 2007, que comparaba la producción agrícola convencional con la agroecológica, lo dejaba bien claro. Sus conclusiones apuntaban, incluso las estimaciones más conservadoras, que la agricultura orgánica podía proveer al menos tanta comida de media como la que se produce en la actualidad, aunque sus investigadores consideraban, como estimación más realista, que la agricultura ecológica podía aumentar la producción global de comida hasta un 50%.

De este modo, surgen experiencias que demuestran que es posible otra manera de trabajar la tierra, producir alimentos y comercializarlos. Cada uno de estos modelos se adapta a las necesidades de sus miembros y a su entorno. Las iniciativas que existen en Brasil, por ejemplo, distan de otras que se llevan a cabo en Francia y éstas a la vez de las que se impulsan en Estados Unidos. Pero a pesar de estas diferencias existe un denominador común: solidaridad productor-consumidor, cooperativismo y auto-organización.
En Brasil existen actualmente veintidós mil Emprendimientos Económicos Solidarios que incorporan a las personas excluidas del mercado de trabajo, un 48% de los cuales se encuentran en el ámbito rural y están formados por asociaciones de pequeños productores. Actualmente, éstos ocupan más de un millón setecientas mil personas en el marco del movimiento de la economía solidaria(5), insertándose, una parte, en el conjunto de las alternativas al actual modelo de producción, distribución, comercio y consumo.

En Cuba, los huertos urbanos agroecológicos son una de las experiencias de producción agrícola más exitosas. Un modelo que se puso en marcha como respuesta a la crisis agrícola que vivía la isla en los 90 después del hundimiento de la URSS, cuando ésta tenía que importar el 50% de los alimentos necesarios para su consumo como consecuencia de un modelo agrícola que había convertido al país en exportador de mercancías de lujo e importador de alimentos para sus habitantes. El plan de choque de principios de los 90, consistente en invertir en agricultura urbana (plantando en la ciudad, a parte del campo, y reduciendo el uso del transporte, la refrigeración y otros recursos), tuvo más éxito de lo previsto. A finales de los 90, existían, en La Habana, más de ocho mil granjas y huertos urbanos donde trabajaban unas treinta mil personas. Un modelo que se multiplicó por toda la isla con una producción en aumento del 250% al 350%(6).

En Francia, se han desarrollado redes de solidaridad entre productores y consumidores a través de las AMAP (Association pour le Maintien de l'Agriculture Paysanne). Una experiencia que parte de un "contrato solidario” entre un grupo de consumidores y un campesino local agroecológico, en base el cual los primeros pagan por adelantado el total de su consumo por un período determinado y el campesino les provee semanalmente de los productos de su huerta. Desde la creación de la primera AMAP, en 2001, éstas se han multiplicado por todo el país llegando a sumar 750 AMAP, quienes suministran a unas treinta mil familias(7).

En otros países de Europa, experiencias como las de las AMAP se remontan a los años 60, cuando en Alemania, Austria o Suiza se empezaron a desarrollar iniciativas similares como respuesta a la creciente industrialización de la agricultura. En Gran Bretaña, estas iniciativas empezaron a funcionar en los años 90 con el nombre de CSA (Community-Supported Agriculture) o Vegetable box scheme y a principios del 2007 existían unas 600 iniciativas de este tipo(8).

En el Estado español, los primeros grupos de consumo surgieron a finales de los 80 y principios de los 90, pero no fue hasta mediados de los años 2000 que éstos tuvieron un crecimiento importante. En cifras totales, se trata de experiencias que suman a un número reducido de personas, pero su tendencia va en aumento, mostrando una creciente preocupación por el actual modelo agroalimentario y la voluntad de llevar a cabo un consumo que sea solidario con el campo, con criterios sociales y medioambientales.

A pesar de compartir unos criterios comunes existe una gran variedad de modelos organizativos, de relación con el campesino, de formato de compra, etc. Algunos integran en su seno a consumidores y a productores y otros sólo están formados por consumidores. Hay algunos modelos donde el consumidor puede escoger aquellos productos de temporada que desee y otros que perciben cada semana una cesta cerrada con frutas y verduras de la huerta. La mayor parte de experiencias funcionan a partir del trabajo voluntario de sus miembros, aunque hay algunos iniciativas profesionalizadas que incluyen también venta en tienda.

La multiplicación de estas experiencias plantea una serie de oportunidades para desarrollar otro modelo de consumo desde lo local, recuperando nuestro derecho a decidir sobre cómo, cuando y quién produce aquello que comemos. El gran reto es cómo llegar a más gente, hacer estas experiencias viables, mantener unos principios de ruptura con el actual modelo agroindustrial, seguir vinculadas a una producción y a un consumo local y rechazar los intentos de cooptación y el marketing verde.

Las cooperativas y los grupos de consumo tienen que aliarse con otros actores sociales (campesinos, trabajadores, mujeres, ecologistas, ganaderos, pescadores...) para cambiar este modelo agroalimentario, pero a la vez deben de ir más allá y participar en espacios amplios de acción y debate para conseguir un cambio global de paradigma. Estas iniciativas no deben de quedarse sólo en el discurso de la alternativa concreta, a pequeña escala, sino insertarse dentro de una estrategia general de transformación social.
La lógica capitalista que impera en el actual modelo agrícola y alimentario es la misma que afecta a otros ámbitos de nuestras vidas. Cambiar este sistema agroalimentario implica un cambio radical de paradigma y la crisis múltiple del capitalismo en la que estamos inmersos lo pone claramente de manifiesto.

Los ricos bloquean el avance de las negociaciones sobre el cambio climático en Panamá

Ecologistas en Acción acusa a la UE de incumplir sus compromisos con la financiación de la lucha contra el calentamiento global y considera que 
la UE es un tahúr que juega irresponsablemente con el cambio climático.

Ante el rumbo negativo de las negociaciones de la ONU sobre cambio climático en Panamá, Ecologistas en Acción se suma a las voces de los 
movimientos sociales que exigen justicia y compromisos vinculantes de los países enriquecidos para disminuir sus emisiones de carbono. "Cada 
día es más evidente que se está evadiendo la responsabilidad ante la crisis ambiental", sostiene Tom Kucharz de la organización ecologista.

“No hay ningún avance a nivel internacional, hay una falta de acción permanente de los gobiernos y en la UE se usa la crisis económica como 
excusa para los fuertes retrocesos en materia de cambio climático y el impulso de políticas energéticas destructivas”, sostiene Kucharz desde 
Ecologistas en Acción.

La organización ecologista demandan de la Unión Europea un avance unilateral para no dejar morir el Protocolo de Kioto, "La resistencia de Rusia, Japón y Canadá a un segundo período de compromisos no es ningún argumento para no ofrecer al mundo compromisos más significativos", alega además que, “la UE tiene una mayor responsabilidad histórica por las emisiones y que, por tanto, debe hacer más. Las amenazas que plantea el cambio climático al mundo, y especialmente a los pueblos de África, donde tendrá lugar la próxima cumbre, son lo suficientemente graves para actuar de manera urgente”.

Sin embargo, como subraya el portavoz de Ecologistas en Acción, "los países más industrializados, que son históricamente responsables de la 
crisis del clima, se han embarcado en la destrucción del marco internacional de compromisos de mitigación, jurídicamente vinculante". Para Ecologistas en Acción, “en lugar de afrontar sus obligaciones, estos países están tratando de imponer un sistema voluntario de compromiso y revisión en el que sólo los países toman acciones que sean coherentes con sus intereses económicos, en lugar de responder a los requisitos científicos y a los principios de equidad”.

Ecologistas en Acción rechaza enérgicamente la actitud de Japón e India, ya que están presionando para que los controvertidos Mecanismos de Desarrollo Limpio cubran también proyectos de energía nuclear. "Nos parece una vergüenza que en medio de la terrible catástrofe nuclear producido en Fukushima, que está lejos de solucionarse, Japón se atreva a promover la exportación de su tecnología nuclear como neutral y con el argumento del cambio climático".

Las negociaciones sobre la cooperación a largo plazo se vieron paralizadas debido a los bloqueos de Estados Unidos, sobre todo, dejando claro que no cumplirá con su obligación de proveer la debida financiación. “Es escandaloso, tal como denuncian los países de África y los países menos desarrollados, que EEUU, como mayor emisor de carbono per cápita del mundo, y otros países ricos estén bloqueando el progreso de las negociaciones en Panamá, lo que perjudicará sin duda los resultados de la cumbre en Durban a finales de noviembre”.

En relación a la financiación, Ecologistas en Acción denuncia que los gobiernos de la UE utilicen el argumento de las dificultades económicas para argumentar que es imposible conseguir los fondos públicos necesarios para cumplir con lo prometido, cuando han utilizado 4,5 billones de euros para el rescate de los bancos de 2007 a 2010.

En este sentido rechazan rotundamente las conclusiones del Consejo Europeo del Ecofin, del 4 de octubre, que condiciona la financiación climática a la sostenibilidad de las finanzas públicas.

Ahora depende de la decisión de cada Estado miembro y sus finanzas públicas, el monto económico que se aporta a la lucha contra la crisis 
climática. Algo absolutamente intolerable, según la organización ecologista.

“Sin un compromiso claro de la UE para 2013, nos podemos encontrar con una brecha y así pronto no habrá más dinero de la UE para combatir el calentamiento global”, auguran.

“Los países más contaminantes deben proporcionar recursos financieros para hacer frente a sus deudas climáticas y cumplir los compromisos contraídos en virtud de la Convención de Cambio Climático”, destaca Kucharz. Los US-$ 30.000 millones prometidos como arranque rápido financiero para 2010-2012 no se ha convertido ni en nueva ayuda al desarrollo, ni en nuevos recursos adicionales, sino que, en gran medida, los han re-empaquetado como asistencia oficial de desarrollo. Países como España deberían dedicar el 5% del PIB como financiación a largo plazo.

En relación al Fondo Verde para el Clima, que se ha convertido en un eje importante de las negociaciones, pero que puede quedarse vacío al quedarse sin financiación, Ecologistas en Acción se hace eco de las demandas de los países del G77 (+China), presidido por Argentina, reclamando una mayor importancia de la financiación para la adaptación y una mayor representatividad de los países del Sur en los órganos de decisión del futuro fondo, al representar la mayoría de la población mundial estando, además, mucho más afectado por la crisis climática, algo que EEUU ha rechazado frontalmente. Además, según Ecologistas en Acción, es fundamental que la sociedad civil participe con voz y voto en la composición del fondo.

“Estamos muy alarmados por las propuesta de la UE de que el fondo se centre mayoritariamente en atraer al sector privado, ya que la solución de los problemas más urgentes vinculadas al clima no lo resolverán los que han creado el problema porque sólo buscan beneficiosos económicos”, argumenta el responsable ecologista.

Por otra parte, Ecologistas en Acción rechaza los planes de la UE para aprobar un paquete de préstamos del Banco Europeo de Inversiones (BEI) 
por un valor de 2.000 millones de euros para acciones climáticas hasta 2013, porque provocaría nuevas deudas y dependencias financieras con 
graves impactos socio-ambientales en los países receptores.

Fuente: http://www.ecologistasenaccion.org/article21479.html

GRECIA: OTRO CRIMEN CONTRA LOS TRABAJADORES


Los gobernantes griegos preparan otra ronda de austeridad

“Soy una de las pocas personas con suerte de mi generación”, dijo a The Militant Martha Pissanou, técnica de laboratorio de 23 años: “Tengo trabajo”.

El desempleo oficial en Grecia es de más de un 16% y aumenta mientras los trabajadores de este país enfrentan uno de los golpes más fuertes impuestos por gobiernos capitalistas en Europa y más allá.



“Mi padre ha trabajado en la compañía de aviones de propiedad estatal desde que tenía 24 años”, dijo Pissanou. “Acaban de decirle que es uno de los miles que serán despedidos. ¿Ahora qué? La culpa la tienen el gobierno y la mentalidad del país. Pero también comienzo a pensar que algo mucho más grande nos está sucediendo a nosotros en Grecia, que todavía no llego a comprender.”



El gobierno de George Papandreu ya ha impuesto dos rondas de duras medidas de austeridad, con un efecto devastador en los trabajadores y en grandes secciones de las clases medias. Las medidas se adoptaron bajo presión del Fondo Monetario Internacional, Banco Central Europeo y la Comisión Europea –la llamada Troika– a cambio de masivos préstamos para asegurar el pago a los poseedores de bonos del gobierno griego. Entre los que perderían más en caso de un default de los pagos de intereses están bancos de Francia y Alemania, las más poderosas potencias capitalistas de Europa.

Ya que el default del gobierno griego parece cada vez más inevitable, el gabinete griego propone otros 8.800 millones de dólares de recortes del presupuesto de 2012. El plan incluye la transferencia de 30.000 trabajadores públicos a una “reserva laboral especial” con remuneración drásticamente reducida, recortes de salarios gubernamentales de hasta un 40%, recortes más profundos de las pensiones y más impuestos a los trabajadores.

La propuesta presupuestaria del gabinete todavía no llega a satisfacer los objetivos exigidos por la “Troika”, que decidirá si está satisfecha con las medidas de austeridad para otorgar más préstamos.



Se espera que la economía griega disminuya otro 5,5% este año, según CNNMoney. Las medidas de aumento de la austeridad solo sirven para acelerar la contracción de la economía.



Se ha organizado una serie de huelgas de 24 y 48 horas como reacción ante las últimas medidas, una continuación de la táctica de breves acciones limitadas que comenzaron el año pasado. Las últimas huelgas de trabajadores del transporte público y conductores de taxi tuvieron lugar el 27 y 28 de septiembre, paralizando el transporte público. Los sindicatos del sector público han convocado una huelga el 5 de octubre y las federaciones sindicales llaman a una huelga general para el 19 de octubre.



“Participé en un par de acciones, pero ahora he dejado de hacerlo”, dijo Pissanou. “No parecen lograr nada. La gente pierde su paga, se agota.”

“El trabajo ha disminuido un 70%” explicó Omar Ismail, trabajador sirio de la construcción que vive en la isla griega de Creta, en una entrevista telefónica. “Muchos trabajadores sirios se han visto obligados a enviar a sus esposas o hijos de vuelta a Siria”.



“He participado en huelgas en los últimos meses, pero la mayoría de nosotros no lo hace. El problema es que estamos divididos, griegos contra extranjeros, también de otras maneras. Esas divisiones aumentar el poder de los explotadores.”



“El desempleo real pronto subirá a más de un 20% y da a los patrones la posibilidad de aplicar presiones insoportables”, dijo Nikos Gourlas a The Militant. Gourlas trabaja en uno de los negocios en el Aeropuerto Internacional de Atenas y es presidente del recién formado Sindicato de Trabajadores del Aeropuerto. “En varias compañías los trabajadores del aeropuerto no han recibido su paga durante meses. Luchamos por la puesta en práctica de las leyes laborales básicas.”



“Todo el sistema se está pudriendo, por eso toman esas medidas contra nosotros”, dijo Michael Aggelopoulos, de 36 años, trabajador en la rampa del aeropuerto. “No tenemos otra alternativa que no sea ir a la huelga y protestar. Pero solo una respuesta masiva puede detenerlos”.



Bobbis Misailides y Natasha Terlexis trabajan en el aeropuerto de Atenas y contribuyeron a este artículo.

¡Ocupad Wall Street!


Lo más importante del mundo es nuestro movimiento

Tuve el honor deque me invitaran a hablar en Ocupad Wall Street el jueves por la noche. Ya que la megafonía está (lamentablemente) prohibida y todo lo que dije tuvieron que repetirlo cientos de personas para que otros lo pudieran oír (es decir “un micrófono humano”), lo que realmente dije en la Plaza de la Libertad tuvo que ser muy breve. Por ello, lo que sigue, es una versión más larga, completa, del discurso.
Os amo.

Y no lo dije solo para que cientos de vosotros griten “te amamos” de vuelta, aunque obviamente es una posibilidad adicional del micrófono humano. Decid a los demás lo que quieres que te digan a ti, solo que más fuerte.

Ayer, uno de los oradores en el mitin de los trabajadores dijo: “Nos encontramos los unos a los otros”. Ese sentimiento captura la belleza de lo que se está creando aquí. Un espacio totalmente abierto (así como una idea tan grande que no se puede contener en ningún espacio) para toda la gente que quiere un mundo mejor para encontrarse los unos con los otros. Estamos tan agradecidos.

Si hay una cosa que yo sé es que el 1% adora las crisis. Cuando la gente se deja llevar por el pánico, está desesperada y nadie parece saber qué hacer, es el momento ideal para que las corporaciones impongan su lista de deseos de políticas favorables: privatizar la educación y la seguridad social, recortar los servicios públicos, librarse de las últimas restricciones al poder corporativo. En medio de la crisis económica, es lo que está pasando en todo el mundo.
Y sólo hay una cosa que puede bloquear esta táctica, y por suerte, es algo muy grande: El 99%. Y ese 99% está saliendo a las calles, de Madison a Madrid, para decir “No. No pagaremos vuestra crisis”.

La consigna comenzó en Italia en 2008. Repercutió en Grecia, Francia e Irlanda y finalmente ha llegado al kilómetro cuadrado en el que comenzó la crisis.

“¿Por qué están protestando?” preguntan los eruditos perplejos en la televisión. Mientras tanto el resto del mundo pregunta: “¿Qué hizo que tardaran tanto?” “Nos hemos estado preguntando cuándo ibais a mostrar la cara”. Y sobre todo: “Bienvenidos”.

Mucha gente ha hecho paralelos entre ¡Ocupad Wall Street! y las llamadas protestas contra la globalización que atrajeron la atención del mundo en Seattle en 1999. Fue la última vez que un movimiento descentralizado, global, encabezado por la juventud, apuntó directamente al poder corporativo. Y estoy orgullosa de haber formado parte de lo que llamamos “el movimiento de movimientos”.

Pero también hay diferencias importantes. Por ejemplo, escogimos cumbres como nuestros objetivos: la Organización Mundial de Comercio, el Fondo Monetario Internacional, el G8. Las cumbres son pasajeras por naturaleza, solo duran una semana. Eso también nos hizo ser pasajeros. Aparecíamos, llegábamos a los titulares del mundo y luego desaparecíamos. Y en el frenesí de hiperpatriotismo y militarismo que vinieron después de los ataques del 11-S, fue fácil hacernos desaparecer completamente, por lo menos en Estados Unidos.

¡Ocupad Wall Street!, por otra parte, ha elegido un objetivo fijo. Y no habéis fijado una fecha final a vuestra presencia aquí. Es sabio. Solo si os quedáis podéis echar raíces. Es crucial. Es un hecho de la edad de la información que demasiados movimientos aparecen como hermosas flores pero mueren rápidamente. Es porque no tienen raíces. Y no tienen planes a largo plazo de cómo se van a mantener. Por lo tanto, cuando llegan las tormentas, son arrastrados por la corriente.

Ser horizontal y profundamente democrático es maravilloso. Pero esos principios son compatibles con la dura tarea de construir estructuras e instituciones suficientemente robustas para resistir las tormentas del futuro. Tengo mucha fe en que esto ocurra.

Otra cosa que este movimiento hace bien: Os habéis comprometido con la no violencia. Os habéis negado a regalar a los medios las imágenes de ventanas rotas y luchas callejeras que ansían con tanta desesperación. Y esa tremenda disciplina ha significado que, una y otra vez, la historia ha sido la escandalosa y no provocada brutalidad policial. De la que vimos aún más anoche. Mientras tanto, el apoyo a este movimiento crece cada vez más. Más sabiduría.

Pero la mayor diferencia con hace una década es que en 1999 enfrentábamos al capitalismo en el clímax de un frenético auge económico. El desempleo era bajo, los portafolios de acciones se inflaban. Los medios estaban ebrios de dinero fácil. En aquel entonces todo tenía que ver con puestas en marcha, no con cierres.

Señalamos que la desregulación detrás del frenesí tenía un precio. Era dañina para los estándares laborales. Era dañina para los estándares medioambientales. Las corporaciones se convertían en más poderosas que los gobiernos y eso es dañino para nuestras democracias. Pero, para ser honesta, durante la buena racha era difícil enfrentarse a un sistema económico basado en la codicia, por lo menos en los países ricos.

Diez años después, parece que ya no hay países ricos. Solo un montón de gente rica. Gente que se enriqueció saqueando la riqueza pública y agotando los recursos naturales de todo el mundo.

Lo importante es que hoy todos pueden ver que el sistema es profundamente injusto y que pierde el control. La codicia ilimitada ha arruinado la economía global. Y también está arruinando el mundo natural. Estamos agotando las reservas de pesca, contaminando el agua con fracturación y perforaciones en aguas profundas, volviéndonos hacia las formas más sucias de energía del planeta, como las arenas petroleras de Alberta. Y la atmósfera no puede absorber la cantidad de carbono que estamos descargando, creando un calentamiento peligroso. La nueva norma son los desastres en serie: económicos y ecológicos.

Son los hechos sobre el terreno. Son tan flagrantes, tan obvios, que es mucho más fácil encontrar una conexión con el público de lo que era en 1999; construir rápidamente el movimiento.

Todos sabemos, o por lo menos sentimos, que el mundo está cabeza abajo: actuamos como si no hubiera fin para lo que realmente es finito, combustibles fósiles y el espacio atmosférico para absorber sus emisiones. Y actuamos como si existieran límites estrictos e inconmovibles para lo que en realidad existe en abundancia, los recursos financieros para construir el tipo de sociedad que necesitamos.

La tarea de nuestros tiempos es invertir esta tendencia: cuestionar esa falsa escasez. Insistir en que podemos permitirnos la construcción de una sociedad decente, inclusiva, mientras al mismo tiempo respetamos los límites reales de lo que puede aguantar la tierra.

Lo que significa el cambio climático es que tenemos un plazo. Esta vez nuestro movimiento no se puede distraer, dividirse, apagarse o dejarse barrer por los eventos. Esta vez tenemos que tener éxito. Y no hablo de regular los bancos o aumentar los impuestos a los ricos, aunque es importante.

Hablo de cambiar los valores subyacentes que gobiernan nuestra sociedad. Es difícil de ajustar a una sola demanda fácil para los medios, y también cuesta imaginar cómo hacerlo. Pero no es menos urgente por que sea difícil.

Es lo que veo que sucede en esta plaza. En la forma en que os alimentáis, en cómo os animáis unos a otros compartiendo libremente la información y suministrando atención sanitaria, clases de meditación y capacitación en empoderamiento. Mi letrero favorito de este lugar dice “Eres importante”. En una cultura que entrena a la gente para que evite la mirada del otro, para decir “que se mueran”, es una declaración profundamente radical.

Unos pocos pensamientos para terminar. En esta gran lucha, hay algunas cosas que no importan:
  • Lo que llevamos puesto.
  • Si alzamos nuestros puños o hacemos señales por la paz.
  • Si podemos ajustar nuestros sueños de un mundo mejor a una señal de audio.
Y hay algunas cosas que importan:
  • Nuestra valentía.
  • Nuestra actitud moral.
  • Cómo nos tratamos unos a otros.
Hemos buscado el enfrentamiento con las fuerzas económicas y políticas más poderosas del planeta. Da miedo. Y a medida que este movimiento crezca cada vez más fuerte, se hará más temible. Siempre hay que ser consciente de que existirá una tentación de pasar a objetivos más pequeños, como, digamos, la persona sentada junto a ti en esta reunión. Después de todo, es una batalla que es más fácil de ganar.

No hay que ceder a la tentación. No digo que no podamos hablar sobre nuestras debilidades personales. Pero esta vez tratémonos como si tuviéramos la intención de trabajar codo con codo en la lucha durante muchos, muchos años. Porque la tarea que tenemos por delante no exigirá nada menos.

Tratemos este hermoso movimiento como la cosa más importante del mundo. Porque lo es. Realmente lo es.

Nota del editor: El discurso de Naomi también apareció en el Wall Street Journal Ocupado.
Naomi Klein es una periodista galardonada, columnista publicada en numerosos periódicos y autora del éxito de ventas internacional del New York TimesLa doctrina del shock: El auge del capitalismo del desastre (septiembre de 2007); y de un éxito de ventas internacional anterior: No logo: El poder de las marcas; y de la colección: Vallas y Ventanas: Despachos desde las trincheras del debate sobre la globalización (2002). Lea más en Naomiklein.org. La puede seguir en Twitter: @naomiaklein