martes, 27 de diciembre de 2011

CHILE:       La energía nuclear de la mano de la expansión                       minera transnacional

OLCA

Un estudio publicado en Diciembre del 2009, encargado por el gobierno de Michelle Bachelet a Tironi y Asociados, agencia de comunicación estratégica favorita de los gobiernos de la concertación y de las transnacionales extractivistas, arrojó que una clara mayoría ciudadana en Chile considera que la energía nuclear es muy cara (83%) y ambientalmente dañina (69%). Ya en el comienzo señala “la imagen de la energía nuclear movilizada por los participantes es sistemáticamente negativa, por sobre cualquier diferencia socioeconómica, de género o edad.

“Muerte”, “destrucción”, “bomba”, “Chernobyl”, “sucia” y “guerra” fueron algunos de los conceptos que aparecieron con mayor frecuencia en los discursos.” Estos estudios no fueron difundidos, pues su objetivo no era dar insumos a la opinión pública para debatir seriamente un negocio que desde el 2005 se viene amasando entre las principales fortunas nacionales, el lobby minero y las autoridades de turno. Más bien, todo parece indicar que la idea era tener claridad de qué terreno se pisa en la materia para definir qué estrategias comunicacionales implementar para cambiar la percepción ciudadana e imponer la impronta de una energía limpia y barata. De hecho, luego del desastre de Fukushima, a menos de una semana de la tragedia, el gobierno de Piñera suscribió con Estados Unidos acuerdos de cooperación nuclear un día antes de la visita de Barak Obama a Santiago, visita que se manejó como si el mandatario fuera un artista de Hollywood, con una cobertura escandalosamente superficial, que imposibilitó que la ciudadanía se enterara de los verdaderos propósitos de la cita. Este mismo desenfado para abordar la energía nuclear, caracterizó a Michelle Bachelet, la primera mujer presidenta de Chile, militante del partido socialista y concertacionista, que había hecho un compromiso de campaña expreso de "no incluir la opción nuclear en la política energética nacional"(2), pero que paradójicamente contrató estudios para dar los primeros pasos en una normativa chilena sobre la energía nuclear (siguiendo lo que había comenzado el también socialista Ricardo Lagos) y creó el "Grupo de Trabajo para una primera evaluación la opción Núcleo-Eléctrica en Chile". El grupo fue prolífico, desde el 2008 fue evacuando los informes 'Rol del Estado y los privados' (2008), 'Adecuación de normativas' (2009), 'Impactos y riesgos' (2009), 'Programa de comunicaciones' (2009), y 'Localización de plantas' (2011).

Por supuesto que una vez más estos informes no fueron difundidos entre la ciudadanía, pero sí dieron insumos, por ejemplo, para que en las plantas nucleares de Japón, semanas antes del desastre, el ministro de Energía chileno firmara acuerdos de cooperación con Francia para investigación y capacitación, y creara un Consejo empresarial de colaboración en energía nuclear, encabezado por Guillermo Luksic del grupo Quiñenco y el presidente del grupo energético franco-belga GDF Suez, Gérard Mestrallet. Es decir, con el apoyo transversal de la clase política, y la oposición documentada de la sociedad civil, en la última década se vienen desarrollando todos los instrumentos y acuerdos para la instalación de una alternativa energética en retirada de los países que antaño fueron sus férreos partidarios. ¿Cómo pueden avanzar en rutas tan opuestas las gestiones de los representantes y las voluntades de los representados?

El principal argumento de los gobiernos para desviar recursos en una tecnología que solo los empresarios con intereses en el negocio quieren, es el de la inminente crisis energética; avalan sus gestiones en que Chile, para seguir en la senda del crecimiento económico, debe crecer y duplicar la generación eléctrica en los próximos 10 años. Pero esto es una falacia perversa, que no solo perpetúa la imposición de un modelo de crecimiento ad infinitum, fuertemente cuestionado hoy por la población, prueba de ello son las multitudinarias movilizaciones estudiantiles, sino que además intenta posicionar en el sentido común que las fuentes tradicionales no son suficientes y las Energías Renovables No Convencionales (ERNC) no son permanentes ni seguras para abastecer la creciente demanda. Claramente esto no es cierto, el problema energético de fondo en nuestro país no tiene que ver con el futuro, sino con el pasado reciente y el presente. Desde que en la dictadura de Pinochet la política energética fue entregada al mercado y a las empresas privadas, se ha ido sofisticando y profundizando un sistema que no incentiva el ahorro, la eficiencia, ni la diversificación de la matriz energética, y que por el contrario, depreda el medio ambiente, entrega beneficios exorbitantes a las actividades económicas no sustentables y exige el subsidio de los usuarios. Por ejemplo, desde que se promulgó la "Ley Corta II" de 2005, se incorporó un mecanismo acelerado de traspasar a precios los crecientes costos de generación. Desde que entró en vigencia dicha ley los precios de la electricidad han acumulado un incremento espectacular de un 57,7%. Chile tiene hoy la electricidad más cara de América Latina, no sólo en cuanto a los precios de generación, sino también en las cuentas que pagan las personas mes a mes. Según un estudio comparativo elaborado por la consultora argentina Montamat & Asociados y que fuera dado a conocer en 2009, los hogares chilenos pagan por la electricidad una tarifa media regulada de US$119,3 por un consumo de 150 kw. Por igual demanda, en Brasil y Perú sus habitantes cancelan un tercio de esa suma, en Colombia casi un cuarto y en Argentina gastan apenas US$10,1. Por otro lado, la necesidad futura de energía eléctrica de las mineras y otras grandes industrias, ha abierto un proceso vertiginoso de nuevas inversiones, todas ellas sobre energías tradicionales. Si a la demanda se le añade otro factor, por el lado de la oferta, que es la búsqueda de la mayor rentabilidad por parte de las generadoras sobre la base de los menores costos, lo que tenemos es una matriz no sólo tradicional, sino también más contaminante. A falta de gas natural, las empresas han decidido invertir en grandes centrales termoeléctricas de carbón. Sólo el proyecto Castilla, que se construirá en la Región de Atacama con una inversión de 4.400 millones de dólares, prevé generar 2.300 MW. Junto a esta megacentral, hay una serie de otros proyectos aprobados, los que suman en conjunto unos cinco mil MW.

Actualmente la potencia instalada en el SING y SIC es de 15.309 MW (que representa el 99,71 % de la capacidad instalada del país), y el total de electricidad generada en 2010, fue de 58.257 GWh. La composición de la potencia instalada en el SING es 99,6% termoeléctrica y 0,4% hidro ERNC (menor a 20 MW). En el SIC, en tanto, la estructura es 44% hidroeléctrica, 52% termoeléctrica, y 4% ERNC. (3)

Además de este retroceso a las fuentes tradicionales de generación, nos encontramos con un mercado de generación concentrado en tres empresas extranjeras que generan y comercializan el 84 % de la energía en el Sistema Interconectado Central (SIC) (4) que cubre el 69% de la capacidad del país y el 94% de la participación en el Sistema Interconectado del Norte Grande (SING) (5) que cubre el 30,7% de la capacidad.

En este escenario, parece evidente que las decisiones políticas para la matriz energética del país tendrán más que ver con utilidades que con el bien común, por eso antes de procurar un debate ciudadano se constituyen consejos asesores empresariales, pues se asume que los empresarios tienen más que decir que los usuarios que ven cómo cada día se empeora su calidad de vida y aumentan los costos de la energía.

Nada nuevo bajo el sol
Este modo de operar no tiene nada nuevo en Chile, la megaminería química, que como ya dijimos es la principal responsable del aumento de la demanda energética del país (consume más del 30% de la energía, el 37% de la electricidad y genera menos del 1% del empleo) se impuso de la misma manera que ahora intenta imponerse la energía nuclear, invisibilizando los riesgos, creando primero el soporte legal y técnico a contracorriente de la voluntad ciudadana y en completo beneficio de las empresas transnacionales.

De hecho, cuando en 1971 se nacionalizó el cobre, mediante la única ley, a parte de la declaración de independencia que ha tenido la aprobación unánime del parlamento, nada hacía presagiar que mecanismos comunicacionales, represivos y jurídicos podrían en 40 años hacer que gran parte de la sociedad civil, la misma que daba su vida por el cobre, se resignara a que toda la riqueza subterránea perteneciera otra vez a las transnacionales. Esta política que ha procurado asegurar una institucionalidad que estatice los costos y privatice los beneficios es la que permite que hoy los holdings mineros tengan a su haber todos los medios de comunicación, financien gran parte de los mega eventos culturales que se desarrollan en el país, estén presentes en la mayoría de las campañas políticas, y sean miradas como un mal necesario, porque claro, externalizando los costos ambientales y sociales sus márgenes de utilidad son inimaginables: para producir una onza de oro en Chile se invierten 50 dólares aproximadamente, onza que es tranzada en el mercado mundial a 1800 dólares. Sin duda que el lobby empresarial minero detrás de la energía nuclear apunta a que sea esta misma matriz ideológica la que impere en las decisiones nucleares.

No menos del 70% del crecimiento de la demanda eléctrica se debe a la voracidad de la minería (6) y las inversiones proyectadas para los próximos 6 años son unos US$70 mil millones, lo que aumentaría en un 50% la producción de cobre en ese periodo.(7) La expansión minera transnacional constituye en el principal factor de impulso de la Núcleo-electricidad.

En este sentido resulta sintomática la incorporación de Guillermo Luksic, familia minera, la más acaudalada del país, al consejo empresario asesor de la energía nuclear, no es que el hombre tenga méritos académicos en la materia, dejó a medias la carrera de derecho y desde entonces solo se ha dedicado a los negocios ¿qué sentido tiene este perfil en el Consejo, si no es fortalecer el lobby para que la energía para la minería llegue de fuentes que ellos mismos puedan controlar? Al final, la energía nuclear y la termoeléctrica son las únicas que requieren de minería para operar, claro que la segunda el país ya la conoce y sus impactos se hacen evidentes en todas las regiones en que ha operado, por lo que sería absurdo plantearlo como una energía de futuro… la nuclear aún no se sufre en carne propia.

Sin embargo, lo que resulta interesante ahora es que, aunque se opera con el mismo sigilo y los mismos eufemismos mediáticos que invisibilizan las decisiones estructurales del país, como fue durante la dictadura de Pinochet y los gobiernos de la "Concertación por la Democracia"; Chile está cambiando, poco a poco va recuperando su capacidad de movilizarse y articularse, prueba clara son las movilizaciones contra el proyecto HidroAysén en la Patagonia, las Termoeléctricas a Carbón y en especial movilización estudiantil, resultado de años de aprendizaje y de caminar entre la intuición autonómica y horizontal y la cultura jerárquica y partidaria. En este contexto social, es altamente probable, o al menos esa es nuestra esperanza, que la pretendida imposición de la energía nuclear, se transforme más que en una nueva condena al empobrecimiento, en una posibilidad de apostar colectiva y ciudadanamente por energías alternativas como la eólica y la solar, en escala local.

Los desgastes neoliberales en Gran Bretaña


Las multitudinarias huelgas y manifestaciones ocurridas a finales de noviembre último, han demostrado que las medidas de austeridad acordadas por el Gobierno conservador del primer ministro David Cameron son rechazadas por la mayoría de los británicos.

En agosto de 2011 hubo en Londres, Birmingham, Manchester y otras ciudades, grandes disturbios populares, con un trasfondo mayormente económico y social y en los cuales participaron sobre todo los jóvenes, que fueron reprimidos violentamente bajo la excusa que eran provocados por delincuentes.

Ahora la huelga, que agrupó a más de 2 000 000 de personas, se produjo un día después de que el ministro de Finanzas, George Osborne, declaró que los británicos tendrán que hacer frente a seis años de austeridad y admitió que el país está al borde de la recesión, con una expectativa de crecimiento reducida a 0,9 % para 2012 y un desempleo acercándose a 9 % (22 % entre la población juvenil).

El paro general convocado por diversos sindicatos y catalogado por los medios de comunicación como el más importante en el país desde el ocurrido en 1926, paralizó escuelas, hospitales, industrias, comercios, aeropuertos y casi todos los servicios, en rechazo a los recortes sociales impuestos por el gobierno para tratar de reducir los gastos.

Las medidas neoliberales son tan agresivas que motivaron la salida a las calles de directores de colegios públicos, quienes no participaban en protestas desde hacía 114 años.
El gobierno, lejos de reconocer lo perjudicial de las nuevas disposiciones de austeridad para las clases pobres y medias (las ricas siempre se salvan) arremetió contra los maestros por medio de su ministro de Educación, Michael Gove, quien acusó directamente a los sindicatos de comprometer la recuperación económica del país.

El binomio Cameron-Osborne cesanteará a 710 000 trabajadores de la administración pública, (300 000 más de lo previsto) elevará la edad de jubilación hasta los 67 años, a la par que rebajará la cuantía de esos pagos y aumentará en 3 % la contribución de los funcionarios a la Seguridad Social, lo cual reducirá sus salarios en 1 500 dólares al año.

Las 30 federaciones sindicales que participan en las manifestaciones, aseguran que las acciones gubernamentales afectarán drásticamente a trabajadores y empleados, quienes deberán trabajar más para recibir mucho menos.

La forma del cobro de las pensiones también disminuirá pues a partir de ahora se calculará por los estipendios recibidos durante toda la vida laboral y no por últimos salarios devengados que son mucho mayores.

A la lista de nuevas reglas se agrega la congelación de los sueldos públicos, que no podrán ser elevados más de 1 % en los próximos tres años.
La tesis de la administración conservadora señala que es insostenible el costo de las pensiones del sector público debido a que las personas tienen una esperanza de vida mayor que en décadas pasadas.

En Gran Bretaña el desempleo subió de 7,7 % en el segundo trimestre de 2011 a 8,1 % en el tercero, la tasa más alta desde 1996, y se espera que cierre el año con 9 % (22 % entre los jóvenes).

La economía se tambalea pues el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para este año solo será de 0,9 %, inferior a 1,7 % estimado; para 2012 se bajó de 2,5 % a 0,7 %. A esto se une una deuda pública acumulada de más de 160 000 millones de dólares y la recesión en la Unión Europea, principal zona de exportación de sus productos.

Según la gubernamental Oficina de Responsabilidad Fiscal (ORF), para 2015 la deuda acumulada estaría en los 2 000 billones de dólares.

Los analistas aseguran que los graves perjuicios que ha sufrido la población en sus condiciones de vida son las causas fundamentales de los paros, manifestaciones y reclamos.

Como antecedente aparecen las demostraciones realizadas en la primera quincena de noviembre de 2010 (recién anunciada la medida de los Tories -seguidores del Partido Conservador del Reino Unido-) cuando más de 50 000 jóvenes ocuparon las calles de la capital y un centenar penetró en la sede de esa organización, en el centrico barrio de Westminster, para rechazar la subida de las matrículas universitarias.

El costo de entrada en los centros de altos estudios se triplica pues pasa de un tope de 2 390 libras a 9 000 libras (14 000 dólares), cifra que no podrán pagar 50 % de los estudiantes que no encuentran trabajo y tienen que depender de lo que puedan darle sus familiares.

También en esa fecha, tuvieron lugar numerosas manifestaciones organizadas por los sindicatos británicos que ya tildaban las restricciones de injustas, radicales y violadoras de los derechos humanos para la mayoría de la población.

El estadounidense premio Nobel de economía 2001, Joseph Stiglitz, al analizar la situación actual en Gran Bretaña declaró al diario inglés The Independent, que las tesis neoliberales que han llevado al mundo al borde de la ruina, en un proceso iniciado a principios de 2008, son las mismas que la derecha internacional aplica como medicina a las economías estadounidense y europeas en crisis.

Para Stiglitz, las acciones tomadas por los Tories provocarán una recesión profunda y afectará a millones de británicos.

Como todo indica, el tiempo le da la razón al eminente economista, y por tanto las manifestaciones continuarán extendiéndose por Gran Bretaña a la par que crezca el desempleo, baje el nivel de vida de la población y aumente el rechazo a las medidas neoliberales.


Algunas batallas ganadas de 2011

Otramérica

Estamos acostumbrados a hablar de derrotas en la lucha por un mundo más justo. Pero no siempre es así. Cada año, los movimientos sociales conquistan más espacio y demuestran que la constancia tiene frutos. Queremos destacar algunos casos de 2011. Una inyección de optimismo para lo que se nos viene en el año 2012.

Educarse es lucharLos movimientos estudiantiles de Chile, Colombia y de buena parte de América Latina han demostrado su fuerza. No quieren ser estadísticas que rellenan aulas, sino que se han manifestado como jóvenes organizados con propuestas y con fuerza. Si el 12 de mayo de 2011 fue el pistoletazo de salida para las masivas movilizaciones en Chile de la mano de la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech); en agosto se confirmó la fuerza de la Mesa Amplia Nacional Estudiantil (MANE) en Colombia, que en unas demostraciones desconocidas desde 1971 lograron echar atrás la reforma de la educación superior impulsada por el gobierno de Juan Manuel Santos.

La Confech ha logrado hacer tambalear al gobierno de Sebastián Piñera con unas 40 marchas masivas que han demostrado un vigor estudiantil que ha sorprendido al Ejecutivo. No se ha logrado un acuerdo con el Gobierno, así que se prevé un inicio caliente de 2012.

Aunque los movimientos de Chile y Colombia han sido los más llamativos, también se han registrado acciones en Puerto Rico, República Dominicana o México. De hecho, el 24 de noviembre se produjo la primera y exitosa movilización continental por la Educación. La principal característica de este movimiento, además del número de estudiantes movilizados, es que las protestas han buscado algo más que mejoras en el sector educativo. Quizá, como decía hace unas semanas, Camila Vallejo, uno de los rostro del movimiento chileno: “La nuestra es una democracia coja, débil, que requiere replantearse, reformularse y, en ese cuestionamiento, empiezan a involucrarse otras muchas organizaciones, muchos otros sectores, donde está la principal riqueza del movimiento actual. Se involucran trabajadores, pobladores, movimientos ecologistas, homosexuales, etcétera. Todas las minorías con planteamientos de mayorías”.

La fuerza de la tierraLa tensión entre los procesos de cambio políticos y sociales que acontecen en una parte de Suramérica y el modelo extractivo y capitalista se escenificó este año en Bolivia. Si 2011 comenzó con la marcha atrás del Gobierno de Evo Morales en su intención de aumentar de forma llamativa el precio del combustible, en septiembre tuvo que cancelar –al menos, de momento- el proyecto de la carretera a través del TIPNIS (Territorio Indígena y Parque Natural Isidoro Sécure). Las masivas movilizaciones indígenas en contra de esta carretera –que abría la puerta a los cocaleros y a las empresas extractivas- fueron reprimidas de forma violenta y eso provocó la multiplicación de las protestas contra el Ejecutivo.

El conflicto del TIPNIS ha provocado un intenso debate en Bolivia y en Suramérica sobre la continuidad de las políticas económicas coloniales y capitalistas por parte de gobiernos que, a priori, han mantenido un discurso contrario. También ha generado dudas sobre el papel de Brasil como subimperio que está impulsando un modelo económico y político dependiente en sus vecinos.

Las resistencias territoriales son muchas: desde los pueblos que luchan con tenacidad contra la represa de Belo Monte, en el río Xingu de Brasil a los que resisten a las hidroeléctricas en Mesoamérica. La buena noticia es que perduran ante la angurria y la violencia de gobiernos y empresas transnacionales.

Las putas se toman las calles
Las mujeres no sólo llegan al poder (como en el caso de Brasil y la continuidad en Argentina), sino que se han tomado las calles. La iniciativa de La Marcha de las Putas, se originó en Toronto (Canadá). Allá, el 24 d enero, el policíaa Muchael Sanguinetti tuvo la gran idea de recomendar a las mujeres que evitasen “vestirse como putas para evitar la violencia sexual”. La reacción de las mujeres de Toronto fue contagiosa y América Latina ha vivido Marchas de las Putas desde México a Chile, pasando por Panamá o Colombia.

Los movimientos feministas, además de retar simbólicamente al patriarcado como putas, han celebrado este año el XII Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe, una cita clave en la potenciación de las luchas de género. También ha destacado el papel de organizaciones retadoras, que cuestionan incluso la influencia colonial del Norte Global en el discurso feminista. Mujeres Creando, en Bolivia, o La Línea, en México, son ejemplos de la vitalidad de los movimientos feministas.

Sarayaku marca el camino
“Soy hijo de un pueblo que ha sido vulnerado sus derechos, soy hermano de mujeres y hombres que han sido perseguidos tan solo por pedir el derecho a vivir en paz”. Con estas palabras se presentó ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos Marlon Santi, ex presidente de la CONAIE y uno de los líderes del pueblo kichwa de Sarayaku (Ecuador), en el mes de julio. Los pueblos de Sarayakuhan demostrado que la tenacidad es clave en las luchas por los derechos territoriales.

La sesión en la Corte lega después de 15 años de reclamos desde que en 1996 el Gobierno de Ecuador abriera la puerta a las explotaciones petroleras.
Hoy, sigue la batalla. De hecho, a mediados de diciembre los kichwas fueron reprimidos de nuevo por el gobierno de Ecuador, que mantiene en prisión a decenas de líderes indígenas acusados de terrorismo cuando lo que han hecho es defender su territorio y su autonomía.

La justicia también ha puesto las cosas en su sitio en algunos casos de violencia militar y paramilitar. Es el caso de la condena en contra de cuatro ex militares guatemaltecos por su responsabilidad en la masacre de los habitantes de la aldea de Las Dos Erres (una de las 600 cometidas por el Ejército) es un primer e importante paso que acerca a Guatemala al cumplimiento de la sentencia dictada por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH).

Cada día son más los pueblos organizados de América Latina y el Caribe que denuncian a sus gobiernos ante el sistema interamericano de Derechos Humanos. Quizá por eso, gobiernos como los de Perú, Ecuador o Brasil están cuestionando el Sistema, acosados por la fuerza moral –y legal- de los movimientos sociales.

Otro éxito de los pueblos de Ecuador en la lucha contra las petroleras fue la sentencia del tribunal de la provincia de Sucumbios que condenó a la multinacional Chevron a pagar 9.500 millones de dólares por los 25 años de contaminación en la Amazonía ecuatoriana.

Nace la CELAC, alegres dudas razonables
El 2 de diciembre nació de forma oficial la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC). Este hecho de soberanía ha sido celebrado por casi todo el mundo, pero con dudas sobre el modelo que va a impulsar.

La buena noticia fue la unión de 33 estados de América Latina y del Caribe dejando al margen a Estados Unidos y Canadá, habituales imperios que han controlado “el patio trasero”. Convertidos ahora en dueños de su destino, e incorporando al Caribe no hispano, la CELAC deberá avanzar en sus definiciones, aunque la preocupación de muchos movimientos sociales es la deriva neoliberal y extractivista que puede imponer Unasur, muy marcado por los intereses brasileños.

Con voz propia
En 2011, los medios de comunicación comunitarios e independientes han ganado fuerza. Las comunidades y los movimientos sociales tienen claro que deben tomar el control de sus propias comunicaciones y de los imaginarios que se proyectan sobre ellos.

Desde el encuentro de comunicadores indígenas de México, reunidos en agosto, hasta las nuevas emisoras de radio indígenas de Argentina, autorizadas por la Comisión Nacional de Comunicaciones (CNC). La existencia de medios propios ha sido fundamental en 2011 para contar al mundo realidades ocultas por los medios masivos (como las protestas por las represas de Hidroaysén, la represión en Honduras o las violaciones a los derechos humanos en México, entre otros).

No sólo ha surgido nuevos medios u otros se han consolidado, sino que los dicursos se están renovando. Del victimismo y la queja a un discurso con una propuesta de futuro, con modelos basados en la descolonización y la despatriarcalización del poder y de las sociedades. En este año, voces como la de Silvia Rivera Cusicanqui o Boaventura de Sousa Santos han insistido en que la transformación social no consiste -sólo- en el acceso al poder, sino en la transformación de las estructuras internas del poder.

Juego de ajedrez en Eurasia

Asia Times Online

Todavía no se sabe cuál será la gran historia de 2011. ¿Será la Primavera Árabe? ¿La contrarrevolución árabe, desencadenada por la Casa de Saud? ¿Los “dolores de parto” del Gran Medio Oriente en un remix de cambios sucesivos de régimen? ¿La R2P (“responsabilidad de proteger”) que legitima los bombardeos “humanitarios”? ¿La congelación del “reajuste” entre EE.UU. y Rusia? ¿La muerte de al Qaida? ¿El desastre del euro? ¿El anuncio estadounidense de ‘un Siglo del Pacífico’ junto con una nueva Guerra Fría contra China? ¿La preparación de un ataque a Irán? (Bueno, esta última comenzó hace tiempo con George, Dick y Rummy…)

Bajo todos estos guiones interrelacionados -y la histeria acompañante de titulares al estilo de la Guerra Fría– hay una interminable novela de suspense que flota río abajo: "Ductistán". Es el tablero de ajedrez en el que se juega el gemelo medio oculto de la “guerra prolongada” del Pentágono. Virtualmente todos los actuales eventos geopolíticos se relacionan con la energía. Por lo tanto ajustaos los cinturones de seguridad, es hora de volver a visitar el “grandioso tablero de ajedrez” de Eurasia del doctor Zbigniew Brzezinski para descubrir quién está ganando las guerras del Ductistán.

¿Tenéis entradas para la ópera?
Comencemos por Nabucco (la ópera del gas). Nabucco es sobre todo un tejemaneje estratégico en clave occidental: cómo entregar gas del Mar Caspio a Europa. Los ejecutivos de la energía lo llaman “abrir el Corredor del Sur” (del gas). El problema es que este Ábrete Sésamo solo dará resultados si se suministra con un tsunami de gas de dos “estanes” clave: Turkmenistán y Azerbaiyán.

El Nabucco de 3.900 kilómetros pasará por cinco países –Austria, Bulgaria, Hungría, Rumania y Turquía– y puede terminar por costar unos asombrosos 26.000 millones de euros (33.700 millones de dólares) [1].

Es posible que la construcción –demorada interminablemente– comience en 2013. Esencialmente todo sigue siendo un lío descomunal. Nadie conoce los precios, o los detalles de los derechos de tránsito. Turquía también está ansiosa de revender el gas por cuenta propia. Además, si Bakú y Ankara deciden desarrollar en tándem los campos de la fase Shah Denz II [2] de Azerbaiyán para proveer el gasoducto, necesitarán otros 20.000 millones de dólares de inversiones.

El presidente de Turkmenistán, que lleva el espectacular nombre Gurbanguly Berdymukhamedov, se ajusta a su característico guión inestable (comprobadlo escuchándolo cantar su éxito original “Para ti, mi blanca flor”). Siempre dice que la miríada de propuestas de la Unión Europea “se estudiarán” y que la cooperación con los europeos es “una prioridad estratégica” de su política exterior. Pero el Santo Grial de la UE –un acuerdo inflexible para obtener el gas– es aún más elusivo. Los rusos e incluso los azeríes apuestan a que nunca tendrá lugar.

Nuestro hombre Gurbanguly, siendo un operador despabilado, preferiría incubar sus huevos en un canasto chino, en vez de en esas lejanas tierras euro-liosas. Por eso se tambalea fingiendo que está abierto a toda oferta. Sabe mejor que nadie que para los europeos Nabucco es la clave para liberarse (un poco) de la dependencia de la rusa Gazprom. Al mismo tiempo piensa en cómo maximizar sus beneficios chinos sin enfrentarse a Rusia.

Toda burocracia europea (in)digna de su nombre apoya Nabucco [3], y sobre todo la ansiosa Comisión Europea (CE), la rama ejecutiva de la UE infestada de descomunales salarios. La prioridad estratégica –todo o nada– es conectar el puerto turkmeno de Turkmenbashi con la península Absheron en Azerbaiyán mediante un gasoducto trans-caspio (TGGP) [4]. Es facilísimo: hice el viaje en un barco de carga azerí infestado de vodka y duró solo 12 horas.

¿Pero cómo lograrlo? Moscú se aseguró todo el gas azerí. Gazprom se aseguró todo el excedente de gas de Turkmenistán. La única opción sería Irán. Vaya a decirle eso al Senado de EE.UU., que ha declarado la guerra económica [5] a Irán.

¡Y ahora TAPI!
Se justifica un desvío a AfPak. Ni siquiera las deidades que dominan el Hindu Kush saben si el gasoducto TAPI (Turkmenistán-Afganistán-Pakistán-India) de 1.735 kilómetros por 7.600 millones de dólares (y es solo el comienzo), se construirá algún día.

Según el Ministro de Petróleo y Gas de Turkmenistán, Bayramgeldy Nedirov: “No cabe duda de que este proyecto [TAPI] se reañozará” [6]. Pakistán e India –después de infinitos regateos– se pusieron finalmente de acuerdo en los precios. Aproximadamente un tercio del coste del gasoducto será financiado por el Asian Development Bank, basado en las Filipinas, ya que tanto Afganistán como Pakistán están prácticamente en bancarrota.

Imaginad una serpiente de acero que entra en Afganistán occidental hacia Herat, se dirige al sur por debajo de la tierra (para evitar atentados terroristas), paralela a la carretera Herat-Kandahar, luego toma un desvío a través de Quetta –hogar del jefe supremo de los talibanes, Mullah Omar– hacia Multan en Pakistán y termina llegando a Fazilka, en la frontera india.
Citando a Sam Spade en El Halcón Maltés, “es el sueño de todo ser viviente”, desde el gobierno de Bill Clinton, mucho antes del 11-S y la virtualmente extinta GWOT (“guerra global contra el terror”). Los cínicos podrán interpretarlo como una república de gas. Turkmenistán –dueña de las cuartas reservas del mundo– hace más por promover el desarrollo económico y la seguridad en Afganistán que 100.000 soldados estadounidenses.

El gas para TAPI provendrá del nuevo campo Tolotan de Sur-Osman que ya suministra a China (según el auditor británico Gaffney, Cline & Associates se trata del segundo yacimiento más grande del mundo [7] después de South Pars en Irán). El mencionado Gurbanguly, a propósito, emitió un decreto cambiando el nombre del campo de gas a Galkynys –"renacimiento" en turkmeno-; después de todo el reino de Gurbanguly se ha bautizado como “La época del nuevo renacimiento y las grandes transformaciones”. Esas “transformaciones” no tienen nada que ver con la Primavera Árabe.

Y así estamos ante otra astuta jugada del llamado Gurbanguly. Mantiene una puerta abierta a Nabucco al liberar el gas del campo Dauletabad en el sudeste de Turkmenistán para que fluya a través de un gasoducto interior hacia el Caspio, y luego a la tan elusiva TGGP. Incluso los (deliciosos) esturiones del Caspio saben que sin un TGGP, Nabucco está DOA (muerto al llegar al hospital).

Hace por lo menos un año el susodicho Gurbanguly ha estado diciendo a todo diplomático y alto ejecutivo petrolero a la vista que rechaza la interferencia de Rusia en la estrategia de gas de Turkmenistán [8]. Pero aparentemente se le olvidó informar a los rusos.

El presidente ruso Dmitri Medvedev visitó Ashgabat –el Las Vegas de Asia Central– para discutir negocios [9]. Y entonces, ¡en una atrevida vuelta de la trama, Gazprom proclama repentinamente su amor por TAPI! Imaginadlo: los estadounidenses han estado soñando con TAPI desde 1996, y su rival GAZPROM se entromete en horas extra. Nadie supo lo que Medvedev ofreció a Gurbanguly para que no siguiera soñando con lujosas ideas de Louis Vuitton. Tal vez nada. Hablaremos de eso en un minuto.

Preguntad a las muñecas rusas
La competencia directa de TAPI es IPI, el gasoducto Irán-Pakistán-India (India, presionada por EE.UU., prácticamente se ha retirado del proyecto; China está dispuesta a lanzarse y convertirlo en IPC). Bueno, ¿quién otro si no Gazprom iba a querer ahora participar también en la rutina IP [10], junto a CNPC de China? Otra jugada de ajedrez rusa, y Washington nunca contó con ella.

Incluso una babushka [muñeca rusa] de madera sabe lo que quiere Moscú: que desaparezca la parte afgana del imperio de bases estadounidenses. Y luego viene el cambio de régimen en Siria (con el fin implícito del uso del puerto de Tartus por la flota rusa del Mar Negro). Los progresos de la OTAN en el Mar Negro. La continua expansión (por lo menos retóricamente) de la defensa de misiles estadounidense y la jugada de la “Nueva Ruta de la Seda” de EE.UU. para volver a penetrar en Asia Central [11].

Rusia fue la que autorizó la Red de Distribución del Norte (NDN) para suministrar a las tropas de EE.UU. y de la OTAN en Afganistán [12], un interminable viaje por Eurasia, incluido Uzbekistán –cuya abominable dictadura fue elogiada por la secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, por su “progreso” político– y Tayikistán. Presionar demasiado a Moscú no es exactamente una estrategia victoriosa.

Moscú también ve cómo Washington se ha enfrentado prácticamente con todos en Pakistán con la incesante “guerra de los drones”, las continuas violaciones de la soberanía territorial, las continuas amenazas de entremeterse y de “apoderarse de vuestro arsenal nuclear”. La prioridad de Washington es que Islamabad ataque a los talibanes paquistaníes en Baluchistán y que sea arrastrado a una guerra civil no solo contra los pastunes sino también contra los baluchis. Mientras Moscú –y Pekín– estudian el campo de batalla, todo lo que tienen que hacer es esperar su hora tomando té verde.

Cuando los ex rojos ven rojo
La entente rusa-china no es siempre una danza del Bolshoi.
Rusia quiere vender gas a China a 400 dólares por 1.000 metros cúbicos (cm), el mismo precio que cobra a Europa. Los astutos turkmenos cobran a los chinos solo 250 dólares. Pekín ya gastó 4.000 millones de dólares en Sud Yolotan (y suma y sigue): quieren todo el gas que puedan conseguir para proveer el inmensamente exitoso gasoducto Turkmenistán-Uzbekistán-Kazajstán-China (que ellos construyeron), y que ahora funciona desde hace dos años [13]. Pekín es insaciable; la principal petrolera CNPC quiere importar por lo menos un 500% más de gas de Asia Central en 2015 [14].

Esto significa que es posible que el acuerdo de gas con Rusia por 30 años, por un valor potencial de 1 billón (millón de millones) de dólares, no sea tan imperativo para China [15]. La estrategia de Gazprom termina en dos gasoductos de Siberia a China. Para Rusia, esto es absolutamente esencial para ganar dinero en Siberia. Las ramificaciones geopolíticas son inmensas. Un estrecho cordón umbilical de acero entre Rusia y China puede interpretarse en Europa –rehén virtual de Gazprom– como una señal de que necesita a Irán más que nunca. Al mismo tiempo, Rusia se sigue sintiendo poco cómoda ante el avance energético de China en toda Asia Central.

La posición de Pekín, en resumidas cuentas, es la siguiente: No pagaremos precios europeos por gas turkmeno. Y no queremos un TGGP a Europa. China, Rusia, incluso Irán, nadie aparte de la OTAN quiere el TGGP [16]
El asunto se puede desglosar como sigue: Los turkmenos pueden vender gas a China e Irán. Incluso pueden vender gas al Sur de Asia vía TAPI (después de todo Gazprom se sumó a la fiesta). Pero olvidad ventas de gas a Europa, donde domina Gazprom. Nadie sabe si nuestro amigo Gurbanguly entendió el mensaje.

¡Salve, zar del gas!
Desde cualquier punto de vista, existe el sentimiento inevitable de que el Zar de Ductistán es Vladimir Putin (y que como Terminator volverá, el próximo mes de marzo, como presidente, sea cual sea su actual predicamento). Después de todo, Rusia produce más petróleo que Arabia Saudí (por lo menos hasta 2015) [17] y tiene las mayores reservas conocidas de gas natural del mundo. Casi un 40% de los fondos estatales proviene del petróleo y del gas.
El plan de Putin es engañosamente simple: Gazprom “se encarga” de Europa Occidental y así neutraliza a la OTAN.

La prueba Nº 1 es Nord Stream, un gasoducto doble de 1.224 km, por 12.000 millones de dólares, que respeta líneas directivas extraordinariamente complejas en el aspecto ecológico, lanzado en septiembre pasado. Es gas de Siberia entregado por debajo del Mar Báltico, soslayando la problemática Ucrania, directamente a Alemania, Gran Bretaña, Holanda, Francia, Bélgica, Dinamarca y la República Checa (el 10% de todo el consumo anual de gas natural de la UE, y un tercio de todo el consumo actual de gas de China). El ex canciller alemán Gerhard Schroeder dirige el consorcio Nord Stream.

La prueba Nº 2 es South Stream (el acuerdo de accionistas ya se ha firmado entre Rusia, Alemania, Francia e Italia). Se trata de gas ruso entregado por debajo del Mar Negro a la parte meridional de la UE, a través de Bulgaria, Serbia, Hungría y Eslovaquia. Contribuyó positivamente al acuerdo el tiempo que Putin pasó con su cercano amigo, el ex primer ministro italiano Silvio "bunga bunga" Berlusconi.

Nord Stream enfureció a Washington. No solo rediseñó la configuración energética de Europa; forjó un inquebrantable vínculo estratégico entre Alemania y Rusia. Putin, mejor que nadie, sabe que los ductos conectan directamente a los gobiernos. South Stream enfurece a Washington porque sin duda alguna supera a Nabucco, y es mucho más barato. ¡Qué batalla geopolítica, y geoeconómica!

A Washington –alarmado por lo que los alemanes llamaron deliciosamente la “cooperación de modernización” con Rusia– no le queda otra cosa que promover la “resistencia” europea al avance de Gazprom, como si Alemania fuera el parque Zucotti y Rusia la policía neoyorquina. Y de nuevo tenemos a Ductistán imbuido de reverberaciones políticas. Por ejemplo, Alemania e Italia se oponen totalmente a la expansión de la OTAN. ¿El motivo? Nord y South Stream. La formidable maquinaria de exportación alemana es alimentada por energía rusa; la consigna podría ser “Pon un Gazprom en mi Audi”.

Como ha observado William Engdahl, autor del fundamental A Century of War: Anglo-American Oil Politics in the New World Order: “Nord Stream y South Stream están próximos a saltar del mundo de la seguridad energética y coreografiar juntos una dinámica del poder totalmente nueva en el corazón de Europa” [18].

La hoja de ruta de Putin es su artículo “Un nuevo proyecto de integración para Eurasia: El futuro en gestación” publicado en Izvestia a principios de octubre [19]. Podrá descartarse por megalómano pero también puede leerse como un ippon –a Putin le encanta el judo– contra la OTAN, el Fondo Monetario Internacional y el neoliberalismo.

Es verdad, el presidente Nursultan Nazarbayev del “leopardo de nieve” Kazajstán ya estaba hablando de una Unión Eurasiática en 1994. Putin, sin embargo, deja claro que esto no sería un territorio deBack to the USSR [De Vuelta a la URSS], sino una “moderna unión económica y monetaria” que se extendería por toda Asia Central.

Para Putin Siria solo es un detalle: lo importante es la integración euroasiática. No es sorprendente que los atlantistas hayan comenzado a enloquecer ante esta sugerencia de “una poderosa unión supranacional que puede convertirse en uno de los polos del mundo actual mientras es un vínculo de conexión eficaz entre Europa y la dinámica región Asia-Pacífico”. Compárese con la doctrina Pacífico del presidente Barack Obama y de Hillary [20].

Os integrareis cuando yo lo decida
Todo está a disposición en esta intersección crucial de geopolítica dura y Ductistán. El sueño de la Nueva Ruta de la Seda de Washington no es exactamente un éxito [21].

Moscú, por su parte, ahora quiere que Pakistán sea miembro pleno de la Organización de Cooperación de Shanghái (SCO) [22]. Eso también se aplica a China en relación con Irán. Imaginad a Rusia, China, Pakistán e Irán coordinando su seguridad mutua dentro de una SCO fortalecida, cuya consigna es “no alineamiento, no confrontación y no interferencia en otros países”. R2P no figura.

Los estorbos abundan. Para China, la SCO tiene que ver sobre todo con economía y comercio [23]. Para Rusia es sobre todo un bloque de seguridad [24], que debe encontrar una solución regional en Afganistán que mantenga bajo control a los talibanes y al mismo tiempo se libere de la subsidiaria afgana del Imperio de Bases estadounidense.

En cuanto a Ductistán, al controlar Rusia, Asia Central e Irán un 50% de las reservas de gas del mundo, y con Irán y Pakistán como virtuales miembros de la SCO, el nombre del juego se convierte en integración asiática, si no eurasiática. China y Rusia coordinan ahora en extremo detalle su política exterior. El truco es conectar China y Asia Central con el Sur de Asia y el Golfo, y que la SCO se desarrolle como una potencia económica y de seguridad. Paralelamente, Ductistán puede acelerar la integración total de la SCO como contraparte para la OTAN.

En términos de realpolitik, eso tiene mucho más sentido que la Nueva Ruta de la Seda inventada en Washington. Pero anda a decírselo al Pentágono, o a un posible próximo presidente de EE.UU. favorable a bombardear Irán, atemorizar a China y guiado por control remoto por los neoconservadores.

jueves, 22 de diciembre de 2011

PERÚ:

Wilfredo Saavedra considera que el Gobierno sigue equivocándose


save.jpgTras el impase entre el Ejecutivo y las autoridades cajamarquinas en la firma de una de las actas, las posiciones parecen en ambos bandos parecer seguir en las antípodas.
 
Esta vez, y luego de que no lo dejaran entrar en la reunión entre el premier Valdés y el presidente regional Gregorio Santos, Wilfredo Saavedra, presidente del Frente de Defensa Ambiental, consideró que el jefe del gabinete sigue equivocándose al no incluir a las organizaciones sociales en el diálogo. Es así que ha pedido de que haya otro interlocutor para realizar las negociaciones "pues de manera militar quería que se firme un acta que no había sido consensuada".
 
Sobre la invitación hecha por la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) a la ciudad capital para continuar con el diálogo, aseguró que ninguna autoridad comprometida con la defensa del medio ambiente viajará a Lima, este martes 27 de diciembre.

Política y energía: lo que apesta en Washington

Fue uno de esos incómodos momentos en los que te das cuenta de pronto de que estás en el sitio equivocado, que eres un palurdo de un lugar perdido en una ciudad sofisticada cuyas costumbres no acabas de entender.

Politico [conocida revista digital norteamericana] patrocinó la semana pasada un simposio de "Análisis del año en Washington" y me invitó a formar parte de los ponentes sobre energía. Así que aunque apenas había pasado tres semanas en Washington este año (y las noches más memorables transcurrieron en su pabellón central de prisión por protestar ante la Casa Blanca para bloquear el oleoducto Keystone XL), me encontré viajando hasta Vermont para compartir escenario con dos miembros de la Cámara de Representantes: Ed Markey (demócrata por Massachusetts) y Lee Terry (republicano por Nebraska).

Estaba un poco nervioso, pues Terry había presentado recientemente un proyecto de ley para forzar una rápida aprobación del oleoducto que invalidara al presidente. Pero hablamos por extenso bastante amablemente, mientras le explicaba en qué estaban equivocadas las cifras de puestos de trabajo que no dejaba de repetir. Markey señaló que el petróleo de las arenas alquitranadas canadienses que se transportaría a lo largo del oleoducto, lejos de incrementar la seguridad energética de los EE. UU. estaría destinado a venderse en el extranjero. Era todo armonía de la de "avenirse a diferir".

Y entonces, de pasada, dije algo que me pareció tan evidente que ni siquiera se me ocurrió que alguien pudiera ponerle objeciones: que eran claramente los grandes intereses petrolíferos los que querían resucitar el oleoducto y que utilizaban a los congresistas a los que subvencionaban generosamente para que así sucediera.

Noté que, a mi lado, Terry se irritaba. Terció rapidamente con algo por el estilo de ¿está usted diciendo que estamos "comprados"? Y de repente me sentí mal, como si verdaderamente hubiese dicho algo incorrecto. Farfullé, intenté decir que no sabía nada de él en particular, que estaba seguro de que al final sería parte de la solución y demás. Pero el hielo quedó en el aire; pareció genuinamente lastimado por que alguien pudiera pensar que se le presentase alguna clase de conflicto.

¿Es realmente posible que la gente de Washington no comprenda lo que el resto del país — izquierda, derecha y centro — cree respecto a ellos: que aceptan dinero de grandes empresas para sus campañas a cambio de gestionar sus peticiones?

Me fui a casa y busqué el nombre de Terry en la base de datos de la Dirty Energy Money Campaign [Campaña sobre el Dinero de Energías Sucias], elaborada por Oil Change International. Koch Industries le había entregado 15.500 dólares, Exxon Mobil le había concedido 25.500 dólares, la Petroleum Marketers Association le había lanzado otros 12.500...Conoco Phillips, Chevron, BP: en total, desde 1999, había obtenido 365.798 dólares de la industria de combustibles fósiles, y en el último recuento, la página de la base de datos dejaba sentado que se "alineó" con los intereses de las energías sucias en el 100% de las votaciones escogidas".

Lo mismo resulta cierto de todos los demás patrocinadores de la legislación que intenta desbaratar la revisión del Keystone y construirlo rápidamente, y al clima que le den. Entiendo que esta clase de corrupción es bipartidista y también que es enteramente legal, pero entiendo también que todo el mundo, y quiero decir todo el mundo, con que me he encontrado fuera de Washington piensa que huele a podrido. Quiero decir que allí sentado en el estrado me sentía maleducado pero aturdido. ¿Usted cree de verdad que es correcto? ¿Aceptar dinero de gente cuyos intereses tiene luego que juzgar?

No es muy distinto de ir a un partido de fútbol en el que uno de los equipos pagara a los árbitros.
Middlebury College es quien paga mi sueldo. A mi no se me ocurriría, digamos, actuar como juez en un concurso de becas académicas en el que participasen estudiantes de mi universidad. No confiaría en mi mismo a la hora de hacer lo correcto.

Luchar en los últimos meses contra este oleoducto me ha proporcionado una nueva percepción del Distrito de Columbia. Cuando la batalla se libra en campo abierto — cuando la gente oye a los científicos explicar que explotar a gran escala las arenas alquitranadas canadienses equivale a declarar que "en lo esencial no hay más que hacer" en lo referente al clima — tenemos la oportunidad de imponernos. Pero cuando la acción desaparece tras las puertas cerradas del Congreso, el dinero manda.

Esa es una razón por la que deberíamos contar con una financiación pública de las campañas o idear alguna otra forma de sacar al dinero de la política. Todo ese dinero conduce a malas decisiones políticas, impulsadas por intereses corporativos en vez de por el bien público. Pero hay otra razón que me sorprendió en ese estrado. El honor de estos hombres y mujeres está en juego; es injusto pedirles que se mantengan por encima de tentaciones que el resto de nosotros no podríamos vencer. No sólo soy yo, en cierto plano todos le debemos una disculpa a Terry y sus colegas. Al permitir este sistema, les hemos colocado en una situación imposible.

Soy consciente de que Washington considera normal esa imposible situación y mi postura, ingenua. Pero una encuesta de octubre demostraba que sólo el 9% de los norteamericanos daba su aprobación al Congreso (comparado con un 11% en junio que creen que la poligamia es una buena idea, y un inexplicable 16% que daba su aprobación a BP durante el vertido de petróleo de 2010). Es hora de rescatar a la institución, y el sitio evidente por el que empezar son los cambistas de los pasillos.

Bill McKibben es autor de una docena de libros, el último de los cuales aparecerá publicado con el título: Earth: Making a Life on a Tough New Planet (Times Books, abril de 2010). Ejerce como profesor en el Middlebury College, Vermont. Pueden hallarse archivos de audio en los que pone en evidencia a los negacionistas del cambio climático en: tomdispatch.com .

De cómo EEUU intenta embellecer una guerra horrenda y brutal

Alguien debería dedicarse a informar a los productores de los medios de comunicación dominantes en EEUU que los casi 4.500 soldados estadounidenses que han muerto en la guerra de Iraq no han sido las únicas víctimas. Cientos de miles de iraquíes murieron asesinados como consecuencia de la injustificada invasión de EEUU, y muchos más resultaron heridos o se quedaron mutilados para siempre.

Lo más probable es que todas esas víctimas estuvieran aún hoy vivas si no hubiera sido por el presidente George Bush y su banda de neoconservadores. Haciendo gala de una extraña mezcla de ambición evangélica, matonería de cowboy y deseo patológico de “mantener la seguridad de Israel”, se ha venido destruyendo a Iraq sin descanso. Un corto informe emitido por WTKR, una cadena de televisión de Virginia afiliada a la CBS, que apareció citado en una información online de Los Angeles Times del 16 de diciembre, transmitía imágenes de una pequeña base militar estadounidense en Bagdad en las que la bandera de EEUU se bajaba del mástil y se enrollaba. En la ceremonia, el secretario de defensa Leon E. Panetta reiteraba los sacrificios estadounidenses y trataba de racionalizar una de las guerras más destructivas de la memoria reciente. Numerosas informaciones declaraban también que la guerra de Iraq había terminado, aunque algunos expresaban dudas de que los iraquíes –presentados históricamente, cuando no genéticamente, como unos seres predestinados a ser violentos- pudieran manejar sus propios asuntos ahora que EEUU ha puesto fin a su intervención “humanitaria”.

Hagamos solo un rápido resumen: la investigación realizada por The Lancet determinó que entre marzo de 2003 y junio de 2006, 601.027 iraquíes habían muerto violentamente. La investigación deOpinion Research Business halló que, como consecuencia del conflicto, entre marzo de 2003 y agosto de 2007 habían muerto 1.033.000 iraquíes. En una única revelación, WikiLeaks afirmó que “su publicación de casi 400.000 archivos secretos estadounidenses sobre la Guerra de Iraq mostraba que habían muerto 15.000 iraquíes más de lo anteriormente pensado”. Esta cifra se añade a los cientos de miles de vidas perdidas en la larga década de las sanciones a Iraq y a los cientos de miles de seres que murieron durante la I Guerra del Golfo, entre 1990-1991.

Cifras aparte, quienes se dedican a fabricar historias en los medios están muy ocupados reelaborando los parámetros de la discusión mediante omisiones, mentiras y un racismo descarado. Cojan, por ejemplo, el artículo de Loren Thompson en Forbes. Thompson cree que la guerra fue un error –no por algo que tenga que ver con la moralidad o legalidad- sino debido puramente a errores prácticos respecto a recursos, falta de resolución, sectarismo iraquí e inconsistencia militar y cosas parecidas. A pesar de esos errores, “nuestras intenciones eran buenas”, afirmaba Thompson. Para asegurarse de que nadie le pudiera confundir con un “pirado izquierdista” antibelicista –la percepción que se tiene en los medios de derechas de cualquiera que por alguna razón se oponga a una guerra emprendida por EEUU-, hizo esta interesante afirmación:
“Lo que los políticos y la mayoría del electorado estadounidense saben ahora es que, ante todo, Iraq nunca debería haber sido un país, por eso intentar hacer un trabajo democrático allí no puede ser sino una tarea ingrata.” (Forbes, 15 diciembre)
Tal intransigencia y falta de sensibilidad (destruir un país soberano para después negar, ante todo, su derecho a haber existido, una reminiscencia lógica de la conducta israelí en Palestina) son las características predominantes de la representación que los medios dominantes en EEUU hacen de la Guerra de Iraq.

David S. Cloud y David Zucchino reconocían, aunque tarde, en su artículo del 15 de diciembre en Los Angeles Times, que sí, que había habido muertos entre los iraquíes. Sin embargo, citaban la cifra más baja que habían podido encontrar (de la página de Internet Iraqi Body Count), recurriendo a amplias generalizaciones que así como el que no quiere la cosa cargaban la culpa de la violencia sobre los mismos iraquíes. “Con los estadounidenses fuera, depende de los iraquíes ayudar a controlar la violencia endémica del país”, escribieron.

Sí, “endémico” significa “natural o característico de un pueblo específico o lugar” (Dictionary.com). Si los iraquíes son propensos a la violencia debido a su composición cultural, religiosa o incluso genética, ¿cómo es que los recuentos diarios de muertos iraquíes empezaron en marzo de 2003, la fecha de la invasión estadounidense? ¿Quién tomó la decisión de ir a la guerra, convirtiendo en “endémica” la violencia? Desde luego que no fue el pueblo iraquí.

Y no fueron tampoco los iraquíes los que sembraron las semillas de su propio conflicto sectario. Esto formaba también parte de una estrategia que perseguía redefinir el papel del ejército estadounidense, desde localizar las armas (no existentes) de destrucción masiva hasta combatir el terrorismo, prendiendo al mismo tiempo la llama de la violencia sectaria.

En meros términos militares, la guerra de Iraq podría darse por terminada, pero en lo que al pueblo iraquí concierne, no hay tal. El experimento, que empezó casi hace nueve años con una campaña de bombardeos de “conmoción y pavor”, se irá manifestando en las futuras políticas estadounidenses. Toda la región se ha convertido en la columna vertebral de un imperio estadounidense en declive.

En su influyente libro “The Shock Doctrine:  The Rise of  Disaster  Capitalism”, Naomi Klein describe cómo la guerra contra Iraq intentaba construir un modelo para Oriente Medio. Fue un experimento cuyo éxito podría influir en la geopolítica de toda la región. En el capítulo titulado “Erasing  Iraq: In Search for a ‘Model’ for the Middle East”,  Klein describe el intento de destruir y después resucitar el país para ajustarlo al molde perseguido por quienes administraron su derrumbamiento. Concluye la Parte 6 con la siguiente afirmación: “Por tanto, al final, la guerra en Iraq creó un modelo económico… que fue el modelo de la guerra y reconstrucción privatizadas, un modelo que pronto estuvo listo para exportar”.

Oliver North, cuando escribe en la página de Internet de FoxNews bajo el título: “Iraq: Victory o Defeat”, deja poco espacio a la empatía y realmente no expresa ninguna hacia los iraquíes. “¿Quién ganó?”, se pregunta. “Breve respuesta: los soldados, marineros, aviadores, miembros de la guardia nacional y marines de EEUU, además del pueblo estadounidense cuyos hijos e hijas sirvieron en Iraq”.

Es ese tipo de patriotismo irracional y de hooliganismo intelectual los que hacen posible la guerra. Y seguirán facilitando futuras guerras, que irán seguidas de falsas victorias.

En cuanto a los millones de estadounidenses (y muchos más millones de seres por todo el mundo) que sin temor y con coraje se opusieron a la guerra, seguirán haciéndolo así. Si EEUU está dispuesto a recuperar una pizca de credibilidad en el mundo, debe cesar de percibir la guerra como una mera oportunidad estratégica. La guerra es brutal e inhumana. Es tremendamente costosa a muchos niveles y es más que probable que sus terribles consecuencias se impongan durante generaciones, como el futuro de Iraq seguramente, por desgracia, revelará.

Ramzy Baroud (www.ramzybaroud.net) es un columnista que publica sus artículos en diversos medios internacionales. Es editor de PalestineChronicle.com. Su último libro es“My father Was a Freedom Fighter: Gaza’s Untold Story” (Pluto Press, Londres), disponible en Amazon.com.

Shell confirma la fuga de 40.000 barriles de petróleo en una de sus plantas en Nigeria

La empresa petrolífera Royal Dutch Shell confirmó ayer a través de un comunicado el vertido de 40.000 barriles de petróleo en el océano frente a la costa nigeriana a causa de una avería en una de sus plantas.

El escape tuvo lugar en la planta marítima de Bonga mientras se cargaba un buque petrolero.

A raíz del incidente fue paralizado el trabajo de la planta cuya capacidad de producción es de 200.00 barriles diarios.

“Lamentamos la fuga. Al enterarnos del incidente interrumpimos el flujo del petróleo y movilizamos nuestros recursos, así como la experiencia del sector, para minimizar las consecuencias de lo sucedido”, dijo el jefe de Shell Nigeria, Mutiu Sunmonu.

La planta de Bonga se encuentra a 120 kilómetros al suroeste del delta del río Níger.

El nuevo gobierno español al servicio de banqueros, empresarios y políticos corruptos

El nuevo gobierno español, encabezado por el presidente Mariano Rajoy, del Partido Popular, ha tomado forma. Después de conocer los nombres, muchos ciudadanos se preguntan ¿Estamos o no estamos intervenidos? La prioridad del gobierno de España es satisfacer a los tiburones de los mercados. Este gobierno es lo mismo que poner al zorro al cuidado de las gallinas. Ex directivos de la banca y grandes empresas, Opus, franquistas, vendedores de armas, no falta de nada. Hay que empezar a luchar contra este nuevo gobierno al servicio de banqueros y políticos corruptos. Luis de Guindos, Ministro de Economía y ex miembro del Comité Operativo Europeo de Lehman Brothers. La Ministra de Empleo, abogada especializada en empresas, es una firme partidaria de bajar los impuestos a las empresas como principal medida para generar empleo. Ana Mato, que no será imputada en caso Gürtel, acusada por corrupción y cohecho, porque ya han prescrito los delitos, ahora será Ministra de Sanidad. El nuevo presidente ha nombrado a Soraya Sáenz de Santamaría única vicepresidenta de su Ejecutivo, además de portavoz y ministra de la Presidencia. Otro de los nombramientos más relevantes, tal vez el que más expectación había generado, es el de Luis de Guindos, que como ministro de Economía y Competitividad será el encargado de sacar el país de la crisis. Jorge Fernández Díaz será titular de Interior. El ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación será José Manuel García Margallo; el de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón; Ana Pastor se hará cargo de Fomento y Pedro Morenés de Defensa. El ministro de Hacienda y Administraciones Públicas será Cristóbal Montoro y la titular de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Ana Mato. José Manuel Soria estará al frente del departamento de Industria, Energía y Turismo, y Fátima Báñez de Empleo y Seguridad Social. José Ignacio Wert ha sido nombrado ministro de Educación, Cultura y Deporte y Arias Cañete de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.

Luis de Guindos, Ministro de Economía, ex jefazo del Comité Operativo Europeo de Lehman Brothers. Después se convirtió responsable del sector financiero de Price Waterhouse Coopers. Actualmente es director del Instituto de Empresa y pertenece al Consejo de Administración de Endesa, del Consejo de Administración de Unedisa (editora de El Mundo y Expansión, entre otros medios) y Banco Mare Nostrum (BMN, encabezado por la antigua Caja Murcia).

Fátima Báñez, Ministra de Empleo, esta abogada especializada en empresas, es una firme partidaria de bajar los impuestos a las empresas como principal medida para general empleo. Posee seis viviendas, un solar y dos fincas de secano, además de 326.884 euros suscritos en bonos del Estado y diversas participaciones en tres compañías multinacionales. También ha declarado que percibió 6.705 euros por rendimientos de actividades agrarias, 706 euros de diversos cursos y seminarios, así como 1.093 euros de rendimientos de diversas cuentas bancarias.

Jorge Fernández Díaz, Ministro del Interior, de profundas convicciones religiosas y próximo al Opus Dei, fue delegado provincial de Trabajo en Barcelona, y gobernador civil de Asturias y de Barcelona durante la transición, este representante de la derecha más recalcitrante ha equiparado el Valle de los Caídos con el cementerio de Arlington (EUA) de la guerra civil norteamericana o con el cementerio de la playa de Normandia.

José Manuel García-Margallo, Ministro de Asuntos Exteriores, también próximo al Opus Dei, es licenciado en Derecho por la Universidad de Deusto. Máster en Derecho por la Universidad de Harvard, con especialización en Derecho Societario y Regulación del Mercado de Valores. Proveniente inicialmente también del franquismo, el ascenso de su carrera de diputado arrancó con las Cortes Constituyentes en 1977 por la UCD de Adolfo Suárez.

José Ignacio Wert, Ministro de Educación y Cultura, considerado la mano derecha de Pedro Arriola, asesor de cabecera de Génova y oráculo de las encuestas del PP, que también es el marido de la vicepresidenta del Congreso Celia Villalobos. Licenciado en Derecho por la Universidad Complutense, el ministro de Educación, Cultura y Deporte, ha sido jefe del Servicio de Estudios de RTVE, subdirector del gabinete técnico CIS y profesor de Sociología Política de la Universidad Autónoma de Madrid. Desde 1987 hasta 2003 ha sido presidente de Demoscopia, instituto privado dedicado a la investigación de opinión y mercado. En 1994 presidió Sofres AM, empresa de medición de audiencias televisivas, y a continuación fue nombrado consejero delegado de la compañía de encuestas Sofemasa, propiedad del Grupo Sofres, cargo en que cesó ese mismo año para volver a Demoscopia. Ha sido también Presidente de ESOMAR, la Asociación Global de Investigadores de Opinión y Mercado. El BBVA lo fichó posteriormente como director de relaciones corporativas y ha presidido la EFQM (European Foundation for Quality Management) en representación del BBVA.

Ana Pastor, Ministra de Fomento, de profundas convicciones religiosas, ha dejado preferentemente que fueran otros quienes se pronunciaran contra la ley que permitía el matrimonio de personas del mismo sexo, la reforma de la regulación del aborto o las polémicas educativas. Tiene tres pisos en copropiedad (dos en Pontevedra y uno en Madrid), más un garaje en Madrid. Además es cotitular de dos cuentas corrientes y es copropietaria de dos coches. Tiene además una hipoteca de 200.000 euros. Tiene un plan de pensiones con Novacaixagalicia, intervenida por su nefasta gestión.

Cristóbal Montoro, Ministro de Hacienda, propone poner freno a la presión fiscal que tienen las empresas, la flexibilidad en el mercado de trabajo y la contención salarial. Todavía hay quien recuerda cómo siendo secretario de Estado de Hacienda logró hundir la cotización en Bolsa de los grandes bancos al advertir, en plena crisis asiática, de los riesgos asumidos por las entidades en América Latina. Fue un lunar que llegó a convertirse en absceso con el caso Gescartera, una agencia de valores que estafó 120 millones de euros a miles de inversores y que tenía como mascarón de proa (presidenta) a la hermana del secretario de Estado de Hacienda de entonces, Enrique Giménez-Reyna, subordinado de Montoro. El secretario de Estado se vio obligado a dimitir y su hermana fue condenada a tres años y medio de carcel.

Pedro Morenés, Ministro de Defensa, también próximo al Opus Dei, es licenciado en Derecho por la Universidad de Navarra, y diplomado en Dirección de Empresas por la Universidad Comercial de Deusto. Durante los últimos ocho años ha sido secretario general del Círculo de Empresarios y presidente del Consejo de Administración de Construcciones Navales del Norte. Traficante legal de armas al servicio de empresas multinacionales del armamento, actualmente dirige la filial española de la empresa europea de misiles MDBA y, desde hace pocas semanas, Seguribérica, la firma que presta seguridad a los atuneros españoles que faenan en el Índico, para defender lo que robamos a los pescadores locales.

Miguel Arias Cañete, Ministro de Medio Ambiente, proveniente del franquismo, ejerció como abogado del Estado de 1974 a 1978, antes de dedicarse activamente a la política. Durante la crisis de las vacas locas defendió el consumo del chuletón. En febrero de 2008, salió en defensa de la propuesta que había hecho Rajoy de crear un contrato de integración para los inmigrantes. Al hacerlo culpó a los extranjeros del colapso de las urgencias y cuestionó la capacidad de muchos extranjeros para servir mesas como camareros. En su última declaración de la Renta, presentó unos ingresos de 95.590 euros por su actividad como abogado -aparte de 6.494 euros de trienios-, 22.500 euros en retribuciones en Consejos de Administración, 24.788 euros de asignación del partido, 43.122 euros de dividendos procedentes del BBVA, Santander, Mapfre y Petrolíferas Ducar, 860 euros de intereses de cuentas bancarias, 3.810 euros por conferencias y 4.808 euros por rendimientos de alquileres. También ha declarado poseer cuatro viviendas, un local de oficina, cuatro coches y una plaza de garaje, aparte de más de 77.000 euros en depósitos bancarios.

Ana Mato, Ministra de Sanidad, próxima al Opus Dei, siempre se le ha identificado con Aznar, porque formó parte de su círculo de confianza. Su actividad no ha estado exenta de polémica por la implicación de su ex marido, Jesús Sepúlveda, en el caso Gurtel y por declaraciones como las que ponían en cuestión el modelo educativo andaluz. También se le suele asociar con negocios turbios y escándalos que relacionaban a cargos del PP con corrupción urbanística.

José Manuel Soria, Ministro de Industria y Energía, desde la dirección del PP en Canarias desempeñó una activa labor de apoyo a la política de José María Aznar y en 2003 fue elegido diputado en el Parlamento de Canarias, tarea que compaginó con la presidencia del Cabildo de Gran Canarias hasta que salió del Gobierno insular tras una moción de censura presentada por Coalición Canaria (CC) y Nueva Canarias en 2007. A pesar de los escándalos que relacionaban a cargos del PP con corrupción urbanística (caso Bango, Eólico, Faycán y Salmón), entró en el Gobierno regional, tras pactar con CC en 2007, como vicepresidente y consejero de Economía y Hacienda. En 2010 rompió el pacto con los nacionalistas por el apoyo de estos a los presupuestos estatales (del PSOE) y en las elecciones locales de ese mismo año, a pesar de ser la fuerza más votada, el PP se quedó en la oposición tras el pacto entre socialistas y nacionalistas.

Soraya Saénz de Santamaría, Ministra de Presidencia, licenciada en Derecho por la Universidad de Valladolid. Ha ejercido como Abogada del Estado. Es propietaria de un apartamento en Madrid y copropietaria de un adosado, también en Madrid, que es su vivienda habitual. Tiene un Audi A3 y posee además 91.952 euros en depósitos y cuentas corrientes. Debe 171.204 euros de una hipoteca de 214.050, y 254.815 euros de otra hipoteca de 385.000 euros. En 2010 declaró haber recibido 51.440 euros por su labor de portavoz del Partido Popular. También ha cobrado 1.771 euros por los trienios de la Abogacía del Estado y 934 euros de los intereses de sus cuentas.

Alberto Ruiz-Gallardón, Ministro de Justicia, licenciado en Derecho por la Universidad San Pablo CEU. Es abogado y miembro de la Carrera Fiscal en excedencia (obtuvo el segundo puesto en las oposiciones a la Fiscalía). Afiliado al partido Alianza Popular desde los 18 años, en 1977, no comenzaría su carrera política hasta 1983 cuando fue elegido concejal en el Ayuntamiento de Madrid. Ha sido senador por Madrid entre 1987 y 1995 y diputado de la Asamblea de Madrid desde 1987. También fue elegido portavoz del Grupo Parlamentario Popular en el Senado y en la Asamblea de Madrid. En junio de 1995 fue elegido presidente de la Comunidad de Madrid y reelegido en julio de 1999 hasta junio de 2003. Alcalde de Madrid desde 2003. En el XVI Congreso del PP, el 21 y 22 de junio de 2008, es nombrado miembro del Comité de Dirección, máximo órgano de poder del partido. 

Callejón sin salida económico y crisis política del sistema

La huelga de las Acererías Griegas (Helliniki Halivourgia) ha tomado estos días -48 días de huelga con ocupación, el domingo 18 de diciembre de 2011- una dimensión decisiva para el movimiento obrero. Esta empresa es una de las más grandes y más rentables del país [1]. El patrón de la fábrica ha efectuado 34 despidos y ejerce una operación de chantaje: anuncia aún otros 16.

Los trabajadores han respondido con una huelga con ocupación que dura ya 48 días, mientras que se ha desplegado un amplio movimiento de solidaridad; entre otros con un movimiento de solidaridad nacional en la última huelga general del 1 de diciembre de 2011. El 3 de diciembre de 2011, una “caravana” de motos ha atravesado Atenas y se ha dirigido a la fábrica.

La lucha de los trabajadores de la acerería ha tomado un carácter importante para el conjunto de trabajadores del sector privado. La fábrica se encuentra en Aspropyrgos (zona industrial de Elfesina, a 20 Km. de Atenas). Finalmente, el Centro de Trabajo de Elfesina (especie de unión sindical gestionada por las federaciones sindicales territoriales) ha llamado a una huelga en toda la región el martes 3 de diciembre. Los ataques que viven hoy los trabajadores de la acerería se extienden a todas las fábricas del sector privado. La respuesta que da desde hace largas semanas es un ejemplo para todas las luchas que van a seguir.

Miles de escolares, estudiantes y enseñantes han estado presentes en la manifestación, el martes 6 de diciembre de 2011, en el tercer aniversario del asesinato del escolar Alexandre Grigoropoulos por un policía (en diciembre de 2008). Numerosos puestos de policía han sido rodeados por escolares que gritaban consignas contra la represión policial y que bombardeaban algunos de ellos con naranjas amargas. La policía ha detenido a 46 y ha llevado a los tribunales a 21. La mayoría de los que han sido detenidos son escolares de 14 a 17 años.

Hay que mencionar la lucha contra los “haratsia” [2] (impuestos injustos del gobierno). El gobierno, incapaz de recuperar más impuestos, ha decidido, en septiembre de 2011,otro impuesto extraordinario, que va unido a la factura de electricidad de la empresa pública de electricidad (DEI). Es decir que se corta la electricidad a quienes no pagan este impuesto. Desde comienzos de octubre, ha comenzado un movimiento con comités y asambleas populares en los barrios contra el pago de este impuesto. Es importante que el sindicato de empleados de DEI haya decidido resistirse a esta decisión. El martes 22 de noviembre, ha comenzado la ocupación de la dirección del servicio informático de DEI. El día siguiente, algunos alcaldes, movimientos comunales, asambleas populares y organizaciones de la izquierda han estado presentes por solidaridad en el lugar de la ocupación. Miles de personas han pasado estos días, a veces un rato, a fin de declarar su solidaridad y apoyar al piquete de ocupación. El jueves 24 de noviembre de 2011, por la mañana, el gobierno decidió romper la ocupación con el pretexto de que los sindicalistas ponían trabas al buen funcionamiento del establecimiento. Servicios de MAT (las fuerzas de represión de la policía) llegaron de todas partes. Intervinieron de forma brutal y detuvieron a 15 militantes, de ellos 10 trabajadores de DEI y entre ellos el presidente del sindicato. A pesar del ataque de la policía, mucha gente ha permanecido ante el edificio de DEI, mientras que una manifestación de solidaridad se llevaba a cabo ante el tribunal al que habían sido llevado los detenidos. Pero no se han atrevido a juzgarles y el proceso ha sido retrasado.

Es importante tener presente que en paralelo a estas iniciativas de relieve huelgas más pequeñas en diferentes sectores tienen lugar a diario. No podemos enumerar más que las de los últimos días (este artículo está escrito el 12 de diciembre). En el periódico diario Eleftherotypia, los trabajadores (as) han hecho huelga del 1 al 3 de diciembre, y con todos los trabajadores de los medios el 4 de diciembre. Los trabajadores de la cadena de televisión Alter han tomado, desde hace diez días, el control total de la cadena y del desarrollo de la programación y lo único que difunde la cadena son tomas de posición con las decisiones de los trabajadores. Los trabajadores de la imprenta nacional así como los del programa “Ayuda a domicilio”, han comenzado una huelga.

Hay que subrayar otro punto: en elecciones de decenas de estructuras sindicales de base que tienen lugar desde hace dos meses, las corrientes sindicales cercanas a la Nueva Democracia (derecha) y el PASOK (socialdemócratas) conocen fuertes pérdidas y corrientes que se reclaman de las corrientes a la izquierda del PASOK obtienen subidas significativas.

Las decisiones del gobierno 


En este clima, los diputados de los tres partidos –Nueva Democracia, el PASOK (Movimiento Socialista Panhelénico) y LAOS (extrema derecha)- han aprobado el nuevo presupuesto de austeridad de 2012.

Este presupuesto aclara el futuro por el que se pronuncian: recortes en los salarios y las jubilaciones en un 50%; despidos masivos en los sectores público y privado; reducción drástica de la atención sanitaria y desmantelamiento del sistema de salud pública; deterioro en todos los aspectos de las escuelas públicas y universidades; privatizaciones en masa y a un ritmo desenfrenado; una subida de los impuestos sobre la renta de los asalariados (entre otros el IVA). Al mismo tiempo, se decide la disminución de los impuestos sobre el capital, la disminución de las cotizaciones patronales, la abolición de las supuestas trabas “burocráticas” (del Estado) a la actividad de las empresas privadas, en nombre del refuerzo de la competitividad. Se trata de una política que se resume con una fórmula: “Todo para el capital…”.

Esta política se apoya en el siguiente dilema: austeridad dura con el euro o más dura con la vuelta al dracma, que, bajo la dominación de los capitalistas, conducirá a las condiciones de un empobrecimiento increíble. Quienes sostienen con una increíble hipocresía al actual gobierno tripartito demandan al pueblo sacrificios sin precedentes, en el momento mismo en que no hacen nada para impedir a los especuladores sacar al extranjero masas considerables de capital.

En cuanto a la tentativa de detener a los grandes defraudadores fiscales y los grandes ladrones de cotizaciones sociales (no pagadas), se hace bajo el ojo engañoso de los medios, puesto que ninguno -sí, ninguno-, de ellos está en la cárcel, a pesar de las largas listas de delitos de los que están acusados.

Crisis de dirección política burguesa 


Por ello no es casualidad si los partidos que apoyan al gobierno de Lucas Papademos, que entró en funciones el 11 de noviembre de 2011, ven como se cae por los suelos su popularidad, con el resultado de la apertura de una crisis sin precedentes de dirección política del sistema, de lejos la más seria de todas a las que el pueblo griego se ha enfrentado desde 1974.

Se puede constatar, en particular, con ocasión de los resultados de los sondeos publicados el domingo 4 de diciembre de 2011. A la pregunta sobre la apreciación del éxito o no del pacto gubernamental, la respuesta es: fracaso completo: el 79,9%, fracaso probable: el 9,9%; éxito: 4,9%.

Sobre las intenciones de voto, en tres sondeos los resultados son los siguientes (damos los resultados de las elecciones de 2009 entre paréntesis): Nueva Democracia, entre 18,8%-20% (33,48%), PASOK 11%-15,5% (43,92), KKE (Partido Comunista) 8,7%-13,5% (7,54) SYRIZA (Unión de la izquierda radical) 6,9%-14% (4,60% y en las votaciones precedentes DIMAR formaba parte de SYRIZA); DIMAR (Izquierda Democrática) 3,8%-9,5%, LAOS 5%-6%, Los Verdes 2,5%-4%. Es evidente que las fuerzas acumuladas por la izquierda, en el sentido de la izquierda que se opone en grados diversos a la línea del PASOK, superan el 30%.

Las intenciones de voto a favor del PASOK se hunden para situarse en torno al 15%, lo que recuerda la fuerza que tenía a sus comienzos en 1974. Solo que, en la época del 13,5% traducían la fuerza de un despegue juvenil, mientras que ahora el 15% reúne los restos de un organismo muy viejo. En estas condiciones, la apertura de un proceso de cambio de los dirigentes adquiere propiedades existenciales.

No es por casualidad que incluso cuadros “históricos” del PASOK no duden en hablar de la necesidad de un nuevo partido de centro-izquierda. No es por casualidad que quienes apoyan la política de los gobiernos de Papandreu son solo los combatientes decididos del neoliberalismo. Todos los demás comienzan a jugar al… ¡“antipacto”! La vida será muy dura para lo socialdemócratas, estarán obligados a beber la copa hasta el final, porque están obligados a apoyar al gobierno Papademos y esto restringe mucho el margen de sus maniobras demagógicas.

En el momento en que el PASOK se hunde, la Nueva Democracia capota. Con porcentajes en los sondeos que se sitúan por debajo del 25%, permanece por debajo del record negativo de Constantinos Caramanlis en octubre de 2009 (era presidente de Nueva Democracia desde 1997). Y Antonis Samras, su sucesor, se encuentra aún al comienzo y no al final de sus pruebas políticas. Estará obligado, cada vez más, a asumir responsabilidades sobre la austeridad, impuestos y demás temas que Nueva Democracia había, formalmente, evitado hasta recientemente.

El bipartidismo (ND y PASOK) camina hacia una derrota histórica. Pero no se hundirá por sí mismo. Las fuerzas del sistema elaboran ya las soluciones para “después de la era de los partidos”: gobiernos llamados de tecnócratas y de “personalidades” de confianza para el capital, con el modelo de L. Papademos, gobernador del Banco Central de Grecia de 1994 a 2002, luego vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE).

La solución deberá “venir de abajo”, del movimiento de los y las asalariadas y de la izquierda efectiva. Hemos vivido la dinámica de la oposición “por abajo” con las huelgas y las manifestaciones que han puesto término al poder de Papandreu. La perspectiva de una huelga política general, con el objetivo de derrocar la austeridad, el pacto y el gobierno Papademos, constituye la respuesta necesaria en esta coyuntura, como etapa necesaria.

Al mismo tiempo, la dinámica de la izquierda aparece ya en los sondeos. Los pronósticos de voto a favor de KKE, de SYRIZA y de ANTARSYA (Unión de las formaciones de la izquierda anticapitalista) les atribuyen los porcentajes de intención de voto más elevados para fuerzas que se sitúan a la izquierda de la socialdemocracia en toda Europa. Una unidad de acción y un reagrupamiento de estas fuerzas son un elemento decisivo, tanto para las luchas de hoy como para los acontecimientos de mañana.