jueves, 19 de enero de 2012


El imperio del pis

Los medios critican aisladamente a los cuatro marines para proteger el modelo de humillación global de EEUU

En 1993, un periódico español denunció la corrupción del entonces director de la Guardia Civil, Luis Roldán. Robó dinero público de mil maneras y fue responsable de terrorismo de Estado. A la sociedad le costó digerir la noticia de que robe aquel que debe evitar que otros roben, pero lo que realmente crispó a la opinión pública y obligó a actuar al gobierno más corrupto del llamado ‘felipismo’ fueron unas fotos de Roldán en paños menores durante una fiestorra privada al estilo de Berlusconi en Villa Certosa. Estas imágenes fueron las determinantes para la condena social. Fue desolador: el juicio público recayó sobre la anécdota (yo tengo fotos más truculentas que Roldán) y elude el problema de fondo.


La imagen de cuatro marines orinando sobre unos cadáveres afganos es tan repugnante como la complacencia de la Casa Blanca, sí, pero es grave que sólo se hable de esto y no encontremos en ningún medio un debate profundo y valiente sobre la causa de esta y otras situaciones dramáticas, que es el imperialismo mesiánico estadounidense, empeñado en dominar y humillar al planeta entero a su antojo con Europa de rodillas. Los medios se empeñan en convertir la imagen de los marines en un fin en sí mismo, pero sólo es la consecuencia de decisiones que se toman en despachos para favorecer a determinadas empresas. El ensañamiento está en la naturaleza humana cuando se lleva a extremos, en cualquier causa (yo lo comprendo en el bando de las víctimas, de los invadidos); lo grave es ordenar desde la tranquilidad de un despacho que unos hombres sean llevados a extremos por una causa criminal.

Fuente: http://www.cronicasdelaemigracion.com/opinion/2012-01-16/imperio-pis/15267.html

La petrolera BP ve a China como el mayor consumidor de crudo para 2027

China impulsará el crecimiento de la demanda mundial de petróleo en las próximas dos décadas y en el 2027 superará a Estados Unidos como el mayor consumidor mundial de crudo, dijo el miércoles BP Plc.

BP, en su Energy Outlook 2030, también dijo que el petróleo sería el combustible de crecimiento más lento en los próximos 20 años debido a los altos precios y una eliminación gradual de los subsidios en las economías emergentes.

La demanda mundial crecerá a 103 millones de barriles por día (bpd) para el 2030, un 18 por ciento más que en el 2010, dijo BP. Más de la mitad del aumento de la demanda de combustible líquido se encuentra en China, que BP espera que supere a Estados Unidos como el mayor importador de crudo para el 2018.

La predicción de BP destaca el cambio gradual del crecimiento del consumo de petróleo de Occidente a Asia. China ya es el mayor consumidor de energía del mundo, al superar a Estados Unidos en el 2010, según la Agencia Internacional de Energía.

Además de destacar el continuo crecimiento de China e India, el informe de BP es una muestra más de la disminución de las estimaciones a largo plazo de la demanda de petróleo. El petróleo subió a un récord de 147 dólares el barril en el 2008 y se mantiene muy por encima de los 100 dólares.

"El petróleo, el principal combustible del mundo, seguirá perdiendo cuota de mercado durante todo el período", dijo BP. "En China, se prevé una desaceleración significativa del crecimiento del consumo de energía a partir de 2020, a medidad que la economía madura."

Aún así, el mundo todavía tiene que producir el suficiente petróleo, biocombustibles y otros líquidos para satisfacer un aumento previsto de la demanda de 16 millones de bpd para el 2030 y reemplazar una caída de la producción de las fuentes existentes, dijo BP.

Este es el segundo año en que BP, un referente en la elaboración de estadísticas del sector energético por 60 años, ha publicado sus perspectivas a largo plazo. En el 2007, la AIE estimó que el mundo necesitará 116,3 millones de barriles diarios de petróleo para el año 2030.

El crecimiento de la demanda se dará, sobre todo, de países no pertenecientes a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, dijo BP, aunque una eliminación de los subsidios al combustible sería uno de los factores que frenarán la demanda.

"En general, el crecimiento del consumo se verá limitado por fuertes precios del crudo en los últimos años, los avances tecnológicos, una serie de políticas nuevas, y la reducción continua y gradual de los subsidios fuera de la OCDE", dijo BP.

China e India se convertirán en la primera y la tercera economía y consumidor más grandes del mundo, para el 2030, dijo BP. Estados Unidos es actualmente la mayor economía del mundo.


Perú
Algunas reflexiones sobre el conflicto de Yanacocha y una proposición

El cuestionado proyecto Conga, de explotación aurífera en Cajamarca plantea en efecto, numerosos problemas, ambientales, sociales, económicos y políticos. Veamos algunos de ellos y de cómo podrían resolverse.

El primero de todos los problemas tiene que ver con el modo de explotación, à cielo abierto (o tajo abierto), que reúne prácticamente todos los males (grave depredación del ecosistema, consumo excesivo de agua, y altos niveles de contaminación) que se le atribuyen a la gran minería. En algunos países de América Latina, este tipo de explotación ha sido prohibido.

Por lo tanto, desde el punto de vista técnico y ecológico, en el caso de las reservas de oro de Yanacocha, ese modo de explotación parece ser el más adecuado. El proyecto, en efecto, cuenta ya con un EIA (Estudio de impacto ambiental) favorable, que ha examinado no sólo las consecuencias ambientales del proyecto, sino también los medios propuestos por la empresa para mitigarlos.

Claro, cabe aclarar que este EIA se ha hecho a solicitud de la empresa, la Newmont (estadunidense, asociada a una compañía peruana),  y no sería nada raro que haya contado con la benevolencia bien remunerada de los profesionales que lo redactaron.

El segundo problema tiene que ver con la reacción de la población concernida por las eventuales consecuencias medioambentales del proyecto. En este aspecto, todo parece indicar que una franca mayoría se opone tajantemente al proyecto. “Conga no va”, lo han repetido mil veces y lo siguen repitiendo a quien quiera escucharlos.

Esta oposición es harto comprensible. En ningún caso la explotación minera ha representado para las poblaciones aledañas un beneficio. Por el contrario, las grandes empresas transnacionales se han llevado siempre las riquezas extraídas y han dejado a la población en la miseria de siempre, con sus territorios físicamente devastados y fuertemente contaminados.

Por lo demás, el candidato presidencial Ollanta Humala, en su afán de ganar votos, no tuvo el menor empacho en prometer al pueblo de Cajamarca que él se opondría también, terminantemente, a la realización de ese proyecto. Algo que, una vez elegido Presidente, se apresuró a olvidar y pasó a convertirse en un fervoroso partidario. Tan entusiasta que no ha vacilado en tratar de impedir las movilizaciones de protesta mediante la declaración del Estado de Emergencia y la intervención enérgica de la fuerza pública.  

Vista esta situación, de rechazo total del proyecto, resulta difícil entender que los representantes administrativos de la población (Presidente de Región, alcaldes, etc.), y de los movimientos sociales (como el Frente de Defensa Ambiental)  se hayan prestado a participar en las “reuniones de negociación” con el gobierno. ¿Para negociar qué? Eso ha dado lugar, por parte del gobierno, a una iniciativa que puede contribuir a legitimar el proyecto: el anunciado peritaje internacional. Como se comprenderá, los resultados del EIA actual, hecho por la empresa, podían razonablemente ser cuestionados, pero será mucho más difícil hacerlo otra vez si esos resultados son ratificados por otros técnicos y científicos, independientes de la empresa.

Otro problema concierne los aspectos económicos de ese proyecto. No existe la menor duda que los beneficios financieros que cabe esperar, al precio actual de la onza de oro en el mercado mundial, en este periodo de crisis, son extremadamente importantes. Sin embargo, lo que hay que ver es  a dónde irían esos beneficios. Tradicionalmente, las compañías multinacionales se llevan la parte del león, pero, también en estos tiempos de debilitamiento de la hegemonía norteamericana, siempre es razonable pensar que el gobierno –que se reclama nacionalista- haya obtenido condiciones de repartición más ventajosas.

El presidente Humala, como se sabe, o debería saberse, no es de izquierda, no ha propuesto nunca alguna variante del socialismo del Siglo XXI, como está de moda en otros países de la región. Sin embargo, su pregonada “Gran Transformación” con inclusión de los sectores marginados, parece inspirada de la experiencia brasileña, bajo la dirección de Lula, que a la par de promover el desarrollo de la burguesía y de la gran burguesía carioca ha implementado diferentes programas sociales para combatir, con relativo éxito, la muy difundida pobreza extrema de ese país.

 Para hacer algo parecido en el Perú, Ollanta necesita imperiosamente los beneficios de la explotación minera y para obtenerlos es muy probable que insista, hasta las últimas consecuencias, en la realización del proyecto Conga. La pregunta elemental que inspira esta perspectiva es la siguiente: ¿se trata entonces de una política “extractivista”, típicamente neoliberal?

Si la pregunta se le hace a la mayor parte de los dirigentes de izquierda, la respuesta es obvia: “si, se trata de eso”. Ocurre que la izquierda peruana, como otras del subcontinente, es visceralmente anti-neoliberal, aunque no  haya formulado nunca otro modelo de desarrollo alternativo. Solo algunas personalidades de izquierda postulan un desarrollo que no estaría basado en la explotación de los recursos naturales (gas, petróleo, minerales, etc.) sino en la explotación agraria. De ahí que afirmen, enfáticamente, que “El Perú, es un país agrario”.

La crítica de este “otro modelo de desarrollo” merece, por supuesto, una nota aparte, pero señalemos lo esencial. Este planteamiento ignora la imbricación de la economía peruana en el mercado no sólo latinoamericano, sino también mundial, de mercaderías, de tecnología y de capitales. No sería imposible, pero demoraría décadas para resolver los problemas urgentes del país.

Por lo demás, cuando se habla de desarrollo, recordemos que no se trata de promover el consumismo desaforado de los países “desarrollados”, sino de crear las condiciones para satisfacer necesidades elementales: crear puestos de trabajo, generalizar los servicios básicos, de salud, de educación, de vivienda, de transportes, de electrificación, de agua corriente, de desagües, y de construir una infraestructura productiva moderna que diversifique y acreciente incesantemente el valor agregado de la producción.

Finalmente, el caso de la proyectada explotación del oro cajamarquino, pone en evidencia otro problema mayor susceptible de reproducirse en otras regiones, como la selva peruana, particularmente en territorios ancestrales de los pueblos originarios. Problemas que podrían formularse de la manera siguiente: ¿Puede una comunidad, o una población impedir (o vetar) un proyecto de explotación de recursos naturales, o de construcción de vías de comunicación destinadas a desenclavar ciertas regiones del país?

Por supuesto, si se trata de hacerlo, como ha sido hasta ahora, en beneficio de multinacionales, o de oligarquías locales, es completamente legítimo de mover cielo y tierra para impedirlo, pero, si se trata de contribuir efectivamente al desarrollo económico y social del país, es decir, donde la riqueza social sea redistribuida equitativamente entre todos, evidentemente no. La riqueza del subsuelo, que es obra de la evolución de la naturaleza, pertenece a todos los habitantes de un país, y todos tienen el derecho de beneficiarse con su explotación.

 Sin embargo, lo que debe hacerse, a través de la reglamentación de la reciente Ley de Consulta Previa, es crear una metodología de trabajo, y un mecanismo de arbitraje, que tome en cuenta escrupulosamente la opinión de todos, y muy particularmente la de las poblaciones que, como en el caso de Yanacocha, puedan ser afectadas por esa explotación, sin acordarles por lo tanto el derecho de veto. Pero, que impida al mismo tiempo, al gobierno, de imponer arbitrariamente un proyecto, si este es objeto de una fuerte oposición de la población concernida.

De lo que se trata es de crear, en el cuadro de la definición de una nueva política ecológica nacional, de respeto y protección de la naturaleza, una Alta Autoridad, independiente, como existe en otros países, que frente a un conflicto como el de Yanacocha, decida si la explotación se hace o no. Y si se hace, que tenga la facultad de imponerle a la empresa todas las disposiciones de vigilancia ambiental permanente, y la obligación –en el peor de los casos- de indemnizar a los que pudieran ser perjudicados. Esta Alta Autoridad debería estar compuesta por representantes de diferentes sectores de la población, entre los cuales, naturalmente, de los pueblos originarios.

La reforma de la política fiscal

El debate sobre la salida de la crisis en Europa y en Estados Unidos está dominado por el tema del déficit fiscal. En ambos lados del Atlántico se impone la noción, como verdad económica incontrovertible, de que es indispensable imponer un régimen de austeridad fiscal. Como si el gasto desbocado e irresponsable de los gobiernos hubiera sido la causa de la crisis.
Lo trágico en la coyuntura actual es que la crisis no ha engendrado una discusión seria sobre las verdaderas reformas estructurales que se requieren introducir en el capitalismo contemporáneo. Me refiero a la reforma de la política fiscal para mantener un nivel de actividad consistente con el pleno empleo y con la sustentabilidad ambiental.

Aunque la austeridad fiscal tiene sesgo procíclico y agravará la recesión, se insiste en imponerla porque se parte de un supuesto extremo: la actividad del gobierno es un dispendio que no contribuye a la productividad de una economía. Desde esa perspectiva hasta parece lógico inscribir una cláusula sobre déficit cero a nivel constitucional. ¿Es la austeridad fiscal una buena idea?

La teoría macroeconómica convencional considera que las fuerzas de mercado alcanzan automáticamente equilibrios con una asignación eficiente de los recursos y, por esa razón, la actividad del sector público debería reducirse al mínimo. Pero la crisis que aplasta a las economías capitalistas desde 2008 explotó en el sector privado y demuestra que los mercados son incapaces de corregir sus desequilibrios. Así que algún tipo de intervención desde el sector público es necesaria para evitar el colapso.

En realidad, la intervención del sector público es crucial para mantener la inversión privada en niveles adecuados y de ese modo sostener la generación de empleo. Esto va en contra de una creencia equivocada y muy enraizada en la opinión general según la cual el Estado es enemigo del capitalismo. Vale la pena explicar cómo funciona este mecanismo desde el punto de vista del gasto público.

La mejor referencia está en la obra de John Maynard Keynes. En el capítulo 11 de su obra maestra, la Teoría general sobre la ocupación, el interés y el dinero (publicada en 1936), Keynes explica que la inversión privada depende de la eficiencia marginal del capital, determinada a partir de una comparación entre los ingresos esperados de un proyecto de inversión y el costo real de dicha inversión. En otras palabras, la eficiencia marginal del capital (EMC) resulta de cotejar la recompensa esperada con los pagos y cargas que se tienen que cubrir hoy para realizar un proyecto de inversión.
Keynes subraya que la EMC está definida en función de las expectativas sobre rendimientos esperados en el futuro y su comparación con el costo de la inversión en el presente. Los rendimientos futuros dependen de la demanda de los consumidores, el costo futuro de los insumos, el comportamiento de la competencia y de muchos otros factores que marcarán y condicionarán la atmósfera económica durante la vida útil de la inversión fija. Frente a este cuadro, las expectativas pueden ser más o menos optimistas, dependiendo de las noticias del día de hoy.

Las expectativas a las que hace alusión Keynes no corresponden a las esperanzas que puede tener un apostador empedernido a las carreras de caballos. Como las carreras de caballos se repiten todas las semanas, existe suficiente información para calcular las probabilidades de que tal o cual caballo gane una carrera. Pero en la historia humana rara vez existen los datos para poder calcular la distribución de probabilidades de los acontecimientos del futuro.

Lo que domina no es el riesgo que puede evaluarse por medio del cálculo actuarial de probabilidades, sino la incertidumbre frente a la cual sólo se pueden abrigar expectativas optimistas o pesimistas. Por eso es evidente que para promover y dar aliento a la inversión privada se requiere disminuir la incertidumbre. Y eso es precisamente una de las tareas centrales de la política fiscal.

En efecto, el gasto público aumenta la eficiencia marginal del capital al realizar inversiones en infraestructura que durará muchas décadas, en investigación científica y tecnológica, en salud y en la educación pública y, por supuesto, en la conservación del medio ambiente. Estas son las inversiones que construyen escenarios más estables hacia el futuro, reduciendo costos privados y mejorando la rentabilidad del capital privado.

Es decir, la política fiscal no sólo puede ser valiosa para contrarrestar los efectos de una crisis, realizando inversiones de corto plazo cuando hay un desplome y manteniendo un excedente en tiempos de bonanza. También en tiempos normales es la clave para reducir la incertidumbre y aumentar la eficiencia marginal del capital, la inversión y el crecimiento. Eso mantiene la recaudación en niveles adecuados y permite un déficit reducido y sustentable. Pero estará fuera de alcance mientras predomine el dogma del déficit cero y los presupuestos austeros.

El acuerdo secreto de Geithner con los dirigentes de la Unión Europea

Los mercados de valores estadounidenses y extranjeros siguen zigzagueando salvajemente a la espera de despejar la incertidumbre sobre la supervivencia del euro y ante unas sufridas poblaciones que arrostran las consecuencias de las políticas de austeridad neoliberal impuestas a Irlanda, Grecia, España, Italia, etc. Voy a contarles la historia que me fue confiada por responsables económicos europeos en relación con los últimos episodios caóticos en Grecia y en otras economías europeas deudoras y presupuestariamente deficitarias. (Faltan los detalles, puesto que las negociaciones se han desarrollado en el más absoluto de los secretos: lo que sigue es, pues, una reconstrucción.)

En otoño de 2011, resultaba evidente que Grecia no podría saldar su deuda pública. La UE sacó la conclusión de que había que depreciar esa deuda en un 50%. La alternativa a eso era la quiebra sobre el total de la deuda. Así que, básicamente, la solución para Grecia venía a reproducir lo que había ocurrido con la deuda latinoamericana en los 80, cuando los gobiernos substituyeron la deuda existente y los préstamos bancarios por bonos Brady, así llamados por el secretario del Tesoro de Reagan, Nicolas F. Brady. Esos bonos tenían un principal más bajo, pero al menos se consideraba seguro su cobro Y en efecto, se hicieron los pagos.

Esa quita griega del 50% parecía radical, pero los bancos europeos ya habían cubierto sus apuestas y subscrito seguros de impagos: los bancos norteamericanos se hacían cargo de buena parte de esos seguros.

En diciembre de 2011, un cuarto de siglo después de Brady, el secretario del tesoro de Obama, el señor Geithner, viajó a Europa para reunirse con los dirigentes europeos y exigirles que Grecia depreciara su deuda sobre la base de quitas voluntarias por parte de bancos y acreedores. Explicó que los bancos norteamericanos habían apostado a que Grecia no quebraría, y que, por lo mismo, su situación patrimonial neta era tan precaria que, si tenían que pagar por su mala apuesta, irían a la quiebra.

Según me contaron los banqueros alemanes la situación, Geithner amenazó con cargarse a los bancos y a las economías europeas, si no se allanaban a pagar el pato y cargar ellos con las pérdidas: los bancos estadounidenses no tenían que pagar por los seguros colateralizados de impagos (CDOs) y por otras apuestas en las que habían vertido miles de millones de dólares.
Los europeos estallaron de indignación. Pero Geither terminó por ofrecerles un trato. De acuerdo: la Casa Blanca permitirá la quiebra de Grecia. Pero los EEUU necesitan tiempo.

Convino en abrir una línea de crédito de la Reserva Federal al Banco Central Europeo (BCE). La Fed suministraría dinero para prestar a los bancos en el ínterin cuando las finanzas de los gobiernos europeos desfallecieran. Se daría tiempo a los bancos para que pudieran deshacer sus garantías de quiebra. Al final, el BCE sería el acreedor. El BCE –y presumiblemente, la Fed— cargarían con los costes, “a expensas del contribuyente”. Los bancos estadounidenses (y probablemente también los europeos) evitarían así cargar con unas pérdidas que se llevarían por delante su situación patrimonial neta.

¿Cuáles son realmente los detalles de este acuerdo? Lo que sabemos es que los bancos estadounidenses están retirando la renovación de sus líneas de crédito a los bancos y a otros prestatarios europeos a medida que van expirando. El BCE actúa para cubrir la brecha. A eso se le llama “suministro de liquidez”, pero más parece un suministro de solvencia en una situación de insolvencia básica. Después de todo, una deuda que no puede devolverse, nunca se devuelve.

La idea de Geithner es que lo que una vez funcionó, puede volver a funcionar. Cuando la Reserva Federal o el Tesoro cargan con una pérdida bancaria, lo que hacen, simplemente, es imprimir deuda pública o abrir un depósito para los bancos en el banco de la Reserva Federal. La opinión pública no ve eso de manera tan perspicua como cuando le arrebatan directamente el dinero. Y el gobierno se limita a decir que se trata de “salvar al sistema financiero”, sin mencionar el coste del asunto “a expensas del contribuyente” (¡no a expensas de los bancos!).
Es un regalo.

Michael Hudson es ex economista de Wall Street especializado en balanza de pagos y bienes inmobiliarios en el Chase Manhattan Bank (ahora JPMorgan Chase & Co.), Arthur Anderson y después en el Hudson Institute. En 1990 colaboró en el establecimiento del primer fondo soberano de deuda del mundo para Scudder Stevens & Clark. El Dr. Hudson fue asesor económico en jefe de Dennis Kucinich en la reciente campaña primaria presidencial demócrata y ha asesorado a los gobiernos de los EEUU, Canadá, México y Letonia, así como al Instituto de Naciones Unidas para la Formación y la Investigación. Distinguido profesor investigador en la Universidad de Missouri de la ciudad de Kansas, es autor de numerosos libros, entre ellos Super Imperialism: The Economic Strategy of American Empire.

Traducción para www.sinpermiso.info : Mínima Estrella 

lunes, 16 de enero de 2012


Así es Guantánamo, la cárcel que Obama mantiene ilegalmente en Cuba

Diez años después, Guantánamo sigue siendo el limbo de las contradicciones. Cada vez hay menos detenidos -hoy son 171, frente a los más de 700 del 2002-, pero el complejo no para de crecer y cuenta con más trabajadores que cuando abrió.

También es paradójico que más de la mitad de los reos, que ya tienen autorización para irse, sigan atrapados allí porque no hay dinero para su traslado y porque el Congreso ha endurecido las condiciones para los países de acogida. O que los carteles que se colgaron en los pasillos del penal anunciando su cierre, tras la orden del presidente Barack Obama, en el 2009, hayan sido reemplazados por otros, escritos por los presos, en los que se lee: “No deberíamos ser castigados por actos que cometieron otros”.

Emma Reverter es escritora, abogada y periodista de BBC Mundo en Nueva York, a donde llegó procedente de Barcelona en el 2002, un día después de que la prisión abrió sus puertas. Ha publicado decenas de reportajes y dos libros sobre el penal. El último de ellos, Guantánamo, diez años (Editorial Roca), recoge las distintas caras de la cárcel, a partir de sus tres visitas a la prisión, entrevistas con altos funcionarios en Washington, reuniones con abogados, defensores de derechos humanos y charlas con ex prisioneros. EL TIEMPO (Colombia) habló con ella.

¿Cómo es Guantánamo 10 años después?
Ha cambiado bastante. La imagen que el mundo tiene es la del llamado Campamento Rayos X, en el que los prisioneros estaban encerrados en jaulas, con uniformes naranja. Ese campamento ya no existe y los trajes naranja tampoco. Ahora los detenidos visten de blanco y hay dos módulos: uno, para los reos considerados menos peligrosos, en el que tienen más libertad de movimiento y pueden asistir incluso a un aula en la que reciben clases de inglés, informática y arte. El otro es el módulo de máxima seguridad, que es como una donut. En el agujero del centro están los guardias, que, desde allí, ven todos los movimientos de los presos. Es como mirar una pecera.

Es decir, se ha sofisticado…


Y no solo la prisión. El entorno, en general, se ha modernizado. Ha pasado de ser una base naval a un pueblo americano que podría ser Wisconsin. En total, hoy viven en Guantánamo unas 5.000 personas. Presos solo hay 171; el resto son los soldados que los vigilan, sus familias, traductores, médicos, etc. Buena parte de esta población son filipinos y jamaicanos, mano de obra más barata que EE. UU. llevó a la isla porque podía pagarles sueldos más bajos.

¿No es paradójico que el penal siga creciendo cuando se habla de su cierre?
El Washington Post se hacía la misma pregunta y publicaba hace poco un artículo sobre la inversión millonaria en Guantánamo; una inversión brutal porque se han construido carreteras, parques infantiles, hospitales, gimnasios, la cárcel… Una de las empresas que recibieron muchos contratos al inicio fue Halliburton, muy vinculada al entonces vicepresidente Dick Cheney.

¿Cómo se trata ahora a los presos?
Se les sigue violando el derecho fundamental de ser puestos ante un juez o de ser liberados en caso de que no existan pruebas en su contra. De los 171 que aún están presos, la mayoría llegó antes del 2003. Son muchos años de ‘detención preventiva’. En ese sentido, no hablaría de una mejora. Sin embargo, es verdad que las condiciones del encierro han mejorado. La primera vez que fui, en el 2004, se mascaba la tensión y percibías que el régimen era duro, muy militar. Hoy reciben un buen trato, tienen actividades de recreo y ya no se les interroga.

¿Y las denuncias de tortura?
Siempre ha estado esa sombra sobre Guantánamo, pero el Gobierno de EE. UU. se ha defendido diciendo que lo que ha empleado son ‘tácticas de interrogación reforzada’: privación del sueño, encierros de los prisioneros desnudos en habitaciones con bajas temperaturas, interrogatorios extenuantes, etc. La discusión es si estas técnicas son tortura o no. Según los médicos que entrevisté de la unidad Sobrevivientes de Tortura del Hospital Bellevue, de Nueva York, sin duda lo son, porque sitúan el cuerpo y la mente al límite. Aunque está claro que Guantánamo no ha sido Abu Ghraib.

¿Quiénes siguen en Guantánamo?
Hay 171 prisioneros. Unos 5 o 6 que, según EE. UU., participaron directamente en los atentados del 11-S, están aislados en el llamado Campamento Platino, que depende directamente de la CIA, a la espera de ser juzgados por una comisión militar. Otros 47 están en lo que el Gobierno llama ‘detención indefinida’, porque se consideran peligrosos, pero no hay pruebas suficientes para condenarlos. Han optado por darles ese estatus y revisar su situación periódicamente. Unos 30 más están en una situación indefinida, entre la cárcel y la libertad. Y, curiosamente, más de la mitad, unos 90, ya tienen autorizada su salida, pero no pueden abandonar la isla porque el Congreso bloqueó los recursos para trasladarlos a los países dispuestos a acogerlos.

Es decir, ¿no pesan cargos contra ellos pero sigue en el limbo?
Sí. Algunos viven en Camp Iguana, una casa blanca que, en principio, acogió a los detenidos menores de edad. La mayoría son de la etnia uigur (chinos musulmanes) a los que hace algún tiempo se les ofreció la posibilidad de ser trasladados a Palaos, una pequeña isla del Pacífico. Ellos prefirieron esperar un destino mejor, pero el Congreso bloqueó la partida presupuestaria para moverlos. EE. UU. destinaba más de 100.000 dólares por cada liberado. El país de acogida utilizaba esos recursos para ayudarlos a iniciar una nueva vida.

¿Por qué se bloqueó esa partida?
Fue una jugada más de la mayoría republicana en el Congreso, que no está de acuerdo con desmantelar el penal ni con liberar a más prisioneros. Primero bloquearon la posibilidad de que EE. UU. pudiera recibir a liberados en su territorio -hay ex presos de Guantánamo en casi toda Europa y en otros países, pero ni uno en EE. UU-; luego pusieron condiciones excesivas a los países dispuestos a acoger a los liberados y, finalmente, consiguieron frenar los traslados.
¿Y cuáles son los argumentos?
Dicen que alrededor del 20 por ciento de los liberados vuelven al campo de batalla o se vinculan de nuevo a actividades terroristas contra EE. UU. Y es cierto que algunos ex prisioneros han caído en combate, pero la mayoría de los expertos considera ese porcentaje exagerado. El fondo del asunto es que temen que algunos presos terminen en suelo estadounidense cuando cierre el penal.

¿Qué historias personales de los presos la han impactado?
En mis visitas a la cárcel no pude hablar con ninguno. Está prohibido. Pero he ido recogiendo testimonios de muchos que ya están fuera. Algunos han rehecho su vida, como los cuatro uigures que no quisieron regresar a China y ahora trabajan en un campo de golf en las Islas Bermudas. Otros, como el británico Moazzam Beeg, uno de los pocos que han sido indemnizados, invirtió el dinero que le dio el Gobierno de Reino Unido en una organización dedicada a ayudar a otros ex prisioneros de Guantánamo.

¿Por qué le cuesta tanto a Obama cumplir su promesa de cerrar el penal?
Después de perder la mayoría en el Congreso, no ha podido encontrar una vía para resolver la situación de los presos. Además, es difícil tomar una medida con la que, según las encuestas, la mitad de los estadounidenses está en desacuerdo. Porque aunque es cierto que muchos ven la cárcel como una aberración, otros consideran que convierte al mundo en un lugar más seguro.

¿Cómo puede influir en el futuro de Guantánamo el año electoral en EE. UU.?
Creo que este año no se va a tomar ninguna decisión. Es un hecho que, por ahora, Obama no va a poder cerrar Guantánamo. Su equipo cree que podrá hacerlo en un segundo mandato. Pero, claro, primero tiene que salir reelegido.
Fechas clave de una prisión cuestionada

11 de enero del 2002: Llegan los primeros 20 prisioneros al Campo Rayos X, de Guantánamo.

25 de mayo del 2005:
 Amnistía Internacional pide el cierre de la cárcel. Luego se suman al llamado la ONU los ex presidentes estadounidenses Carter y Clinton, jefes de Estado de Europa y organizaciones de derechos humanos.

10 de junio del 2006:
 Tres detenidos mueren en prisión. Al parecer se suicidaron. Son los primeros de seis, en estos 10 años. 28 de septiembre del 2006: El Congreso de EE. UU. crea los tribunales militares para enjuiciar a los detenidos. 

Julio-agosto del 2008:
 Se celebra el primer juicio ante un comisión militar, que condena al yemení Salim Hamdan a cinco años y medio de prisión.22 de enero del 2009: Obama ordena el cierre de la cárcel en un plazo máximo de un año. No obstante, el pasado 31 de diciembre promulgó una ley que autoriza la detención militar indefinida sin juicio para sospechosos de terrorismo.

Reino Unido no descarta ataque militar contra Irán
El ministro británico de Exteriores, William Hague, aseguró este domingo que el Reino Unido no descarta un ataque militar contra Irán por su programa nuclear con fines pacíficos y civiles, según la nación europea el desarrollo atómico "es cada vez más peligroso".

"Somos de la opinión de que todas las opciones deben estar sobre la mesa (...) Es parte de la presión sobre Irán", advirtió Hague a un canal británico.

Asimismo, dijo que Londres "quiere intensificar las sanciones contra Teherán (capital)", supuestamente para que la nación islámica retome el diálogo sobre su desarrollo nuclear pacífico.

"La posibilidad de que Irán desarrolle un programa atómico es cada vez más peligrosa", según la autoridad de la potencia occidental.

Las sanciones contra Irán por su plan nuclear han aumentado recientemente. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, decretó en diciembre de 2011 que las personas o empresas que aportan ayuda y material a Irán, o apoyen al desarrollo de los recursos petroleros y del sector petroquímico de esa nación islámica serán penalizadas.

Estados Unidos es el país que más ojivas nucleares tiene, además de ser el único que ha utilizado bombas de este tipo contra población civil, sin embargo, acusa a la República Islámica de supuestamente ocultar bajo su programa otro de naturaleza clandestina y de ambiciones bélicas cuyo objetivo sería la adquirir armas atómicas.

Por su parte, el Reino Unido ha anunciado la ruptura de todos los contactos con los bancos iraníes, mientras que Canadá dijo que bloquearía "virtualmente" todas las sanciones con el país.

Francia propuso a países como Alemania, Estados Unidos, Japón y Canadá congelar "de inmediato" los activos de la banca iraní y de interrumpir las compras de petróleo a ese país, para convencer a Irán a renunciar a su programa nuclear.

Irán ha reiterado su rechazo a suspender el enriquecimiento de uranio con fines pacíficos y medicinales, como lo han exigido las potencias occidentales y ha reafirmado su derecho y soberanía a tener un programa nuclear.

Fuente: http://www.telesurtv.net/secciones/noticias/102685-NN/reino-unido-no-descarta-ataque-militar-contra-iran/


Europa
La dictadura de las calificadoras
El viernes pasado la agencia Standard & Poor’s (S&P) rebajó la calificación de la deuda de nueve gobiernos integrantes de la Unión Europea (UE), en algunos casos a niveles considerados humillantes, como el de Portugal, cuyos bonos públicos fueron colocados en la categoría basura. La firma financiera dio cumplimiento así a la amenaza formulada el 5 de diciembre del año recién pasado en el sentido de revisar las clasificaciones crediticias de las principales economías europeas con una perspectiva negativa.

Diversas autoridades de la eurozona han buscado minimizar el hecho, como las francesas: el ministro de Economía, François Fillon, dijo que la rebaja era una medida anunciada y que “hay 21 escalones en la calificación de deuda, y Francia –que fue bajada por S&P del exclusivo estatuto AAA a AA+ – está ahora en el vigésimo sobre 21; seguimos, por tanto, entre los mejores del mundo, junto a Estados Unidos”. En Alemania –único país del euro cuya calificación crediticia no fue degradada–, la canciller Angela Merkel se abstuvo de criticar la decisión de S&P y aprovechó la circunstancia para presionar por la aprobación de nuevos paquetes económicos de choque y disciplina fiscal en Europa.

Si bien es cierto que en un primer momento los mercados reaccionaron poco, como lo afirmó Fillon, la rebaja en la calificación de la deuda tendrá, necesariamente, efectos devastadores para la UE y, en particular, para los países de la zona euro, pues los gobiernos deberán pagar mayores tasas de interés para los créditos que contraten y para las nuevas emisiones de deuda pública, lo que llevará a un incremento generalizado de los intereses. El consiguiente encarecimiento del dinero será, a su vez, un obstáculo adicional para la recuperación de la estabilidad en una de las tres principales regiones económicas del mundo y se traducirá en mayor sufrimiento social para las poblaciones correspondientes, de por sí afectadas por los recortes generalizados, las medidas de austeridad que afectan a los grupos más vulnerables y el creciente desempleo.

Significativamente, tanto las calificadoras de deuda –S&P, Moody’s, Fitch y demás– como los bancos de inversiones –UBS, Deutsche Bank, Credit Suisse, Nomura, Goldman Sachs, Merryl Linch y otros– han venido presionando a las autoridades económicas europeas para que profundicen y extiendan las medidas recesivas, adelgacen los programas sociales y se olviden de cualquier idea de Estado de bienestar, como no sea para procurar el de las pequeñas elites financieras y comerciales y el de los grandes conglomerados trasnacionales.

El hecho aquí comentado pone sobre la mesa, de nueva cuenta, el vastísimo poder fáctico que han acumulado esas entidades privadas para determinar políticas económicas y sociales y para asegurar el sometimiento de cualquier gobierno nacional a los dictados de los organismos financieros internacionales, los cuales condicionan la entrega de asistencia financiera a que las autoridades sacrifiquen a sus respectivas sociedades.

Tal circunstancia pone en entredicho los principios básicos de representatividad política y soberanía nacional, toda vez que la conducción macroeconómica de un país acaba dependiendo, en última instancia, de un puñado de tecnócratas al servicio de intereses particulares que emiten dictados sobre la base de una atribución de poder absolutamente anómala.
Para colmo, tales firmas son corresponsables plenas de la actual crisis en el viejo continente, pues, en su momento, dieron su aprobación a los techos irracionales de endeudamiento del gobierno griego y se hicieron de la vista gorda ante la gestación de desajustes fiscales como los que han terminado por reventar en Europa. Cabe recordar, a mayor abundamiento, que en los meses previos al inicio de la crisis de 2008, tales compañías otorgaron las calificaciones crediticias más altas a las hipotecas basura estadunidenses que contaminaron los mercados financieros mundiales, y que hicieron otro tanto con el desfondado banco Lehman Brothers.

Una crítica adicional que ha de formularse a las calificadoras es su doble o triple rasero para calificar economías: aunque las inestabilidades y desajustes de la estadunidense contagiaron al resto del mundo en 2008, y pese al abultadísimo déficit fiscal que ostenta la superpotencia, S&P y sus análogas no se atreven a rebajar la calificación de la deuda de Washington; en el caso europeo, lo hacen a destiempo, cuando la medida no sólo ha perdido su capacidad preventiva sino que contribuye a magnificar la crisis; por lo que hace a los países de América Latina, las calificadoras suelen premiar las subordinaciones al llamado Consenso de Washington y castigar a los proyectos económicos orientados a fortalecer la soberanía, el mercado interno y la integración regional.



Nadie entiende la deuda

En 2011, como en 2010, Estados Unidos experimentaba una recuperación técnica, pero seguía sufriendo un desempleo desastrosamente alto. Y a lo largo de la mayor parte de 2011, como en 2010, casi todas las conversaciones en Washington giraban en torno a otra cosa: el problema supuestamente urgente de reducir el déficit público.

Los países con Gobiernos estables y responsables han sido capaces de vivir con niveles de deuda elevados Este enfoque inapropiado dice mucho sobre nuestra cultura política, en concreto sobre lo desconectado que está el Congreso del sufrimiento de los estadounidenses de a pie. Pero también revela algo más: cuando la gente en Washington habla de déficits y deuda, la inmensa mayoría no tiene ni idea de lo que está hablando, y la gente que más habla es la que menos entiende.

Lo más evidente es quizá que los "expertos" económicos en los que confía gran parte del Congreso han estado totalmente equivocados una y otra vez sobre los efectos a corto plazo de los déficits públicos. La gente que obtiene sus análisis económicos de instituciones como la Fundación Heritage lleva esperando desde que el presidente Obama asumió el cargo a que el déficit público disparase los tipos de interés. El día menos pensado.

Y mientras ha estado esperando, esos tipos han descendido hasta mínimos históricos. Se podría pensar que esto llevaría a los políticos a cuestionar su elección de expertos (es decir, se podría pensar eso si no supiéramos nada sobre la política posmoderna no basada en hechos).

Pero Washington no se confunde solo en lo que respecta al corto plazo; también está confundido acerca del largo plazo. Porque aunque la deuda pueda ser un problema, la forma en que nuestros políticos y lumbreras piensan en la deuda es incorrecta y exagera el tamaño del problema.

Los que se preocupan por el déficit retratan un futuro en el que nos vemos empobrecidos por la necesidad de devolver el dinero que hemos tomado prestado. Ven a EE UU como una familia que pidió una hipoteca demasiado alta y que se ve en apuros para pagar las cuotas mensuales. Sin embargo, esta es una analogía realmente mala por lo menos en dos sentidos.

En primer lugar, las familias tienen que devolver su deuda. Los Gobiernos, no; todo lo que tienen que hacer es asegurarse de que la deuda aumenta más lentamente que su base imponible. La deuda de la II Guerra Mundial nunca se devolvió; sencillamente, se fue volviendo cada vez más irrelevante, a medida que la economía estadounidense crecía, y con ella, la renta sometida a tributación.

En segundo lugar, y esto es lo que nadie parece entender, una familia excesivamente endeudada debe dinero a otra persona; la deuda estadounidense es, en gran medida, dinero que nos debemos a nosotros mismos.

Esto era claramente cierto en el caso de la deuda en que incurrimos para ganar la Segunda Guerra Mundial. Los contribuyentes asumieron la responsabilidad de una deuda que era significativamente más elevada, como porcentaje del PIB, que la deuda actual; pero los titulares de esa deuda también eran los contribuyentes, como la gente que compraba bonos de ahorro. De modo que la deuda no hizo más pobre a los Estados Unidos de la posguerra. En concreto, la deuda no impidió que la generación de la posguerra experimentara el mayor aumento de la renta y el nivel de vida en la historia de nuestra nación.

Pero esta vez es diferente, ¿no? No tanto como creen.

Es verdad que ahora los extranjeros poseen grandes intereses en EE UU, entre ellos una buena cantidad de deuda pública. Pero cada dólar de participaciones extranjeras en Estados Unidos se ve igualado por 89 céntimos de participaciones estadounidenses en el extranjero. Y como los extranjeros tienden a hacer sus inversiones en Estados Unidos en activos seguros y de baja rentabilidad, EE UU gana en la práctica más por sus activos en el extranjero de lo que paga a los inversores extranjeros. Si se han hecho la idea de que es un país profundamente endeudado con los chinos, les han informado mal. Y tampoco estamos avanzando rápidamente en esa dirección.

Claro que el hecho de que la deuda federal no implique ni mucho menos que el futuro de Estados Unidos esté hipotecado no quiere decir que la deuda no sea perjudicial. Para pagar los intereses hay que recaudar impuestos, y no hay que ser un ideólogo de derechas para reconocer que los impuestos suponen algún coste para la economía, aunque solo sea porque apartan los recursos de las actividades productivas y los desvían hacia la elusión y la evasión de impuestos. Pero estos costes son mucho menos trágicos de lo que la analogía de la familia excesivamente endeudada podría dar a entender.

Y esa es la razón por la que los países con Gobiernos estables y responsables -o sea, Gobiernos que están dispuestos a elevar moderadamente los impuestos cuando la situación lo exige- han sido por regla general capaces de vivir con niveles de deuda mucho más elevados de lo que la opinión convencional nos induciría a pensar. Gran Bretaña, en concreto, ha tenido una deuda superior al 100% del PIB durante 81 de los últimos 170 años. Cuando Keynes escribía sobre la necesidad de gastar para salir de una depresión, Gran Bretaña estaba más endeudada que cualquier país desarrollado hoy en día, con la excepción de Japón.

Naturalmente, EE UU, con su movimiento conservador furibundamente antiimpuestos, podría no tener un Gobierno que sea responsable en ese sentido. Pero en ese caso, la culpa no es de la deuda, sino nuestra.

De modo que, sí, la deuda es importante. Pero en estos momentos hay cosas más importantes. Necesitamos más, no menos, gasto público para sacarnos de la trampa del desempleo. Y la terca y desinformada obsesión con la deuda se interpone en el camino.

Paul Krugman es profesor de Economía de Princeton y premio Nobel de 2008.

http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=4655

La primera potencia militar en su lucha contra la principal potencia económica
Y ahora, a por China

El presidente de EEUU Barak Obama, debe de pensar que Irán es pan comido para declarar que la nueva estrategia de Defensa en 2012 es contener a China. Adicto a la guerra, Washington, que ha borrado la palabra “paz” de su diplomacia, considera a Pekín un peligro para “sus intereses nacionales” en el Pacífico y Asia Meridional y para su hegemonía unilateral planetaria.

Con el 5% de la población mundial el país occidental tiene un presupuesto militar siete veces mayor que el gigante amarillo, posee fuera de sus fronteras alrededor de 900 bases militares, once flotas navales que pasean por todos los océanos y cientos de miles de soldados esparcidos por el globo, y aun así está preocupado por una China sin tropas ni instalaciones militares fuera de su territorio.


Regreso a Asia es el “santo y seña” del Pentágono para allanar el Extremo Oriente y tomar el Mar de China cuyos fondos marinos, además, ocultan millones de barriles de petróleo y billones de pies cúbicos de gas. El pretexto no le faltará: velar por la seguridad marítima mermada por las supuestas armas nucleares ocultas de China, luchar contra el terrorismo islámico y la piratería y ayuda “humanitaria” en los desastres naturales.


La primera potencia militar, en su lucha contra la principal potencia económica, pretende controlar el estratégico Estrecho de Malaca, que une el Mar de China Oriental (al que Hillary Clinton llama Mar Occidental de Filipinas) con el océano Indico y Europa. Por sus aguas circula la mitad del tonelaje mercante mundial y los 20 millones de barriles del petróleo del Golfo Pérsico con destino Japón, Corea del Sur y China.


Pekín avanza sin colonizar ni ocupar países. Consigue sus objetivos mediante el sereno y sutil método de “acupuntura” en vez de “ataques quirúrgicos”. Ha construido, por ejemplo, el conducto más largo del mundo que lleva el gas del Caspio desde Turkmenistán a sus tierras, sin pegar un solo tiro, mientras decenas de miles de soldados de la OTAN llevan una década en Afganistán sin poder construir el gasoducto transafgano.


Que el coloso asiático sea, además, el único proveedor de tierras raras –usadas en microchips y alta tecnología-, aumenta el nerviosismo de EEUU, que actúa antes de verse superado por Pekín: se apodera de las fuentes de energía (Irak, Sudan, Libia, y ahora prueba con Irán), estrecha su alianza con la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), arma a Taiwán con sistemas antimisiles y en Myanmar apoya a la oposición presionando al gobierno para que suspenda la construcción de un importante gasoducto hacia China. Por otro lado incrementa el número de 70.000 soldados que tiene en Corea del Sur y Japón, fortalece el Comando Estadounidense del Pacífico, refuerza las bases militares en Corea del Sur, Tailandia, Taiwán, Indonesia, Filipinas y Australia, e impide la formación de “Chindia” (China+India).

Reducir a Pakistán y un escaño en el Consejo de Seguridad sería el premio a India a cambio de su cooperación, que junto con Japón harían de contrapeso al enemigo.


Pekín ante una situación de desventaja geopolítica en Europa, África y Asia comienza a reaccionar, sin perturbar sus relaciones con Washington. Su armada realizó, en noviembre, unas maniobras militares sin precedentes cerca de las fronteras de Pakistán, para advertir a EEUU de que no toleraría una invasión al país centroasiático. También incrementó, en 2011, su presupuesto militar en un 12%, cayendo en la trampa de la carrera armamentística, que tiene incluida una Guerra de las Galaxias.


Despunta la nueva Guerra Fría.

viernes, 13 de enero de 2012


Contaminación del aire causa al menos 38 mil muertes en México

El Centro Mexicano de Derecho Ambiental (Cemda) informó que en al menos 20 ciudades de ese país la contaminación del aire provocó en la última década unas 38 mil muertes por enfermedades pulmonares. Este organismo detalló además que la contaminación ambiental es un problema de salud pública federal.

Según el Cemda, esto se debe a que la contaminación representó costos ambientales equivalentes al 4,4 por ciento del PIB del país norteamericano.

Además, el Centro Mexicano de Derecho Ambiental informó que en ese país la exposición a la contaminación atmosférica causó 38 mil muertes durante el periodo 2001-2005.

Los decesos fueron por enfermedades cardiopulmonares, cáncer de pulmón e infecciones respiratorias.

Vale decir que 5 mil de estas muertes correspondieron a niños. Además, 6 de cada 10 fallecimientos ocurrieron en las zonas metropolitanas del valle de México, Guadalajara, Monterrey, Puebla y Toluca.

En ese sentido, el Cemda precisó que sólo en el Distrito Federal mexicano la calidad del aire en las últimas semanas se deterioró. Fue debido a las bajas temperaturas y al caos vial.

La organización ambiental agregó a estos causantes la falta de combustibles limpios y el atraso en la actualización de las normas para el control de emisiones contaminantes.

Estos datos recogidos por el Cemda pertenecen a un estudio presentado por el Instituto Nacional de Ecología (INE) de México.

Se trata del llamado "Cuarto almanaque de datos y tendencias de la calidad del aire en 20 ciudades mexicanas en el periodo 2000-2009".

Fuente: http://www.agenciapulsar.org/nota.php?id=19987


Declaraciones del candidato a la presidencia Rick Santorum
“La muerte de científicos iraníes es algo maravilloso”

El candidato a la Casa Blanca Rick Santorum dijo que EEUU debería “enviar un mensaje muy claro de que si usted es un científico de Rusia, Corea del Norte o de Irán y va a trabajar en un programa nuclear para desarrollar una bomba para Irán, usted no está seguro”.

Santorum catalogó los asesinatos de científicos iraníes como “maravillosos”, amenazando que aquellos quienes trabajan para el programa nuclear iraní “no están seguros”.

“En ocasiones, científicos que trabajan en el programa nuclear de Irán aparecen muertos. Pienso que eso es algo maravilloso, con franqueza”, dijo Rick Santorum en un discurso de su campaña electoral en Greenville, Carolina del Sur.

Santorum afirmó que mientras Irán está en “el proceso de desarrollar un arma nuclear, la administración de EEUU está haciendo poco o nada”.

“Lo hemos hecho por los ciudadanos estadounidenses. Estamos preocupados cuando alguien produce una bomba nuclear que puede ser lanzada sobre Israel o suministrar un escudo nuclear para un país que difunde el terrorismo con impunidad y cambia la cara del mundo”, dijo.

Los comentarios de Santorum se presentan mientras otro científico iraní, Mostafa Ahmadi Roshan, fue asesinado el 11 de enero en la capital de Irán.

Washington no descarta un ataqueEl Gobierno de Barack Obama ha dicho varias veces en público que la opción militar contra Irán no está descartada. Todo apunta a que EEUU ya prepara una intervención.

Algunas fuentes aseguran que el ataque será por sorpresa ya que la Casa Blanca y sus aliados quieren evitar movilizaciones como las que se produjeron contra la guerra de Irak. Por ello, se está basando en informes de dudosa veracidad para legitimar un escenario bélico.

EEUU y sus aliados tratan de vender que Irán es “una amenaza para el mundo” argumentando que su programa energético de carácter nuclear tiene “fines militares”. Sin embargo, el presidente Mahmud Ahmadineyad ha negado esas acusaciones en reiteradas ocasiones y ha invitado a Washington a mostrar pruebas firmes que confirmen dicha hipótesis.

Teherán denuncia que la verdadera razón por la que EEUU tiene a Irán como objetivo militar son sus recursos naturales. Las reservas de petróleo iraníes son las terceras más grandes del mundo con aproximadamente 136.000 millones de barriles. Irán es el cuarto mayor productor de petróleo y es el segundo productor de la OPEP después de Arabia Saudita.

Ante esta campaña mediática que busca criminalizar al Gobierno de Irán, el vicepresidente Mohammad Reza Rahimi, recomendó a la prensa occidental a hacer un ejercicio de memoria para recordar que en toda la historia de la humanidad tan solo ha habido una potencia que se ha atrevido a lanzar dos bombas atómicas causando la muerte de miles de civiles inocentes. “Para aquellos que anden cortos de memoria, ese país es Estados Unidos”, advirtió Reza Rahimi, haciendo referencia a las dos bombas que EEUU lanzó sobre Hiroshima y Nagasaki el 6 y el 9 de agosto de 1945 y que provocaron la muerte de más de 200.000 personas.

Fuente: http://www.presstv.ir/detail/220712.html

No es solo un acto de guerra, es un insulto en búsqueda de respuesta
EEUU prosigue su guerra secreta contra Irán asesinando a otro científico nuclear
    La guerra secreta de EEUU contra Irán ha subido aún más sus apuestas con el asesinato de otro científico nuclear, por lo cual son varios los analistas que piensan que está arrinconando a la República Islámica para que acabe cediendo en su confrontación con EEUU o para que pase al contraataque, lo que desencadenaría, en caso de optar por lo segundo, una guerra a escala total.
El ingeniero químico de 32 años Mostafa Ahmadi Roshan se encontraba en el interior de su pequeño Peugeout en la capital, Teherán, cuando se le acercaron dos desconocidos en motocicleta que colocaron una bomba-lapa en su vehículo. El científico murió instantáneamente en la explosión. Su conductor murió poco después a causa de las heridas. Y una persona mayor que pasaba por allí murió asimismo en el ataque.

Roshan era el jefe de adquisiciones técnicas de Natanz, la instalación iraní más importante de uranio empobrecido. Su asesinato lleva todos los distintivos de un asesinato organizado por los agentes secretos de un ejército extranjero. Los medios iraníes, de propiedad estatal, y los parlamentarios denunciaron de inmediato al “Mossad”, a los “sionistas” y al grupo terrorista protegido por Occidente, la organización de los Muyahedine-e-Khalq (MKO), de haber jugado un papel en el asesinato.

Es muy probable que esa implicación sea verdadera pero, en última instancia, el autor debe haber sido Washington. Ninguno de los grupos se atrevería a perpetrar un golpe de tan alto perfil sin la autorización de los gestores de Washington. Es de señalar que las fuentes iraníes evitaron articular esta conclusión obvia, quizá comprendiendo la gravedad de las consecuencias.
Al menos a lo largo de los últimos dos años, es un secreto abierto que Washington (junto con el MI6 británico, el Mossad y sus apoderados locales) ha estado orquestando una campaña de subversión terrorista en Irán con el objetivo final de acabar con los 33 años de la República Islámica, que en 1979 sustituyó al cliente favorito de Occidente, el Shah del Irán. Esta es la verdadera razón de la artificiosa confrontación puesta en marcha alrededor de las actividades nucleares de Irán.

Son ya docenas los científicos, ingenieros y académicos iraníes que han sido secuestrados o asesinados mediante operaciones clandestinas dirigidas por EEUU. La mayoría de ellos tenían mucho que ver con la investigación nuclear iraní. Hace dos años, el profesor Massoud Ali Mohammed murió asesinado cuando una motocicleta con una bomba-trampa explotó frente a su hogar en Teherán. El pasado año, en un ataque similar al último perpetrado, el científico nuclear Mayid Shahriari fue asesinado cuando unos motoristas colocaron bombas magnéticas en su coche. Otro científico, Fereydoun Abbassi, que ahora dirige la Organización para la Energía Atómica de Irán, resultó gravemente herido en un ataque simultáneo.

El 12 de noviembre del pasado año, se produjo una explosión masiva en unas instalaciones militares en Bid Kaneh, cerca de Teherán, matando a 17 personas, incluido el brigadier Hassan Moghadam, que al parecer era técnico en misiles de gran nivel. Se sospecha que la carga explosiva de ese ataque pudo proceder de un avión teledirigido de la CIA. Dos semanas después se produjo otra explosión en unas instalaciones nucleares en Isfahan, al oeste de Irán.

Lo anterior, combinado con los ciber ataques de la CIA contra las redes de investigación iraníes y las crecientes incursiones con aviones no tripulados por territorio iraní, deja claro que el asesinato a sangre fría de los expertos nucleares del país es parte de una campaña secreta deliberada de subversión terrorista orquestada por Washington.

El reciente asesinato en Teherán se produjo solo dos días después de que un tribunal iraní sentenciara a muerte a un ex marine estadounidense que fue hallado culpable de operar en Irán como espía de la CIA. Ese anuncio provocó la condena de la Casa Blanca y una airada respuesta de los medios estadounidenses. Una portavoz del departamento de estado de EEUU arremetió contra el régimen iraní acusándole de llevar rutinariamente a cabo secuestros de ciudadanos estadounidenses.

Los antecedentes del hombre condenado, Amir Mirzae Hekmati (de 28 años), nacido en Flint, Michigan, son bastante turbios. Sin embargo, parece que le sometieron a proceso debido desde que le arrestaron en agosto, incluido el acceso a abogado. Tiene veinte días para apelar el veredicto. Debería señalarse que otros tres ciudadanos estadounidenses arrestados con anterioridad en Irán bajo sospecha de espionaje fueron finalmente liberados por las autoridades iraníes. Ese hecho fue objeto de bastante polémica acerca de si el gobierno de Teherán liberó a esos detenidos como gesto de buena voluntad para facilitar el diálogo diplomático con la administración Obama. Los exabruptos de Washington puede que consigan endurecer la posición de Teherán y que presione para que, en el caso de Hekmati, se cumpla todo el proceso.

Pero el contexto general son los esfuerzos concertados de Washington por derrocar al gobierno de la República Islámica encabezado por el presidente Mahmoud Ahmadineyad. La sentencia de Hekmati es otra vuelta de rosca en la escalada de tensiones entre Irán y EEUU y sus aliados occidentales, tensiones que se han incrementado debido a la implacable agresión occidental con afirmaciones sin fundamento sobre el programa nuclear de Irán. Según Teherán e incontestables y numerosas inspecciones de la ONU, el programa nuclear iraní está dedicado al uso de energía civil y aplicaciones médicas, lo cual está legítimamente contemplado en las disposiciones del Tratado de No Proliferación.

Con la intensificación de las sanciones propugnadas por EEUU contra el Banco Central de Irán y la industria petrolífera, la guerra naval de nervios en el Estrecho de Ormuz y las constantemente amplificadas amenazas provocativas de ataques militares preventivos contra Irán, ¿resulta acaso extraño que Teherán necesite mostrar su desafío y afirmar sus derechos soberanos ante nacionales extranjeros sospechosos de operaciones secretas?
Sin embargo, en el actual clima actual de hostilidades, cualquier medida de ese tipo por parte de Teherán va a interpretarse como una provocación, al igual que su advertencia de la pasada semana acerca del cierre de sus aguas territoriales en el Estrecho de Ormuz a los barcos que transportan petróleo si Occidente sigue adelante con las sanciones. Si el asesinato de un científico iraní responde a un ataque estadounidense por la sentencia del presunto espía de la CIA, entonces lo que se les está diciendo a los iraníes es que no tienen margen de maniobra, aunque la maniobra se apoye en una afirmación de sus derechos de soberanía.

Parece que la confrontación de Occidente con Irán, que dura ya casi una década, ha cambiado de marcha para entrar en un irrevocable ciclo vicioso donde la guerra parece inevitable.

El reciente asesinato de un importante científico iraní parece ser un contundente ultimátum enviado por Washington a Irán. La campaña de asesinatos en territorio iraní contra sus ciudadanos y expertos científicos no es solo un acto de guerra. Es un insulto premeditado en búsqueda de respuesta.

Los bebés de Faluya, sometidos a un nuevo tipo de asedio

Los médicos y habitantes de Faluya culpan a las armas de Estados Unidos de los catastróficos niveles de malformaciones congénitas en los recién nacidos en Faluya.

Mientras, por un lado, los militares de Estados Unidos se han retirado formalmente de Iraq, por otro, los médicos y habitantes de Faluya culpan a las armas de uranio empobrecido y de fósforo blanco usadas durante dos devastadores ataques estadounidenses contra Faluya en 2004, de lo que se describe como “catastróficos” niveles de defectos y malformaciones de nacimiento.

La doctora Samira Alani, pediatra del Hospital General de Faluya, se ha interesado personalmente por investigar la súbita aparición de malformaciones congénitas que han proliferado desde 2005 a raíz de los asedios estadounidenses.

“[…] Ahora tenemos toda clase de defectos, desde enfermedades congénitas de corazón a graves malformaciones físicas. Ambas, en cifras que no se pueden ni imaginar”, afirmó Alani a Al Jazeera en su despacho del hospital, mientras mostraba innumerables fotos de horrorosas malformaciones congénitas.

El 21 de diciembre, Alani, que lleva trabajando en el hospital desde 1997, declaró a Al Jazeera que ella personalmente había registrado 677 casos de malformaciones congénitas desde octubre de 2009. Justo ocho días después, cuando Al Jazeera visitó la ciudad, el 29 de diciembre, ese número había aumentado ya a 699.

“[…] Ni siquiera hay términos médicos para describir algunos de estos casos, porque nunca los hemos visto hasta ahora”, afirma; “[…] así que cuando los describo, lo único que puedo hacer es relatar los defectos físicos, pero soy incapaz de asignarles un término médico”.

La imposibilidad de vivir
La mayoría de estos bebés de Faluya mueren en los primeros 20 o 30 minutos después de nacer, pero no todos.

Abdul Jaleel Mohamed, de cuatro años, nació en octubre de 2007. Su diagnóstico clínico establece una dilatación de dos ventrículos cardíacos y una protuberancia en la parte inferior de la espalda que los médicos no han conseguido eliminar. Abdul tiene problemas para controlar sus músculos, dificultades para caminar, no puede controlar su vejiga y se cansa con facilidad. Los médicos le dijeron a su padre, Mohamed Jaleel Abdul Rahim, que su hijo tenía graves problemas en el sistema nervioso y que podía padecer acumulación de líquido en el cerebro con la edad, lo cual tendría consecuencias fatales.

“[…] Este es el primer caso de algo así en toda nuestra familia”, dijo Rahim a Al Jazeera. “Nosotros vivíamos en una zona que fue duramente bombardeada por los estadounidenses en 2004, y un misil cayó justo enfrente de nuestra casa. ¿Qué otra cosa pudo producir estos problemas de salud?”
La doctora Alani manifestó a Al Jazeera que en la gran mayoría de los casos que ella había documentado, en la familia no había ningún antecedente de malformaciones congénitas.

Alani mostró a Al Jazeera cientos de fotos de bebés nacidos con fisura del paladar, cabezas exageradamente grandes, un recién nacido con un ojo en el centro de la cara, miembros de tamaño desmedido o sumamente cortos, y malformaciones en narices, orejas y columna vertebral. Habló de casos de “displasia tanatofórica”, una anomalía en los huesos y en la caja torácica que “le imposibilita la vida al recién nacido”.

Rahim dijo que muchos de sus familiares que habían tenido hijos después de 2004 también estaban teniendo problemas. “[…] Uno de ellos nació con aspecto de pez”, dijo Rahim. “También sé personalmente de al menos otras tres familias, que viven cerca de nosotros que padecen igualmente estos problemas.”

De momento, la familia está preocupada por cómo le irá a Abdul en el colegio cuando empiece el próximo año. “[…] La protuberancia en su espalda es tan dolorosa y vergonzosa para él que ¿qué pasará en el colegio?”, dice Rahim. Maloud Ahmed Jassim, abuelo de Abdul, quien añade: “Hemos visto que se producen muchos abortos, y no sabemos por qué”. Jassim está indignado por la falta de una investigación de la crisis sanitaria a fondo. “[…] ¿Por qué el gobierno no está investigando esto?”, pregunta. “Los medios de comunicación occidentales parecen interesados, pero ni nuestros medios locales ni el gobierno lo están. ¿Por qué no?”

En abril de 2011, los legisladores iraquíes debatieron si los ataques de Estados Unidos sobre la ciudad [de Faluya] constituían un genocidio. Sin embargo, las resoluciones que reclamaban un procesamiento internacional no llegaron a ninguna parte.

Pruebas científicas
Alani, junto con el doctor Christopher Busby [1], un científico y activista británico que ha llevado a cabo investigaciones sobre la contaminación radiactiva, recogió muestras de cabello de 25 padres de familias con hijos que tenían defectos de nacimiento y los enviaron a un laboratorio de Alemania para su análisis.

En septiembre de 201, Alani y Busby, junto con otros médicos e investigadores [2], publicaron un estudio con los datos obtenidos al analizar las muestras de cabello, así como muestras de terreno y de agua de la ciudad. Se halló mercurio, uranio, bismuto y otros elementos en pequeñas cantidades [3].

La conclusión del informe declara:
“[…] Aunque hay que ser cautos a la hora de excluir otras posibilidades, porque no existen informes de que ninguno de los elementos encontrados en exceso causen enfermedades congénitas y cáncer, salvo el uranio, estos hallazgos sugieren que la exposición al uranio enriquecido es la causa principal o bien está relacionada con la causa del aumento de anomalías congénitas y cáncer. Se plantean, pues, interrogantes sobre las características y composición de las armas que están siendo desplegadas en los modernos campos de batalla”.

“[…] Como médicos, sabemos que el mercurio, el uranio y el bismuto pueden contribuir al desarrollo de malformaciones congénitas y creemos que esto podría estar relacionado con el uso de armas prohibidas por parte de Estados Unidos durante estas batallas”, afirma Alani. “[…] Expuse esta conexión en la investigación judicial llevada a cabo en [el condado inglés de] West Midlands por la muerte de un veterano de la primera guerra del Golfo […] y un jurado de instrucción aceptó mi declaración”, dijo a Al Jazeera.

“[…] Un tribunal de instrucción falló que el cáncer fue provocado por la exposición a uranio empobrecido”, añade Busby. “En los últimos diez años ha salido a la luz investigación que ha dejado bien claro que el uranio es una de las sustancias conocidas más peligrosas para el ser humano y, por supuesto, en la forma que adopta cuando se usa en estas guerras.”

En julio de 2010, Busby publicó un estudio que demostraba que desde los ataques de 2004 se había producido un aumento de 12 veces más del cáncer infantil en Faluya. El informe también demostraba que la ratio por sexos había disminuido desde unos valores normales a una relación de 86 niños por cada 100 niñas, junto con una propagación de las enfermedades indicativa de un daño genético similar al de Hiroshima aunque de mucha mayor incidencia.

La doctora Alani visitó Japón recientemente, donde se reunió con médicos japoneses que estudian las tasas de malformaciones congénitas, que creen que están relacionadas con la radiación de los bombardeos nucleares estadounidenses de Hiroshima y Nagasaki. Le dijeron que la tasa de incidencia de defectos al nacer es allí entre un 1 y un 2 por ciento. El registro de casos de malformaciones congénitas de la doctora Alani supone una tasa del 14,7 por ciento de todos los bebés nacidos en Faluya, más de 14 veces la tasa de las zonas afectadas de Japón.

¿Un país contaminado?
En la provincia de Babilonia, al sur de Iraq, el doctor Sharif al-Alwachi, director del Centro de Cáncer de Babilonia, afirma que las tasas de cáncer han ido aumentando hasta niveles alarmantes desde 2003 y culpa de ello al uso de armas de uranio empobrecido por las fuerzas de Estados Unidos durante la invasión de 2003 y años posteriores. “[…] El medio ambiente pudo verse contaminado por armas químicas y uranio empobrecido a consecuencia de la guerra en Iraq”, dijo el doctor al-Alwachi a Al Jazeera. “[…] El aire, la tierra y el agua están contaminados por estas armas, y al entrar en contacto con el ser humano resultan venenosos. Esto es nuevo en la región y la gente está sufriendo.”

Los militares estadounidenses y británicos han dado informaciones confusas sobre los efectos del uranio empobrecido, pero médicos iraquíes como al Alwachi y Alani, junto con otros investigadores, culpan a las armas del aumento de la tasa de cáncer y malformaciones congénitas [4].

Abdulhaq al-Ani, autor de Uranium in Iraq, ha investigado los efectos del uranio empobrecido en los iraquíes desde 1991. Contó a Al Jazeera que él mismo midió los niveles de radiación en la ciudad de Kerbala, así como en Basora, y su medidor Geiger se puso a dar pitidos porque “el indicador sobrepasó todos los niveles”.

La doctora Alani explicó que ella es la única médico de Faluya que registra los casos de malformaciones congénitas. “[…] No disponemos de ningún sistema para registrarlos todos, así que nos faltan muchos casos”, afirmó. “Ayer mismo, una colega me habló de un recién nacido con displasia tanatofórica y ella no lo registró. Creo que sólo conozco entre un 40 y un 50 por ciento de los casos, porque muchas mujeres dan a luz a sus hijos en casa y de estos casos nunca nos enteramos, y porque otras clínicas no los están registrando tampoco.”

El hospital donde trabaja Alani fue construido en el distrito Dubad de Faluya en 2008. Según Alani, ese distrito fue bombardeado intensamente durante el asedio de noviembre de 2004. “[…] Hay también una escuela de primaria que se construyó cerca y sólo de esa escuela hubo tres profesores que desarrollaron cáncer de pulmón y ahora dos de ellos están muertos”, afirma Alani. “Tenemos muchos casos en esta zona, justo donde está el hospital.”
Incluso contando con una enorme cantidad de pruebas concretas, hoy por hoy, la causa exacta de la crisis sanitaria de Faluya no se puede establecer de forma concluyente sin un estudio completo y en profundidad, que aún está por realizar. Sin embargo, a pesar de la falta de apoyo gubernamental y del poco apoyo que recibe del exterior de Iraq, Alani está decidida a continuar su labor. “[…] No dejaré este asunto. No pararé”, afirma a Al Jazeera.

jueves, 12 de enero de 2012


AHMADINEYAD EN CUBA: LO ÚNICO QUE LE QUEDA AL SISTEMA CAPITALISTA ES MATAR


El sistema capitalista "está en decadencia" y "lo único que le queda a esta doctrina es matar". Así se ha pronunciado el presidente iraní, Mahmoud Ahmadineyad, durante un discurso en la Universidad de la Habana, en el marco de su gira por América Latina.
"Tenemos que estar despiertos, alerta. Si nosotros no planeamos el nuevo orden futuro del mundo serán los herederos de los dueños de esclavos y los capitalistas los que van a controlar e imponernos el nuevo sistema", ha agregado el mandatario.
Además, Ahmadineyad ha declarado que "el pueblo iraní acompañará a los cubanos hasta alcanzar los objetivos dignos de la humanidad".
La agenda del líder de la República Islámica prevé también una reunión con los hermanos Castro.
Correa rechaza críticas
Después de Cuba el presidente iraní pondrá rumbo a Ecuador, donde será recibido por su homólogo Rafael Correa, pese a las críticas de los empresarios por temor a que el viaje perjudique el comercio de Ecuador con EE. UU. o la Unión Europea.
El mandatario andino ya declaró que la cooperación con la República Islámica brinda grandes oportunidades a los empresarios locales y ratificó que no permitirá que le "dicten de afuera qué hacer" con las relaciones bilaterales de Ecuador, resaltando que entre ambos países existen convenios tecnológicos.