La desigual guerra contra los niños mapuches
Barómetro Internacional
Una noche de
invierno, en la hojarasca sureña, cuentan los choroyes, nació un niño
mapuche que tenía dos estrellas azules en su mirada. Y una sonrisa
oceánica que deslumbraba hasta a las luciérnagas que, desconcertadas, se
ponían a llorar. Pero un día se dejaron caer a lomo de caballo una
tropelía de yelmos y espadas que hedían a un Dios que no quería saber ni
de niños, ni de choroyes ni de luciérnagas. En su mirada no había
ternura, sólo odio hacia niños inocentes que no entendían que sucedía.
Como los niños de Ercilla cuando sufren los allanamientos de Carabineros
a sus comunidades.