Protestas sindicales contra la reforma laboral
"¿Estallido social?
!Imposible! !Es una locura!" Se escucha en las alturas del poder. Y la
clase trabajadora responde: ¡No vamos a permitir que violen nuestros
derechos y nos quieran reducir a la esclavitud moderna! Aquí estamos. Y
vaya que lo han demostrado! Miles de trabajadores han salido a las
calles y plazas a protestar por la antilaboral reforma enviada por
Calderón en los estertores de un sexenio trágico. Cuando cerca de 4 mil
obreros del Sindicato Independiente de Trabajadores de Nissan Mexicana
pasan por el Boulevard Cuauhnahuac despiertan a su paso reacciones de
apoyo o de critica, pero no de indiferencia. Sus consignas son claras
contra los partidos patronales que aplican políticas neoliberales. Y
las mantas que llevan contra la reforma laboral no son nuevas, están
empolvadas tal vez, pero no anacrónicas, porque desde varios años atrás
los empresarios y partidos del sistema han tratado de imponer en la
ley lo que ya llevan a cabo en la práctica: inestabilidad en el empleo,
bajos salarios, pago por horas, negación del pago de horas extras y
vacaciones, eliminación de la contratación colectiva y el derecho de
huelga, entre muchos otros ataques a los derechos laborales
conquistados durante años. Y cuando las columnas obreras toman la
autopista México-Acapulco a la altura del poder autoritario de la PFP,
por sorpresa, no da tiempo para que las fuerzas represivas lleguen a
golpear y gasear como lo han hecho contra otros movimientos.