Elecciones estadounidenses
Del “mal menor al mal mayor” y la desaparición del liberalismo
crítico
Introducción
Es evidente que la Presidencia de Obama ha empujado el espectro político
estadounidense más hacia la derecha. En la mayoría de las políticas internas y
externas Obama ha adoptado posiciones extremistas sobrepasando a su predecesor
republicano y en ese proceso ha deshecho lo que quedaba de los movimientos
pacifistas y sociales de la última década. Además, la presidencia de Obama ha
sembrado las bases para la extensión de políticas regresivas una vez pasadas las
elecciones: recortes en la seguridad social y los programas Medicaid y Medicare.
Los titulares y la oposición compiten por cientos de millones de dólares de
donantes ricos a los que tendrán que compensar después de las elecciones a
través de donativos, subsidios, reducciones de impuestos, políticas contra los
trabajadores y el medio ambiente. La campaña de Obama no ha planteado ni una
sola propuesta positiva, sin embargo ha articulado numerosas políticas
militaristas y socialmente regresivas. Es una campaña del miedo, que se sirve de
las propuestas reaccionarias de la alianza Romney-Tea Party: una tapadera para
su historial de gasto militar sin precedentes, guerras consecutivas, expulsiones
de inmigrantes, ejecuciones hipotecarias y rescates de Wall Street.