Fracking, el capital especulativo alimenta la burbuja del gas
La Marea
La técnica de la fractura hidráulica o fracking, un procedimiento que podría conllevar graves riesgos de contaminación del suelo, las aguas superficiales y los acuíferos subterráneos, ya tiene en España una de sus tierras prometidas. En la actualidad, hay cerca de 40 permisos concedidos y otros tantos solicitados para, en un futuro, extraer del subsuelo gas no convencional mediante este procedimiento. Son permisos de investigación que abren el camino a la fractura hidráulica en la península, especialmente en la cornisa cantábrica. Cantabria, País Vasco y Asturias son las zonas más requeridas, aunque también se han pedido licencias en Burgos, Soria, Castellón, el norte de Huesca y, en menor medida, en Córdoba, Albacete, Lleida y Jaén.