Una estructura que costaría cinco veces más que la de El Metropolitano pretende levantar el gobierno central en la ruta 2 de este servicio de transporte urbano con la intención de ejecutar el segundo tramo del Tren Eléctrico, advirtió el regidor de la comuna capitalina Hernán Núñez.
En diálogo con LA PRIMERA indicó que si se lleva a cabo el proyecto del gobierno central del segundo tramo del Tren Eléctrico más del 90% de la ruta que abarcaría El Metropolitano 2 sería “un sinsentido”.
Núñez manifestó su preocupación por lo que este impasse trae consigo. “Lo que pasa es que acá se pueden estar buscando réditos políticos. El Presidenteb Alan García quiere dejar este gobierno con el récord aparente de ser el mandatario que más obras hizo y las de mayor envergadura. Es obvio que en lo que le resta de su período de mandato la obra del tramo dos del Tren Eléctrico no finalizaría, pero parece que quiere ser el que puso LA PRIMERA piedra”, advirtió.
También llamó la atención sobre el extraño pedido para que el proyecto sea aprobado sin pasar por los criterios de preinversión, pues aseguró que esto se puede prestar a irregularidades. “Llama poderosamente la atención que no haya estudios de preinversión, en especial con los antecedentes que tiene este gobierno cuando ha querido acelerar las cosas. Podemos estar ante un posible faenón”, reveló.
También, el regidor Metropolitano no descartó la posibilidad que en breve pueda pedir que el Congreso forme una comisión para que investigue la trasparencia o irregularidades que puede haber detrás de esta intención.
“Hace alrededor de dos semanas, fue público que la alcaldesa Susana Villarán se reunió con el presidente García y los ministros de Estado para exponerles el proyecto Metropolitano II y nadie objetó absolutamente nada, por lo que llama sobremanera la atención que ahora se pretenda desplazar la obra edil para obtener réditos políticos a pesar de que la Municipalidad ya cuenta con los estudios técnicos. Lo que antes les demoró más de 20 años ahora lo quieren hacer de la noche a la mañana”, resaltó.
La volatilidad de los precios de los alimentos llegó para quedarse, alertó el Banco Mundial ante crecientes preocupaciones de que podría haber una nueva crisis alimentaria sólo tres años después de la última.
En algunas partes del mundo las perturbaciones del abasto vinculadas con el clima han elevado los precios, y existe la probabilidad de sustanciales incrementos de precios a largo plazo.
La posibilidad de una crisis alimentaria total
es una preocupación, y los países deberían estar preparándose para ella, comentó Hugh Bredenkamp, subdirector del Departamento de Estrategia, Políticas y Revisión del FMI.
El consejo del FMI a los gobiernos que enfrentan crecientes precios de los alimentos es que se enfoquen en medidas de protección social para los más pobres, que se resistan a las prohibiciones y los impuestos a las exportaciones que afectan a los mercados alimentarios globales, y que aseguren que los precios alimentarios más altos no se expresen en un ajuste monetario.
El impacto directo de los precios de los alimentos sobre el IPC (índice de precios al consumidor) es una cosa extraordinaria, en sí mismo no es inflación, por lo que los países deberían acomodarse (...) fijar metas monetarias para acomodar el impacto directo de las alzas de precios, dijo Bredenkamp.
Pero los países deben ser cuidadosos para no permitir efectos secundarios, si los precios de los alimentos suben, que no se derramen en alzas de salarios o precios de otros productos, agregó.
Hasta ahora las economías asiáticas han sentido los mayores efectos de la inflación alimentaria, mientras que los precios más altos también fueron uno de los motivos de la inestabilidad en Medio Oriente.
A diferencia de la crisis alimentaria de 2007/2008, los precios más altos
aún no han afectado a todas las regiones del mundo, añadió Bredenkamp.
Un área donde el impacto hasta ahora ha sido muy limitado es África subsahariana, donde las cosechas locales y el suministro local han estado mejores que el promedio, sostuvo.
Los precios globales de los alimentos están en niveles récord y el problema persistirá en los próximos meses, de acuerdo con la Organización para la Alimentación y la Agricultura de la ONU.
Lo que provoca esto son perturbaciones del suministro bastante localizadas, que se han derramado a los mercados globales de materias primas, pero que no necesariamente tienen consecuencias para la demanda agregada y la oferta en otras partes, explicó Bredenkamp.














