miércoles, 17 de agosto de 2011

EL SISTEMA CAPITALISTA TIENE SUS DÍAS CONTADOS, SOLO LA FUERZA LO SOSTIENE.

El capitalismo salvaje asola las calles

“Adolescentes nihilistas y salvajes” llamó el Daily Mail a los jóvenes de todos los ámbitos de la vida que corrían por las calles a la desesperada lanzando ladrillos, piedras y botellas a los policías, mientras saqueaban por aquí e incendiaban por allá, obligando a las autoridades a un alegre juego del escondite mientras corrían de un objetivo a otro con ayuda de Twitter.


La palabra “salvaje” (1) atrajo inmediatamente mi atención. Me recordó el modo en que representaron a los comuneros de París, en 1871, como animales salvajes, hienas que merecían ser –y a menudo lo fueron– ejecutadas sumariamente en nombre de la santidad de la propiedad privada, la moral, la religión y la familia. Pero, además, la palabra me suscitó otra asociación: Tony Blair, atacando a los “medios de comunicación salvajes”, mientras se hallaba cómodamente alojado en el bolsillo izquierdo de Rupert Murdoch, para ser sustituido más tarde por éste, cuando se sacó de su bolsillo derecho a David Cameron.

Habrá, por supuesto, el debate, siempre histérico, entre los propensos a considerar los disturbios como una cuestión de pura, desenfrenada e inexcusable criminalidad, y aquellos deseosos de contextualizar los acontecimientos en un fondo de incorrecta actuación policial, racismo y continua persecución injustificada de los jóvenes y las minorías; desempleo masivo de los jóvenes; creciente marginación social y una política de austeridad ciega que nada tiene que ver con la economía y todo con la perpetuación y la consolidación de la riqueza y el poder personal. Algunos pueden llegar incluso a condenar el sinsentido y los rasgos alienantes de tantos empleos y tantas cosas de la vida cotidiana en medio de la inmensa potencialidad, aunque desigualmente distribuida, de florecimiento humano.

Si tenemos suerte, tendremos comisiones e informes que nos repetirán lo que se dijo en su día de Brixton y Toxteth, en los años de Thatcher. Y digo suerte porque los instintos salvajes del actual Primer Ministro parece más inclinados a activar los cañones de agua, llamar a la brigada de gases lacrimógenos y utilizar las balas de goma, mientras pontifica con afectación sobre la pérdida de la brújula moral, la decadencia de la civilidad y el triste deterioro de los valores familiares y la disciplina entre los jóvenes errantes.

Pero el problema es que vivimos en una sociedad en la que el capitalismo se ha vuelto desenfrenadamente salvaje. Políticos salvajes hacen trampas con sus gastos; banqueros salvajes saquean el erario público de todo lo que hay de valor; directores ejecutivos, operadores de fondos de inversión y genios del capital privado saquean al mundo de su riqueza; compañías telefónicas y de tarjetas de crédito que cargan misteriosas tasas en sus facturas en todo el mundo; tenderos que sangran a sus clientes; y, en un instante, los más cualificados timadores y estafadores juegan al trile en las más altas esferas del mundo empresarial y político.

Una economía política de desposesión de las masas y de prácticas predatorias que llegan al robo a la luz del día, sobre todo de los pobres y los vulnerables, los menos refinados y los que no gozan de protección legal, se ha convertido en el orden del día. ¿Alguien cree que es aún posible encontrar un capitalista honesto, un banquero honesto, un político honesto, un comerciante honesto o un comisario de policía honesto? Sí, los hay. Pero sólo como una minoría que todo el mundo considera estúpida. ¡Sé listo! ¡Obtén ganancias fáciles! ¡Estafa y roba! Las probabilidades de que te atrapen son escasas. Y en todo caso hay un montón de maneras de proteger la riqueza personal de los costos de las fechorías corporativas.

Lo que digo puede sonar chocante. Pero la mayoría de nosotros no lo ve porque no quiere. Ciertamente, ningún político se atreve a decirlo y la prensa sólo lo imprimiría para cubrir de oprobio al que lo dijera. Pero mi conjetura es que cada uno de los alborotadores callejeros sabe exactamente lo que quiero decir. Ellos sólo están haciendo lo que hacen los demás, aunque de una manera diferente, más ostensible y apreciable en la calle. El thatcherismo desencadenó los instintos salvajes del capitalismo (el “espíritu animal” del empresario, como coquetamente decían) y nada ha conseguido controlarlos desde entonces. Tierra quemada es ya, abiertamente, el lema de las clases dominantes en casi todas partes.

Esta es la nueva normalidad en que vivimos. Esto es lo que la siguiente gran comisión de investigación debería abordar. Todos, no sólo los alborotadores, deben rendir cuentas. El capitalismo salvaje debe ser llevado a juicio por crímenes contra la Humanidad y crímenes contra la Naturaleza.

Lamentablemente, esto es lo que estos manifestantes insensatos no pueden ver ni exigir. Todo conspira para impedir también que nosotros lo veamos. Esta es la razón por la que el poder político se viste rápidamente con los ropajes de una moralidad superior y esgrime empalagosas razones para que nadie pueda ver lo descaradamente corrupto e irracional que es.

Sin embargo, hay destellos distintos de esperanza y luz en todo el mundo. Los movimientos de indignados (2) en España y Grecia, los impulsos revolucionarios en América Latina, los movimientos campesinos en Asia, están empezando a adivinar que tras la gran estafa un capitalismo depredador y salvaje mundial se ha desatado sobre el mundo. ¿Qué se necesita para que el resto de nosotros vea y actúe en consecuencia? ¿Cómo podemos empezar de nuevo? ¿Qué dirección debemos tomar? Las respuestas no son fáciles. Pero una cosa sabemos con certeza: sólo podremos llegar a las respuestas correctas haciendo las preguntas correctas.

EL SISTEMA CAPITALISTA TIENE SUS DÍAS CONTADOS, SOLO LA FUERZA LO SOSTIENE.

El capitalismo salvaje asola las calles

“Adolescentes nihilistas y salvajes” llamó el Daily Mail a los jóvenes de todos los ámbitos de la vida que corrían por las calles a la desesperada lanzando ladrillos, piedras y botellas a los policías, mientras saqueaban por aquí e incendiaban por allá, obligando a las autoridades a un alegre juego del escondite mientras corrían de un objetivo a otro con ayuda de Twitter.


La palabra “salvaje” (1) atrajo inmediatamente mi atención. Me recordó el modo en que representaron a los comuneros de París, en 1871, como animales salvajes, hienas que merecían ser –y a menudo lo fueron– ejecutadas sumariamente en nombre de la santidad de la propiedad privada, la moral, la religión y la familia. Pero, además, la palabra me suscitó otra asociación: Tony Blair, atacando a los “medios de comunicación salvajes”, mientras se hallaba cómodamente alojado en el bolsillo izquierdo de Rupert Murdoch, para ser sustituido más tarde por éste, cuando se sacó de su bolsillo derecho a David Cameron.

Habrá, por supuesto, el debate, siempre histérico, entre los propensos a considerar los disturbios como una cuestión de pura, desenfrenada e inexcusable criminalidad, y aquellos deseosos de contextualizar los acontecimientos en un fondo de incorrecta actuación policial, racismo y continua persecución injustificada de los jóvenes y las minorías; desempleo masivo de los jóvenes; creciente marginación social y una política de austeridad ciega que nada tiene que ver con la economía y todo con la perpetuación y la consolidación de la riqueza y el poder personal. Algunos pueden llegar incluso a condenar el sinsentido y los rasgos alienantes de tantos empleos y tantas cosas de la vida cotidiana en medio de la inmensa potencialidad, aunque desigualmente distribuida, de florecimiento humano.

Si tenemos suerte, tendremos comisiones e informes que nos repetirán lo que se dijo en su día de Brixton y Toxteth, en los años de Thatcher. Y digo suerte porque los instintos salvajes del actual Primer Ministro parece más inclinados a activar los cañones de agua, llamar a la brigada de gases lacrimógenos y utilizar las balas de goma, mientras pontifica con afectación sobre la pérdida de la brújula moral, la decadencia de la civilidad y el triste deterioro de los valores familiares y la disciplina entre los jóvenes errantes.

Pero el problema es que vivimos en una sociedad en la que el capitalismo se ha vuelto desenfrenadamente salvaje. Políticos salvajes hacen trampas con sus gastos; banqueros salvajes saquean el erario público de todo lo que hay de valor; directores ejecutivos, operadores de fondos de inversión y genios del capital privado saquean al mundo de su riqueza; compañías telefónicas y de tarjetas de crédito que cargan misteriosas tasas en sus facturas en todo el mundo; tenderos que sangran a sus clientes; y, en un instante, los más cualificados timadores y estafadores juegan al trile en las más altas esferas del mundo empresarial y político.

Una economía política de desposesión de las masas y de prácticas predatorias que llegan al robo a la luz del día, sobre todo de los pobres y los vulnerables, los menos refinados y los que no gozan de protección legal, se ha convertido en el orden del día. ¿Alguien cree que es aún posible encontrar un capitalista honesto, un banquero honesto, un político honesto, un comerciante honesto o un comisario de policía honesto? Sí, los hay. Pero sólo como una minoría que todo el mundo considera estúpida. ¡Sé listo! ¡Obtén ganancias fáciles! ¡Estafa y roba! Las probabilidades de que te atrapen son escasas. Y en todo caso hay un montón de maneras de proteger la riqueza personal de los costos de las fechorías corporativas.

Lo que digo puede sonar chocante. Pero la mayoría de nosotros no lo ve porque no quiere. Ciertamente, ningún político se atreve a decirlo y la prensa sólo lo imprimiría para cubrir de oprobio al que lo dijera. Pero mi conjetura es que cada uno de los alborotadores callejeros sabe exactamente lo que quiero decir. Ellos sólo están haciendo lo que hacen los demás, aunque de una manera diferente, más ostensible y apreciable en la calle. El thatcherismo desencadenó los instintos salvajes del capitalismo (el “espíritu animal” del empresario, como coquetamente decían) y nada ha conseguido controlarlos desde entonces. Tierra quemada es ya, abiertamente, el lema de las clases dominantes en casi todas partes.

Esta es la nueva normalidad en que vivimos. Esto es lo que la siguiente gran comisión de investigación debería abordar. Todos, no sólo los alborotadores, deben rendir cuentas. El capitalismo salvaje debe ser llevado a juicio por crímenes contra la Humanidad y crímenes contra la Naturaleza.

Lamentablemente, esto es lo que estos manifestantes insensatos no pueden ver ni exigir. Todo conspira para impedir también que nosotros lo veamos. Esta es la razón por la que el poder político se viste rápidamente con los ropajes de una moralidad superior y esgrime empalagosas razones para que nadie pueda ver lo descaradamente corrupto e irracional que es.

Sin embargo, hay destellos distintos de esperanza y luz en todo el mundo. Los movimientos de indignados (2) en España y Grecia, los impulsos revolucionarios en América Latina, los movimientos campesinos en Asia, están empezando a adivinar que tras la gran estafa un capitalismo depredador y salvaje mundial se ha desatado sobre el mundo. ¿Qué se necesita para que el resto de nosotros vea y actúe en consecuencia? ¿Cómo podemos empezar de nuevo? ¿Qué dirección debemos tomar? Las respuestas no son fáciles. Pero una cosa sabemos con certeza: sólo podremos llegar a las respuestas correctas haciendo las preguntas correctas.

martes, 16 de agosto de 2011

La Confederación de estudiantes universitarios de Chile sigue en lucha


Al mismo tiempo en que vecinos de Chiguayante realizaban una marcha en respaldo a las demandas de gratuidad y no más endeudamiento en la educación, en el Auditorio de la Facultad de Educación de la Universidad de Concepción, se realizó una nueva reunión de la CONFECH, que agrupa los representantes de las Federaciones estudiantiles de las universidades tradicionales del país.

Pablo Miranda, vocero de la FEC, plantea que no depondrán su movilización para que la clase política, al interior del parlamento, negocie sus demandas, pues no quieren que suceda lo mismo que en años anteriores cuando en el parlamento se diluyeron todas las exigencias de movimientos sociales. También, explicitarán en un documento, en qué consisten concretamente las demandas de financiamientoo, democratización y acceso a la educación superior, para que no sean tergiversadas por ninguna institución.

Pablo reconoce que hasta el momento, han habido situaciones que representan errores al interior del movimiento, muchos de ellos cometidos por la dirigencia de Santiago, dependiente de los partidos políticos de oposición. Dirigentes de la Fech y de la Feuc, "han lanzado propuestas antes de que se hayan discutido al interior de las universidades... Por ejemplo propusieron un plebiscito para sanjar el conflicto estudiantil antes de que haya sido discutido y lo presentaron como si hubiese sido una desición de la CONFECH".

La crítica a la intervención de los partidos políticos en el movimiento estudiantil, a través de algunos dirigentes, estuvo presente en gran parte de la reunión. Muestra de ello fue el hecho denunciado por Pablo Miranda, de que se ha bajado el énfasis a demandas iniciales del movimiento, tales como la renacionalización de los recursos naturales, como el agua, el cobre, etc.

Resumen conversó con representantes de diversas universidades, quienes plantearon su visón al respecto. 

Camilo Ballesteros de la Universidad de Santiago de Chile (USACH), militante de las JJ.CC. A la pregunta por la veracidad de las acusaciones hacia los partidos políticos que han intervenido en la "bajada" de demandas iniciales del movimiento, responde que "es falso, porque el movimiento lleva tres meses... y algunas cosas han ido tomando mayor prioridad y otras menos". 

Agregó que un "plebiscito permite a la gente opinar sobre qué educación quieren". A la pregunta por cuál es el rol de la clase política en todo ésto, Camilo responde que "el rol de la clase política es representar al pueblo... bajo esa perspectiva yo espero que la clase política canalice las ideas de los chilenos..."

Giorgio Jackson, de la Universidad Católica (UC), quien hace unos días había puesto su cargo a disposición, según él para dar más atribuciones a la Mesa Ejecutiva y que no siguieran funcionando, en teoría, como vocerías. Hoy dice que su intención es mantenerse en el CONFECH, ante lo cual un vasto sector estudiantil responde que "esto no es un juego, hay que ponerse serios y ser bien hombre o bien mujer para asumir responsabilidades". 

Jackson plantea que "ahora estamos viendo cómo podemos darnos ciertas garantías ante las negociaciones con el poder ejecutivo y con el legislativo... tenemos que aprovecharnos de institucionalidad vigente, teniendo garantías de que legislen en representación del movimiento". 

Ante la pregunta por cuales serían esas garantías, Jackson responde que "lamentablemente no nos pueden dar muchas garantías porque ninguno tiene mayoría en el parlamento, por lo tanto las distintas bancadas que quieran apoyar deben presionar para dar paso a las leyes que necesitamos para reformular el sistema educativo". Eric Coñoman de la Universidad Tecnológica Metropolitana (UTEM), planteó que "en este momento se han estrechado lazos con sectores sociales como los trabajadores, los pobladores, los secundarios, dándole más consistencia al movimiento... La clase política intenta que dejemos de lado demandas sumamente importantes, como la renacionalización de los recursos, la democracia al interior de las universidades... Pero, aquí hay algo muy importante; que es la proyección que tiene el movimiento, donde se ha puesto de manifiesto la necesidad de un cambio político y económico, que termine con el que unos pocos nos controlen a todos".

Gastón Urrutia de la Universidad del Bío Bío (UBB), afirma que "En estos momentos el Gobierno actúa con intransigencia y los estudiantes manifiestan el rechazo a esta sodera con manifestaciones que perdurarán hasta que no nos entreguen respuestas coherentes a lo que se ha planteado... Por otra parte los partidos políticos intentan imponer sus lógicas partidistas al movimiento, pero nosotros lo vamos a rechazar"

En medio de toda la tradicional discusión, surgida por la intervención de los partidos políticos y sus mecanismos para asegurar que cambiando algunas cosas, en realidad no cambie nada, está presente una nueva organización; La Federación Mapuche de Estudiantes (FEMAE).
Resumen conversó con José Ancalao, el Werkén de la Federación. Explica que su organización responde a la revitalización que tenido la lucha mapuche por el territorio y la independencia. El hecho de que gran parte de los mapuche, hoy se encuentran en ciudades y algunos de ellos están estudiando, hace necesario levantar esta organización que plantee sus propias demandas.

José plantea que es necesario haya un recnocimiento de parte del Estado sobre el daño histórico que le ha hecho al pueblo Mapuche, en que lo ha desplazado y despojado para entregar el territorio a grandes latifundistas. Junto con esto, es necesaria una política estatal de reparación histórica, al que todos los jóvenes puedan acceder y ya no tenga el rótulo de "beneficio" o "programa" transitorio.

La educación intercultural, controlada por los mapuche es una necesidad, puesto que hasta ahora, la "interculturalidad" ha sido un instrumento del Estado chileno para tener una apariencia de diversidad y respeto, pero en realidad esconde la opresión a la que son sometidos. Muestra de ello es la creación de una Universidad Pública en contexto mapuche.

Las demandas de educación intercultural, tiene más de 100 años y son parte de un proceso que se orienta hacia el proyecto de liberación mapuche. Por eso es que cuentan con el apoyo múltiples organizaciones mapuche, que hoy están en lucha y son reprimidas brutalmente por el Estado chileno, afirma José. Agrega que "nosotros no nos sentamos a conversar con los ministros ni con el presidente, como si fueran nuestras autoridades... no las reconocemos, sólo son nuestra contraparte".
La CONFECH terminó realizando un llamado a Paro para este jueves 18 de agosto y para continuar la lucha, manteniendo las demandas y cuidando que la organización exprese clara y eficazmente la postura del movimiento nacional.

Los acreedores han hurtado la soberanía a los parlamentos

El episodio del pasado miércoles, cuando un rumor sobre la rebaja de rating a Francia provocó el aumento de su prima de riesgo y la caída de las bolsas europeas, expresa el papel cardinal que han adquirido los mercados de deuda en la guerra abierta entre acreedores y deudores. Una guerra que, por la vía de los planes de ajuste aplicados en beneficio de los primeros, está mutando en un conflicto de clases con expresiones cada vez más violentas de enfrentamiento, como pone de relieve lo ocurrido en Inglaterra. Los mercados de deuda se han convertido en el espacio de socialización de las deudas privadas (especialmente, las del sector financiero), de los costes del rescate de unas instituciones que gozan del poder suficiente como para hacer recaer el coste de sus excesos sobre los ciudadanos y, al mismo tiempo, seguir ganando dinero con ello.


Desde que se aceptó el chantaje de que algunas entidades eran demasiado grandes para quebrar y que la caída de una de las del resto podría provocar una crisis sistémica, los mercados de deuda pasaron a estar en el ojo del huracán y los dictámenes de las agencias calificadoras no sólo valoran la solvencia de los estados para afrontar su deuda sino también su capacidad para asumir el coste de posibles rescates privados futuros. Por esa vía, los mercados de deuda soberana constituyen el ámbito desde el que los acreedores internacionales y nacionales, en connivencia con las agencias, han hurtado la soberanía a los parlamentos, forzándoles a aplicar planes de ajuste orientados a la devaluación interna y a garantizarles sus ingresos mediante recortes del gasto público. El único gasto que no se cuestiona es el destinado al pago del principal y los intereses de la deuda.

Un magnífico ejemplo es la reacción que tuvo Sarkozy ante el rumor de la rebaja de rating a Francia: reunir a parte de su gabinete para instarles a profundizar y acelerar el ajuste del déficit público.

Al mismo tiempo, ese episodio también muestra la esquizofrenia en la que se desenvuelve este capitalismo de casino cuando, ante el anuncio del avance en el ajuste, las bolsas europeas entraron en caída libre. El ajuste que hoy exigen los tenedores de deuda soberana para preservar sus flujos de renta no es sino el fundamento de la recesión y su repercusión sobre los beneficios que temen los tenedores de renta, con el agravante de que, en la mayor parte de casos y dada su presencia en ambos mercados, son los mismos agentes los que reclaman el ajuste y la expansión. Como diría, Astérix, otro galo insigne: ¡estos mercados están locos!

"Se vienen años de incertidumbre y caos mundial"

El destacado académico de las ciencias sociales, Immanuel Wallerstein, es uno de los más connotados exponentes del pensamiento crítico contemporáneo, y durante su reciente visita a Ecuador ALAI conversó con él sobre la actual crisis de deuda que golpea duramente a Estados Unidos y sus consecuencias para los países emergentes y América Latina.

El investigador principal de la Universidad de Yale considera que el dólar ha entrado en un proceso grave e irreversible de pérdida de valor como moneda de reserva mundial, subrayando que era “el último poder serio que mantenía Estados Unidos”.

Wallerstein piensa que las diferentes medidas de emergencia que se están implementando en su país simplemente están retrasando la bancarrota mundial. “Los daños son hechos concretos, la situación de los Estados Unidos es grave y no es recuperable”, recalca.

Estima que el desenlace ocurrirá dentro de dos o tres años, con resultados caóticos para el sistema mundial porque “no habrá una moneda de reserva internacional” y tampoco existen condiciones para que otra moneda pueda ocupar ese rol. Entonces con el fin del dólar como reserva mundial “van a existir cinco, seis o siete monedas importantes, una situación caótica porque habrá fluctuaciones enormes continuas”.

“Ni los gobiernos ni las firmas transnacionales, ni los mega-bancos, ni los individuos sabrán qué hacer. Una incertidumbre enorme paralizará el mundo, especialmente a los inversionistas”, advierte el académico estadounidense.

Mientras esto ocurre en un nivel macro de la economía estadounidense, paralelamente también en un plano más local se vienen produciendo serios problemas económicos. “Comunidades urbanas pequeñas están entrando a la bancarrota y por ejemplo no pueden pagar las jubilaciones”, indica el científico social.

El investigador considera que en su país la clase media es la más afectada porque de un día a otro las familias pierden posición y los trabajadores que perdieron su empleo no pueden hallar otro puesto, especialmente las personas entre 40 y 60 años, llegando incluso a perder sus casas. Es una situación que actualmente no tiene solución y no se observa posibilidad de encontrar una válvula de escape.

Además, Wallerstein señala que “la situación en Estados Unidos va a empeorar porque se va a eliminar la posibilidad que el gobierno sostenga gastos necesarios en este momento, creándose una situación peor que la actual. La fantasía del Tea Party está llevando a Estados Unidos y por consecuencia a todo el mundo en dirección de un crac”.

Teniendo en cuenta estas consideraciones el pronóstico del teórico estadounidense para los próximos años es bastante pesimista. “Yo veo guerras civiles en múltiples países del norte, sobre todo en Estados Unidos donde la situación es mucho peor que en Europa occidental, aunque allá también hay posibilidades de guerra porque hay un límite hasta el cual la gente ordinaria acepta la degradación de sus posibilidades”.

China y países emergentes


Ante la crisis de Estados Unidos y Europa los países emergentes por el momento parecen vivir bien, sin embargo, desde el punto de vista de Wallerstein, esconden una falsa realidad porque todos estamos en una misma canasta.

Teniendo en cuenta que China es el principal tenedor de bonos estadounidenses, ese país afronta una disyuntiva muy delicada. Wallerstein considera que si por un lado “deja de comprar bonos de Estados Unidos va a perder la oportunidad de colocar productos chinos en ese mercado, un problema muy serio para la China. Al mismo tiempo, cuando el dólar pierda su posición relativa a las otras monedas sus bonos no van a valer mucho”.

Entonces, China se está arriesgando a perder enormemente tanto si se retira o si continúa en el mercado de bonos estadounidenses. Frente a esta situación considera que “lo más probable es que la China se vaya retirando poco a poco”. Justamente el problema está en determinar cuándo es el momento perfecto para detener las inversiones, lo cual es imposible de señalar porque si lo supiéramos seríamos todos ricos, agrega el investigador.

Además de este serio problema que afronta China, explica que el país asiático atraviesa por una situación muy frágil desde el punto de vista de su economía interna, “porque los bancos chinos están en la misma situación que los bancos estadounidenses hace dos o tres años”. Asimismo, la inflación limita posibilidades a China y a otros países emergentes como, por ejemplo, a Brasil.

En este contexto considera que los países emergentes, y en el caso de Suramérica la Unasur, deberán hallar los mecanismos de un “proteccionismo a corto plazo a fin de minimizar los daños que serán para todo el mundo. No habrá países que escaparán de los daños pero serán más grandes para unos que para otros”.

Preguntado sobre la construcción de una nueva arquitectura financiera regional, con iniciativas como el Banco del Sur o de una moneda regional como el Sucre, el académico valoró positivamente esas posibilidades para los pueblos de América del Sur. “La creación eventual de una moneda verdadera común será un elemento de fuerza económica en esta situación”. En ese sentido citó como ejemplo que a pesar de las dificultades en Europa con el euro, la decisión de salvaguardar la moneda común “va a permitirles una posición política importante”.

Finalmente, como un mensaje para América Latina invitó a continuar con la reflexión sobre la necesidad de garantizar alimentos suficientes para su pueblo, agua para su pueblo, energía para su pueblo, como cuestiones mínimas y esenciales que deben hacer todos los gobiernos del Sur.

domingo, 14 de agosto de 2011

HASTA DONDE LLEGA LA BESTIALIDAD DEL SER HUMANO, EL DE COMERSE A SU PROPIO HERMANO DE CARNE


2.000 CANES RESCATADOS EN TAILANDIA ANTES DE LLEGAR A LAS MESAS DE VIETNAM


La Policía de Tailandia ha interceptado una carga viva en la frontera noreste del país: se trata de unos 2.000 perros que tenían que acabar en las cocinas vietnamitas como manjar, informa la prensa local.
Los agentes policiales y los guardafronteras del país asiático pararon dos camiones y al revisarlos descubrieron que estaban repletos de pequeñas jaulas con perros dentro. Los animales estaban hacinados en jaulas que contenían cuatro o cinco canes cada una. Durante el trayecto los animales no recibieron ni agua ni comida.
Dos ciudadanos tailandeses y un vietnamita que se encontraban en los camiones fueron detenidos. Se les acusa de maltrato y comercio ilegal de animales.
Además de rescatar a los animales de los vehículos detenidos, los policías dejaron en libertad a otros perros que esperaban su turno para ser trasladados a Vietnam en unos sitios preparados por los delincuentes, después de que estos revelaran su paradero.
La noticia sobre el milagroso rescate de los canes tuvo una gran resonancia en Tailandia. Los amantes de los perros de todo el país hicieron donativos para que los animales tuvieran suficiente comida y asistencia médica. De momento, los perros están alojados en albergues especiales.
La carne canina se consume en países como Corea, Vietnam y en algunas provincias de China. En Vietnam incluso existen mercados especiales donde se puede comprar esta carne.

Articulo completo en:http://actualidad.rt.com/actualidad/sociedad/issue_28315.html

Reino Unido: “Los políticos son los saqueadores, no los jóvenes”

14 de agosto de 2011.- Activistas y estudiantes universitarios afirman que los políticos, en vez de los manifestantes involucrados en los recientes disturbios en Gran Bretaña, son los ladrones y saqueadores.

En una reunión en la sede de la Universidad de London Union llamada “Disturbios, Recesión y Resistencia”, defensores dijeron que los disturbios es el resultado del enojo público que se ha calentado a un punto de ebullición debido a las políticas del gobierno especialmente las medidas de austeridad.

Los participantes en la reunión, llamados por el grupo de campaña Activistas Negros Levantados Contra Recortes (BARAC por sus siglas en inglés), dijeron que las raíces de la reciente turbulencia que se inició el sábado pasado y se difundió a los largo de Gran Bretaña en cuestión de horas no puede remontarse a la simple causa promovida por funcionarios: oportunismo de un grupo de “maleantes”.

Los participantes argumentaron que los sentimientos que alimentan la inestabilidad se fueron acumulando durante meses debido a una serie de factores incluyendo medidas brutales de austeridad, recortes en el gasto que golpean a los servicios públicos, el aumento del desempleo, ataques a la educación, tácticas policiales sobre las manifestaciones y el incremento del uso de poder de la policía para detener y registrar a miembros inocentes del público.

Clare Salomon, la ex presidente de la Universidad London Union, atacó a funcionarios por describir a los jóvenes manifestantes como saqueadores, expresando que la pregunta principal es por qué nadie habla del desfalco y gastos de fraude de los funcionarios del gobierno y de los miles de millones de libras esterlinas que fueron para rescatar a bancos insolventes, informó Irna.

Los oradores durante la reunión también condenaron a los medios de comunicación y a funcionarios por catalogar a los manifestantes como criminales diciendo que las manifestaciones de protesta son medidas correctas para metas políticas.

El jefe de la Coalición Paren La Guerra, Andrew Murray, quien es también miembro de Unite the Union, dijo que la Secretaria del Interior Theresa May y otros políticos son los verdaderos instigadores de la violencia y el crimen.
Murray dijo que el hecho mismo de que varias estaciones de policía fueron atacadas durante los disturbios demuestra la falsedad de las afirmaciones de que los manifestantes eran ladrones mientras nadie ataca estaciones de policía para saquear.

Luego Lee Jasper, defensor prominente de BARAC, dijo que todos están ahora presenciando la mayor y más seria crisis que enfrenta el capitalismo.

Jasper añadió que la crisis no está limitada a la esfera financiera y es ahora un descalabro moral tanto del capitalismo y como de los neoliberales.

Un número de ciudades incluyendo Londres fueron la escena de disturbios no vistos en décadas en las últimas semanas durante los cuales varias personas fueron asesinadas y docenas de edificios y comercios fueron incendiados.

Los disturbios fueron provocados por el asesinato de un hombre negro, Mark Duggan, por parte de la policía en Tottenham el 4 de agosto.

Marchan en silencio contra la militarización en México

14 de agosto 2011.-Cerca de tres mil activistas y simpatizantes del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad marcharon en silencio este domingo en Ciudad de México para exigirle al Gobierno de Felipe Calderón el retiro del Ejército en la lucha contra el crimen organizado.

Entre pancartas con frases como "Para que se haga paz, primero hay que hacer justicia" o "Ponerse en pie es empezar a luchar", los manifestantes, muchos ataviados con camisas blancas y otras con la leyenda "No más sangre", caminaron por el centro de ciudad de México.

La movilización partió desde el Museo de Antropología, pasó por la residencia presidencial de Los Pinos (casa de Gobierno) y culminó frente a la sede del Senado, en el Distrito Federal.

Antes de iniciar la protesta, el poeta Javier Sicilia, señaló que la inciativa de reformar la Ley de Seguridad Nacional que está en análisis en el Congreso pretende "legalizar la intervención del Ejército en las acciones de seguridad pública", una propuesta original presentada por el presidente Felipe Calderón en abril de 2009 y modificada posteriormente por el Senado.

"No queremos a los militares en esta guerra que ha dejado a miles de muertos. Se requiere una ley de seguridad para y por los ciudadanos que garantice la democracia y la paz en el país", dijo Sicilia.

Detalló que dentro de las exigencias planteadas está que el Congreso asuma la necesidad de crear una ley integral de víctimas "que permita garantizar la seguridad de las personas, pero sobre todo, resarcir los daños a las familias de los miles de muertos".

El líder de la movilización aprovechó la marcha para dirigir un mensaje también a la Casa Blanca de Estados Unidos (EE.UU.) en relación con el tráfico ilegal de armas a México.

"Es muy importante la regulación de las armas, sobre todo las de asalto, porque son las que están entrando a nuestro país, alrededor de unas dos mil diarias, por lo que creo que es importante regular la venta de esas armas", explicó el poeta.

Sicilia, quien se ha convertido en una voz digna y autorizada para miles de víctimas de la violencia en su país desde que perdió a su hijo Juan Francisco, asesinado a fines de marzo pasado por narcotraficantes, considera que la sociedad de EE.UU. "tiene que tomar conciencia de que esas armas" están matando a los mexicanos.

"Aunque sea legal la industria de las armas en EE.UU., tanto el Congreso como el presidente (Barack) Obama deben saber que es necesario cambiar esa ley porque si no, entonces, ellos también son criminales", apuntó Sicilia.

El 15 de julio pasado líderes demócratas de la Cámara de Representantes estadounidense presentaron una iniciativa para sancionar el tráfico ilegal de armas, pero reconocieron que afrontan la fiera oposición de la Asociación Nacional del Rifle (NRA).

El Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad ha organizado diferentes movilizaciones en México y diversas zonas de la frontera de ese país para exigir cambios en las políticas de seguridad implementadas por el Gobierno de Felipe Calderón.

Más protestas de alumnos en Honduras

Estudiantes de diferentes grados educativos continuaron ayer sus protestas contra la privatización de la enseñanza en Honduras e intensificaron la toma de institutos de nivel medio, pese a la intervención policial para desalojarlos.


Las protestas se realizaron este viernes en varias ciudades del país y son continuación del repudio a la nueva Ley General de Eduación, anunciada por el gobierno.

En El Progreso, departamento de Yoro, los alumnos tomaron por segundo día el puente La Democracia, donde la policía golpeó a los estudiantes con sus toletes, aseguró Dunia Montaya.
En respuesta a la movilización policial, el Frente Amplio de Resistencia advirtió que cualquier “instituto que sea desalojado por la policía será tomado”.

Militares y policías rodean varios centros de segunda enseñanza en Tegucigalpa para evitar que sean tomados por jóvenes, por lo que está paralizada la enseñanza en el sector oficial, que hasta ahora atiende de manera gratuita a 2 millones de alumnos.

El presidente del Colegio de Profesores de Educación Media, Jaime Rodríguez, dijo que los docentes apoyan la lucha estudiantil contra la iniciativa del presidente Porfirio Lobo Sosa.

El proceso de privatización de la enseñanza tiene el respaldo del Congreso Nacional, cuyo presidente, Juan Hernández, aspira a ser candidato presidencial.

La falsa calma que asoma tras las revueltas


Las protestas y los incidentes que han sacudido algunos barrios de las ciudades inglesas parece que han ido decreciendo y la clase política está intentando recuperar su lugar en esa coyuntura. Estas revueltas no son algo nuevo en Inglaterra y por lo general se manifiestan de manera cíclica, y muchas veces acompañadas o desencadenadas por alguna actuación represiva de la policía del país. Como bien han señalado algunos analistas, un repaso a canciones de The Clash sirve como una buena introducción a una situación que se aceleró a partir de los años setenta.

La huelga de los mineros galeses, el rechazo a la “poll tax”, las manifestaciones del uno de mayo, las recientes movilizaciones estudiantiles o lo que ha acontecido estos días son algunos ejemplos de ese carácter cíclico que adquieren las revueltas y que según pasan los años adquieren mayor fuerza.

Las causas
Son muchos los analistas que haciéndose eco de la ideología dominante en la clase política del statu quo tienden a simplificar la situación, centrando sus trabajos y artículos en condenar la violencia provocada y reduciendo la situación a un “problema violento”. Sin embargo, también los hay que intentan analizar las causas que provocan estas revueltas.

En ese sentido, muchos coinciden en señalar el contexto que viven muchos de los protagonistas de las revueltas, que producen sin duda alguna un peligroso cóctel que estalla como lo ha hecho esta semana. Los continuos recortes de los servicios públicos (que llevan a un desmantelamiento de los centros culturales y escuelas, sobre todo en los barrios más desfavorecidos), las privatizaciones (la sanidad es el próximo objetivo), el desempleo o en su defecto los contratos-basura, la percepción de un futuro que lejos de mejorar se presenta muy negro, son algunas de las causas que sin duda influyen en el devenir de los acontecimientos.

Todo ello nos da un panorama ciertamente desolador, que como señalaba un académico local, los problemas se están convirtiendo en algo crónico en amplios sectores y zonas del país, y “la pobreza residual, las altas tasas de desempleo juvenil, las disfunciones sociales y familiares o la alineación política” contribuyen a aumentar el rechazo hacia ese sistema que sustenta esas diferencias.

Pero además hay otros dos aspectos que se intentan ocultar por parte del engranaje del statu quo. Por un lado, la rabia y frustración que se manifiestan en buen aparte de las poblaciones de todo el mundo, y en el caso de Inglaterra, y de Londres más concretamente de manera acentuada, ante la ostentación, corrupción e impunidad con las que operan buena parte de los sectores dirigentes y las élites (políticos, banqueros, algunos medios de comunicación…).

Y por otra parte no hay que olvidar que el motivo que desencadenó las protestas de estos días fue la muerte a tiros de una persona por parte de la policía. Y no es el primer caso, ni probablemente sea el último, sobre todo a raíz de las declaraciones de Cameron y compañía. Como señala un periodista inglés, “la policía tiene la desafortunada costumbre de intentar ocultar sus errores, sobre todo si éstos conllevan la muerte de civiles.”. Falsos enfrentamientos, desprecio hacia la familia y allegados del fallecido, difusión de falsas noticias y datos sobre la vida del mismo (algo que contrasta con el trato que se da por ejemplo desde la clase política y los medios a los militares fallecidos en el extranjero, no se publica ningún nombre hasta comunicárselo a las familias, sin embargo en el caso reciente de Mark Duggan, sus allegados se enteraron por la prensa), son prácticas habituales que generan un rechazo importante en las poblaciones afectadas.

Todo ello contribuye a aumentar el rechazo y la desconfianza hacia los policías, unido además a una imagen ligada a la corrupción, como se ha demostrado recientemente a raíz de los lazos entre algunos oficiales y el imperio mediático de Rupert Murdoch. Los más de trescientos muertos cuando se encontraban bajo custodia policial desde 1998, con ningún policía condenado, también contribuyen a deteriorar aún más la imagen popular de ese cuerpo.

Las reacciones
La clase política, con Cameron a la cabeza, se ha dado cuenta de que ha perdido el control de la situación, y eso es algo que no soporta, de ahí su reacción posterior. Tras las condenas, ha llegado el mensaje distorsionador, reduciendo la situación a un problema de orden público, “violencia, desorden y criminalidad”.

La batería de medidas anunciada supone sin duda alguna un punto y seguido en el recorte de libertades que iniciaron algunos gobiernos hace diez años tras el fatídico 11-S y al amparo de lo que definieron como la “guerra contra el terror”. Ahora el nuevo término, aunque en la línea argumental del anterior, es “la restauración de la ley y el orden”.

Y esto se percibe por parte de esos sectores desfavorecidos de la sociedad como la defensa a ultranza del mismo sistema que les condena a ellos y sus familias a un negro futuro sin expectativas de mejorar. La retirada de las ayudas sociales, el cierre de los servicios comunitarios, de escuelas, la privatización de la sanidad o el encarecimiento de la educación son nuevos obstáculos para todo aquel que quiera encontrar una solución a la situación.

La fotografía de la clase política se muestra cada día más nítida ante los ojos de los ciudadanos. Para muchos de ellos, los años de Thatcher y del “nuevo laborismo” de Blair son parte de la misma estrategia. Gracias a la cual, el populismo “corporativo” caracteriza a ese grupo que busca “el beneficio personal a través de la política y que además basa su carrera y su fortuna en una fusión entre los dominios políticos y de los mass media”.

Al hilo del reciente escándalo en torno al imperio mediático de Murdoch se ha destapado esa estrecha colaboración entre la clase política y algunos medios de comunicación privados, que se manifiestan como los dominadores del entramado institucional del Estado.

Recientemente, un analista señalaba que “estamos gobernados por una fusión de políticos, periodistas y propietarios de algunos medios. Todos ellos se han unido para lograr un consenso público de cara a unas políticas que les benefician claramente a ellos, pero que están en contra del interés general”.

¿Y ahora qué?
Las medidas represoras y de control que pretende poner en marcha el gobierno británico (algunos recuerdan medidas similares en Bahrein, Arabia Saudí o China, este último un caso que desde los gobiernos de Occidente se denuncia activamente) no solucionan a medio o largo plazo la situación. Control y censura en Internet y en las nuevas redes sociales, cientos de detenciones, muchas de ellas de menores de edad, mayores recortes sociales, más policía… son todas ellas cortoplacistas, y como señalaba un joven estos días siempre habrá otras alternativas.

Algunos señalaban los años 2012 o 2013 como puntos de tensión elevada que podían desencadenar en revueltas, la situación económica y las protestas en otros lugares acabarían llegando a las calles de Londres. Pero todo se ha adelantado, y con la celebración el próximo año de las Olimpiadas, Cameron y sus aliados políticos intentarán profundizar en las medidas anunciadas, pero lo que en definitiva estará haciendo es afianzar la “cultura del gueto”, y en el corazón de la misma la rabia sigue desarrollándose.

sábado, 13 de agosto de 2011

CUANDO LOS GOBERNANTES SE VUELVEN LOS VERDUGOS DE LOS PUEBLOS

Portugal cuadruplica los impuestos del gas y la luz


Los portugueses se desayunaron ayer con un inesperado y amargo aperitivo: una brutal subida del IVA en productos esenciales para las familias y las pequeñas y medianas empresas. El gas y la electricidad pasarán de tener un IVA del 6% al 23%, casi cuatro veces más (un aumento del 283%), a partir de octubre, pese a que el compromiso asumido en mayo con la troika formada por el Fondo Monetario Internacional (FMI), la Unión Europea y el Banco Central Europeo (BCE) para la concesión de un rescate de 78.000 millones de euros contemplaba una subida menos onerosa, y para en enero de 2012.


La medida, que llega apenas diez semanas después de las elecciones generales que desalojaron del poder al socialista José Sócrates, no figuraba en el programa electoral del conservador Pedro Passos Coelho.

El encargado de anunciarla fue el ministro de Finanzas, Vítor Louçã Rabaça Gaspar, defensor del neoliberalismo a ultranza y en la barricada opuesta a la de su pariente y también profesor de economía, Francisco Louçã, líder del Bloco de Esquerda (BE), uno de los primeros dirigentes en condenar la gestión de su primo-hermano.

En Portugal, un 18% de la población vive por debajo de la línea de la pobreza, según el estándar de la UE, con un salario mínimo de 450 euros o inferior, en el caso de las jubilaciones o subsidios de desempleo. El aumento elevará el gasto promedio en electricidad y gas un 16%, según cálculos del diario económico lisboeta Jornal de Negócios.

Es la tercera vez, desde que asumió el cargo el pasado 23 de junio, que el primer ministro anuncia medidas que contradicen su campaña electoral. Passos Coelho cortó a la mitad el tradicional aguinaldo navideño o trigésimo sueldo y encareció los transportes entre un 15% y un 23%, escudándose en que se detectó un déficit del 6,3% del PIB, en lugar del 5,9% calculado inicialmente.

Otro aspecto que marcó la campaña de Passos Coelho fue su crítica a Sócrates por no recortar el gasto público. Prometió reducirlo sustancialmente en lugar de subir impuestos. Oposición, sindicatos y patronales coinciden en que los sucesivos anuncios de Gaspar no recortan el aparato del Estado y se limitan a bajar salarios y elevar tasas.

El Gobierno se empeña en mostrar que Portugal no es Grecia y presentarse como alumno modelo, riguroso observante de las instancias crediticias internacionales, al contrario de los “derrochadores” helenos.

Sin embargo, la propia troika, tras reconocer una evolución “muy positiva” y “progresos importantes para reforzar el sistema financiero”, instó a Lisboa a “continuar en esta vía de aumentar el capital de los bancos” y criticó la falta de recortes importantes en el gasto del Estado.

El diputado socialista João Galamba calificó la medida de “extremadamente injusta”, dijo que “no era exigida” por la troika y aseguró que provocará menos consumo y más recesión. “Es algo muy significativo para el presupuesto de las familias y para la actividad económica”, precisó.

Albano Nunes, del comunista PCP, sostuvo que las medidas anunciadas “se dirigen a los mismos de siempre. El aumento del IVA para la electricidad y el gas significará que cerca de 400 millones de euros al año serán robados de los bolsillos de los portugueses”.

Cecília Honório, del izquierdista BE, acusó a Gaspar de “ser más rápido que la troika para a imponer nuevas medidas de austeridad” y calificó la medida de “nuevo atraco a las familias, que ya están verdaderamente estranguladas con los efectos de la crisis y con los aumentos de impuestos”.
La Central General de Trabajadores de Portugal (CGTP) advirtió en un comunicado de que las subidas de impuestos “tendrán efectos recesivos en un contexto internacional en el que las exportaciones dependen de la demanda externa”.

La política del Gobierno, dijo el sindicato, “se traduce en un servilismo” ante la UE y el FMI, instituciones que defienden una austeridad ciega, “aunque esto provoque recesión, ya que ellos no actúan para ayudar al país, sino para defender los intereses de los acreedores de la deuda pública portuguesa”.

La propia patronal, la Confederación de la Industria Portuguesa (CIP), deploró las medidas. Su presidente, Antonio Saraiva, dijo que “va a penalizar la ya debilitada tesorería de las empresas” y pidió en su lugar “un corte significativo de los gastos”. “El Gobierno aún no dio pruebas de que lo pueda hacer”, se quejó.

Para el profesor de economía Mario Gomes Olivares, cercano a la línea de Passos Coelho, la derecha ahora en el poder “comenzó en un breve espacio de tiempo a mostrar sus intenciones profundas: eliminar radicalmente parte del Estado Social, bajar los salarios y desarmar las empresas estatales vitales que dan estabilidad a la economía”, indicó a Público.

Se trata, en su opinión, de “un proyecto ultra liberal, equivalente al conjunto de reformas que algunas dictaduras sudamericanas llevaron a cabo en las décadas de los setenta y ochenta, sólo que aquí se hace de forma gradual”.

Crisis global de alimentos y la alternativa venezolana


La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO en sus siglas en inglés), ha señalado que este año 2011 el aumento del precio de los alimentos llegará a records históricos. De hecho, ya en estos últimos ocho meses el aumento a nivel mundial de los precios del maíz, trigo, soya, azúcar, lácteos, carne y pescado ha alcanzado más del 35%. Cifra record en más de 20 años.
Entre las causas de esta crisis mundial, podemos señalar:
  • La especulación financiera: al ser incorporados los alimentos a Fondos de Inversiones basadas en el precio de los “commodities” (alimentos y minerales), estos comienzan a comercializarse en mercados a futuro donde se mueven simultáneamente con los precios de las acciones, las divisas o los hidrocarburos. Ya en 2008, un 30% de las cotizaciones estaban determinadas por capital especulativo.
  • Nuevo modelo agroindustrial: basado en la concentración de la tierra por grandes trasnacionales que dirigen la producción a monocultivos que tienen como patrón estructurante la producción de “biocombustibles” y el uso de semillas transgénicas, que ha traído como consecuencia un proceso de deforestaciones de grandes extensiones de selvas tropicales en Asia y América Latina.
  • Desregulación de los mercados locales: El Banco Mundial, en la década de los 80´, dirigió una política de desregulación de los mercados locales que produjo la desarticulación del campo de los países “en vía de desarrollo”, al no poder competir con los excedentes de alimentos subsidiados de los países desarrollados y ser inundados de semillas transgénicas. Hoy, a 30 años de esta política, nos encontramos con que el 70% de los países pobres son importadores netos de alimentos.

Esta realidad, ha traído como consecuencia que más de 1600 millones de personas pasen hambre en el mundo, de las cuales el 60% son mujeres. La mayoría de quienes pasan hambre, como era de esperar, viven en países de Asia Pacifico, África del Norte y Subsahariana y América Latina, que registra hoy 53 millones de personas malnutridas.

Venezuela, desde la llegada del Presidente Chávez al poder ha caminado, en contra vía a este modelo, logrando un mayor control del Estado sobre la actividad de producción y distribución de alimentos.

En materia de producción, se ha dispuesto de un marco legal que promueve la eliminación del latifundio, la redistribución de la tierra, se ha prohibido el uso de transgénicos para fortalecer el desarrollo de semilla autóctona, se ha priorizado el uso de la tierra para la producción de alimentos y se ha desarrollado un modelo de crédito a bajo interés para el sector agrícola.

En el área de distribución, se ha desarrollado una política de regulación de precios de los productos de la cesta básica para combatir la especulación y se ha creado una red pública de distribución de alimentos a bajo precio (MERCAL, PDVAL, Abastos Bicentenario). Está red distribuye actualmente el 30% de los alimentos de la cesta básica y se espera cerrar el año 2011 con una cobertura del 50%.

Esta política ha tenido un alto nivel de aceptación en nuestra sociedad. De acuerdo al estudio realizado por la Fundación GISXXI, durante el mes de Febrero 2011, existe un consenso entre los venezolanos sobre la necesidad de que el Estado intervenga en la Economía en un sentido regulador y garantista.
  • 92% está de acuerdo con que “El Estado debe intervenir para garantizar precios bajos en todos los productos de la canasta básica”.
  • 92% está de acuerdo en que “Se debería multar a todos los empresarios y comerciantes que suban los precios de manera injustificada”.
  • 89% está en desacuerdo con que “Los empresarios y comerciantes deberían ser libres para poner los precios que quieran”.

De igual manera, los venezolanos valoran mejor las redes de distribución públicas de alimentos que las privadas. En una escala de 1 a 20, la Red MERCAL y PDVAL fueron las mejor evaluadas en precio (15 y 14 respectivamente), calidad (14 y 13), variedad de productos (13).
Esta política de universalización del acceso a los alimentos, privilegiando a los sectores menos favorecidos, ha impactado varios indicadores sociales que han sido reconocidos por la FAO, entre los cuales encontramos:
- Venezuela es el quinto país latinoamericano con mejor índice nutricional en niños menores de 5 años
- Para el 2015 Venezuela superará la Meta del Milenio sobre la erradicación del hambre
- El índice de desnutrición infantil en niños menores de cinco años se redujo un 58,5% en el período 1990-2010, al pasar de 7,7% a 3,2%.

Sin embargo, a pesar de los esfuerzos y los avances del Gobierno Nacional en esta materia, hoy Venezuela sigue importando alimentos. Lo logrado en el terreno de la distribución, debe servir de guía para profundizar a través de la Misión Agro Venezuela la productividad en el campo y la soberanía alimentaria.

Las crisis estructural de alimentos apenas comienza y su solución no llegará dentro la realidad social y económica del capitalismo, que no garantiza la alimentación como un derecho sino como un bien transable en el mercado, donde los agro-negocios y el libre comercio hacen a los países pobres, más pobres cada día. Solo una política nacional y anticapitalista que incentive el desarrollo del pequeño y mediano productor con un apoyo pleno del estado, privilegiando nuestras semillas autóctonas nos permitirá salir de la catástrofe alimentaria mundial.

Defendamos nuestro campo y construyamos nuestra soberanía alimentaria. ¡Sigamos a Contracorriente!. Continúe leyendo sobre este tema en www.gisxxi.org

Londres se incendia, la bolsa se ahoga, el desempleo está por estallar

¿La solucion? Bombardear Libia


En Londres los jóvenes desesperanzados queman casas y negocios. A pocos kilómetros de allí, a la gente que amasó miles de millones en la Bolsa le enloquece la idea de ganar un poco menos…Es posible que tu navegador no permita visualizar esta imagen.
Y ¿cómo fue que ganaron esos miles de millones? Obligando a las empresas a reducir los salarios y los empleos. Es decir, destruyendo el porvenir de los jóvenes para aumentar los beneficios de las empresas. Evidentemente ahí está la crisis: si se le quita el ganapán a los consumidores, ¿cómo podrán comprarlo?

Y ahora ¿qué hacen los dueños de la Bolsa? Exigen a los Estados que hagan más recortes sociales, o lo que es lo mismo más jóvenes sin esperanza.
Y al mismo tiempo los ministros –cuyas medidas neoliberales han conducido a esta masacre social- finjen no entender a qué se debe la revuelta. Solo les bastaría ir a escuchar un poco a esos desesperados.

Pero enviar policías a los barrios populares es mucho más fácil que mandarlos a la Bolsa.

Entonces en lugar de destinar todos los presupuestos a la creación de empleos, el gobierno británico acaba de enviar dos bombarderos más para matar más civiles en Libia y seguir sembrando más odio aún. París, Washington y bruselas hacen algo parecido… apropiarse del petróleo y de las reservas financieras de los libios, lo que les procurará un poco de dinero de bolsillo para pagar las deudas.

Pero si logran derrocar a Gadafi ¿qué es lo que sucederá? Más estado providencia en Libia, pero también mayor cantidad de privatizaciones. Más distribución social del dinero del petróleo, pero su confiscación por parte de las multinacionales. Más ayuda libia al desarrollo autónomo de los países africanos, pero mayor explotación de los recursos por parte de Occidente.

¿La consecuencia? Más africanos sin porvenir serán obligados a emigrar aún y a unirse a los desesperados de Londres, París o Bruselas. Donde trabajarán por nada, lo que será la desgracia de unos y el beneplácito de los otros.
Un sistema absurdo e inhumano. ¿Cuánto tiempo nos dejarán seguir haciéndolo?

Algunos hechos y cifras que no se mencionan
Los salarios británicos fueron congelados por Cameron mientras que los precios de los alimentos han aumentado un 5%.

En Tottenham (Londres) hay 54 postulantes por cada empleo vacante.
Ningún agente de la Policía Metropolitana londinense ha sido nunca condenado, aunque desde 1988, mataron a 333 personas a mansalva.
El Estado griego tiene una deuda de 350.000 millones de euros. Los capitalistas griegos tienen cuentas en Suiza por un valor de 600.000 millones.
La agencia calificadora Standard and Poors ha degradado la califiación de los EE.UU. porque el “plan del Congreso y de la administración solo prevé pequeños cambios en la política de Medicare” (equivalente a la Seguridad Social en materia de Salud)

El señor J.F Copé, secretario general de la UMO en Francia ha dicho :”Ya hemos reformado las jubilaciones, es necesario que ahora reformemos el seguro médico” (10.08.11)
Fuente michelcollon.info


¿Vale la pena leer los periódicos?

Vivir los latidos del mundo



Un amigo me confiesa: "En vacaciones no voy a leer ni un periódico, ni siquiera voy a abrir Internet. Quiero desintoxicarme". No son pocos los que en algún momento caen en la tentación -siempre vencida por suerte- de dejar de leer periódicos, cualquiera que sea su soporte. "Es que mi hígado no resiste tanta locura de noticias. Mejor saber menos de lo que ocurre en el mundo", dicen algunos. Negarnos a estar informados por miedo a sufrir es declarar nuestra derrota ante la vida.

A veces, es cierto, puede ser una terapia alejarse del bombardeo informativo cada vez más poderoso, más planetario y más repleto de atrocidades. La última la leo esta mañana aquí en Brasil: un joven mata a su padre y a su madre, encierra sus cuerpos en un armario y da una fiesta para 60 amigos. Hoy crece el interés por la introspección, por la meditación, por el encuentro con nuestro propio ser.

Y sin embargo, estoy convencido de que el mundo con todos sus horrores es hoy mejor que hace solo cien años. Y estoy convencido de que lo es precisamente por esa "maldita" información que se nos cuela cada vez más por las ventanas de nuestra vida. Con los ojos cerrados al mundo, este se degradaría aún más. Luz y taquígrafos, que se decía hace tiempo -hoy diríamos, luz e Internet-, son el mejor remedio a la barbarie, a los abusos del poder, a los atropellos a los más débiles. Por eso, todos los déspotas del mundo, odian la libertad de expresión.

Curiosamente -quizás por la deformación de mis estudios de Psicología- he visto siempre a la información como una de las mejores terapias para ser menos infelices. No me refiero, por ejemplo, a la terapia de un amigo que, tras años de horror en un campo nazi, sentía miedo de la muerte y usaba el periódico para, al leer las necrológicas, sentir el gusto de seguir aún vivo un día más.

Se trata de algo más serio. Hay quien al abrir los ojos cada mañana acude a un pensamiento positivo que le ayude a llevar mejor la dura tarea del día, o quien recita una plegaria o un mantra o acude a algún resorte espiritual. Y hay quien no se sentiría a gusto sin poder abrir el periódico -en el soporte que sea- mientras desayuna.

Yo soy uno de esos. Llevo más de 40 años, acostándome y despertándome con el latido del mundo, con la última noticia. Leí de joven que el escritor francés y Nobel de Literatura François Mauriac decía que "la lectura matinal del periódico era la oración del hombre laico". Se puede vivir sin saber nada de los otros, encerrado en el propio cascarón, aunque además de aburrido debe resultar de una pobreza existencial sin nombre. Es verdad que al abrir el periódico o al bucear en la Red, corremos el peligro de desayunarnos con las lágrimas de angustia del mundo que llegan hasta la taza humeante de café. Es verdad que a veces se nos congelará el alma al descubrir que somos más demonios que ángeles, todos, los humanos.

Pero también es verdad que cerrando los ojos a esas lágrimas, a esos horrores, nos convertiremos cada vez más en trozos de mármol, incapaces de llorar con los que lloran y de ser felices con los que consiguen serlo. Un filósofo me decía que envejece solo "el que pierde la capacidad de sorprenderse". ¿Y qué es la noticia, hacha o flor, sino la sorpresa que el mundo nos brinda a través de la información?

Sufrirá nuestro corazón con la noticia que espanta y gozará con el descubrimiento científico que salvará miles de vidas. No existen periódicos que solo publiquen noticias buenas -todos acabaron fracasando- porque la vida no es así. Es a veces benigna y a veces cruel, pero cada uno de los otros, que llora o ríe es una célula nuestra y si no nos hace vibrar, estamos muertos.

La vida, a pesar de que avanza siempre hacia mejor -¿pueden compararse las actuales crisis financieras de Europa, con las dos grandes guerras mundiales que sembraron al continente de millones de muertos hace tan poco tiempo?-, siempre estará amasada de dolor y de gloria. Negarnos a estar informados por miedo a sufrir es declarar nuestra derrota ante la vida, es negarnos a aceptarnos.

Puede hasta tener una apariencia de felicidad cambiar el periódico con su porción de sangre y de terror por una cerveza y unos boquerones fritos tumbados en la playa, pero al final de la ausencia provocada de noticias nos esperará solo el desencanto del egoísmo, el de aquel que creó el horrible refrán popular, "ojos que no ven corazón que no siente".

Mejor mancharnos de dolor o de disgusto con la lectura del periódico que vivir ciegos y con el corazón arrugado. ¿Para qué un corazón incapaz de latir con los latidos del mundo? Aquel profeta judío, que conocía bien el alma humana, pronunció una de las frases más enigmáticas de la historia: "Dejad que los muertos entierren a los muertos". A él le interesaban los vivos, a veces crueles -a él le clavaron en un madero-, a veces sublimes. Pienso en Gandhi, Luther King, Mandela y millones de anónimos capaces de morir por los demás. Los muertos no nos dan miedo. Somos los vivos los que damos miedo, pero así somos, no como nos gustaría a veces ser, sino como somos de verdad.La noticia, ayer del periódico de la mañana, hoy de cada instante, es el mejor espejo de nuestra propia alma. No sirve darle la vuelta o quebrarlo. Sus añicos acabarán manchándonos igualmente de sangre

85, Y SIGUE ENCABEZANDO LA REVOLUCIÓN; VAMOS COMPAÑERO HASTA LA VICTORIA SIEMPRE


Vio pasar a diez presidentes por la Casa Blanca, superó la Guerra Fría y escapó a más de 600 intentos de asesinato. Fidel Castro, el revolucionario, hizo su entrada triunfal en La Habana en 1959. Y lo haría para quedarse y marcar el rumbo de Cuba durante el siguiente medio siglo.
Ahora, llega a los 85 años retirado de la escena política. Eso sí, como líder de la revolución cubana ya hace tiempo que se ganó el paso a la historia.
Nikolái Kaláshnikov, vicedirector del Instituto de Latinoamérica de la Academia de Ciencias de Rusia, dice: “A mi juicio, Fidel Castro ya se inscribió entre las figuras históricas de su país y se quedará para siempre en la historia de Cuba como defensor de la soberanía de ese país”.
De hecho Fidel se convirtió en un referente para muchos países latinoamericanos en la época. Incluso a día de hoy, todavía es admirado por algunos líderes de la región.
El mundo entero recuerda los largos discursos de Fidel. Precisamente el ímpetu y energía que él desprendía en cada uno de ellos sirvieron durante todos los años que se mantuvo en el poder para inspirar y armar de esperanza a otros revolucionarios latinoamericanos. Los mismos que con el tiempo tomarían las riendas de sus países.
Hugo Chávez no sólo fue uno de ellos, sino que acabó convirtiéndose en un fiel amigo. Tanto es así que en las pocas apariciones que Fidel ha hecho últimamente, ha sido visto con Chávez. Y es que según el presidente venezolano, Fidel le está acompañando en la lucha contra el cáncer que padece y que está tratando en Cuba.
“Junto a Fidel son comandantes de las fuerzas libertarias de América”, comenta el presidente boliviano Evo Morales. “Pero también el compañero Chávez y Fidel sembraron bastante estas revoluciones democráticas en Bolivia, Ecuador, Nicaragua y otros países. No es regalo que llega del cielo, es la lucha de estos comandantes”.
Su mente de estratega le mantuvo en el poder hasta que en 2006 se lo cedió su hermano, Raúl. Una vez más, sorprendió al mundo poniendo en marcha él mismo el proceso de transición, del que periodistas y analistas llevaban hablando desde hacía décadas.
“Me parece que lo que ha logrado hasta el momento Fidel es una transición exitosa”, cree Rosendo Fraga, miembro del Consejo argentino de Relaciones Internacionales.
Desde la renuncia de Fidel, los cubanos de a pie se han acostumbrado a la ausencia de quien tuvo las riendas de Cuba durante cincuenta años. Y de quien, de alguna manera, siempre estará presente en la historia de la isla.

Articulo completo en:http://actualidad.rt.com/actualidad/america_latina/issue_28273.html