miércoles, 5 de octubre de 2011

Luchas de clases en Uruguay

El gobierno de izquierda de Uruguay se destaca por la relación con el trabajo. El Frente Amplio mantiene el objetivo de controlar la inflación pero, a diferencia de los gobiernos anteriores, trata de dominar los conflictos del trabajo.


Los análisis políticos, por lo general, consideran a los conflictos como objetos sobre los que recae la acción del estado. Este artículo invierte el punto de vista y analiza las políticas de gobierno como respuestas a las luchas. Siguiendo ese hilo se pondrán de manifiesto, no sólo las tensiones que esas políticas encierran, sino también los movimientos que las superan.

De las resistencias al gobierno
La composición del trabajo en Uruguay pasó por grandes transformaciones técnicas y políticas durante las últimas décadas.

Los métodos de organización basados en la colaboración de los trabajadores, la subcontratación de funciones y la precarización del empleo, disgregaron la figura de una clase obrera masiva. La relación laboral no se limita a algo que ocurre entre obreros y patrón dentro de la fábrica. El mando sobre el trabajo se extiende como un control de redes productivas en la sociedad y multiplica también los personajes y lugares de conflicto.

Los sindicatos, reducidos a la organización del empleo formal, resistieron las reformas neoliberales asociados al partido de izquierda, el Frente Amplio.1 Esos lazos entre organizaciones sociales y políticas no estuvieron libres de tensiones. No obstante, fueron decisivos, tanto para la eficacia política de las resistencias sociales, como para canalizar electoralmente los descontentos a favor de la izquierda y acceder al gobierno.

El gobierno del Frente Amplio respondió a esa composición de clase con la institución de los Consejos de Salarios. La negociación colectiva era una demanda sostenida del movimiento sindical y un elemento clave de su asociación con la izquierda, contrapuesta a la desregulación laboral promovida por los partidos políticos tradicionales. Los Consejos de Salarios aparecen como un reconocimiento del poder de los trabajadores y, al mismo tiempo, como la tentativa de confinarlos en un lugar subalterno.

Vázquez: la administración de los salarios
Entre los años 2005 y 2010, el gobierno de Tabaré Vázquez procuró controlar los conflictos del trabajo y administrar los salarios en función de la inflación.
El Frente Amplio organizó Consejos de Salarios en toda las actividades económicas; protegió a los sindicatos, con el fin de equilibrar su posición con los empresarios; y puso la negociación colectiva bajo la tutela del gobierno. El Poder Ejecutivo fijó aumentos de salarios simultáneos y uniformes, limitó la negociación colectiva a una implementación particular por ramas de actividad y reconoció solamente los convenios que cumplieran con las pautas gubernamentales.

De este modo, la política económica pretendió regular los salarios como una variable dependiente de la inflación. Sin embargo, se encontró con un desarrollo de necesidades y deseos que desbordan las mediaciones políticas.
Los conflictos aumentaron hasta recuperar los niveles previos a la instalación de los Consejos de Salarios. Según el Instituto de Relaciones Laborales, la conflictividad pasó de 392.914 jornadas laborales en el año 2005, para un total de 1.315.983 jornadas de trabajo perdidas en el 2008.

Creció también la organización sindical. De los 140.000 trabajadores sindicalizados, estimados a comienzos del 2005, llegó a cerca de 300.000 para fines del año 2008, según la central sindical PIT-CNT.2
Los trabajadores cuestionaron las pautas salariales del gobierno. Promovieron aumentos diferenciados para las categorías de bajos ingresos y, mientras los ajustes fijados por el gobierno de Vázquez iban de un mínimo del 9 hasta un máximo del 20 por ciento, llevaron a un crecimiento del salario real del 27 por ciento en el quinquenio.

Las luchas convirtieron al salario en una variable rebelde, que supera los límites de la política económica.

Mujica: la flexibilización salarial
En el año 2010, asumió un nuevo gobierno presidido por José Mujica. Si bien pertenece también al Frente Amplio como el anterior, reaccionó a los conflictos del trabajo con la flexibilización salarial.

El gobierno de Mujica mantuvo el control de la inflación como prioridad, pero abandonó la administración de los salarios. El Poder Ejecutivo dejó de fijar los porcentajes de ajuste y los reemplazó con aumentos por productividad. La flexibilización permite mayores aumentos para los sindicatos más fuertes y las empresas con mejor capacidad de pago, sin empujar a un alza general de salarios ni elevar los precios.

No afecta la distribución entre trabajo y capital, porque los salarios sólo aumentan si crecen las ganancias. En cambio, tiene importantes efectos políticos. La subordinación a la productividad asocia los ingresos del trabajador con la suerte de las empresas, antes que con el conjunto de la clase, y requiere la colaboración de los sindicatos para definir y vigilar los convenios.

El gobierno del Frente Amplio respondió al desarrollo de la composición de clase con políticas que acentúan las diferencias entre los trabajadores, dispersan la acción de los sindicatos y reintegran las luchas dentro de la política económica. No obstante, el cambio de la regulación salarial terminó por resolverse a través de una ola de conflictos.

El ciclo de luchas
Los conflictos comprendieron la renovación de los convenios de la actividad privada y la negociación presupuestal de los funcionarios públicos, sostenidos por acciones comunes de todo el movimiento sindical, incluyendo un paro general de 24 horas. La conflictividad sumó un total de 1.279.500 jornadas de trabajo en el año 2010, con la participación de 1.114.400 trabajadores, según el Instituto de Relaciones Laborales.

Su impacto se vio acrecentado, además, por formas de lucha que multiplican los efectos sobre las actividades. Las ocupaciones de lugares de trabajo, los piquetes y el encadenamiento de las paralizaciones revelaron un conocimiento y poder de los trabajadores, que se sobrepuso a las direcciones de empresas y servicios. El ciclo concluyó atrayendo a los trabajadores del comercio y los servicios, de más bajos salarios y que habían sido mantenidos hasta entonces al margen de las luchas.

El Ministerio de Trabajo celebró los consensos finalmente alcanzados con la firma de nuevos convenios. En cambio, el Banco Central advirtió que se acordaron aumentos de salarios por encima de la inflación que no están atados a incrementos de productividad.

En efecto, la mayoría de los convenios estableció aumentos de salarios fijos e incluso, cuando adoptaron formas de flexibilidad como en el caso de la Construcción, acotaron su variación dentro de estrechos márgenes. La similitud de los porcentajes de aumento, a pesar de la diversidad de las fórmulas de ajuste, refleja referencias comunes, que prevalecen sobre las diferencias entre los sectores económicos.

Puede discutirse si los resultados obtenidos están a la altura del potencial existente. Este es y será siempre un asunto de debate entre las agrupaciones sindicales. Los conflictos del período produjeron también algo más y distinto que mejores salarios. Trazaron un curso de acción mayoritario entre los trabajadores y victorioso en el choque de clases.

Conclusión: la estrategia de la autonomía
Las relaciones de fuerzas produjeron resultados que contrariaron los lineamientos del gobierno. No son los salarios que se flexibilizan para mantener las ganancias, sino éstas que resultan condicionadas por la rigidez de las necesidades de los trabajadores. Lejos de dispersar su acción, los sindicatos impusieron referencias comunes, que nivelan las diferencias entre los sectores económicos. El salario se independiza como un “componente exógeno”, alerta el Banco Central, que escapa al manejo de la política económica y la condiciona.

De las luchas surge una estrategia diferenciada del gobierno, que revela una tendencia a la autonomía política de los trabajadores y se proyecta como un movimiento que supera el actual estado de cosas.

Los dominós financieros empiezan a caer en Europa

El 4 de octubre, los ministerios de Finanzas de Francia y Bélgica anunciaron de forma conjunta la decisión de intervenir el Banco Dexia, la entidad financiera mas grande de Bélgica en términos de activos. Este anuncio se vio precedido por meses de rumores tras las mayores perdidas en la historia del banco para el segundo cuarto del 2011, por un valor superior a 4 millardos de euros. El rescate de Dexia seria el segundo recibido por la entidad financiera, después de haber sido rescatada por crédito publico en Septiembre de 2008. En ese momento, Dexia recibió mas de 3 millardos de euros a través de la compra de acciones por parte de Francia y Bélgica, ademas de garantías estatales de créditos por un valor de 150 millardos de euros |1|.
 
Lo mas relevante detrás de esta historia tiene que ver con la dependencia de financiamiento de corto plazo denominada en dólares por parte de Dexia. A lo largo de la década pasada, Dexia consolido un modelo de negocios basado en la utilización de financiamiento de corto plazo a bajo costo para la compra de activos de largo plazo y mayores rendimientos. Dichos activos se encontraban denominados en dólares, por lo cual el banco belga debió utilizar de forma creciente swaps y otros derivados financieros para mantener las posiciones en su hoja de balance. Sin embargo, como se explico en un anterior articulo, este modelo de negocios colapso con el congelamiento de los mercados de financiamiento de corto plazo tras la desaparición de Lehman Brothers.


De esta forma, no resulta sorprendente encontrar que en el ultimo cuarto del 2008, Dexia fue el principal receptor de créditos de emergencia en dólares de la zona Euro por parte de la FED por un valor total de 58.5 millardos de dólares. Los créditos de la FED continuaron hasta el 2010 alcanzando un total de 159 millardos de dólares para Julio de ese año. Sin estos recursos, Dexia hubiera sido forzado a vender sus posiciones de largo plazo a precios de liquidación lo cual no solo hubiera adelantado en el tiempo la necesidad de reestructurar su hoja de balance, sino que también hubiera incrementado la volatilidad en los mercados financieros internacionales. Fue precisamente la necesidad de evitar este escenario la que impulso a la FED a incrementar de forma gradual sus créditos al banco europeo.


A pesar de los esfuerzos de los principales bancos centrales de esconder los problemas de solvencia de instituciones como Dexia a través de la provisión masiva de liquidez, la gravedad de la situación asociada a las perdidas tanto en portafolios de activos denominados en dólares como de créditos a la periferia europea han hecho la situación insostenible. En este sentido la atención debe desplazarse hacia las siguientes fichas del domino financiero europeo que están en riesgo de caer. Una guía practica para este fin, es el análisis de la dependencia de bancos de la zona euro de financiamiento a corto plazo, medida tanto a través de su uso de wholesale funding |2|, como de los créditos recibidos de la FED tras la crisis del 2008.


Un análisis de este tipo revela que las instituciones financieras que enfrentan los mayores riesgos, son los bancos franceses BNP Paribas y Societe Generale. Para el segundo cuarto del 2011, en ambos casos el financiamiento al por mayor con vencimiento inferior a un año, representa poco mas del 70% de su financiamiento. Como referencia, esta cifra para Dexia representaba un numero cercano al 50% |3|. Lo que este indicador nos muestra es la necesidad de retornar de forma regular a los mercados financieros para buscar financiamiento. Un numero alto, como el que presentan este grupo de bancos, indica una alta vulnerabilidad en caso de incrementos de la volatilidad y por ende del costo de financiamiento.


Por otra parte, si se compara la liquidez de los activos comprados con este financiamiento, menos del 40% tiene vencimiento inferior a un año para BNP y SG. Esta cifra representaba alrededor del 10% para Dexia. Este indicador muestra la capacidad de los bancos de liquidar sus activos para hacer frente a sus obligaciones en caso de perder su acceso a financiamiento. Un numero bajo indica que los bancos tienen poca capacidad de acceder a recursos frescos a través de la venta de sus activos, lo cual incrementa la fragilidad financiera de la institución.


Sin embargo, los preocupantes paralelos no terminan ahí. De acuerdo a los datos suministrados por la reciente auditoria realizada a la FED, para investigar los destinos de los créditos otorgados por el banco central norteamericano en el marco de la crisis financiera, tanto BNP como SG ocupan lugares prominentes en la lista de instituciones financieras beneficiadas por dichos programas. Entre 2007 y 2010, BNP recibió créditos por parte de la FED por un valor de 175 millardos de dólares. Mientras tanto, SG, obtuvo 125 millardos de dólares |4|.


La clara debilidad de estas instituciones ante ataques especulativos que retiren el financiamiento al por mayor en dólares del cual dependen, permite entender la rápida caída que han presentado los precios en sus acciones a lo largo del ultimo año, en ambos casos superiores al 50%. De esta forma esta claro que el proceso de nacionalización de Dexia, es solo la primera fase de una nueva virulenta fase de colapsos de instituciones financieras que a diferencia de lo ocurrido del 2008, parece se concentrara en Europa. Sin embargo en la actual circunstancia la posibilidad y disponibilidad de socializar las perdidas de los bancos no parece ser la misma que hace un par de años. Esto sumado a la dificultades por las cuales atraviesa la zona euro, auguran un periodo volátil y marcado por el miedo en los mercados financieros.

Ocupar Wall Street será sólo el principio


Wall Street es más que el siguiente paso. Las personas que se congregan en el puente de Brooklyn no son simples manifestantes hartos de los mercados ni, como otros aseguran, jóvenes ociosos que pierden su tiempo en montar follón, sino que forman parte de una nueva fase de la política. No podemos analizar lo que ha ocurrido en diferentes ciudades europeas, y ahora en las americanas, en términos de movimientos minoritarios, sino que debemos ser lo suficientemente perspicaces  para darnos cuenta de las demandas que subyacen bajo estas formas de movilización.

Así lo afirma Guy Standing, profesor de Seguridad Económica en la Universidad de Bath (Reino Unido) y autor de Precariat, the new dangerous class (Bloomsbury Academic), para quien vivimos en un mundo dominado por la inseguridad, la ansiedad y la frustración, por lo que no resulta extraño que surjan nuevas formas políticas de actuación que traten de dar respuesta a sentimientos socialmente tan complejos.

Hablamos de un mundo, el del siglo XXI, en el que las circunstancias vitales son muy diferentes de las que construyeron las naciones de clase media del siglo pasado. Si en aquella época las personas definían sus identidades por la pertenencia a un territorio o por el trabajo que realizaban, hoy han perdido ese sentido de la identidad. Según Standing, hay un conjunto de trabajadores, el precariado,que “tienden a sentirse subempleados, que saben que su trabajo carecerá de continuidad y estabilidad y que tienen una peculiar relación con el tiempo, ya que lo viven mucho más apresurado y constreñido que en épocas anteriores”.

Sentimiento de ansiedad
Las consecuencias de esta falta de identidad, asegura Standing, pueden ser graves y llevar "a  desaprovechar las energías, a los comportamientos anómicos, a la enfermedad social o a la drogadicción. Y si uno no forma parte de una comunidad en la cual se vivan valores de solidaridad, se puede caer muy fácilmente en el comportamiento oportunista con los vecinos o compañeros”.

Por eso, cuando hablamos del Precariado, por utilizar el término propuesto por Standing, debemos entender que no nos estamos refiriendo a esa clase media que se siente exprimida, a los excluidos de la sociedad o a un nuevo tipo de clase trabajadora, sino que estamos principalmente ante un conjunto de sentimientos y ansiedades que afecta a toda la sociedad y al que hay que dar respuesta. Y en un doble sentido, porque, como afirma Standing, el precariado es algo funcional para el sistema de mercado global, que precisa de él, pero no podrá servir a sus fines mientras experimente sentimientos tan negativos. “Por eso quienes están dentro del precariado (y los que están relacionados con ellos, de una u otra manera) se sienten frustrados y a menudo enfadados. Sin embargo, sería igualmente erróneo percibir a quienes forman el  precariado como simples víctimas. Mucho de ellos rechazan abierta y orgullosamente el laborismo en el que se criaron las últimas generaciones de trabajadores. Ellos no quieren volver atrás, no quieren trabajos alienantes que duren toda la vida. Quieren tener vidas productivas”.

Para Standing, hablamos de personas que quieren construir un futuro en el que puedan sentirse realizadas y trabajar en empleos que les permitan ser creativas. Se les pide que sean flexibles y que estén en situación de empleabilidad, pero eso no debe implicar, como lo hace a menudo, que deban renunciar a controlar sus vidas y a disponer de un sentido del desarrollo personal”.

Tres clases de precariado
Por eso, apunta Standing, a menos que entendamos al precariado, podemos vivir momentos políticos difíciles. El precariado es la nueva clase peligrosa, salvo que sepamos dar las respuestas precisas.  “Hablamos de millones de personas que se sienten crónicamente inseguras, a quienes el trabajo no proporciona una identidad estable, que carecen de un sentimiento de seguridad económica y que saben que nunca encontrarán un lugar seguro en el que desarrollar su vida”. Pero, dentro de esas características generales, podemos distinguir tres grupos.

En el primero están aquellos que sienten que ha desaparecido la vida que esperaban. “No tienen un alto nivel de formación pero pensaban que, como la generación de sus padres, iban a tener una vida laboral estable. Y ya no será así. En este grupo abundan las personas enfadadas que escuchan las voces del populismo, que no ven con buenos ojos a los inmigrantes y que son políticamente peligrosos porque probablemente se convertirán en seguidores de los populistas de extrema derecha”.

El segundo grupo consiste en gente que no está comprometida políticamente. No se identifican con los socialdemócratas, los conservadores o los cristiano-demócratas de la vieja escuela. “Se sienten inseguros y separados de la sociedad, pero de un modo anárquico. Tampoco están fuera del sistema, porque son parte de un sistema laboral emergente. Incluyen muchos grupos, entre los que están los inmigrantes. Su activismo político se limitará a salir a la calle a protestar por los recortes en los presupuestos o en los servicios sociales”.

El tercer grupo sí nos ofrece una perspectiva diferente, que es en cierta manera esperanzadora, afirma Standing. La mayoría de las personas que lo forman son jóvenes con estudios superiores, que viven situaciones inseguras pero que ni buscan ni quieren los viejos trabajos de por vida que ocuparon sus padres.” Y son peligrosos porque rechazan el viejo estilo de los partidos políticos.Probablemente sean idealistas, y su descontento está encauzado en el sentido de intentar buscar una sociedad mejor”.

Nómadas urbanos
Según Standing, cuando hablamos de precariado, hablamos de una clase en formación, de un conjunto de personas que comparten características similares y sobre las que actúan fuerzas muy parecidas. “De ellos se espera que provean al mercado trabajo flexible y que entren y salgan del empleo como si fueran nómadas urbanos. Pero no son una clase en sí misma porque no ven la solución a sus inseguridades de un modo similar”.

Sin embargo, se trata de una situación transitoria. Es muy probable (“y hemos visto cosas importantes en ese aspecto en 2011”) que las diferentes direcciones vayan convergiendo en algo común, del mismo modo que ocurrió en el pasado. “Cuando la clase trabajadora industrial emergió  en la época en que el capitalismo industrial tomaba forma en los siglos XIX y XX, llevó un tiempo que esa identidad coagulase alrededor de los sindicatos y de los partidos socialdemócratas y laboristas”. Y esa reunión alrededor de algo común también tendrá lugar en el presente, sólo que no bajo los viejos parámetros. “Esos modelos no son con los que se identifica el precariado. En el curso de las manifestaciones de las plazas de las grandes ciudades, en Atenas, Madrid, Hamburgo o Milán, estamos viendo el surgimiento bastante rápido de una agenda que puede transformar una gran parte del precariado en una fuerza política. Escuchando las voces de los indignados, o de su equivalente en los distintos países, estamos viendo una nueva y excitante visión de cómo otra sociedad está tomando forma”.

http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2011/10/04/ocupar-wall-street-sera-solo-el-principio-85311/

Privatización de la lengua


Quizá esté bien empezar con palabras de Neruda, que son las mismas tuyas, las mismas mías, las de nosotros: “Qué buen idioma el mío, qué buena lengua heredamos de los conquistadores torvos…”. Sí, ya lo dijo un filósofo de la antigüedad –dicen que todos los filósofos son antiguos- que las palabras crean las cosas. Y una de esas cosas es que hoy parece que las palabras se van a privatizar.

Y lo hará nada más y nada menos que la Real Academia de la Lengua Española, aliada a conglomerados económicos que, por lo visto, algún día nos van a cobrar impuestos por usar las palabras.

La sospecha comenzó cuando al periodista uruguayo Ricardo Soca, autor del servicio en internet La palabra del día, de distribución gratuita a más de doscientos mil suscriptores, le llegó una comunicación “algo petulante” de un abogado del grupo editorial Planeta, que dijo actuar en nombre de la Real Academia Española (RAE). En su mensaje le instaba a retirar una pieza de su página en la “que por sus propios medios” recopilaba una comparación entre las entradas del diccionario de la RAE y las actualizaciones que la misma realiza en perspectiva de la publicación del nuevo diccionario.

El caso es que al periodista lo acusaron de contravenir códigos y leyes, además de “competencia desleal”. Y, bueno, para no armar más embrollos y follones él decidió retirar las partes pertinentes en las que, además, citaba la fuente. “En el mensaje se me advertía, en nombre del Grupo Planeta y de la Real Academia Española, que debería retirar los avances de la vigésima tercera edición del diccionario académico, pues estaría violando, aquí en Montevideo, no sé qué leyes civiles y penales del Reino de España”.

Además, a Soco le prohibieron la introducción de enlaces que faciliten el acceso directo a cualquiera de los contenidos de los sitios web de la RAE. Como se sabe, la Real Academia Española es financiada con dineros públicos y, según se ve, ahora ha delegado en empresas privadas “del Reino de España –palabras de Soco- una parte de la autoridad que hace 298 años le confirió Fernando V para unificar la lengua del imperio”. El asunto va más allá, y a través de una empresa privada, la Academia está impidiendo la divulgación en internet de obras en cuya elaboración han participado las 22 academias, como es el caso del diccionario.

En estos tiempos neoliberales, en que se privatizan el agua, el aire, el cielo, (pronto privatizarán la luna), los servicios que antes eran públicos, en fin, parece haber llegado la hora de la privatización de la lengua. La RAE “pretende imponer las leyes del reino a los países hispanohablantes”. De seguro, a cierta parte de los campesinos de Antioquia, por ejemplo, les cobrarán que estén usando todavía palabras del Siglo de Oro español.
Se sabe, también, que los académicos son los que encarcelan la lengua. Lo advirtió Cervantes, en su obra magna, cuando destacaba el uso popular de las palabras y concedía todo el poder creativo al uso y al vulgo en el enriquecimiento de la lengua (Ver capítulo 43 de la segunda parte del Quijote). Hace tiempos, ciertos académicos colombianos se opusieron a la postulación que hicieron, en distintos años, Jean Paul Sartre y Thornton Wilder, de Fernando González al Nobel de Literatura.

Comentaba el poeta argentino Ricardo Ostuni que no es extraño que, en algún acuerdo con Planeta, aparezcan ahora propietarios de la lengua. Y nada raro que nos cobren derechos de autor por las palabras que emitimos. A esos bárbaros, los conquistadores, que llegaron y arrasaron, “se les caían de las botas, de las barbas, de los yelmos, de las herraduras, como piedrecitas, las palabras luminosas que se quedaron aquí resplandecientes... el idioma”, cantaba Neruda. Se robaron el oro y nos dejaron el oro. El poeta chileno advertía que se llevaron todo y nos dejaron todo: “nos dejaron las palabras”. Pues no. Ahora los hechos parecen indicar que nos van a cobrar todo por las palabras que nos dejaron, que, además, han sido enriquecidas de modo extraordinario por las culturas que ellos borraron. Y por los cotidianos aportes del pueblo, al que los académicos de la lengua tanto desprecian.

Fuente: http://www.elespectador.com/impreso/opinion/columna-303333-privatizacion-de-lengua


La misión es involucrarnos

Página 12


Nueva York tiene ocho millones de habitantes; un millón vive en la pobreza. Es una vergüenza. Y, sin embargo, el sistema no se detiene aquí. No importa cuánta vergüenza podamos sentir; la maquinaria va hacia adelante, para hacer más dinero. Nuevas maneras de trampear con las jubilaciones; de robar aún más. Pero algo está sucediendo en Liberty Plaza.

Estuve en Liberty Plaza para realizar un par de notas. Y volveré. ¿Sabías? Están haciendo un gran trabajo ahí. Y están recibiendo aún más apoyo. La otra noche, el sindicato de empleados de transportes –los conductores de ómnibus, los conductores de la metropolitana– votaron con entusiasmo para mantener la protesta. Hace tres días, 700 pilotos de línea –sobre todo de United y Continental– marcharon por Wall Street. No sé si hubo alguna forma de ver esto en televisión. Sé cómo estuvo la cobertura aquí; se mostró a unos pocos hippies que tocaban sus tambores –las cosas típicas que buscan los diarios–. Por favor: ¡que Dios bendiga a los hippies que tocan sus tambores! Pero es la razón por la que “ellos” quieren que se vea sólo esto. Y ahora yo les digo lo que vi en aquella plaza. Vi jóvenes, vi ancianos, vi gente de todo tipo y de todos los colores y todas la religiones. Vi también a la gente que vota por Ron Paul (el candidato presidencial ultraconservador que quiere abolir el Banco Central). Quiero decir, era un grupo de gente de todo tipo. Estaban los enfermeros en esa plaza. Estaban los maestros en esa plaza. Gente de todo tipo.

Hoy martes habrá una nueva manifestación: también los conductores de ómnibus y de la metropolitana marcharán por Wall Street. Oí decir que la UAW (el sindicato de los obreros del automóvil) está pensando en algo parecido. Piensen, su peor pesadilla se convierte en realidad. ¡Los hippies y los obreros del automóvil que marchan juntos! La gente entendió. Y toda esta historia sobre las divisiones internas y esto y lo otro: a la gente no le importa más. Porque esta vez se trata de sus propios hijos que corren el riesgo de no poder ir más a la escuela. Esta vez se corre el riesgo de quedarse sin techo. Esto es lo que en verdad está en juego.

Pero lo que me parece más extraño y bizarro, de los ricos, es cómo habían decidido excederse tanto. Quiero decir: les iba todo muy bien. No, para ellos no era bastante. Para los nuevos ricos no era bastante. Los nuevos ricos que no hicieron su fortuna gracias a una buena idea. Ni a un invento. Ni con su sudor. Ni con su trabajo. Los nuevos ricos que se enriquecieron con el dinero de los otros; con el que jugaron como si fuesen al casino. Dinero más dinero. Y ahora nos encontramos con una generación de jóvenes para los que los héroes a los que emular son aquellos de los canales de televisión de negocios: aquellos que se enriquecieron haciendo dinero sobre aquellos que hacen dinero.

Pero, ¿cuánta necesidad tendremos de jóvenes que se pongan a trabajar para salvar a este planeta? Para encontrar la cura a todos estos males. Para encontrar una manera de llevar agua y servicios higiénicos a los millares de personas sobre esta tierra que no los tienen.

Esto es lo que querría. Que en lugar de que las 400 personas más ricas de este país tengan más riqueza, sean los 150 millones de estadounidenses todos juntos los que estén mejor. Dirán, es una de esas cifras que Michael Moore tira por ahí. Pero es una estadística cierta: verificada por Forbes y por PolitiFact. ¡Las 400 personas más ricas de este país, son más ricos que los 150 millones todos juntos! Pero esto no se puede llamar democracia. La democracia implica una suerte de igualdad: yo no digo que cada pedazo de la torta debe ser de la misma medida, pero ¿no nos fuimos mucho más allá?
Ahora está esta buena noticia. Porque hasta que alguno desafíe a nuestra democracia –mientras que la Constitución se mantenga intacta–, querrá decir que cada uno de nosotros tendrá el mismo derecho de voto que los señores de Wall Street: un voto por persona. Y ellos podrán comprar a todos los candidatos que quieran; pero su mano guiará a nuestra mano cuando estemos en el cuarto oscuro. El mensaje de gritar fuerte es hacer llegar a los millones de personas que se dieron por vencidas –o que fueron convencidas por ignorancia–. Lograremos hacer llegar nuestro mensaje que para aquellos 400 será la peor de las pesadillas. Porque lo único que saben hacer bien son las cuentas. Nosotros somos muchos más que ellos. Depende sólo de nosotros. Basta de despertarse a la mañana y decir “Ok”. Ahora basta. Decidí involucrarme. Esta ahora es nuestra misión, involucrarnos. Por eso les digo: apoyen la protesta de Liberty Plaza.

* Durante la presentación del último libro de Moore en ST. Mark’s Bookstore.
Traducción: Celita Doyhambéhère.

REBELIÓN DEL PUEBLO ESTADOUNIDENSE


Protestas de ‘Occupy Wall Street’ ahora se extienden a Boston, Los Ángeles, San Louis, Chicago y Kansas


Occupy-Wall-StreetEP – Las protestas del movimiento ciudadano ‘Oc cupy Wall Street’ han conseguido impulsar un mensaje anticorporativista más allá de la ciudad donde surgieron, Nueva York, y protestas similares se han sucedido este martes en las localidades de Boston, Los Ángeles, San Louis, Chicago y Kansas, según ha informado el diario estadounidense ‘The Washington Post’.

Los organizadores planean para el jueves una marcha en Washington que parta de la plaza de la Libertad para “denunciar los sistemas y las instituciones que apoyan las guerras sin final y la avaricia sin límites de las corporaciones”.

El lunes por la mañana, en el que se ha convertido en el centro neurálgico de las protestas en Nueva York, el parque Zuccotti, se realizó una feria callejera, con coloridos vestidos y juegos. Varios manifestantes con pintura blanca en la cara y ribetes rojos en los labios, asemejando sangre, representaron una ‘marcha zombie’ en la calle Broadway para ejemplificar lo que entienden como la macabra naturaleza del capitalismo.

Pese a que no existen líderes ni una agenda organizada, los manifestantes insisten en que están trasladando su propia visión de una causa nacional. “Las críticas se han centrado en la falta de cohesión y demandas. Lo que los críticos no entienden es el valor de formar de manera directa un movimiento político que no está controlado por las élites”, ha señalado el activista político Arthur Kohl-Riggs.

Las protestas han conseguido apoyo institucional gracias a la incorporación a las mismas del sindicato nacional de Transportes. El sindicato, con más de 190.000 miembros en EEUU y Canadá, mostró su apoyo al movimiento.

El sindicato ha dicho que miembros de la organización en Nueva York estuvieron presentes en el parque Zuccotti y que asistirán a la marcha de este miércoles. Planean además donar comida y otros suministros, así como participar en otras manifestaciones en el país.
“Mientras nosotros luchamos en la calle día tras día, mes tras mes, los millonarios y billonarios de Wall Street se sienta, intocables, y nos poden más en nuestro nivel de sacrificio”, ha dicho el presidente del sindicato, Larry Hanley.

LA REBELIÓN DE LOS POBRES DENTRO DE LAS ENTRAÑAS DE LA BESTIA NORTEAMERICANA


Golinger: en EEUU, “por primera vez se siente las manifestaciones de las personas que dicen basta”


AVN – Las injustas políticas financieras de Estados Unidos (EEUU), así como el desempleo, son las razones principales por las cuales cientos de manifestantes, entre jóvenes y otras personas excluidas, protestan en Nueva York, refirió la investigadora y analista internacional Eva Golinger.
“Son jóvenes y personas que están cansadas y hartas de la exclusión y están protestando por las políticas financieras, y de la manera que han dejado a millones de personas sin empleos en ese país”, dijo Golinger durante un contacto vía skype desde esta ciudad con el programa Dando y Dando, transmitido Venezolana de Televisión (VTV).
Precisó que no hay oportunidades para la juventud estadounidense, por ello la cifra de desempleo en este sector sobrepasa el 30%.
Explicó que en el caso de Nueva York se trata de organizaciones sociales que siempre han estado en la vanguardia de la lucha contra las guerras para reivindicar los derechos laborales y en contra de las políticas financieras de Estados Unidos.
La analista también señaló que para el próximo jueves más de 50 organizaciones sociales han convocado a una marcha hacia la Plaza de la Libertad, ubicada entre la Casa Blanca y el Capitolio en Washington.
Dijo que estas manifestaciones son “la acumulación de diferentes factores y grupos que por fin se están uniendo y agrupando para protestar contra esas políticas financieras capitalistas y el abuso de las corporaciones y las instituciones financieras que se gastan el dinero de sus contribuidores”.
“Por primera vez se están sintiendo las manifestaciones de las personas que dicen basta. Este año es de campaña presidencial y esto (las protestas) puede influir, al mismo tiempo también hay mucho peligro de que estos movimientos sean coartados y logren ser neutralizados por otros intereses”, agregó Golinger.
De acuerdo con una nota de la agencia de EFE, los manifestantes se alistan para hacer nuevas protestas esta semana, luego de que el pasado fin de semana ocurrieran protestas en diferentes ciudades del país.
En Nueva York detuvieron a 700 personas que se sumaron al movimiento Ocupa Wall Street, mediante el cual emulan a los indignados españoles.
También durante el fin de semana en Boston, Los Ángeles, Filadelfia, Seattle y Chicago se convocaron concentraciones en solidaridad con las personas detenidas.
El movimiento Ocupa Wall Street surgió semanas atrás en señal de protesta contra el actual sistema económico estadounidense y la responsabilidad de los bancos privados por la actual crisis capitalista.

REVELANDO LAS MENTIRAS VERDADERAS


Perlas informativas del mes de septiembre 2011



InternacionalAteos y dioses
La portada del diario Ideal de Granada del 19 de agosto recoge una foto a toda plana de Ratzinger con el titular: “El Papa critica a los ateos 'que se creen dioses'”. Precisamente es todo lo contrario: el que se dice representante de dios en la tierra es el Papa, y los ateos lo que creen es que dios no existe.
Arrivederci Roma
¿Recuerdan al corresponsal de El País en Roma que con tanta contundencia informaba de las tropelías y corrupciones de Berlusconi? El que logró para el periódico las fotos de las orgías de su mansión de Cerdeña que tanto molestó al primer ministro italiano. ¿Recuerdan también que Prisa, empresa editora de El País, y Mediaset, empresa propiedad de Berluconi, llegaron a un acuerdo accionarial por el que los segundo compraban a los primeros el canal de televisión Cuatro y el 22% ciento de Digital+? Un encamamiento empresarial que ligaba mal con el tono de las crónicas del corresponsal de El País en Roma. Pues bien, el último día de agosto el post del blog de este corresponsal se titulaba “Arrivederci Roma” y comenzaba así: “Señoras, señores, se acabó lo que se daba. Il Capo ha decidido que hay que irse a París, y allá que vamos”.

Indignado e indignador
Es curioso lo que pueden llegar a lograr los medios de comunicación. A finales de agosto visitó España Stéphane Hessel, el autor de libros como Indignaos y Comprometeos, obras que inspiraron el 15-M. Parece lógico que Hessel no comparta mucho las acciones ante de la crisis de gobiernos como el español. Ahora viene la curiosa coincidencia. Hessel es invitado a los estudios de la cadena Ser y, casualmente, coincide en los pasillos con el ministro de Fomento y vicepresidente del PSOE José Blanco. De modo que ya tenemos en la prensa (Público, 1-9-2011) una foto saludándose efusivamente del autor de Indignados y el gobierno que nos ha indignado.
Fondos robados
El 3 de septiembre El País publica el reportaje “El tortuoso retorno del dinero robado por los dictadores”, donde analiza el dinero que algunos dictadores se llevaron de sus países. Junto a casos como Mubarak de Egipto, Marcos de Filipinas o Montesinos de Perú, aparece Gadafi. Afirma la noticia que “resulta casi imposible cuantificar la fortuna que el depuesto régimen de Gadafi tiene en el exterior. Las estimaciones más recatadas hablan de 50.000 millones de dólares (35.000 millones de euros), pero otras elevan la cifra a 150.000 millones de dólares”. Lo curioso es que, a continuación, señalan que “uno de los aspectos ventajosos de esta fortuna es que tres cuartas partes son fondos públicos, propiedad de empresas estatales libias, y no están en cuentas personales, por lo que la restitución del dinero a las nuevas autoridades de Trípoli será legalmente más sencilla en cuanto la ONU levante el embargo”. De modo que no es acertado hablar del dinero robado por Gadafi si el titular es el Estado libio.
Fuerzas para contraatacar
El diario colombiano El Tiempo titula el 5 de septiembre: “Chávez propone unir fuerzas para lanzar un 'contraataque en Libia'”. Sin duda parece plantear una coalición militar para enfrentar a la OTAN y defender a Gadafi. Hace falta ir al texto para leer: “aclaró que su propuesta es esencialmente diplomática, con el objetivo de 'poner fin a la guerra' y para eso 'hace falta verdadera política, que retorne la gran política, hacen falta verdaderos líderes políticos y que busquemos un acuerdo de paz'”.
Las mujeres más poderosas
El 6 de septiembre se difunde un teletipo de Efe sobre Cuba titulado “Piden a las 100 mujeres más poderosas del mundo solidaridad con disidentes cubanos”. Si se solidarizaran conmigo las cien mujeres más poderosas del mundo, pensaría que algo estoy haciendo mal en la defensa de un mundo más justo e igualitario.
El censo de Chávez
El País del 6 de septiembre titula “El censo de Chávez desata el miedo”. Se refiere a la encuesta del censo público que elabora la administración venezolana, al igual que se hace en la mayoría de los países, aunque en España el diario no le llama el censo de Zapatero. En el texto de la noticia la periodista reconoce que las preguntas “se corresponden con los estándares internacionales para medir factores como el hacinamiento o el ingreso promedio de la población”. Eso sí, para la oposición, “el hecho de que se pregunte a los venezolanos su nombre y apellido, el nombre de la empresa para la cual trabaja y su ingreso mensual exacto, revela que la medición tiene un objetivo ideológico”.
Oligopolio privado y comercial
La organización Reporteros sin Fronteras (RSF) ya no oculta que su objetivo no es la defensa de la libertad de expresión sino la promoción de un determinado orden informativo con el control absoluta de pocas y grandes empresas de comunicación privadas. Lo pudimos leer en la prensa del 6 de septiembre, concretamente La Voz de América, con motivo de un comunicado que emitieron dirigido al presidente de Ecuador. Como un empresario ha visto embargadas sus propiedades, algunas de ellas medios de comunicación, por una deuda a Hacienda, afirma RSF que “el pluralismo se adaptaría mal a un oligopolio mediático de Estado establecido en lugar de un oligopolio privado y comercial”. Ya está claro, lo que les molesta es que la aparición de medios públicos les impida a algunos seguir manteniendo el oligopolio privado y comercial.

Cierre de televisión
Leo en el diario argentino La Prensa el 14 de septiembre que el gobierno de Grecia cierra un canal de televisión y despide a todos los trabajadores. Se trata de una de las medidas de ajuste presupuestario reclamada por los expertos de la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional. ¿Por qué cuando un gobierno cierra un canal privado o suspende una licencia todos dicen que es un ataque a la libertad de expresión y cuando cierra uno público nadie dice nada?
Criticar a un gobierno
Un teletipo de Efe que leo en el diario argentino La Prensa el 14 de septiembre recoge las denuncias de un informe anual sobre libertad de culto que elabora Estados Unidos. Referente a Venezuela critica el “sentimiento antisemita que se observa en medios de comunicación afines al gobierno, con frecuentes críticas a las políticas israelíes”. ¿Y desde cuando criticar a un gobierno supone atentar contra la libertad de culto?, ¿son también antisemitas los ciudadanos israelíes de religión judía que critiquen las políticas de su gobierno?

Otra mentira más
El diario venezolano El Nacional publicó el pasado 4 de abril una noticia que afirmaba que el director de la Corporación Petroquímica de Venezuela (Pequiven), Saúl Ameliach, recibió dinero de un narcotraficante llamado Walid Makled. Varios meses después, el 20 de septiembre, tras pasar por el juzgado el propietario del diario, publican una nota sin firma que titulan “El Nacional aclara publicación relacionada con Saúl Ameliach”. En ella señala que las acusaciones publicadas el mes de abril eran falsas. Miente que algo queda.
Argentina-España
Con frecuencia pensamos que nuestra democracia está más consolidada que las latinoamericanas y nuestros derechos sociales mejor cubiertos. Sólo el repaso al ejemplar de un periódico argentino (Página 12, 21-9-2011) durante mi visita reciente a ese país me permite recoger algunos ejemplos para comparar con España. Mientras en España la impunidad con los represores y cómplices de la dictadura es absoluta y los jueces que lo investigan acaban sancionados, en Argentina “la Cámara Federal de Rosario -en un fallo unánime- confirmó el procesamiento del ex juez de Menores de la dictadura, Luis María Vera Candioti, por la 'supresión de identidad' de una nieta recuperada” y, tras la solicitud de la Justicia Argentina, la presidenta de Brasil “autorizó la extradición del militar retirado Norberto Raúl Tozzo, imputado por su participación en el fusilamiento de una veintena de presos políticos”. Mientras en España se reduce el presupuesto de servicios públicos como educación y salud, en Argentina “la cartera de Educación y la de Ciencia y Tecnología incrementarán su presupuesto un 19 por ciento, mientras que Salud ganará 17'6”. Mientras que el gobierno español no se atreve a reconocer a Palestina como miembro de la ONU de pleno derecho, tal y como las encuestas indican que es el deseo de la mayoría de los ciudadanos, Argentina, junto a otros once países latinoamericanos, “reconocía al Estado palestino libre e independiente con las fronteras de 1967”. Y mientras todo eso sucede, seguiremos pretendiendo dar a América Latina lecciones de democracia y estado de bienestar.
Mis principios
¿Cuáles son los principios políticos de una ministra socialista española como Carme Chacón? La respuesta en unas declaraciones suya al suplemento de moda de El País el 24 de septiembre donde comenta su juventud como dependienta de ropa: “Que el cliente siempre tiene la razón, como la tiene el ciudadano cuando haces política, obligándote a revisar tus razones si te alejas de lo que opina la gente”. Ya lo dijo Groucho Marx: “Estos son mis principios; si no le gustan, tengo otros”.

España
Ahorrar cargos públicos
El 19 de agosto en portada del Ideal de Granada se lee “Rubalcaba: Cambiando las diputaciones se ahorrarían mil cargos públicos”. No seré yo quien defienda las diputaciones pero si el argumento es “ahorrar” cargos públicos en cualquier momento cierran el Parlamento y los Ayuntamientos.
Beneficios y puestos de trabajo
El regional Ideal de Granada tiene el siguiente titular en portada el 29 de agosto: "El Corte Inglés gana 319 millones y crea 1.147 empleos". Al parecer, todo un ejemplo de compromiso con el empleo por parte de los grandes almacenes, pero basta hacer algunos números para observar que se trata de crear un puesto de trabajo por cada 278.117 euros que ganan.
Sin comentarios
La versión digital del diario Público permite que los lectores incluyan comentarios en las noticias y artículos de opinión. Sin embargo esa opción no estaba operativa en una noticia del 7 de septiembre. Era la siguiente: 'Público' inicia un ERE que afectará a 39 trabajadores. Y es que cuando se trata de los asuntos de la casa es peligroso dar el micrófono a los de fuera. Sobre todo si los miembros de alta dirección de Público cobraron en 2009 1,35 millones de euros y 1,2 millones en el año 2008.
Que me quede como estaba
Al final han conseguido que nos demos por contentos por quedarnos con los servicios públicos que teníamos sin reducirlos. He aquí este titular de Público el 8 de septiembre: “Andalucía presume de no hacer ajustes en el curso escolar”. ¿Recuerdan el chiste del cojo que mientras va cayendo por un barranco dice “Virgencita, virgencita, que me quede como estaba”?
Para combatir la crisis
¿Quién dijo que con la crisis las administraciones públicas están recortando sus presupuesto para atender a los ciudadanos? Al contrario, el gobierno catalán va a crear cincuenta nuevos agentes antidisturbios y a comprar camiones que valen entre 300.000 y 600.000 euros cada uno desde los cuales disparar agua con agentes irritantes para disolver manifestaciones. Es su modo de combatir si no la crisis, una de sus consecuencias: la de que los ciudadanos se manifiesten. Lo leímos en La Vanguardia el 9 de septiembre.
Pascual Serrano es periodista. Sus últimos libros son ¿El mejor del los mundos? Un paseo crítico por lo que llaman “democracia” (Icaria) y Traficantes de información (Foca)
Www.pascualserrano.net 

martes, 4 de octubre de 2011

Devolver al futuro


Los ricos no se conformaron con todo lo que tenían, lo querían todo. Y en el camino para conseguirlo han hecho miserable la vida de millones. El número oficial de desempleo es de 14 millones, pero yo estoy seguro de que está sobre los 20. Y a eso hay que sumar a los que trabajan en condiciones precarias. Hay 45 millones viviendo en la pobreza. 50 millones no tienen seguro médico. Esas cifras son las semillas de esta revuelta. La gente está reclamando por su futuro. No su pasado, ni siquiera el presente: es el futuro lo que ha sido robado. Así de codiciosos son los de Wall Street.

Mucha gente se está preguntando cuáles son las demandas concretas, qué ha conseguido la movilización al momento. Y lo que hay que entender de esta protesta es que no se parece a ninguna de las que hayan visto antes en sus vidas. Porque se asemeja a esos pocos momentos que han acaecido en la historia americana: luego de la Primera Guerra o en la Gran Depresión, cuando comenzó el Union Movement. Por otro lado, tienen todo a su favor. Cuando la liberación femenina comenzó o cuando se armaron las primeras manifestaciones contra Vietnam, la mayoría de las personas no estaban con ellos. En este momento, en cambio, todos estamos de acuerdo en que nadie quiere a Wall Street.

De todos modos, éste no va a ser un movimiento violento por el simple hecho de que no es una pelea justa: nosotros somos millones y ellos (los ricos) son apenas unos cientos. Hay una armada de norteamericanos esperando desde hace mucho que alguien haga algo y ese algo empezó. Por eso estoy esperanzado. Esto tenía que surgir y surgió acá con unos cientos de personas que ya se volvieron miles, en un movimiento que sólo va a crecer.

POR FIN EL PUEBLO ESTADOUNIDENSE DESPIERTA?


Se extiende la ocupación por otras ciudades
Estamos Unidos

Mientras las Bolsas del mundo persistían en su psicótica crisis, esta semana se cumplieron quince días del acampe de indignados en las inmediaciones del corazón financiero del mundo: Wall Street. Se trata de cientos de jóvenes que pasaron ahí las últimas noches, y miles de personas con profesiones y necesidades diversas que de día se les unen en asambleas, debates y marchas. Pero si bien la atención está enfocada en lo que pasa en esa calle de Manhattan, lo más interesante es que no están solos. Esta última semana ya suman 66 las ciudades que se plegaron con campamentos propios y protestas diarias, y el movimiento está lejísimos de aplacarse. Con el apoyo de los manifestantes españoles que los inspiraron, también vieron surgir organizaciones espontáneas en Amsterdam, Londres, Atenas, Berlín... Formando una sociedad global de autoconvocados que desde Internet están gestando, en simultáneo y en más de 66 ciudades, una manifestación mundial para este 15 de octubre.

“La economía del mundo es una estafa que sólo beneficia al 1 por ciento de la sociedad, nosotros somos el otro 99 por ciento”, es la proclama que une a estudiantes endeudados y familias que han perdido su casa, trabajadores con frescos telegramas de despido y desocupados hace ya demasiado tiempo, militantes pacifistas que quieren acabar de una vez y para siempre con las empresas militares, inmigrantes que reclaman sus derechos y activistas ambientales que ya no quieren ser cómplices de la destrucción a la que está siendo llevado el planeta.

Con acciones en tiempo real tan vertiginosas como potentes, la breve historia de esto que los más entusiastas llaman el otoño americano (en referencia a la primavera árabe de liberación) casi no apareció en los medios en su primera etapa o apareció como un movimiento absurdo; lo que no significa que, interpretando las acciones parapoliciales, en el centro neurálgico del poder no se los estén tomando bien en serio.

HOY MANHATTAN, MAÑANA EL MUNDOTodo empezó con una nueva campaña de Adbusters. Esta fundación multimedia surgida a fin de los ’80 hoy se define como “una red global que avanza hacia el nuevo movimiento activista social en la era de la información”. Con una plataforma web y una revista bimestral, el activismo de Adbusters se refleja en diversas campañas para despertar conciencia y cambio (http://www.adbusters.org/campaigns). En julio pasado, una vez más, se dirigieron a sus “agitadores culturales” con una nueva propuesta: “Wall Street nos pertenece. Hagamos que empiecen nuestros días de furia. Traigan sus carpas. Este 17 de septiembre ocupemos Wall Street”, decía un poster híper sugerente. “Queremos ver 20 mil personas armando pacíficas barricadas, repitiendo una demanda incesantemente hasta que Barack Obama la tome”, insistieron. Y en un país que en este momento tiene 14 millones de desocupados (el 80 por ciento de ellos, jóvenes de entre 18 y 21 años) y 40 millones de pobres, la idea prendió como dinamita.

El poster de Adbusters fue publicado en todos los muros de Facebook posibles y occupywallstreet se volvió hashtag. Hasta que se formó un primer grupo de activistas que decidió tomar el toro del centro financiero más que por las astas. Lo primero que armaron fue el sitio occupywallstreet.org, desde donde impulsaron una primera asamblea compuesta principalmente por un grupo que meses atrás había liderado una protesta contra el recorte del presupuesto público.

Por esos días hizo su mítica entrada en escena la agrupación emblema del activismo contemporáneo: Anonymous. Compuesta por un grupo de hackers enmascarados que en los últimos años han logrado entrar en las entrañas del sistema y revolver el corazón en red del poder económico y político, entre sus acciones más memorables está el haber ayudado a los jóvenes de Túnez en su revuelta hackeando las páginas del gobierno de ese país, haber cerrado el espacio del Tea Party en Facebook, y haber bloqueado a las empresas que trabajaron contra Wikileaks como PayPal, MasterCard y Visa.

A fin de agosto, Anonymous lanzó un videocomunicado en el que daba su apoyo a los ocupantes de Wall Street. En paralelo, el Departamento de Seguridad Nacional también hizo circular la información de la revuelta que se estaba armando, pero en forma de comunicado secreto, para aguzar la seguridad de los banqueros del mundo.

CONTRA LA LEY DE LOS MEDIOSEl 17 de septiembre encontró a 5 mil personas en las calles de Manhattan con pancartas hechas a mano, cartones pintados, cuerpos escritos, instrumentos de percusión y carpas al hombro. Las recibió un grupo de policías que había cortado Wall Street impidiendo que avanzaran. El lugar elegido, entonces, fue Liberty Plaza, a un par de cuadras, en donde cientos de ellos continúan acampando.

“Una rubia con cierto parecido a Joni Mitchell baila semidesnuda por la calle, los turistas sacan fotos y los policías sonríen.” “Parece un carnaval.” “Los protestantes de Wall Street se comportan como un grupo de niños mimados.” El New York Times, el Daily News y el Boston Globe, sólo por nombrar algunos medios, se burlaron de los manifestantes desde ese primer día; una tendencia que continuó en cada breve crónica que sacaron sobre los hechos.

“El periodismo está muerto”, twittearon los jóvenes y, acto seguido, explicaron una de las acciones más inteligentes que llevaron a cabo hasta ahora: armar su propio centro de comunicación para registrar cada acción y transmitir en vivo la protesta. El multimedio de occupywallstreet cuenta con miles de reporteros cámara en mano, un canal 24 horas por Internet, audios de radio y ahora están pidiendo colaboración para armar un diario (que ya recibió más de 13 mil dólares en donaciones y el apoyo de Naomi Klein). “Los medios no simpatizan con los movimientos. Se rigen con un sistema superficial y no reflejan lo que estamos intentando construir, por eso desde nuestro indymedia centre documentamos cuidadosa y fehacientemente todo”, explicó uno de ellos en entrevista con el ex gobernador de Nueva York David Paterson. “¿No creen que tener a los medios en contra puede invisibilizar el movimiento? –les retrucó él–. Pongo a Martin Luther King como ejemplo. El supo usar a los medios inteligentemente”, les dijo. “Mr. King vivía sin Twitter ni Facebook. Hoy no los necesitamos. Queríamos ser honestos y eso no se podía garantizar si nos hacíamos amigos de los medios”, respondieron ellos.

Fue gracias a su completo sistema de cobertura que los manifestantes lograron documentar la brutalidad de una policía cebada y entrenada para tratar todo el tiempo con terroristas potenciales, y que con el propósito de disgregarlos arrastró a mujeres de los pelos, pateó en el piso a jóvenes indefensos, roció con gas pimienta y directo a los ojos a chicas que no estaban haciendo absolutamente nada (ese hecho se puede ver en incontables videos y fotos, y ya tiene causa abierta en la Justicia). El saldo de la redada fue de cien personas apresadas, hecho que, por supuesto, sí atrajo la atención de la prensa. “Necesitaron que hubiera cien arrestos para hacer una mención en Associated Press. Dan pena”, retwittearon.

EL PARLANTE HUMANO“Son una protesta sin objetivos”, es una de las críticas más difundidas que se les hace. En ella los grandes medios han encontrado la justificación para explicar por qué ni los ocupantes de Wall Street ni los de Boston, ni los de Chicago, ni los de Denver, LA o Washington (las ciudades que en organización de protesta le van a la zaga a Nueva York) merecen su respaldo.

Pero lo que refleja la realidad es que lejos de ser una falencia, eso que se les reclama es sin dudas lo más atractivo de estas movilizaciones. “Partiendo de la base de que este sistema no puede continuar, los manifestantes estamos ejerciendo un artículo de la Constitución: unirnos a debatir, escuchar reclamos e ideas y trabajar en asamblea permanente el tiempo que sea necesario para llegar a armar una petición popular, que luego pueda ser elevada al gobierno. Para aquellos que insisten con los objetivos concretos: por el momento el objetivo es la ocupación y el acto democrático que aquí se está desarrollando. Si lo piensan profundamente, que eso suceda ya es un statement fuerte contra Wall Street”, dijeron en varias entrevistas.
“No sorprende que desde el establish-ment de los medios hayan sido condescendientes, desdeñosos y burlones con las protestas en Wall Street. Cualquiera que se declare un adversario del poder institucional va a ser visto con hostilidad por el establishment, siempre al servicio de las instituciones. Esto es algo natural. Es el desprecio que esos mismos círculos muestran por Wikileaks (y que previamente mostraron por las protestas contra la guerra): cuanto más efectivo es el adversario, más la hostilidad que van a recibir”, escribieron en Salon.com, uno de los pocos medios que se están tomando esto en serio.

Lo cierto es que, más allá de los medios, la sociedad ha manifestado su apoyo a los movimientos de diversas maneras. Sólo en comida, los ocupantes de Wall Street han recaudado más de 20 mil dólares. Recibieron teléfonos y computadoras. Impresiones de stickers, flyers y panfletos sin cargo. Constantemente llegan abogados para ofrecer asesoramiento gratuito y comerciantes de las distintas zonas que los ayudan cuando pueden (algunos de ellos denunciaron haber sufrido acoso policial por eso).

Juntar la mayor cantidad de gente posible es el desafío inmediato. Los sindicatos de trabajadores de correo, de pilotos aeronáuticos y de transporte ya se adhirieron en forma masiva. Los industriales les enviaron su apoyo y solidaridad. La última noticia son los trabajadores médicos y el Sindicato de Comunidades de Nueva York Para el Cambio, con un millón de miembros activos que apoyarán la ocupación.

Por otro lado, hubo muchos famosos que llegaron a la plaza. En esta última semana, los ocupantes de Wall Street recibieron, entre otros, la visita de Susan Sarandon y Roseanne Barr. Pero sin dudas los momentos más emotivos fueron cuando llegaron el filósofo, activista y socialista doctor Coronel West y Michael Moore (que este jueves además donó los ingresos de su último libro al movimiento). En todos los casos, como la policía les tiene prohibido utilizar micrófonos, los manifestantes encontraron una forma original de reemplazarlos: un grupo rodeaba al famoso y repetía a viva voz lo que éste acababa de decir. Como un rezo o un cántico poderoso que primero llevó a muchos a reír pero a los pocos minutos, a emocionarse profundamente.

El viernes, antes del cierre de esta nota, hubo un anuncio apócrifo de un recital de Radiohead en el lugar. Los cientos que se acercaron, lejos de retirarse, se sumaron a los que estaban y, con la adhesión unánime de la Unión de Trabajadores, miles marcharon juntos por las calles del centro financiero. “Otra ciudad es posible, otro país es posible, es posible un nuevo movimiento y con ese movimiento, un nuevo mundo es posible”, clamaban los participantes de esta ocupación que nació para que los gobernantes del mundo empiecen a trabajar por la sociedad y no por los intereses del poder.

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/radar/9-7363-2011-10-03.html

Wall Street por asalto

El recoleto parque Zucotti del Bajo Manhattan supo ser lugar de relax para los financistas de Wall Street a la hora del almuerzo. Pero desde hace semanas es un campamento de cientos de manifestantes del movimiento Occupy Wall Street. Desde el 17 de este mes manifestantes de todo Estados Unidos se suman al movimiento que cuestiona las injusticias del sistema capitalista y reclama más democracia y libertades individuales. 

La base está instalada frente a Liberty Plaza, que supo ser el cuartel general de la Nasdaq (acrónimo de National Association of Securities Dealers Automated Quotation), la bolsa de valores electrónica, y donde funciona hoy la oficina de la corporación para el desarrollo del Bajo Manhattan, encargada de la reconstrucción de la zona devastada por el ataque del 11 de septiembre de 2001.

"Esto es un renacimiento democrático", dijo el martes 27 a varios periodistas el activista y profesor de la Universidad de Princeton, Cornel West, antes de dirigirse a unos 2.000 manifestantes que celebraban una asamblea general de Occupy Wall Street (Ocupemos Wall Street). 

La convocatoria inicial de la protesta la hicieron en junio dos grupos de activistas sociales, hackers y artistas: Adbusters y Anonymous. 

"Intentamos construir la comunidad y la cultura que quisiéramos ver en el mundo", explicó Isham Christie, estudiante de filosofía y de teoría del cine del centro de graduados de la City University of New York y uno de los organizadores de la manifestación. Para él se trata de una "lucha por un mundo más justo". 

"La gente alienada de la sociedad de consumo o la que no tiene trabajo o no tiene vivienda. puede venir y recibir apoyo", dijo Christie a IPS. "Intentamos crear una alternativa a la sociedad capitalista, explotadora y opresiva en la que vivimos". 

"Si la única verdadera guerra fuera la guerra a la pobreza, entonces pondríamos dinero en ella", decía un cartel que West alzó en la manifestación. 

"Me gustaría que cambiara toda la estructura social, las ideas de capitalismo y distribución de la riqueza. Me gustaría ver un cambio hacia algo que honre realmente al verdadero pueblo", dijo a IPS otro manifestante, Gaye Ajoy, nacido en Turquía. 

"Estoy en contra del uno por ciento de la población que es propietaria del país entero y no le importa nadie más", agregó. 

Ajoy cree que los puntos de vista de sus compañeros se asemejan a las ideas del movimiento contracultural de 1960 y 1970 y de activistas como Martin Luther King Jr. O Gloria Steinam. 

West apuntó a la diversidad de los presentes. "Es sublime ver todos los diversos colores, géneros y orientaciones sexuales, y todas las culturas diferentes en esta Liberty Plaza". 

Un movimiento popular 

Comparado con la estructura elitista de los bancos y empresas a los que confronta, Occupy Wall Street no tiene jerarquías. Todos pueden hablar y participar en las discusiones, y por tanto cualquiera puede asumir una responsabilidad o rechazarla. 

Brian Phillips, de 25 años y consultor de Google del noroccidental estado de Washington, llegó a Nueva York hace unos días y ya es el director de comunicaciones de la protesta. Como muchos otros, renunció a su vida anterior para tomar parte en el movimiento. 

"Era director comunitario en mi estado, manejaba un complejo de cuatro millones de dólares", dijo a IPS. "Renuncié a mi empleo, hice autoestop todo el camino para estar aquí y ayudar a esta gente". 

La comunicación, interna y externa, es clave para estas protestas. Mediante sitios de Internet, cámaras web, Twitter y transmisiones en vivo, Occupy Wall Street se conecta con otros movimientos nacionales e internacionales. 

"Es muy, muy importante que estemos conectados a Internet", explicó Phillips. "Necesitamos que el mundo vea y sepa lo que estamos haciendo". 

"Porque transmitimos desde Occupy Wall Street, que es el cuartel general de la revolución, tenemos otras 10 ciudades que empiezan a estar ocupadas, por ejemplo Boston, Chicago, Los Angeles, Austin, Charlotte. Hay un montón de lugares sumándose. Se está haciendo grande y está creciendo más rápido de lo que esperábamos". 

Occupy Wall Street también está atrayendo a medios locales e internacionales gracias al creciente apoyo de figuras conocidas, como el lingüista Noam Chomsky y el rapero Immortal Technique. 

El hecho de que la policía neoyorquina arrestara a unas 80 personas en una marcha no autorizada hacia la sede de las Naciones Unidas también atrajo a los medios. 

"Las empresas mediáticas, NBC, MSN, todas esas, no van a informar sobre nosotros, no van a decir la verdad", dijo el informático a IPS. 

Conexiones mundiales 

Alguien que quería saber lo que realmente pasaba en el parque Zucotti era Bettina Schröder, de la ciudad alemana de Colonia, que leyó sobre el movimiento en Internet estando de visita en Nueva York. 

"Sabíamos que estaba pasando algo y vinimos", dijo. "Creíamos que era más pequeño, es bueno ver que hay bastante gente. Espero que sean más y más. Apenas está empezando". 

Martin Peutsch, novio de Schröder, estaba especialmente satisfecho con el lugar elegido. "Wall Street es el sitio correcto. Muchos estadounidenses han sufrido mucho con la crisis bancaria", dijo a IPS. 

"Es hora de movilizar la resistencia y mostrar a los bancos de Estados Unidos que no pueden hacer lo que quieran y seguir como si nada". 

Schröder señaló también el aspecto internacional de este movimiento. "Hay muchos otros en tantos países diferentes. La gente está hablando, y es realmente bueno". 

West comparó el "otoño estadounidense" con la Primavera Árabe y predijo que Occupy Wall Street tendrá larga vida, siempre que los manifestantes se mantengan firmes. 

"Debemos sostener el impulso, porque es imposible traducir la cuestión de la codicia de Wall Street en uno o dos reclamos", dijo West. 

"En definitiva, estamos hablando de lo que Martin Luther King llamaría revolución -una transferencia de poder de los oligarcas a la gente común de todos los colores-, y es un proceso gradual, democrático, no violento. Pero es una revolución".

Fuente: http://www.ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=99268