Aborrezco los linchamientos, tanto los mediáticos como los reales, de las turbas armadas, de la venganza primaria e instintiva, de las torturas, de la indignidad para con los seres humanos. Las imágenes de la captura y de la ejecución de Gaddafi, las palabras oprobiosas de su asesino, Mohammed al – Babi un muchacho de 18 años, son una muestra más de la peor condición humana. Ni siquiera el monstruo más cruel merece semejante trato.
José Antonio Marina dice que la mayor conquista de la humanidad no es el nivel de desarrollo tecnológico, la capacidad de conquistar el espacio, los grandes descubrimientos científicos, los avances de la medicina, la sofisticación armamentística… no, la mayor conquista de la Humanidad es la idea de justicia, los derechos humanos y su universalidad. En la magnífica película, El árbol de la vida, de Terrence Malik, podemos ver una extraña escena, cuando un dinosaurio, un velocirraptor quizás, mantiene aprisionada con su pata a una criatura indefensa. Todo hace pensar que la aplastará sin piedad, cruelmente. Sin embargo ante nuestra sorpresa decide retirarse. La cría débil y vulnerable, vivirá. Un modo extraordinariamente visual de explicarnos el nacimiento de la compasión, de la clemencia, del perdón. Sin esa capacidad la vida, todos y cada uno de nosotros no existiríamos.
El linchamiento de Gaddafi, así visto, en directo, horroriza. La venganza, el “ojo por ojo”, tan bíblico, tan antiguo, está presente en todas las culturas no es patrimonio exclusivo de los árabes o de los musulmanes. Sabemos mucho de eso. Llevamos nuestra propia crueldad dentro de nosotros. En el disco duro.Y la misericordia, la generosidad, la indulgencia o el sentido de justicia. Con esa ambivalencia construimos lo que llamamos humanidad.
Tenemos una larga historia de linchamientos, de ejecuciones extrajudiciales aquí y en todas partes. Baste recordar a Andreu Nin, de la guerra civil española en 1937 y a los miles de asesinados en las cunetas. A Mussolini y su mujer Clara Petacci. O a Patricio Lumumba en 1961. Al Ché Guevara en La Higuera, Bolivia en 1967. A Nguyen Van Lemm en 1968 en Saigón, que dio la vuelta al mundo. A Ceaucescu y su mujer Elena, en 1968 en el corazón de Europa. Y luego Sadam Hussein y Osama Bin Laden… Y ahora Gaddafi. Baste con esta breve y mínima secuencia para visualizar algunas de las ejecuciones y de los linchamientos que no debieron producirse nunca. Ni aquí ni en ninguna otra parte.
Reconozco que cuando ví por primera vez Novecento, de Bernardo Bertolucci, por la habilidad del director, sentí alivio , hasta deseaba la captura de Atila y Regina, con su cinematográfico final. Con el paso de los años uno aborrece cada vez más los linchamientos y las turbas airadas anónimas. La jauría humana de Arthur Penn. Con el tiempo se aprende la importancia del sentido de justicia como la mayor conqista en defensa de la dignidad, base fundamental de los derechos humanos. Y disfruta más con películas como “Conspiración del silencio” de John Sturges y admira más a personajes como el de Spencer Tracy cuando como hombre con un solo brazo logra descubrir la verdad. O a Atticus Finch, aquel extraordinario personaje magistralmente interpretado por Gregory Peck en “Matar a un ruiseñor” de Robert Mulligan, aquel héroe que enseñaba a sus hijos Jem y Scout, por medio del diálogo y del afecto a conocer el mundo y a entender que la justicia tiene que estar siempre por sobre la venganza. Estoy seguro que Mohamed al – Babi y la turba que lo acompañaba no tuvieron oportunidad de conocer a Attticus Finch y su sentido de la justicia. Tampoco pensaron en lo enormemente útil que hbiera sido llevar a Gaddafi ante el Tribunal Penal Internacional. Pesaron más los gobiernos comprometidos con esta maldita guerra. Ellos son los responsables últimos tanto como el Consejo Nacional de Transición libio de utilizar una turba airada y un muchacho de 18 años de levantar una monumental conspiración de silencio para ocultar su indignidad.
Los linchamientos y el anuncio de la Sharia como fundamento del nuevo estado libio deberían avergonzarnos a todos.
miércoles, 26 de octubre de 2011
Estados Unidos cae en la depravación
La ética protestante, definió una vez el carácter americano. Sociólogos la proclamaron como responsable del éxito del capitalismo en el norte de Europa y América, pero la ética protestante y el capitalismo son incompatibles, y el capitalismo en última instancia, causó la el abandono de la ética protestante.
Hay un nuevo espíritu que la élite gobernante malentiende. El espíritu de la "gran oportunidad", el "gran premio", la "próxima gran idea." El antiguo camino lento y pausado hacia el éxito es ahora anatema. Junto con la próxima gran idea comercial viene un nuevo modelo del sueño americano. Todo lo que importa es el dinero. Teniendo en cuenta esa actitud, algunos en Estados Unidos expresan preocupación moral. La riqueza se ha vuelto la propia recompensa, que vale más aún que nuestra propia destrucción. Y si no ha aún sucedido, sucederá seguramente pronto.
Sospecho que la mayoría de la gente le gusta creer que las sociedades, no importa cuan bajos sus orígenes, se mejoran con el tiempo. Lamentablemente la historia desmiente esta idea, hay a menudo sociedades que empeoran con el tiempo. Los Estados Unidos de América no son una excepción. Su origen no fue muy benigno y ahora desciende a una región de depravación rara vez igualada, aún por las peores naciones de la historia.
A pesar de que es imposible encontrar números sólidos para probar que la moral en los Estados Unidos ha disminuido, la evidencia anecdótica está en todas partes a la vista. Casi todo el mundo puede citar situaciones en las que se sacrificó el bienestar de la gente para beneficiar instituciones públicas o privadas, pero parece imposible citar un solo ejemplo de una institución pública o privada, sacrificada por el bien de la gente. Si la moralidad tiene que ver con el trato entre las personas, es legítimo preguntarse si la moral juega un papel en lo que sucede en Estados Unidos? La respuesta parece ser: "En ninguna parte!" Que ha sucedido en los Estados Unidos para explicar la actual epidemia de acusaciones sobre que la moral en los Estados Unidos se ha derrumbado? Bueno, la cultura ha cambiado drásticamente en el último medio siglo, eso es lo que pasa.
Érase una vez en América, una definición del carácter norteamericano en términos de lo que se llamó la ética protestante. El sociólogo Max Weber, atribuyó a esa el éxito del capitalismo. Por desgracia Max se equivocó, totalmente. El capitalismo y la ética protestante son incompatibles entre sí. Ninguno puede ser responsable del otro.
La ética protestante (o puritana) se basa en la idea de que el trabajo duro yla frugalidad son dos importantes consecuencias de ser de los elegidos de la cristiandad. Si una persona es muy trabajador y frugal, ella/ él se le considera como uno de los elegidos. Esos atributos benéficos, se creía, hicieron a los norteamericanos un pueblo más industrioso que los de otros lugares (los protestantes de Europa del Norte se consideraron en un cercano segundo lugar, mientras que los pueblos católicos del sur de Europa se les vio como negligentes.) Algunos afirman que ahora estamos siendo testigos de la decadencia y caída de la ética protestante en las sociedades occidentales. Como la ética protestante tiene una raíz religiosa, esa caída se atribuye a un aumento de la laicidad. Pero el argumento tiene más peso en Europa que en Estados Unidos, donde el fundamentalismo protestante aún tiene un gran número de seguidores. Así que debe haber alguna otra explicación para el descenso. Sin embargo, la creciente secularización hace afirmar que el laicismo destruye los valores religiosos, junto con los valores morales que enseña la religión. Hay otra explicación.
En la América colonial del siglo 17, la economía era agraria. El trabajo duro y la frugalidad se ajustaban perfectamente a ese tipo de economía. Pero los Estados Unidos ya no son agrarios. La economía estadounidense de hoy se define como capitalismo industrial. Las economías agrarias rara vez producen más de lo que puede consumir, pero las economías industriales lo hacen todos los días. Así que para mantener un funcionamiento una economía industrial, el consumo no sólo debe ser continuo, sino que debe aumentar continuamente.
Dudo que haya un lector que no haya escuchado que el 70% del resultado económico de los Estados Unidos proviene del consumo. Pero el 70% de uno es 0,7, de dos, 1.4, de tres, 2.1, etc. Asi que cuando la economía crece a partir de una unidad de PIB hasta dos unidades, el consumo debe crecer de 0,7 unidades a 1,4 unidades. Sin embargo, un continuo incremento del consumo no es compatible con la frugalidad. Una economía industrial exige que la gente gaste, gaste y gaste y gaste, mientras que la frugalidad requiere que la gente a ahorre y ahorre. La economía estadounidense destruyó la ética protestante y la referencia religiosa en que fue fundada. El consumo conspicuo sustituye el trabajo duro y al ahorro.
En su Riqueza de las Naciones, Adam Smith afirmó que el capitalismo beneficia a todo el mundo, mientras la gente actúa en el propio interés. Ahora se nos viene a decir que “Mas ahorro y menos deudas puede sonar como un buen plan para salir de la recesión. Pero que si todos hacemos eso, sólo se empeoramos las cosas … que la economía necesita que los consumidores gasten liberalmente”. La gran recesión le ha girado a Adam Smith sobre su cabeza, pero ningún economista lo quiere admitir. Un ambiente en que todo el mundo quiere ahorrar, no puede ser propicio para el crecimiento. La producción necesita vender y para eso se necesitan clientes."
El ahorro es (presumiblemente) bueno para las personas, pero es malo para una economía que requiere un continuo crecimiento del gasto. Si un economista me hubiese dicho eso en mi cara, yo le habría dicho que eso dice claramente que hay algo fundamentalmente equivocado en la naturaleza de la economía; que eso significa que la economía no existe para satisfacer las necesidades de las personas, sino que existe para satisfacer las necesidades de la economía. Aunque no lo parezca, es un tipo de economía que esclaviza a la gente que supuestamente sirven. En efecto, el capitalismo industrial ha perpetuado la esclavitud; ha re-esclavizado a los que fueron una vez emancipados.
Cuando el consumo reemplazo la parsimonia en la mente de los norteamericanos, el resto de la moral se hundió en la depravación. La necesidad de vender requiere “marketing”, que no es sino la guarida de mentirosos. Después de todo, toda esa actividad se basa en el libro de Edward L. Bernays en 1928, “Propaganda”. La cultura estadounidense se ha visto inundada por un tsunami de mentiras. La comercialización es la actividad predominante de la cultura. No se puede aislar a sí mismo de ella. Es llevada a cabo por todas las empresas, todos los políticos y todos los medios de comunicación. Nadie puede tener seguridad de que que cualquier persona le está diciendo la verdad. Ningún código moral puede sobrevivir en una cultura de la deshonestidad, y ninguno lo ha hecho!
Después de haber subvertido la ética protestante, la economía destruyó cualquier ética que Estados Unidos haya alguna vez promovido. El país se convirtió en una sociedad sin un ethos, una no- sociedad sin algún propósito humano. Los estadounidenses se han convertido en corderos sacrificables en aras de las máquinas. A continuación, hay un nuevo espíritu surgido del caos, que la élite gobernante entiende mal.
Con frecuencia se afirma que Washington ha perdido el contacto con los estadounidenses que gobierna, que ya no entiende a su gente y cómo funciona su cultura común. Washington y la élite de la nación no se da cuenta, pero la cultura norteamericana ya no diferencia lo bueno de lo malo o el trabajo o duro y la frugalidad de la pereza y el despilfarro. Los estadounidenses de hoy buscan la "gran oportunidad", el "premio mayor", la "próxima gran idea." El sueño americano se ha reducido ahora a "pegarla en grande!" El camino lento y pausado hacia el éxito es un anatema. Basta ver [películas como] “American Idol, The X Factor y America’s Got Talent Estados Unidos y mirar las hordas mongólicas que llegan para las audiciones. Estas personas, en su mayor parte, no han trabajado duro para nada. Cuente el número de personas que apuesta a la lotería con regularidad. Tales apuestas no requieren trabajo en absoluto. Toda esta gente quiere hacer es pegarla a lo grande. Y que son nuestros hombres de negocios más exaltados? Los empresarios! Los empresarios son, en su mayor parte, una luz que parpadea una vez, aunque haya notables excepciones. El problema con la iniciativa empresarial, es la alta estima en que se tiene. Sin embargo, el único valor que se le atribuye es la cantidad de dinero que hayan hecho. Rara vez se oye algo sobre la forma nefasta en que lo han hecho. Bill Gates y Mark Zuckerberg, por ejemplo, difícilmente representan gente con un carácter moral puro, pero en una economía sin escrúpulos morales, a nadie le importa, todo lo que cuenta es el dinero que hayan hecho. Teniendo en cuenta esa actitud, ¿por qué alguien en esta sociedad, debería expresar sus preocupaciones morales? Pocos en Estados Unidos lo hacen. Así que, mientras la elite estadounidense todavía habla de la necesidad de producir una fuerza de trabajo adecuada a las necesidades de la industria, la gente no quiere nada de eso.
La élite lamenta a menudo el fracaso del sistema educativo americano y tratan de arreglarlo sin éxito desde hace varias décadas. Pero si piensa que muchos de los empresarios más exitosos abandonaron la universidad, ¿cómo se va a convencer a los jóvenes de que una educación universitaria es un esfuerzo que vale la pena? Como Bill Gates, Steve Jobs, y Mark Zuckerberg han demostrado, aprender a escribir software no requiere un título universitario. Tampoco ganar la lotería o un obtener un lugar en American Idol. Ser escogido por la NFL [Nacional Football Association] puede requerir una temporada en la universidad, pero no requiere un grado. Todo lo que lo empresarial requiere es una nueva idea comercial.
Entretenimiento y deportes, loterías y juegos, productos de consumo que la gente no ha necesitado por millones de años, son ahora la sustancia de la cultura americana. Pero no son sustancia, son la pelusa, no pueden formar la base de una sociedad estable, próspera y humana. Se trata de una cultura regida por sólo un atributo. Riqueza, mal habida o no!
La capacidad humana para el autoengaño no tiene límites. Los americanos se han engañado al creer en la riqueza total, la suma total de la riqueza, en lugar del modo cómo se le distribuye, crea el derecho. No importa cómo se consigue o lo que se hace con ella. La riqueza agregada es su propia recompensa, aún cuando implique la destrucción de nosotros mismos. Algo que si no se ya ha hecho, seguramente, se hará pronto.
La historia describe muchas naciones que se han depravado. Ninguna que se haya reformado a si misma. No se puede contar con que vendrá algún hermoso niño que deshaga la catástrofe del toque de Midas. El dinero, después de todo, no es de las cosas que los seres humanos necesitan para sobrevivir, y si el dinero no se usa para producir y distribuir las cosas que si son necesarias, la supervivencia humana es imposible, no importa cuánta riqueza agregada se acumule.
Hay un nuevo espíritu que la élite gobernante malentiende. El espíritu de la "gran oportunidad", el "gran premio", la "próxima gran idea." El antiguo camino lento y pausado hacia el éxito es ahora anatema. Junto con la próxima gran idea comercial viene un nuevo modelo del sueño americano. Todo lo que importa es el dinero. Teniendo en cuenta esa actitud, algunos en Estados Unidos expresan preocupación moral. La riqueza se ha vuelto la propia recompensa, que vale más aún que nuestra propia destrucción. Y si no ha aún sucedido, sucederá seguramente pronto.
Sospecho que la mayoría de la gente le gusta creer que las sociedades, no importa cuan bajos sus orígenes, se mejoran con el tiempo. Lamentablemente la historia desmiente esta idea, hay a menudo sociedades que empeoran con el tiempo. Los Estados Unidos de América no son una excepción. Su origen no fue muy benigno y ahora desciende a una región de depravación rara vez igualada, aún por las peores naciones de la historia.
A pesar de que es imposible encontrar números sólidos para probar que la moral en los Estados Unidos ha disminuido, la evidencia anecdótica está en todas partes a la vista. Casi todo el mundo puede citar situaciones en las que se sacrificó el bienestar de la gente para beneficiar instituciones públicas o privadas, pero parece imposible citar un solo ejemplo de una institución pública o privada, sacrificada por el bien de la gente. Si la moralidad tiene que ver con el trato entre las personas, es legítimo preguntarse si la moral juega un papel en lo que sucede en Estados Unidos? La respuesta parece ser: "En ninguna parte!" Que ha sucedido en los Estados Unidos para explicar la actual epidemia de acusaciones sobre que la moral en los Estados Unidos se ha derrumbado? Bueno, la cultura ha cambiado drásticamente en el último medio siglo, eso es lo que pasa.
Érase una vez en América, una definición del carácter norteamericano en términos de lo que se llamó la ética protestante. El sociólogo Max Weber, atribuyó a esa el éxito del capitalismo. Por desgracia Max se equivocó, totalmente. El capitalismo y la ética protestante son incompatibles entre sí. Ninguno puede ser responsable del otro.
La ética protestante (o puritana) se basa en la idea de que el trabajo duro yla frugalidad son dos importantes consecuencias de ser de los elegidos de la cristiandad. Si una persona es muy trabajador y frugal, ella/ él se le considera como uno de los elegidos. Esos atributos benéficos, se creía, hicieron a los norteamericanos un pueblo más industrioso que los de otros lugares (los protestantes de Europa del Norte se consideraron en un cercano segundo lugar, mientras que los pueblos católicos del sur de Europa se les vio como negligentes.) Algunos afirman que ahora estamos siendo testigos de la decadencia y caída de la ética protestante en las sociedades occidentales. Como la ética protestante tiene una raíz religiosa, esa caída se atribuye a un aumento de la laicidad. Pero el argumento tiene más peso en Europa que en Estados Unidos, donde el fundamentalismo protestante aún tiene un gran número de seguidores. Así que debe haber alguna otra explicación para el descenso. Sin embargo, la creciente secularización hace afirmar que el laicismo destruye los valores religiosos, junto con los valores morales que enseña la religión. Hay otra explicación.
En la América colonial del siglo 17, la economía era agraria. El trabajo duro y la frugalidad se ajustaban perfectamente a ese tipo de economía. Pero los Estados Unidos ya no son agrarios. La economía estadounidense de hoy se define como capitalismo industrial. Las economías agrarias rara vez producen más de lo que puede consumir, pero las economías industriales lo hacen todos los días. Así que para mantener un funcionamiento una economía industrial, el consumo no sólo debe ser continuo, sino que debe aumentar continuamente.
Dudo que haya un lector que no haya escuchado que el 70% del resultado económico de los Estados Unidos proviene del consumo. Pero el 70% de uno es 0,7, de dos, 1.4, de tres, 2.1, etc. Asi que cuando la economía crece a partir de una unidad de PIB hasta dos unidades, el consumo debe crecer de 0,7 unidades a 1,4 unidades. Sin embargo, un continuo incremento del consumo no es compatible con la frugalidad. Una economía industrial exige que la gente gaste, gaste y gaste y gaste, mientras que la frugalidad requiere que la gente a ahorre y ahorre. La economía estadounidense destruyó la ética protestante y la referencia religiosa en que fue fundada. El consumo conspicuo sustituye el trabajo duro y al ahorro.
En su Riqueza de las Naciones, Adam Smith afirmó que el capitalismo beneficia a todo el mundo, mientras la gente actúa en el propio interés. Ahora se nos viene a decir que “Mas ahorro y menos deudas puede sonar como un buen plan para salir de la recesión. Pero que si todos hacemos eso, sólo se empeoramos las cosas … que la economía necesita que los consumidores gasten liberalmente”. La gran recesión le ha girado a Adam Smith sobre su cabeza, pero ningún economista lo quiere admitir. Un ambiente en que todo el mundo quiere ahorrar, no puede ser propicio para el crecimiento. La producción necesita vender y para eso se necesitan clientes."
El ahorro es (presumiblemente) bueno para las personas, pero es malo para una economía que requiere un continuo crecimiento del gasto. Si un economista me hubiese dicho eso en mi cara, yo le habría dicho que eso dice claramente que hay algo fundamentalmente equivocado en la naturaleza de la economía; que eso significa que la economía no existe para satisfacer las necesidades de las personas, sino que existe para satisfacer las necesidades de la economía. Aunque no lo parezca, es un tipo de economía que esclaviza a la gente que supuestamente sirven. En efecto, el capitalismo industrial ha perpetuado la esclavitud; ha re-esclavizado a los que fueron una vez emancipados.
Cuando el consumo reemplazo la parsimonia en la mente de los norteamericanos, el resto de la moral se hundió en la depravación. La necesidad de vender requiere “marketing”, que no es sino la guarida de mentirosos. Después de todo, toda esa actividad se basa en el libro de Edward L. Bernays en 1928, “Propaganda”. La cultura estadounidense se ha visto inundada por un tsunami de mentiras. La comercialización es la actividad predominante de la cultura. No se puede aislar a sí mismo de ella. Es llevada a cabo por todas las empresas, todos los políticos y todos los medios de comunicación. Nadie puede tener seguridad de que que cualquier persona le está diciendo la verdad. Ningún código moral puede sobrevivir en una cultura de la deshonestidad, y ninguno lo ha hecho!
Después de haber subvertido la ética protestante, la economía destruyó cualquier ética que Estados Unidos haya alguna vez promovido. El país se convirtió en una sociedad sin un ethos, una no- sociedad sin algún propósito humano. Los estadounidenses se han convertido en corderos sacrificables en aras de las máquinas. A continuación, hay un nuevo espíritu surgido del caos, que la élite gobernante entiende mal.
Con frecuencia se afirma que Washington ha perdido el contacto con los estadounidenses que gobierna, que ya no entiende a su gente y cómo funciona su cultura común. Washington y la élite de la nación no se da cuenta, pero la cultura norteamericana ya no diferencia lo bueno de lo malo o el trabajo o duro y la frugalidad de la pereza y el despilfarro. Los estadounidenses de hoy buscan la "gran oportunidad", el "premio mayor", la "próxima gran idea." El sueño americano se ha reducido ahora a "pegarla en grande!" El camino lento y pausado hacia el éxito es un anatema. Basta ver [películas como] “American Idol, The X Factor y America’s Got Talent Estados Unidos y mirar las hordas mongólicas que llegan para las audiciones. Estas personas, en su mayor parte, no han trabajado duro para nada. Cuente el número de personas que apuesta a la lotería con regularidad. Tales apuestas no requieren trabajo en absoluto. Toda esta gente quiere hacer es pegarla a lo grande. Y que son nuestros hombres de negocios más exaltados? Los empresarios! Los empresarios son, en su mayor parte, una luz que parpadea una vez, aunque haya notables excepciones. El problema con la iniciativa empresarial, es la alta estima en que se tiene. Sin embargo, el único valor que se le atribuye es la cantidad de dinero que hayan hecho. Rara vez se oye algo sobre la forma nefasta en que lo han hecho. Bill Gates y Mark Zuckerberg, por ejemplo, difícilmente representan gente con un carácter moral puro, pero en una economía sin escrúpulos morales, a nadie le importa, todo lo que cuenta es el dinero que hayan hecho. Teniendo en cuenta esa actitud, ¿por qué alguien en esta sociedad, debería expresar sus preocupaciones morales? Pocos en Estados Unidos lo hacen. Así que, mientras la elite estadounidense todavía habla de la necesidad de producir una fuerza de trabajo adecuada a las necesidades de la industria, la gente no quiere nada de eso.
La élite lamenta a menudo el fracaso del sistema educativo americano y tratan de arreglarlo sin éxito desde hace varias décadas. Pero si piensa que muchos de los empresarios más exitosos abandonaron la universidad, ¿cómo se va a convencer a los jóvenes de que una educación universitaria es un esfuerzo que vale la pena? Como Bill Gates, Steve Jobs, y Mark Zuckerberg han demostrado, aprender a escribir software no requiere un título universitario. Tampoco ganar la lotería o un obtener un lugar en American Idol. Ser escogido por la NFL [Nacional Football Association] puede requerir una temporada en la universidad, pero no requiere un grado. Todo lo que lo empresarial requiere es una nueva idea comercial.
Entretenimiento y deportes, loterías y juegos, productos de consumo que la gente no ha necesitado por millones de años, son ahora la sustancia de la cultura americana. Pero no son sustancia, son la pelusa, no pueden formar la base de una sociedad estable, próspera y humana. Se trata de una cultura regida por sólo un atributo. Riqueza, mal habida o no!
La capacidad humana para el autoengaño no tiene límites. Los americanos se han engañado al creer en la riqueza total, la suma total de la riqueza, en lugar del modo cómo se le distribuye, crea el derecho. No importa cómo se consigue o lo que se hace con ella. La riqueza agregada es su propia recompensa, aún cuando implique la destrucción de nosotros mismos. Algo que si no se ya ha hecho, seguramente, se hará pronto.
La historia describe muchas naciones que se han depravado. Ninguna que se haya reformado a si misma. No se puede contar con que vendrá algún hermoso niño que deshaga la catástrofe del toque de Midas. El dinero, después de todo, no es de las cosas que los seres humanos necesitan para sobrevivir, y si el dinero no se usa para producir y distribuir las cosas que si son necesarias, la supervivencia humana es imposible, no importa cuánta riqueza agregada se acumule.
La guerra de Iraq ha terminado
La guerra de Iraq se acabó. Soterrado por las noticias de Libia, Barack Obama anunció el viernes que todas las tropas de EE.UU. abandonarán Iraq antes del 31 de diciembre.
El presidente se mostró compuesto, cuando afirmó que estaba cumpliendo una promesa electoral de terminar la guerra, aunque en realidad había estado apoyando un esfuerzo del Pentágono por llegar a un acuerdo con el primer ministro de Iraq, Nouri al-Maliki, a fin de mantener indefinidamente bases estadounidenses y varios miles de soldados en ese país.
Las conversaciones se rompieron porque los miembros del parlamento de Muqtada al-Sadr y otros nacionalistas iraquíes insistieron en que los soldados estadounidenses estuvieran sometidos a la ley iraquí. En todos los países en los que tiene bases, EE.UU. insiste en garantías de inmunidad legal y se niega a que sus soldados sean juzgados por extranjeros. En Iraq el tema es particularmente delicado después de numerosos asesinatos de civiles y del escándalo de Abu Ghraib en el que prisioneros iraquíes fueron humillados sexualmente. En casi todos los casos en los que tribunales estadounidenses juzgaron a soldados de EE.UU., estos han sido absueltos o recibieron sentencias de prisión relativamente leves.
La retirada final de las tropas marca la derrota total del proyecto Iraq de Bush. El grandioso plan de los neoconservadores de utilizar la invasión de 2003 para convertir al país en una segura democracia pro occidental y una guarnición de bases de EE.UU. que pudiera aplicar presión sobre Siria e Irán ha sido aniquilado totalmente.
Sus esperanzas de convertir Iraq en un modelo democrático en Medio Oriente se han derrumbado. La inestabilidad y el derramamiento de sangre desencadenados por EE.UU. en Iraq fueron el ejemplo que los árabes querían evitar, no emular. La ofensiva autónoma por la democracia en Egipto y Túnez ha hecho más por galvanizar a la región y debilitar a sus dictaduras que todo lo que hizo EE.UU. en Iraq. Y cuando amaneció la primavera árabe, el gobierno iraquí se vio a la defensiva cuando los manifestantes salieron a las calles de Bagdad y Basora para protestar contra el autoritarismo de Maliki y su represión, apoyada por el gobierno de EE.UU., contra la actividad sindical. Maliki recibió dos delegaciones del gobierno sirio durante este verano y se ha negado a criticar la represión contra los manifestantes de Bashar al-Assad.
Pero la mayor derrota de los neoconservadores es que, gracias al derrocamiento de Sadam Hussein, el mayor enemigo de Irán, la influencia de Teherán en Iraq es ahora mucho más fuerte que la de EE.UU. Irán no controla Iraq pero Teherán ya no tiene nada que temer de su vecino occidental cuando existe un gobierno dominado por los chiíes en Bagdad, formado por partidos cuyos dirigentes pasaron muchos años en el exilio en Irán bajo Sadam o, como Sadr, han vivido allí recientemente.
Los republicanos estadounidenses acusan a Obama de ceder ante Irán al sacar a todas las tropas de EE.UU. de Iraq. Su reacción automática es instructiva y solo muestra la bancarrota de sus consignas, ya que fue Bush el que ofreció a Teherán su oportunidad estratégica al invadir Iraq, así como fue Bush en las últimas semanas de su presidencia quien firmó el acuerdo de retirar a todos los soldados de EE.UU. a finales de 2011, que Obama esperaba modificar. Pero el senador John McCain tuvo razón cuando dijo que el anuncio de Obama se verá “como una victoria estratégica de nuestros enemigos en Medio Oriente, especialmente el régimen iraní, que ha trabajado incansablemente por asegurar una retirada total de las tropas de EE.UU. de Iraq”. Lamentablemente no culpó a Bush (y Tony Blair) que hicieron que todo fuera posible.
Las memorias de los dos ex dirigentes muestran que no han aprendido nada, a pesar de que sus reputaciones en la historia jamás podrán deshacerse del desastre.
Más importante es ver si las lecciones han sido aprendidas por los actuales dirigentes estadounidenses y británicos. Ya utilizan el relativo éxito de la OTAN en la campaña libia para cubrir el pasado con un velo. Por cierto, la fortuita oportunidad de la muerte de Gadafi ha eclipsado casi por completo en la agenda de los medios la retirada estadounidense de Iraq.
Pero el pasado sigue presente. Una lección clave de Iraq es que colocar a soldados en el terreno en una guerra extranjera, en particular en un país musulmán, es una locura. Parecía que eso lo habían aprendido los funcionarios estadounidenses, británicos y franceses cuando solicitaron en marzo al Consejo de Seguridad de la ONU que autorizara su campaña en Libia. Prometieron que no habría soldados en tierra, u ocupación.
Esto también debiera valer en Afganistán donde Obama afirma que está librando una guerra necesaria, a diferencia de la guerra de Iraq que califica de elegida. La distinción es falsa, y ahora la pregunta es si retirará todas las tropas de EE.UU. en 2014.
Siguiendo el modelo del acuerdo abortado con Iraq, sus funcionarios tratan de negociar un arreglo con el gobierno de Karzai que autorice que miles de soldados estadounidenses se queden indefinidamente en Afganistán, como entrenadores y consejeros, después de la partida de las fuerzas de combate. Eso prolongaría la insensatez de avivar la interminable guerra civil del país. Ahora, cuando se ha expulsado a al Qaida de Afganistán, Washington debería apoyar negociaciones para un gobierno de unidad nacional que incluya a los talibanes y termine con los combates entre afganos. Iraq no es un santuario de estabilidad asegurada, pero sin la presencia de tropas de combate estadounidenses durante los últimos 15 meses, ha logrado una paz intranquila. Si las conversaciones en Afganistán se alientan con seriedad, podría pasar lo mismo una vez que finalmente se retiren los soldados extranjeros.
El presidente se mostró compuesto, cuando afirmó que estaba cumpliendo una promesa electoral de terminar la guerra, aunque en realidad había estado apoyando un esfuerzo del Pentágono por llegar a un acuerdo con el primer ministro de Iraq, Nouri al-Maliki, a fin de mantener indefinidamente bases estadounidenses y varios miles de soldados en ese país.
Las conversaciones se rompieron porque los miembros del parlamento de Muqtada al-Sadr y otros nacionalistas iraquíes insistieron en que los soldados estadounidenses estuvieran sometidos a la ley iraquí. En todos los países en los que tiene bases, EE.UU. insiste en garantías de inmunidad legal y se niega a que sus soldados sean juzgados por extranjeros. En Iraq el tema es particularmente delicado después de numerosos asesinatos de civiles y del escándalo de Abu Ghraib en el que prisioneros iraquíes fueron humillados sexualmente. En casi todos los casos en los que tribunales estadounidenses juzgaron a soldados de EE.UU., estos han sido absueltos o recibieron sentencias de prisión relativamente leves.
La retirada final de las tropas marca la derrota total del proyecto Iraq de Bush. El grandioso plan de los neoconservadores de utilizar la invasión de 2003 para convertir al país en una segura democracia pro occidental y una guarnición de bases de EE.UU. que pudiera aplicar presión sobre Siria e Irán ha sido aniquilado totalmente.
Sus esperanzas de convertir Iraq en un modelo democrático en Medio Oriente se han derrumbado. La inestabilidad y el derramamiento de sangre desencadenados por EE.UU. en Iraq fueron el ejemplo que los árabes querían evitar, no emular. La ofensiva autónoma por la democracia en Egipto y Túnez ha hecho más por galvanizar a la región y debilitar a sus dictaduras que todo lo que hizo EE.UU. en Iraq. Y cuando amaneció la primavera árabe, el gobierno iraquí se vio a la defensiva cuando los manifestantes salieron a las calles de Bagdad y Basora para protestar contra el autoritarismo de Maliki y su represión, apoyada por el gobierno de EE.UU., contra la actividad sindical. Maliki recibió dos delegaciones del gobierno sirio durante este verano y se ha negado a criticar la represión contra los manifestantes de Bashar al-Assad.
Pero la mayor derrota de los neoconservadores es que, gracias al derrocamiento de Sadam Hussein, el mayor enemigo de Irán, la influencia de Teherán en Iraq es ahora mucho más fuerte que la de EE.UU. Irán no controla Iraq pero Teherán ya no tiene nada que temer de su vecino occidental cuando existe un gobierno dominado por los chiíes en Bagdad, formado por partidos cuyos dirigentes pasaron muchos años en el exilio en Irán bajo Sadam o, como Sadr, han vivido allí recientemente.
Los republicanos estadounidenses acusan a Obama de ceder ante Irán al sacar a todas las tropas de EE.UU. de Iraq. Su reacción automática es instructiva y solo muestra la bancarrota de sus consignas, ya que fue Bush el que ofreció a Teherán su oportunidad estratégica al invadir Iraq, así como fue Bush en las últimas semanas de su presidencia quien firmó el acuerdo de retirar a todos los soldados de EE.UU. a finales de 2011, que Obama esperaba modificar. Pero el senador John McCain tuvo razón cuando dijo que el anuncio de Obama se verá “como una victoria estratégica de nuestros enemigos en Medio Oriente, especialmente el régimen iraní, que ha trabajado incansablemente por asegurar una retirada total de las tropas de EE.UU. de Iraq”. Lamentablemente no culpó a Bush (y Tony Blair) que hicieron que todo fuera posible.
Las memorias de los dos ex dirigentes muestran que no han aprendido nada, a pesar de que sus reputaciones en la historia jamás podrán deshacerse del desastre.
Más importante es ver si las lecciones han sido aprendidas por los actuales dirigentes estadounidenses y británicos. Ya utilizan el relativo éxito de la OTAN en la campaña libia para cubrir el pasado con un velo. Por cierto, la fortuita oportunidad de la muerte de Gadafi ha eclipsado casi por completo en la agenda de los medios la retirada estadounidense de Iraq.
Pero el pasado sigue presente. Una lección clave de Iraq es que colocar a soldados en el terreno en una guerra extranjera, en particular en un país musulmán, es una locura. Parecía que eso lo habían aprendido los funcionarios estadounidenses, británicos y franceses cuando solicitaron en marzo al Consejo de Seguridad de la ONU que autorizara su campaña en Libia. Prometieron que no habría soldados en tierra, u ocupación.
Esto también debiera valer en Afganistán donde Obama afirma que está librando una guerra necesaria, a diferencia de la guerra de Iraq que califica de elegida. La distinción es falsa, y ahora la pregunta es si retirará todas las tropas de EE.UU. en 2014.
Siguiendo el modelo del acuerdo abortado con Iraq, sus funcionarios tratan de negociar un arreglo con el gobierno de Karzai que autorice que miles de soldados estadounidenses se queden indefinidamente en Afganistán, como entrenadores y consejeros, después de la partida de las fuerzas de combate. Eso prolongaría la insensatez de avivar la interminable guerra civil del país. Ahora, cuando se ha expulsado a al Qaida de Afganistán, Washington debería apoyar negociaciones para un gobierno de unidad nacional que incluya a los talibanes y termine con los combates entre afganos. Iraq no es un santuario de estabilidad asegurada, pero sin la presencia de tropas de combate estadounidenses durante los últimos 15 meses, ha logrado una paz intranquila. Si las conversaciones en Afganistán se alientan con seriedad, podría pasar lo mismo una vez que finalmente se retiren los soldados extranjeros.
Una revolución asistida por ordenador
Se esperaba el final desde que el 19 de octubre de 2011, por sorpresa, Hillary Clinton aterrizó en Trípoli para declarar públicamente su deseo de que Gadafi fuera eliminado.
El epílogo, sangriento, previsible. Cruzar miles de kilómetros, el océano Atlántico y después el mar Mediterráneo para formular ese deseo en Trípoli no es una casualidad. Sólo podía surgir de manera tan imperativa en cuanto que el objetivo del viaje era informar a los servidores libios de que se había puesto en marcha la ejecución ordenándola por una proclama pública.
Se podría imaginar un comportamiento mejor que fundase una nueva ética política. Pero el ejemplo viene de arriba, de un país que se autodenomina la primera democracia del mundo y acaba de sufrir una mutación de graves consecuencias.
Jamás un dirigente de una gran democracia occidental había dado rienda suelta, públicamente, a semejantes instintos asesinos.
La conmemoración del décimo aniversario de los atentados del 11 de septiembre en 2011 y la proximidad de las elecciones presidenciales estadounidenses en realidad debieron estimular el ardor guerrero de un presidente que se presentó, hace poco, como el primer presidente post racial de la sociedad multicultural estadounidense y que, en realidad, sólo es la reproducción, en negativo, de sus carniceros antecesores.
Dar el nombre en clave de «Jerónimo» a la operación especial dirigida a eliminar a Osama bin Laden nos devuelve a los peores recuerdos de la conquista del Oeste y del correspondiente exterminio de los «pieles rojas». Y revela la patología de su autor.
Eliminado bin Laden el 2 de mayo, su sucesor en la Península Arábiga, Anuar al Awaliki, de Yemen, también fue eliminado por un drone estadounidense, así como el hijo de su compañero de viaje, el mulá Omar, en septiembre en Pakistán, por un segundo drone estadounidense. A Gadafi le tocó el turno en octubre, mientras los liberadores libios marcaban el paso a las puertas de Sirte y sus tutores occidentales padecían las sacudidas inflacionistas de la operación en plena crisis del endeudamiento bancario europeo y de la desafección de la opinión pública árabe ante el veto estadounidense a la admisión de Palestina en la ONU.
Bajo el paraguas de la instauración de la democracia, en realidad Estados Unidos ha inaugurado, en el orden subliminal, una política de asesinatos extrajudiciales a la manera de sus émulos israelíes, las famosas operaciones homicidas prohibidas por la legislación desde los excesos de la CIA en América Latina en las décadas de 1960 y 1970.
Es cierto que Estados Unidos no es el responsable directo del asesinato de Gadafi, pero creó las condiciones al detener a su convoy que intentaba escapar de la ratonera de Sirte.
Gadafi es el principal responsable del caos destructor de Libia y nadie lo niega. Pero sus oponentes no se han cubierto de gloria con semejante ensañamiento morboso sobre un hombre tirado en el suelo.
La historia contará que la revolución libia habrá sido «la primera revolución asistida por ordenador» y el asesinato liberador de su antiguo verdugo habrá sido objeto de una asistencia a distancia.
El final de Gadafi es el final de una larga levitación política y de una ilusión lírica. Los libios tienen que purgar la pesadilla que ha poblado su subconsciente y su inconsciente y demostrar que no son un pueblo de asistidos permanentes.
Al final de un prolongado letargo, forzar el respeto del mundo impulsando la reconstrucción del país sin corrupción, la reconciliación de los conciudadanos sin derramamiento de sangre, lo contrario, en suma, del esquema iraquí.
Que la liberación de Libia sea una acción de la OTAN, el enemigo más implacable de las aspiraciones nacionales del mundo árabe, es un síntoma grave que indica la inversión de los valores en plena primavera árabe y la vigencia de la contraofensiva occidental para hacerse con el control de los levantamientos populares árabes.
Si nos descuidamos, corremos el peligro de una nueva ola de colonización del mundo árabe, bajo el paraguas democrático, esta vez con la complicidad de los colaboracionistas árabes.
La peor de las posibilidades, que reducirá a la nada cualquier esperanza de renacimiento árabe.
Fuente: http://www.renenaba.com/libye-une-revolution-assistee-par-ordinateur/
El epílogo, sangriento, previsible. Cruzar miles de kilómetros, el océano Atlántico y después el mar Mediterráneo para formular ese deseo en Trípoli no es una casualidad. Sólo podía surgir de manera tan imperativa en cuanto que el objetivo del viaje era informar a los servidores libios de que se había puesto en marcha la ejecución ordenándola por una proclama pública.
Se podría imaginar un comportamiento mejor que fundase una nueva ética política. Pero el ejemplo viene de arriba, de un país que se autodenomina la primera democracia del mundo y acaba de sufrir una mutación de graves consecuencias.
Jamás un dirigente de una gran democracia occidental había dado rienda suelta, públicamente, a semejantes instintos asesinos.
La conmemoración del décimo aniversario de los atentados del 11 de septiembre en 2011 y la proximidad de las elecciones presidenciales estadounidenses en realidad debieron estimular el ardor guerrero de un presidente que se presentó, hace poco, como el primer presidente post racial de la sociedad multicultural estadounidense y que, en realidad, sólo es la reproducción, en negativo, de sus carniceros antecesores.
Dar el nombre en clave de «Jerónimo» a la operación especial dirigida a eliminar a Osama bin Laden nos devuelve a los peores recuerdos de la conquista del Oeste y del correspondiente exterminio de los «pieles rojas». Y revela la patología de su autor.
Eliminado bin Laden el 2 de mayo, su sucesor en la Península Arábiga, Anuar al Awaliki, de Yemen, también fue eliminado por un drone estadounidense, así como el hijo de su compañero de viaje, el mulá Omar, en septiembre en Pakistán, por un segundo drone estadounidense. A Gadafi le tocó el turno en octubre, mientras los liberadores libios marcaban el paso a las puertas de Sirte y sus tutores occidentales padecían las sacudidas inflacionistas de la operación en plena crisis del endeudamiento bancario europeo y de la desafección de la opinión pública árabe ante el veto estadounidense a la admisión de Palestina en la ONU.
Bajo el paraguas de la instauración de la democracia, en realidad Estados Unidos ha inaugurado, en el orden subliminal, una política de asesinatos extrajudiciales a la manera de sus émulos israelíes, las famosas operaciones homicidas prohibidas por la legislación desde los excesos de la CIA en América Latina en las décadas de 1960 y 1970.
Es cierto que Estados Unidos no es el responsable directo del asesinato de Gadafi, pero creó las condiciones al detener a su convoy que intentaba escapar de la ratonera de Sirte.
Gadafi es el principal responsable del caos destructor de Libia y nadie lo niega. Pero sus oponentes no se han cubierto de gloria con semejante ensañamiento morboso sobre un hombre tirado en el suelo.
La historia contará que la revolución libia habrá sido «la primera revolución asistida por ordenador» y el asesinato liberador de su antiguo verdugo habrá sido objeto de una asistencia a distancia.
El final de Gadafi es el final de una larga levitación política y de una ilusión lírica. Los libios tienen que purgar la pesadilla que ha poblado su subconsciente y su inconsciente y demostrar que no son un pueblo de asistidos permanentes.
Al final de un prolongado letargo, forzar el respeto del mundo impulsando la reconstrucción del país sin corrupción, la reconciliación de los conciudadanos sin derramamiento de sangre, lo contrario, en suma, del esquema iraquí.
Que la liberación de Libia sea una acción de la OTAN, el enemigo más implacable de las aspiraciones nacionales del mundo árabe, es un síntoma grave que indica la inversión de los valores en plena primavera árabe y la vigencia de la contraofensiva occidental para hacerse con el control de los levantamientos populares árabes.
Si nos descuidamos, corremos el peligro de una nueva ola de colonización del mundo árabe, bajo el paraguas democrático, esta vez con la complicidad de los colaboracionistas árabes.
La peor de las posibilidades, que reducirá a la nada cualquier esperanza de renacimiento árabe.
Fuente: http://www.renenaba.com/libye-une-revolution-assistee-par-ordinateur/
¡Aguas con los falsos amigos!
El plantón en Nueva York se convirtió en un epicentro de la rabia acumulada y de la energía política orientada a buscar los cambios sistémicos. Se apoderó del espacio físico en las entrañas del orden hegemónico y acaparó el imaginario social, atrayendo el apoyo desde los sindicatos, hasta los intelectuales y artistas como Naomi Klein, Slavoj Zizek o Michael Moore. Todos activistas y verdaderos amigos de las causas progresistas que vinieron a dialogar con los ocupantes.
También Lech Walesa, ex líder sindical, premio Nobel de la Paz, reveló que quiere venir y solidarizarse con los manifestantes (lo informó aquí David Brooks el viernes pasado).
A la invitación de uno de los plantonistas, que subrayó que él y Solidaridad son para el movimiento neoyorquino una gran inspiración, el ex presidente polaco contestó (citado por la prensa polaca hace dos semanas):
Aunque estas declaraciones podrían parecer bien a primera vista, en realidad resultan bastante problemáticas.
Primero, el afán de Walesa de hacerse amigo de Ocupa Wall Street (OWS) y su
Un peligro que ya se lo advirtió al movimiento Slavoj Zizek hablando en el parque Zuccotti: “Cuidado con los enemigos, pero también con los falsos amigos, que ya trabajan para diluir su protesta de la misma manera que se obtiene el café sin cafeína […]. Ellos tratarán de convertirla en una protesta por los valores”.
Walesa, hoy ni obrero ni sindicalista, sino empresario-conferencista, miembro del uno por ciento de la élite mundial, es justamente ese tipo de falso amigo que busca diluir las protestas (ése es el mensaje de sus declaraciones). De eso sabe.
David Ost, politólogo estadunidense, en su magistral estudio The defeat of Solidarity. Anger and politics in postcommunist Europe, analizó cómo Walesa y otros líderes destruyeron el potencial democrático de Solidaridad y la energía política de los comités fabriles y ciudadanos para poder llevar a cabo la transformación pos-89 sin la participación política (el primer golpe lo dio el gobierno comunista, luego remataron los oposicionistas). Y cómo neutralizaron su filo anticapitalista al abandonar los temas económicos y la articulación de los conflictos según los intereses de clase organizando la rabia generada por el avance del mercado en torno a los temas simbólicos. En vez de contra el capital, la dirigieron contra el aborto,
El mismo proceso vivió Estados Unidos, donde la clase obrera sindicalizada, ante la falta de voluntad de los políticos de abordar sus problemas en términos económicos, fue acaparada por la ultraderecha evangélica, que dirigió su rabia, como en Polonia, contra el aborto o el comunismo. Mecanismo político –analizado por Thomas Frank en ¿Qué pasa con Kansas?– que conquistó el país y acabó en la locura del Tea Party.
Se podría decir que Walesa, con su anticomunismo y fanatismo religioso, siempre estuvo más cerca de este grupo que de Ocupa Wall Street. De hecho hoy su decepción con el capitalismo o los reproches a los ricos se parecen más a la lucha de clases invertida de los tepartidistas, que a las ideas de los ocupas.
Ocupa Wall Street finalmente logró trasladar el debate en Estados Unidos más al centro, revivir un poco el movimiento laboral y dirigir la energía hacia las causas progresistas. Si en la búsqueda de maneras de hacer las cosas (tanto los movimientos sociales como las élites saben que este sistema no durará, y la cuestión es en favor de quién será formateado el nuevo) sus integrantes quieren inspirarse en Solidaridad y/o revivir sus ideales (la lucha pacífica, democracia directa, etcétera), para eso no hace falta la presencia de Walesa, el enterrador de ese movimiento.
Maciek Wisniewski es periodista polaco.
También Lech Walesa, ex líder sindical, premio Nobel de la Paz, reveló que quiere venir y solidarizarse con los manifestantes (lo informó aquí David Brooks el viernes pasado).
A la invitación de uno de los plantonistas, que subrayó que él y Solidaridad son para el movimiento neoyorquino una gran inspiración, el ex presidente polaco contestó (citado por la prensa polaca hace dos semanas):
El capitalismo no aguantará este centenario. Estas protestas son en contra de este sistema. Los sindicatos y los capitalistas tenemos que hacer algo, porque habrá una rebelión global en contra del capitalismo. En una entrevista añadió:
Este sistema tiene que caer. Los capitalistas se quedaron con el dinero, lo mandaron al extranjero y no quieren crear empleos. Les permitimos esto, pero el dinero es de nosotros. Si no hacemos algo, las masas trabajadoras no aguantarán y habrá anarquía.
Aunque estas declaraciones podrían parecer bien a primera vista, en realidad resultan bastante problemáticas.
Primero, el afán de Walesa de hacerse amigo de Ocupa Wall Street (OWS) y su
indignacióncon el sistema suenan falsos. Contrastan con sus creencias y prácticas como el abrazo a la
revolución conservadorade Reagan-Thatcher, la introducción de las reformas neoliberales en Polonia (descritas entre otros por Naomi Klein en La doctrina del shock) o con su papel de neutralizar Solidaridad para que no estorbara a éstos. El resultado fueron menos democracia, desigualdades, alto desempleo y el sufrimiento de los trabajadores abandonados por su líder y forzados a aguantar porque
no había alternativas. Segundo, su nueva retórica se inserta en un cambio de lenguaje de los políticos y banqueros que ayer promovían el capitalismo globalizado y hoy claman por
la justicia social, tratando de succionar la energía y frenar las movilizaciones.
Un peligro que ya se lo advirtió al movimiento Slavoj Zizek hablando en el parque Zuccotti: “Cuidado con los enemigos, pero también con los falsos amigos, que ya trabajan para diluir su protesta de la misma manera que se obtiene el café sin cafeína […]. Ellos tratarán de convertirla en una protesta por los valores”.
Walesa, hoy ni obrero ni sindicalista, sino empresario-conferencista, miembro del uno por ciento de la élite mundial, es justamente ese tipo de falso amigo que busca diluir las protestas (ése es el mensaje de sus declaraciones). De eso sabe.
David Ost, politólogo estadunidense, en su magistral estudio The defeat of Solidarity. Anger and politics in postcommunist Europe, analizó cómo Walesa y otros líderes destruyeron el potencial democrático de Solidaridad y la energía política de los comités fabriles y ciudadanos para poder llevar a cabo la transformación pos-89 sin la participación política (el primer golpe lo dio el gobierno comunista, luego remataron los oposicionistas). Y cómo neutralizaron su filo anticapitalista al abandonar los temas económicos y la articulación de los conflictos según los intereses de clase organizando la rabia generada por el avance del mercado en torno a los temas simbólicos. En vez de contra el capital, la dirigieron contra el aborto,
los enemigos de la religióno los poscomunistas, con lo que Solidaridad, de defender los derechos laborales, pasó a defender
los valores. Esto mató a la izquierda y fortaleció la ultraderecha.
El mismo proceso vivió Estados Unidos, donde la clase obrera sindicalizada, ante la falta de voluntad de los políticos de abordar sus problemas en términos económicos, fue acaparada por la ultraderecha evangélica, que dirigió su rabia, como en Polonia, contra el aborto o el comunismo. Mecanismo político –analizado por Thomas Frank en ¿Qué pasa con Kansas?– que conquistó el país y acabó en la locura del Tea Party.
Se podría decir que Walesa, con su anticomunismo y fanatismo religioso, siempre estuvo más cerca de este grupo que de Ocupa Wall Street. De hecho hoy su decepción con el capitalismo o los reproches a los ricos se parecen más a la lucha de clases invertida de los tepartidistas, que a las ideas de los ocupas.
Ocupa Wall Street finalmente logró trasladar el debate en Estados Unidos más al centro, revivir un poco el movimiento laboral y dirigir la energía hacia las causas progresistas. Si en la búsqueda de maneras de hacer las cosas (tanto los movimientos sociales como las élites saben que este sistema no durará, y la cuestión es en favor de quién será formateado el nuevo) sus integrantes quieren inspirarse en Solidaridad y/o revivir sus ideales (la lucha pacífica, democracia directa, etcétera), para eso no hace falta la presencia de Walesa, el enterrador de ese movimiento.
Maciek Wisniewski es periodista polaco.
martes, 25 de octubre de 2011
Encuesta indica que Barack Obama no tendrá un segundo mandato
La encuesta del Washington Post también muestra la caída del presidente en términos de aprobación pública:
El índice de aprobación de Obama, no significativamente diferente del mes pasado, es el más bajo hasta ahora. En total, 42% aprueba el trabajo que desempeña, mientras que un 54% lo desaprueba. Apenas más de un tercio de independientes le dan al presidente puntos positivos, mientras el 60% ahora lo desaprueba. Por primera vez, menos de la mitad de los moderados aprueban la forma cómo Obama está haciendo su trabajo.
Y muy significativamente, según The Washington Post, hasta uno de cada tres demócratas ahora piensan que Obama no estará en la Oficina Oval más allá del 2012.
Un 83% de los republicanos dicen que el nominado de su partido, quien quiera que sea, probablemente reclamará la presidencia el año próximo. Entre los demócratas, mucho menos, un 58% dice que piensan que Obama ganará un segundo período. Un tercio de los demócratas esperan que un republicano gane; solo 13% de los republicanos piensan que Obama logrará un segundo período.
EE UU recalienta la guerra fría
Políticos estadounidenses son partidarios de intensificar la supremacía militar del país y cesar las buenas relaciones con Moscú para mantener el exorbitante presupuesto militar estadounidense.
Prueba de ello son los intentos de la OTAN y de EE. UU. de persuadir a Rusia de que el escudo antimisil en Europa no estará orientado contra Rusia, sin darle ningún tipo de garantía jurídica al respecto.
Varios analistas ven en ello la mano del lobby militar norteamericano, interesado en seguir promoviendo tensiones entre Moscú y Washington.
La Guerra Fría es parte de la historia pero su sombra todavía permanece viva en la mente de algunos políticos estadounidenses.
Así, por ejemplo, Mitt Romney, un republicano que aspira a la presidencia, promulga el aumento del presupuesto militar, un despliegue rápido del escudo antimisil en Europa... y el cese de las buenas relaciones con Rusia.
“EE.UU. no está destinado a ser una de las potencias de peso igual- EE.UU. debe liderar el mundo”, así de claro se mostró Romney ante sus posibles electores.
Una estrategia que no tiene ningún secreto para quienes siguen de cerca la actividad de Romney y ven claramente los verdaderos objetivos de su campaña: fomentar el temor para respaldar a los que salen ganando en cualquier conflicto armado.
Según Brian Becker, coordinador nacional de la coalición 'Answer', “parte de las corporaciones más grandes son las transnacionales que producen armas y se aprovechan de la idea según la cual EE. UU. debe intensificar su supremacía militar y tener un crecimiento infinito de su ejército. Y estas corporaciones están vinculadas con los bancos más grandes de Wall Street. Así ellos forman un complejo bélico-industrial. Y su funcionamiento facilita tener siempre un pretexto para una guerra. Entonces, cuando Obama dice: reiniciamos las relaciones ruso-estadounidenses, este lobby y su creciente industria se siente peor, porque cada vez que las tensiones bajan, eso significa que disminuyen las excusas para producir cada vez más armas.
Despertar los fantasmas del pasado resulta más fácil que generar unos nuevos. Varios medios estadounidenses han descubierto que un lobby durante muchos años tuvo nexos muy estrechos con ciertos periodistas que publicaron entrevistas y artículos plagados de frases, intenciones y sentimientos antirrusos.
“Este grupo de gente tiene un largo número de instituciones con las cuales cooperan. Tiene gabinetes de abogados, revistas y rotativos para promover sus ideas de la supremacía de EE. UU.”, asegura Ann Wright, una coronel retirada del ejército estadounidense.
El grupo llamado 'Orion Strategies' tuvo contactos con el periodista Eli Lake de 'The Washington Times', que escribió una serie de textos que desacreditaban el “reinicio” de las relaciones entre Moscú y Washington. Uno de sus artículos se centró en la posible implicación de Rusia en una explosión cerca de la embajada estadounidense en Georgia. Tal conclusión se hizo únicamente sobre la base de suposiciones de las fuerzas del orden georgianas.
El jefe del 'Orion Strategies' fue consejero del ex secretario de defensa Donald Rumsfeld, que abogó insistentemente a favor de desencadenar la guerra en Irak, y también del senador John McCain, bien conocido por sus visiones radicales del panorama internacional.
La búsqueda incesante de enemigos se ha convertido en una costumbre para algunos políticos norteamericanos. Algo que, además, sirve de adecuado pretexto para encubrir los intereses comerciales de numerosas compañías.
Prueba de ello son los intentos de la OTAN y de EE. UU. de persuadir a Rusia de que el escudo antimisil en Europa no estará orientado contra Rusia, sin darle ningún tipo de garantía jurídica al respecto.
Varios analistas ven en ello la mano del lobby militar norteamericano, interesado en seguir promoviendo tensiones entre Moscú y Washington.
La Guerra Fría es parte de la historia pero su sombra todavía permanece viva en la mente de algunos políticos estadounidenses.
Así, por ejemplo, Mitt Romney, un republicano que aspira a la presidencia, promulga el aumento del presupuesto militar, un despliegue rápido del escudo antimisil en Europa... y el cese de las buenas relaciones con Rusia.
“EE.UU. no está destinado a ser una de las potencias de peso igual- EE.UU. debe liderar el mundo”, así de claro se mostró Romney ante sus posibles electores.
Una estrategia que no tiene ningún secreto para quienes siguen de cerca la actividad de Romney y ven claramente los verdaderos objetivos de su campaña: fomentar el temor para respaldar a los que salen ganando en cualquier conflicto armado.
Según Brian Becker, coordinador nacional de la coalición 'Answer', “parte de las corporaciones más grandes son las transnacionales que producen armas y se aprovechan de la idea según la cual EE. UU. debe intensificar su supremacía militar y tener un crecimiento infinito de su ejército. Y estas corporaciones están vinculadas con los bancos más grandes de Wall Street. Así ellos forman un complejo bélico-industrial. Y su funcionamiento facilita tener siempre un pretexto para una guerra. Entonces, cuando Obama dice: reiniciamos las relaciones ruso-estadounidenses, este lobby y su creciente industria se siente peor, porque cada vez que las tensiones bajan, eso significa que disminuyen las excusas para producir cada vez más armas.
Despertar los fantasmas del pasado resulta más fácil que generar unos nuevos. Varios medios estadounidenses han descubierto que un lobby durante muchos años tuvo nexos muy estrechos con ciertos periodistas que publicaron entrevistas y artículos plagados de frases, intenciones y sentimientos antirrusos.
“Este grupo de gente tiene un largo número de instituciones con las cuales cooperan. Tiene gabinetes de abogados, revistas y rotativos para promover sus ideas de la supremacía de EE. UU.”, asegura Ann Wright, una coronel retirada del ejército estadounidense.
El grupo llamado 'Orion Strategies' tuvo contactos con el periodista Eli Lake de 'The Washington Times', que escribió una serie de textos que desacreditaban el “reinicio” de las relaciones entre Moscú y Washington. Uno de sus artículos se centró en la posible implicación de Rusia en una explosión cerca de la embajada estadounidense en Georgia. Tal conclusión se hizo únicamente sobre la base de suposiciones de las fuerzas del orden georgianas.
El jefe del 'Orion Strategies' fue consejero del ex secretario de defensa Donald Rumsfeld, que abogó insistentemente a favor de desencadenar la guerra en Irak, y también del senador John McCain, bien conocido por sus visiones radicales del panorama internacional.
La búsqueda incesante de enemigos se ha convertido en una costumbre para algunos políticos norteamericanos. Algo que, además, sirve de adecuado pretexto para encubrir los intereses comerciales de numerosas compañías.
jueves, 20 de octubre de 2011
PERÚ: La contraofensiva de la derecha
La derecha peruana ha optado por una nueva estrategia, el de fraccionar y desprestigiar por dentro y fuera al gobierno de Ollanta Humala, para así lograr la separación de sectores progresistas que se encuentra dentro de Gana Perú.
Existe un plan muy bien montado por la derecha peruana, nada raro sería que detrás de todo este plan de desprestigio y desestabilización del gobierno que “sueña” la derecha, este dirigida por los fujimoristas.
Desde que inicio el gobierno de Ollanta Humala, se avecinó el cargamontón de denuncias, se empezó con el ataque a la ministra de la mujer Aída García Naranjo, supuestamente culpable por la muerte de tres niños que ingirieron alimentos contaminados del PRONAA (Programa Nacional de Asistencia Alimentaria) en Cajamarca, en el cual se demostró que el mal accionar del PRONAA no era su responsabilidad, sino "un error humano" que provocó la intoxicación.
Otro de los temas que desprestigian a este gobierno son las denuncias que salieron a luz pública en contra de congresistas de la república, en el cual, no se salva el partido de gobierno, dichas investigaciones sobre los actos de corrupción de los congresista tiene detrás a grupos de poder económico que quieren que exista un congreso disminuido o debilitado en especial de la bancada oficialista, para que este congreso no pueda desarrollar la verdadera lucha contra la corrupción que este gobierno pregona.
Lo último, luego de la multitudinaria marcha nacional del 12 de octubre en apoyo al gobierno de Ollanta Humala, apareció una nueva denuncia en contra del vicepresidente de la república Omar Chehade por tráfico de influencia, para que la policía desaloje azucarera Andahuasi, para así beneficiar al grupo económico Wong. En su debida oportunidad fue aclarado, por el vicepresidente de la república, contradiciendo las falsas acusaciones del general Guillermo Arteta, estas acusaciones que tienen como objetivo sacarle de la megacomisión investigadora del gobierno de Alan García.
Si se sigue avanzando correctamente en la inclusión social y lucha contra de la corrupción, la derecha hará todo lo posible por derribarlo como lo está haciendo hasta ahora, por lo tanto el gobierno y los sectores progresistas deberán contrarrestar el plan que tiene de desprestigio, y es de suma importancia “depurar” a los malos elementos “oportunistas” que están dentro del gobierno, una medida adecuada debe ser, cerrar el congreso…
En el caso que el gobierno de Ollanta Humana traicionara todos sus compromisos al pueblo, terminara como un gobierno más y la lucha social se radicalizaría porque al descontento se añadiría el desengaño.
Existe un plan muy bien montado por la derecha peruana, nada raro sería que detrás de todo este plan de desprestigio y desestabilización del gobierno que “sueña” la derecha, este dirigida por los fujimoristas.
Desde que inicio el gobierno de Ollanta Humala, se avecinó el cargamontón de denuncias, se empezó con el ataque a la ministra de la mujer Aída García Naranjo, supuestamente culpable por la muerte de tres niños que ingirieron alimentos contaminados del PRONAA (Programa Nacional de Asistencia Alimentaria) en Cajamarca, en el cual se demostró que el mal accionar del PRONAA no era su responsabilidad, sino "un error humano" que provocó la intoxicación.
Otro de los temas que desprestigian a este gobierno son las denuncias que salieron a luz pública en contra de congresistas de la república, en el cual, no se salva el partido de gobierno, dichas investigaciones sobre los actos de corrupción de los congresista tiene detrás a grupos de poder económico que quieren que exista un congreso disminuido o debilitado en especial de la bancada oficialista, para que este congreso no pueda desarrollar la verdadera lucha contra la corrupción que este gobierno pregona.
Lo último, luego de la multitudinaria marcha nacional del 12 de octubre en apoyo al gobierno de Ollanta Humala, apareció una nueva denuncia en contra del vicepresidente de la república Omar Chehade por tráfico de influencia, para que la policía desaloje azucarera Andahuasi, para así beneficiar al grupo económico Wong. En su debida oportunidad fue aclarado, por el vicepresidente de la república, contradiciendo las falsas acusaciones del general Guillermo Arteta, estas acusaciones que tienen como objetivo sacarle de la megacomisión investigadora del gobierno de Alan García.
Si se sigue avanzando correctamente en la inclusión social y lucha contra de la corrupción, la derecha hará todo lo posible por derribarlo como lo está haciendo hasta ahora, por lo tanto el gobierno y los sectores progresistas deberán contrarrestar el plan que tiene de desprestigio, y es de suma importancia “depurar” a los malos elementos “oportunistas” que están dentro del gobierno, una medida adecuada debe ser, cerrar el congreso…
En el caso que el gobierno de Ollanta Humana traicionara todos sus compromisos al pueblo, terminara como un gobierno más y la lucha social se radicalizaría porque al descontento se añadiría el desengaño.
Fuente original: www.lacacta.wordpress.com
Defensores de los derechos de lo Inmigrantes y los Indignados se unen en Estados Unidos
El movimiento de los Indignados empezó hace ya tiempo en España, otros dicen que fue Grecia y otros más que el Medio Oriente, lo que no se puede negar es que ya es una manifestación global de jóvenes que luchan por ser escuchados por los gobiernos.
De las protestas de los inmigrantes ni qué decir, en muchos estados de Estados Unidos de Norte América ya han sido meses de manifestaciones de éstos en su intento por detener las leyes que atentan en contra de los derechos humanos de esta personas.
Inmigrantes y los Indignados ahora unen fuerzas en Estados Unidos ya que las organizaciones a favor de una reforma migratoria más comprensiva se les quieren unir.
Más del 99% de los inmigrantes han sido afectados por las malas políticas implementadas y ya son varios años en que llevan sufriendo estas consecuencias.
José Gutierrez, Coordinador de la Coalición por los Derechos Plenos de los inmigrantes en Los Angeles, California, dice que más de 11 millones son indocumentados, además de la enorme cantidad de hispanos que han perdido sus viviendas o sus trabajos.
El sábado 15 de octubre fue una manifestación global de los indignados en más de 84 países y 940 ciudades. Millones de personas salieron a las calles de sus ciudades en forma de protesta, pero fue en Roma en donde las manifestaciones se volvieron más violentas.
Inmigrantes y los indignados sienten lo mismo, sus derechos, su economía, sus empleos o carreras se han visto gravemente dañados por la economía mundial, es muy justo que se manifiesten a lo largo y ancho del mundo.
El problema de los inmigrantes y su masiva deportación, más las nuevas leyes de Arizona y Alabama han provocado cantidad de manifestaciones en Estados Unidos y ahora los indignados y los indocumentados por lo menos en este país se unen.
Si se unen a los inmigrantes y los indignados se va a crear una manifestación de proporciones enormes que ojalá sea la pauta para poder llegar a haber compromisos con los gobiernos, no solo en los Estados Unidos sino en todo el mundo.
Buitres de la especulación
Las entrañas de cualquier economía capitalista son el instrumento para el cual el dinero de los ahorristas se canaliza en favor de los inversionistas. Dotar de dinero o crédito a alguien se conoce como financiación. El primer objetivo de quien asiste financieramente es la inversión, es decir, el empleo de un capital con el objetivo de aumentarlo.
Entre los diferentes tipos de inversiones nos detenemos hoy en las financieras. Estos negocios se colocan en títulos, valores y otros documentos financieros con el propósito de incrementar los excedentes disponibles por medio de la percepción de rendimientos, intereses, dividendos, variaciones de mercado u otros conceptos.
Los fondos de inversión libre, “hedge fund”, y las entidades de capital riesgo son grupos de especulación financiera que actúan en el mercado, con el único fin de beneficiarse a través de la compra y venta de ciertos bienes por medio de la conjetura en los precios.
La CFTC (US Commodity Futures Trading Comission), una organización norteamericana creada para la vigilancia de los mercados de futuros de materias primas, advierte que una gran parte del incremento en los precios de estos recursos se debe a posiciones especulativas. Esto se escenifica en la abultada subida de los precios en el último año (plata + 82%; oro + 21%; trigo 54%; maíz 88%; petróleo +46%; algodón 78%; azúcar 52%…). Si hace cinco años el volumen de estos fondos de inversión en estos bienes era muy pequeño, a día de hoy la dimensión en siete de las principales materias primas alcanza los 100.000 millones de dólares. Prácticamente en todo el conjunto de precios en el mercado de futuros multiplica por dos y hasta tres veces el coste de producción.
Otro modelo de fondos de inversión son los llamados "fondos de situaciones especiales" o "fondos buitres". Este tipo de grupos destinan grandes cantidades de capital en la adquisición de deuda pública de los Estados, negocios en situación débil o cercanos a la quiebra, o cualquier activo “dañado”. Se adueñan de ellos a precios muy reducidos, con la intención de tomar el máximo beneficio a corto plazo a través de la especulación o la ejecución de medidas legales, forzando de ésta manera el pago de los deudores. En su mayoría están relacionados con grandes compañías del sector financiero norteamericano y europeo, como el es caso de Goldaman Sachs o Deutsche Bank.
Bienvenido Mr. Buitre
En España el aterrizaje de los “fondos buitres” se está acelerando como consecuencia de la crisis financiera y del hundimiento del sector inmobiliario. El sector bancario, presionado por la ingesta cantidad de inmuebles procedentes de embargos, daciones de pago de particulares y viviendas de nueva propiedad, contabiliza en cientos de miles de millones los activos conexos al sector inmobiliario. Las ofertas que están realizando los “fondos buitres”, para la compra de lotes de inmuebles que conglomeran los balances bancarios, oscilan entre el 20% y el 30% de sus valores nominales. Si la presión a la que está sometida la banca española obligara a realizar estas operaciones, el precio de la vivienda se desplomaría en toda España. También están persuadiendo sobre la cartera de créditos fallidos que poseen los bancos, apostando por unos descuentos cercanos al 80%. Después su gabinete jurídico se encargaría de cobrarlos a un precio mucho mayor.
El sector financiero ha escenificado la máxima desregulación y falta de control sobre los mercados. Pues bien, el pasado mes ha sido aprobado por la Comisión Europea el proyecto de directiva por el que se establecería la Tasa sobre transacciones financieras en la Unión Europea. Este impuesto propuesto por James Tobin hace hoy cuarenta años, se diseñó con la intención de ejercer control sobre las transacciones especulativas en los mercados de crédito y bursátiles,especialmente en activos de alto riesgo e inestables. La aprobación de este gravamen en Europa dista mucho de ejercer como mecanismo de control de las actividades financieras especulativas, por tanto, hasta que no se globalice y se aplique en toda su finalidad, penalizando y ahuyentando este tipo de actividades y apremiando aquellas que fomenten e incentiven las inversiones que conlleven un bien generalizado, los “buitres” seguirán provocando la desgracia y ensañándose en ella.
UN EJEMPLO DE CÓMO FUNCIONAN ESTOS FONDOS
Un caso muy conocido y que ejemplifica el comportamiento de los “fondos buitres” fue el que ocurrió entre el año 2006 y 2007. Zambia había adquirido unos tractores rumanos en 1979 por un valor cercano a los 40 millones de dólares. Después de dos décadas, Rumanía acordó su liquidación por un valor de 3 millones, condicionando la cancelación del resto a su utilización en desarrollo –“canje de la deuda por desarrollo”–, traducido en personal hospitalario, escuelas e infraestructuras públicas. Pero en el último momento la situación cambió. Un “fondo buitre” persuadió a Rumanía para que le vendiera sus derechos de cobro por 4 millones de dólares y éste demandó a Zambia. En febrero del 2007, un tribunal inglés sentenció a Zambia, quien tiene extremos problemas de pobreza, al pago de más de 40 millones de dólares al fondo de inversión Donegal International.
Grecia: Un 40% más de suicidios en 2011. ¡Capitalismo!
Aplastada por el peso de la deuda, la economía griega se hunde en la recesión. Como el Pireo, el puerto de Atenas paralizado estos días, el país parece exhausto por una crisis que dura ya cuatro años y sin visos de terminar.
Antonios Kafouros. Venderdor de billetes para el ferry:
“Intentamos vender billetes, pero no lo conseguimos. No hay gente. Otros quieren ir a sus destinos, pero no pueden. Todo el mundo está como loco. Todo el mundo”
Pese al cansancio y a un derrotismo creciente, la mayoría silenciosa griega siente una inmensa cólera, como Vassiliki Angelatou.
Tras 24 años de investigadora en el Instituto de Exploración geológica y Mineral, le recortaron un 30% de su sueldo, que se convertirá en un 50% con las nuevas medidas de austeridad.
Vassiliki Angelatou. Investigadora:
“Dejas de gastar, porque no sabes cómo vas a terminar el próximo día. No sólo son los recortes de los sueldos, la cosa no acaba ahí: es la incertidumbre de lo que sucederá mañana, porque cada día nos anuncian algo nuevo”
La angustia y un sentimiento de injusticia se han invitado en esta familia de clase media, asfixiada por los nuevos impuestos:
Vassiliki Angelatou:
“Trabajas un montón de años, y te sientes profundamente insultado. Es realmente injusto. ¿Qué está pasando? y no digo sólo a nosotros, a todo el mundo…te preguntas por qué, especialmente cuando no ves ningún resultado”
Esa desesperanza también ha desencadenado una degradación de la salud psíquica de los griegos. La crisis ha agravado los problemas psicológicos ya existentes y generado nuevos casos debidos al estrés intenso provocado por los graves problemas financieros.
George Bouras. Psicólogo:
“Hay desempleados que tienen problemas para conciliar el sueño, no pueden dormir, otros no consiguen comer, tienen falta de motivación, se sienten abatidos, no consiguen hacer cosas, hay gente que ha caído en depresiones profundas”
Depresiones que han disparado el número de suicidios, según un estudio publicado el lunes por la revista médica británica The Lancet.
Alexandre Kentikelenis, del Kings College, es coautor del estudio:
Alexandre Kentikelenis. Sociólogo en el Kings College:
“Hemos tenido acceso a informes del ministerio de Salud griego y de otros ministerios que señalan un aumento de los suicidios del 25% en 2010 y del 40% en la primera mitad de 2011”
El informe señala también un aumento del 50% de las infecciones por el virus del sida, la mayoría debido al consumo de drogas.
http://es.euronews.net/2011/10/19/grecia-un-40-por-ciento-mas-de-suicid ios-en-2011/
Chile: “Vándalos” con casco y escudo destruyen señalética (video)
En este video se aprecia cómo carabineros -policía- de Chile arrancan de raíz una señal de tránsito que posteriormente usan para dispersar una barricada incendiada.
http://lapupilainsomne.wordpress.com/2011/10/20/chile-vandalos-con-casc
Los noticieros dirán que fueron los estudiantes. Pero el video es toda una metáfora: Para esparcir una barricada que arde, destrozan la señalética y con ella intentan controlar el fuego.
Es el mismo delicado trato que por estos días integrantes de esa cuerpo emplean contra los jóvenes chilenos que quieren modificar el legado que dejó en ese país el dictador Augusto Pinochet pero que son acusados de vándalos por el presidente Sebastián Piñera.
http://lapupilainsomne.wordpress.com/2011/10/20/chile-vandalos-con-casc o-y-escudo-video/#more-18560
Haití, un proceso de recolonización después del terremoto
El 12 de Enero 2010, en unos segundos murieron más de 300 mil personas, cayeron más de 250 mil casas, todas las infraestructuras del Estado desaparecieron (Palacio nacional, Parlamento, palacio de Justicia, entre otros) luego de un terrible terremoto, la más horrible tragedia en la historia del país.
El mundo entero manifestó su solidaridad. La clase trabajadora de muchos países industrializados dio todo lo que podía para ayudar al pueblo haitiano. Las familias campesinas recibieron a más de 800 mil personas que salieron de la capital en busca de techo y comida, recurriendo a las reservas de semillas que había en el campo y donde todavía no se encontró una respuesta para esta gente que deambula buscando su sobrevivencia.
Mientras ocurría esto, se estima que 11mil ONGs internacionales llegaron al país con mucha gente, vehículos, miles de dólares y buscando un lugar donde instalarse en Puerto Príncipe. La invasión fue total, agravada por la falta desde el gobierno (desaparecido con el terremoto) de una estrategia local para dirigir el apoyo que llegaba.
A pesar de este río de solidaridad internacional, hoy en día alrededor de un millón de personas siguen viviendo en condiciones infrahumanas, careciendo de todo, al sol y bajo la lluvia, muchas veces sin comida, sin agua; mientras se gasta mucho dinero construyendo "abrigos provisionales” después de casi dos años, una manifestación clara de falta de respeto a la dignidad humana.
Hay muchas palabras, muchos proyectos, mucho dinero gastado pero muy poca realización concreta a favor de las víctimas. No hay transparencia en los gastos de las ONGs. Están haciendo lo que quieren y sin control.
Por su parte, el gobierno tiene un plan de "reconstrucción nacional” montado fuera del debate con los sectores nacionales. Todo pasa entre Nueva York y Republica Dominicana bajo la conducción de Bill Clinton como presidente del Comité Temporal para la Reconstrucción de Haití (CIRH -Comité Intérimaire por la Reconstrucción de Haití) creado por el gobierno de Preval a través de una Ley de Emergencia donde el Parlamento Haitiano entregó la Soberanía Nacional al CIRH para que manejen y gestionen todos los fondos que prometió la comunidad internacional para la reconstrucción del país después del terremoto. Este proyecto, acordado además con la burguesía local, no se corresponde con los intereses de las víctimas del terremoto ni con la nación haitiana.
El país que está ya bajo ocupación militar multilateral avanza en una nueva colonización bajo la tutela de las Naciones Unidas que nombró a Bill Clinton "Gobernador” del país. El nuevo presidente haitiano, aún todavía no tiene gobierno, después de 4 meses de su instalación acaba de designar al Señor Gary Conille (jefe de gabinete de Bill Clinton) como primer Ministro de su futuro gobierno. En estos días, el presidente creó, un Consejo Presidencial para la Inversión y el Desarrollo Económico bajo la dirección del Sr Clinton y con la participación de muchos personajes extranjeros y haitianos.
Son signos claros de la voluntad del presidente Martelly de apoyar la ocupación y la recolonización de nuestro país que fue el primer país negro del mundo en tomar con su sangre la independencia.
No se puede hablar de un Proyecto Nacional de Reconstrucción del país devastado por el terremoto sin un debate con todas las fuerzas sociales del país, sin un plan de manejo del territorio, sin un plan de desconcentración y descentralización, sin un plan de desarrollo del medio rural para frenar su éxodo.
El proyecto de Bill Clinton y aliados no tiene nada que ver con las necesidades del pueblo haitiano porque lo hicieron fuera de su participación y conocimiento. Aun así, pretende acaparar los 10 mil millones de dólares prometidos por países extranjeros que beneficiaría a empresas de países donantes desde un sector del imperio norteamericano con aliados en Republica Dominicana y Haití. Pretende entregar a empresarios extranjeros tierras fértiles de vocación agrícola para la instalación de zonas francas y desiertos verdes para agro combustibles (Jatropha). Los campesinos tienen que convertirse en obreros en las plantaciones del capitalismo verde y en las zonas francas fuera de toda legislación nacional. Es una recolonización pura del país, un proyecto de muerte de la agricultura campesina y la desaparición del campesinado haitiano.
Las organizaciones campesinas y aliadas exigimos:
- Una ley prohibiendo la utilización de semillas transgénicas en el país;
- Una ley prohibiendo la entrega de las tierras agrícolas a multinacionales tanto para la producción de agro combustibles como para zonas francas;
- Una ley de reforma agraria integral con la participación de las organizaciones campesinas del país;
- La salida de las fuerzas militares de ocupación el más pronto posible y una indemnización de la ONU al país y a todas las víctimas de la presencia de las fuerzas militares extranjeras en Haití;
- La anulación de la ley de emergencia que crea el CIRH y la abolición de este comité porque la reconstrucción del país es y debe ser un asunto de los haitianos. Queremos apoyo solidario pero no a un nuevo tipo de colonialismo. Queremos un Haití soberano.
Pedimos a las organizaciones hermanas de América latina y otras partes del mundo de solicitar a los gobiernos que retiren lo más pronto posible sus tropas militares de Haití.
Decimos con mucha convicción que Haití puede rehacer su medio ambiente, puede producir a través de la agroecología alimentos sanos para alimentar a los 10 millones de habitantes y exportar productos orgánicos e importar lo que no producimos. Queremos hacer un comercio justo con otros países hermanos.
El Gran Juego Africano parte de Libia
El Departamento de Estado, por consiguiente, ha tomado cartas en el asunto y ha enviado a Libia equipos de mercenarios, dotados hasta ahora con 30 millones de dólares, para «asegurar» el arsenal libio. Pero la verdadera misión, más allá de la explicación oficial, es sin duda hacerse tácitamente con el control de las bases militares libias.
A pesar del compromiso proclamado de no mandar «boots on the ground» (tropas de tierra), en Libia operan desde hace tiempo agentes secretos y fuerzas especiales de Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Italia, Catar y otros países, que han guiado los ataques aéreos y las operaciones terrestres. Hasta ahora su tarea consiste en asegurar que la Libia «pacificada» permanezca bajo el control de las potencias que han acudido a «liberarla».
El 14 de octubre, el mismo día que el Departamento de Estado revelaba la presencia decontractors (mercenarios) en Libia, el presidente Obama anunciaba el envío de fuerzas especiales a África Central, de momento un centenar de militares. Oficialmente serán «consejeros» de las fuerzas armadas locales que combaten contra el Ejército de Resistencia del Señor. Una operación financiada hasta ahora por el Departamento de Estado con 40 millones de dólares.
La verdadera misión de estas tropas de elite que ha mandado Washington es crear una red de control militar en el área que comprende Uganda, Sudán del Sur, Burundi, la República Centroafricana y la República Democrática del Congo. Mientras Estados Unidos manda soldados a Uganda y Burundi, oficialmente para proteger estos países de las atrocidades del Ejército del Señor que se dice inspirado en el misticismo cristiano, Uganda y Burundi combaten en Somalia por cuenta de Estados Unidos, con miles de soldados, contra el grupo islamista al-Shabab. Cuentan con el apoyo del Pentágono, que el pasado junio les proporcionó armas por un valor de 45 millones de dólares, incluyendo pequeños drones y visores nocturnos.
El 16 de octubre, dos días después del anuncio de la operación estadounidense en África Central, el ejército de Kenia entró en Somalia. Detrás de esta iniciativa, motivada oficialmente por la necesidad de protegerse de los bandidos y piratas somalíes, están los intereses estratégicos estadounidenses, tras el fracaso de su intervención militar en Etiopía, también promovida por Estados Unidos. Y en Somalia, donde el «gobierno» respaldado por Estados Unidos apenas controla un sector de Mogadiscio, desde hace tiempo opera la CIA con comandos locales bien adiestrados y armados y mercenarios de empresas militares privadas.
Estados Unidos, por lo tanto, quiere asegurarse el control militar de las áreas estratégicas del continente: Libia, en la intersección del Mediterráneo, África y Oriente Próximo, y África Oriental y Central, entre el océano Índico y el océano Atlántico. El juego, aparentemente complicado, se aprecia con claridad mirando un mapa. Mejor si es un atlas histórico, para ver cómo el neocolonialismo se parece de un modo impresionante al viejo colonialismo.
Presunto asesinato de Gaddafi en toma de Sirte. La resistencia lo niega. Siguen las dudas
Noticias emanadas de los mercenarios que atacan Sirte el Coronel Muamar Gadaffi habría sido detenido en combate y resultara herido en sus dos piernas. No se ha confirmado esta noticia ni se han mostrado fotos en las declaraciones de las fuerzas invasoras de la OTAN.
Se hará seguimiento ante los eventos que muestran al mundo a un lider fiel a sus ideales y a la lucha de su pueblo.
Venceremos.
Información en vivo, seguimiento especial:
7:50 A.M. (Vnzla)
Radio Caracol de Colombia anuncia que Gaddafi fue muerto en combate.
8:30 A.M.
El Departamento de estado ni lo niega ni lo confirma. Supuestamente hay una foto de un cadaver que se identifica como el de Gaddafi.
8:47
Al Yazira informa que Gaddafi cayo muerto en combate.
SEGUIR TRANSMISIONES EN TELESUR.
9:00 Berlusconi anuncia que tras este suceso la guerra en Libia llega a su fin.
ULTIMA HORA: Al Yasira muestra foto y un vídeo del supuesto asesinato de Gaddafi.
EEUU asegura que el CNT le ha comunicado la muerte del coronel, pero el Pentágono se resiste, de momento, a dar por buena esa versión.
Según las últimas versiones, ofrecidos por los que dicen ser testigos de la detención, Gadafi habría sido detenido con vida, e inmediatamente ejecutado.
Sin embargo, según el sitio web de la televisión Al-Libiya, Muammar Gaddafi, "goza de buena salud." El medio de comunicación también advierte contra las imágenes falsas de un muerto Gaddafi que han aparecido en la internet.
Continúan, pues, las dudas.
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