“Eso es lo que hoy mandan los pueblos latinoamericanos, por eso estoy recorriendo como presidente electo la región sudamericana, llevando este mensaje de unidad. Ahora le toca el turno a Sud
América, ahora le toca el turno a los pueblos de andino
América, que tienen una oportunidad de desarrollarse”, señaló.
Agregó que quiere dejar el mensaje que desde el
Perú, pondrá atención a la región sudamericana. “Tenemos que buscar el desarrollo de la mano todos, como socios, sin patrones, porque hoy tenemos la oportunidad de iniciar el gran camino de darle libertad a nuestros pueblos”, remarcó
Refirió que hoy se puede hablar de una revolución en democracia con inclusión social, en una región de más de 400 millones de habitantes, con un idioma común, recursos naturales y las principales reservas de agua dulce, pero paradójicamente, la más desigual del planeta.
Políticas económicasAl respecto, indicó que la pobreza es consecuencia de la mala distribución de la riqueza, la cual justamente se distribuye a través de políticas económicas, que es en lo que se debe trabajar.
Dijo que los gobernantes deben dar libertad y respeto a los ciudadanos, a los niños y a las familias, y eso se logra brindando
Educación, trabajo y
salud a las familias.
“Por eso hoy tenemos que reivindicar a los pueblos originarios, a los pueblos latinoamericanos, y darles el respeto que se merecen para darle la oportunidad de poder crear desarrollo y también justicia”, acotó.
Tras el encuentro, Ollanta y Evo participaron de un almuerzo típico ofrecido por el mandatario
Boliviano, con asistencia de autoridades y dirigentes sociales.
Almuerzo con clase política
En el citado almuerzo participó la nueva clase política
Boliviana, en su mayoría indígena, que tributó una cerrada ovación al presidente electo de
Perú, quien, acompañado de su esposa, Nadine Heredia, dijo sentirse gratamente sorprendido por el mosaico de legisladores, trabajadores, mineros, fabriles, profesores y petroleros.
“Veo a los movimientos laborales, los mineros, los educadores, los pueblos originarios sentados en una misma reunión junto con los
militares, junto a los diplomáticos, junto a gente con saco y corbata. Creo que este es un mensaje de que algo está cambiando en este rincón del mundo, en
Bolivia”, añadió.
Emotividad
Ollanta se sentó a una mesa que ofrecía un pastel de quinua, propio de la cocina criolla de ambos países. Como segundo plato los chef
Bolivianos ordenaron un asado de trucha del lago Titicaca, tratado con especias, ajo y tomillo, entre otras, y, para el remate, un mouse de coca, hoja de la tradición de los habitantes de ambos países, tocado con finos dulces. wLas frases elogiosas de los líderes de los movimientos sociales emocionaron a nuestro próximo jefe de Estado. “Un hermano originario que salió de entre las mayorías”, dijeron los anfitriones.
El ministro de la Presidencia de
Bolivia, Carlos Romero, pronunció las palabras de bienvenida: “Los recibimos con cariño, con admiración y con mucha expectativa. Somos hermanos de historia, somos hermanos de sangre, compartimos cultura y queremos, también con usted, presidente
Ollanta Humala, compartir nuestras más profundas convicciones, nuestras utopías y sueños colectivos por un futuro compartido entre dos pueblos hermanos”, resaltó.
El almuerzo de confraternidad fue amenizado por la Orquesta de Cámara de La Paz, así como de agrupaciones folclóricas locales, que cantaron y bailaron en honor del visitante y su esposa.
Entre bocado y bocado, Ollanta recibió diversos obsequios como un poncho rojo andino, luego un guardatojo minero y un casco de la empresa estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales
Bolivianos. En tanto que Nadine recibió una manta azul, tejida con hilos de lana de camélido.
Sueño con la reunificaciónTras la velada, Ollanta agradeció el recibimiento del gobierno y pueblo
Boliviano y dijo sentirse parte del mismo, y que el trabajo pendiente es la unificación en una sola nacionalidad de aimaras, quechuas, aguarunas y guambizas.
“Me siento parte del Alto
Perú, de
Bolivia, y quiero que así se sientan ustedes en el
Perú; y vamos a trabajar juntos para poner los primeros cimientos de la unificación de una sola nacionalidad aimara, quechua, aguarunas, guambizas, que es la nacionalidad ancestral que nos dejaron los incas, Túpac Katari y Túpac Amaru”, precisó.
Somos una sola naciónLa breve visita de
Ollanta Humala a
Bolivia sirvió para resaltar los lazos históricos que nos unen con ese país, tanto así que dijo querer que se borre la frontera entre las dos naciones, porque son una sola, y en la declaración conjunta con el mandatario Evo Morales, en Palacio Quemado (casa de gobierno
Boliviana), el presidente electo del
Perú sostuvo que la relación de ambas naciones tiene mucho en común.
Ollanta agregó que sueña con la reunificación del
Perú y
Bolivia, así como que en algún momento la línea fronteriza de ambos países desaparezca y volvamos a ser una misma nación. “Aún está en mi
memoria el mariscal (Andrés) Santa Cruz y la Confederación
Perú-
Boliviana”, señaló.
Previamente, Ollanta dijo admirar a Evo Morales, a quien conoce desde antes de su elección como jefe de Estado, por su postura coherente y consecuente con el pueblo, cualidades que hacen que él y su gobierno estén identificados con los más pobres y necesitados.
Tras el encuentro privado que mantuvo durante 90 minutos con Evo Morales en el Palacio Presidencial, Ollanta manifestó interés en mantener los mejores nexos con
Bolivia y profundizar en los proyectos comunes de intercambio económico, comercial y cultural.
“El desarrollo de
Perú involucra el desarrollo de
Bolivia y viceversa. Para nosotros, particularmente para mí, es fundamental mantener las mejores relaciones con
Bolivia, su gobierno y su pueblo”, dijo en declaraciones a la prensa.