sábado, 13 de agosto de 2011

CUANDO LOS GOBERNANTES SE VUELVEN LOS VERDUGOS DE LOS PUEBLOS

Portugal cuadruplica los impuestos del gas y la luz


Los portugueses se desayunaron ayer con un inesperado y amargo aperitivo: una brutal subida del IVA en productos esenciales para las familias y las pequeñas y medianas empresas. El gas y la electricidad pasarán de tener un IVA del 6% al 23%, casi cuatro veces más (un aumento del 283%), a partir de octubre, pese a que el compromiso asumido en mayo con la troika formada por el Fondo Monetario Internacional (FMI), la Unión Europea y el Banco Central Europeo (BCE) para la concesión de un rescate de 78.000 millones de euros contemplaba una subida menos onerosa, y para en enero de 2012.


La medida, que llega apenas diez semanas después de las elecciones generales que desalojaron del poder al socialista José Sócrates, no figuraba en el programa electoral del conservador Pedro Passos Coelho.

El encargado de anunciarla fue el ministro de Finanzas, Vítor Louçã Rabaça Gaspar, defensor del neoliberalismo a ultranza y en la barricada opuesta a la de su pariente y también profesor de economía, Francisco Louçã, líder del Bloco de Esquerda (BE), uno de los primeros dirigentes en condenar la gestión de su primo-hermano.

En Portugal, un 18% de la población vive por debajo de la línea de la pobreza, según el estándar de la UE, con un salario mínimo de 450 euros o inferior, en el caso de las jubilaciones o subsidios de desempleo. El aumento elevará el gasto promedio en electricidad y gas un 16%, según cálculos del diario económico lisboeta Jornal de Negócios.

Es la tercera vez, desde que asumió el cargo el pasado 23 de junio, que el primer ministro anuncia medidas que contradicen su campaña electoral. Passos Coelho cortó a la mitad el tradicional aguinaldo navideño o trigésimo sueldo y encareció los transportes entre un 15% y un 23%, escudándose en que se detectó un déficit del 6,3% del PIB, en lugar del 5,9% calculado inicialmente.

Otro aspecto que marcó la campaña de Passos Coelho fue su crítica a Sócrates por no recortar el gasto público. Prometió reducirlo sustancialmente en lugar de subir impuestos. Oposición, sindicatos y patronales coinciden en que los sucesivos anuncios de Gaspar no recortan el aparato del Estado y se limitan a bajar salarios y elevar tasas.

El Gobierno se empeña en mostrar que Portugal no es Grecia y presentarse como alumno modelo, riguroso observante de las instancias crediticias internacionales, al contrario de los “derrochadores” helenos.

Sin embargo, la propia troika, tras reconocer una evolución “muy positiva” y “progresos importantes para reforzar el sistema financiero”, instó a Lisboa a “continuar en esta vía de aumentar el capital de los bancos” y criticó la falta de recortes importantes en el gasto del Estado.

El diputado socialista João Galamba calificó la medida de “extremadamente injusta”, dijo que “no era exigida” por la troika y aseguró que provocará menos consumo y más recesión. “Es algo muy significativo para el presupuesto de las familias y para la actividad económica”, precisó.

Albano Nunes, del comunista PCP, sostuvo que las medidas anunciadas “se dirigen a los mismos de siempre. El aumento del IVA para la electricidad y el gas significará que cerca de 400 millones de euros al año serán robados de los bolsillos de los portugueses”.

Cecília Honório, del izquierdista BE, acusó a Gaspar de “ser más rápido que la troika para a imponer nuevas medidas de austeridad” y calificó la medida de “nuevo atraco a las familias, que ya están verdaderamente estranguladas con los efectos de la crisis y con los aumentos de impuestos”.
La Central General de Trabajadores de Portugal (CGTP) advirtió en un comunicado de que las subidas de impuestos “tendrán efectos recesivos en un contexto internacional en el que las exportaciones dependen de la demanda externa”.

La política del Gobierno, dijo el sindicato, “se traduce en un servilismo” ante la UE y el FMI, instituciones que defienden una austeridad ciega, “aunque esto provoque recesión, ya que ellos no actúan para ayudar al país, sino para defender los intereses de los acreedores de la deuda pública portuguesa”.

La propia patronal, la Confederación de la Industria Portuguesa (CIP), deploró las medidas. Su presidente, Antonio Saraiva, dijo que “va a penalizar la ya debilitada tesorería de las empresas” y pidió en su lugar “un corte significativo de los gastos”. “El Gobierno aún no dio pruebas de que lo pueda hacer”, se quejó.

Para el profesor de economía Mario Gomes Olivares, cercano a la línea de Passos Coelho, la derecha ahora en el poder “comenzó en un breve espacio de tiempo a mostrar sus intenciones profundas: eliminar radicalmente parte del Estado Social, bajar los salarios y desarmar las empresas estatales vitales que dan estabilidad a la economía”, indicó a Público.

Se trata, en su opinión, de “un proyecto ultra liberal, equivalente al conjunto de reformas que algunas dictaduras sudamericanas llevaron a cabo en las décadas de los setenta y ochenta, sólo que aquí se hace de forma gradual”.

Crisis global de alimentos y la alternativa venezolana


La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO en sus siglas en inglés), ha señalado que este año 2011 el aumento del precio de los alimentos llegará a records históricos. De hecho, ya en estos últimos ocho meses el aumento a nivel mundial de los precios del maíz, trigo, soya, azúcar, lácteos, carne y pescado ha alcanzado más del 35%. Cifra record en más de 20 años.
Entre las causas de esta crisis mundial, podemos señalar:
  • La especulación financiera: al ser incorporados los alimentos a Fondos de Inversiones basadas en el precio de los “commodities” (alimentos y minerales), estos comienzan a comercializarse en mercados a futuro donde se mueven simultáneamente con los precios de las acciones, las divisas o los hidrocarburos. Ya en 2008, un 30% de las cotizaciones estaban determinadas por capital especulativo.
  • Nuevo modelo agroindustrial: basado en la concentración de la tierra por grandes trasnacionales que dirigen la producción a monocultivos que tienen como patrón estructurante la producción de “biocombustibles” y el uso de semillas transgénicas, que ha traído como consecuencia un proceso de deforestaciones de grandes extensiones de selvas tropicales en Asia y América Latina.
  • Desregulación de los mercados locales: El Banco Mundial, en la década de los 80´, dirigió una política de desregulación de los mercados locales que produjo la desarticulación del campo de los países “en vía de desarrollo”, al no poder competir con los excedentes de alimentos subsidiados de los países desarrollados y ser inundados de semillas transgénicas. Hoy, a 30 años de esta política, nos encontramos con que el 70% de los países pobres son importadores netos de alimentos.

Esta realidad, ha traído como consecuencia que más de 1600 millones de personas pasen hambre en el mundo, de las cuales el 60% son mujeres. La mayoría de quienes pasan hambre, como era de esperar, viven en países de Asia Pacifico, África del Norte y Subsahariana y América Latina, que registra hoy 53 millones de personas malnutridas.

Venezuela, desde la llegada del Presidente Chávez al poder ha caminado, en contra vía a este modelo, logrando un mayor control del Estado sobre la actividad de producción y distribución de alimentos.

En materia de producción, se ha dispuesto de un marco legal que promueve la eliminación del latifundio, la redistribución de la tierra, se ha prohibido el uso de transgénicos para fortalecer el desarrollo de semilla autóctona, se ha priorizado el uso de la tierra para la producción de alimentos y se ha desarrollado un modelo de crédito a bajo interés para el sector agrícola.

En el área de distribución, se ha desarrollado una política de regulación de precios de los productos de la cesta básica para combatir la especulación y se ha creado una red pública de distribución de alimentos a bajo precio (MERCAL, PDVAL, Abastos Bicentenario). Está red distribuye actualmente el 30% de los alimentos de la cesta básica y se espera cerrar el año 2011 con una cobertura del 50%.

Esta política ha tenido un alto nivel de aceptación en nuestra sociedad. De acuerdo al estudio realizado por la Fundación GISXXI, durante el mes de Febrero 2011, existe un consenso entre los venezolanos sobre la necesidad de que el Estado intervenga en la Economía en un sentido regulador y garantista.
  • 92% está de acuerdo con que “El Estado debe intervenir para garantizar precios bajos en todos los productos de la canasta básica”.
  • 92% está de acuerdo en que “Se debería multar a todos los empresarios y comerciantes que suban los precios de manera injustificada”.
  • 89% está en desacuerdo con que “Los empresarios y comerciantes deberían ser libres para poner los precios que quieran”.

De igual manera, los venezolanos valoran mejor las redes de distribución públicas de alimentos que las privadas. En una escala de 1 a 20, la Red MERCAL y PDVAL fueron las mejor evaluadas en precio (15 y 14 respectivamente), calidad (14 y 13), variedad de productos (13).
Esta política de universalización del acceso a los alimentos, privilegiando a los sectores menos favorecidos, ha impactado varios indicadores sociales que han sido reconocidos por la FAO, entre los cuales encontramos:
- Venezuela es el quinto país latinoamericano con mejor índice nutricional en niños menores de 5 años
- Para el 2015 Venezuela superará la Meta del Milenio sobre la erradicación del hambre
- El índice de desnutrición infantil en niños menores de cinco años se redujo un 58,5% en el período 1990-2010, al pasar de 7,7% a 3,2%.

Sin embargo, a pesar de los esfuerzos y los avances del Gobierno Nacional en esta materia, hoy Venezuela sigue importando alimentos. Lo logrado en el terreno de la distribución, debe servir de guía para profundizar a través de la Misión Agro Venezuela la productividad en el campo y la soberanía alimentaria.

Las crisis estructural de alimentos apenas comienza y su solución no llegará dentro la realidad social y económica del capitalismo, que no garantiza la alimentación como un derecho sino como un bien transable en el mercado, donde los agro-negocios y el libre comercio hacen a los países pobres, más pobres cada día. Solo una política nacional y anticapitalista que incentive el desarrollo del pequeño y mediano productor con un apoyo pleno del estado, privilegiando nuestras semillas autóctonas nos permitirá salir de la catástrofe alimentaria mundial.

Defendamos nuestro campo y construyamos nuestra soberanía alimentaria. ¡Sigamos a Contracorriente!. Continúe leyendo sobre este tema en www.gisxxi.org

Londres se incendia, la bolsa se ahoga, el desempleo está por estallar

¿La solucion? Bombardear Libia


En Londres los jóvenes desesperanzados queman casas y negocios. A pocos kilómetros de allí, a la gente que amasó miles de millones en la Bolsa le enloquece la idea de ganar un poco menos…Es posible que tu navegador no permita visualizar esta imagen.
Y ¿cómo fue que ganaron esos miles de millones? Obligando a las empresas a reducir los salarios y los empleos. Es decir, destruyendo el porvenir de los jóvenes para aumentar los beneficios de las empresas. Evidentemente ahí está la crisis: si se le quita el ganapán a los consumidores, ¿cómo podrán comprarlo?

Y ahora ¿qué hacen los dueños de la Bolsa? Exigen a los Estados que hagan más recortes sociales, o lo que es lo mismo más jóvenes sin esperanza.
Y al mismo tiempo los ministros –cuyas medidas neoliberales han conducido a esta masacre social- finjen no entender a qué se debe la revuelta. Solo les bastaría ir a escuchar un poco a esos desesperados.

Pero enviar policías a los barrios populares es mucho más fácil que mandarlos a la Bolsa.

Entonces en lugar de destinar todos los presupuestos a la creación de empleos, el gobierno británico acaba de enviar dos bombarderos más para matar más civiles en Libia y seguir sembrando más odio aún. París, Washington y bruselas hacen algo parecido… apropiarse del petróleo y de las reservas financieras de los libios, lo que les procurará un poco de dinero de bolsillo para pagar las deudas.

Pero si logran derrocar a Gadafi ¿qué es lo que sucederá? Más estado providencia en Libia, pero también mayor cantidad de privatizaciones. Más distribución social del dinero del petróleo, pero su confiscación por parte de las multinacionales. Más ayuda libia al desarrollo autónomo de los países africanos, pero mayor explotación de los recursos por parte de Occidente.

¿La consecuencia? Más africanos sin porvenir serán obligados a emigrar aún y a unirse a los desesperados de Londres, París o Bruselas. Donde trabajarán por nada, lo que será la desgracia de unos y el beneplácito de los otros.
Un sistema absurdo e inhumano. ¿Cuánto tiempo nos dejarán seguir haciéndolo?

Algunos hechos y cifras que no se mencionan
Los salarios británicos fueron congelados por Cameron mientras que los precios de los alimentos han aumentado un 5%.

En Tottenham (Londres) hay 54 postulantes por cada empleo vacante.
Ningún agente de la Policía Metropolitana londinense ha sido nunca condenado, aunque desde 1988, mataron a 333 personas a mansalva.
El Estado griego tiene una deuda de 350.000 millones de euros. Los capitalistas griegos tienen cuentas en Suiza por un valor de 600.000 millones.
La agencia calificadora Standard and Poors ha degradado la califiación de los EE.UU. porque el “plan del Congreso y de la administración solo prevé pequeños cambios en la política de Medicare” (equivalente a la Seguridad Social en materia de Salud)

El señor J.F Copé, secretario general de la UMO en Francia ha dicho :”Ya hemos reformado las jubilaciones, es necesario que ahora reformemos el seguro médico” (10.08.11)
Fuente michelcollon.info


¿Vale la pena leer los periódicos?

Vivir los latidos del mundo



Un amigo me confiesa: "En vacaciones no voy a leer ni un periódico, ni siquiera voy a abrir Internet. Quiero desintoxicarme". No son pocos los que en algún momento caen en la tentación -siempre vencida por suerte- de dejar de leer periódicos, cualquiera que sea su soporte. "Es que mi hígado no resiste tanta locura de noticias. Mejor saber menos de lo que ocurre en el mundo", dicen algunos. Negarnos a estar informados por miedo a sufrir es declarar nuestra derrota ante la vida.

A veces, es cierto, puede ser una terapia alejarse del bombardeo informativo cada vez más poderoso, más planetario y más repleto de atrocidades. La última la leo esta mañana aquí en Brasil: un joven mata a su padre y a su madre, encierra sus cuerpos en un armario y da una fiesta para 60 amigos. Hoy crece el interés por la introspección, por la meditación, por el encuentro con nuestro propio ser.

Y sin embargo, estoy convencido de que el mundo con todos sus horrores es hoy mejor que hace solo cien años. Y estoy convencido de que lo es precisamente por esa "maldita" información que se nos cuela cada vez más por las ventanas de nuestra vida. Con los ojos cerrados al mundo, este se degradaría aún más. Luz y taquígrafos, que se decía hace tiempo -hoy diríamos, luz e Internet-, son el mejor remedio a la barbarie, a los abusos del poder, a los atropellos a los más débiles. Por eso, todos los déspotas del mundo, odian la libertad de expresión.

Curiosamente -quizás por la deformación de mis estudios de Psicología- he visto siempre a la información como una de las mejores terapias para ser menos infelices. No me refiero, por ejemplo, a la terapia de un amigo que, tras años de horror en un campo nazi, sentía miedo de la muerte y usaba el periódico para, al leer las necrológicas, sentir el gusto de seguir aún vivo un día más.

Se trata de algo más serio. Hay quien al abrir los ojos cada mañana acude a un pensamiento positivo que le ayude a llevar mejor la dura tarea del día, o quien recita una plegaria o un mantra o acude a algún resorte espiritual. Y hay quien no se sentiría a gusto sin poder abrir el periódico -en el soporte que sea- mientras desayuna.

Yo soy uno de esos. Llevo más de 40 años, acostándome y despertándome con el latido del mundo, con la última noticia. Leí de joven que el escritor francés y Nobel de Literatura François Mauriac decía que "la lectura matinal del periódico era la oración del hombre laico". Se puede vivir sin saber nada de los otros, encerrado en el propio cascarón, aunque además de aburrido debe resultar de una pobreza existencial sin nombre. Es verdad que al abrir el periódico o al bucear en la Red, corremos el peligro de desayunarnos con las lágrimas de angustia del mundo que llegan hasta la taza humeante de café. Es verdad que a veces se nos congelará el alma al descubrir que somos más demonios que ángeles, todos, los humanos.

Pero también es verdad que cerrando los ojos a esas lágrimas, a esos horrores, nos convertiremos cada vez más en trozos de mármol, incapaces de llorar con los que lloran y de ser felices con los que consiguen serlo. Un filósofo me decía que envejece solo "el que pierde la capacidad de sorprenderse". ¿Y qué es la noticia, hacha o flor, sino la sorpresa que el mundo nos brinda a través de la información?

Sufrirá nuestro corazón con la noticia que espanta y gozará con el descubrimiento científico que salvará miles de vidas. No existen periódicos que solo publiquen noticias buenas -todos acabaron fracasando- porque la vida no es así. Es a veces benigna y a veces cruel, pero cada uno de los otros, que llora o ríe es una célula nuestra y si no nos hace vibrar, estamos muertos.

La vida, a pesar de que avanza siempre hacia mejor -¿pueden compararse las actuales crisis financieras de Europa, con las dos grandes guerras mundiales que sembraron al continente de millones de muertos hace tan poco tiempo?-, siempre estará amasada de dolor y de gloria. Negarnos a estar informados por miedo a sufrir es declarar nuestra derrota ante la vida, es negarnos a aceptarnos.

Puede hasta tener una apariencia de felicidad cambiar el periódico con su porción de sangre y de terror por una cerveza y unos boquerones fritos tumbados en la playa, pero al final de la ausencia provocada de noticias nos esperará solo el desencanto del egoísmo, el de aquel que creó el horrible refrán popular, "ojos que no ven corazón que no siente".

Mejor mancharnos de dolor o de disgusto con la lectura del periódico que vivir ciegos y con el corazón arrugado. ¿Para qué un corazón incapaz de latir con los latidos del mundo? Aquel profeta judío, que conocía bien el alma humana, pronunció una de las frases más enigmáticas de la historia: "Dejad que los muertos entierren a los muertos". A él le interesaban los vivos, a veces crueles -a él le clavaron en un madero-, a veces sublimes. Pienso en Gandhi, Luther King, Mandela y millones de anónimos capaces de morir por los demás. Los muertos no nos dan miedo. Somos los vivos los que damos miedo, pero así somos, no como nos gustaría a veces ser, sino como somos de verdad.La noticia, ayer del periódico de la mañana, hoy de cada instante, es el mejor espejo de nuestra propia alma. No sirve darle la vuelta o quebrarlo. Sus añicos acabarán manchándonos igualmente de sangre

85, Y SIGUE ENCABEZANDO LA REVOLUCIÓN; VAMOS COMPAÑERO HASTA LA VICTORIA SIEMPRE


Vio pasar a diez presidentes por la Casa Blanca, superó la Guerra Fría y escapó a más de 600 intentos de asesinato. Fidel Castro, el revolucionario, hizo su entrada triunfal en La Habana en 1959. Y lo haría para quedarse y marcar el rumbo de Cuba durante el siguiente medio siglo.
Ahora, llega a los 85 años retirado de la escena política. Eso sí, como líder de la revolución cubana ya hace tiempo que se ganó el paso a la historia.
Nikolái Kaláshnikov, vicedirector del Instituto de Latinoamérica de la Academia de Ciencias de Rusia, dice: “A mi juicio, Fidel Castro ya se inscribió entre las figuras históricas de su país y se quedará para siempre en la historia de Cuba como defensor de la soberanía de ese país”.
De hecho Fidel se convirtió en un referente para muchos países latinoamericanos en la época. Incluso a día de hoy, todavía es admirado por algunos líderes de la región.
El mundo entero recuerda los largos discursos de Fidel. Precisamente el ímpetu y energía que él desprendía en cada uno de ellos sirvieron durante todos los años que se mantuvo en el poder para inspirar y armar de esperanza a otros revolucionarios latinoamericanos. Los mismos que con el tiempo tomarían las riendas de sus países.
Hugo Chávez no sólo fue uno de ellos, sino que acabó convirtiéndose en un fiel amigo. Tanto es así que en las pocas apariciones que Fidel ha hecho últimamente, ha sido visto con Chávez. Y es que según el presidente venezolano, Fidel le está acompañando en la lucha contra el cáncer que padece y que está tratando en Cuba.
“Junto a Fidel son comandantes de las fuerzas libertarias de América”, comenta el presidente boliviano Evo Morales. “Pero también el compañero Chávez y Fidel sembraron bastante estas revoluciones democráticas en Bolivia, Ecuador, Nicaragua y otros países. No es regalo que llega del cielo, es la lucha de estos comandantes”.
Su mente de estratega le mantuvo en el poder hasta que en 2006 se lo cedió su hermano, Raúl. Una vez más, sorprendió al mundo poniendo en marcha él mismo el proceso de transición, del que periodistas y analistas llevaban hablando desde hacía décadas.
“Me parece que lo que ha logrado hasta el momento Fidel es una transición exitosa”, cree Rosendo Fraga, miembro del Consejo argentino de Relaciones Internacionales.
Desde la renuncia de Fidel, los cubanos de a pie se han acostumbrado a la ausencia de quien tuvo las riendas de Cuba durante cincuenta años. Y de quien, de alguna manera, siempre estará presente en la historia de la isla.

Articulo completo en:http://actualidad.rt.com/actualidad/america_latina/issue_28273.html

APOYEMOS A NUESTROS HERMANOS ESTUDIANTES CHILENOS EN SU LUCHA CONTRA UN GOBIERNO NEO-LIBERAL Y FASCISTOIDE

Los estudiantes ponen al régimen contra las cuerdas


El presente año ha visto un florecimiento infrecuente de los movimientos populares por el número, dimensiones, diversidad de sus integrantes y veloz propagación geográfica transcontinental. Estos movimientos, casi siempre con gran participación juvenil no se sienten representados por las instituciones y los partidos políticos del sistema ni creen que éstos puedan ofrecer solución a sus aspiraciones. Lo que expresa este sentimiento es el agotamiento del capitalismo, en especial del capitalismo neoliberal en su etapa agónica; no únicamente como modelo económico sino como régimen político capaz de mantener con la democracia representativa un mínimo de consenso social. Al igual que en la puerta de El infierno de Dante, en la del modelo se anuncia: “abandonad toda esperanza”. Es la horrible tragedia a la que son arrojados millones de seres humanos, ahora en los países ricos como en los pobres, entre ellos infinidad de jóvenes, grupo con frecuencia educado pero sin apenas perspectiva de lograr una vida digna.
¿Pero no era Chile el ejemplo del éxito económico y social neoliberal, a seguir por América Latina? ¿El país más estable de la región? ¿El que mejor había hecho la tarea? Pues a las protestas sociales de los últimos años -la del pueblo mapuche destaca por no haber cejado un día en la pelea-, se añade un potente y prestigioso movimiento estudiantil que ya dura cuatro meses. Demanda la educación pública de calidad, con cabida para todos los niños y jóvenes, independientemente de su condición económica, sin fines de lucro, multicultural, bajo la responsabilidad del Estado y reconocida como un derecho en la Constitución.

La dictadura pinochetista asesinó a miles de luchadores sociales, aplastó a las organizaciones populares y conculcó los derechos alcanzados en siglos de brega por el pueblo y la clase obrera chilenos. Pero no pudo asesinar las ideas, la memoria histórica, las tradiciones de lucha. Para no ir más lejos, este gigantesco movimiento lo antecedió en 2006 el de los memorables pingüinos, estudiantes de secundaria que, además de las demandas económicas también enarbolaron la defensa de la educación pública. Una gran virtud de la actual movilización es agrupar con la misma demanda fundamental virtualmente a todo el estudiantado de secundaria, enseñanza técnica y universitaria, tanto de centros estatales como privados y llevar a cabo su lucha de la mano con el reconocido Colegio de Profesores y el apoyo de varios de los más importantes rectores. También haber ganado a los padres de familia, sindicatos y organizaciones populares, de modo que cuenta con un 80% de apoyo nacional según las encuestas, ratificado por las cada vez más nutridas marchas que han organizado. Más de 100.000 personas en la última de ellas el martes 9 en Santiago acompañada de movilizaciones en todo el país. Los jóvenes han tenido un capaz liderazgo en Camila Vallejo, presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile y los dirigentes de otras instituciones de educación superior y han procesado sus demandas y respuestas a las propuestas del gobierno a través de un sistema asambleario de consulta con las bases que asegura su unidad y firme respaldo a los líderes. Por su parte el presidente Piñera ostenta la más baja popularidad de un gobernante posterior a la dictadura -26 por ciento- y más bajos andan su partido y la oposición.

Bajo Pinochet y gobiernos posteriores la educación se convirtió en un suculento negocio: un universitario debe 30.000 dólares en créditos cuando egresa. Ahora bien, la demanda estudiantil implica un cambio radical al neoliberalismo a rajatabla chileno no sólo en el campo educacional. Reconocer la educación como un derecho humano en la Constitución y no un “bien de consumo”, como la califica Piñera, exige un vuelco conceptual en el Estado, que tendrá que financiarlo. Para lo que deberá elevar exponencialmente los impuestos a las empresas del cobre, o renacionalizarlo, como ya se reclama en pancartas levantadas en las manifestaciones. Los estudiantes han sido duramente reprimidos y amenazados ominosamente sus dirigentes. Visto que el gobierno no los escucha, ahora proponen un plebiscito sobre su demanda. Hay una amenaza no tan velada de recrudecer la represión pero los estudiantes no olvidan su historia, el luminoso gobierno de Salvador Allende, acervo con el que concurren a una cita decisiva con la historia latinoamericana.