martes, 27 de marzo de 2012

cuando no los chulillos......


AUSTRALIA, UNA NUEVA BASE PARA DRONES DE EE. UU.


Estados Unidos estudia la posibilidad de lanzar sus drones -aviones no tripulados- desde las Islas Cocos, pertenecientes a Australia. Ese archipiélago se convertiría en uno de los territorios para múltiples bases aéreas comandadas desde el Pentágono en la región Asia-Pacífico y desde allí también despegarían sus aviones tripulados de combate.
Las Cocos, o Keeling, conforman un territorio compuesto por 27 islas de coral y dos atolones, con unos 600 habitantes. Están situadas en medio del océano Índico, a mitad de camino entre Australia y Sri Lanka. Desde EE. UU. estiman que ese punto será clave para la vigilancia del mar de China, mediante aviones no tripulados de la CIA, según la publicación. Una de las metas de Washington es equilibrar la influencia de Pekín, informó este martes el diario The Washigton Post.
Al respecto,  el veterano de la Guerra de Vietnam Eric Rojo comentó a RT que  la política de vigilancia de EE.UU. hacia China no es justificada, porque Pekín no muestra ningún expansionismo hacia sus vecinos.
"Se trata más bien de un posicionamiento para dar mensajes de que las alianzas tradicionales siguen...Y Australia era aliada de EE. UU. durante la guerra en VietnamIraq y Afganistán", explicó el experto.

Una nueva estrategia militar de la administración de Barack Obama, presentada el 5 de enero del año corriente, contempla un aumento de la presencia en Asia. En ese marco, EE. UU. mantendrá sus grandes bases en Japón y Corea del Sur y también desplegará 2.500 marines, buques y aeronaves en el australiano Territorio del Norte.
Según esta nueva estrategia, el Gobierno estadounidense planea fortalecer sus relaciones militares con Australia. Además, el documento divulgado en enero advierte de intentos por parte de China e Irán de bloquear a las fuerzas estadounidenses en el mar de China y en el Estrecho de Ormuz.

Artículo completo en:http://actualidad.rt.com/actualidad/internacional/issue_38014.html

el enemigo norteamericano esta adentro..........


BOLIVIA INCAUTA UN AUTO DE LA EMBAJADA DE EE. UU. CARGADO CON ARMAS


Bolivia incauta un auto de la Embajada de EE. UU. cargado con armas
Las fricciones entre EE. UU. y Bolivia se intensifican. Las autoridades del país latinoamericano incautaron este martes en Trinidad un automóvil de la Embajada estadounidense donde había armas y municiones, informó el ministro del Interior boliviano, Carlos Romero, quien agregó que esto "pone en riesgo" la seguridad del Estado.
"Se encontraron tres escopetas marca Remington calibre 12, un revólver Smith and Wesson calibre 38, 2.350 cartuchos calibre 38, tres equipos de comunicación y una computadora", dijo el funcionario.
"Hablamos de una acción que pone en riesgo la seguridad del Estado, de una acción que pone en cuestionamiento el respeto a la institucionalidad y a la normativa del Estado boliviano", agregó Romero.
El vehículo fue empleado por personal de la Oficina de Asuntos Antinarcóticos de la Embajada de EE. UU.
La representación diplomática en La Paz hasta el momento no emitió comentarios sobre el incidente.
A mediados de marzo de este año, el presidente boliviano, Evo Morales, volvió a amenazar con un posible cierre de la Embajada de EE.UU. en La Paz, si la misión diplomática seguía tratando deinterferir en los asuntos internos del país.
El mes pasado el mandatario boliviano subrayó que algunas organizaciones no gubernamentales son la "quinta columna de espionaje" de EE. UU., pese a que en noviembre ambos países habían firmado un acuerdo para normalizar sus relaciones.

Artículo completo en:http://actualidad.rt.com/actualidad/internacional/issue_38020.html

dominando al mundo con papel chatarra......


KEISER REPORT: EL DÓLAR ES LA MONEDA PROTEGIDA POR LA MAFIA DE LOS BANCOS CENTRALES


El ex agente de valores, inventor de tecnología virtual y cofundador de la bolsa de valores de Hollywood, Max Keiser, presenta una visión verídica sobre la economía global envuelta en una suerte decomplot entre bancos occidentales. El programa que anteriormente se emitía solo en inglés ahora está disponible en español en RT, lo que permitirá conocer, de una fuente fidedigna, los escándalos que se esconden detrás de los titulares financieros globales.
Su último Keiser Report se centra en las grandes entidades financieras que aspiran un control total de todas las esferas de la vida y utilizan todos los métodos para entablar contactos con los que ostentan el poder. Hasta la llamada Revolución Cultural en EE. UU. se realiza por la gloria del dólar y los banqueros que no desprecian ningún medio para llenar sus bolsillos.
"Durante la crisis, la Reserva Federal gastó 3 trillones de dólares; durante la crisis europea, el Banco Europeo gastó unos 3 trillones de euros. El Banco de Inglaterra, el de Japón, todos gastaron en sus balances, y al hacerlo están apoyando al dólar. Están creando un mercado donde no se permite que el dólar encuentre su precio auténtico. Sin importar que la gente acabe en prisión, ni la tasa de empleo, los salarios, lo repugnante que es la desigualdad social, el dólar es la moneda protegida por la mafia de los bancos centrales", dijo Max Keiser.
Como consecuencia de sus acciones, la economía global sigue la trayectoria destructiva que en el futuro puede transformarse en una catástrofe, primeramente para los mismos estadounidenses.
"Todo está estallando, el dólar estalla, la economía estalla, los estadounidenses serán más pobres, vamos hacia atrás, desaparece el sueño americano", dijo a su turno el autor Charles Goyette, en conversación con Max Keiser.
"La economía estadounidense observa un cierto decrecimiento por delitos de fraude, protegidos todos por el Gobierno", señaló Keiser.

sobre esta roca construiré mi iglesia......


Benedicto XVI en México y Cuba
Las claves para comprender el viaje del Papa


El Papa Benedicto XVI está por aterrizar por primera vez durante su pontificado en la América Latina de lengua española en un viaje que incluirá México y Cuba. Sin embargo para los medios internacionales e italianos el mayor interés apunta a la etapa caribeña del viaje, aunque la estadounidense es por lejos la más importante. Los motivos son claros: México es un país del G20 con más de 100 millones de habitantes con relación a los 12 millones de Cuba.

Por otra parte, si la cubana aparece sobre todo como una visita pastoral que continúa 14 años después de la realmente histórica visita de su predecesor Karol Vojtyla, la mexicana sucede en un país en campaña electoral, en las turbulencias de la peor época de violencia desde la revolución de hace 102 años y donde a pesar de la religiosidad masiva, la cantidad de católicos se halla en permanente disminución a favor de las iglesias evangélicas y pentecostales. De modo que para entender de verdad el viaje de Benedicto XVI y los extraordinarios problemas que deberá enfrentar el Papa, es necesario observar especialmente a México, a partir de la misa de hoy en Guanajuato.

José Ratzinger llega por primera vez a América latina luego de siete años de pontificado. Una ausencia notable y por muchos motivos absurda, en lo que hasta hoy es el continente más católico del mundo. Solo con comparar estos siete años de ausencia con los cinco viajes que solo a México hizo Juan Pablo II, a partir de aquel histórico viaje a Puebla, en enero de 1979, apenas a los tres meses de pontificado, vuelve patente cuan ascendiente es el camino de un Papa que hasta el más benévolo de sus fieles considera eurocéntrico y poco sensible al catolicismo del sur del mundo y al latinoamericano en particular.

El Papa viaja a un México fiel, fidelísimo, pero en el que, durante los últimos 30 años, uno de cada cinco católicos ha dejado la iglesia para abrazar algún culto protestante de los que se disputan los cuatro ángulos del continente. La iglesia católica ha pensado históricamente que sus principales adversarios son el liberalismo, la secularización y el marxismo ateo pero quien esta corroyendo los fundamentos del catolicismo no es el progresivo laicismo de la sociedad moderna sino la competencia entre las diferentes iglesias protestantes que a menudo ven en la iglesia de Roma un certero y verdadero adversario a combatir. La Mexicana no es aún el alud brasileño, donde se pierde un fiel de cada tres o el aluvión centroamericano (uno de cada dos en Guatemala y El Salvador) pero comprender por qué está sucediendo esto debería ser el segundo paso a dar luego de haber dejado de negar un problema que ha sido largamente enmascarado por el gran carisma y las multitudes orantes de Karol Vojtyla

Las iglesias protestantes pervierten con su dinero procedente del vecino norte ofreciendo a los sufrimientos de los creyentes no lo que decidió tachar en teoría: la esperanza. Ofrecen la esperanza no de una solución pero sí al menos una explicación (conservadora) del porqué de tantos sufrimientos terrenales. Durante un breve lapso, la iglesia católica había ofrecido en cambio, a dichos fieles, la esperanza de una justicia terrena, la justicia social para darles luego la espalda. Una esperanza que en 1968 en Medellín, la conferencia episcopal más importante del siglo XX, se tradujo en la “opción preferencial por los pobres.” Contra aquellos lineamientos, contra la Teología de la Liberación, la punta más avanzada de un movimiento más amplio que se enraizaba con la movida del Concilio Vaticano II, se abatió el más sombrío y duro "wojtylismo" cuyo ideólogo era Ratzinger. Con el atuendo de Torquemada, Ratzinger persiguió a miles de religiosos, los removió, los humilló sin preocuparse de los fieles que esos pastores debían abandonar.

Fue una guerra sucia que llegó a oscurecer la figura del mártir salvadoreño Óscar Romero, pero al que ni Wojtyla ni Ratzinger han vencido, no solo porque la iglesia de los pobres está aún viva, sino porque sus consecuencias han sido la rápida sangría del mismo catolicismo, que aquella opción preferencial por los pobres no llegó por un accidente de la historia sino como una llegada del encuentro mismo con el Siglo. Lo que está viviendo el catolicismo en México y en América Latina es una crisis, que aunque en la locura de los próximos días será nuevamente negada, nace precisamente a partir del triunfo de Juan Pablo II. Un triunfo que refleja un eclipse sin precedentes en lo que debería haber sido la iglesia del futuro.

Wojtyla y Ratzinger creyeron poder separar la fe de la esperanza, La esperanza de un mejor mundo posible. Se equivocaron y en estos siete años Benedicto XVI ha preferido ignorar a la América Latina antes que afrontar un disenso que ha tomado la forma no de un desencuentro sino más bien de un rápido alejamiento de una iglesia que ha escogido no ofrecer respuestas a las injusticias de la sociedad contemporánea. ¿Cuál es la Pastoral alternativa que Ratzinger propone al continente? ¿Es posible superar la lucha sin cuartel a la Teología de la Liberación, la colusión con regímenes sanguinarios y profundamente injustos, desde Pinochet hasta el del neoliberal Felipe Calderón? ¿Le interesa de verdad al papa la erosión del catolicismo a favor de las más chapuceras y equívocas iglesias protestantes o eludirá todavía el problema? Será probablemente el sucesor de Ratzinger quién deberá enfrentar verdaderamente este tema.

También es causa de escándalo la opción de Benedicto XVI de rechazar cualquier encuentro con las víctimas de Marcial Maciel, el omnipotente fundador de los Legionarios de Cristo, organización aún más de derecha que el Opus Dei, en olor de santidad cuando todavía vivía, patrocinado por la dirigencia católica mexicana y vaticana y que se descubrió que ra un farsante, un estuprador y un pedófilo en serie durante toda su carrera de acumulador de una fortuna milmillonaria y que sembró el país de hijos ilegítimos, siendo sacerdote católico, además varias familias en diferentes lugares del país y violando sistemáticamente a sus propios hijos. ¿Por qué Benedicto XVI que se ha reunido con familias de curas pedófilos en sus seis últimos viajes al exterior (EE.UU., Australia, Portugal, Malta, el Reino Unido. Alemania) rechaza precisamente en México tales encuentros? ¿Es una señal de que el papa considera haber pagado ya un precio suficiente por el mayor escándalo de su pontificado, o son factores endógenos los que le desaconsejan dicha reparación, mínima, mediática, pero siempre algo? Y, ¿puede ser por el hecho de que el principal apoyo de Marcial Maciel es el todavía Cardenal primado mexicano Norberto Rivera? Lo que es seguro es que con su rechazo a recibir a las víctimas el papa Ratzinger está reabriendo una herida y dando un grave paso atrás con relación a la apertura de los últimos años después de décadas de silencio.

Además Ratzinger va a México a buscar dividendos. Ha elegido ir precisamente en plena campaña electoral presidencial y no es por casualidad que muchos observadores lo han considerado inoportuno. La reforma del artículo 24 de la Constitución, que preocupa al Papa, desbarataría la estructura laica en uno de los estados con mayor tradición en el mundo en cuanto al tema de la separación de la Iglesia y el Estado. Cuando Benito Juárez sancionaba con la Reforma la separación y sobre todo el laicismo de la enseñanza, reinaba todavía en Roma el Papa Rey.

Hoy los tres partidos principales se disputan el voto católico y el laicismo parece que ha desaparecido de la agenda política mexicana. Hace apenas doce años cuando el PAN ponía fin a los setenta años del PRI, primero con Vicente Fox y luego con Felipe Calderón, aquel podía capitalizar el hecho de ser el único partido católico. La candidata del PAN, Josefina Vázquez Mota, ve competir en este terreno tanto al candidato del PRI (actualmente un partido conservador como cualquier otro) Enrique Peña Nieto como al progresista Angel Manuel López Obrador, que estará hoy en Guanajuato recibiendo al Papa. En el país de los 50.000 muertos por la "narcoguerra" y en el que la clase dirigente gobierna el mismo narcotráfico desde los más altos niveles, no faltará un político que no trate de verse más fotogénico en el momento de la bendición papal, pero será difícil esperar de Ratzinger palabras claras sobre el problema más grave que está ensangrentando al México contemporáneo.

Luego de haber enfrentado o ilusionado sobre los aspectos aquí referidos, el Papa se dirigirá a Cuba. Será una visita pastoral importante pero que no tiene características del acontecimiento que fue en 1998 cuando los dos grandes viejos Fidel Castro y Karol Wojtyla, fieros adversarios de por vida, supieron conversar y al menos entenderse parcialmente terminando precisamente en Cuba una parte de la historia de la Guerra Fría. Se iniciaba ahora en Cuba la salida del aislamiento decidido por los EE.UU. y hoy completada con la isla completamente inserta en el consenso de las naciones y con el embargo como medida anacrónica que solo defienden los EE.UU. Hoy en día no está más Juan Pablo II y Fidel Castro es un autorizado pero enfermo jubilado, capaz de no tener ganas de reunirse con el ilustre huésped. El carácter pastoral de la visita a Cuba es ampliamente prevalente para una iglesia que desde hace algún tiempo no tiene nada que lamentar ni para el propio culto ni para el de los otros, en una isla en la que la libertad religiosa se halla garantizada y consolidada y es indiscutible. El Cardenal Ortega no es solo, desde hace tiempo, un interlocutor principal del gobierno (junto a otros eclesiásticos) sino también una figura pública con gran acceso a los medios controlados por el gobierno y los católicos tienen voz en el capitolio y también en cuanto a las reformas económicas que Cuba ha enfrentado en paz a despecho de quienes no hace mucho fomentaban una revolución tal vez casi violenta.

En los medios occidentales la falta de disposición del Papa a reunirse con los llamados disidentes, por lo general maniobrados, financiados y en contacto con el gobierno de los EE.UU., ha sido àsperamente criticada. En todo caso este rechazo ha sido comparado con el referido a las víctimas de Maciel, estableciendo comparaciones con elecciones absolutamente diferentes. Se trata de una interpretación equivocada. El Vaticano ha sido capaz en estas décadas de aislar con gran cinismo a quién -aún en el interior de la iglesia católica– luchaba contra dictaduras y regímenes sanguinarios considerados funcionales sobre todo a la lógica de la Guerra Fría. Si se piensa en el citado Monseñor Romero y la total adhesión ostentada por Wojtyla al pinochetismo hasta humillando deliberadamente a asociaciones católicas chilenas por los derechos humanos. Ninguno, y por lo tanto entre los pro cubanos a ultranza puede regodearse por la elección pontificia que es probablemente sobre todo la realpolitik de una iglesia que piensa sobre todo en sí misma y en sus propios ámbitos de acción.

Pero vale la pena hacer una última consideración. Los grupos de oposición al gobierno revolucionario cubano, en especial por los motivos expuestos, gozan de una extraordinaria e inmerecida buena prensa en el peor sistema mediático “mainstream” que los exalta como combatientes de la libertad en el presunto gulag tropical cubano. La opción de la conferencia episcopal cubana, de hace ya mucho tiempo, de trabajar en sinergia con el gobierno y obtener –entre muchas otras cosas– la libertad de algunos prisioneros políticos, testimonia dos cosas: por un lado, la persistente ínfima credibilidad de los presuntos líderes de la oposición creados y manipulados desde Miami (ínfima credibilidad que apoya el sistema mediático que trata a Cuba como el imperio del mal). Por el otro, lo que es un tabú para el gobierno de los EE.UU., la existencia de un país socialista como Cuba, es un hecho aceptado por el Vaticano desde hace por lo menos tres lustros. Luego uno puede elegir de que lado estar: con la Revolución (que no es ni terrorista, ni homofóbica, ni atea), con el ultraísmo estadounidense y de los medios mainstream o con el diálogo buscado y encontrado por el Cardenal Jaime Ortega. Algo más, esto último en relación con ese reaccionario de pésimas vinculaciones como Norberto Rivera que está por recibir al papa en un México que dicho con mucho dolor, es hoy en día la vena abierta de América Latina. 

la locura económica estadounidense...

Uno de cada diez empleados de Wall Street es un psicópata



Quizá Patrick Bateman no fue un caso atípico.

Uno de cada 10 empleados en Wall Street es probablemente un psicópata clínico, escribe Sherree DeCovny en un número a punto de aparecer en la publicación comercial CFA Magazine. Entre el conjunto de la población, la proporción está cercana al uno por ciento.

“Un psicópata financiero puede presentar un perfil perfectamente equilibrado para el puesto de trabajo de director ejecutivo, director, compañero de trabajo y miembro del equipo porque sus características destructivas son prácticamente invisibles”, escribe DeCovny, que reúne la investigación de varios psicólogos para su trabajo, el cual sugiere de forma optimista que las firmas financieras no contratan a psicópatas extremos.

Desde luego, el comportamiento psicópata típico es de amplio espectro. En un extremo está Bateman, retratado por Christian Bale, en la película del 2000 “American Psycho” como un banquero de inversiones que en realidad asesina a la gente sin el menor remordimiento. Cuando los profesionales de la sanidad hablan acerca de los “psicópatas” tienen en consideración un amplio rango de comportamiento.

Un psicópata clínico es brillante, gregario y encantador, escribe DeCovny. Miente fácilmente y a menudo, y puede tener el problema de sentir empatía por otra gente. Probablemente es también alguien más dispuesto a aceptar riesgos peligrosos, sea porque no conoce las consecuencias, sea porque no se preocupa.

Una predisposición al riesgo puede parecer un rasgo comercial positivo en Wall Street, en donde las grandes jugadas a veces conllevan grandes recompensas. Pero para la gente de la que DeCovny está hablando, los resultados importan menos que las jugadas en sí mismas, y el subidón químico de serotonina y endorfinas que las acompañan.

Es apenas la primera vez que la enfermedad mental ha sido equiparada con cierta capacidad para el éxito profesional, especialmente en  el sector financiero, en donde algunos especuladores (stock traders) en realidad han puntuado más alto que psicópatas diagnosticados en pruebas que miden el espíritu competitivo y la atracción por el riesgo
Algunos psicólogos llevan tiempo afirmando que las cualidades que sirven para un político o corredor de bolsa de éxito son también los mismos rasgos que los psicópatas lucen abundantemente.

Otros investigadores lo generalizan a los patrones como especie, afirmando que alrededor del 4 por ciento de todos los ejecutivos son psicópatas, y que su relativa falta de escrúpulos es lo que los ayuda a destacar especialmente en los negocios.

Al mismo tiempo, el entorno rápidamente cambiante y de gran presión de Wall Street, probablemente ponga en peligro la salud mental de algunos de sus empleados. Un estudio reciente encontró que muchosbanqueros jóvenes sufren alcoholismo, insomnio, trastornos alimenticios y otras dolencias relacionadas con el estrés al cabo de pocos años en el puesto.
Los corredores de bolsa también han mostrado una tendencia a experimentar depresión clínica en una proporción más de tres veces mayor que la población en general.

DeCovny escribe que para alguien con un problema “latente” de juego compulsivo, un puesto de corredor de bolsa puede desencadenar respuestas patológicas que conduzcan a la persona a un patrón creciente de mentiras, deudas e incluso malversación y fraude.

Una persona con este problema se sentiría satisfecha con una enorme pérdida porque obra en su cerebro una particular forma de recompensa, lo cual, según DeCovny puede explicar las actividades de algunos corredores de bolsa notorios granujas como Kweku Adoboli, Jerome Kerviel y Nick Leeson, tres hombres que jugaron y perdieron un equivalente conjunto de 10.300 millones para sus instituciones a los largo de los últimos 17 años. 

burbuja turística?


Petróleo por las nubes y tasas climáticas: la aviación turística, en caída libre
Alba Sud

A punto de entrar en el quinto aniversario de la crisis actual,    parecería como si el sector turístico lo estuviera resistiendo mejor    que nadie. Para el 2012, su lobby publicitario anuncia que se      superarán los 1.000 millones de turistas internacionales (Caribbean      News Digital, 08/03/2012) con un crecimiento envidiable del    2,8% del sector respecto de 2011. Para remachar el clavo, Marriott    International, la segunda cadena hotelera del mundo, se atreve a    proclamar una nueva      "edad de oro" para el turismo global (01/25/2012).


    Pero no haga caso de tan importantes lobbies de la "industria sin    chimeneas". En realidad, el 2012 podría representar el "cenit del    turismo" planetario. El punto débil es la aviación. El tráfico aéreo    constituye uno de los sectores punta del industrialismo, capitalista    o no. Entre el año 2000 y 2007 ha crecido de un 38% hasta alcanzar    unas cifras totales de 2.000 millones de pasajeros, una tercera    parte de los cuales, aproximadamente, son turistas. La previsión de    crecimiento que se proclama desde el interés comercial directo sigue    siendo espectacular: ¡de      las 815.000 millas viajadas en 2011, a 1,5 billones dentro de 20      años! (AOPA Online, 15/03/2012)


    El problema no radica en las expectativas de demanda turística ni de    más aviones. Ni que sea por las importantes reservas de deseos a    satisfacer en las economías "emergentes" (como China, India o    Brasil) con cientos de millones de nuevos clientes deseosos de    disfrutar de los mismos niveles de consumo del Norte, por aquí no    hay "peligro". Para entender lo que realmente está pasando y por qué    estas previsiones fracasarán debemos fijarnos en dos factores    limitantes cruciales: ¿qué está pasando con los dos cénit    silenciosos que condicionan el futuro de nuestra especie?. El    primero, el fin del petróleo barato, el llamado "cénit del    petróleo". El otro, el calentamiento global galopante, el "cénit del    clima agradable" para la vida humana sobre el Planeta. No son    preocupaciones de cuatro alocados, no creáis. Por ejemplo, Financial      Times avisaba recientemente que los precios del petróleo    estaban más altos que nunca desde el verano de 2008, que alcanzaron    el récord histórico (147 € el barril). De hecho, en septiembre de    2008, cuando quebró Lehman Brothers y se iniciaba la crisis actual,    el precio del Brent era de 99 $ y ahora roza los 125 $ el barril. Si    miramos un poco atrás, hace apenas ocho años, en      febrero de 2004, el coste era de apenas 30 $ (Index Mundi,    20/03/2012). 


Medido en euros, la crisis con Irán hacía que las    últimas semanas el petróleo batiera su coste máximo absoluto, 94,2 €    a finales de marzo respecto a los 93,1      € que valía el barril en julio de 2008 (Reuters,    23/02/2012). Según Lloyds,    una de las instituciones financieras más respetadas del orden    neoliberal, los costes del petróleo estarían subestimados y pueden    esperarse precios de hasta 200 $ / 150 € para el 2013, por el efecto    combinado de extracciones cada vez más raras y caras y la explosión    de la demanda en China e India (The Guardian, 11/07/2010).


    Por el lado del clima, la cosa se está poniendo muy fea también. A    pesar de que la industria aérea consiguió no ser incluida en el    Tratado de Kioto (1997-2012), ahora se está imponiendo la evidencia    de que el impacto climático del transporte aéreo y marítimo es    creciente, mucho más relevante que lo que se había reconocido hasta    ahora y que no puede seguir quedando impune. Un reciente informe      insólito encargado por los ministros de finanzas del G20    propone gravar con una tasa de 25 $ la tonelada de carbono quemada    en aviones y barcos, lo que permitiría recaudar 40.000 millones de    dólares en 2020 y reducir las emisiones de este transporte entre el    5 y el 10% (The Guardian, 21.7.2011). Todo ello mientras    entraba en vigor el 1 de enero de 2012 la tasa sobre el CO2 de los    aviones que vuelan a y desde Europa. La medida, inédita en el mundo,    ha abierto una guerra      comercial entre la UE y China y EEUU, que se niegan a pagar    por contaminar (El País, 06/02/2012). Llueve sobre mojado    porque, en medio de una enorme resistencia del lobby de las    compañías aéreas, los dos principales mercados europeos emisores de    turistas aéreos, el Reino      Unido y Alemania, aplican desde el otoño de 2010 sendas tasas    aéreas a cuenta del desgaste climático asociado (Wikipedia).


    Sin perder de vista el sostenido impacto añadido de la crisis para    el poder de consumo de las clases medias y bajas del Norte, este    doble "cénit" del petróleo barato y del clima agradable está    empezando a derrumbar los cimientos del boom aéreo que hemos vivido    durante la última década. A pesar de que ni lo mencionen    oficialmente, este es el trasfondo que explica el derrumbe de los    resultados de Thomas      Cook, -70% del precio en las acciones (El País,    11/22/2011), y de TUI    (Financial Times, 07/02/2012), los principales    touroperadores europeos. Obviamente, el encarecimiento radical de    los precios del combustible está en la base de la reciente quiebra    de una serie de compañías low cost como la catalana Spanair    (El País, 01/30/2012), una de las seis      que han cerrado definitivamente en lo que llevamos de 2012    desde Australia a Europa (Hosteltur, 02/20/2012). El fin    del petróleo a precio tirado drena ahora mismo los resultados de    compañías aéreas bandera como la brasileña TAM,    la primera de América Latina (Financial Times, 13/02/2012);    IAG,    la alianza de British Airqways e Iberia (Hosteltur,    01/03/2012); Vueling,    la división low cost de Iberia (Hosteltur,    02/20/2012), por no hablar del conjunto      de las norteamericanas (Reuters, 21/02/2012). 


De    hecho, la propia IATA, el organismo que regula el tráfico aéreo    internacional, advertía hace poco que en su conjunto el      sector de la aviación podría llegar a perder 5.000 millones de      dólares este año debido al impacto de un incremento aún mayor    del combustible a raíz de un nuevo conflicto con Irán (US News,    03/20/2012). En un mercado tan relevante como el alemán, Lufthansa    ha entrado en pérdidas por el efecto combinado de la explosión del    precio del combustible y el coste de la tasa climática sobre los    billetes (Hosteltur, 16/03/2012), mientras que Air      Berlín, con gravísimos problemas de liquidez, se ha salvado    del cierre in extremis porque se ha vendido a Etihad, la    compañía pública del emirato de Abu Dhabi (Expansión,    19/12/2011). El impacto regional de la entrada en vigor y el    encarecimiento progresivo de la tasa aérea por pasajero británico    está teniendo un especial      impacto en el Caribe, donde se habla de una reducción de unos    el 7% del número de turistas procedentes del Reino Unido (Caribbean      News Digital, 01/24/2012).


    Como ciudadanía crítica, la contemplación de esta lluvia de noticias    aisladas en la prensa convencional debería ponernos en alerta sobre    la realidad en la sombra que se oculta. La edad de oro del turismo,    basada en la multiplicación de los vuelos a bajo coste gracias a un    petróleo de precio irrisorio, ya ha pasado y lo que tenemos por    delante es una situación de creciente emergencia planetaria en    materia climática y de justicia global. En la carrera para proteger    el clima común, el fin de la aviación low cost está,    afortunadamente, muy cercano.

lavado cerebral al pueblo norteamericano....


Religión y política en USA
Olvídese del dinero, siga lo sagrado

Los politólogos saben muy bien que el interés personal es un indicador poco fiable de los puntos de vista sobre cuestiones específicas. Los padres de los niños que van a la escuela pública no están más a favor de las subvenciones gubernamentales a la educación escolar que los demás ciudadanos. Las personas sin seguro de enfermedad no son más propensas a favorecer la sanidad pública universal que aquellas que están totalmente aseguradas.

Por mucho que así lo afirme cualquier manual de economía básica, la gente no siempre es egoísta. En política suele preferir sentirse parte de un grupo. Cuando la gente ve que un grupo que valora está en peligro –ya sea racial, religioso, regional o ideológico–, sale en su defensa, incluso a costa de meterse en problemas. Somos seres tribales y la política es una competición entre coaliciones de tribus.


La clave para entender el comportamiento tribal no es el dinero, sino lo sagrado. El gran truco que los humanos desarrollaron en algún momento de los últimos 100 000 años es la capacidad de dar vueltas alrededor de un árbol, una roca, un ancestro, una bandera, un libro o un dios y luego tratarlos como algo sagrado. Quienes adoran al mismo ídolo pueden fiarse de sus compañeros, trabajarán en equipo y prevalecerán sobre los grupos menos compactos. Por eso, todo aquel que desee entender la política en USA y, sobre todo, nuestras divisivas guerras culturales, deberá seguir lo sagrado.


Una buena manera de hacerlo es escuchar las historias que cada tribu le cuenta de sí misma y de la nación más grande. El sociólogo Christian Smith, de la Universidad Notre Dame (Indiana), resumió una vez el discurso moral de la izquierda usamericana con estas palabras: “Hace ya mucho tiempo la mayoría” de la gente sufría en sociedades “injustas, insalubres, represivas y opresoras”. Aquellas sociedades eran “condenables por su arraigada desigualdad, su explotación y su irracional tradicionalismo, que convertía la vida en algo muy injusto, desagradable y breve. Pero la noble aspiración humana a la autonomía, la igualdad y la prosperidad luchó con todas sus fuerzas contra las de la miseria y la opresión y, por fin, logró establecer sociedades capitalistas modernas, liberales, democráticas y del bienestar.” A pesar de nuestro progreso, “queda mucho trabajo por hacer para desmantelar los poderosos vestigios de la desigualdad, la explotación y la represión”. Esta lucha, según Smith, “es la única misión a la que vale la pena dedicar la vida entera”.


Se trata de un discurso heroico de liberación. Para la izquierda usamericana, los ciudadanos de origen africano, las mujeres y otros grupos de víctimas son los objetos sagrados que están en el centro de la historia. Cuando los liberales dan vueltas alrededor de tales grupos, se sienten unidos y partícipes de una justa causa común.


Comparemos esto ahora con el discurso conservador que Ronald Reagan transmitió en la década de los 70 y los 80. El psicólogo clínico Drew Westen lo resumió así: “Hace ya mucho tiempo USA era un faro de luz. Entonces llegaron los liberales y erigieron una enorme burocracia federal que ató las manos invisibles del libre mercado. Subvirtieron los valores tradicionales y se opusieron a Dios y a la fe en cada paso del camino.” Por ejemplo, “en vez de exigir que la gente trabajase para ganarse la vida, desviaron dinero de los ciudadanos que trabajan duro y se lo dieron a los drogadictos que se pasean en Cadillac y a las reinas de la asistencia social”. En vez de los “valores tradicionales de la familia, la fidelidad y la responsabilidad personal, predicaron la promiscuidad, el sexo prematrimonial y el estilo de vida gay” y en vez de proyectar una imagen de fuerza ante los que practican el mal en por todo el mundo, recortaron los presupuestos militares, faltaron el respeto a nuestros soldados de uniforme y quemaron nuestra bandera”. En respuesta a todo aquello, “los usamericanos decidieron arrebatar las riendas del país a quienes trataban de hundirlo”.


También éste es un relato heroico, pero de un heroísmo defensivo. En él lo sagrado es Dios y el país, de ahí la importancia de la Biblia, la bandera, los militares y los padres fundadores en la iconografía conservadora. Pero su trasfondo es de orden moral. Para los conservadores sociales, la religión y la familia tradicional son muy importantes porque fomentan el autocontrol, crean un orden moral y eluden el caos. (Baste con pensar en el comentario de Rick Santorum sobre que el control de la natalidad es malo porque es “una licencia para hacer cosas en el ámbito sexual que son contrarias a como se supone que deben ser”.) En este discurso los liberales son el demonio, ya que pretenden destruir o subvertir todas las fuentes de orden moral.


Pero el discurso de Reagan tiene un segundo trasfondo en el que el objeto sagrado es la libertad. A primera vista, parece que dar vueltas alrededor de la libertad es más coherente con el liberalismo y sus muchos movimientos de liberación que con el conservadurismo social. Pero aquí es donde el análisis discursivo aclara las cosas. Parte del genio político de Reagan fue que la historia que contó sobre su país unió a libertarios y a conservadores sociales, que en circunstancias normales forman una extraña pareja. Para lograrlo presentó al activista gobierno liberal como el único demonio que eternamente trata de destruir dos valores sagrados, la libertad económica y el orden moral; y los convenció de que únicamente si todos los contrarios a los liberales se unían en una coalición de tribus podrían derrotar a aquel demonio.


Quien siga lo sagrado podrá entender algunas de las rarezas políticas de los últimos meses en este país. En enero, el gobierno de Obama anunció que los hospitales de filiación religiosa y otras instituciones deberían ofrecer planes sanitarios que proporcionasen anticonceptivos gratuitos a sus miembros. Una cosa es que el gobierno insista en que la gente tiene derecho a comprar un producto que sus empleadores aborrece y otra muy distinta que obligue a las instituciones religiosas a pagar por el producto, porque eso un sacrilegio para muchos cristianos. La indignación que se produjo galvanizó a la derecha cristiana y dio impulso a la campaña de Rick Santorum.


Al mismo tiempo, en las legislaturas estatales del país se abrían camino proyectos de ley que obligan a hacer una ecografía médicamente innecesaria a toda mujer antes de practicarle un aborto. Una cosa es que un gobierno estatal dificulte los abortos (alargando los plazos de espera) y otra muy distinta que obligue a un médico a insertar una sonda en la vagina de una mujer, porque eso es un sacrilegio para casi todos los liberales y los libertarios. La indignación que se produjo galvanizó a la izquierda laica y dio impulso a la campaña del presidente Obama.


Ésa es la razón de que hayamos presenciado el resurgimiento de la vieja guerra cultural entre la derecha religiosa y la izquierda laica que se había prolongado durante muchos años antes de la crisis financiera y de la aparición del Tea Party. Cuando los objetos sagrados están amenazados, podemos vaticinar una feroz respuesta de las tribus. La derecha percibe una “guerra contra el cristianismo” y afila los cuchillos para una guerra santa. Por su parte, la izquierda percibe una “guerra contra las mujeres” y también afila los cuchillos para... ejem, una guerra santa.


El momento no puede ser peor. USA se enfrenta a múltiples amenazas y desafíos, muchos de los cuales exigen a cada bando que acepte un “gran acuerdo” que imponga, como poco, duros compromisos en los valores fundamentales de la economía. Pero cuando el adversario es el demonio, la negociación y el compromiso son en sí mismos puro sacrilegio.


Fuente: http://www.tlaxcala-int.org/article.asp?reference=7077