jueves, 28 de junio de 2012

¿Por qué debemos expulsar a la USAID de los países miembros del ALBA?

El primer paso será expulsar a esta agencia federal, pero la presencia norteamericana se mantendrá latente en una espesa telaraña de instituciones, agencias y ONG’s norteamericanas y nativas, que seguirán siendo utilizadas con fines subversivos por el gobierno norteamericano.  

El día 21 del presente mes los cancilleres de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) solicitaron en la ciudad de Río de Janeiro, Brasil, a los Jefes de Estado y de Gobierno de los países miembros del ALBA la inmediata expulsión de sus territorios de la USAID.

Las razones son varias, la principal razón es el trabajo injerencista y subversivo que desarrolla esta agencia federal norteamericana en todos aquellos países cuyos gobiernos no son del agrado de Estados Unidos.

Cuando revisamos el trabajo secreto y público que desarrolla esta agencia del gobierno de EE.UU. que desde su creación ha sido denunciada como una agencia fachada dela CIA, demuestra la urgencia de esta medida.

Aunque los intereses son disímiles, entrelazados y yuxtapuestos, y todos relacionados con intereses geoestratégicos norteamericanos, me referiré en este escrito, en esencia al trabajo subversivo y desestabilizador que desarrollala USAID en tres países del ALBA, en los cuales tiene una fuerte presencia: Bolivia, Ecuador y Nicaragua, y al final el lector podrá comprender mejor por qué es necesario y urgente expulsar a esta agencia de subversión yanqui de dichas naciones.

No es casual que en días recientes un funcionario de la USAID anunciara que la ayuda económica que se les estaba brindando a estos tres países sería reducida. Los presupuestos para la ayuda económica son las partidas de financiamiento que utilizan para chantajear a los gobiernos, para introducirse y hacerse imprescindibles en comunidades de escasos recursos, donde años de explotación por parte de gobiernos serviles a los propios intereses norteamericanos cercenaron un desarrollo equilibrado. Sin embargo,
disminución de la ayuda económica no quiere decir que el dinero destinado a la subversión disminuirá, sino que seguirá siendo canalizado por otras vías, burlando el control gubernamental de esos estados.


Un ejemplo es el caso de Cuba, donde la USAID no tiene presencia directa, y a pesar de ello desempeña un papel preponderante en el trabajo subversivo que contra el gobierno revolucionario cubano lleva a cabo EE.UU. En este escrito no me referiré a Cuba, por ser ya ampliamente denunciado. Tampoco al trabajo que desarrolla la USAID en Venezuela, por ser este un tema denunciado con sólidos argumentos por la periodista y abogada norteamericana Eva Golinger, aunque sí pretendo referirme a este tema en próximos trabajos.

Para EE.UU. y sus agencias federales no estar presentes directa y físicamente siempre les restará posibilidades, especialmente para la conspiración, la guerra sucia y como colofón, la instalación de golpes de estado de nuevo tipo, en los que la mano dela USAID ha estado presente.

En el año 2004 en Haití se desarrolló un golpe de Estado que derrocó al presidente Jean Bertrand Aristide, quien había cometido el pecado de buscar un acercamiento a Cuba y Venezuela. La presencia en ese país de la USAID en los años anteriores al golpe se había incrementado en supuestos programas de ernpoderamiento civil, desarrollo económico y desarrollo médico, pero en la práctica lo que fomentaron fue organizaciones opuestas al gobierno de Aristide y que estuvieron en condiciones de apoyar el golpe. Luego del
derrocamiento de Aristide la presencia de la USAID se incrementó supuestamente para promover el desarrollo económico y social del país, pero es ampliamente conocido que el dinero se recicla hacia las principales contratistas norteamericanas y que el desarrollo económico y social de Haití no es aún visible. (
http://ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=94674 y http://ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=94686.)

En lo concerniente a Honduras también está ampliamente denunciado el trabajo subversivo que desarrollaron las distintas agencias e instituciones norteamericanas, encabezadas por la USAID, pero especialmente por el Instituto Republicano Internacional (IRI), la Fundación Nacional para la Democracia (NED) y el Instituto Nacional Demócrata (NDI), quienes apantallaron a la CIA para la consumación del Golpe de Estado del 2010. Con dinero federal norteamericano, canalizado a través dela USAID y otras contratistas se financiaron campañas de prensa contra el gobierno de Zelaya y se fortalecieron organizaciones opositoras que tuvieron una activa participación en apoyo al golpe constitucional.

Ninguno de los principales gobiernos progresistas existentes en América Latina y que conforman el ALBA han estado exentos de intentos de golpes de estado, promovidos, financiados y apoyados por EE.UU. Ya hicimos referencia a dos sucesos de este tipo, ocurridos en dos países pequeños y pobres como Haití y Honduras, pero es que en los principales países del ALBA se han producido acciones de este tipo, como han sido los casos de Venezuela en el 2002, posteriormente en Bolivia y Ecuador. Ahora está sucediendo algo
semejante en Paraguay, país que no es miembro del ALBA, pero donde existía un gobierno progresista que no era del agrado de las elites políticas del país y de EE.UU., no por gusto este último país fue el primero en reconocer al gobierno golpista de Franco.

El gobierno progresista encabezado por el líder indígena Evo Morales ha estado también bajo el punto de mira del gobierno norteamericano, que se ha apoyado en la tradicional presencia de la USAID y otras instituciones yanquis en el país para promover acciones encaminadas a desestabilizar y derrocar este gobierno. Desde el 2008 se viene denunciando con gran fuerza el trabajo subversivo que desarrolla esta agencia federal yanqui en Bolivia.

En Bolivia la USAID ha estado presente en aquellas regiones donde le ha sido difícil al gobierno central resolver problemas ancestrales y ha aprovechado esta coyuntura para promover acciones que se oponen a las decisiones del gobierno boliviano. En el año 2010 la USAID invirtió más de 50 millones de dólares, en especial en regiones donde la oposición es más fuerte, como Santa Cruz de la Sierra y en comunidades indígenas con posiciones hostiles hacia el gobierno de Evo. En lo concerniente a Santa Cruz sobresale que con fondos de la USAID se trabajó en la formación de líderes en organizaciones vinculadas al medio ambiente y se le dio un peso importante al trabajo en las zonas del Plan 3000 y la Villa Primero de Mayo, dos zonas donde el Movimiento al Socialismo (MAS) cuenta con importante apoyo.

En el des de abril de 2011 el diputado Edwin Tupa, Jefe de la bancada del MAS denunció que desde el 2001 la USAID se estaba entrometiendo en los asuntos internos de Bolivia, apoyando a partidos de derecha que estuvieran en condiciones de frenar el auge que estaban teniendo los movimientos sociales bolivianos. Uno de los beneficiaros de este financiamiento fue el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), rival del MAS. Con este fin se invirtieron más de 20 millones de dólares hasta el año 2005. De manera general la
USAID está invirtiendo en Bolivia más de 85 millones de dólares anuales,

En Bolivia la USAID financia diversos programas a través de ONG’s como CARE Bolivia y Visión Mundial, apoya instituciones y partidos políticos bolivianos como la Asociación Nacional de Prensa; ha estado detrás de las marchas indígenas, en especial las desarrolladas recientemente por las comunidades indígenas del TIPNIS y que el presidente Evo denunció, apoyado en el hecho de que algunos de los líderes de la marcha, corno el diputado masista Pedro Nuni, el dirigente del Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyo
(Conamaq), Rafael Quispe, y Roxana Marupa Tórrez, esposa del dirigente de la Confederación de Pueblos Indígenas del Oriente Boliviano (CIDOB), Adolfo Chávez, tuvieron contactos telefónicos con Eliseo Abelo, Encargado de Asuntos Indígenas de la Embajada de Estados Unidos en Bolivia. La CIDOB ya había estado presente en otra marcha indígena solicitando mejoras en la Ley Marco de Autonomías en el año 2010, marcha detrás de la cual se encontraba la USAID, como fue denunciado en su momento por el Ministro de
Autonomía y Descentralización, Carlos Romero.


La investigadora Eva Golinger, en su artículo La USAID y los proyectos separatistas en Bolivia

 
(
http://www.boliviaenvideos.com/2009/05/la-usaid-v-Ios-proyectos-separatistas.html) denunció que la USAID ha sido una de las principales financistas y promotoras de los proyectos separatistas del oriente boliviano. Su trabajo en Bolivia se encamina fundamentalmente a promover de descentralización y el separatismo (apoyada por la contratista Casals & Associatesi, fortalecer partidos de oposición (apoyada por el IRI, el NDI y la NED, intervenir en los procesos electorales (apoyada por la Partners of the Americas) y la penetración en las comunidades indígenas.
Otro país importante dentro del ALBA es Ecuador, cuyo gobierno acaba de anunciar hoy que está estudiando la posibilidad de expulsar A la USAID por promover acciones desestabilizadoras contra el presidente Rafael Correa y financiar con 4,3 millones de dólares supuestos programas de “formación ciudadana”, y que en esencia pretende crear figuras o líderes en condiciones de hacerle la oposición al gobierno de Correa.

Existen sólidos argumentos acerca del trabajo subversivo que desarrollan diversas instituciones yanquis encabezadas por la USAID y el NDI, y que pueden ser encontrados en artículos como USAID el oxímoron del imperioy Algunos elementos sobre la estrategia de la oposición desestabilizadora “, publicados por el investigador Mario Ramos en febrero del presente año. En ellos se denuncia cómo estas agencias subversivas apoyan programas contra el gobierno ecuatoriano, apoyados en instituciones norteamericanas y ecuatorianas como CARANA Corporation, medios de prensa, Asylum Access, Centro Ecuatoriano de Derecho Ambiental y FUNDAMEDIOS (http://www.alainet.org/active/51029&;lang=es), centrando su trabajo en regiones de interés para EE.UU., como la Amazonia ecuatoriana y la frontera norte del país (con Colombia), donde existe una delicada situación social y gobierno central ha tenido dificultades para desarrollar políticas efectivas, lo cual ha sido aprovechado por el NDI para fortalecer la influencia yanqui en la zona.

El movimiento indígena ecuatoriano, en especial la CONAIE y su brazo político Pachacutik, ha sido objeto de interés por parte de la USA ID, por lo cual ha financiado acciones desarrolladas por esta organización indígena (http://www.jornada.unam.mx/2012/02115/index.php?section=opinion&;article=023a1pol)
El interés por derrocar al gobierno de Rafael Correa es el objetivo número uno de la política de la USAID en el país, de ahí inversiones multimillonarias que se han llevado a cabo en este sentido, en especial en programas de supuesto “fortalecimiento de la democracia” que han servido para formar líderes opositores y organizar acciones contra el gobierno nacional (http://andes.info.ec/reportajes/la-usaid-invierte-casi-veinte-millones-de-dolares-en-proyectos-politicos-en-ecuador-71907.html.)
La hostilidad contra el gobierno de Daniel Ortega por parte de EE.UU. viene desde sus años como presidente de la Nicaragua revolucionaria de los años 80 y se ha incrementado en los años en que este ha sido el gobernante legítimamente elegido por su pueblo. Esta oposición se ha evidenciado por el fomento de supuestas ONG’s nicaragüenses, la creación y preparación de líderes mediante programas desarrollados por el NDI (http://www.laprensa.com.ni/2010/05/25/politica/25629), los intentos por unificar la oposición nicaragüense con vistas a las últimas elecciones presidenciales del 2011 en el país. Con fondos federales norteamericanos, canalizados a través del NDI, se han promovido en ese país instituciones opositoras tales como el Instituto para el Desarrollo y la Democracia (IPADE), Ética y Transparencia (EyT) y Hagamos Democracia, por solo mencionar algunas de las más importantes.

En días recientes un importante analista política nicaragüense, William Grigsby, denunciaba que la suspensión por parte del gobierno norteamericano de una dispensa económica a Nicaragua era un nuevo golpe contra el gobierno de ese país, pero no significaba el retiro de los más de 15 millones de dólares que reciben distintas ONG’ s nicaragüenses, en su gran mayoría opositoras al gobierno sandinista, contra el cual están desarrollando una creciente hostilidad política y mediática, En mi opinión, esto puede ser la antesala de un Golpe de Estado, porque repite esquemas ya utilizados con anterioridad.

La lucha por expulsar a la USAID de los países del ALBA es una lucha larga, de varios años y comienza ahora. El primer paso será expulsar a esta agencia federal, pero la presencia norteamericana se mantendrá latente en una espesa telaraña de instituciones, agencias y ONG’s norteamericanas y nativas, que seguirán siendo utilizadas con fines subversivos por el gobierno norteamericano. Ahí sobresaldrían las omnipresentes norteamericanas IRI, NED y NDI, todas creadas por el gobierno norteamericano para desarrollar la guerra sucia al servicio de sus intereses y de la derecha latinoamericana, de la que nuestros pueblos también se tiene que deshacer para lograr la independencia que soñaron Bolívar, Sandino, Sucre, Eloy Alfaro y José Martí. (Tomado de Miradas encontradas)

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